Gonzalo Martré: El retorno de la "Amenaza Elegante" a la Santa María la Ribera
Mañana domingo 26 de abril, las calles de la Santa María la Ribera dejarán de ser solo asfalto y memoria para convertirse en el epicentro de una red de historias. Mi amigo Gonzalo Martré nos convoca en el Foro Alicia (Eligio Ancona 145) para presentar "Las Arañas Salvajes" Será una tarde de esas que la modernidad ha ido borrando: literatura de altura, la fraternidad de un vino de honor y la honestidad de unos tacos compartidos para celebrar la vida del decano de nuestras letras.
Un linaje de palabras: De Leduc a la Novela Negra
Conocí a Gonzalo —seudónimo de Mario Trejo González— a través del trazo poético de Roberto López Moreno; ambos herederos de esa estirpe de cronistas y vates que tuvo en Renato Leduc a su gran patriarca. Gonzalo es, a mi parecer, el último jinete de la sátira y el arquitecto fundamental de la novela negra en México.
Autor de obras ya de culto como Los símbolos transparentes, El cadáver errante y la reeditada Safari en la Zona Rosa (Nitro/Press), Martré habita hoy esa frontera donde la realidad y la invención se saludan con una sonrisa burlona. A sus casi cien años —una centuria de kilómetros recorridos con el ingenio intacto—, conserva el lenguaje directo y punzante que lo define desde su nacimiento en Metztitlán, Hidalgo, en 1928.
Fantomas: El ladrón que cautivó a Cortázar
Aunque su nombre sea un misterio para las nuevas generaciones, su creación más famosa no lo es. En los años setenta, Gonzalo fue el cerebro detrás de Fantomas: La Amenaza Elegante. Aquel ladrón culto, que robaba a los ricos para enriquecer su pinacoteca personal, marcó a fuego la adolescencia de miles. Ayudado por el Profesor Semo, el robot C-19 y sus doce ayudantes zodiacales, Fantomas no solo hacía rabiar al inspector Gerard; también cautivaba a la alta literatura.
La lucidez de Gonzalo se vuelve una catarata de recuerdos al mencionar que fue su pluma la que provocó que el mismísimo Julio Cortázar escribiera Fantomas contra los vampiros multinacionales (1975). El argentino, fascinado al verse convertido en personaje secundario dentro de la historieta de Martré, decidió entrar al juego literario.
La justicia de los 98 años
Hoy, el espejo de la ficción devuelve una imagen conmovedora. En su obra reciente, La justicia de Fantomas, el héroe tiene 98 años y vive en un asilo junto al Profesor Semo. Allí, entre conversaciones sobre el fin del camino, deciden que la justicia no puede jubilarse: a través de clones y computadoras, el enmascarado regresa al México actual para ajustar cuentas.
Es, en el fondo, una metáfora del propio Gonzalo. A sus casi 98 años, su mirada se ilumina al recordar cómo resucitó al personaje en El regreso de Fantomas (UAM Azcapotzalco, 2013). No es solo un escritor presentando un libro; es un hombre que, como su héroe, se niega a que la injusticia o el olvido tengan la última palabra.
Están todos convocados a este abrazo colectivo por la cultura independiente. ¡Ahí nos encontramos!
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