El penal de Mazatlán, reflejo del colapso institucional
La crisis de inseguridad que azota a Sinaloa alcanzó una nueva y sangrienta dimensión en los centros penitenciarios. Lo que durante años ha sido advertido por analistas y defensores de derechos humanos como un problema de autogobierno e impunidad, volvió a manifestarse en el Centro Penitenciario El Castillo, en Mazatlán, con dos jornadas consecutivas de violencia mortal.
Un jueves de caos y sangre
La mañana del jueves 8 de octubre, el penal se transformó en un escenario de guerra. Alrededor de las 10:00 horas, ráfagas de armas de alto poder retumbaron en los módulos 1, 5 y 9. El saldo oficial fue devastador: 10 personas muertas y 16 internos heridos.