El precio del miedo
La historia de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, se respira hoy como un denso drama político; uno de esos donde el encendido discurso público choca, de frente y sin frenos, contra el pánico de los pasillos cerrados.
En las páginas de El Universal, Héctor de Mauleón vuelve a poner el dedo en la llaga, desmenuzando con precisión un nuevo audio. En él, la mandataria presuntamente ofrece su colaboración al FBI. Aunque hace poco intentó apaciguar las aguas bajo el cobijo del manido argumento de sostener una "relación institucional y transparente", esta nueva grabación nos entrega el retrato desnudo y humano de una funcionaria acorralada.
En este episodio sonoro, se le escucha dialogar con un supuesto intermediario de la agencia estadounidense y agentes especiales. La escena que se dibuja revela una realidad incómoda: el gobierno vecino no solo siente que ha "perdido el tiempo" con ella tras varias reuniones infructuosas, sino que la ha colocado ante una especie de ultimátum.