10 dic 2006

Embajador de buena voluntad

Bill Richardson, gobernador de Nuevo México, fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de la Organización de Estados Americanos (OEA) para fortalecer los lazos entre EE UU y América Latina.

Ricardson es el único gobernador hispano en EE UU y enfocará sus energías en esbozar medidas para abordar el tema migratorio.

En un discurso pronunciado la semana pasada en la Universidad de Georgetown, el gobernador dijo que una de las primeras acciones del Congreso demócrata debe ser revertir la ley que autoriza la construcción de una barda doble de 700 millas en la frontera con México, y avanzar una reforma integral con una vía de legalización.

En vez de una barda, se deberían asignar más tropas de la Guardia Nacional a la frontera para protegerla, dijo, "hasta que podamos asegurarla con patrulleros fronterizos".
Propuso que la cifra de patrulleros fronterizos se duplique, de 12 mil actualmente, a 24 mil. "Eso asegurará la frontera y se puede pagar con un adelanto de los fondos para el primer segmento" de la propuesta barda entre EE UU y México.

Richardson propuso que se compense con visas y dinero a los extranjeros que informen a las agencias policiacas sobre los "coyotes" y los falsificadores de documentos de identidad.

Dijo que hay cuatro pasos realistas a tomar: asegurar la frontera, incrementar la inmigración legal, evitar que los patrones contraten indocumentados y proveer una vía para la legalización de millones de indocumentados.

El cambio de mando en el Congreso, ahora demócrata, "quiere decir que el Congreso cuenta con los números para aprobar una ley de reforma migratoria amplia el año entrante que el presidente pueda promulgar". "Tenemos una oportunidad histórica para solucionar el problema que está diviendo a nuestra nación. No debemos desaprovechar esa oportunidad", indicó Richardson.
Richardson es egresado de la Fletcher School of Law and Diplomacy y sus credenciales diplomáticas son ampliamente conocidas. Además de servir por un año como Embajador ante la ONU bajo la presidencia de Bill Clinton, condujo diversas misiones independientes con éxito. Una de las más desctacadas fue para asegurar la liberación de dos estadounidenses que accidentalmente cruzaron la frontera entre Irak y Kuwait. Richardson se reunió con el ya depuesto dictador iraquí, Sadam Husein, y logró la liberación de los dos prisioneros.

El ex congresista de Nuevo México reiteró que no recibirá pago alguno por sus misiones diplomáticas en América Latina y el Caribe.
En enero decide si lanza su candidatura a la presidencia de EE UU.

No hay comentarios.: