Crónica de un desgaste:
El editorial institucional del New York Times de este miércoles no anda con rodeos: la intervención de Donald Trump en Irán es descrita como un acto de "instinto visceral" que ha dejado a EU en una fragilidad estratégica sin precedentes. Aunque hubo daños al enemigo, el costo para Washington se resume en cuatro fracturas críticas.
i) Primero, la vulnerabilidad económica. Al militarizar el Estrecho de Ormuz, Irán tomó el control de una arteria por donde fluye el 20% del petróleo mundial. Lo que antes era un temor, hoy es una realidad: Teherán tiene una palanca diplomática que la Casa Blanca no supo prever.
ii) Segundo, el agotamiento militar. Es alarmante saber que el Pentágono consumió más de una cuarta parte de sus misiles Tomahawk. Esta desproporción revela una verdad incómoda: una potencia menor puede agotar el arsenal estadounidense usando drones baratos, obligando a EU a desproteger zonas como Corea del Sur.