Nada es casual...
Eran las 9:46 de la mañana de este viernes cuando una notificación en X marcó el inicio del nuevo acto en Sinaloa. Rubén Rocha Moya volvía al ruedo. Tras una larga pausa que comenzó con aquella licencia del 1 de mayo, el gobernador anunció su regreso al tercer piso del Palacio de Gobierno, ,dejando claro un mensaje: su mandato tiene fecha de caducidad hasta el 31 de octubre de 2027, y no antes.
El anuncio no fue un mero trámite administrativo. Llegó envuelto en un discurso de resistencia. Rocha Moya aseguró que estos meses le sirvieron para enfrentar lo que llamó "falsas acusaciones" sin pruebas, orquestadas por una oficina del gobierno de Estados Unidos. Habló de motivaciones políticas, de la "ultraderecha" y de un intento de lesionar la soberanía nacional. Una narrativa épica de defensa frente al asedio extranjero.
Pero en la crónica del poder, el texto siempre viene acompañado de un subtexto, y los tiempos suelen hablar mucho más fuerte que las palabras.