Octavio Paz: El instante contra el tiempoPaz; el instante contra el tiempo; a 28 años de su muerte
A las 22:35 horas del domingo 19 de abril de 1998, el tiempo se detuvo en la casa de Francisco Sosa, en Coyoacán. A los 84 años, tras una batalla contra el cáncer de huesos, falleció el poeta Octavio Paz. El Palacio de Bellas Artes se vistió con dos monumentales lienzos negros, mientras un mexicano anónimo, desde la plaza, lanzaba al aire los versos del Nobel como un último tributo frente al féretro custodiado por sus amigos: Enrique Krauze, Alejandro Rossi, Teodoro González, Gerardo Estrada y Rafael Tovar.
¿Quién fue, realmente, Octavio Paz? A casi tres décadas de su partida, su figura sigue siendo ese laberinto que se nos escabulle entre los dedos. Para Krauze —amigo y testigo—, quien lo disecciona en su libro Redentores, Paz es el eje vertebral del siglo XX mexicano. Pero no nos equivoquemos: no es solo el poeta laureado que pisó los salones de Estocolmo; es, ante todo, el intelectual que libró una guerra civil dentro de su propia alma. Desde su valiente renuncia como embajador en la India tras la matanza de Tlatelolco, hasta los ensayos donde desnudó la soledad profunda de nuestro pueblo, Paz fue un interventor incansable de la realidad.