El silencio como moneda de cambio
Hay silencios que dicen más que mil informes. México ha decidido colocar bajo llave, por los próximos cinco años, los detalles del envío de más de 3,000 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba. Lo que inició como un gesto de solidaridad pública, hoy se resguarda en un expediente reservado, transformando un acto humanitario en un enigma geopolítico.
La razón, expuesta por el gobierno de Miguel Díaz-Canel y respaldada por la AMEXCID, resulta inquietante: alegan que la transparencia podría empoderar a "disidentes" y "grupos de choque" para boicotear la entrega. Según esta narrativa, informar a los ciudadanos es un riesgo para la gobernabilidad de la isla; el flujo de datos, dicen, es combustible para la insurgencia.
Pero aquí cabe una pregunta incómoda: ¿Desde cuándo el derecho a saber de los mexicanos debe subordinarse a la estabilidad de un régimen extranjero? La diplomacia utiliza el principio de "no causar daño" para justificar esta opacidad, argumentando que revelar los detalles podría proyectar una imagen de debilidad o generar caos social. Sin embargo, en una democracia, la ayuda humanitaria debería fortalecerse con la rendición de cuentas, no esconderse tras el concepto de "seguridad humana".
Al clasificar esta información, México no solo envía arroz, frijol y medicinas; también parece exportar una visión donde la discreción es preferible al escrutinio. Se busca blindar la logística frente a sanciones externas y evitar que la opinión pública cuestione si el uso de estos recursos es estrictamente humanitario o si tiene un trasfondo político en una región cada vez más polarizada.
La solidaridad con el pueblo cubano es una causa noble, pero cuando esa ayuda exige sombras para sostenerse, la que termina debilitada es nuestra propia salud democrática. Porque la verdadera cooperación no teme a la luz; la transparencia es, al final del día, el mejor antídoto contra la sospecha.
Fuente El Universal.
###
La inversión bajo la lupa de la Inseguridad Jurídica
La reciente validación de la Suprema Corte para bloquear cuentas bancarias sin orden judicial previa marca un punto de inflexión preocupante en la crónica de nuestro Estado de derecho. Lo que la autoridad presenta como una herramienta contra el crimen, la Coparmex lo identifica, con justa razón, como un golpe directo a la certeza jurídica.
El problema no es la persecución del delito, sino la fragilidad de la defensa. Al permitir que la UIF actúe basándose solo en 'indicios', se fractura el principio de presunción de inocencia. Para una gran corporación, esto es un bache legal; pero para una PYME, que vive de su liquidez diaria, un bloqueo de este tipo es una sentencia de muerte: significa no pagar nóminas, no cumplir con proveedores y quedar en la indefensión total durante semanas.
En el tablero global del T-MEC, el capital no busca solo rentabilidad, busca refugio. Si las reglas del juego permiten que el patrimonio sea congelado sin el contrapeso de un juez, México deja de ser un destino seguro para convertirse en un terreno de riesgo. No podemos combatir la ilegalidad debilitando las instituciones que protegen al ciudadano honesto. La justicia que atropella derechos antes de probar culpas, difícilmente puede llamarse justicia."
###
Justicia para Aguirre Gómez
La justicia, a veces, tiene que cruzar fronteras para recordarnos que nadie es inalcanzable. Este jueves, la noticia de una detención en EU no es solo un dato en los expedientes; es el eco de una exigencia que por fin encuentra respuesta. El caso de Carlos de Jesús Aguirre Gómez, figura clave de la radio en México, entra hoy en una nueva etapa.
Dice un comunicado que desde COPARMEX Ciudad de México lo tenemos claro: esto trasciende lo individual. No se trata solo de un nombre, sino del Estado de Derecho que todos respiramos. Porque cuando se atenta contra un empresario, se hiere la confianza de todo un sector productivo. La pérdida de don Carlos fue un golpe al corazón de la radiodifusión, pero también una alerta sobre la vulnerabilidad que enfrentamos.
No podemos permitir que la impunidad sea el paisaje común. Exigimos una extradición ágil y un juicio que no solo busque culpables, sino que devuelva la certeza de que en México la libertad y la vida se respetan. La coordinación internacional ha funcionado; ahora toca a nuestras instituciones demostrar que están a la altura de las circunstancias.
Sin seguridad no hay inversión, y sin justicia no hay camino posible hacia el desarrollo. Reiteramos nuestro compromiso con la legalidad, porque la historia nos ha enseñado una verdad absoluta: solo donde habita la justicia, puede florecer la paz y la prosperidad.
##
Las columnas políticas hoy, jueves 9 de abril de 2026
¿Morena ya tiene nuevo aliado?
Bajo Reserva/ El Universal
Nos hacen notar que, al parecer, Morena está encontrando a un nuevo aliado, que ayer le ayudó a aprobar el Plan B en el pleno de la Cámara de Diputados. Se trata de Movimiento Ciudadano, que coordina la diputada Ivonne Ortega. Si bien los diputados emecistas no definieron la aprobación de esta reforma constitucional en materia electoral, sus votos sí hicieron que se avalara con holgura, tanto en comisiones unidas, como en el pleno. Y, lo que más llama la atención es que en el Senado, toda la bancada de MC votó en contra de esta misma reforma, que hoy avalaron algunos de sus diputados. ¿Será que, ante los remilgos del PT, Morena está intentando construir una nueva alianza? ¿Se verá de nuevo a Fosforena?
El senador que no es senador
Nos cuentan que cuando el senador Adán Augusto López quiere huir de los cuestionamientos de la prensa o simplemente no le interesa estar en el salón de plenos durante las sesiones, Nicolás Bellizia, su paisano tabasqueño, secretario técnico de Morena en la Cámara Alta, ocupa el escaño de don Adán, y desde ahí, tira línea, cabildea con los oficialistas, firma documentos e incluso se hace acompañar de un grupo de colaboradores. Nos dicen que ya lo conocen como el senador 129, y que acumula más poder que otros legisladores.
¡Impresionanti!
Ayer, el personal de resguardo de la Cámara de Diputados ejecutó un operativo “impresionanti” para cuidar al exfutbolista brasileño-mexicano Luis Roberto Alves, mejor conocido como “Zague”. El delantero mexicano llegó al recinto legislativo de San Lázaro para jugar un partido amistoso con los diputados, sin embargo, decenas de trabajadores y presentes se abalanzaron para pedirle fotos y autógrafos, motivo por el que el personal de resguardo tuvo que protegerlo. Incluso cuando llegó a la cancha la gente se metió al campo, y los miembros del resguardo tuvieron que cerrar la reja para que dejaran jugar al delantero.
¿Y el aumento para enfermeras y soldados?
Nos hacen notar que hoy se cumple año y medio de que el Congreso de la Unión aprobó la reforma constitucional que establece aumentar el salario de médicos, enfermeras, soldados, marinos, maestros y miembros de la Guardia Nacional, pero también se llega a un año y medio de estar “congelada”, ya que no se ha promulgado y, por lo tanto, no se ha hecho efectiva. Tanto la Mesa Directiva morenista del Senado, primero con Gerardo Fernández Noroña y ahora con Laura Itzel Castillo, se han desentendido del tema. ¿Será que cuando por fin se promulgue el aumento se hará de manera retroactiva?
#
El discreto Aeropuerto Internacional/Héctor De Mauleón
El Universal, | 09/04/2026 |
En una bodega del área de almacenamiento de una empresa de paquetería que opera en el Aeropuerto Internacional de Querétaro, un binomio canino marcó varias cajas que, según los reportes, tenían características inusuales.
La Guardia Nacional sometió los paquetes a una revisión con Rayos X: contenían 32 kilos de marihuana, 25 estampillas de LSD y 365 dosis individuales.
Apenas unos días antes, el 6 de enero de 2026, y otra vez en el área de paquetería, se habían descubierto en ese aeropuerto 537 dosis de marihuana, 1,159 vapeadores con extracto de cannabis y 104 dulces que contenían esta misma sustancia.
Hace dos semanas, de nueva cuenta, elementos de la Guardia Nacional interceptaron un cargamento de 15 kilos de metanfetaminas que serían distribuidos mediante los servicios de una empresa de mensajería privada.
El patrón se repite idéntico desde hace años. Los boletines hablan de cargamentos detectados por binomios caninos, señalan que los aseguramientos se dan en las bodegas de almacenamiento “de una empresa de mensajería privada”, y anuncian la apertura de carpetas de investigación abiertas por la Fiscalía General de la República en la delegación de Querétaro.
16 de septiembre de 2025: en el área de paquetería ocurre el aseguramiento de 3 kilos de marihuana, medio kilo de crystal, mil estampillas de LSD, 507 vapeadores y 130 cápsulas de extracto de hongos alucinógenos.
5 de julio de 2025: por “irregularidades en las fichas de envío”, 20 cajas son sometidas al análisis de Rayos X y se descubren 1,300 dosis de cocaína, 25 estampillas de LSD y metanfetamina líquida.
12 de marzo de 2025: son asegurados 26 kilos de fentanilo en la plataforma de importación de la aduana del aeropuerto.
En abril de ese año, la Guardia Nacional asegura 6.6 kilogramos de metanfetamina en cajas de madera que una empresa de mensajería estaba por enviar a Australia.
Australia era el destino de otro cargamento de 28 kilos de crystal, el cual fue hallado un año antes en una bodega de la terminal aérea: iban a enviarlos dentro de un conjunto de “calaveras con grabados prehispánicos”.
En abril de 2023 fueron decomisadas varias cajas con metanfetamina líquida cuyo destino era el aeropuerto de Hawái. El mismo mes se aseguraron cinco cajas que contenían marihuana. Procedían de Zapopan, Jalisco, y serían enviadas a Atlacomulco, Estado de México.
Exactamente un año antes, en abril de 2022, y de nueva cuenta en la zona de mensajería, la Guardia Nacional aseguró mil pastillas de anfetamina que serían enviadas además de a San Diego, California, a Torreón, Aguascalientes, Ensenada, San José del Cabo y Nuevo Laredo.
La Fiscalía General de la República repite que hará el rastreo de las guías de envío para identificar tanto a los remitentes como las posibles redes de distribución. Pero los envíos continúan a través de un aeropuerto que cuenta con un alto volumen de operaciones de carga y mensajería.
No se informa de detenidos. Solo de aseguramientos “hormiga” que, según los boletines, han llegado a ser estimados en más de 200 millones de pesos. ¿Cuántos de los paquetes no detectados o no reportados logran llegar a su destino?
El Aeropuerto Internacional de Querétaro se halla bajo la administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, ASA, y bajo vigilancia de la Guardia Nacional que, “para inhibir la comisión de delitos lleva a cabo revisiones en Puestos de Inspección de Personas, mantiene presencia en salas de espera y zona de abordaje y efectúa recorridos en los accesos del aeropuerto”.
El escandaloso tráfico mediante empresas de mensajería es solo uno de los problemas. Porque hay otros de mayor envergadura. Reportes de inteligencia ubican al Aeropuerto de Querétaro en una posición estratégica en las rutas de trasiego de drogas hacia el norte del país.
El seguimiento de esas rutas ha establecido movimientos de narcóticos que, en su camino hacia Estados Unidos, han sido detectados en Bernal y Cadereyta de Montes, “subiendo” hacia Cuatro Palos, San Pedro Escanela, Jalpa de Serra y Landa de Matamoros, antes de internarse en Tamaulipas.
En el vértice de estas rutas, aparece el discreto Aeropuerto Internacional.
#
Hasta encontrarte/Azucena Uresti
El Universal
Hola, Letty. Tal vez no me recuerdas, pero hace 13 años me hablaste de la desaparición de tu hijo, Roy, que hoy tendría 33 años. Ahora yo sigo viéndote en cada búsqueda, en cada post en tus redes sociales, en cada manifestación contra la negligencia de las autoridades.
No logro entender aún cómo has sobrevivido. Aquel día de 2013, cuando conversamos, tu rostro estaba marchito, tus ojos vacíos, tu corazón destrozado. Pero recuerdo también que tu esperanza era grande y me afirmaste que encontrarías a Roy.
Desde aquel encuentro ha pasado más de una década y lo sigues buscando. No lo has podido encontrar.
Tu hijo, de apenas 17 años, fue secuestrado en 2011 por un grupo de hombres que vestían chalecos de la Policía Municipal de Escobedo, Nuevo León. Fue una desaparición forzada, según determinó el Comité de Derechos Humanos de la ONU en 2021.
En la búsqueda de tu hijo has encontrado, junto a otras madres, al menos 100 cuerpos. Claro que caminamos sobre muertos y pareciera que no nos damos cuenta —o no queremos—, tal vez protegiéndonos contra el horror o, peor aún, mostrando indiferencia ante el dolor ajeno.
He pensado mucho en esto hoy que hay una disputa entre el gobierno federal y el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU que, finalmente, parece haber puesto suficiente atención en la tragedia mexicana a pesar de la resistencia de las autoridades. Si todos entendieran que solo quieres —queremos— encontrarlos, no sería tan difícil empezar a cerrar este infierno.
Solo conocí una foto de Roy: sonriente, viendo a la cámara, pero hace unos meses mostraste un retrato progresivo de tu niño, ya convertido en hombre, y aunque su rostro, evidentemente, ha cambiado… es él. Sus ojos alegres, llenos de vida.
Tu rostro, Letty, también ha cambiado. Pareciera que el rictus de dolor se instaló en él. ¿Cómo serán hoy los rostros de las más de 132 mil personas que permanecen desaparecidas en México? Ellas se quedaron ahí, en esa edad eterna. Se quedaron suspendidos en el tiempo. El mismo tiempo que no perdona cada día de dolor e incertidumbre que viven las madres quienes siguen cavando y pidiendo no morir sin volverlos a ver.
¿Cómo lograste mantener la esperanza? Hace 13 años nadie quería hablar de los desaparecidos. Hoy tampoco. Pero tú fuiste muy valiente.
Recuerdo también a don Vicente, el abuelito que perdió a su nieto, Gino, en esa misma época, ¿Qué fue de Don Vicente?
¿Y la señora Salia, quien en aquel año fatal confesó que había perdido ya toda la esperanza de encontrar vivo a su hijo Daniel? “Siento que mi hijo está en el cielo, es la única forma de seguir viviendo”, me dijo hace 13 años.
Y tú, Letty, aquella tarde dijiste: “Roy, sabes que te estoy buscando, mi niño, y espero que muy pronto nos reencontremos. Y así va a ser, mi cielo. Te voy a seguir buscando hasta encontrarte. No pierdas la fe”.
Has cumplido.
##
CNDH: abogada del Estado/Carlos A. Pérez Ricart EN REFORMA
REFORMA, 09 abril 2026;
Lo peor rara vez se detiene donde uno espera.
Nos tranquiliza pensar que el deterioro tiene límites, que la degradación reconoce un umbral a partir del cual se vuelve insostenible. Nos equivocamos.
Siempre hay un margen para ir más lejos, una forma nueva de rebajar lo que ya parecía rebajado.
Hay instituciones -como la CNDH- que lo confirman con disciplina. Siempre hay chance para lo peor.
Lo fácil es callar, dejar de escribir, apartar la mirada. Confiar en la postergación. Como cuando la basura se acumula en la cocina y uno decide -con fe inexplicable- que mañana ya no estará.
Como si lo que se pudre hoy fuera a desvanecerse durante la noche. Pero no se desvanece. Y ahí sigue. Esperando. Cruzando sexenios.
La degradación de la CNDH, por supuesto, no empezó con el comunicado contra el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU de la semana pasada. Viene de antes. De bastante antes.
En noviembre se cumplirán siete años. Siete años de un desgaste progresivo, de una acumulación de concesiones que, consideradas aisladamente, pudieron parecer menores, pero que en conjunto revelan otra cosa: una institución que ha terminado por vaciarse de sí misma.
Basta leer su ataque contra el CED/ONU para advertir hasta qué punto la Comisión ha ido abandonando sus reservas, su lenguaje, sus formas. Sus objetivos. Ya no habla con la cautela de quien observa al poder. Habla con la soltura de quien lo acompaña.
El cambio no es solo de tono. Es de lugar. Ha dejado de colocarse frente al Estado. Ahora se coloca a su lado. La CNDH se volvió abogada del Estado.
El documento de la CNDH busca presentarse como discrepancia técnica frente al del CED/ONU. Promete estándares, categorías, evidencia. Al minuto abandona esa ruta. En su lugar aparece una cadena de adjetivos cada vez más feroces e insinuaciones sobre agendas y manipulaciones.
El argumento se repliega. Desaparece. En cambio, avanza el tono. Un tono pendenciero, de refriega. Más parecido al del abogado litigante que al de una comisión de derechos humanos.
La defensa es burda. Consiste en desacreditar al mensajero.
El CED -dice- no se equivoca. Está sesgado.
Las organizaciones -dice- no documentan. Manipulan.
Las víctimas-dice- no reclaman. Son instrumentalizadas.
Lo verdaderamente relevante -y desolador- no es la fragilidad de la argumentación ni la disputa en torno al concepto de "desaparición forzada", de una pobreza que haría sonrojar a cualquier estudiante de derecho, sino el lugar desde el cual se formula. La CNDH no escribe como órgano de control ni como institución autónoma. Escribe desde una cercanía que la define, la compromete y la anula. Escribe como parte interesada.
Pero no interesada en enfrentar el problema de la desaparición. Interesada, más bien, en reducirlo, en diluirlo, en minimizar su alcance. En desplazarlo hacia el pasado, como si perteneciera ya al archivo y no al presente, ni al horizonte de lo que aún exige respuesta.
Es tal la miopía de quienes hoy dirigen la CNDH que no alcanzan a ver cómo estas intervenciones, lejos de fortalecer al gobierno, lo debilitan. Desde la Comisión parece haberse instalado la idea de que se le hace un favor a Claudia Sheinbaum: que la estridencia protege, que la descalificación blinda. Es un error infantil, una traición a su mandato.
No entienden que la utilidad de la CNDH no radica en su proximidad al poder, sino en la credibilidad que le confiere su distancia. Cuando esa distancia se desvanece, queda un eco desolador. Un olor a podredumbre. A lo peor.
Casi tan pobre como la respuesta de la CNDH fue la del gobierno federal. Ni en Cancillería ni en Palacio Nacional se tomaron el tiempo de advertir el carácter matizado del informe del CED. Una lectura atenta habría mostrado que el Comité no construye una acusación contra el Estado mexicano. Introduce distinciones, reconoce avances, delimita responsabilidades.
La respuesta oficial prescinde de esas distinciones. Convierte un diagnóstico complejo en un agravio simple, como si el Estado ocupara el lugar de la víctima.
No es así. Las víctimas son otras.
@perezricart
##
No hay comentarios.:
Publicar un comentario