El testamento del Varón del Tango
Por Fred Alvarez Palafox
Hay despedidas que no son un adiós, sino una autopsia emocional. En 1964, el "Varón del Tango", Julio Sosa, publicó su libro Dos horas antes del alba. Poco sabía que ese título sería una premonición: el 26 de noviembre de ese mismo año, con apenas 38 años, su voz y su corcel de acero se detendrían para siempre en una calle de Buenos Aires. Pero antes, nos dejó grabado a fuego "El Renunciamiento", un poema que es, en realidad, el triunfo del realismo sobre el deseo.
Sosa nos regala una imagen demoledora: el vano intento de atar con la delgada hebra de un cabello el corcel desbocado de los celos. Es la desproporción humana en su estado puro; la voluntad intentando domesticar tormentas que nos superan. Aquí no hay heroísmo, sino lo que él llama una "noble cobardía"