18 ago 2005

¿Sigue California?

¿Otra más?

El Presidente de la Asamblea legislativa de California, Fabián Nuñez, pidió este jueves al gobernador Schwarzenegger que declare en estado de emergencia el área fronteriza con México.

Núñez, quien pertenece al partido demócrata de Los Ángeles, dijo que California necesita presionar al gobierno federal para detener el tráfico de drogas e inmigración ilegal. "Es un buen momento", dijo. "Los gobernadores de Arizona y Nuevo México han hecho esto, y existe la oportunidad de que los tres estados unan esfuerzos para cabildear al gobierno federal".

El miércoles, Schwarzenegger dijo que apoyaba las acciones de sus colegas- Richardson y Napolitano-, pero que no creía que existiera una crisis en la frontera de California con México.

Incluso la vocera del gobernador Margita Thompson dijo que el gobernador sigue cabildeando por más fondos federales y ha escrito una carta al secretario de Seguridad Interna Michael Chertoff pidiéndole más agentes fronterizos, es más subrayó ó que el gobernador respalda la construcción de un muro de protección a lo largo de la frontera de California con México.



La lista Clinton

El día de hoy el Departamento del tesoro norteamericano incluyó en una lista negra (La Lista clinton) a 30 personas y compañías Mexicanas que supuestamente tendrían nexos con los cárteles de las drogas de los hermanos Arellano Félix y los Arriola Márquez.
De acuerdo al Tesoro, las empresas entre las que se ubican gasolineras, distribuidoras de alimentos y constructoras, son parte de la red de negocios controlados por personas vinculadas a la delincuencia organizada.
Cuando la oficina de Control de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro OFAC determina los nombres de empresas o ciudadanos vinculados a actividades delictivas, de inmediato le son congelados todas sus propiedades bajo jurisdicción estadounidense; además que se prohíbe, bajo sanciones severas, a efectuar cualquier transacción comercial con ellos.
Las empresas o individuos que entran en esta lista están prácticamente muertas debido a que a partir de la publicación oficial los bancos dificultan el acceso al crédito e incluso los ciudadanos señalados pierden su visa de entrada a los EE UU.
Y claro para estar en la lista no es una simple ocurrencia del Departamento del Tesoro; esta fundamentada en una ley (denominada en español Ley de Designación de Cabecillas de Narcóticos Extranjeros), que se aplica desde el año 2000. Para ello se requiere el cruce de información de los departamentos del Tesoro, de Justicia, de Estado , de la Defensa, y de Agencia Central de Inteligencia.

El asunto también es político

Es evidente que el gobierno del presidente Bush está haciendo todo lo posible para ganar la aprobación de su reforma migratoria propuesta desde el 2004. Y bueno la campaña no será tan silenciosa, en unas semanas más se presentará una ofensiva publicitaria por TV con el fin de generar un apoyo político a la reforma.

El asunto no es fácil.
Ya que en ese esfuerzo tendrá que lograr equilibrios entre intensificar la aplicación de las leyes contra indocumentados y responder a los peticiones de los empresarios, quienes piden nuevos trabajadores. Por precisamente esos intereses opuestos de las grandes empresas demandantes de mano de obra que apoyan al presidente Bush y la fracción conservadora del Partido Republicano debilitan las perspectivas de éxito.

La importancia que tiene para empresarios el revisar el actual enfoque migratorio quedó resaltada hace unos días cuando funcionarios de inmigración anunciaron que no aceptarán más solicitudes para visas H-1B para 2006, pues la cuota prevista esta agotada; como se sabe esas visas son para trabajadores con habilidades especiales o del sector de alta tecnología, y el asunto no es que los empresarios sean hermanas de la caridad ¡No! Lo que pasa es que éstos, temen incurrir en gastos demasiado altos si tienen que entrenar a nuevos trabajadores.

En las últimas semanas, funcionarios de la Casa Blanca se han reunido en repetidas ocasiones con potenciales partidarios del mundo de los negocios y de grupos conservadores. La iniciativa de Bush repite un conjunto de propuestas que hizo en enero de 2004, que se centraban en un nuevo programa de trabajadores invitados. Pero la actual posición del presidente parece ir aún más lejos: enfatiza una aplicación más rigurosa de la ley en las fronteras y en el interior del país, a la vez que asegura también el ingreso constante de trabajadores documentados amparados por la legislación. Quienes apoyan la idea dicen que la reforma es vital para un gran número de sectores, como el agrícola, hotelero, de restaurantes y hospitalario, que sin los inmigrantes sufrirían escasez de trabajadores.

Según las estimaciones actuales, EE UU tendrá un déficit de 3,5 millones de trabajadores en 2010, afirma Bruce Josten, representante de la Cámara de Comercio quien por años ha abogado por la reforma.

Por otro lado, muchos empresarios se inclinan por una medida patrocinada por el senador republicano John McCain, de Arizona, y por el senador demócrata Ted Kennedy, de Massachusetts, la que crearía un programa de trabajadores invitados relativamente "generoso", ya que por lo menos se permitiría que la mayoría de los trabajadores acogidos al programa permanezca en suelo norteamericano y también haría posible que indocumentados solicitaran estatus de trabajadores temporales, sin necesidad de regresar antes a sus países de origen.

Aunque no se vislumbra que se llegue a una resolución final sino hasta el próximo año, parece cada vez más posible que la iniciativa sea discutida este año en la Cámara de Representantes y en el Senado. Y todo apunta que la inmigración será un tema dominante en la campaña de 2006. Los ciudadanos están inquietos por la creciente competencia laboral y por los altos costos de los servicios sociales - educación, servicios médicos etc.- que resultan de la inmigración ilegal.
Pero eso es discutible. ¿Tendrán idea los ciudadanos norteamericanos de lo que nuestro compatriotas aportan a la economía de EE UU ? Una enorme cantidad de dinero, pagan impuestos, además del incremento a la productividad de las empresas que de benefician de la mano de obra barata que estos mexicanos proveen; además existen miles de millones de dólares que los mexicanos llevan allende el Bravo, simplemente a comprar.

Los demócratas también parecen considerar la inmigración como el gran tema electoral de 2006. Pero, al igual que los republicanos, están enviando señales contradictorias. Hace unos días, el presidente del Partido Demócrata, Howard Dean, atacó a los republicanos conservadores diciendo que intentan hacer de los inmigrantes el chivo expiatorio, tal como ocurrió con el matrimonio entre homosexuales en 2004.

O como se explica - más allá de que tengan o no razón- la actitud del gobernador de Nuevo México, el demócrata Bill Richardson, que declaró hace poco una emergencia fronteriza en su estado.

Sin duda que ambos partidos se juegan el apoyo del voto hispano. Pero ambos también encaran el peligro de perder el apoyo de los trabajadores norteamericanos, quienes compiten con los inmigrantes por los empleos; la situación se complica porque la actual legislación facilita la masiva circulación de tarjetas de identidad falsificadas, y los empleadores no pueden hacer muchas preguntas a los candidatos a un empleo. Por ello, reforma se percibe como urgente. (Fuente; reportaje de John D. McKinnon, en la primera plana The Wall Street Journal del 16 de agosto de 2005).

Pero el editorial del diario Washington Times propiedad del reverendo Moon es elocuente:

“Border-control Democrats and President Bush”, Editorial, p.A-16 (Washington Times, 16 de agosto) : Las esperanzas democráticas para el 2008 están mostrando qué tan vulnerable es el presidente Bush en cuanto al control de las fronteras. El más reciente ejemplo: el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, ha decidido tomar el asunto en sus manos y está invirtiendo dinero y atención en la frontera sur de su estado. El récord de Richardson en el tema está cerca de ser la antítesis de la severidad. En 1996, como congresista de Nuevo México, votó en contra de medidas de control fronterizo más severas y en contra del programa de verificación de documentos en los lugares de empleo que tenía como objetivo desalentar a la contratación de inmigrantes ilegales. Al responder el informe del estado de la Unión al presidente Bush en el 2004, Richardson criticó el programa de trabajadores huésped propuesto por el presidente por “no ayudar a los trabajadores inmigrantes a obtener el sueño dorado: la legalización y residencia sin impunidad”. Esta fue una forma de decir que la propuesta de Bush no era lo suficientemente amplia. Como lo dijo el líder de los Minuteman, Clifford Alford, la semana pasada, Richardson “nunca ha hecho nada por asegurar la frontera y no está haciendo nada ahora”. Este año, Richardson comenzó cambiando esta idea. En marzo, en el programa Fox News Sunday, hizo un llamado para la aplicación más estricta de las leyes migratorias, para la contratación de más agentes fronterizos, la organización de más redadas antiinmigratorias, una mejor detección de documentos falsos, entre otras. La semana pasada, Richardson declaró a Nuevo México en estado de emergencia citando la creciente violencia en el área fronteriza con México, daños a la propiedad, narcotráfico y problemas con los inmigrantes ilegales arrestados. Invitó a Chris Simcox, líder de Minuteman, a discutir el tema del control de la frontera, algo que Bush no ha hecho y que probablemente no pueda hacer.

Pero Bill Richardson no es el único demócrata en abordar el asunto; la senadora Hillary Clinton atrajo la atención cuando aprobó medidas de alta tecnología para el control de la frontera con México y multas para los empleadores que contraten inmigrantes ilegales. Es evidente que los demócratas sienten frustración en cuando a la migración entre las bases electorales de Bush y lo van a atacar.
Además tanto Bill como Hilary están apuntados para contender en las elecciones del 2008.

¿Y nosotros qué?

17 ago 2005

El discurso de la discordia

Parte del discurso de Tony Garza, en la aceptación del premio al Diplomático Distinguido, en la Universidad de Denver, Colorado, ayer 16 de agosto de 2005. Dijo:

El Decano Farer me ha pedido que esta noche comparta con ustedes mis perspectivas sobre las relaciones entre México y los Estados Unidos, y lo que el futuro tiene reservado para estas dos grandes naciones. He pasado la mayor parte de mi vida inmerso en la apasionante cultura de México, por haber crecido en el sur de Texas, luego por haber estudiado en México, y ahora por haber pasado casi tres años en su capital. Ningún otro país tiene un impacto sobre los Estados Unidos como México, y ningún otro país está tan conectado a los Estados Unidos y a su pueblo a un nivel tan elemental.

Cuando mantenemos el equilibrio, cuando “acertamos”, notamos muy levemente la notable coexistencia entre mexicanos y estadounidenses. Cada día intercambiamos visitantes y hombres de negocios, diplomáticos y manos campesinas, académicos y artistas y, mientras las cosas van bien, ese intercambio y la energía que genera pasa desapercibida en su mayoría. Sin embargo, cuando algo sale mal, esos asuntos brindan el contenido a lo que parece ser una cantidad interminable de programas de noticias por cable y de radio hablados, 24 horas al día.

El hecho es que casi siempre nos preocupan eventos o amenazas inminentes de otras partes del mundo, y algunos ven esto como una evidencia de que subestimamos nuestra relación con México. Y, a pesar de que es cierto que esta parte del mundo no siempre es el principal objetivo de nuestra política exterior, eso no quiere decir que nuestra relación con México es de menor importancia.

México es una democracia líder y un poder económico en América Latina, así como un miembro sólido de nuestra sociedad norteamericana. Ningún reto del resto del mundo podrá cambiar esto.

Como líderes diplomáticos, políticos, académicos y empresariales, debemos trabajar hacia una visión de las relaciones México-Estados Unidos que no sea exclusivamente estadounidense o mexicana sino algo nuevo, una visión que sea única y respetuosa de nuestros respectivos orgullos históricos. Nuestra meta debería ser una nueva visión norteamericana que ofrezca inspiración y dirección, no sólo a la relación México-Estados Unidos, que ya de por sí es dinámica, pero también al resto del continente.

A lo largo de los Estados Unidos, México y Canadá, compartimos el ideal de un continente libre del terrorismo, competitivo en la economía global, y a favor de instituciones democráticas fuertes. La nueva visión norteamericana debe alimentar esas metas, al mismo tiempo que respeta nuestras diferencias en cuanto a identidad nacional.

Tratar de alcanzar esta visión implica trabajo conjunto cercano, y comunicación respecto a una amplia agenda común que comience por la seguridad de nuestras fronteras, y dependa del flujo legal de personas y bienes. Ambos países deben cooperar a favor de la protección de nuestros ciudadanos en cuanto a la violencia derivada del narcotráfico y el crimen organizado. Ambos países deben competir de manera efectiva en el mundo. Ambos países deben atender la pobreza mientras promueven el desarrollo responsable en sus comunidades y la educación de la fuerza laboral del futuro. Y ambos países deben lidiar con una convergencia que es motivada por los mercados y, sí, ambos países deben hacer todo esto teniendo de fondo una relación histórica que no ha sido siempre fácil.

Ésta, es una relación compleja, con grandes oportunidades para un futuro seguro y próspero, pero llegar a ello requiere de cierto entendimiento real – no estar en total acuerdo – sobre cómo atender los problemas que compartimos y los obstáculos que enfrentamos.

Piensen en la migración. Posiblemente el asunto más sensible, del que más se habla y el reto menos comprendido que enfrentan nuestras dos naciones. Los políticos en ambos países se apresuran a decirle a sus contrapartes cómo resolver el problema, pero poco es lo que cambia y las condiciones actuales cada vez son más alarmantes, y cada día son más descontroladas.

El presidente Bush ha dicho que “Nuestro sistema migratorio es obsoleto – inapropiado para las necesidades de nuestra economía y los valores de nuestra nación”. Él ha hecho un llamado a favor de un sistema migratorio humano y racional, que rechace la amnistía, pero que ponga en contacto a los trabajadores dispuestos a trabajar con los empleadotes dispuestos a contratar trabajadores en apoyo de nuestra creciente economía. Y la reforma migratoria debe permitirnos supervisar quién entra y sale de los Estados Unidos, dándonos la oportunidad de enfocar nuestros recursos a detener a aquellos que pudieran tratar de hacernos daño. Parece bastante simple.

Pero la realidad es que hay serios obstáculos políticos para reformar las leyes migratorias estadounidenses. Me preocupa que los mexicanos y sus líderes, o aún los estadounidenses, no vean en su totalidad la dificultad de implementar la propuesta que ha sugerido el presidente Bush. No sólo se trata de un asunto de la izquierda contra la derecha, o de demócratas contra republicanos, porque la migración afecta a las personas de tantas maneras, y la mayoría de las veces las perspectivas de la gente sobre estas cuestiones se forman a partir de verdades a medias o expectativas poco realistas.

Pero la reforma migratoria es crucial para los intereses nacionales de ambos países. He tratado de dejar en claro, ante los líderes mexicanos, que la reforma será más factible cuando el pueblo estadounidense y nuestros líderes sientan confianza en cuanto a la seguridad de nuestra frontera, y en cuanto a que México esté creando oportunidades económicas reales para sus ciudadanos.

El trabajo conjunto para que nuestra frontera sea más segura y menos vulnerable, además de acelerar el desarrollo económico de México, reducirá las presiones migratorias y creará un clima que nos permitirá generar soluciones de mayor alcance para los otros retos que enfrentamos.

Claramente, México tiene un papel central en cualquier estrategia dirigida a lograr un continente norteamericano libre de terrorismo. Y han sido firmes aliados en nuestros esfuerzos contra el terrorismo. México se da cuenta, al igual que nosotros, de que un ataque terrorista en algún puerto de entrada comercial como Laredo, Texas, afectaría profundamente la economía norteamericana.

Piénsenlo. El comercio total entre los Estados Unidos y México en ambas direcciones es de cerca de 300 mil millones de dólares, y Laredo, Texas, es el mayor puerto de entrada terrestre de los Estados Unidos. Cerca del 50 por ciento de nuestro comercio con México pasa únicamente a través de esta ciudad. Traten de imaginar el impacto, no sólo sobre México, sino sobre los Estados Unidos, que tendría que nueve mil camiones de carga que cruzan el puente “World Trade” en Laredo diariamente, de repente se detuvieran debido a algún ataque o amenaza terrorista.

Piensen en los empleos que se perderían aquí en los Estados Unidos, no en México, y piensen sobre el impacto que tendría sobre los consumidores, una vez más, aquí en Estados Unidos.

Afortunadamente, hemos tenido éxito en varios frentes, incluyendo en la implementación de programas contra el terrorismo y el contrabando que expeditan los cruces fronterizos, al tiempo que aseguran que el tráfico comercial se mantenga libre de contrabando o armas. Al asegurar nuestra frontera compartida contra los extremistas, los Estados Unidos y México han encontrado un punto de interés común en un área delicada.

A pesar de nuestros éxitos, nuestro intercambio económico y cultural con México sufre la amenaza de la continua violencia mortal causada por el narcotráfico a lo largo de la frontera. Los cárteles de la droga y la violencia que provocan en la región están destruyendo la trama social y económica de nuestras comunidades fronterizas. Si esa violencia se controla, de Matamoros a Tijuana, minará seriamente las inversiones, el turismo y la calidad de vida de nuestros ciudadanos mucho más allá de la frontera, tanto al norte como al sur.

Hace varias semanas ordené el cierre temporal de nuestro consulado en Nuevo Laredo como resultado de una balacera entre cárteles rivales de narcotraficantes y una invasión a una casa en la que se utilizaron armas de tipo militar. El cierre permitió que nuestro personal de seguridad tuviera tiempo de evaluar los riesgos potenciales a nuestros empleados estadounidenses y mexicanos, al igual que a los ciudadanos de ambos países que visitan el consulado para solicitar servicios. El consulado se reabrió al público sólo después de que los más altos niveles del gobierno mexicano me aseguraron que se asignarían los recursos para afianzar la seguridad de nuestra gente.

Hay quienes han dicho que ordené el cierre para castigar al gobierno mexicano por fracasar en el control de la violencia en la región. Y hasta cierto punto es verdad, y he sido muy claro: mi responsabilidad primaria como embajador es la seguridad de los ciudadanos de Estados Unidos, y no vacilaré en tomar medidas cuando se encuentren en riesgo.

También tomé esas medidas para enfatizar que la seguridad de la región fronteriza puede ser un esfuerzo conjunto, y que simplemente echar culpas no sería productivo. Los Estados Unidos están comprometidos a hacer su parte para restaurar la ley y el orden en la región fronteriza, y reconocemos la cooperación y compromiso que estamos viendo por parte de la administración del presidente Fox en este esfuerzo.

Pero los líderes en ambos lados de la frontera se dan cuenta que no podemos permitir que los capos de la droga y sus gorilas controlen esa franja de tierra que representa el dramático punto de convergencia en nuestra visión compartida de una América del Norte segura y próspera. Entre más tiempo continúe esa violencia, más difícil será para muchos estadounidenses hablar de los mexicanos como nuestros socios confiables y con los cuales compartimos intereses. Una respuesta agresiva a la violencia fronteriza es una manera de evitar que se hable de construir muros, cuando lo que más nos conviene es construir puentes.

Y ciertamente México es, literal y culturalmente, un puente crucial hacia el resto de Latinoamérica. Una de las mejores maneras en que podemos aumentar la prosperidad es eliminando barreras al comercio, y permitiendo la creación de más empleos competitivos y precios más bajos para los consumidores.....,

No se equivoquen: los estadounidenses son un pueblo generoso. Nos involucramos en proyectos de desarrollo y en ayuda internacional no sólo como parte de un frío cálculo para sostener gobiernos tambaleantes, sino como una forma de compartir los beneficios con los que hemos sido bendecidos.

En todo el continente americano la gente da la bienvenida al intercambio cultural del arte, la música y el contacto personal con estudiantes y turistas, y al diálogo con líderes económicos y cívicos de los Estados Unidos.

Sin estos intercambios, en el continente somos vistos comúnmente como los apagadores de fuego que llegan en medio del caos, apagan las llamas y se van. Esto puede resolver las necesidades inmediatas, pero estamos desperdiciando una oportunidad adicional para mostrar lo mejor de los Estados Unidos, de hablar de nuestro país al tiempo que sacamos las chequeras... para demostrar nuestro continuo compromiso con el desarrollo de la región... para construir puentes, en vez de ofrecer únicamente salvación financiera.

Tras siglos de cataclismos y revoluciones en el Nuevo Mundo, hemos reconocido lo que puede pasar cuando la promesa económica no se cumple. Si las economías fracasan en la distribución, la gente pierde la esperanza y la fe en sus instituciones públicas, y dan la espalda al comercio y a la democracia, y se inclinan por el tipo de demagogia que comúnmente ha plagado a América Latina.

Este ha sido el caso en Venezuela, donde la democracia ahora enfrenta una prueba seria, y en Cuba, el último bastión de la tiranía en medio de un continente de democracias. Un país donde el dictador ha resistido tercamente cualquier avance hacia la apertura, el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales del pueblo cubano.

El próximo año será crucial para la evolución de la democracia en América Latina. Varios países tendrán elecciones nacionales, incluyendo México. Por segunda ocasión en la memoria histórica, los votantes mexicanos depositarán sus boletas en unas elecciones que serán transparentes y competitivas - y con un resultado incierto... El sistema político mexicano no se ha "revolucionado" de la manera dramática como se esperaba cuando Vicente Fox fue elegido en julio del 2000, pero los cambios han sido significativos.

Cuerpos independientes electorales de los estados y a nivel federal vigilan que las elecciones sean libres y justas, y monitorean los gastos de campaña. La legislatura y el poder judicial han desempeñado mejores papeles en la realización y revisión de políticas y el Presidente Fox ha respetado el mandato constitucional de la presidencia. La prensa lleva a cabo un importante papel al generar la discusión y difundir la investigación, en vez de únicamente reproducir consignas partidarias.

Estos cambios pueden parecer menores, pero tomados en conjunto, muestran que los mexicanos se están moviendo hacia una forma de gobierno que realmente les da una voz en sus instituciones y que respeta todas sus ramas de gobierno - y sí, incluso significa que los mexicanos están ocasionalmente frustrados por algo nuevo: los empantanamientos políticos que bien conocemos en Estados Unidos.

La visión del Presidente Bush es la de un hemisferio que sea seguro, próspero y democrático. Estamos alentando la evolución de la democracia y la increíble transformación que trae, buscando maneras de extender los beneficios en todos los niveles de la sociedad. Podemos y debemos trabajar hacia la generación de un nuevo "Sueño para las Américas" para toda la gente del continente, mientras continuamos siendo una guía para el mundo... Ciertamente algo ambicioso, pero digno del hombre que dio origen a la celebración de esta noche.

Otra vez, gracias por la oportunidad que me dan de visitarlos hoy. Para Tom y Joy mis agradecimientos, así como al Comité Universitario por honrarme con este extraordinario premio. Disfruten de la velada y que Dios nos bendiga a todos. * * * *

Patricia Ruiz, de Milenio Diario, pregunto al vocero presidencial hoy, : Ya conocemos y usted lo acaba de leer, el pronunciamiento de cancillería y las declaraciones del Presidente. Sin embargo, no conocemos la posición que pudiera tener la Presidencia de la República en esta declaración que hace el embajador de Estados Unidos en México, admitiendo tácitamente y directamente que castigó al Gobierno mexicano, por lo que él considera que no está siendo una lucha eficaz en contra del narcotráfico y mandó a cerrar el consulado. Por favor yo le quisiera pedir una declaración sobre este punto en concreto.
Respuesta: Sobre este punto en particular, será la cancillería mexicana la que fije la posición. El subsecretario Gerónimo Gutiérrez está hoy en Washington y esperamos que en el transcurso del día haya una comunicación oficial sobre este punto de parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
La cancillería emitió el siguiente comunicado:
etín SEGOB/SRE/PGR
México, D. F., a 17 de Agosto de 2005 Boletín SEGOB/SRE/PGR

MÉXICO Y ESTADOS UNIDOS ESTABLECEN EL PROGRAMA OASIS PARA PROTEGER A LOS MIGRANTES Y PROCESAR PENALMENTE A TRAFICANTES Y TRATANTES DE PERSONAS

La Secretaría de Relaciones Exteriores, la Secretaría de Gobernación y la Procuraduría General de la República informan que, como parte de las medidas para proteger a los migrantes, evitar la impunidad y fortalecer la seguridad fronteriza, han acordado con la Oficina de Protección de Fronteras y Aduanas del Departamento de Seguridad Interior de los Estados Unidos, iniciar el Programa Oasis consistente en el procesamiento penal de traficantes y tratantes de personas en la región fronteriza.

Los propósitos de dicho Programa son los siguientes:

1. Garantizar la seguridad y protección al migrante.

Ante el inicio de la temporada de verano y las condiciones climáticas extremas a lo largo de la frontera, los dos gobiernos convinieron profundizar medidas que permitan salvaguardar la integridad física de los migrantes (especialmente de grupos vulnerables), desalentar el tráfico de los mismos y la trata de personas, mediante:

• Campañas de prevención sobre los riesgos a que son expuestos los migrantes por los traficantes.

• Intercambio de información en tiempo real ante emergencias.

• Capacitación a personal de ambos países encargados de la atención a migrantes.

• El combate a organizaciones de tráfico y trata de personas permitirá salvar vidas en la región fronteriza.

2. Combate al crimen organizado de traficantes de migrantes y tratantes de personas.

• Las autoridades de los dos países profundizarán los esfuerzos de cooperación en materia de intercambio de inteligencia, procuración de justicia y combate al crimen organizado transnacional, en el marco de los mecanismos bilaterales existentes.

3. Evitar la Impunidad.
Las autoridades de los dos países profundizarán los esfuerzos de cooperación en materia de intercambio de inteligencia, procuración de justicia y combate al crimen organizado transnacional, en el marco de los mecanismos bilaterales existentes.

4. Seguridad fronteriza.
El combate a las organizaciones delictivas que lucran con el fenómeno migratorio, así como la protección a los migrantes, incidirá en una mayor seguridad en la región fronteriza.

Estas medidas dan muestra de los esfuerzos de cooperación bilateral para atender la problemática en la frontera común, en un espíritu de colaboración y responsabilidad compartida que, por un lado, reconocen la necesidad de proteger al migrante y, por el otro, combatir los fenómenos de tráfico y trata de personas. El Programa se orienta hacia la búsqueda de una migración legal, segura, ordenada y respetuosa de los derechos de los migrantes.

16 ago 2005

Responsabilidad compartida

El Presidente Vicente Fox hizo un llamado el día de hoy al Presidente de EE UU George W. Bush, a cambiar de actitud y propiciar un ambiente de colaboración y corresponsabilidad en el combate al narcotráfico y al crimen organizado, entre ambas naciones.

"Mi llamado al Presidente Bush es que, en lugar de señalamientos, hagamos propuestas y, en lugar de trabajar cada quien por su lado, trabajemos unidos; sólo así vamos a poder ganar la batalla al crimen organizado", dijo.

Fox dijo en que en ambos lados de la frontera hay crimen organizado y consumo de drogas por lo que el combate debe de ser conjunto y con propuestas.
Defendió la operación México Seguro y destacó al respecto que éste es muestra de que México sí está haciendo su parte en esta lucha contra el narcotráfico.

Las declaraciones del presidente se producen en momentos en que -entre el viernes y el lunes-, los gobiernos estatales de Nuevo México y Arizona declararon estados de emergencia en los condados que colindan con México, ante la presunta pasividad del gobierno de Estados Unidos por atajar la inmigración ilegal.

Y bueno, las reacciones no se han hecho esperar, el Departamento de Estado elogió hoy los esfuerzos de México en el combate al crimen organizado en la zona fronteriza, a la vez que justificó las alertas de viaje emitidas por la violencia en esa región.

En rueda de prensa, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, dijo que la espiral de violencia generada por el crimen organizado en la frontera común es algo que preocupa y atañe a ambas naciones; señaló que el gobierno de México ha dado pasos significativos para responder a la violencia fronteriza a través de la operación México Seguro".

Según McCormack, el embajador de Estados Unidos en México, Tony Garza, mantiene contactos con los funcionarios de alto rango del gobierno mexicano para abordar el problema de seguridad en la frontera común.

McCormack dijo que el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, "ha tomado los pasos que considera necesarios para proteger a sus ciudadanos". Pero la tarea de resguardar toda la frontera común con México recae sobre el Gobierno federal, en concreto sobre el Departamento de Seguridad Nacional.

Y claro el gobernador Bill Richardson está justificando su decisión de declarar una emergencia diciendo que los estados no necesitan disculparse por tomar la seguridad de la frontera en sus propias manos.

"Necesita haber una estrategia integral que involucre a los gobiernos locales", dijo. "Aquellos de nosotros que estamos aquí en la frontera sabemos lo que se necesita, y debemos estar involucrados".

El gobernador señaló que la frontera del estado "ha sido devastada por los estragos y terror del contrabando humano, contrabando de drogas, secuestro, asesinato, destrucción de propiedad y muerte de ganado ... "

La medida ha recibido críticas del gobierno mexicano, pero un asesor político de Richardson dijo que las autoridades mexicanas habían sido advertidas de que el gobernador planeaba atacar las drogas y los crímenes violentos asociados con el cruce ilegal de la frontera.

El cónsul general de México Juan Solano se reunió este lunes con Richardson y le habló sobre el descontento causado por sus comentarios, dijo el asesor Bill Hume.

A sugerencia de Solano, señaló Hume, funcionarios de Chihuahua, Nuevo México y federales de Estados Unidos podrían reunirse pronto en Deming para aportar ideas sobre seguridad fronteriza y elaborar una estrategia coordinada para enfrentar el delito en la línea divisoria.

Y es que sino se hace algo, al rato los demás estados fronterizos seguirán el ejemplo de Bill, por lo pronto el comunicado de hoy de la cancillería mexicana y la gobernadora de Arizona distensiona el ambiente. También el oportuno mensaje del presidente Fox y la respuesta del Departamento de Estado.
Aunque, el gobernador de Sonora, Eduardo Bours Castelo, afirmó que la declaratoria de emergencia en el vecino estado de Arizona será favorable, por el incremento en los recursos económicos que el gobierno estadounidense destinará a esa frontera.
Refirió que la gobernadora Napolitano logró con la declaratoria de alerta, que el gobierno federal de EE UU destine mayores recursos a los condados de la frontera para atacar los problemas de inseguridad en la zona.
Ambos gobernantes analizarán el 19 de agosto próximo en Nogales, Arizona, el denominado Plan Sonora que acordaron ambos mandatarios en junio pasado, para desplegar acciones de seguridad en la región.
Comunicado de Prensa Conjunto
México, D.F.,16 de agosto de 2005
POSICION DEL GOBIERNO MEXICANO SOBRE EL PRONUNCIAMIENTO DE LA GOBERNADORA JANET NAPOLITANO

Durante las últimas semanas, el Gobierno de México ha reiterado que la violencia y la criminalidad son fenómenos complejos que se generan en ambos lados de la frontera y que son atendidos por autoridades mexicanas y estadounidenses, actuando cada uno en su propio territorio, bajo el principio de responsabilidad compartida.
El Gobierno de México está convencido que sólo a través de la lucha frontal contra el crimen organizado se obtendrán, en el mediano y largo plazo, los resultados que exige la ciudadanía en ambos países.
El día de hoy, funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores sostuvieron conversaciones con la Gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, en las que se acordó promover las acciones pertinentes por parte de las autoridades federales y estatales de ambos países, en el marco de los mecanismos institucionales existentes.
Asimismo, a través de los siete consulados mexicanos acreditados en los estados de Arizona y Nuevo México, nos mantendremos alerta a que cualquier acción emprendida por los cuerpos policiacos sea respetuosa de los derechos de nuestros connacionales y apegada a la legislación interna e internacional.
El Gobierno de México reitera su compromiso indeclinable por encontrar un balance adecuado entre las preocupaciones de seguridad y el eficiente flujo de personas y bienes y por hacer de la frontera con Estados Unidos una zona de prosperidad y seguridad en beneficio de las comunidades que en ella habitan.

Conferencia mañanera del martes 4 de agosto de 2026

 Conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo del 04 de agosto de 2026 PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Buen...