La balanza de la democracia: El riesgo de censura en la lucha contra la violencia de género
Por Fred Alvarez Palafox...
En Chiapas, el debate público ha dejado de ser un simple intercambio de ideas para convertirse en un terreno minado. El reciente choque entre el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), diversos medios digitales y la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), que preside el abogado Horacio Culebro, nos coloca frente a una de las encrucijadas más complejas del México contemporáneo: ¿cómo extirpar la violencia política sin que las instituciones se erijan como tribunales de censura?
El eco de una herida abierta
Es innegable que la violencia política contra las mujeres no es solo un concepto jurídico; es una realidad dolorosa, una herida abierta en nuestra vida pública. Cuando la trayectoria de una legisladora se reduce a rumores o presunciones sobre su intimidad, se asoma el fantasma de las narrativas machistas que tanto cuesta erradicar. En este escenario, el IEPC actuó ante una queja con un fin legítimo en mente: proteger la dignidad humana. Sin embargo, en el intento de sanar esa herida, el bisturí institucional encendió alarmas profundamente justificadas.