El ascenso de Mojtaba bajo el fuego
Entre el estruendo de los bombardeos y el luto por el Ayatola Alí Jamenei —caído apenas el pasado sábado en una operación militar conjunta —, el nombre de su hijo, Mojtaba Jamenei, ha comenzado a grabarse en el nuevo sello del mando supremo.
Un cónclave bajo las bombas
La noticia llegó primero como un susurro desde Londres, a través de la cadena Iran International. Se dice que los 88 clérigos que integran la Asamblea de Expertos, los encargados de elegir la brújula política y espiritual del país, se vieron obligados a decidir el futuro de la nación mientras los edificios de Qom vibraban por las explosiones.
No fue una elección ordinaria. Fuentes opositoras sugieren que, ante la imposibilidad de una reunión física segura en los recintos habituales, el voto tuvo que abrirse paso entre escombros y conexiones remotas. El objetivo era claro: evitar el vacío de poder en el momento más crítico de la crisis en Medio Oriente.