Ir al contenido principal

Calderón-Sicilia: la impunidad

Calderón-Sicilia: la impunidad

Tienen razón desde el escritor o Álvarez Icaza hasta Martí o Wallace en exigir que el Estado cumpla con su obligación de castigar a los delincuentes.

Columna razones de Jorge Fernández Menéndez
Excélior, 27 de junio de 2011;
Existe una sensación casi generalizada de beneplácito desde la reunión del presidente Calderón con los integrantes del movimiento por la paz que encabeza Javier Sicilia. Luego de los reclamos, del primer momento de intensa presión, se abrió un espacio al diálogo que permitió, al Presidente, presentar su mejor respuesta en lo que va del sexenio al tema de la seguridad y de la estrategia seguida para enfrentar el crimen organizado y, al movimiento que encabeza Sicilia, desprenderse de lastres que los habían acompañado y presentar, finalmente, una visión mucho más clara de hacia dónde quieren ir en el futuro. Pero también para precisar el límite de sus reclamos.

Quedan como saldo del encuentro varios puntos que deben ser analizados. Primero, el ver a un Felipe Calderón que supo y pudo liberarse del corsé presidencial, dejarse llevar por el corazón y por la apertura en el debate. Creo que nunca antes lo había logrado de tal forma y logró expresar con claridad en lo que cree, pero también lo que le dictaba el corazón. Tuve oportunidad de hablar, por teléfono, unos minutos, con el presidente Calderón, poco después de que concluyó el encuentro, y me pareció profundamente conmovido por lo que acababa de vivir. Al día siguiente hablé con Alejandra Sota y su jefa de Comunicación me confirmó que la percepción era correcta. Que el Presidente concluyó profundamente conmovido por el encuentro con Sicilia. Y creo que esa capacidad de conmoverse y de defender con tanta firmeza sus ideas, de aceptar ese diálogo con todo lo que ello implicaba y de incluir las réplicas y los puntos de vista encontrados, fueron los que generaron esa percepción de optimismo que hace mucho habíamos perdido en este ámbito.
 Y eso ocurrió también con sus interlocutores: la foto del abrazo de Sicilia con Calderón, al finalizar el encuentro, no hubiera sido posible hace unas pocas semanas.
Hablé también con el que me parece, incluso por encima de Javier Sicilia, el hombre que mejor entiende, de ese movimiento, el momento y lo que está en juego en el ámbito de la seguridad. Emilio Álvarez Icaza, el ex ombudsman capitalino, deslindó con claridad varios puntos que hicieron muy confuso ese movimiento desde sus inicios. Primero, que no están pidiendo el repliegue de las fuerzas de seguridad, y en particular del Ejército, del enfrentamiento con los grupos criminales; que tampoco están pidiendo que el mismo cese o que haya una tregua o algo parecido; aceptó que hay grupos que se han acercado a “esa movilización que ahora tiene que pasar a ser movimiento” (lo que implica, aunque la palabra no guste, que se debe institucionalizar, o sea, tener un liderazgo formal y una línea de trabajo concreta), que tienen posiciones mucho más radicales o que interpretan a éste como parte de una agenda política, pero que esos son “los otros”, a los que respetan, pero que no reflejan el sentir de ese incipiente movimiento social. Y que el reclamo y la demanda de diálogo, como pidió acertadamente Isabel Miranda de Wallace el viernes, deben hacerse extensivos a muchos otros, comenzando por los gobernadores, legisladores y jueces, ya que la responsabilidad trasciende al gobierno federal.
Pero decía Emilio algo en lo que hemos insistido en éste y en otros espacios, y en lo que también han coincidido muchos otros actores. El punto fundamental, el que une por encima de muchas diferencias incluso profundas a quienes hemos hecho de este tema algo más que un simple motivo de preocupación, es la impunidad. Con índices de impunidad sobre los delitos denunciados de 98% estrategia de seguridad, se puede decir, desde nuestro punto de vista con acierto, que no se puede pedir perdón por enfrentar a los delincuentes o que no se podía  tener construidas instituciones y leyes adecuadas antes de hacerlo, pero lo que une el reclamo social con la conciencia de la autoridad es que, si continúa la impunidad, lo demás sale sobrando. En este sentido, tienen razón desde Sicilia o Álvarez Icaza hasta Martí o Wallace en exigir que el Estado cumpla con su obligación de castigar a los delincuentes. Y el gobierno tiene razón en reclamar que se den las adecuaciones legales e institucionales imprescindibles en los tres niveles de gobierno y en los Tres Poderes de la Unión para acabar con la impunidad, pero eso no lo exime de esa responsabilidad. El punto de encuentro, y el desafío, es acabar con la impunidad. Haberlo confirmado es quizás el mayor fruto del diálogo Calderón-Sicilia.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

AMLO perdió la calma y se desbordó contra sus aliados..

El C. Presidente convocó la tarde del jueves 7 de noviembre en Palacio Nacional a los diputados federales y senadores de Morena para evaluar avances de la agenda legislativa.
Fueron convocados también legisladores aliados como PES, PT e incluso el PVEM, nueva adquisición de la 4T.
"Es una reunión para la revisión de la agenda legislativa, que normalmente tenemos dos o tres veces al año con el Presidente, antes de iniciar las sesiones y en el trayecto del periodo de sesiones", indicó Ricardo Monreal, coordinador de los senadores de Morena.
Los primero en llegar fueron los representantes del PES;  Tatiana Clouthier indicó que desconocía el motivo de la reunión, pues sólo fue convocada.
Incluso rechazó que se un llamado del Presidente para darles línea, pues la línea es que no hay línea.
Al final el Presidente salió molestó incluso sin despedirse,  entre chiflidos de los inconformes.
Y es que los trato de corruptos....habráse visto!
¿Imagínense si se hubiera transmitido ese “dialogo c…

Y ahora la 4T pretende criminalizar a juzgadores. ¿Qué dice la SCJN?

Contrareforma en materia de justicia penal!Y ahora los de la 4T van contra jueces y magistrados/ opinión de un amigo penalista, que circula en redes...Muy oportuno...
Así como en 2019 los presentados como los nuevos y grandes delincuentes fueron los factureros y las empresas fantasma; hoy los nuevos delincuentes son los jueces y magistrados federales, SI, así se les trata en la propuesta de reforma constitucional de La FGN. Para ellos, se va a crear un tribunal especial que les juzgue conformado por jueces NOMBRADOS POR EL SENADO y por ello, por aliados políticos, obviamente comprometidos “VENDIDOS” con SU PARTIDO. Las cuotas para nombrarlos se dividirán. 
El grupo mayoritario tendrá más JUECES POLÍTICOS, y estos por su designación y por LEY responderán ante el Senado.
¡Que tragedia de país!
Me pregunto: ¿tiene esto el aval de la SCJN? Esas propuestas tienen el aval de la Corte?
Volvamos a los JUECES Y MAGISTRADOS de nuestro país señalados cómo DELINCUENTES al menos de forma probable. 
¿Que…

El capo que se robó a una reina/Juan Velediaz

El capo que se robó a una reina/Juan Velediaz Publicado en La Silla Rota, 23 de octubre de 2013 Rocío del Carmen Lizárraga tenía 17 años en febrero de 1990, cuando fue coronada Reina del Carnaval de Mazatlán. Aquella había sido una competición muy cerrada, la noche de la votación se impuso por un margen estrecho a Libia Zulema Farriols, una chica que se ganó a la audiencia con su sonrisa y porte, lo que se tradujo en ser coronada como reina de los Juegos Florales, una distinción que se le da por lo regular a la mujer que queda en segundo lugar.
 El reinado del carnaval de Mazatlán es cosa seria. Durante un año, la soberana tiene varias actividades y obligaciones que el protocolo impone, una vez transcurrido este lapso, se le sigue guardando veneración y respeto como monarca que fue. Quizá por eso en aquellos días la sociedad sinaloense no se explicaba cómo pudo ocurrir algo que resultó inusitado en la historia del certamen. Pasadas las primeras semanas del festejo, Rocío del Carmen cumpl…