10 feb 2007

Duro golpe al tráfico de armas


El mismo día que el Presidente Calderón dijo que no habría tregua contra el crímen organizado, elementos del Ejército mexicano detuvieron en Tamaulipas, un camión que llevaba un arsenal y cartuchos.
Fue detenido sólo un sospechoso: Raúl Salinas Fuentes.
Es según, la PGR el aseguramiento de armas más grande y con mayor potencia de los últimos años.
Dice el boletín 068/2007, del 10 de Febrero de 2007, que:
"El Agente del Ministerio Público de la Federación adscrito a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la Procuraduría General de la República informa que le fue puesto a disposición Raúl Salinas Fuentes, detenido en la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, en posesión de un importante armamento, por elementos del Ejército Mexicano.
La acción se llevó a cabo en la garita de salida del kilómetro 57, en el tramo Valle Hermoso-Ciudad Victoria, en la ciudad de Matamoros, cuando personal militar detuvo para su revisión un tractocamión marca Kenwoth color verde, con placas de circulación 577AC6 del Servicio Público Federal con razón social de la empresa Transportes Escorpión, el cual llevaba un remolque marca Fruehauf color blanco, con número económico 57 y placas de circulación ZEU813 del estado de Texas, Estados Unidos de América.
En el interior de la caja del tractocamión habían tres vehículos, uno de ellos Pick up, marca Nissan, tipo Titán, blindado, color negro con placas de circulación PW31301 del estado de Nuevo León, en cuyo interior se localizaron 18 armas largas calibre .223; 17 armas cortas –cinco calibre 5.7 x 28, siete calibre .9 mm, dos calibre .45, dos calibre 38 Súper y una calibre .40 mm–, así como 19 granadas calibre .40 mm –ocho de fragmentación y una perforante de blindaje–.
Además, se aseguraron 259 cargadores de diversos calibres, ocho mil 376 cartuchos de diferentes calibres, 18 chalecos antibalas, 16 fornituras y dos portacargadores, por lo que fue detenido el conductor del vehículo Raúl Salinas Fuentes.
Cabe destacar que entre los cartuchos asegurados, hay una importante cantidad del calibre 5.7 x 28, de alta potencialidad lesiva, ya que los que tienen la punta de color azul son utilizados para perforar chalecos antibalas, mientras que los de punta roja son trazadores, es decir, se emplean para el tiro nocturno (iluminan el objetivo), y los de punta hueca son expansivos y se utilizan para causar un daño mayor en el objetivo.
El armamento quedó a disposición del Agente del Ministerio Público de la Federación adscrito a la SIEDO, quien integra la averiguación previa PGR/SIEDO/UEITA/013/2007 por los delitos de Delincuencia organizada, Acopio de armas de fuego y Posesión de cartuchos, ambos de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea. Asimismo, continuará con las investigaciones para determinar la situación jurídica del detenido."

Críticas de Vladímir Putin a EE UU


El presidente ruso, Vladímir Putin, lanzó duras críticas contra EE UU por llevar a cabo acciones "unilaterales" y contra la OTAN por su ampliación al este de Europa.
En su discurso en la 43ª Conferencia sobre Política de Seguridad, en Múnich calificó de "muy peligrosa" la política exterior estadounidense y acusarla de "fomentar una carrera al armamento nuclear" y otras armas de destrucción masiva, pues "alimenta el deseo de otros países de hacerse" con la bomba y lleva a "un callejón sin salida en materia de desarme" y a "tener que revisar todos los aspectos de la seguridad
En su intervención, Putin negó que Rusia haya prestado asistencia militar a Irán desde los años noventa y que este país posea, gracias a ese apoyo, misiles capaces de alcanzar Europa a los que ahora pretende dotar con cabezas nucleares.
"Nuestra cooperación militar con Irán fue y sigue siendo mínima", respondió Putin a la observación de senadores estadounidenses presentes en la Conferencia. A su juicio, Irán no constituye una amenaza para Europa porque "los misiles iraníes, unas 1,700 unidades en total, tienen una capacidad de alcance de 2,000 kilómetros". "Y sí está clarísimo que Irán no podrá dotarse de misiles que puedan alcanzar Europa, porque estamos hablando de un alcance de entre 5,000 y 6,000 kilómetros", señaló Putin, quien pese a minimizar el arsenal iraní dijo entender la "preocupación" de la comunidad internacional por el programa nuclear de ese país.

Sobre Apocalypto

  • El Buen Salvaje, dogma de fe/Serafín Fanjul, catedrático de estudios árabes de la Universidad Autónoma de Madrid,
Publicado en ABC, 09/02/2007);
Juan Jacobo Rousseau, notable bigardo, fue capaz de ir entregando a una inclusa a los cinco hijos que hubo con su amante, mientras componía exquisitas páginas acerca de las tiernas y conmovedoras virtudes del Hombre Natural. Un progre de su tiempo, vaya. Con su encantador Discours se reforzó la beata emoción de los europeos ante los hombres primigenios, de reacciones y sentimientos puros, a salvo de la nefasta contaminación civilizada de las artes y las letras, sin trazas de política, de maldad ni mentira. La idea no era nueva pero, para no aburrir a los lectores con alardes eruditos -al alcance de cualquiera que disponga de los libros adecuados- sólo diremos que la insatisfacción por la propia vida en las comunidades civilizadas, con proyección sobre unos imaginarios seres perfectos en su ingenuidad natural, puede rastrearse ya en nuestra Antigüedad grecolatina, a lo largo de toda la Edad Media y el Renacimiento, hasta llegar a las obras de Chateaubriand Atala y René, secuelas directas de Rousseau. Tras el Descubrimiento de América, el pastor arcádico había sido sustituido por el indio americano, con el alborozo añadido para ingleses, franceses, holandeses de poder echar en cara a España (su competidora con ventaja en el momento), el asalto y destrucción de aquella vida paradisíaca. Y recalcamos lo de «vida paradisíaca» (sic) porque alguna vez lo hemos oído, dicho en serio, tal cual, en simposios y jornadas americanistas. Y sin soltar la risa.
Se ha estrenado en estos días la película Apocalypto de Mel Gibson que, desde el punto de vista cinematográfico, ha sido comentada de manera favorable por los críticos correspondientes, partiendo de la evidencia de que se trata de una cinta de aventuras, bien dirigida, realizada e interpretada, con las convenciones propias de toda ficción: nada que objetar, pues, por ese lado. Sin embargo, como no podía ser menos, el gallinero políticamente correcto se ha alborotado contra ella muy crudamente, auxiliado por antropólogos e historiadores indigenistas, de esos que en tu casa admiten que su lengua materna es el castellano pero que, frente a un periodista madrileño, dejan sentado muy clarito haber mamado el quechua de su madre: «Esto sólo demuestra -me apostilló sobre el lance un conocido escritor cubano, bien acomodado con el régimen de su país y con un cinismo ejemplar- que debe Ud. elegir mejor a sus amigos». En eso estamos, pero volvamos a la película.
La primera media hora del filme puede colmar las expectativas del «conchero» mexicano más enloquecido: cantos y lenguaje de los pájaros, rudas pero sanas chanzas entre cazadores que no afectan a la modélica armonía colectiva, sexualidad natural bien ubicada y hasta una suegra que, entre bromas y veras, urge al yerno a tener descendencia. Más las inevitables consejas del anciano cuentacuentos junto al fuego. Todo es bonito, ensambladas miríadas de piececitas en el bosque, las aguas y la Madre Tierra, digno el escenario de ser promocionado y subvencionado por el Instituto Nacional Indigenista de México o por un ayuntamiento español de progreso. Pero, de repente, irrumpe una realidad distinta: los miembros de una de las altas culturas mesoamericanas, los mayas, se dedican a cazar indios de las selvas, para vender o sacrificar en sus rituales, actuando como si fuesen vulgares salteadores españoles, algo inconcebible, si atendemos a la verdad histórica admitida. A cada uno lo suyo y a los mayas toca en el catálogo el papel de matemáticos y estrelleros famosos, de grandes constructores y -a la última moda- preservadores de un elaboradísimo equilibrio del medio ambiente. ¿A qué viene Gibson, el aguafiestas, a intercambiar los roles, a recordar que en Palenque no sería oro todo lo que relucía, sino que también refulgía la sangre? Hablar de talas y quemas para disponer de milpas, de deforestación para obtener cal con que levantar los centros ceremoniales (por cierto, una de las causas de la desaparición de la cultura teotihuacana), o de cacerías de esclavos pertenecientes a etnias con tecnologías inferiores es un domingosiete que ningún profesional vividor del indigenismo o progre masoquista occidental va a tolerar. Así pues, desde políticos y funcionarios guatemaltecos -a saber qué hacen en realidad por los indios- hasta los antropólogos de guardia permanente en La Jornada, el diario mexicano apoyado por la ETA, han saltado como el resorte de una caja-sorpresa, con puñetazo incluido: Gibson no sabe de qué habla, hay en la cinta anacronismos, elementos poco racionales y lógicos que no casan, etc.
Yo no veo contradicción cronológica grave entre la llegada final de los castellanos en la película y el hecho de que el período maya postclásico terminara hacia 1200 con el hundimiento de Chichén Itzá y la emigración de los itzás hacia el sur, al Petén, donde su capital Tayasal resistió a los conquistadores hasta su rendición a la Corona española en 1697. Pero ése es, tal vez, el pecado más imperdonable de todos: la alegoría del desembarco, salvador para el protagonista -exhausto y vencido y a pique de morir- y mensajero de un tiempo nuevo, no hace sino confirmar lo que anticipa la glosa inicial, es decir, que toda civilización destruida desde fuera, primero puso todos los medios para autoaniquilarse desde dentro. Y apliquémonos el cuento los europeos ante otra amenaza nada fantástica que tenemos al lado. Pero en el imaginario de los antropólogos en nómina resulta inadmisible que alguien no blanco cometa iniquidades, expolios, salvajadas (y no de Buen Salvaje, precisamente) y si, en algún caso, no queda más remedio que aceptarlo por ser la documentación en exceso irrefutable y explícita, el asunto debe guardarse bajo siete llaves, sin trascender las herméticas y estrechísimas ergástulas de los especialistas: allí se puede esconder lo que sea, sin que un solo grito salga al exterior y denuncie la verdad, por otra parte bien lógica. Mas el colmo es la pretensión de Gibson de agregar a lo anterior la imagen de los cristianos, con fraile incluido, viniendo a terminar con aquel estado de cosas. Este hombre ha pasado de la caricatura a la ofensa y así no hay biempensancia posible, ni Alianza de Civilizaciones que aguante.
Mientras gringas obesas y blondas, convertidas al parecer a excitantes cultos solares, matan el aburrimiento jugando al Corro de la Patata en Teotihuacán o en el Zócalo, bien emplumadas y alhajadas con piedritas, Iberoamérica sufre su crisis perpetua de no haber sido capaz de asimilar y digerir la modernización, entre oligarquías arcaicas, tecnócratas desalmados y una izquierda incapacitada para comprender que la vía revolucionaria fue un fracaso monumental, se mire por donde se mire, y que el sucedáneo guevarista que hoy se ensaya como si fuese una novedad, los populismos, invariablemente acaba en tiranía y corrupción y garantiza para todo el siglo un futuro lamentable. Para indios, mestizos y blancos, por mucho que se les hable en el multicolor lenguaje de los pájaros.

La industria del miedo


"¡A lo único que hay que tenerle miedo es al miedo mismo!": Franklin Delano Roosevelt.
"El miedo es el enemigo más poderoso de la razón y tambien es un rasgo de la condición humana." Al Gore
En efecto, el miedo nubla la razón y es el más peligroso de los sentimientos colectivos. ¡Aguas!
Excelente artículo sobre la industria del miedo, del profesor Greogorio Moran, quién cada sábado escribe sus Sabatinas Intempestivas en La Vanguardia, pregunta: ¿Alguien se ha parado a pensar la cantidad de gente y de empresas que viven gracias a la delincuencia?
  • La industria del miedo/Gregorio Morán
Publicado en LA VANGUARDIA, 10/02/2007);

Contra la intolerancia religiosa




  • "En Chiapas no hay guerra religiosa"/ Felipe Arizmendí, es desde el 1° de Mayo del 2000, obispo de San Cristobal de las Casas, Chiapas . Exsecretario General del CELAM.
Ver
Es frecuente la noticia de problemas entre “evangélicos” y “católicos tradicionalistas” en nuestro Estado, como expulsiones, amenazas, castigos, cárceles, discriminaciones, quema de templos; en resumen, de intolerancia religiosa. De ordinario, esto sucede no entre católicos diocesanos y protestantes o evangélicos, sino entre éstos y los llamados tradicionalistas, que no dependen de nuestra diócesis, que no toman en cuenta la Biblia ni las leyes del país, sino que se rigen por sus propios acuerdos y tradiciones. Con ellos, nosotros también tenemos diferencias. Por tanto, no es válido calificar el conflicto como una guerra entre católicos y protestantes, y mucho menos seguir presentando a los católicos como intolerantes.
Por otra parte, aunque esto no es noticia, también los católicos sufrimos agresiones e insultos, como si todos fuéramos borrachos y pecadores irredentos. A diario nos ataca el proselitismo exacerbado, en los domicilios, en las plazas públicas, en el culto, en los medios de comunicación. Cuando nos califican de idólatras, queman y destruyen imágenes religiosas, porque dicen que son ídolos, se demuestra ignorancia del catolicismo y una interpretación parcial de la Biblia. Informes oficiales indican que, actualmente, aumentan los conflictos internos entre los mismos protestantes, por las constantes subdivisiones internas, que llevan a “fundar” nuevas iglesias. Estamos cayendo en un supermercado religioso, con múltiples ofertas de “religiones”, que fácilmente logran su registro constitutivo ante la Secretaría de Gobernación.
JUZGAR
El Concilio Vaticano II nos ha enseñado que “la verdad no se impone de otra manera que por la fuerza de la misma verdad” (Declaración Dignitatis humanae, 1), y que “nadie debe ser forzado a abrazar la fe contra su voluntad” (Ib, 10). En la mayoría de las comunidades de Chiapas hay convivencia pacífica, tolerancia serena, respeto a la libertad religiosa de unos y otros. Sólo persisten problemas en unos cuatro o cinco municipios de Los Altos, y alguno de la Región Frontriza. En el resto, todo es paz. Ratifico lo que he dicho en varias ocasiones: En la ley civil y en nuestra legislación católica, todos los seres humanos tienen plena libertad para pertenecer a la religión que prefieran, o no tener ninguna. A nadie se puede obligar a cambiar de religión, o a practicar un culto contrario a su conciencia. Es ilegítimo obligar a pagar cuotas, a ejercer cargos, a participar en actos de culto que sean de una religión diferente a la propia. No se han de exigir aportaciones económicas para fiestas religiosas que sean de otra creencia. Mucho menos se ha de permitir que se expulse a quienes deciden practicar una religión diferente, ni que se les cause algún daño en sus bienes o en su persona. Quien haga o promueva esto, está en contra de lo que Dios quiere para su pueblo, y se expone a sanciones de tipo penal, contempladas en las leyes civiles. Aunque se hayan firmado acuerdos previos en las comunidades, o la asamblea ejidal haya tomado esa decisión por mayoría, si ésta viola derechos humanos, es injusta y ha de rechazarse. Las costumbres no deben ir en contra de la dignidad humana. Nuestra diócesis no alienta ni aprueba las expulsiones de quienes deciden profesar otra religión diferente a la de la mayoría, aunque sea un acuerdo tomado en asamblea. Toda expulsión o discriminación por motivos religiosos no es acorde con el Evangelio, y por tanto la Iglesia Católica la rechaza y la condena. Los obispos, los sacerdotes, las religiosas y demás agentes de pastoral no promovemos esas intolerancias. Procuramos educar a nuestros feligreses en el respeto a otras religiones, en el aprecio a las diferencias y en la colaboración en asuntos comunes. Sin embargo, esos casos nos rebasan, pues son decisiones que no dependen de la diócesis, ni de católicos cercanos a las parroquias, sino de “tradicionalistas” que, aunque se dicen católicos, no respetan la Constitución, ni la Biblia o al obispo, sino sólo sus normas y costumbres internas.
ACTUAR
Educarnos para que no sólo haya tolerancia a la diversidad religiosa, sino que nos amemos como hermanos, siguiendo el precepto evangélico de amar a los demás, a pesar de que sean de diferente religión, e incluso enemigos. Que los líderes religiosos de nuestro Estado sigamos reuniéndonos en el “Consejo Interreligioso de Chiapas”, para conocernos, respetarnos, amarnos, orar y meditar juntos la Palabra de Dios, trabajar por la paz y la reconciliación entre nuestros feligreses. Que los legisladores y las autoridades civiles hagan que se respete el artículo 24 de la Constitución, para tutelar el derecho a la libertad religiosa. Si algunas autoridades impiden esa libertad, deben ser advertidas de que se hacen acreedoras a las sanciones previstas en la ley. Los llamados “usos y costumbres” deben adecuarse a los derechos fundamentales de toda persona humana; si los lesionan o violan, por eso mismo pierden fuerza y legitimidad. Que los comunicadores no califiquen como guerra religiosa lo que es desavenencia por problemas políticos, agrarios, sociales o culturales, aunque muchas veces mezclados con asuntos religiosos. En Chiapas no hay guerra religiosa, sino divisiones por la tierra, por los partidos, por las organizaciones y por otras cuestiones ideológicas. Que todos nos esforcemos por cumplir el deseo de Jesucristo de mantenernos unidos, dentro de la legítima pluralidad en lo que no es esencial. Pidamos al Espíritu Santo que nos conceda su gracia para superar toda división entre nosotros, pues nuestras divisiones son un impedimento para evangelizar a tanta gente que no tiene fe.
+ Felipe Arizmendi Esquivel Obispo de San Cristóbal de Las Casas

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