Era miércoles 2 de octubre de 1968. Han pasado ya 58 años y, como advirtió Pablo Neruda, "nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos". Hoy, la bandera nacional ondea a media asta, un recordatorio institucional de una herida que, más de medio siglo después, se niega a cicatrizar….
Aquel miércoles amaneció bajo la sombra de una amenaza presidencial. "No queremos vernos en el caso de tomar medidas que no deseamos, pero que tomaremos si es necesario", había advertido Gustavo Díaz Ordaz.
Ningún medio daba cuenta de la reunión que sostendrían esa misma mañana representantes del gobierno y del Consejo Nacional de Huelga (CNH), donde las autoridades se negaron a aceptar condiciones para un diálogo público.