¿A quién le creemos? ¿A melón o a sandía?
Por Fred Alvarez Palafox
El episodio de esta mañana en la conferencia presidencial no es una simple anécdota de banqueta; es una radiografía nítida de las grietas en la narrativa oficial y de la alarmante falta de sincronía en el gabinete de seguridad. Una vez más, la mano izquierda parece ignorar lo que hace la derecha.
La escena, vista a la distancia, roza el absurdo. Por un lado, el Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch —el hombre que debiera poseer el mapa milimétrico del control del país— afirmó categóricamente que el polémico gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no cuenta con resguardo federal. Minutos después, en el mismo templete, la Presidenta lo contradijo con un titubeante: "entiendo que sí la tiene".