Cinco argumentos clave
del caso
En
su sentencia, el magistrado evidenció consignación de PGR con declaraciones
incompletas, omisas y posiblemente fabricadas. Los hechos “no existieron” o la
autoridad “no los probó”, concluye Tribunal.
Arturo
Angel (@arturoangel20)
La
razón por las que un magistrado ordenó la liberación de los militares Fernando
Quintero, Roberto Acevedo y Leobardo Hernández, los últimos elementos a quienes
la Procuraduría General de la República acusaba del homicidio de ocho personas
en junio de 2014 en Tlatlaya, Estado de México, son los fallos de esta
dependencia al probar la culpabilidad de los acusados. Así lo señala la
sentencia del Sexto Tribunal Unitario del Segundo Circuito.
La
sentencia de poco más de 500 páginas señala que la PGR acusó a los militares
con testimonios “omisos, imprecisos y
contradictorios”, con declaraciones de soldados “posiblemente fabricadas”, con
peritajes que “no comprueban los hechos” y sin evidencia que confirme que hubo
una ejecución extrajudicial posterior al enfrentamiento que ocurrió en una
bodega .