10 may 2026

Cómo un juego de pelota de hace 3.400 años logró sobrevivir en México:

Cómo un juego de pelota de hace 3.400 años logró sobrevivir en México

POR  MARÍA VERZA

Agencia AP.,  May 9, 2026

LOS LLANITOS, México (AP) — En una cancha de tierra de un árido rancho del Pacífico norte mexicano, cinco primos entre 8 y 13 años se desvisten y descalzan con rapidez mientras los adultos les ayudan con el “fajado” al estilo prehispánico que incluye una gamuza a modo de calzón y un cinturón de cuero que protege caderas y glúteos.

Los más jóvenes de la familia Osuna agarran la pelota de hule que pesa 3,2 kilos, siete veces más que una de fútbol, y empiezan a jugar. Solo la cadera puede tocarla: saltando si llega por el aire, tirándose al suelo si va rodando.

Mientras México se prepara para coorganizar la Copa Mundial de Fútbol, el país echa la vista atrás 3.400 años para recordar uno de los deportes de equipo más antiguos que se conocen, el juego de pelota o ulama, una práctica casi aniquilada durante la conquista, que sobrevivió en remotas zonas del noroeste mexicano para renacer a finales del siglo XX.

Todo tiene su tiempo: Un adiós a Erik Ayala Rodríguez

 Todo tiene su tiempo: Un adiós a Erik Ayala Rodríguez Todo tiene su tiempo: Un adiós a Erik Ayala Rodríguez

Hay noticias que tienen el poder de detener el reloj. En ese instante, el ruido del mundo se apaga y todo se convierte en un silencio espeso, casi tangible. Al enterarme ayer por Genaro Jaimes de la partida temprana de mi viejo amigo, Erik Ayala Rodríguez, me asaltaron de golpe los versos de Miguel Hernández en su elegía a Ramón Sijé: “Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento”.

Es una tormenta de palabras contenidas que estallan en el pecho, porque hay ausencias que marcan nuestras vidas de la misma forma en que ciertas presencias definen nuestra historia. El anuncio de su muerte trajo consigo un torrente de imágenes; un álbum mental de una vida compartida entre la academia y el servicio público.

La IA democratizará las capacidades?

 El texto de María Lombardi para Project Syndicate es, en esencia, una disección necesaria sobre la promesa de la Inteligencia Artificial (IA) no solo como motor de eficiencia, sino como un potencial nivelador social.

Históricamente, la tecnología ha sido una espada de doble filo: mientras aceita los engranajes de la economía, suele ensanchar la brecha entre quienes poseen el saber académico y quienes realizan el trabajo manual. Sin embargo, Lombardi nos plantea una tesis provocadora: ¿Y si la IA, al encargarse de tareas cognitivas complejas, fuera el gran democratizador de capacidades?

Lombardi comparte los resultados de un estudio donde se enfrentó a dos grupos (graduados de secundaria vs. profesionales con estudios superiores) a un reto empresarial real. Los hallazgos son reveladores:

i) El Gran Salto: La IA mejoró el desempeño de todos, pero el beneficio fue desproporcionado para los menos instruidos.

Guerras de cárteles, los hijos de "El Chapo", un misterioso secuestro y una extraordinaria acusación formal de EU

Cartel wars, El Chapo’s sons, a mysterious kidnapping and an extraordinary U.S. indictment

Ismael “El Mayo” Zambada appeared in federal court in Brooklyn on Sept. 13, 2024. His alleged ties to the recently indicted governor of Sinaloa are under scrutiny.  (Elizabeth Williams / Associated Press)

By Keegan Hamilton

Senior Editor, Legal Affairs and Criminal Justice 

Los Angeles Times, May 10, 2026 3

Sinaloa Gov. Rubén Rocha Moya faces charges of colluding with the cartel run by ‘Los Chapitos,’ the sons of the drug lord El Chapo.

A parallel case centers on Ismael ‘El Mayo’ Zambada, who was kidnapped by one of El Chapo’s sons and delivered to U.S. authorities in hopes of receiving a deal.

Speculation has swirled about whether other cartel leaders facing U.S. pressure are seeking negotiated surrenders.

El Rayo que no Cesó: Miguel, Ramón y el Dolor Hecho Tierra

 El Rayo que no Cesó: Miguel, Ramón y el Dolor Hecho Tierra

Hay ausencias que no se anuncian, que simplemente caen como un hachazo en mitad de la vida. Para Miguel Hernández, ese rayo tuvo nombre y apellido: Ramón Sijé.

Miguel no fue un poeta de salón. Fue un hombre forjado bajo el sol de Alicante, un pastor de cabras que llevaba el ritmo de la naturaleza en la sangre. Pero fue en los ojos y en la guía intelectual de su amigo Ramón donde aquel joven de Orihuela encontró el mapa de su propia voz. Eran dos almas gemelas compartiendo el mismo horizonte de higueras y rastrojos, unidos por un pacto que parecía eterno hasta que la muerte, siempre inoportuna, decidió madrugar.

Cómo un juego de pelota de hace 3.400 años logró sobrevivir en México:

Cómo un juego de pelota de hace 3.400 años logró sobrevivir en México POR  MARÍA VERZA Agencia AP.,  May 9, 2026 LOS LLANITOS, México (AP) —...