La nariz de Cleopatra/ Juan Eslava Galán, escritor.
ABCM 30 de octubre de 2016
Los
historiadores suelen soslayar ciertas minucias que influyen poderosamente en la
conducta de las grandes figuras de la historia. Si la nariz de Cleopatra
hubiese sido más corta, habría cambiado el curso de los acontecimientos,
escribió el filósofo Pascal en un tiempo en que las grandes narices se tenían
por signo inequívoco de voluntad firme y carácter decidido. Hoy, más
informados, preferimos pensar que el poder de Cleopatra no residía en su nariz
sino en sus otras gracias: «Su voz –dice Plutarco– era como un instrumento de
muchas cuerdas (…) Platón reconoce cuatro formas de adular, pero ella conocía
mil».



