La llaga abierta...
Cada vez que el discurso oficial se adorna con la palabra "humanismo", el nombre de Ceci Flores surge para desmentirlo. Mientras las puertas de Palacio Nacional se cerraban bajo el pesado sello de lo "políticamente incorrecto", Ceci caminaba sola por el salitre de Sonora. Apenas este 24 de marzo, frente a unos restos que susurraban el nombre de su hijo Marco Antonio, ella pronunció la oración que resume el fracaso de un sistema: “Vámonos a casa, hijo”.
Un gobierno realmente humanista habría caminado a su lado, sosteniendo la pala; este, sin embargo, prefirió administrar la estadística y, a ratos, maquillar la tragedia. Porque el quid de la cuestión —lo que no se olvida ni con mil informes— es que a las madres buscadoras nunca se les abrió esa puerta que hoy presume transparencia.
La frialdad del dato
Hoy, el gobierno de la presidenta Sheinbaum intenta, aunque sea tarde, dar un paso distinto. En la voz de Marcela Figueroa (en la imagen), titular del SESNSP, se nos presenta un "mapa de la ausencia" que busca poner orden al caos. Los números son un balde de agua helada: 394,645 registros históricos.
Pero ojo leamos los detalles de esa aritmética. Se nos dice que el 36% de los casos carecen de datos mínimos —nombres, sexo o lugar de desaparición—. Es una confesión de negligencia histórica: durante décadas, el Estado mexicano registró ausencias como quien anota folios perdidos, sin rostro y sin contexto. Nos hablan de un 31% de personas con "actividad posterior", ciudadanos que renovaron el INE o se vacunaron en la pandemia estando reportados como desaparecidos. Aunque parezca una buena noticia, en el fondo revela otra grieta: la desconexión absoluta entre las dependencias que saben dónde estamos y las fiscalías que fingen buscarnos. ¡Están reprobados!
La aritmética del abandono
El informe destaca que, desde octubre de 2024, se han localizado a más de 31,000 personas. Es un avance, sí, pero no podemos apartar la vista del núcleo del dolor: esos 43,128 registros que tienen datos completos, pero de los cuales no hay rastro alguno. De ellos, apenas 3,869 cuentan con una carpeta de investigación abierta. O sea, con todo respeto: para la inmensa mayoría de los desaparecidos, la maquinaria de la justicia ni siquiera ha encendido el motor.
La presidenta Sheinbaum encara hoy el espejo más doloroso de México.
La pregunta de fondo no es cuántos cruces de bases de datos se logren, ni cuántas llamadas de verificación se hagan. La pregunta es si este "nuevo método" será capaz de cerrar el vacío en hogares que, como el de Ceci Flores, no buscan gráficas de pastel, sino certezas.
Porque mientras la verdad no sea completa, mientras las fiscalías no conviertan los reportes en investigaciones reales y mientras las puertas sigan cerradas para quienes llevan la tierra en las uñas, la herida de México.
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Hoy, René Delgado en su columna Sobreaviso de El Financiero, lanza una crítica frontal a la operación política que rodea a la presidenta Sheinbaum. El eje central no es solo el revés legislativo, sino la crisis de eficacia y lealtad en su círculo cercano.
Delgado sostiene que el fracaso de la reforma electoral obliga a la mandataria a una reflexión profunda: ¿quiénes son realmente sus operadores y, sobre todo, son capaces de cumplir lo que se les encomienda? Sugiere que la "embarcaron" en una aventura —el Plan B o E— cuyo destino era la derrota, alterando de paso el ecosistema institucional sin un diagnóstico serio.
Para el columnista, el oficialismo cayó en el error de creer que la "fuerza bruta de los votos" sustituía al oficio político. Critica la simulación de los dirigentes y coordinadores que, sabiendo que el plan estaba mal redactado y lleno de errores técnicos, prefirieron la foto del "respaldo total" antes que advertir a la jefa del Ejecutivo sobre el desastre en ciernes.
¿Incapacidad o deslealtad?
Es la pregunta más dura del texto. Delgado pone nombres sobre la mesa: Adán Augusto López e Ignacio Mier. Al verlos operar bajo lógicas de la sucesión de 2027, cuestiona si los errores fueron por negligencia o por una deslealtad disfrazada para servir a otros intereses (el "otro amo").
Advierte que, sin una purga de operadores mediocres, el gobierno corre el riesgo de debilitar las instituciones que ya dominaba. El resultado final no es un triunfo parcial, sino un sacudimiento de estructuras que deja al gobierno expuesto y con el "miedo a la soledad política" como una posibilidad real.
Es un texto que disecciona la soledad del mando cuando los colaboradores están más ocupados en el futuro personal que en la eficacia del presente. (Recomiendo su lectura).
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Las columnas políticas hoy, viernes 27 de marzo de 2026
REFORMA/Templo Mayor
CON ESO de que en la 4T prefieren 99 por ciento lealtad y 1 por ciento de capacidad, una de las dependencias que debería meterse de lleno en el tema del derrame petrolero, anda de improvisación en improvisación.
SE TRATA de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, que en dos meses lleva ¡tres titulares! En febrero estaba Armando Ocampo. A quien le tocó el inicio del desastre en el Golfo de México fue a Rebeca Olivia Sánchez, pero sólo duró ¡un mes! en el puesto.
INTEMPESTIVAMENTE fue destituida y en su lugar entró apenas la semana pasada, el 17 de marzo, Andrea González Hernández. Así que todavía no se sentaba en su oficina cuando ya tenía chapopote en los zapatos.
NADIE EXPLICÓ por qué fue removida Rebeca Olivia Sánchez, pero puede deducirse que no pudo con el paquete.
¿QUÉ TIENEN en común ambas funcionarias que ahora ven temas ambientales? Que ambas trabajaron previamente ¡en la Profeco! donde controlan precios, pero no derrames petroleros.
UN DETALLE INTERESANTE es que las dos vienen desde el equipo de Claudia Sheinbaum cuando estaba en Tlalpan. Lealtad, no capacidad.
ALGUIEN TIENE que decirlo: México está salado, pues su mala suerte cada vez es más grande. Según la Secretaría de Marina, el desastre ecológico en el Golfo de México, con un derrame de hidrocarburos equivalente a mil veces la superficie del Zócalo capitalino, tuvo dos fuentes: un barco fantasma y ¡la naturaleza!
SEGÚN LO DICHO por el almirante secretario, Raymundo Pedro Morales, la mayor parte de la mancha que se extiende a lo largo de más de 50 kilómetros en el Golfo de México fue provocada por "emanaciones" de chapopoteras naturales.
AUN EN EL CASO de que tal cosa fuera cierta, eso no justifica ni explica la negligencia de las autoridades para controlar el derrame, las explicaciones contradictorias de Rocío Nahle, la Presidenta y Pemex; el intento de ocultar la verdadera magnitud del desastre; y tampoco la falta de reacción de la propia Marina para remediar la situación.
CUENTAN que en Aguascalientes la senadora morenista Nora Ruvalcaba bien podría decirle a su marido: "No me ayudes, amorcito". Y es que el esposo, Fernando Alférez Barbosa, está metido en tremendo lío por unas declaraciones machistas durante un debate sobre ¡lactancia!
Y AHÍ ES donde la senadora Ruvalcaba no debe estar tan contenta, pues ella se perfila como la carta fuerte de su partido rumbo a la gubernatura, pero ese tipo de machismos en "tiempo de mujeres" nomás no le ayudan.
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Confidencial/El Financiero,
‘Puentazo santo’ de 12 días de diputados y senadores
Diputados y senadores acuerdan suspender sesiones por 12 días durante Semana Santa, tras intensas jornadas legislativas y sin concluir la reforma electoral.
Agotados de sus sesiones maratónicas matutinas, vespertinas y hasta nocturnas de madrugada, los diputados y los senadores se autorizaron un “puentazo santo” de 12 días con motivo de las festividades de Semana Santa. Desde el pleno del Palacio Legislativo, en la madrugada de ayer jueves, la presidenta de los diputados, la panista Kenia López Rabadán, leyó el oficio que autoriza a las dos cámaras legislativas el “consentimiento” a suspender sus sesiones desde el jueves 26 de marzo y hasta el 6 de abril. Con el permiso que se otorgan ellos mismos, volverán a sesiones hasta el 7 de abril. Sin reforma electoral, se van muy cansados.
Apacigua el profe las aguas en San Lázaro
Ante el descontento de los más cercanos seguidores de la presidenta Sheinbaum en el Palacio Legislativo por el voto del PT en el Senado en contra del plan B, desde el miércoles el senador y dirigente del partido rojo, Alberto Anaya, se reunió en privado con su grupo de diputados federales “para cerrar filas” y “calmar las aguas”, nos comentaron. Además, el senador aprovechó y se reunió con el líder de Morena, Ricardo Monreal, para tener una conversación “sustancial, correcta, de nivel”. Su presencia en San Lázaro es “muestra de que hay unidad y de que vamos juntos, no hay nada más allá de eso”, remachó el coordinador de los diputados petistas, Reginaldo Sandoval. Los rojos, más activos que nunca.
FGR acerca a la IP con el Gabinete de Seguridad
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy, tuvo un encuentro con empresarios de primer nivel en el Club de Industriales, donde ofreció la opción de acercar a la iniciativa privada con el Gabinete de Seguridad para que ahí expongan sus inquietudes y propuestas. Ahí estuvieron Laura Laviada (Santander), Máximo Vedoya (Ternium), Álvaro Fernández (Alfa), Alejandro Malagón (Concamin), Héctor Madero (Actinver), Dionisio Pérez Jácome (Volaris), Javier Treviño (Walmart), Daniel Servitje (Grupo Bimbo), Agustín Coppel (Grupo Coppel) y Pablo González Guajardo (Kimberly-Clark), entre otros. Ojalá sea un acercamiento fructífero.
Taboada llega al INE… con espada desenvainada
Luego de perder la elección a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, Santiago Taboada estrenó chamba y ayer rindió protesta como representante del PAN ante el Consejo General del INE. La bienvenida no fue un día de campo, pues los representantes de Morena no se cansaron de señalar sus vínculos con el ‘cártel inmobiliario’. Fueron muchos los minutos que se fueron en dimes y diretes entre el panista y los morenistas, provocando la molestia de algunos consejeros, pues usaron ‘la herradura de la democracia’ como ring y retrasaron la discusión de asuntos que sí impactan en la materia electoral.
Invitados incómodos
Uy, esto no le va a gustar a la ‘4T’. La embajada de Estados Unidos en México presumió que tuvo como invitado nada menos que a Vampipe, un influencer de redes sociales que cree que hace periodismo, en su pódcast denominado ‘Voces sin fronteras’. El ‘creador de contenido’ se caracteriza por burlarse del oficialismo –que también se pone de pechito, ¿verdad?–, con un estilo basado en distorsionar contenidos para hacerlos chuscos. De ahí que sea cliente constante de la cuestionable sección Detector de Mentiras, de la mañanera del pueblo.
Transportistas y campesinos, a paro nacional
Transportistas y campesinos arrancarán el 6 de abril un paro nacional ante el incumplimiento por parte de las autoridades de sus demandas, anunció David Estévez Gamboa, líder de la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC). El dirigente gremial dijo que fueron prudentes y sus bloqueos no tendrán lugar en Semana Santa, para no afectar a los vacacionistas. No, pues que considerados.
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Sheinbaum, en deuda con el PT
El asalto a la razón/Carlos Marín
Milenio,
La presidenta Claudia Sheinbaum debe agradecer al PT haber frustrado una tentación innecesaria, un despropósito político y ético: empatar la consulta de revocación de mandato con la elección de gubernaturas, diputaciones federales y locales, ayuntamientos y cabildos.
El miércoles, lo que abortó no fue un ilusorio ejercicio “democrático”, sino una maniobra disfrazada de “participación ciudadana”.
La revocación no nació para aplaudir a gobernantes, sino para removerlos por pérdida de confianza. Tal es la premisa constitucional, la única razón. La figura fue diseñada por Andrés Manuel López Obrador como ratificación encubierta para allegarles más votos a sus candidatos: un espectáculo plebiscitario para convertir la plaza pública y todo el aparato de gobierno en caja de resonancia político-electoral.
Hoy no existe la condición indispensable, nadie pide que la Presidenta deje el cargo.
Forzar la consulta habría sido un deleznable atropello y, si se le hubiera hecho coincidir con la elección política, el resultado habría sido profundamente inmoral, con Palacio Nacional convertido en templete de campaña para que la mandataria despotricara contra imaginarios “adversarios”.
De ahí que el freno del PT resulte, paradójicamente, un acto de responsabilidad elemental, que evitó una exhibición de poder que contradice el orden constitucional, que fija el mandato presidencial en seis años, sin necesidad de ejercicios artificiosos para legitimarlo de nuevo a mitad del camino.
Por lo demás, si con sus otros puntos de la iniciativa de lo que se trata es “combatir privilegios” ––como tanto repitió Sheinbaum––, convendría empezar por las incongruencias propias.
No es válido predicar “austeridad” mientras se protege y premia a correligionarios lacayunos tan cuestionados como Hugo López-Gatell, el Doctor Muerte, a quien se le otorgó una beca en Suiza de 12 mil euros (más de 220 mil pesos) mensuales, que costean su estancia y financian su impunidad, además de las prestaciones del servicio exterior, con apoyos para renta, pagos de inscripciones y colegiaturas, seguro médico y boletos de avión para que los utilice en los 30 días de vacaciones que tiene por cada 11 meses de discutible “trabajo” en los organismos internacionales radicados en Europa.
Para efectos prácticos, lo que el PT hizo el miércoles es un favor político a Sheinbaum, al conjurarle un riesgo innecesario: exhibir que los 36 millones de votos con que llegó a la Presidencia no los alcanzará en una consulta de revocación que la conduciría al desencanto. Pretender refrendar tal cantidad de sufragios habría sido exponerse a una merma inevitable.
Conviene reflexionar en lo esencial: la revocación es un derecho de los gobernados que quieran echar del cargo a la mandataria, no una herramienta del poder para ratificarse.
Promoverla desde la primera magistratura no es alentar la “participación ciudadana”, sino una vulgar forma de propaganda. _
NOTA.- El asalto… hace un paréntesis, retornará el lunes 13 de abril.
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Estrictamente Personal
Laboratorio en el Azteca/Raymundo Riva Palacio
El Financciero, marzo 27, 2026 |
El gobierno de la Ciudad de México resolvió la vialidad de vehículos para el partido México contra Portugal este sábado, en la reinauguración del Estadio Azteca, rebautizado por su nuevo patrocinador como Estadio Banorte: no permitirá que los vehículos particulares –salvo unos pocos de los palco habientes y de los invitados especiales– lleguen hasta el coliseo. Fácil. Ni le inyectó dinero en infraestructura, perdiendo la oportunidad de modernizar la ciudad, ni se complicó la vida, transfiriéndole a los aficionados las peripecias para llegar al estadio, donde tendrán que invertir unas tres horas para llegar al silbatazo inicial.
Las utopías que se imaginó la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, cuando gobernaba Iztapalapa, y extendió ahora por toda la Ciudad de México, se volverán una distopía. No todo es producto de su creatividad (ojo, es una ironía), sino también un intento tropicalizado para acomodar la ciudad a los parámetros que diseña la FIFA para las sedes mundialistas, con el menor esfuerzo. Una de las exigencias exógenas es la implementación de anillos de seguridad perimetral, aunque su tamaño y reglas varían según el país sede, el estadio y el contexto de riesgo.
En cada Mundial, para no pensar que es producto autóctono de la capital, se establecen zonas concéntricas de seguridad.
Hay un perímetro externo, que es donde se cierra la circulación vehicular alrededor del estadio, con restricciones al transporte no autorizado, y empieza el control urbano, que en el caso de la Ciudad de México será de un kilómetro. Si decide llevar su vehículo al estadio, tome en cuenta que el estacionamiento del Banorte está cerrado porque se utilizó como bodega de materiales de construcción de lo que aún falta por detallarse, y que tampoco hay muchos lugares para estacionarse, ni sobre Tlalpan, ni sobre el Viaducto, ni hacia el sur, por la zona de hospitales.
Luego viene el perímetro intermedio, que la FIFA llama “perímetro de seguridad”, donde se colocan controles de acceso peatonal, las primeras revisiones antes de llegar al estadio y los filtros –retenes– de la policía y la seguridad privada, que solo atraviesan quienes tengan boleto digital, acreditación o demuestren ser residentes de la zona sellada. Finalmente encontrará el perímetro interno, la llamada “zona esterilizada”, que es el más estricto, inmediatamente alrededor del estadio, donde debe esperar inspecciones de seguridad, detectores, y prohibiciones específicas sobre objetos que no pueda ingresar al estadio, que puede consultar en el Código de Conducta de la FIFA, con la siguiente dirección: https://shorturl.at/0wlMr.
Al radio entre el estadio y el perímetro externo le llamaron las autoridades “la última milla”, como la de las telecomunicaciones, aunque realmente ese trayecto de mil 600 metros es elástico. Distancias, no menores de un kilómetro, se han aplicado en algunos juegos de la FIFA en el pasado, como aquellos de alto riesgo –¿recuerdan a los hooligans?–, o en inauguraciones, como la habrá este año en México.
En mundiales recientes, como Qatar en 2022 o Rusia en 2018, los perímetros variaron considerablemente según el estadio y la ciudad, en función de la evaluación de amenazas como el terrorismo o disturbios sociales, la infraestructura urbana, la capacidad del estadio, la tecnología para el control social (como el C-5) y las leyes locales, lo que, al menos esto último, ya sabemos que son tan flexibles como el chicle.
Quienes utilicen taxis públicos o de plataforma, llegarán a tres áreas designadas para ascenso y descenso de pasaje, desde donde tendrán que caminar: Viaducto Tlalpan, en la zona de la glorieta de Huipulco y la avenida San Fernando, está a casi dos kilómetros y medio del estadio; la avenida Renato Leduc, que cruza con la calzada de Tlalpan a espaldas del Azteca-Banorte, se encuentra a un kilómetro y medio aproximadamente, y el tercero, Paseo de Acoxpa, a un kilómetro 700 metros. Para todos, sin importar cómo lleguen, solo habrá dos entradas: desde Huipulco o calzada de Tlalpan, y desde Santa Úrsula o avenida del Imán.
Las autoridades han dicho que quieren priorizar el transporte público, y desde cuatro horas antes de que comience el partido –a las siete de la noche–, habrá estacionamientos remotos, que es un eufemismo de una carcajada a los aficionados, como el del Centro Comercial Santa Fe a unos 30 kilómetros, y el de Plaza Carso a 20. También organizó corridas del Metro, Trolebús y Metrobús a Huipulco desde zonas tan distantes como Bellas Artes, a 18 kilómetros, privilegiando el transporte para los aficionados en el poniente de la ciudad.
La inexistencia de un plan de acceso real al estadio, sin una nueva arquitectura de vialidades, y la improvisación sobre las experiencias que tiene el gobierno capitalino cada vez que hay desperfectos en el Metro –hay que reconocer que es amplia por la frecuencia con la que falla ese transporte público–, anticipan que este sábado, día de una gran afluencia vehicular, el tráfico será angustiante, la congestión superior a los estándares, de sí la más alta del mundo, y para muchos, quizás, excruciante.
El gobierno de la ciudad no ha publicado mapas definitivos de los perímetros, pero ha dado a conocer lineamientos generales para este sábado, que tienen que ver con las preocupaciones materiales y existenciales de cómo llegar al estadio. Si va por una experiencia de vida, como será la reinauguración de uno de los estadios más imponentes del mundo, ármese de paciencia porque experimentará restricciones desde bastante lejos del estadio, por el acceso escalonado, lento y controlado. La ciudad alrededor del estadio sufrirá un rediseño temporal, donde el coliseo será el centro de un ecosistema de control territorial que convertirá cuadras y colonias enteras, en zonas reguladas.
La Ciudad de México tiene experiencia acumulada por los Juegos Olímpicos y dos copas mundiales, y una capacidad instalada hotelera y dos aeropuertos –aunque el Felipe Ángeles tiene problemas de conectividad y el Benito Juárez de saturación–, pero enfrenta riesgos operativos importantes por movilidad, que es la parte más vulnerable, y un sistema de transporte público deshidratado en su mantenimiento, que vive en tensión. El partido de este sábado, más allá de lo deportivo, va a ser un laboratorio para probar las capacidades gubernamentales, con alambritos y diablitos con los que se prepararon para el Mundial, con la expectativa de que las fallas que salgan se corrijan. O no.
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Grandeza de la vejez
Con pelos y señales/Enrique Serna
Milenio,
Los chequeos médicos son una especie de striptease en el que los viejos nos desnudamos por dentro. Nada podemos ocultarle al aparato de ultrasonido, ni mucho menos a los encargados de analizar nuestras pruebas de sangre u orina, de modo que uno asiste a esas exploraciones con la humildad de un pecador arrodillado en el confesionario. La primera parte del ritual consiste en pesar y medir al objeto de estudio. La enfermera que me atendió en mi último chequeo dictaminó que mido un metro con sesenta y siete centímetros. “No puede ser, yo mido uno 1.69”, le respondí con el orgullo ultrajado, irguiendo el torso para ganar estatura, pero la enfermera repitió su sentencia irrevocable.
Reconocí con pesar mi derrota, pues hubiera sido ridículo pararme de puntas. He perdido ya dos centímetros, una misteriosa coincidencia, pues acabo de cumplir 67 años: la cábala conspira en mi contra. Por fortuna, el médico no me detectó ningún problema de salud, pero salí de la clínica dolido por la revelación de mi encogimiento. A un grandulón de 1.80 quizá no le importe perder algunos centímetros, pero a un chaparro como yo, hasta una pérdida milimétrica le cala hondo. “Ni modo, güey, ya te achicaste”, pensé, “pero míralo por el lado bueno: eres un enano muy saludable”. No hay mejor terapia que el autoescarnio, pero esta vez no surtió efecto, porque al encender el radio del coche me dio la puntilla el eslogan de una aseguradora: “La edad es grandeza y nosotros la cuidamos”. A veces la cursilería puede ser más hiriente que una burla directa. Nada más cruel para un ruco encogido que invocar su crecimiento espiritual para darle coba.
Desde entonces presto particular atención a la publicidad de funerarias, panteones o productos farmacéuticos para gente de la tercera edad. Por supuesto, abundan las loas a la vejez, que los publicistas consideran la etapa más feliz de la existencia, o incluso llaman “gran privilegio”. Su adulación rastrera sería tolerable si no dejara traslucir un dejo de lástima. El viejo tratado de esa manera se siente como el indio a quien la gente con buenos modales llama “indito”. La policía del lenguaje decretó hace mucho tiempo que los viejos no existimos: somos adultos mayores, gente de la tercera edad, o incluso adultos en plenitud. Si no es una deshonra para nadie ser viejo, indio o negro, ¿por qué tanto empeño en dorarnos la píldora? ¿Llamarnos por nuestro nombre sería un insulto? En cambio, los mexicanos llamamos “viejas” a las esposas o novias, incluso cuando son jóvenes, una disparidad que debería picarle la cresta a las feministas. Ni el propio Benito Juárez escapó a ese hábito lingüístico: en sus cartas llamaba “querida vieja” a Margarita Maza, 18 años más joven que él.
La idea que uno tiene de sí mismo depende en gran medida de su interacción con el prójimo. Todos los seres humanos deseamos ser tratados con naturalidad: de lo contrario sentimos que los demás perciben en nosotros una tara física o mental. Se nos inculca desde niños el respeto a los viejos, pero en su afán por tratarnos con algodones, la sociedad contribuye a estigmatizar el colofón de la vida. La mayoría juvenil o adulta compadece a los viejos porque sobrestima su propia edad. Si la obsesión por recuperar la juventud fuera el principal tormento de la vejez, como nos ha hecho creer la leyenda de Fausto, ese trato comedido y piadoso quizá tendría justificación. Pero la experiencia es un tesoro igual o más valioso que la juventud. Tal vez por eso muchos viejos rechazaríamos el brebaje de Mefistófeles: volver a una época de confusión y zozobra, donde no teníamos claro lo que buscábamos en la vida, no es una oferta muy tentadora. Al observar, por ejemplo, la moda del reguetón, el apasionado idilio de los jóvenes con el teléfono celular, su apego puritano a los preceptos más regresivos de la corrección política, más de un abuelo consternado se pregunta: ¿quién debería compadecer a quién?
No es un mérito haber llegado a viejo y la proliferación de vejetes imbéciles basta para poner en duda la pretendida grandeza de nuestra edad. De hecho, los ancianos con poder quizá sean un grave peligro para el género humano, como lo indica la demencia senil de Donald Trump. Yo aprobaría, por ejemplo, una ley que prohibiera postularse a la Presidencia a cualquier persona mayor de 65 años, la edad de jubilación en la mayoría de las empresas. La gerontocracia puede causar graves estragos, en especial cuando un anciano fáustico toma las riendas del mundo, ejerciendo el poder como adolescente. Para evitar ese autoengaño hay que asumir con estoicismo los estragos de la vejez, sin dejarse vencer por la adversidad. Yo lo hice a mi manera con resultados óptimos: en vez de llorar los dos centímetros que perdí, ya me compré unos zapatos de plataforma y ahora mido 1.70.
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Perseguir a inocentes
JAQUE MATE / Sergio Sarmiento /
REFORMA, 27 marzo 2026
"Es mejor arriesgarse a salvar
a un hombre culpable que condenar
a un inocente". Voltaire, Zadig, 1747
Zulema Cortez es una empleada bancaria, con una hija de un año y cinco meses, y 20 años de experiencia en fideicomisos. Administraba uno para un contrato de generación de electricidad entre el municipio de Aguascalientes y Next Energy. Como fiduciaria, su responsabilidad era manejar los recursos bajo los términos acordados entre el fideicomitente, que pone el dinero, y el fideicomisario, que lo recibe. El fiduciario no establece los términos del contrato ni es responsable del proyecto. Su trabajo es solo administrar el dinero y hacer los pagos, si se cumplen los términos del contrato. Sin embargo, hoy Zulema está detenida por hacer su trabajo.
En 2019 el ayuntamiento de Aguascalientes, encabezado por la panista María Teresa Jiménez, firmó un contrato con la empresa Next Energy del Centro, ampliado en 2020, para un proyecto que incluía la instalación e interconexión de 1,919 microplantas de generación con 60,024 paneles solares en edificios públicos y la construcción de un parque fotovoltaico en Cañada-Honda. El sistema quedó listo hace más de cinco años, pero no opera porque el gobierno federal de López Obrador, que se oponía a las inversiones privadas en electricidad, negó los permisos.
El proyecto se politizó. Tere Jiménez contendió y ganó las elecciones para el gobierno estatal en 2022. El partido Morena, entonces encabezado por Mario Delgado, presentó una denuncia penal en su contra ante la Fiscalía General de la República por presunta corrupción. A esta se sumaron otras tres en años subsecuentes. El propio municipio de Aguascalientes, encabezado por el panista Leonardo Montañez, inició un juicio mercantil en 2023 para evitar los pagos del contrato, debido a que Next Energy no había podido cumplir con las entregas de electricidad por el veto presidencial. En 2024 la ciudad promovió una denuncia de fraude contra el proveedor y logró privar de la libertad al principal accionista. El 2 de diciembre de 2025 la FGR remitió la denuncia de 2022 a la Fiscalía de Aguascalientes.
Puede uno culpar del fracaso del proyecto a la entonces alcaldesa y hoy gobernadora, que consideró que hacer una asociación público-privada para generar electricidad solar era factible y beneficioso para Aguascalientes, además de ser legal en el marco jurídico vigente. Puede uno responsabilizar al gobierno de López Obrador, que consideraba que no podía permitirse un contrato con una empresa privada para generar electricidad limpia, aunque fuera legal. Lo que no tiene sentido es culpar al fiduciario, ya que el fideicomiso es solo un vehículo de pago, sin responsabilidad en la operación del proyecto.
Zulema Berenice Cortez Silva, Nabor Medina Garza y David Alejandro Rodríguez Jacobo de Banco Afirme, que administraban el fideicomiso (Zulema trabaja ahora en otra institución), han sido detenidos en Aguascalientes por presuntas responsabilidades penales. Es un abuso enorme que nos demuestra la injusticia de la justicia mexicana.
Este caso ofrece varios mensajes preocupantes. Revela que en el México de la 4T un proyecto con claros beneficios puede ser detenido, aunque sea legal, por una ocurrencia presidencial. Pone en riesgo cualquier acuerdo productivo de una empresa con el gobierno, como los que quiere impulsar la presidenta Sheinbaum en el Plan México, ya que demuestra que se puede encarcelar a alguien solo por contratar un proyecto legal. Nos dice también que los nuevos tribunales mexicanos pueden privar de la libertad no solo a los responsables de una operación, sino también a los fiduciarios. México es un país en el que se encarcela a inocentes.
· BAJA TASA
Poco importó que la inflación haya repuntado en marzo. Tampoco que, por la turbulencia internacional, la Reserva Federal haya mantenido los intereses en Estados Unidos. Ayer Banxico bajó la tasa de referencia 25 puntos base a 6.75 por ciento.
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Hoy, René Delgado en su columna Sobreaviso de El Financiero, lanza una crítica frontal a la operación política que rodea a la presidenta Sheinbaum. El eje central no es solo el revés legislativo, sino la crisis de eficacia y lealtad en su círculo cercano.
Delgado sostiene que el fracaso de la reforma electoral obliga a la mandataria a una reflexión profunda: ¿quiénes son realmente sus operadores y, sobre todo, son capaces de cumplir lo que se les encomienda? Sugiere que la "embarcaron" en una aventura —el Plan B o E— cuyo destino era la derrota, alterando de paso el ecosistema institucional sin un diagnóstico serio.
Para el columnista, el oficialismo cayó en el error de creer que la "fuerza bruta de los votos" sustituía al oficio político. Critica la simulación de los dirigentes y coordinadores que, sabiendo que el plan estaba mal redactado y lleno de errores técnicos, prefirieron la foto del "respaldo total" antes que advertir a la jefa del Ejecutivo sobre el desastre en ciernes.
¿Incapacidad o deslealtad?
Es la pregunta más dura del texto. Delgado pone nombres sobre la mesa: Adán Augusto López e Ignacio Mier. Al verlos operar bajo lógicas de la sucesión de 2027, cuestiona si los errores fueron por negligencia o por una deslealtad disfrazada para servir a otros intereses (el "otro amo").
Advierte que, sin una purga de operadores mediocres, el gobierno corre el riesgo de debilitar las instituciones que ya dominaba. El resultado final no es un triunfo parcial, sino un sacudimiento de estructuras que deja al gobierno expuesto y con el "miedo a la soledad política" como una posibilidad real.
Es un texto que disecciona la soledad del mando cuando los colaboradores están más ocupados en el futuro personal que en la eficacia del presente. (Recomiendo su lectura).
¿Miedo a la soledad?/René Delgado
El Financiero, marzo 27, 2026 |
El doble fracaso de la intención presidencial de reformar el modelo electoral y el sistema partidista insta a la jefa del Ejecutivo a una reflexión. Determinar no sólo con qué colaboradores y operadores políticos cuenta en el gobierno y en Morena, sino también a analizar si esos leales son capaces en verdad de cumplir con las tareas encomendadas.
Concediendo que la mandataria no fue quien se aferró en impulsar y sostener una causa perdida como lo era el plan “B” –en realidad, “E”–, el motivo de esa reflexión es simple: la embarcaron en una aventura político-legislativa cuya derrota estaba cantada y, en el lance, alteraron el ecosistema institucional y político donde el gobierno y Morena se desenvuelven.
No faltan los cuatroteístas, militantes del rencor, urgidos por cobrar la factura del revés a los petistas y calcular cuánto les costará la doblez de los verdes. Sin embargo, el punto importante no es ese. Lo relevante es que, con lo sucedido, el gobierno y Morena están obligados a hacer política, un oficio del cual abdicaron, creyendo que bastaba la fuerza. Empero, retomar la política tiene por precondición contar con operadores capaces y convencidos de servir a un solo amo.
Sin esa reflexión, acompañada de la consecuente acción, no podrá descartarse que el motor y el fantasma de la idea de empatar las elecciones intermedias con la consulta de revocación del mandato eran y son el miedo a la soledad y debilidad política.
Si el plan original de reforma político-electoral del actual gobierno era malo y se operó con ahínco para frustrarlo, el alterno resultó malísimo y se operó peor.
Como el original, el alterno careció de un diagnóstico y, desde luego, de un estudio de impacto presupuestal y, como se vio, la iniciativa se redactó sin comprender, entender ni encuadrar debidamente el asunto. Los errores fueron garrafales. Se concibió y elaboró al garete. Luego, se operó en el ámbito partidista y parlamentario con el espíritu de un extorsionador en formación. La foto de los dirigentes partidistas y los coordinadores parlamentarios de la coalición encabezada por Morena, tomados de las manos y al frente de la divisa “Respaldo total al Plan B” es la estampa de la ilusión y la simulación política.
En ese extraño proceder asombra que los operadores políticos ni los consejeros jurídicos del gobierno, como tampoco la dirigencia partidista ni los coordinadores parlamentarios de Morena hayan advertido en serio a la jefa del Ejecutivo de la camisa de once varas que le confeccionaban adrede o sin querer, del desastre político en ciernes al que la conducían. Ojalá, eso haya sido producto de la incapacidad y la negligencia, no de la deslealtad y el engaño fincados en la idea de atender a un mando y servir a otro.
Por cierto, ¿por qué Morena tiene por subcoordinadores en el Senado a Adán Augusto López e Ignacio Mier, y a ningún coordinador, ambos destapadores de la corcholata en Chihuahua? ¡Qué suerte la del diputado Ricardo Monreal revisar y no dictaminar el revés!
El punto crítico es obvio. Está por verse si el supuesto y limitado logro parcial, no sustancial, del plan alterno es tal, porque por la falta de cálculo político sacude estructuras, debilita instituciones ya dominadas por el gobierno y Morena, y altera los términos de la alianza establecida y precipita el rejuego electoral 2027.
Más allá del fingimiento y la aparente disciplina falta saber varias cuestiones. Cómo tomará el Senado la reducción de su presupuesto (recuérdese la postura de Adán Augusto López cuando cargó contra Ricardo Monreal por el mismo asunto). La reacción de las legislaturas locales, así como de los ayuntamientos y, por extensión de los gobernadores, ante el hecho de que el centro en deterioro del federalismo les tope el gasto. El sentir de consejeros y altos funcionarios electorales que se les recarga el trabajo, se les reduce el sueldo y se les retira el seguro médico privado cuando el seguro público no garantiza la atención, al tiempo de advertir cómo se vulnera la autonomía e independencia de la institución donde sirven. Y ni hablar de la pérdida de autoridad y legitimidad de la presidente el Instituto, Guadalupe Taddei, que queda como el cohetero de la fiesta funeral.
Por si eso no bastara, el absurdo lance político-legislativo en el que los supuestos colaboradores y operadores embarcaron a la jefa del Ejecutivo fracasó en su objetivo mayor –empatar elección con revocación– y provocó dos efectos contraproducentes. Golpeó los términos de la alianza de la coalición en el poder y precipitó el rejuego electoral, teniendo enfrente muy serios problemas, esos sí, del interés nacional y no electoral. Pueden, claro, los maromeros intelectuales del oficialismo argüir que la gran jugada era salir de los partidos satélites con que Morena se asoció. Empero, uno de ellos se le salió de órbita y al otro, de seguro, reclamará mucho más combustible –posiciones, prebendas y privilegios– para seguir en curso.
Con tales triunfos, el gobierno y Morena están obligados a calcular qué tanto los favorece la victoria pírrica. Por eso, mal no haría la jefa del Ejecutivo en determinar en verdad con qué colaboradores y operadores cuenta y actuar en consecuencia.
Sin esa reflexión, determinación y consecuente actuación presidencial será imposible descartar que el objeto de empatar la revo-ratificación del mandato era asegurarse en el poder y ampliar el margen de maniobra ante los gobernadores, colaboradores, operadores y coordinadores de Morena que atienden a un mando y responden a otro.
Dicho en breve, será imposible descartar que el fantasma y el motor de la anticipación de la revo-ratificación del mandato era el miedo a la soledad y la debilidad política.
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