La sombra de la impunidad en Veracruz
Lo que ocurrió este viernes en el sur de Veracruz no es solo una noticia policial; es el reflejo de una herida profunda en nuestro tejido social. Tras 24 días de silencio, angustia y una búsqueda incansable, el caso de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez ha dado un giro que nos estremece: la detención del presunto autor material, alias "Delta 7", y, más grave aún, la captura de cuatro policías municipales, incluyendo al comandante de Ixhuatlán del Sureste, en pleno ejercicio de sus funciones.
Roxana, fundadora de Pulso Informativo del Sureste, fue arrancada de su hogar el 2 de junio por hombres armados. El video que circuló en su momento no solo documentó un secuestro; documentó la fragilidad de nuestra seguridad. Hoy, las piezas de este rompecabezas empiezan a encajar, pero el cuadro que revelan es desolador.

En la mañanera del jueves 11 de junio, la narrativa oficial sobre la crisis de desapariciones en México experimentó un viraje que merece una pausa para la reflexión. Tras informar —con la precisión administrativa que caracteriza el reporte de movilizaciones sociales— sobre la marcha del 10 de junio por el aniversario de "El Halconazo", la titular de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, trasladó el foco de su atención hacia la manifestación nocturna de los colectivos de búsqueda.