19 oct 2014

El Sínodo aprueba la relación; pendiente la polémica cuestión sobre los divorciados

El Sínodo aprueba la relación; pendiente la polémica cuestión sobre los divorciados
El punto del texto que hablaba de las posturas discutidas sobre la readmisión a los sacramentos obtuvo 104 votos favorables y 74 en contra. 
Se modificó el texto sobre los homosexuales, que obtuvo 118 consensos y 62 votos en contra, a pesar de que citara el Catecismo. Así, sobre estos puntos no hubo consenso absoluto del Sínodo, a pesar de haber contado con la mayoría
Vatican Insider, 19 de octubre de 2014
 ANDREA TORNIELLI
Los padres sinodales votaron y aprobaron esta tarde el texto de la «Relatio Synodi», el documento final del Sínodo extraordinario sobre la familia al que convocó Papa Francisco. Una asamblea que, por voluntad del Papa, trabajó con gran libertad, confrontándose verdaderamente con los problemas, sin discusiones prefabricadas o «piloteadas».
Cada uno de los párrafos del documento fueron sometidos a votación: los obispos y demás miembros del Sínodo se expresaron sobre cada uno de los 62 incisos, mediante un voto electrónico que preveía dos opciones: «placet» o «non placet». Para la aprobación de los textos se requería la mayoría de dos terceras partes de la asamblea completa.

El párrafo sobre la cuestión más discutida, la posibilidad de cambiar la disciplina sobre la admisión a los sacramentos de los divorciados que se han vuelto a casar, que presentaba las dos posturas que habían surgido en el debate, no obtuvo las dos terceras partes de los votos totales, pues hubo 104 a favor y 74 en contra. La misma suerte corrió el párrafo sobre los homosexuales, que obtuvo 118 «placet» y 62 «non placet».
 El Papa decidió publicar todo el texto completo y referir a los periodistas toda la información sobre cada uno de los votos de cada uno de los párrafos del documento, para que se comprenda mejor la dimensión del consenso que obtuvieron los argumentos, enfatizando el debate que hubo al respecto. Obtuvo dos terceras partes del total de los votos (155 contra 19) el punto en el que se lee «También las situaciones de los divorciados que se han vuelto a casar exigen un atento discernimiento y un acompañamiento de gran respeto, evitando un lenguaje y una actitud que los haga sentir discriminados y promoviendo su participación en la vida de las comunidades. Cuidarlos no es para la comunidad cristiana una debilitación de la fe ni de su testimonio sobre la indisolubilidad matrimonial, es más, expresa justamente en este cuidado su caridad».
 En cambio, el párrafo sobre la cuestión más delicada de la discusión, relacionado con los divorciados que se han vuelto a casar, es el siguiente (que obtuvo 104 votos favorables y 74 en contra): «Se ha reflexionado sobre la posibilidad de que los divorciados que se han vuelto a casar accedan a los sacramentos de la penitencia y de la eucaristía. Varios padres sinodales insistieron a favor de la disciplina actual, en fuerza de la relación constitutiva entre la participación a la eucaristía y la comunión con la Iglesia y su enseñanza sobre el matrimonio indisoluble. Otros se expresaron por na acogida no generalizada al banquete eucarístico, en algunas situaciones particulares y bajo condiciones bien precisas, sobre todo cuando se trata de casos irreversibles y vinculados con obligaciones morales para con los hijos que sufrirían violencias injustas. El eventual acceso a los sacramentos debería ir precedido por un camino penitencial bajo la responsabilidad del obispo diocesano. Debe ser profundizada ulteriormente la cuestión, teniendo en cuenta la diferencia entre situación objetiva de pecado y circunstancias atenuantes, dado que la ‘imputabilidad y la responsabilidad de una acción pueden ser disminuidas o anuladas’ por diferentes ‘factores psíquicos o bien sociales’ (Catecismo de la Iglesia católica, 1735)».
 Para concluir, el nuevo texto de la «Relatio» sobre los homosexuales, que obtuvo la mayoría de los consensos pero no las dos terceras partes, quedó redactado de esta manera: «Algunas familias viven la experiencia de tener en su interior personas de orientación homosexual. Al respecto nos hemos interrogado sobre cuál atención pastoral podría ser oportuna frente a esta situación, refiriéndose a lo que enseña la Iglesia: ‘No existe fundamento ninguno para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el plan de Dios sobre el matrimonio y la familia’. Sin embargo, los hombres y las mujeres con tendencias homosexuales deben ser acogidos con respeto y delicadeza. ‘En relación con ellos se evitará cualquier marca de injusta discriminación’ (Congregación para la Doctrina de la Fe)». Hay que notar, para comprender cuán sensible es este argumento, que no obtuvo los dos tercios ni siquiera un texto que vuelve a proponer el Catecismo de la Iglesia Católica y una explicación del ex Santo Oficio.
El documento final: 

No hay comentarios.: