El laberinto de Putin: 4 años de polvo y soledad
Al entrar en el quinto año de esta agresión, el mapa no miente, pero las tumbas dicen mucho más. Lo que Vladimir Putin imaginó como una marcha triunfal de ocho días hacia Kiev, se ha transformado en un monumento al ridículo histórico. El "segundo ejército más poderoso del mundo" hoy mendiga kilómetros entre aldeas en ruinas, mientras su propia nación se desangra en silencio.
La moral: El arma que Moscú no nudo comprar
Cómo Putin perdió la guerra/ Guy Sorman
ABC, Lunes, 02/Mar/2026
Al entrar en el quinto año de la agresión rusa contra Ucrania, hay que reconocer que Putin no ha logrado ninguno de sus objetivos. Al contrario, ha diezmado su propio Ejército, empobrecido a su nación y quedado en ridículo ante la historia. En cuatro años de combate, el Ejército ruso –considerado uno de los más poderosos del mundo– apenas ha conquistado unos pocos kilómetros cuadrados, algunas aldeas y ha destruido algunas ciudades. Estamos lejos del glorioso proyecto de anexión en ocho días para el que Putin había preparado a sus tropas. Ante esta derrota rusa, los estrategas ofrecen la misma explicación: lo decisivo en una guerra es, ante todo, la moral de las tropas. Las rusas nunca han tenido moral; nunca han sabido por qué luchaban. Los ucranianos, por el contrario, se consideran portadores de una causa justa, su civilización, Europa y la democracia. La moral y la legitimidad están del lado ucraniano: eso es lo decisivo.