El Espejismo de la Victoria Relámpago: De Kiev a Teherán
La exigencia del todo o nada
La historia nos ha enseñado que las guerras son fáciles de iniciar, pero casi imposibles de domesticar. Hoy, el mundo observa con estupor cómo Donald Trump eleva la apuesta en el tablero del Medio Oriente a niveles sin precedentes. Al exigir una "rendición incondicional" de Irán, la Casa Blanca no está buscando una salida diplomática; está decretando el fin de un Estado soberano tal como lo conocemos. No hay matices, no hay mesas de diálogo, solo la capitulación total o la destrucción.
Pero lo más alarmante no es solo la exigencia de rendición, sino la pretensión de tutelar la sucesión de un país milenario. Al vetar a figuras como Mojtaba Jamenei y anunciar que EU elegirá a un "líder aceptable", Washington cruza la línea entre la presión geopolítica y la ingeniería social de alto riesgo.
No se da cuenta que Iran no es Venezuela…
Además la soberbia del cronómetro
Trump ha prometido que este conflicto se resolverá en 28 días. Es imposible no sentir un escalofrío de déjà vu. Hace cuatro años, el 24 de febrero de 2022, Vladímir Putin lanzó su "operación especial" bajo la misma premisa de superioridad aplastante: la rendición de Ucrania era, supuestamente, cuestión de una semana.
Hoy, cuatro años después, Ucrania es un cementerio de proporciones industriales. Los datos más conservadores hablan de medio millón de muertos en el lado ucraniano y estimaciones globales de hasta dos millones de bajas militares.
Esa soberbia de pensar que el poder de fuego anula la voluntad de resistencia de un pueblo es el error más recurrente y sangriento de la historia moderna. Pete Hegseth -Jefe del Pentagono-, promete un aumento "drástico" del fuego sobre Teherán, pero las bombas rara vez construyen democracias "aceptables".
No lo han entendido…
Apenas vamos a cumplir una semana de ofensiva y el incendio ya es regional. Los ataques en el Golfo, Irak y el Líbano demuestran que Irán, aun con sus defensas aéreas mermadas según Israel, tiene capacidad de herir. La pregunta objetiva que debemos hacernos es: ¿qué sucede si los 28 días se convierten en meses o años?
La muerte de Ali Jamenei no ha traído la paz, sino un vacío de poder que Trump pretende llenar con un plumazo desde Truth Social. Sin embargo, la historia nos dice que cuando se intenta imponer un líder desde el exterior, el resultado suele ser la guerra civil o el caos crónico, no un "gran futuro" económico.
La lección no aprendida
La objetividad nos obliga a ver los hechos: el aparato militar estadounidense e israelí es formidable, pero la política no es un videojuego de suma cero. Si algo nos enseñó el barro de Ucrania y las cenizas de otros conflictos en la región, es que el costo humano de la soberbia siempre termina siendo quintuplicado por la realidad. Trump apuesta a un "jaque mate" rápido, pero el tablero de Irán es mucho más profundo y complejo de lo que cualquier mensaje en redes sociales puede sugerir.
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