Sheinbaum y el caso Sarmiento
La mañana del jueves 21 de mayo, la mañanera se transformó, una vez más, en el cuadrilátero donde la política se mezcla con la ironía. La Presidenta de la República, con esa parsimonia que ya es sello de su administración, lanzó un dardo que atravesó el debate público: "Por cierto, Sergio Sarmiento no va a votar porque recibió recientemente su Pensión para Adulto Mayor".
Más que una simple ocurrencia, fue un movimiento de ajedrez discursivo. Con esta frase, la Presidenta desmanteló la controvertida tesis del empresario Ricardo Salinas Pliego, quien días atrás había sugerido, con una ligereza que crispó a muchos, retirar el derecho al voto a los beneficiarios de programas sociales, bajo el cuestionable argumento de que el apoyo económico invalida la autonomía del elector.