Claudia Sheinbaum reafirma que ningún gobierno extranjero arrebatará la transformación del pueblo..
Por Fred Alvarez Palafox
@fredalvarez
El calor de Kanasín, Yucatán, no venía únicamente del implacable mediodía tropical de este sábado; emanaba, sobre todo, de la densa carga política que envolvía cada palabra. En la inauguración de un nuevo plantel universitario —un espacio que por naturaleza tendría que haber sido de fiesta, promesas y porvenir—, la presidenta Sheinbaum optó por sintonizar una frecuencia de absoluta e inédita firmeza.
Con la sombra de los recientes y severos señalamientos de EU sobre el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, gravitando inevitablemente en el ánimo nacional, la mandataria no buscó el desvío ni el matiz; al contrario, plantó cara y trazó una línea de fuego. Frente al micrófono, hiló una secuencia de sentencias categóricas que resonaron como un fuerte posicionamiento de Estado: