El Salado: El día que el Estado esquivó una trampa
La captura y posterior liberación de Mónica del Rosario Zambada en El Salado no fue un simple error de procedimiento. Fue, en realidad, el manejo de una crisis de alta tensión que puso a prueba los cimientos del gabinete de seguridad de la presidenta Sheinbaum. Lo que inició como un operativo quirúrgico de la Marina para detener a “El Zazuetón”, terminó por desnudar las fisuras internas y los jaloneos de poder en la cúpula militar, como bien analiza hoy Raymundo Riva Palacio en su columna Estrictamente Personal.
El trasfondo que describe el periodista es inquietante. La inteligencia detectó que la detención era una pieza colocada estratégicamente en el tablero por "Los Chapitos". El plan, tan simple como macabro, consistía en provocar una matanza de inocentes para culpar a la facción de "El Mayo" y encender una región ya de por sí castigada.