El pasado en México tiene una memoria obstinada, pero a menudo se fragmenta en expedientes incompletos y carpetas que acumulan el polvo del olvido en los sótanos de la burocracia. Recientemente, en un ejercicio de rendición de cuentas que toca la fibra más sensible del país, la presidenta Sheinbaum presentó un "corte de caja" sobre la crisis de desapariciones: la primera radiografía detallada tras la reforma legal de julio de 2025. El mensaje es tan lógico como urgente: para encontrar, primero hay que ordenar.
El rigor del dato frente al caos
El Gobierno ha trazado una línea divisoria necesaria. Por un lado, la herida histórica de la "Guerra Sucia" y la desaparición forzada de Estado; por el otro, la era marcada por la sombra del crimen organizado. Al analizar el universo de más de 130 mil registros, la realidad se divide en tres tercios que explican el desorden del ayer: