La voz silenciada de Bernardo Soriano
El asesinato de Bernardo Soriano Castro en La Paz no es solo la pérdida de un exsubprocurador; es el desenlace trágico de una crónica anunciada. Apenas nueve días después de su destitución definitiva, las balas silenciaron a un hombre que decidió no callar.
Soriano no se fue en silencio. Denunció censura, persecución y, lo más grave: presuntos vínculos entre funcionarios estatales y el crimen organizado. Mientras el Gobierno hablaba de "ciclos cumplidos", él hablaba de represalias por señalar el cobro de piso y la desprotección de las víctimas.
Su salida de la Procuraduría estuvo marcada por la polémica: una conferencia no autorizada donde afirmó no deberle nada a la "maña" y un video final donde llamó "cobarde" al actual procurador, acusándolo de desmantelar la seguridad de quienes hoy ya no están, como el caso de Ismael, asesinado tras retirársele la vigilancia.