El dilema del oficialismo bajo la sombra de Washington
La pregunta del reportero Eduardo Ortega en la mañanera del pasado lunes puso el dedo en la llaga sobre un escenario que parecía impensable: ¿Qué pasa si las confesiones de los políticos sinaloenses entregados a la justicia estadounidense terminan por catalogar a Morena como una organización vinculada al narcoterrorismo?
—"Ningún riesgo, ninguno" —respondió la presidenta Sheinbaum. Lo repitió como un mantra defensivo. Sin embargo, mientras la voz de la mandataria negaba el peligro, su expresión no verbal delataba una tensión contenida; la preocupación natural de quien sabe que las tormentas judiciales en Washington son difíciles de capotear. Al final, ante la insistencia, la Presidenta prefirió refugiarse en la narrativa conocida de la soberanía y el modelo económico.