1 jul 2026

¡Chingada madre! ¡No se vale!

En qué momento nos resignamos a que la muerte sea la invitada de honor en nuestras celebraciones?

¡Chingada madre! ¡No se vale!

Por Fred Alvarez Palafox

El futbol encierra esa magia peculiar de unirnos; de pausar, aunque sea por noventa minutos, nuestras angustias cotidianas para congregarnos frente a una pantalla con la esperanza puesta en once jugadores. Así pintaba la noche del martes en la cancha de usos múltiples de Rancho Nuevo, allá en Yautepec, Morelos... Decenas de familias, vecinos y niños se habían reunido para ver a la Selección Mexicana enfrentarse a Ecuador.

Era una fiesta de barrio. Una tregua de alegría. Hasta que la barbarie exigió la palabra.

Lo que ocurrió fue terrible, espeluznante!, innenarrable.

¡Chingada madre! ¡No se vale!

En qué momento nos resignamos a que la muerte sea la invitada de honor en nuestras celebraciones? ¡Chingada madre! ¡No se vale! Por Fred Alv...