El teatro del atril frente a la tempestad
El amanecer del miércoles 6 de mayo despertó habitado por fantasmas. Entre ecos virreinales y escaramuzas transatlánticas, el Salón Tesorería se transformó en un escenario de tensiones duales. Mientras en los corrillos aún resonaba el eco de Isabel Díaz Ayuso —cuya reivindicación de Hernán Cortés reavivó las hogueras de la "leyenda negra"—, la Presidenta operó con precisión quirúrgica. En un movimiento calculado, decidió sustituir el aire volátil de la disputa histórica por el peso gélido de los expedientes judiciales.
No hubo margen para la ambigüedad: la mandataria confirmó el envío de una nota oficial de la Cancillería al Departamento de Justicia de Estados Unidos, nadie le pregunto por ello…
Carlos Padilla, de la revista Zócalo., le preguntó...Sobre el mismo tema, acerca de la visita de la española Isabel Díaz Ayuso: en los últimos meses los gobiernos de México y España han venido teniendo acercamientos, o una mayor colaboración o comunicación; se ve como limar algunas asperezas entre ambos gobiernos.