El cielo se cierra sobre la Isla: Cuba sin aliento (ni turbosina)
El rugido de las turbinas en el Aeropuerto Internacional José Martí ha comenzado a sonar distinto, más pausado, casi con eco. Desde este lunes, el Gobierno cubano ha tenido que admitir lo impensable ante las aerolíneas extranjeras: los tanques de turbosina están vacíos. No es solo un dato logístico; es el síntoma de un cerco que se aprieta cada vez más.
El laberinto del aire
Para quienes operan rutas desde Madrid, Miami o la Ciudad de México, la isla se ha convertido en un destino de ida, pero con un retorno incierto. Las aerolíneas, acostumbradas a las crisis cíclicas del Caribe, ya trazan en sus mapas escalas de emergencia. México y República Dominicana vuelven a ser los salvavidas donde los aviones deben "beber" combustible para poder completar sus trayectos, transformando viajes directos en odiseas de logística y paciencia.