El galope eterno: Zapata, de la tierra al mito
Un 10 de abril de 1919 —hace exactamente 107 años— el aire de Chinameca se espesó con la traición. Allí, con solo 39 años, cayó acribillado Emiliano Zapata. Pero su fuego no se apagó; rompió el tiempo para volverse símbolo. Décadas después, Pablo Neruda, quien llegó a México en 1940 a bordo del Rakuyo Maru, capturó esa esencia en su monumental Canto General.
Fue una obra gestada en la clandestinidad, ilustrada por Rivera y Siqueiros, y financiada por personajes como Lázaro Cárdenas y Picasso. Neruda, influenciado quizá por la investigación de Jesús Sotelo Inclán, no solo describió al hombre; lo fundió con el barro. En su poema, al compás de la música de Tata Nacho, Zapata deja de ser carne para ser "flor y fuego galopado", una respuesta visceral a los látigos de los antiguos amos.
Esa fuerza telúrica también conquistó la academia. En los años 60, John Womack Jr., desde Harvard, le dio estatura global con su tesis Zapata y la Revolución Mexicana. Pero, más allá de los libros, Zapata vive en la memoria sensible.
Confieso que mi cercanía con el Jefe del Sur nació en el escenario. En los años 70, tuve el honor de interpretar a Zapata en la obra Viento Sur obra del maestro Ignacio Retes.. Esa experiencia me llevó a recorrer Morelos con el grupo Mascarones. Allí, charlando con viejos zapatistas que aún respiraban la pólvora del pasado, nos aseguraban con la mirada firme que, en noches de plenilunio, todavía se escuchaba el galope del General sobre los cerros.
El cine, por supuesto, ha intentado capturar su mirada magnética. Desde la visión de Hollywood en 1952 con Marlon Brando y Anthony Quinn en ¡Viva Zapata!, bajo el guion de Steinbeck, hasta el esfuerzo nacional de Antonio Aguilar en 1970 y 1987, donde se exploró la biografía y la amarga traición de Chinameca. Incluso Alfonso Arau intentó llevarlo al terreno del misticismo en 2004.
Sin embargo, a pesar de las grandes producciones y los nombres famosos, queda la sensación de que el cine todavía está en deuda. Porque el mejor filme sobre Zapata... ese, todavía no se ha filmado. O quizás, se filma todos los días en el sur de México..
Hoy, Zapata es esa "semilla armada" que recorre el horizonte. Neruda, Womack y las voces de aquellos viejos soldados nos recuerdan que la patria no se espera sentado; se construye con el coraje de quien sabe que la tierra pertenece a quien la fecunda con sudor, pólvora y destino.
¡Zapata vive! Y su galope sigue despertando a la historia.., Sheinbaum aprovechará el aniversario para inaugurar hoy el Museo de las Mujeres Zapatistas, fueron muchas.
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La herida abierta de Sonora, el caso de Leyla
Han pasado seis meses y en el desierto de Sonora el viento todavía arrastra un grito que no encuentra descanso. Es el grito de Carmen Becerra, una madre que ayer no marchó para celebrar los 16 años que su hija Leyla debió cumplir el pasado abril, sino para exigir que la justicia deje de ser un trámite de oficina.
La historia de Leyla Monserrat estremece porque la traición vino disfrazada de amistad. Dos adolescentes, de apenas 13 y 15 años, la citaron con la promesa de una "sorpresa". Entre risas y vendas en los ojos, lo que recibió fue un lazo al cuello y un final filmado con la frialdad de quien busca un "like" en redes sociales.
Hoy, el sistema nos arroja cifras que parecen una bofetada: una sentencia de menos de tres años para una, y apenas 11 meses de libertad asistida para la otra. Para la ley, son niñas que cometieron un error; para Carmen, son verdugos que planearon, ejecutaron y enterraron a su hija bajo cal.
¿Cuánto vale una vida en los juzgados? Según el fallo, la reparación del daño son poco más de cinco mil pesos. Una cifra que no alcanza ni para el sepelio, mucho menos para llenar el vacío de una habitación que hoy guarda silencio.
Mientras el Tribunal de Justicia se escuda en los límites de la ley para menores, Carmen ha interpuesto un amparo. Porque si la maldad no tuvo límites de edad para grabar un asesinato, la justicia no debería tenerlos para castigarlo.
No es solo una marcha en San Luis Río Colorado; es el recordatorio de que, cuando las leyes protegen más al victimario que a la víctima, la sociedad entera queda en la orfandad. Justicía para Leyla, porque el olvido también es una forma de impunidad.
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El peso de la realidad ¿se impone…?
Por: Fred Álvarez Palafox
La política suele definirse como el arte de lo posible, pero al ejercer el poder, se transforma en la urgencia de lo necesario para evitar el naufragio. Este jueves 9 de abril, en los salones de Palacio Nacional, fuimos testigos de algo más que una precisión técnica; asistimos —con el beneficio de la duda— al primer gran deslinde sustancial entre la narrativa heredada y la terca realidad operativa.
La presidenta Sheinbaum ha puesto sobre la mesa un término de resonancia académica: "yacimientos no convencionales". Es un eufemismo elegante, una fórmula científica para evitar pronunciar la palabra que el expresidente López Obrador elevó a la categoría de "frontera moral": el fracking, y ademas ordenó antes de irse "La instrucción es que no haya fracking ni para exploración",
Sin embargo, el cambio de terminología no oculta la intención. Al abrir esta puerta, la formación científica de la presidenta comienza a imponerse sobre la pureza del discurso militante. El dilema que enfrenta es de una crudeza humana total: o se mantiene el dogma y se profundiza la dependencia del gas de Texas, o se abraza la técnica para rescatar unas arcas públicas que ya muestran señales de agotamiento.
Con la frialdad de quien lee un diagnóstico clínico, Sheinbaum reconoció la vulnerabilidad del paciente: hoy importamos el 75% del gas que consumimos. Es, digámoslo claro, una soberanía de papel. Nuestra seguridad energética depende, literalmente, de que no caiga una helada en Estados Unidos para que no se apague la luz en México.
Ayer la pregunta quedó en el aire: ¿Qué otras opciones hay? La respuesta de la mandataria apuntó al gas de lutita —ese recurso rebelde que duerme bajo nuestros pies y cuya extracción exige romper con la tierra en lo ecológico y con el dogma en lo político—, pero lo hizo con un matiz protector. Aseguró que no se explotará bajo el modelo estadounidense, a menudo depredador, sino apelando a la vanguardia tecnológica.
Para ello, convocará a un "comité de sabios": expertos de la UNAM y el IPN en geología, geotermia y residuos, buscando validar métodos menos invasivos. Es una jugada audaz: el costo político de contradecir al fundador del movimiento -AMLO-, se diluye bajo el rigor del dato académico.
Sin embargo, las preguntas incómodas son inevitables y no se resuelven solo en el laboratorio:
¿De dónde saldrá el capital? Pemex opera bajo un estrés fiscal de infarto.
¿Se aceptará, finalmente, la inversión privada? La experiencia global dicta que, sin socios internacionales y tecnología de punta, ese gas permanece dormido bajo la roca.
Resulta paradójico —y hay que señalarlo con objetividad— que hayamos rechazado la extracción local por razones morales mientras importamos masivamente ese mismo gas del otro lado de la frontera. Es una contradicción ética y logística que Sheinbaum parece decidida a corregir. No quiere quedar a merced de los humores geopolíticos, especialmente ante el retorno de figuras como Donald Trump a la escena global.
El riesgo de la fractura
Estamos ante una redefinición del poder. Si en este periodo de estudios la presidenta logra concretar el proyecto, habrá corregido una de las decisiones más simbólicas de su antecesor. Pero el riesgo es absoluto: si paga el costo de la contradicción ideológica y, aun así, no logra extraer el gas por ineficiencia o falta de presupuesto, la herida política será profunda.
Ayer vimos a una mujer que ha decidido empezar a gobernar con la realidad en la mano. Ha dejado atrás la cómoda administración de la herencia para intentar construir, por fin, una viabilidad económica propia. Queda por ver si la ciencia es suficiente para sanar la fractura del dogma.
Para la historia inmediata!
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Las columnas políticas hoy, viernes 10 de abril de 2026..
“Alito”, con la mira chueca
Bajo Reserva/El Universal
Nos hacen notar que el presidente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, mantiene desde 2024 un pleito casado con Movimiento Ciudadano y sus dirigentes, a quienes critica un día sí y el otro también. A varios políticos, incluidos algunos priistas de abolengo, les llama mucho la atención que don Alito gaste tanto tiempo en atacar al partido naranja, cuando se supone que el principal adversario debería ser Morena y sus aliados. Se preguntan cuál es el principal objetivo del PRI para las elecciones de 2027, arrebatarle al oficialismo la mayoría legislativa y algunas gubernaturas o tratar de detener a un partido que va camino a superar el número de gobernadores y legisladores priistas. Al parecer don “Alito” tiene la mira chueca.
Quién controlará los sueros milagro
Nos cuentan que vendedores de sueros de vitaminas recetan tratamientos “a ojo de buen cubero”, pues sin solicitar estudios previos ni historial clínico, inyectan líquidos de dudosa procedencia en las venas de personas que creen en milagros y que esperan que un suerito de colores cure mágicamente padecimientos como diabetes y ansiedad, hasta malestares después de una noche de fiesta. Establecimientos consultados por este medio recomendaron con total seguridad la “sueroterapia” con propiedades “rejuvenecedoras” para adolescentes. ¿Será que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, que encabeza Víctor Hugo Borja Aburto, pueda hacer algo contra estos charlatanes que ya han cobrado vidas con sus milagrosos sueros?
El diputado pocos votos
Nos hacen ver que el vocero de Morena en San Lázaro, Arturo Ávila, anda muy activo en los medios, en mesas de debate y en redes sociales, contestando a todo aquel opositor que se atreva a cuestionar las obras y políticas del régimen. Don Arturo, nos dicen, está cumpliendo a cabalidad su responsabilidad de portavoz, sin embargo, ha descuidado su trabajo legislativo. De 181 asuntos que se han votado durante la actual legislatura, el diputado se ausentó en 35 ocasiones. Sus críticos y malquerientes lo han apodado el “cero votos” por haber llegado a la Cámara de Diputados como plurinominal; ahora, con ese récord ya no tardan en decirle también el “pocos votos” en el pleno.
Inaugura Sheinbaum Museo de las Mujeres Zapatistas
Nos dicen que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aprovechará el aniversario luctuoso de Emiliano Zapata para inaugurar hoy el Museo de las Mujeres Zapatistas. Nos cuentan que el mensaje que se busca trasmitir es el del papel de las mujeres en la Revolución Mexicana, así como darle un nuevo impulso a la narrativa histórica desde una perspectiva de género. El reto, nos comentan, no será cortar el listón, sino que el proyecto realmente impacte a las comunidades.
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Templo Mayor /REFORMA
NO SE PUEDE estar bien con Dios y con el diablo al mismo tiempo. Y eso tendrá que entenderlo la presidenta Claudia Sheinbaum con el tema del fracking. Su gobierno terminó por aceptar la evidencia: si México quiere aumentar su producción de gas natural, necesita hacerlo por medio del satanizado fracking, que consiste en extraer hidrocarburos por medio de fracturar rocas del subsuelo que contienen gas y/o petróleo, para lo cual se requieren grandes volúmenes de agua y el uso de potentes químicos.
LA ACTUAL administración tiene claro que el fracking es la mejor opción, pero Pemex no tiene la tecnología ni el dinero para hacerlo, por lo que será necesario abrir ese sector a la inversión privada.
SE HA INSISTIDO en que será un "fracking de bajo impacto ambiental", pero seguramente los ambientalistas mantendrán su crítica, aunque también algunos morenistas estarán molestos por contrariar las órdenes que AMLO impuso desde que fue Presidente.
EL OTRO PUNTO serán las condiciones para la extracción en las zonas de yacimientos que se encuentran en puntos inseguros, como Burgos. Con o sin fracking, se necesitan garantías de seguridad para laborar en esos lugares. Y ahí también está el detalle.
LAS QUEJAS, particularmente del Departamento de Trabajo de EU, sobre la intervención de grupos criminales en sindicatos mexicanos han llegado a paneles laborales del T-MEC... y tienen muy nervioso al secretario del Trabajo, Marath Baruch Bolaños.
ESTOS paneles laborales están para revisar temas sobre libertad sindical y contratos colectivos, y las acusaciones sobre intervención de cárteles no tienen que ver con eso. ¿Pues qué peor intimidación a la libertad sindical es que con una pistola al cuerpo amenacen a los trabajadores y les digan por quién votar?
LA ÚLTIMA RESOLUCIÓN del panel laboral, por ejemplo, culpó a la compañía canadiense Orla Mining, propietaria de la mina de oro Camino Rojo, de tolerar amenazas armadas del crimen organizado contra trabajadores para obligarlos a votar por un grupo sindical aliado con los mafiosos. Asunto que dejó muy mal parada a la Secretaría del Trabajo mexicana por no intervenir a tiempo.
¿SE ACUERDAN cuando al Ejército le encargaron construir aeropuertos, trenes y refinerías? Pues ahora la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes tendrá que construir hospitales. La dependencia que encabeza Jesús Antonio Esteva metida en tratar de revivir la red carretera nacional y reparar los baches en esos caminos ahora tendrá la encomienda de construir clínicas.
QUE LA SICT no tenga experiencia en cuestiones de salud es lo de menos. Lo importante es ponerle un curita de austeridad a los nuevos hospitales. ¿Y si empiezan por abastecer de medicinas los que ya existen?
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Estrictamente Personal
Fracking, una fractura política/Raymundo Riva Palacio
Estrictamente Personal
El Financiero, abril 10, 2026 |
Después de más de 18 meses de dubitaciones, idas y venidas, la presidenta Claudia Sheinbaum dio un gran paso en firme hacia la utilización del fracking para la extracción de gas natural. No utilizó esa palabra que empapa la controvertida técnica para extraer hidrocarburos inyectando agua a alta presión, químicos y arena, sino el término aparentemente inofensivo, de producir en “yacimientos no convencionales”. Fue un cálculo deliberado. La palabra quema y enciende al expresidente Andrés Manuel López Obrador, que construyó su legitimidad sobre símbolos, uno de ellos el fracking, cuya rabiosa oposición la planteó como una frontera moral frente al pasado neoliberal.
Sheinbaum fue extremadamente cuidadosa, y dejó un espacio de maniobra política al plantear como condicionante un estudio sobre el impacto ambiental, que se entregará para tomar la decisión final dentro de dos meses, curiosamente coincidente con la fiebre mundialista. Pero si la presidenta se mantiene, el fracking no será solo una técnica de extracción a debate, sino una línea de fractura política con su antecesor. Sheinbaum llegó a la Presidencia con una narrativa heredada de López Obrador de transición energética, soberanía y rechazo a prácticas “depredadoras”. Desde el despacho presidencial había establecido que el fracking era anatema político y símbolo de un modelo extractivo que debía superarse. Incluso quiso elevar el veto a rango constitucional, pero no lo logró.
Ideológicamente, Sheinbaum está contra el fracking, aun cuando la tecnología lo ha hecho menos dañino al medio ambiente, pero como científica entiende que es una palanca para el desarrollo. Sheinbaum no tiene las telarañas que vivían en el pensamiento estancado de López Obrador, y parece haber superado una contradicción que borraba su ideologización: ¿por qué negarse al fracking cuando todo el gas natural que importa de Estados Unidos se extrae en Texas con el fracking?
No siempre se pueden tomar decisiones con las que se esté de acuerdo. Hay ocasiones donde tienen que tomarlas, aun estando en contra de ellas. Guardando toda la proporción, vale la pena recordar la decisión de Winston Churchill de atacar a la flota francesa en Mers-el-Kébir, un puerto en Argelia, tras la caída de Francia ante los nazis en 1940. Moralmente era muy compleja, pues Francia había sido su compañera de batallas, y políticamente muy controvertida, entre sus aliados y en el propio Reino Unido. Pero estratégicamente, fue la decisión correcta: si Alemania capturara la flota, pensó Churchill, Hitler la usaría para invadirlos y perderían la guerra. Fue una de sus decisiones políticas más difíciles, admitió años después, y la herida que provocó a los franceses sigue sangrando.
Sheinbaum enfrenta un dilema similar. Las arcas de la tesorería se están secando y las inversiones productivas no llegan, pero tiene que seguir drenando las finanzas públicas para los programas sociales, terminar los elefantes blancos que le dejó López Obrador, mientras que el entorno internacional y la turbulenta relación con el presidente Donald Trump añaden variables a la problemática.
En el anuncio de este miércoles, Sheinbaum dijo que la producción en yacimientos no convencionales permitiría elevar la producción de gas natural hasta en 260% en solo una década, y ayudaría a reducir las importaciones de Estados Unidos. La tan ansiada soberanía energética dejaría de estar en el camino de los sueños de la manigua, para empezar a construirse sin fantasías y actos de fe.
La presidenta dio indicios de querer gobernar sin necesidad de repetir consignas, pero administrando restricciones. Su dilema no es ideológico, sino operativo. Puede mantener la pureza discursiva y sostener la dependencia externa, o puede comenzar a abrir la puerta al desarrollo de recursos no convencionales. No hay una tercera vía clara, y es ahí donde esta decisión, si no vuelve a meter reversa en dos meses, el fracking significará la corrección de una de las decisiones emblemáticas de López Obrador. No sería un ajuste técnico, sino una señal política. Y en el ecosistema de la cuatroté, enmendar al fundador del movimiento no es una acción neutra, sino una redefinición de poder.
Pero México no puede seguir dependiendo de la voluntad y los chantajes de una persona, por muy querida que sea, cuya ceguera ante la realidad y obsesiones buscó igualar a los mexicanos en la pauperización. Nunca se planteó una movilidad social, quienes salieron de la pobreza con los programas sociales, se hundirán más de donde estaban si se agotan los recursos para ellos. Sheinbaum, ahora, apunta en la dirección correcta para lograr, por la vía de la realidad, lo que su antecesor nunca hizo.
Para Estados Unidos, el fracking fue una de las transformaciones estructurales más importantes en la economía y geopolítica en el siglo XXI. La técnica comenzó a aplicarse comercialmente a mediados del siglo pasado, pero no fue sino hasta principios de este siglo cuando la nuevas tecnologías permitieron la explotación a gran escala. No solo aumentó la producción energética en Estados Unidos, sino que también reconfiguró mercados, poder internacional y costos industriales. Antes del fracking, Estados Unidos era dependiente de los hidrocarburos extranjeros. México le vendía petróleo para la Reserva Estratégica que se almacenaba en las cuevas de Texas y Luisiana, y el presidente José López Portillo construyó un gasoducto desde Cactus, en Chiapas, a Reynosa, en Tamaulipas, para enviar gas natural a Estados Unidos. Hoy, esa nación es la principal productora de hidrocarburos.
En 20 años lograron su revolución energética y la soberanía plena. Sheinbaum plantea casi lograrlo en gas natural para 2035. Para ello, necesita caminar muy fuerte durante estos 60 días sin mirar atrás. López Obrador tuvo recursos inagotables que le dejó el neoliberalismo en la tesorería y los dilapidó. Sheinbaum, en cambio, enfrenta restricciones materiales: déficit energético, presión industrial y vulnerabilidad frente a shocks externos.
Este nuevo modelo de desarrollo energético no lleva a la pregunta sobre si hay desacuerdo con López Obrador, sino cuándo se hará visible. Hasta ahora, la estrategia de Sheinbaum había sido posponer, con indefiniciones y contradicciones. Ese limbo político permitía mantener intacta la narrativa sin asumir el costo de la decisión. Pero ese equilibrio era inestable. La necesidad de recursos urge, la demanda de energía no espera, y la geopolítica tampoco. En algún punto, la realidad habría de obligarla a elegir.
Al final, el fracking no es el problema. Es el síntoma, porque el verdadero conflicto es otro: si Sheinbaum está dispuesta a gobernar con la realidad, o a seguir administrando la herencia.
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La Feria
Fracking, legado o lastre de Sheinbaum/Salvador Camarena
El Financiero, abril 10, 2026 |
Con su invitación a que se discuta la posibilidad de explotar reservas de gas mediante fracturación hidráulica, la presidenta Claudia Sheinbaum ha tomado una decisión muy valiente. Más que una discusión, se ha echado a cuestas un enorme compromiso nacional.
Lo que no se sabe es si la mandataria está lista para un debate que vaya más allá de lo ideológico, que trascienda lo que de momento parece solo, o fundamentalmente, algo que implica, a los obradoristas, meramente un tema de cambio de paradigma ideológico.
Aquí la pregunta no es si a Claudia las huestes ultras del morenismo le van a tolerar el viraje de 180 grados en el fracking. La verdadera cuestión es si está preparada en el escenario que importa: demostrar que operativamente su administración puede con lo que implicaría ese cambio.
Si sí, su gobierno podría dejar un gran legado. De lo contrario, este sexenio heredaría el gran lastre de una oportunidad perdida cuando más importante resultaba capturar una coyuntura para reducir la dependencia de México con respecto al gas de Estados Unidos.
Dicho de otra forma, y en palabras de Pablo Zárate, socio de FTI Consulting, con quien ayer hablé sobre el tema, “la presidenta está abriendo una puerta, no –o aún no– lanzando un proyecto”. Esto, per se, no es malo, pero debe entenderse en dónde estamos parados.
Porque, tras el anuncio del miércoles del gabinete de Energía en la mañanera, explica Zárate, es obligado señalar que “tener una discusión en lo político y en lo ambiental, sin que ésta interactúe con una sobre necesidades de inversión y contractuales, es una idea incompleta”.
En otras palabras, tiene todo el sentido del mundo que México explore sus reservas en lutitas para que parte del gas se produzca aquí: eventualmente implica inversiones, empleos, oportunidades mexicanas. Y bajar la dependencia con respecto a Estados Unidos.
Es obligado cuestionar si Pemex y Hacienda tienen los miles de millones de dólares necesarios para esta exploración. O si el gobierno de la presidenta posee la voluntad de abrirle el margen a los privados, con expertise, para que asuman decisiones operativas significativas. Y de no estorbar burocráticamente.
Zárate explica que “desarrollar la industria de gas shale es súper difícil, pregunten a los texanos, a los argentinos; asumir que solo es cuestión de tener una discusión política, es algo bastante lejano a la realidad”.
Para Zárate, “sería obligado aprender de las mejores prácticas, de Texas, claro, pero también de Argentina, donde después de mucha, mucha inversión YPF, en asociaciones con Chevron y Dow y otros, y luego los petroleros independientes y las petroleras internacionales, tras miles de millones de dólares, lograron producir”.
Estar junto, y tener acceso, al gas estadounidense barato obligaría al país a ser muy competitivo. Intentarlo sin repensar la camisa de fuerza de 54 por ciento que pretende el gobierno en todos los proyectos de energía, podría hacer que las iniciativas no lleguen ni a primera base.
“Qué bueno que abrimos la puerta, que haya ese debate”, concluye Zárate.
Por todo lo anterior, no se puede escatimar el paso que ha dado la presidenta Sheinbaum. No solo ha tocado un nervio fundacional de su movimiento, sino que se ha comprometido a que, ganando ese debate, su gobierno sabrá crear condiciones para ganar soberanía energética.
Pero si, ganando el debate, con el gran costo político que implicará, luego no puede echar a andar el proyecto, a diferencia de lo que ha vivido con el plan A y el B electorales, acá no va a ser un ridículo, va a ser un enorme fracaso. Y no solo para el gobierno, sino para el país.
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Coordenadas
La inflación de dos velocidades/ Enrique Quintana
El Financiero, abril 10, 2026 |
El dato que el INEGI dio a conocer este jueves confirma una tendencia incómoda: la inflación acumuló su tercer mes consecutivo al alza y se ubicó en 4.59% anual, su nivel más alto desde octubre de 2024.
A nivel mensual fue de 0.86%, ligeramente por debajo del consenso de los analistas (0.90%), pero más del doble del promedio histórico de los últimos 15 años para un mes de marzo (0.38%). El indicador volvió a colocarse fuera del rango de tolerancia de Banxico y obliga a leer con cuidado qué hay debajo del número.
La buena noticia relativa está en el componente subyacente, el que menos fluctuaciones tiene. A tasa anual bajó a 4.45% desde el 4.50% previo, con un avance mensual de 0.38%. Al interior, mercancías crecieron 0.29% mensual, por debajo de su promedio histórico, con una caída en mercancías alimenticias compensada por un repunte en las no alimenticias, donde los aranceles que entraron en vigor a inicio de año comienzan a manifestarse en rubros como vestido, calzado y autos eléctricos.
El dato más preocupante está en los servicios: su variación mensual de 0.48% superó el promedio histórico de 0.38%, y la tasa anual se elevó a 4.51%, muy lejos de su promedio de largo plazo de 3.6%.
Las presiones acumuladas de costos laborales son uno de los factores que mantienen este componente elevado y su descenso será lento. Por si fuera poco, el Mundial de futbol en el verano añadirá un choque estacional a los servicios turísticos, lo que apunta a otro pico de la subyacente entre junio y julio antes de una disminución gradual en la segunda mitad del año.
Pero si la inflación subyacente es el termómetro de fondo, el componente no subyacente fue el que movió la aguja en marzo, y de forma histórica.
Este subíndice creció 2.46% mensual y alcanzó una tasa anual de 5.05%, frente al 2.44% de febrero. Frutas y verduras se dispararon 10.75% mensual —el mayor aumento para cualquier mes desde 2006 y, para un marzo, el más alto desde que se tiene registro en 1988—, con el jitomate, la papa, el tomate verde, el limón y el pepino como protagonistas.
En energéticos y tarifas, el avance mensual fue de 0.85%, con incrementos en electricidad, gas y gasolinas. El subsidio gubernamental y el acuerdo de tope al precio de la gasolina de bajo octanaje amortiguaron parcialmente el alza en las referencias internacionales derivada del conflicto en Medio Oriente.
Hay otro dato que no puede omitirse: el Índice de la Canasta de Consumo Mínimo subió 0.91% mensual y 4.56% anual, contra 0.21% y 3.60% en marzo de 2025. Las familias de menores ingresos están absorbiendo un golpe proporcionalmente mayor.
Las expectativas del consenso de los analistas que apenas el lunes pasado recogió la Encuesta Citi revelan procupación. Los encuestados elevaron su pronóstico de inflación general para el cierre de 2026 a 4.23%, incorporando un tercer ajuste quincenal al alza. De 38 especialistas, 34 anticipan que cerrará por arriba de 4%; hace tres semanas eran solo ocho.
La dispersión es reveladora: Monex y Natixis proyectan 4.90%, mientras que BBVA y Bx+ estiman 3.90%. Un punto porcentual de diferencia entre analistas ilustra el grado de incertidumbre que existe.
Para la inflación subyacente, la expectativa subió a 4.20%. Y la misma encuesta redujo la proyección de crecimiento del PIB a 1.4% para 2026: más inflación con menos crecimiento es la peor combinación posible para la política monetaria.
El dilema para Banxico es claro. En su decisión del 26 de marzo, la Junta recortó la tasa en 25 puntos base a 6.75% por mayoría de 3-2, y en su guía prospectiva señaló que valoraría “la pertinencia y el momento de realizar un recorte adicional” —en singular, a diferencia de la referencia plural de febrero—, lo que el mercado interpretó como señal del fin del ciclo.
El propio banco central ajustó al alza sus pronósticos de inflación entre el primer y tercer trimestre, atribuyendo la revisión a una trayectoria más elevada de la no subyacente y a una disminución más gradual de lo previsto en servicios, y pospuso la convergencia a la meta de 3% hasta el segundo trimestre de 2027.
Lo que revela esta radiografía es que la inflación tiene hoy dos velocidades. La subyacente avanza con terquedad —servicios no ceden, mercancías absorben el efecto arancelario— pero sin aceleración abrupta.
La no subyacente, alimentada por un choque agrícola histórico y presiones energéticas de origen geopolítico, es la que desborda.
El riesgo es que los efectos de segundo orden contaminen las expectativas de mediano plazo. Si el mercado ya proyectaba 4.23% antes de conocer el dato de hoy, ¿cuánto margen real le queda a Banxico para ese último recorte que está previsto?
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Desaparecer a los desaparecidos/Ignacio Morales Lechuga
El Universal, | 10/04/2026 |
Hay respuestas del poder que revelan mucho más que un desacuerdo técnico; la expresada por la Presidenta ante el pronunciamiento del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU no refleja la de un Estado herido por una verdad insoportable que decide corregirse; es la voz de un gobierno irritado porque alguien, desde fuera, se atreve a nombrar lo que se intenta administrar con lenguaje burocrático.
El Comité sostiene que hay indicios fundados de que en México se han cometido y se cometen desapariciones forzadas de forma sistemática, y por eso activa el procedimiento del artículo 34 para llevar la situación a la Asamblea General de la ONU.
La Presidenta responde rechazando el documento, negando su validez y sugiriendo que el problema está mal descrito o mal interpretado. Ahí empieza el verdadero escándalo; no en la existencia del informe, sino en la incapacidad del poder para dejarse interpelar por el dolor y discutir una categoría jurídica, una metodología, un universo de casos o el alcance técnico de una expresión tan grave como el crimen de lesa humanidad.
Resulta poco ético creer que una disputa terminológica altera la experiencia de las madres que escarban con sus propias manos y aprenden a reconocer fragmentos de ropa, de los padres y hermanos que viven años enteros en la frontera insoportable entre la esperanza y la náusea. Un solo desaparecido bastaría para quebrar la autosatisfacción de cualquier gobierno con un poco de conciencia. Un solo desaparecido tendría que detener la retórica, y suspender la propaganda, para imponer una actitud política de emergencia moral.
En México no hablamos de un caso. Hablamos de un registro que rebasa las 130 mil personas desaparecidas en un país en el que la ausencia se vuelve paisaje natural de miles de familias sujetas a una crueldad singular que el lenguaje administrativo no alcanza a tocar.
La muerte termina siempre con una vida y abre un duelo. La desaparición mutila incluso esa posibilidad pues la pena que emana de la desaparición es tan atroz, que hace que la muerte se perciba como un alivio.
La desaparición produce incertidumbre, angustia; es ontológicamente infinita, no caduca porque no hay una certeza que le ponga fin a nada, es una herida abierta que no empezará a cicatrizar hasta no obtener una respuesta definitiva.
Ante la muerte, el hombre inicia un proceso de duelo que sana el alma, pero en la desaparición el duelo nunca comienza y nunca termina; es un duelo perpetuo que carcome el espíritu y deja a las familias atrapadas en un tiempo podrido, sin tumba, sin cuerpo, sin verdad, sin descanso. Cada mañana puede traer el milagro o el horror, cada llamada puede ser una pista o una nueva mentira, cada hallazgo en una fosa puede devolver un nombre o multiplicar el espanto; por eso la búsqueda se vuelve incansable, porque no hay descanso en la memoria de quien ignora el paradero del ser amado.
Por eso resulta tan ofensivo que desde el poder se responda con susceptibilidad institucional, como si el problema central fuera la reputación del gobierno y no el calvario interminable de quienes buscan.
La Presidenta dijo estar del lado de las víctimas. Ojalá así sea. Estar del lado de las víctimas exige algo más que pronunciar la frase correcta en la mañanera; exige aceptar que la desaparición forzada no se agota en la caricatura de un gobierno que secuestra directamente a sus opositores, el derecho internacional incluye también la aquiescencia, la tolerancia, la complicidad, la omisión estructural, la colusión de autoridades con redes criminales, la renuncia sostenida a investigar y a proteger. Precisamente ahí se vuelve incómodo el informe del Comité porque rompe la coartada favorita del poder mexicano: fingir que mientras el crimen organizado ejecuta y entierra, el Estado conserva una inocencia abstracta.
Esa ficción ya no resiste la realidad de fosas clandestinas, registros deficientes, cuerpos sin identificar y familias que hacen el trabajo que tendrían que hacer las instituciones.
Cada vez que el poder responde con orgullo herido en lugar de responder con duelo, búsqueda y verdad, vuelve a desaparecer a los desaparecidos. Si la Presidenta quiere estar del lado de las víctimas, tiene una oportunidad nítida y severa: Debe ser menos susceptible frente a la crítica internacional y crear más acciones que puedan tocarse con las manos, más presupuesto verificable para búsqueda e identificación, más protección real para colectivos y madres buscadoras, más fiscalías que investiguen en serio la colusión local, más verdad pública y menos administración del descrédito. Porque frente a una nación sembrada de ausencias, la primera obligación de un gobierno decente es reconocer que ningún cálculo político vale más que la suerte de una sola persona arrancada del mundo y de una sola familia condenada a vivir sin cuerpo, sin justicia y sin paz.
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Golpe a la seguridad patrimonial/Raúl Rodríguez Cortés
EL UNIVERSAL
Todos o casi todos coinciden en que la Unidad de Inteligencia Financiera debe ser dotada de más dientes para combatir el crucial flanco del dinero de los cárteles de la droga, pero la decisión tomada por la Suprema Corte de Justicia en su sesión plenaria del pasado lunes 6 de abril de autorizar a la famosa UIF de Hacienda a congelar cuentas sin orden judicial, es un peligroso golpe a la seguridad patrimonial.
El proyecto de sentencia de la acción de inconstitucionalidad 58/2022 fue presentado por la ministra Loretta Ortiz y aprobado por seis votos contra tres. El pleno de la Corte desechó así la inconstitucionalidad reclamada y validó el artículo 116 Bis 2 de la Ley de Instituciones de Crédito que autoriza a la UIF a bloquear cuentas bancarias de manera inmediata, sin intervención previa de un juez, cuando existan indicios de lavado de dinero o financiamiento al terrorismo.
Pero esos indicios claros no son especificados en la ley, lo que daría lugar a todo tipo de interpretaciones, abusos y uso político de ese recurso.
Los ministros que votaron a favor (Loretta Ortíz, Lenia Batres, Hugo Aguilar Ortiz, María Estela Ríos González, Sara Irene Herrerías e Irving Espinoza Betanzo) argumentaron que se trata de una medida cautelar administrativa, no de una sanción penal, es decir, preventiva y no punitiva, por lo que no requiere control judicial previo. Recordaron, además, que las personas afectadas tendrían derecho de audiencia ante la propia UIF y podrían acudir posteriormente a un juez para impugnar el congelamiento.
Con la resolución, la Corte se apartó de su jurisprudencia anterior que solo permitía bloqueos sin orden judicial cuando lo solicitaba una autoridad extranjera.
Por su parte, los ministros que votaron en contra (Yasmín Esquivel Mossa, Arístides Guerrero y Giovanni Figueroa) advirtieron riesgos en el debido proceso, la presunción de inocencia y la seguridad jurídica. Argumentaron que no es posible que quedemos sujetos a decisiones basadas en criterios ambiguos o indeterminados.
Y tienen razón pues si el Estado puede congelar cuentas bancarias y dejar a una persona sin acceso a sus propios recursos, la ley debe establecer con minuciosa precisión cuándo, cómo y por qué congelar cuentas. Si eso se deja a criterios ambiguos o indeterminados se incurrirá en todo tipo de abusos, incluidos los que podrían cometerse contra opositores al gobierno sobre todo en épocas electorales.
Criticar el congelamiento de cuentas bancarias sin orden judicial no pretende, de ninguna manera, desalentar los esquemas de lucha contra el crimen organizado sino evitar que se conviertan en un instrumento que dañe la seguridad patrimonial o corte a las voces críticas, al no establecer la ley criterios precisos para aplicar esa facultad. Combatir al crimen es indispensable, pero nunca a costa de la certeza jurídica, dijo, entre otros argumentos, la ministra Esquivel Mossa.
¿Cómo ponernos de acuerdo para que no vean “moros con tranchetes” ni los que proponen, pero sin reglas claras, una herramienta que podría ser muy eficaz en el combate a la delincuencia, ni los que critican y solo ven maniobras que los van a dañar política y electoralmente?
Quizás lo lograríamos recordando junto con el gran Voltaire que “el último grado de perversidad es hacer servir las leyes para la injusticia”.
Sonora gana peso en el tablero energético
Es altamente probable que uno de los movimientos más relevantes para destrabar el crecimiento económico del norte del país esté ocurriendo ya, aunque lejos del debate público. Se trata del reposicionamiento de la infraestructura eléctrica como eje de viabilidad industrial, una tarea que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que dirige Emilia Calleja Alor, comenzó a acelerar en Sonora.
Los indicios no son menores. En Hermosillo, el desarrollo de un polo industrial científico contempla una subestación de maniobras para atender un centro de carga de 227.1 MW, junto con una línea de transmisión de 230 kV. A ello se suma un proyecto de mayor escala, un data center asociado a Foxconn con una demanda estimada de 857.4 MW, que requerirá una nueva subestación de 400 kV y una línea de transmisión de 62 kilómetros. Esta es la confirmación de que la transmisión eléctrica se está convirtiendo en el factor que define la llegada de inversión.
Pero el punto de inflexión está en Puerto Peñasco. La Central Fotovoltaica “Rafael Galván Maldonado”, diseñada para alcanzar una capacidad instalada de mil MW con una inversión cercana a los mil 200 millones de dólares, es el proyecto solar más grande de América Latina y el intento por redefinir la arquitectura energética del norte del país.
Las primeras dos fases ya aportan capacidad al sistema, sin embargo, el verdadero cambio estructural vendrá con las etapas tercera y cuarta que incorporarán 580 MW adicionales junto con sistemas de almacenamiento en baterías de hasta 270 MW/hora, condición necesaria para estabilizar la operación eléctrica en una región con alta presión de demanda, según nos explican los desarrolladores del proyecto.
Pero su alcance va más allá de la generación. La lógica que lo sostiene apunta a fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico regional y avanzar en la interconexión del sistema aislado de Baja California con el Sistema Interconectado Nacional, uno de los pendientes históricos en materia energética. De concretarse, se cerraría una brecha técnica, pero también una limitante estructural para la expansión industrial en la región.
En ese contexto, lo que se está configurando en Sonora no es únicamente un conjunto de obras, sino un nodo energético estratégico. La relocalización de cadenas productivas hacia el norte del país comienza a exigir condiciones más complejas: energía suficiente, estable y con capacidad de crecimiento. Y ahí es donde la infraestructura eléctrica deja de ser un componente técnico para convertirse en un factor determinante de competitividad.
De cumplirse los tiempos y alcances planteados, Sonora fortalecería su sistema eléctrico y, además, se posicionaría como un punto clave en la nueva geografía industrial del país. En ese escenario, la infraestructura dejaría de ser una limitante para convertirse en un habilitador del crecimiento.
Réplica del Cártel de la Limpieza
En atención a su derecho de réplica incluyo el contenido de la carta enviada el pasado 6 de abril por Juan Jorshua Hernández Moreno, representante legal y abogado de Juan José Reyes Domínguez para aclarar lo que considera “afirmaciones sin fundamento” difundidas el 3 de abril de 2026 en la columna de opinión de quien esto escribe titulada “Tráfico de influencias al más alto nivel en licitaciones de limpieza”.
Las “aclaraciones pertinentes” son las siguientes:
“1. Es totalmente falso que mi representado, el (sic) José Juan Reyes Domínguez o su hijo, tengan relación societaria, propiedad o control sobre el listado de empresas que el periodista cita en su texto. Raúl Rodríguez Cortés no cuenta con evidencia documental oficial que pueda comprobar que mi representado o su hijo sean propietarios o socios de las firmas mencionadas, por lo cual es falso todo el argumento que cita en su columna.
“2. Negamos categóricamente que mi representado o su hijo hayan tenido relaciones políticas o sociales con las personas y funcionarios que el periodista menciona en su texto. Al no pertenecer ninguna de las empresas citadas a mi representado o su hijo, las aseveraciones sobre supuestas complicidades y tráfico de influencias son falsas al carecer de sustento legal.
“3. Es falso y carece de pruebas el señalamiento sobre supuestos vínculos escolares con los familiares del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Ni mi representado ni su hijo, ni ningún otro familiar estudió con el hijo del exmandatario. No existe matrícula escolar que compruebe las falsedades que escribe el periodista. Esta afirmación es un señalamiento infundado que falta gravemente a la verdad y que afecta la integridad de la familia de mi representado.
“4. Invito formalmente al periodista a revisar los documentos oficiales, actas constitutivas y registros públicos para comprobar lo que preciso en esta carta. Tras una revisión objetiva y/o investigación fidedigna, se dará cuenta de que la columna que escribió en El Universal está basada en una historia inventada, la cual no cuenta con los principios de veracidad y datos duros (oficiales) que deben regir al periodismo.
“5. Debido a que la columna carece de todo sustento y genera una afectación directa al prestigio de mi representado y su familia, me reservo el derecho de proceder legalmente, ya que puede ocasionar daños y perjuicios, además de que, al crear una historia ficticia, puede afectar la integridad de la familia de mi representado”.
Listo, ahí está la réplica. De ella, lo que dice el punto tres respecto a una presunta relación del hijo del representado con uno de los hijos de AMLO, reconocemos que solo se sustenta en lo que dicen trabajadores y extrabajadores de algunas de las empresas referidas que han denunciado ante las autoridades competentes irregularidades cometidas en diversos procedimientos de licitación pública. La columna replicada solo se publicó en su versión digital, por lo que solo en ese formato, no en el de la versión impresa, es que van las aclaraciones enviadas. De lo demás hay documentos, actas constitutivas y registros públicos (a lo mejor mal entendidos por quien esto escribe) que ya les compartiré en la próxima entrega.
Instantáneas:
1. CAE OBJETIVO PRIORITARIO. Un nuevo golpe fue asestado el miércoles pasado a la delincuencia organizada. Fue detenido en Oaxaca el miércoles pasado “el capi JPNN”, considerado el nuevo líder de una célula criminal de Ocotlán. Le aseguraron drogas, armas de alto poder, granadas y explosivos en un operativo en el que participaron el gobierno de Oaxaca, la Fiscalía de ese estado y el Gabinete de Seguridad. “JPNN” era señalado como el sucesor directo del “JLM” alias "El Contador", quien fue vinculado a proceso en febrero pasado. Las autoridades estatales encabezadas por el gobernador Salomón Jara consideran que se trató de un golpe estratégico a las estructuras criminales que operan en los Valles Centrales de la entidad y además un avance en los resultados obtenidos de manera coordinada con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, y la Policía y la Fiscalía estatales.
2. ¿ZOPILOTEANDO? La llegada de la nueva secretaria de Salud del Estados de México, Celina Castañeda de la Lanza, con antecedentes vinculados al PRI -ya que trabajó con el exgobernador priista de Tlaxcala, Mariano González Zarur, donde estuvo ejerciendo entre 2011 y 2016 funciones de subsecretaria sin que existiera la plaza y, posteriormente, entre 2017 y 2023 con el exgobernador priista del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza- ha encendido alertas al interior de los grupos políticos de Morena. Desde los primeros días de su gestión se observa un inusual flujo de personajes ligados a gobiernos pasados, también priistas, que buscan ser reincorporados en posiciones estratégicas dentro de la estructura institucional, con lo que posiblemente estarían apoyando en las próximas elecciones a candidatos del PRI en territorio mexiquense. Entre los nombres que comienzan a circular destacan los de Rodrigo Alberto Rodríguez de quien se asegura está actualmente bajo proceso ante la fiscalía general de la República por la presunta fabricación de contratos fantasma en el Centro Médico Nacional del ISSSTE, así como los de Humberto Botello Ortiz, Eloína Silvette Díaz, Claudia Terán Cordero y José Luis Téllez Becerra. Éste último encabezó la dirección general del ISSEMYM de 2015 a 2017, en un periodo señalado por el deterioro financiero que hoy mantiene a esa dependencia en una situación crítica. El mensaje hacia el exterior preocupante: ¿se encuentra el gobierno estatal de Morena tan debilitado internamente que recurre a figuras del viejo régimen priista para mejorar la gobernabilidad? ¿O es una estrategia para fortalecer a otro grupo político?
3. SALDO BLANCO. Acapulco, en el estado de Guerrero, fue el destino turístico más visitado en este período vacacional de Semana Santa. Otros destinos de la entidad también reflejan un saldo positivo en derrama económica y ocupación hotelera, por lo que para garantizar la integridad de los visitantes, se desplegaron más de 9 mil elementos de seguridad de los tres niveles de gobierno y ante el flujo constante de visitantes en distintos puntos del estado, se dio prioridad a zonas con mayor concentración de personas. En la mesa de coordinación para la Construcción de la Paz que encabeza la gobernadora Evelyn Salgado, ya se establecen las estrategias que se implementarán durante el próximo Tianguis Turístico, con el fin de brindar una atención integral a los asistentes y expositores.
rrodriguezangular@hotmail.com
@RaulRodriguezC
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Pasado intravenoso
Con pelos y señales/Enrique Serna
Milenio,
A finales del siglo pasado, cuando escribí mi primera novela histórica, El seductor de la patria, la acelerada transformación de Ciudad de México ya había devastado el paisaje urbano de mi niñez y empezaba a sentirme expulsado del presente, porque la incesante reconstrucción de la megalópolis no sólo borra la memoria colectiva, sino las coordenadas biográficas del individuo. Arrastramos esa precariedad desde que los mexicas afincaron sus chozas en el islote pantanoso donde los confinaron sus amos, los poderosos y despóticos reinos de tierra firme. La gran Tenochtitlan maravilló a los conquistadores, pero no se tentaron el corazón para demolerla y construyeron sobre sus ruinas las joyas arquitectónicas del virreinato. La secularización de los bienes eclesiásticos desencadenó una segunda oleada destructiva, pues los liberales se ensañaron con muchos templos y conventos admirables que simbolizaban, a su juicio, las peores lacras del régimen conservador. Otra ofensiva jacobina, la de Obregón y Calles, contribuyó a desfigurar más aún el centro histórico. Nada de lo construido desde entonces puede compensar los estragos de esos actos vandálicos.
La Ciudad de México es un palimpsesto de piedra donde cada régimen político edifica las ruinas del mañana sobre las de antier. Eso dificulta las reconstrucciones de época, pues uno tiene que desmontar varias capas geológicas superpuestas. Para saber cómo era nuestra capital en tiempos de Santa- Anna, o en el virreinato, la época en que transcurre Ángeles del abismo, mi vademécum fue la benemérita monografía de Guillermo Tovar y de Teresa La ciudad de los palacios: crónica de un patrimonio perdido, un exhaustivo y doloroso inventario de los grandes monumentos coloniales que arrasó la picota, profusamente ilustrado con viejos daguerrotipos. Pero no sólo hay que buscar en los libros las huellas de nuestro pasado remoto: el tiempo también se ha tragado el México de mediados del siglo XX, en el que vivió y medró Carlos Denegri. Envidio a los novelistas franceses, porque buena parte de los cafés, restaurantes y cabarets parisinos de principios de siglo XX (La Coupole, Le select, Les deux magots, el Lido, el Moulin Rouge, etc.) se han conservado intactos, para no hablar de la traza urbana. En cambio, ningún centro nocturno mexicano de los años cuarenta sigue en pie: el Ciro’s, el Río Rosa, el Capri, el Waikiki, El Leda, el Esmirna, desaparecieron del mapa, junto con sus atmósferas de bacanal opulenta o populachera. Nada perdura en la región más transparente del aire y para colmo, los terremotos complementan la devastadora tarea de los urbanistas rapaces y los especuladores inmobiliarios.
La incesante metamorfosis de nuestra capital podría hacer pensar a los extranjeros, o a los ingenuos, que México es un país volcado hacia el porvenir, donde se han superado ya muchas rémoras ancestrales. Pero en esto reside quizá la mayor paradoja de nuestra falsa modernidad: el pasado tiende a desaparecer del paisaje, pero sigue vivo en nuestras almas. Arrasamos edificios emblemáticos, antros legendarios, librerías, restaurantes de abolengo, pero en cambio mantenemos en pie antiquísimas lacras políticas y sociales que todos los gobiernos prometen erradicar. En la Colonia se incubaron tres taras genéticas de nuestra nacionalidad que prevalecen hasta la fecha: el patrimonialismo, el sistema de castas y la impunidad de la delincuencia. Apoderados de regiones enteras donde extorsionan a comerciantes, transportistas y agricultores, los grandes ejércitos criminales de hoy perpetúan una tradición más antigua todavía: el cobro de tributos a los vencidos era la principal fuente de ingresos del imperio azteca, un modus operandi que los actuales tlatoanis del inframundo han reciclado con éxito en provincias enteras.
Junto con este modelo de dominación y sojuzgamiento está resurgiendo también el canibalismo, como lo ha denunciado desde hace tiempo el antropólogo Claudio Lomnitz. Entrevistado por Alejandro Domínguez en Milenio Televisión, un sobreviviente de Teuchitlán reveló que los jefes del campamento obligaban a los reclutas bajo amenaza de muerte a comer la carne de sus compañeros asesinados. En tiempos de los mexicas, el sacrificio humano y la antropofagia tenían al menos una justificación religiosa. El derrumbe del Estado de derecho está resucitando los horrores que la evangelización desterró, corregidos y aumentados por una mezcla de indolencia cívica y podredumbre institucional. Tal vez haya incursionado en la novela histórica por una necesidad de evasión, pero muy pronto advertí que por esa puerta no iba a poder escapar de mi circunstancia. Nuestra novela histórica seguirá siendo contemporánea mientras el pasado intravenoso se resista a morir.
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Permitir el fracking
JAQUE MATE / Sergio Sarmiento
/REFORMA, 10 abril 2026;
"La instrucción es que no haya
fracking ni para exploración". Andrés Manuel López Obrador,
19.06.2023
El 25 de junio de 2019 Pemex recibió autorización de la Comisión Nacional de Hidrocarburos para lanzar un plan de exploración en el campo AE-0387-Humapa entre Veracruz y Puebla. Al día siguiente, sin mediar estudio técnico, el presidente López Obrador lo frenó: "Se suspende esta autorización. No vamos a usar fracking en la explotación del petróleo", dijo.
El rechazo era visceral. AMLO decidió por dogma desde un principio que en su gobierno no permitiría esta tecnología. Fue el punto 75 de sus 100 compromisos del Zócalo del 1 de diciembre de 2018. Lo repitió una y otra vez. Incluyó su prohibición entre las iniciativas del 5 de febrero de 2024, que la entonces candidata presidencial Claudia Sheinbaum asumió como propias.
Sheinbaum ha seguido casi al pie de la letra las iniciativas de López Obrador. Dos excepciones han sido la prohibición de la minería a cielo abierto, que hubiera paralizado la mitad de la minería del país, y ahora la del fracking. Desde hace meses se sabía que la Presidenta estaba buscando dar autorizaciones para proyectos de fractura hidráulica. Se abstenía de usar los términos técnicos en público, pero hablaba de proyectos de gas en yacimientos "no convencionales", que es lo mismo. Ayer quiso aclarar y dijo que México no usará el "fracking tradicional", pero sí "nuevas tecnologías que utilizan componentes biodegradables para romper las piedras, y que incluso el agua se recicla y se vuelve a utilizar, e incluso esa agua no es agua dulce, sino puede ser agua salada, o puede ser esta agua que hay en las minas de carbón...".
En realidad, estas tecnologías, y otras más, están disponibles desde hace décadas. No supondré que una científica apenas se está enterando. Sin embargo, al final lo importante es que se está abandonando la tozudez de AMLO. Serán especialistas quienes decidan qué producir y cómo. Esto habría sido imposible si Andrés Manuel hubiera logrado la prohibición constitucional que pretendía.
La decisión es positiva porque deja atrás el dogma irracional, pero el hecho de que ya se pueda extraer gas con fractura hidráulica no necesariamente volverá rentable la producción en México. Para empezar, Pemex es una empresa altamente ineficiente, mientras que las compañías de fracking de Estados Unidos son, quizá, las más productivas del mundo. El gas que se produce en la Unión Americana es asociado, es decir, se extrae junto a petróleo, lo cual ha hecho que los precios en el sur de ese país sean los más bajos del mundo. Ayer, 9 de abril, el gas Henry Hub de Texas se estaba vendiendo a 2.47 dólares por millón de Btu (British termal units) mientras que el de referencia de Europa, el Dutch TTF, alcanzaba 15.83. A veces, de hecho, el gas en Texas tiene precios negativos, porque no se puede parar la producción de petróleo; y, sí, los productores pagan para que alguien se lo lleve. México se ha beneficiado de esta situación durante años, ya que ha podido importar gas a precios muy bajos.
¿Qué pasará ahora si se permite en México la producción de gas por fracking? Se reducirá, aunque no se acabará, la dependencia del gas estadounidense, que representa un 75 por ciento del que usamos los mexicanos, particularmente para la generación de electricidad. Pero la producción en México probablemente será más cara que la de Estados Unidos, lo cual significaría que, si usamos gas natural nacional, tendríamos que pagar más por él y por la electricidad que genera. ¡Qué paradoja! La independencia puede ser costosa.
· EMPLEOS Y PATRONES
En marzo de 2026 el IMSS registró la creación de solo 32,930 nuevos empleos formales. En los últimos 12 meses el crecimiento del empleo formal fue de apenas 1.2 por ciento. Además, se perdieron 1,726 registros de patrones, por lo que hay 2.7 por ciento menos que hace un año. Marzo fue el 21er mes con caídas anuales en el registro de patrones del IMSS.
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