Claudia 'López Portillo' y su “No pago para que me peguen”/ Salvador García Soto
El Universal,, 08/08/2026
En apenas un año y nueve meses desde que tomó posesión, la “transformación” que la presidenta Claudia Sheinbaum vende en su discurso político nomás no logra verse claramente en el país, pero sí en su persona y en su estilo de gobernar y de ejercer el poder, que se torna cada vez más autoritario y amenazante para la cada vez más frágil democracia mexicana.
En una misma semana los mexicanos asistimos, entre sorprendidos y estupefactos, a dos expresiones de ilegalidad y autoritarismo que involucran directamente a la titular del Poder Ejecutivo Federal. Primero, la utilización burda e ilegal de su nombre y de su alto cargo para decirle a los beneficiarios de programas sociales gubernamentales, particularmente a niños de las escuelas públicas, que “la Presidenta les manda dinero” de becas y apoyos sociales que se pagan con dinero del erario federal, obtenido del pago de impuestos de millones de trabajadores y contribuyentes mexicanos.