La retirada estratégica de Adán Augusto
(Con información de la columna de Claudio Ochoa Huerta / El Universal)
Dicen que en política no hay vacíos, solo relevos. Lo que hoy presenciamos con la salida de Adán Augusto López Hernández del Senado no es una despedida, sino una mutación de poder. Como bien lo ha diseccionado Claudio Ochoa Huerta en El Universal, el tinglado comenzó a desmontarse tras un estruendo en la tierra del edén: la detención de Hernán Bermúdez Requena en Tabasco.
Ese fue el hilo que empezó a deshebrar la red y que obligó a una reunión de esas donde el café se enfría y las palabras pesan. En el llamado "consenso Palenque-Palacio", el expresidente López Obrador y el exsecretario sellaron un pacto de supervivencia. No se trataba solo de dejar el escaño, sino de blindar el futuro frente al desgaste de los escándalos operativos.