El vuelo final del piloto de "Los Chapitos": un fracaso del gabinete de seguridad… Lástima.
Un hombre sin rostro claro, pero con el control de los cielos. Durante años, Alejandro Ojeda Ávila vivió bajo una sombra, usurpando el nombre de su propio primo, Mauro Alberto Núñez Ojeda, para surcar las rutas del narcotráfico por México, Ecuador, Costa Rica y Estados Unidos. Su historia, documentada con precisión por el reportero Abel Barajas de Reforma, (Los 4 expedientes del piloto 'Chapito') es el reflejo de un sistema de justicia donde las identidades se borran, las deudas penales se esfuman en el aire y los gabinetes de seguridad tropiezan con sus propias contradicciones.
Aquel 8 de febrero de 2025, cuando fue acorralado en la comunidad de Jesús María, en Culiacán, el piloto no solo intentaba esconderse en un inmueble aferrado a un arma larga y a una mochila; intentaba ocultar un pasado que ya lo había alcanzado. En ese violento operativo, que costó trágicamente la vida de un elemento de la Guardia Nacional, cayó el hombre que más tarde confesaría ser el piloto personal de Iván Archivaldo y el orquestador logístico del vuelo que entregó a Ismael "El Mayo" Zambada a las autoridades estadounidenses.