6 abr 2010

Los errores de Bazbaz

Columna Archivos del poder/Martín Moreno
Excélsior, 6 de abril de 2010;
Paulette: asesino identificado; los errores de Bazbaz
En cuestión de horas, será presentado el presunto autor material de la muerte de Paulette Gebara Farah. Aunque no pertenece a la familia de la niña, sí está íntimamente ligado con ésta.
Información proporcionada a esta columna revela también que, desde ayer, se tiene la identificación y el nombre del posible responsable del crimen.
Hoy, se busca a Roberto Ayala, instructor de gimnasio de Lizette Farah.
Sin embargo, cualquiera que sea el veredicto sobre la muerte de Paulette, las investigaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) y, en particular, la actuación de su titular, Alberto Bazbaz, quedarán marcadas en la historia criminalística como erráticas, irresponsables y hasta cómplices.
¿Por qué? Debido a una serie de yerros que un titubeante y confuso Bazbaz permitió en torno a este doloroso caso y que evidenció el poco profesionalismo y la atolondrada actuación de los agentes de la PGJEM.
1) La habitación de Paulette debió considerarse, desde el inicio, como escena del crimen. Empero, quedó resguardada… ¡cinco días después!, denunció el ex director de Servicios Periciales del Edomex, Nicolás Martínez. “De ese lugar pudieron tomarse huellas dactilares, cabello, sangre y otros indicios, pero a la recámara entraron familiares y hasta medios de comunicación para entrevistar a la mamá (Lizette)”.
2) Guillermo Gutiérrez, presidente de la Fundación de Investigaciones de Niños Robados y Desaparecidos, estuvo en el condominio de los Gebara Farah y se percató de dos graves irregularidades: había huellas de zapatos de agentes, mezcladas en la habitación de Paulette, con lo cual se impedía identificar a las originales, y se permitió también la entrada de judiciales al baño para que realizaran sus necesidades fisiológicas. Sí, era el baño de Paulette.
3) “Se descuidaron otros aspectos, y habla de la precariedad que hubo para preservar la escena del delito”, denunció Rodrigo Zenteno, analista en seguridad pública de la UNAM. Y más: “No es posible que los perros no la detectaran (al cuerpo de la menor); lo que pasa es que no han de haber metido a los perros”.
4) La PGJEM permitió que Amanda de la Rosa Moreno, La China, amiga de Lizette —la cual habría sido detenida en Xalapa—, durmiera… ¡cuatro días en la cama de la niña asesinada, a pesar de que aún se realizaban diligencias! Fue una complicidad irresponsable.
La errática actuación de Bazbaz y sus agentes ha sido manifiesta. Ayer, en entrevista televisiva, dijo que el caso lo resolverán los científicos. “Hay que darles tiempo”, señaló, nervioso. ¿Y las pesquisas previas?
Hasta un novato sabe que las primeras 48 horas son cruciales para resolver un caso… si se quiere hacerlo. Ya pasaron… ¡15 días!, y Bazbaz sólo ha vendido humo.
La PGJEM indujo la presunta culpabilidad de Lizette, tachándola de “fría y calculadora”. ¿Eso la convierte en asesina de su hija? Y más: la arraigó en calidad de indiciada, bajo investigación por homicidio, para liberarla tres días después.
Sobre el arraigo, el procurador mexiquense aseguró que se dio, “no porque los papás fueran presuntos responsables”. ¿Y por qué se dictó esa medida precautoria? Hoy queda claro que la orden fue precipitada.
“No es tan útil el polígrafo”, señaló Bazbaz. Entonces, ¿por qué se le practicó a los padres de Paulette y a las nanas?
¿Qué pasó con el análisis sicológico del papá de Paulette?, se le preguntó a Bazbaz. “No nos han llegado los resultados”, respondió. Vaya ineficacia.
“No importa cómo sea la mamá ni cómo haya sido la relación con su esposo. Lo importante es el núcleo científico”, señaló Bazbaz. Si ya se comenzaron a desechar elementos clave en el entorno en el que vivía Paulette, ello resulta más que preocupante.
Sea cual sea el resultado, la investigación quedó manchada.
ARCHIVO CONFIDENCIAL…Impactante, y valioso como testimonio periodístico, el encuentro-entrevista entre IsmaelEl MayoZambada y Julio Scherer García, por mucho, el periodista mexicano más importante, respetado y reconocido de los últimos 40 años. “Si me fusilan, nada cambia… El narco está en la sociedad, arraigado como la corrupción… Inventaron que yo planeaba matar al Presidente”, dice Zambada. Por cierto: Héctor Aguilar Camín crucificó a don Julio por su trabajo eminentemente periodístico. Obvio: fue Scherer quien ventiló, en su estupendo libro La terca memoria, cómo Aguilar Camín se benefició financieramente por su relación con Carlos Salinas de Gortari. La herida no cierra.

Vergonzoso papel del procurador Bazbaz

Columna Razones/Jorge Fernández Menéndez
Excélsior, 6 de abril de 2010;
Una investigación vergonzosa
¿Alguien en la Procuraduría General de Justicia del Estado de México tiene idea del olor que despide un cuerpo a nueve días de su muerte? Una simple búsqueda en Google nos aproxima a ello: “Las células en descomposición por la acción ya sea de las enzimas, ya sea de las bacterias, desprenden, como hemos dicho, sustancias que actúan también en el proceso, como por ejemplo, metano y sulfuro de hidrógeno. Algunas de estas sustancias y gases son verdoso-azuladas, de modo que confieren este color al cadáver, además de hincharle. El proceso empieza en el abdomen, cerca del intestino. La lengua puede salir de la boca, y fluido de los pulmones es expulsado también por la boca y los orificios nasales. Esta imagen poco agradable se agrava con el olor debido a los gases liberados en la descomposición: el sulfuro de hidrógeno antes mencionado, con un olor característico al de un huevo en mal estado, el metano. Se llega a este estadio de la descomposición tras los cuatro a seis días después de la muerte, en países con temperaturas moderadas-altas, alcanzándose mucho más rápidamente en los trópicos y ocurriendo más lentamente en países con clima frío o seco… Un cuerpo se descompone casi dos veces más rápido en el aire que cuando el cuerpo está en el agua, y la descomposición en contacto con el aire es a su vez unas cuatro veces más rápida que cuando el cuerpo está bajo tierra.”
¿Cómo puede decirnos la Procuraduría del Estado de México que la niña Paulette Gebara Farah llevaba por lo menos seis días muerta cuando fue encontrada el pasado miércoles en su recámara, supuestamente envuelta en unas cobijas y ubicada entre el colchón, la base de la cama y una pared?, ¿cómo pueden decirnos que en ese mismo lugar donde se revisó el cuarto hasta con perros, donde se ofrecieron entrevistas para la televisión con la madre de la pequeña, donde durmió gente durante varios de esos días, todo el tiempo hubo allí un cadáver sin que hubiera sido encontrado durante la revisión del cuarto, sin que nadie percibiera los olores característicos de un cuerpo en descomposición, sin que nadie notara que allí, entre la cama y la pared, estaban los restos de Paulette?
La investigación sobre el caso Paulette que ha hecho la Procuraduría del Estado de México es sencillamente lamentable, basada en filtraciones que, recordando la tristemente célebre historia de Pablo Chapa Bezanilla, son la mejor forma de impactar en la opinión pública con una serie de información no verificable, para distraerla y desviar la investigación. Y si no es así habría que preocuparse aún más: ¿cómo pueden estar durante días unos investigadores y peritos en un cuarto donde hay un cadáver, sin poder encontrarlo? Si no fue así, y el departamento como se ha dicho estaba bajo resguardo de las fuerzas de la Procuraduría, ¿cómo pudo haber entrado alguien a sembrar el cadáver de la niña en su recámara sin que nadie lo viera?, ¿se trata de simple ineficiencia o existe algún otro tipo de complicidad?
Porque no puede haber tantos errores en un caso que tendría que ser hasta sencillo de resolver: una niña desaparece en su cuarto; existe constancia de que no salió del edificio porque así lo atestiguan las cámaras de seguridad y existe, por el contrario, la convicción de que allí siempre estuvo, testimonio aportado por las mismas cámaras. Durante días se hace un extraordinario despliegue policial, dentro y fuera de su departamento, así como publicitario, para encontrar a Paulette pero, pocos días después nos dicen que, en realidad, los investigadores siempre supieron que era una desaparición interna, que no había sido ni sustraída ni secuestrada. Todo el mundo, desde peritos hasta medios, visitan la recámara de la pequeña y entrevistan a sus familiares. Y repentinamente la Procuraduría arraiga como sospechosos a los padres y a las nanas.
Más repentinamente aún, divulgan, y ponen a declarar a una sicóloga, que la madre de la niña tiene serios desequilibrios sicológicos, pero no lo deducen después de un estudio siquiátrico sino por “como actuó en una entrevista de televisión” (nunca se ponga en manos de esa sicóloga).
Y así como los arraigaron, los liberan a todos y de la misma forma en que el viernes dijeron que Paulette había sido asfixiada, ahora comenzaron a filtrar que en realidad se podría tratar de un accidente.
¿Si no pudieron oler un cuerpo en descomposición durante nueve días en una recámara de unos pocos metros cuadrados, por qué habría que creerles que todo se debió a la mala suerte?

Comentario de Marco Levario

Revista Etcétera, 4 de abril, 2010
Julio Scherer, periodista/Marco Levario T.
Hace poco más de nueve años escribí sobre varios de los mitos que, según creo, envuelven a don Julio Scherer García; aún pienso que éstos integran algo similar a un celofán fino, resistente y transparente que cubre sin embargo su esencia, en particular, la de periodista.
Desde siempre he comprendido que el elogio o la diatriba como leit motiv del discurso que sea son propios de fanáticos cuando no de cofradías engendradas en la oscuridad de intereses que se niegan a presentar en público. Nada de esto le es propio a seres racionales que encuentran en los reductos de la inteligencia y la ética los motivos para respetar y admirar a alguien, no obstante los matices que a ellos y a todos nos envuelven. En definitiva: no creo en los santos ni en el fervor de sus feligreses, no creo ni en los que les otorga la religión ese carácter ni en los que aparecen como estandarte o proclama de camarillas laicas.
Lo anterior es un preámbulo indispensable para escribir lo siguiente: para mí, la edición de Proceso del 4 de abril de este año es ejemplo de buen periodismo. Me refiero en particular al encuentro de Julio Scherer García con Ismael Zambada, a la foto de portada y a la forma en que el periodista narra aquella situación inédita.
Es muy probable que, por estos días, no falte quien diga que Proceso fue usado para un acto de propaganda e incluso opine que la revista le da eco al parecer del Mayo que considera que el gobierno federal perdió la guerra contra el narcotráfico. En la esfera del poder oficial esto, con toda seguridad, se toma como una afrenta más de la revista contra el gobierno del presidente Felipe Calderón cuya reacción durante estos años ha sido tan primitiva que suspendió el flujo de publicidad a Proceso.
El diablo y los infiernos
En la entrada de “La crónica de un encuentro insólito”, los editores de la revista recuerdan la frase de Scherer: “Si el diablo me ofrece una entrevista, voy a los infiernos”. Más allá del aroma a epopeya que desprende ese dicho --y de que por eso incluso tengamos el derecho a emocionarnos como sucede con quien esto escribe—vale la pena reconocer que, en efecto, entrevistar al diablo sería la gran exclusiva para cualquier profesional de la comunicación, en este caso, hablamos del Mayo Zambada. Incluso, y aunque parezca sólo un matiz, podríamos decir que no debemos esperar a que tal o cual personaje de relevancia indiscutible pida la entrevista, hay que gestionarla.
El asunto es que director de Proceso no sólo tiene el reconocimiento nuestro sino también el de un narcotraficante y por eso lo buscó. Es natural: el Mayo busca la credibilidad que tiene esa revista para difundir su mensaje al mismo tiempo que la publicación incrementa su credibilidad al publicar la charla. Hay que asumirlo, el periodismo tampoco es una profesión para santos, es la actividad que documenta hechos y registra dichos al mismo tiempo que intenta explicarlos y proyectar sus consecuencias. Para ello, no hay ni puede ni debe haber, zonas vedadas.
Sobre el mensaje que pretendió dejar Ismael Zambada también habrá múltiples interpretaciones y entre ellas esta que sostengo: creo que el narcotraficante abre la puerta a la negociación con el gobierno, y lo hace desde una posición de fuerza. La imagen de la portada de Proceso impacta justo por eso, no tanto porque es el registro de la verosimilitud de un encuentro: impacta porque es una instantánea que muestra qué tan cerca está de nosotros el narcotráfico.
Propaganda o periodismo
Sin duda, Julio Scherer hace lo que le corresponde, “he de preguntarle, soy lo que soy”, le dice al capo, y éste hace lo propio. Es la tensión natural entre el periodista y el interlocutor. El resultado nos adentra en el perfil de uno de los principales narcotraficantes de México que es, además, una persona atenta al contenido de los medios de comunicación. Retrata a una persona que vive con miedo todo el tiempo, le da pánico que lo encierren y que pues así “Nomás” se inició en el narco. Esa semblanza en un espacio tan breve como el que tuvo Julio Scherer también lo muestra a él como el gran periodista que es.
Nadie que busque a los medios de comunicación lo hace con fines diametralmente distintos a los de promover ideas, acciones o imágenes. Entonces no hay sorpresa en que eso sea lo que intente el capo al buscar al ex director de Proceso, en serio: lo inaudito es que no pretendiera eso el Mayo. También sería asombroso que Julio Scherer o cualesquier otro periodista se negara a hablar con uno de los capos más relevantes del narco en el país. Escribí periodista.
Es previsible un alud de críticas a Proceso y a Julio Scherer. Habrá polémica, pública o soterrada pero la habrá. Por mi parte estoy convencido de que la revista y el periodista, como decían los clásicos, hicieron lo que tenían que hacer.

5 abr 2010

Iniciativa del Ejecutivo

"Se introduce la figura de audiencia oral. Esto permite a todos los involucrados discutir de manera formal sus argumentos durante el proceso de deliberación ante el pleno de la Comisión Federal de Competencia.
El Presidente Calderón en la Presentación de la Iniciativa de Decreto por el que se Reforman, Adicionan y Derogan Diversas Disposiciones de la Ley Federal de Competencia Económica, del Código Penal Federal y del Código Fiscal de la Federación
2010-04-05 | Discurso
Qué tal. Muy buenos días.
Amigas y amigos de los medios de comunicación.
Señoras y señores.
Autoridades en materia de competencia.
El Procurador Fiscal.
Amigas y amigos:
El pasado 2 de septiembre como parte del Tercer Informe de Gobierno, de la actual Administración, propuse un decálogo de cambios para transformar a México, y afirmé, en esa ocasión, que no podemos permitir que la grandeza del país, que está en su gente, en sus recursos, en su historia, se viese limitada en sus posibilidades de desarrollo por la falta de acuerdos entre los actores políticos, a fin de impulsar las reformas que México requiere.
Una de las áreas que, sin duda, reclama reformas profundas y con urgencia es, precisamente, la que tiene que ver con la competencia en los mercados nacionales.
Por eso, el día de hoy los he convocado para dar un anuncio que es de la mayor relevancia para la vida económica del país y para la ruta de reformas estructurales que hemos propuesto a la Nación.
El día de hoy enviaré al Poder Legislativo una propuesta de reforma sin precedente para fortalecer la política de competencia económica en el país.
Esta reforma tiene como fin elevar la productividad y la competitividad de nuestra economía, y con ello promover el empleo y el bienestar de los mexicanos.
La falta de competencia sólida en los mercados nacionales ha deteriorado la eficiencia y la competitividad de nuestra economía. La presencia de prácticas monopólicas u oligopólicas impiden lograr niveles de crecimiento que se requieren para crear más empleos y para incrementar el bienestar y la calidad de vida de las familias mexicanas.
Se estima que más del 30 por ciento del gasto de los hogares se destina a mercados que tienen algún tipo de problema en la competencia, y en esos mercados los consumidores gastan alrededor de un 40 por ciento más de lo que les costarían los bienes y servicios si existieran más empresas ofreciéndolos en condiciones más competitivas.
Este problema es mayor aún cuando se trata de los hogares más pobres del país, porque destinan más del 40 por ciento de sus ingresos, las familias más pobres, a pagar bienes o servicios que son más caros simplemente porque hay pocas, o incluso una sola empresa, que los produce y los oferta.
La falta de competencia es una de las más grandes barreras, también en la lucha contra la pobreza y la desigualdad.
La falta de competencia, por otra parte, también es un freno a la inversión y al crecimiento. La falta de competencia plena en todos los mercados estigmatiza a México y reduce, precisamente, su nivel de competitividad mundial.
A pesar de ser la nuestra una de las 15 economías más grandes e importantes del mundo, el año pasado México se ubicó en la posición número 60 entre 133 países, en el Índice de Competitividad del Foro Económico Mundial.
Este resultado se explica, en buena medida, también por la falta de competencia en los mercados. Muchas empresas no vienen a México porque no estamos generando las condiciones adecuadas para su crecimiento en condiciones de plena competencia garantizada.
Un elemento fundamental para el crecimiento económico de un país es también la capacidad de innovar. Innovación, no sólo entendida como avance tecnológico, sino también como la capacidad de ser más productivos, la capacidad de generar productos y servicios en mejores condiciones. La competencia juega un papel fundamental para crear condiciones de innovación.
Es por ello, que esta iniciativa es estratégica para el desarrollo económico del país.
Para atender este desafío inaplazable, hoy presentaré una iniciativa que modifica diversos ordenamientos, entre otros la Ley Federal de Competencia, que busca tres ejes fundamentales:
Primero. Facilitar el cumplimiento de la legislación de competencia por parte de los actores económicos y las autoridades competentes.
Segundo, y en concordancia con lo anterior, mejorar la eficacia, la eficiencia y la transparencia en las operaciones de la Comisión Federal de Competencia.
Tercero. Fortalecer la política de competencia a través de instrumentos efectivos para investigar y sancionar prácticas anticompetitivas, monopólicas u oligopólicas.
Para alcanzar estos objetivos se proponen básicamente 10 medidas:
Uno. Instaurar la terminación anticipada de los procesos que revisan prácticas monopólicas. La reforma crea mecanismos más eficientes para permitir a las empresas reconocer que están incurriendo en una práctica monopólica y comprometerse a restaurar el proceso de competencia. Así, en vez de promover juicios que puedan tardar años en resolverse y verse inmersos en interminables procesos litigiosos, vamos a poner a disposición de los actores económicos y las empresas, estímulos adecuados para facilitar su cooperación en el cumplimiento de los procesos de investigación de la Comisión.
De esta manera se acelera la restauración de la competencia, se minimiza el uso de recursos litigiosos ante la Comisión de Competencia y otras autoridades, y se evitan también multas y procesos innecesarios.
Dos. Se introduce la figura de audiencia oral. Esto permite a todos los involucrados discutir de manera formal sus argumentos durante el proceso de deliberación ante el pleno de la Comisión Federal de Competencia.
Con ello se crea una importante instancia de transparencia, que fortalecerá la calidad de las resoluciones de la Institución.
Tres. Se simplifica la notificación de concentraciones en los mercados.
Proponemos hacer más ágil y sencillo el procedimiento para notificar a la Comisión los casos en los cuales los actores económicos estén observando una concentración de mercado inadecuada.
Por otra parte, existen operaciones que la experiencia ha demostrado que no conllevan ningún tipo de riesgos para la competencia, y en ese caso, no es necesario que sean analizadas por la autoridad antimonopolios del país.
Es por ello que también se propone eliminar el requisito de notificación, por ejemplo, en casos vinculados con la administración interna de las firmas, tales como reestructuras corporativas o transacciones en el extranjero sin efectos en territorio nacional.
Así, se disminuye la carga regulatoria y los costos para las empresas, al tiempo que se brinda mayor certeza jurídica a los agentes que notifiquen operaciones a la Comisión.
Cuarto. Modificar la estructura de la Comisión Federal de Competencia para darle mayor eficiencia y transparentar sus operaciones.
Entre otras medidas, se propone que el Secretario Ejecutivo de la Comisión sea designado por el Pleno de la Comisión, y que la emisión del voto por parte de todos los comisionados sea obligatoria, y se introduce, además, la figura de Comisionado Ponente para los casos que llegan al Pleno de la Comisión.
Estas y otras medidas contenidas en la iniciativa, como la motivación del voto de los comisionados, por ejemplo, fortalecen a la Institución y aseguran una mayor transparencia en sus procedimientos.
También se constituye un contrapeso adecuado que generan incentivos para un mejor funcionamiento de la Comisión y ofrecen certidumbre a empresas y a consumidores.
Quinto. Se refrendan las facultades de la Comisión para revisar prácticas monopólicas en actividades reservadas al Estado o en empresas, o entidades paraestatales.
Se hace expresa la obligación de la COFECO de investigar cualquier práctica que ponga en riesgo la libre competencia en dependencias y organismos que tienen a su cargo actividades estratégicas reservadas del Estado, en aquellos actos que no estén contemplados en el Artículo 28 Constitucional.
También, se obligará a la Comisión a emitir lineamientos que deberán seguir otras instancias de Gobierno, al otorgar concesiones o al realizar adquisiciones, arrendamientos u obra pública, con el fin de que se proteja la competencia en el mercado de compras del Gobierno. Todo ello, además de fortalecer la competencia, permitirá hacer un uso más eficiente de los recursos que son de todos los mexicanos.
Sexto. Se dará a la Comisión la facultad de obligar a los agentes económicos a proporcionar la información necesaria para emitir sus opiniones. Hasta ahora, las opiniones de la Comisión Federal de Competencia se realizan con la información pública disponible o bien, con la que voluntariamente proporcionen los agentes económicos.
La Iniciativa busca dotar a la Comisión de facultades, a fin de que puedan requerir obligatoriamente la información para elaborar sus opiniones y conducir estudios de mercado. Esto permitirá al órgano regulador hacer más eficiente su labor de promoción, de mejores esquemas de regulación en el país.
Séptimo. Se fortalecen las sanciones de la Comisión Federal de Competencia, a fin de darle verdadero poder regulador. Una de las principales críticas a la actual legislación en materia de competencia es que la Comisión no tiene dientes, se dice. Por eso proponemos que la Comisión tenga la facultad de aplicar sanciones de manera más eficaz, sanciones que realmente disuadan prácticas monopólicas de cualquier tipo.
La reforma plantea, por ejemplo, fortalecer las sanciones económicas y llevarlas del nivel de multa que ahora se expresa, a un máximo hasta de 10 por ciento de los ingresos acumulables de la empresa para efectos del Impuesto Sobre la Renta, de aquellas que limiten la competencia en algún mercado mediante prácticas monopólicas absolutas; y hasta del 8 por ciento de sus ingresos acumulables, en el caso de empresas que realicen prácticas monopólicas relativas.
Además, se considera a las prácticas monopólicas absolutas como delitos sancionables con pena de prisión. México demanda una autoridad antimonopolio más fuerte, y con esta reforma, de ser aprobada por el Congreso de la Unión, daremos a la Comisión Federal de Competencia la fuerza que necesita para cumplir con su objetivo.
Octavo. Incorporar la alternativa para determinar poder sustancial conjunto a uno o varios agentes económicos.
Esto significa que se fortalece el proceso para determinar la existencia del poder sustancial de mercado, cuando más de una empresa sea capaz de imponer condiciones de precio y abasto, sin que los competidores puedan contrarrestar esta acción.
Es decir, cuando las empresas que participan en algún mercado inhiben la inversión de otras en dicho mercado, mediante prácticas monopólicas y, en este caso, oligopólicas.
Noveno. Se propone facultar a la Comisión para que pueda ordenar la práctica de medidas cautelares y su ejecución.
La Comisión podrá suspender actos constitutivos de probable práctica monopólica. Así, su acción será más ágil y podrá detener el daño causado por las empresas que violen los principios y las reglas de la competencia económica, sin tener que esperar a que terminen los juicios, que pueden ser muy largos. Así, cerramos espacios a la impunidad y protegemos la libre competencia de manera más ágil y más eficaz.
Décimo. Se propone también implementar mecanismos para que la Comisión pueda realizar visitas de verificación de manera más expedita, más eficiente y también más equitativa.
Así, los infractores no tendrán la oportunidad de ocultar o destruir las pruebas de posibles casos de colusión.
Es importante señalar que el procedimiento de visitas de verificación, respetará, de acuerdo con el modelo propuesto, todos los derechos y todas las obligaciones de los agentes visitados.
En suma. La propuesta que someteré el día de hoy al Congreso de la Unión, responde a la urgente necesidad de fortalecer la competencia.
Más competencia significa más innovación, más inversión, más crecimiento económico y más empleos para los mexicanos. Más competencia significa más productos y servicios con mejor calidad y a mejores precios. Más competencia significa más bienestar.
Todas las economías desarrolladas del mundo tienen una regulación y una política de competencia eficaz.
De ser aprobada, esta reforma nos permitirá mejorar la competencia con herramientas que han sido probadas con éxito en las economías más avanzadas.
Se trataría, si así lo aprueba el Congreso de la Unión, de un verdadero cambio de fondo que pondrá a México al día y a la vanguardia en materia de competencia económica.
Señoras y señores:
La propuesta de iniciativa que hoy se presentará ante el Congreso, reafirma al Estado mexicano como un Estado fuerte, como un Estado activo en su papel regulador de la economía nacional.
Un Estado que actúa para que los mercados funcionen con mayor eficacia, poniendo el bienestar colectivo y el fortalecimiento de las capacidades productivas del país por encima de cualquier interés particular o de grupo, por legítimo que ese interés fuera.
Se trata de una iniciativa inédita, que defiende y promueve la libertad económica y que pone al consumidor en el papel de protagonista y como el principal beneficiario de un sistema económico de libertades.
El consumidor y el acceso a bienes y servicios con calidad y precio, es la prioridad de la regulación de nuestra economía. Es una iniciativa pensada para que el ama de casa, el profesionista, el estudiante, todos los mexicanos puedan tener acceso a mejores productos y servicios, con menores precios.
Yo hago un respetuoso y atento llamado al Legislativo para que analice, discuta y, si así lo considera, podamos dialogar sobre esta propuesta, con altura de miras, con rectitud de intención y buscando lo que sea mejor para México y, en su caso, que apruebe la propuesta que pongo a su consideración.
En este 2010, Año de la Patria, las mexicanas y los mexicanos tenemos que unir esfuerzos para seguir transformando a nuestro país. Aprovechemos esta oportunidad para hacer los cambios que hacen falta y heredar con ellos, a los mexicanos del mañana, una economía más fuerte, más libre, más competitiva, que genere más empleos, bienestar y progreso, que tanto necesitamos.
Muchas gracias.

Las líneas de falla de la democracia

Las líneas de falla de la democracia/Nicolas Berggruen, fundador y presidente de Berggruen Holdings, una firma de inversiones, y Nathan Gardels, director de New Perspectives Quarterly.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia
Publicado en EL PAÍS, 04/04/10;
China inventó la primera imprenta en 598 y publicó el primer periódico impreso en plancha xilográfica, Kaiyuan Za Bao, en 713 en Pekín. Sin embargo, en 2010, quiere poner obstáculos a la innovación en tecnología de la información que encabeza Google.
Para evitar la censura, Google ha trasladado su motor de búsqueda a Hong Kong y es posible que se vaya por completo de China después de que unos piratas, ocultos en las profundidades de la burocracia comunista -a fin de que ésta pueda afirmar que no sabe nada del asunto-, violaran los sistemas patentados de la compañía y localizaran las comunicaciones por correo electrónico entre disidentes chinos con el propósito de seguir la pista a sus redes sociales. No hay duda de que está fraguándose un choque entre la ruidosa batalla campal de Internet y la tradicional tendencia confuciana de China al orden, el respeto a la autoridad y una idea conformista de la armonía social.
Mientras intentan buscar el equilibrio en una relación en la que China sigue dependiendo en gran medida de que Estados Unidos consuma sus exportaciones y Estados Unidos sigue dependiendo en gran parte de que China compre deuda del Tesoro estadounidense, estos dos socios tan estrechamente enlazados en época de prosperidad no tienen más remedio que intensificar sus intercambios en los próximos años. Cuando, inevitablemente, las placas de la geocivilización choquen una contra otra y generen temblores, ¿será posible que se produzca el equivalente cultural a una subducción? ¿Será posible que, por ejemplo, se extienda hacia Oriente un mayor aprecio a la libertad de expresión y hacia Occidente un mayor aprecio a la idea de gobernar teniendo en cuenta el interés común y la perspectiva a largo plazo?
Por supuesto, hay mucha historia cultural por detrás de la interdependencia actual que contribuye a la velocidad de convergencia tectónica. El antiguo periodo chino de los “Reinos combatientes” acabó con un compromiso de lograr la integridad y la estabilidad territorial que, a su vez, derivó en la atención moderna al control político y la armonía social. El camino hacia la paz tras las guerras de religión en Occidente desembocó en los ideales opuestos: tolerancia y diversidad. En la tradición de Confucio, China se ha apoyado en la ética -incluidas las obligaciones del gobernante hacia los gobernados- y la educación para que sus instituciones fueran siempre sensibles, justas y honradas. Occidente se ha basado en los controles que proporciona la democracia.
No obstante, como propone el filósofo político Daniel A. Bell, es posible ver ciertos puntos comunes en las líneas de falla.
Aunque a los occidentales nos pueda parecer ilógico, China está quizá más abierta a reformas políticas fundamentales que Estados Unidos. Dado que, en este país, el imperio de la ley se basa en la idea de que el Estado está limitado por una serie de leyes preexistentes que son soberanas, cualquier sugerencia de modificar la Constitución es anatema.
En China, por el contrario, algunos intelectuales destacan que, según la teoría del Partido Comunista, el sistema actual es la “fase primaria del socialismo”, es decir, que es una etapa de transición hacia una forma superior de socialismo. Cuando se extienda la prosperidad, la base económica cambiará, por lo que la superestructura legal y política también debe cambiar.
Eso ha hecho que algunos estudiosos confucianos contemporáneos aleguen que las nuevas instituciones para la etapa superior de desarrollo deberán diseñarse a partir de las fuentes de legitimidad propias de la experiencia china: el conocimiento meritocrático de la clase dirigente, el pueblo y la tradición.
Bell, que es profesor en la Universidad Tsinghua de Pekín, ha llevado estas ideas más allá. Propone una cámara alta meritocrática cuyos miembros sean escogidos no mediante una elección sino mediante un examen, una asamblea democrática nacional, electa, que asesore a la cámara alta sobre sus “preferencias”, elecciones directas hasta las instancias provinciales y libertad de prensa.
El “líder simbólico del Estado” saldría elegido entre los miembros más notables de la cámara meritocrática.
Esta formulación y otras similares -sobre las que está en marcha un rico debate hoy en toda China- se atienen a la idea confuciana del Gobierno meritocrático mitigado por la responsabilidad ante el pueblo, pero no totalmente dominado por ella. Da la impresión de que es precisamente el tipo de modernización política, nada occidental, que vamos a ver en China a medida que adopte su propia forma de democracia.
China necesita a toda costa un sistema de responsabilidad de ese tipo para acabar con la arbitrariedad, la corrupción y el amiguismo que han acompañado a la primera etapa del socialismo. Pero además, parece que la estrategia propuesta por Bell tendría más probabilidades de mantener la estabilidad que la democracia parlamentaria occidental, por lo que sería un cambio de rumbo aceptable para China.
Lo paradójico es que, mientras los intelectuales chinos tratan de ampliar la responsabilidad democrática a medida que los pobres adquieren más educación y prosperidad, Estados Unidos tiene el problema contrario: la excesiva atención a lo inmediato por parte de los ciudadanos de las prósperas democracias de consumo perjudica la sostenibilidad a largo plazo.
Por consiguiente, si la innovación institucional en China podría tener como centro una cámara legislativa elegida y verdaderamente dotada de poder, aunque vigilada, a Estados Unidos le vendría bien una deliberación a largo plazo como la que ofrecen órganos del tipo de una cámara alta meritocrática y una entidad con la responsabilidad de asegurar la continuidad de Gobierno, que constituye un símbolo unificador en una sociedad cada vez más variada.
Durante la primera corriente de globalización, a principios del siglo XX, Sun Yat Sen intentó fundir las instituciones de la democracia occidental con la meritocracia confuciana. Tal vez hoy, cuando el “ascenso de los demás” está desafiando el dominio de Occidente, la imaginación política pueda abrirse otra vez a ideas nuevas. En esta ocasión no se tratará sólo de que las ideas occidentales vayan hacia Oriente, sino también de que las ideas orientales vayan hacia Occidente.

Mañanera del lunes 3 de agosto de 2026

 Conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo del 03 de agosto de 2026 Presidencia de la República | 03 de agosto de 2026 ...