De qué pocas cosas estamos seguros/Miguel de Oriol e Ybarra, doctor arquitecto y académico de número RABASF
Publicado en ABC, 07/10/11;
El paso de los años nos capacita para valorar de inmediato el pelaje moral de quien solo conocemos por la apariencia física, la mirada y el gesto tras la impresión de un encuentro instantáneo.
Asimismo, como viejos atentos, nos suponemos certeros en el juicio del humor de aquel a quien nos acaban de presentar. Aunque hayamos perdido frescura expositiva y capacidad de réplica, hemos multiplicado las experiencias que nos animan a calificar. Si seguimos en la carrera, como incorregibles perseguidores de metas inalcanzables, no confesaremos la verdad de lo que pensamos para evitar la respuesta dolida del encausado que dificulte una amistad. Pero por dentro sabemos que sabemos.