20 sept 2008

Compromiso de la SEDENA

XXIV Consejo Nacional de Seguridad Pública
Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad en el marco de la XXIII Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública, Palacio Nacional el día 21 de agosto de 2008...,
XI. Actualizar las licencias colectivas de portación de armas que expida la Secretaría de la Defensa Nacional a los cuerpos de seguridad pública.
La Secretaría de la Defensa Nacional se compromete a autorizar el equipamiento de las instituciones de seguridad pública con armas automáticas y de calibre superior a los cuerpos de seguridad que cumplan con los compromisos establecidos en este acuerdo.
• Tiempo de ejecución: 3 meses.
Y en menos de un mes.
Guillermo Galván Galván, Secretario de la Defensa Nacional:
Con permiso Presidente, muy buenos días a todos.
En el marco de los compromisos asumidos, por el Poder Ejecutivo Federal, a la dependencia a mi cargo, le fue asignado el objetivo número 11, que establece, actualizar las licencias colectivas de portación de armas que expida la Secretaría de la Defensa Nacional a los cuerpos de Seguridad Pública.
La Secretaría de la Defensa Nacional se compromete a autorizar, el equipamiento de las instituciones de seguridad pública, con armas automáticas y de calibre superior a los cuerpos de seguridad que cumplan con los compromisos establecidos en el acuerdo, el tiempo de ejecución de este objetivo fue de tres meses.
Acciones realizadas: mediante oficio fechado el pasado 11 de septiembre, dirigido a los ciudadanos, Procurador General de la Republica, Secretario de Seguridad Pública, Director del Centro de investigaciones de Seguridad Nacional, al Jefe del Gobierno del Distrito Federal y a cada uno de los 31 gobernadores, fue comunicada la autorización respectiva. A este oficio se apunto un cuadernillo, de cinco anexos cuyo contenido es el siguiente:
El primero especifica, el armamento autorizado en atención a su tipo, funcionamiento, calibre y munición.

El Segundo hace referencia al armamento y municiones fabricado por la Dirección General de Industria Militar, para comercialización, establece asimismo las existencias disponibles, el periodo de entrega y su costo.
El tercer anexo en el mismo sentido que el anterior informa sobre el armamento y municiones de fabricación extranjera, comercializado por la Dirección General de Industria Militar, de igual manera establece la marca, el modelo, país de origen, el costo unitario y existencias disponibles.
El cuarto informa sobre el estado de las licencias oficiales colectivas en el que se especifica, el número de efectivos y las armas permitidas, de ellas las existentes, excedentes y faltantes.
Un consolidado de las armas autorizadas con anterioridad que ya poseen, las características establecidas (inaudible) que referí y en consecuencia como resultado del balance anterior, las que pueden ser adquiridas en el momento.
En el quinto y ultimo, se especifican los requisitos esenciales a observar para la adquisición del armamento y municiones (inaudible) en los estados anexos, entre ellos destacan la aprobación de los exámenes de control y confianza y de evaluación y destreza en el conocimiento y empleo del armamento.
Finalmente se precisa en el documento, los plazos y la relación de las instalaciones militares, por entidad federativa, donde será practicada dicha evaluación.
Los comandantes de región y zona militar tienen instrucciones, de proporcionar todo el apoyo que requieran, para el cumplimiento expedito de cualquier trámite, tarea que demanden ustedes.
Con el conjunto de las acciones que he descrito la Secretaría de la Defensa Nacional, da cumplimiento al objetivo que le fue asignado.

Estrategia Naciona vs el Secuestro


XXIV Consejo Nacional de Seguridad Pública se comprometen en implementar la Estrategia Nacional contra el secuestro.
El Procurador General de la República, presentó la propuesta:
Eduardo Medina Mora: Muchas gracias, con su permiso señor presidente, señores gobernadores, señor jefe de gobierno, señores procuradores generales de justicia de los estados integrantes de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia.
En cumplimiento a uno de los compromisos adoptados en nuestra pasada sesión el día 21 de agosto en este Consejo Nacional, se acordó la preparación de una Estrategia Nacional contra el secuestro, como una tarea corresponsable entre la federación, la Procuraduría General de la República, la Secretaría de Seguridad Pública Federal y muy destacadamente las entidades federativas.
Este es un delito del orden común que con frecuencia se relaciona y se vincula con actividades de delincuencia organizada, es así que los procuradores generales de justicia de todas las entidades federativas, reunidos en la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, después de varias reuniones preparatorias, nos reunimos el día 11 y 12 de septiembre último en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, para considerar una Estrategia Nacional de Combate al Delito de Secuestro que fue adoptada y aprobada por la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia.
Y tomado el acuerdo de elevar a la consideración de este Consejo Nacional, para que esta estrategia sea también adoptada y aprobada en el seno de este que es el máximo órgano que nuestro país tiene para la formulación de políticas públicas en materia de seguridad y de justicia.
Es así que a nombre de mis colegas procuradores generales de justicia y de la propia Conferencia Nacional, presentamos a consideración de este Consejo, esta estrategia.
La estrategia tiene cinco ejes fundamentales: la primera es la formación de unidades especializadas en el combate a este delito, la segunda el soporte de una plataforma informática y tecnológica para tener acceso a los mejores instrumentos para poder combatir el delito y realizar la investigación, de los hechos delictivos que configuran este tipo que ofende tan gravemente a la sociedad.
Tercero, los componentes de prevención del delito, cuarto las propuestas que los Procuradores y la Conferencia Nacional hace para los lineamientos de un nuevo marco normativo en esta materia a nivel general en la República Mexicana y, finalmente, consideraciones entorno a la reclusión de los procesados y sentenciados por este delito en penales que tengan módulos especializados para su atención.
Pasamos al eje uno que es la necesidad de establecer unidades especializadas en combate al secuestro en todas y cada una de las entidades federativas.
Sobre esta base se trata de contar con un mecanismo de atención homogénea a este delito en todo el país que articule de manera armónica, tanto las funciones de inteligencia y de operación policial, como la aplicación de insumos y equipos tecnológicos adecuados, los apoyos de los servicios periciales y desde luego la participación contundente del ministerio público, para que sumados estos esfuerzos logremos investigaciones efectivas y sentencias condenatorias a los probables responsables de este delito.
En nuestro diagnóstico tenemos 16 entidades federativas que cuentan ya como unidades especializadas al combate al grito del secuestro, aunque éstas no necesariamente se ajustan a los criterios que determinamos conjuntamente y que necesitamos elevarla precisamente en su calidad y en su equipamiento para poder lograr esto.
Hay dos Estados que tienen estas unidades ya en formación, de hecho iniciaron su formación a partir del acuerdo que se tomo aquí el día 21 de agosto, y hay 14 estados que no cuentan con estas unidades.
El acuerdo es desde luego, que todos los Estados de la Federación contemos con estas unidades.
Definimos un modelo básico que desde luego parte de la idea de que tiene que ser una unidad especializada, no puede combatirse este delito con recursos ministeriales, policiales o periciales, que se piden prestadas a otras áreas de la investigación de los delitos o de la tarea policial.
La naturaleza misma del delito requiere, una aproximación puntual, enfocada, especializada pues, se tiene, aunque no necesariamente adscritas, desde el punto de vista orgánico, una tarea muy importante de atención a víctimas, tanto en la parte preventiva como en la parte de ejecución misma del delito.
Y, desde luego, la parte de servicios periciales que tendría que estar adscrito, insisto a estas unidades especializadas, y tiene la complementariedad en lo que es por un lado la estrategia jurídica, la ministerial, el área del ministerio público, que tiene como responsabilidad básica la conducción y mando de la tarea de la investigación de los delitos en los términos del artículo 21 constitucional, y desde luego la preparación de las consignaciones y el ejercicio mismo de la acción penal.
Por su parte, el área policial tiene bajo su responsabilidad realizar la investigación policial, y la recopilación de todos los elementos de prueba para poder evidentemente construir las averiguaciones previas, la ministerial esencialmente se compone de los agentes del ministerio público, especializados y dedicados exclusivamente a esta tarea.
En el área policial, tenemos áreas distintas, funciones distintas en el manejo y negociación de las crisis, la atención desde luego a las familias de las victimas, y la asesoría en la fase de negociación.
El análisis táctico que corresponde al procesamiento de toda la información sustantiva que va surgiendo de la investigación policial que hay que validar en el terreno de los hechos, de información sustantiva que se vaya recopilando tanto en declaraciones ministeriales como en la propia investigación policial y la operación especial que es el cumplimiento de órdenes ministeriales y judiciales, también la operación de acciones de rescate cuando sea el caso.
Estas unidades especializadas tienen evidentemente niveles, en su área ministerial, responsable de la investigación, conducción y mando, el titular de la unidad especializada que tiene como responsabilidad la dirección y supervisión para la integración de las averiguaciones previas, y consolidar la coordinación con las áreas tanto de la Procuraduría General de la República y las Procuradurías de otros Estados.
Esto es un fenómeno que no necesariamente se da o rara vez se da en una sola entidad, realmente parte de los hechos delictivos se registra en más de una entidad.
Del lado policial, la planeación estratégica de las mismas unidades de manejo de crisis, investigación de gabinete, de campo y de reacción.
En los mandos medios que se compone de Coordinador y Fiscales en el área ministerial para dirigir las dirigencias que son indispensables para la integración de las investigaciones, conducir los operativos y dirigir las acciones para determinar las averiguaciones y supervisar las medidas cautelares.
En el lado policial, la planeación táctica de todos estos grupos y propiamente en la base operativa, los agentes del ministerio público por un lado y las células de policía en sus áreas especializadas.
Es una tarea que corresponde desde luego a tareas o funciones especializadas tanto de ministerio público que está a cargo de la conducción de la investigación y del mando de la misma, pero que requiere desde luego de una especialización policial.
En el fondo se trata como hemos dicho, que sean unidades especializadas que se dediquen exclusivamente a la atención de este fenómeno delictivo.
En lo que hace al desarrollo del personal, las procuradurías a partir de las bases de colaboración que suscribimos también en la reunión de Monterrey, nos comprometimos a crear estas unidades especializadas y de manera muy importante, a minimizar la rotación del personal designado para estas unidades.
Establecer un salario base homogéneo que sea atractivo, acorde a la alta especialidad y riesgo de esta actividad para impedir rotación, en el pasado estas unidades han sido semilleros para otras áreas muy importantes de la procuración de justicia, pero en este caso necesitamos mantener la especialidad y la calidad del personal que está asignado a estas unidades especializadas.
Este salario base homogéneo es fundamental precisamente para generar los incentivos a la permanencia del personal especializado en estas unidades.
También obviamente la valoración de otro tipo de prestaciones o de recompensas cuando los casos lo ameriten y desde luego, tener un procedimiento muy riguroso para dar seguimiento al personal una vez que deje de laborar en las tareas de combate al delito de secuestro.
Todo esto está recogido en las bases de colaboración que han sido ya suscritas entre las procuradurías generales de justicia en el seno de la conferencia.
La segunda acción es la adopción de perfiles y criterios generales para la selección de personal, necesitamos personal que tenga tanto las cualidades psicológicas, de personalidad, de actitud, pero también los conocimientos básicos tanto en el área penal como en el área puntual de atención a este delito, en habilidades y aptitudes que permitan contar con los conocimientos especializados, el manejo y cuidado de la cadena de custodia de instrumentos y objetos del delito, en labores operativas como inspecciones ministeriales, rastreo y búsqueda de víctimas, intromisiones, etcétera.
Desde luego en la parte ministerial un domino de algo que encontramos como una herramienta muy valiosa, el manual contra el secuestro que ha sido elaborado por la oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito.
Y en términos de habilidades, evidentemente, capacidad para manejo emocional de circunstancias de crisis, lograr la confianza de las víctimas, resolver problemas, en fin, las habilidades que son inherentes a una tarea especializada como ésta.
De la misma manera en el perfil policial, los policías deben ser profesionales con su carrera concluida al 100% de los créditos, hay un señalamiento de edad ideal entre 22 y 33 años, sobretodo para lo que es la base de las unidades, sobretodo en la lógica de que tienen que moverse con frecuencia, desde el punto de vista territorial y geográfico, necesitamos esta flexibilidad.
Aprobar desde luego, todos los exámenes de confianza, esto es, para todos los integrantes de estas unidades, poseer los conocimientos básicos y las capacidades indispensables para poder hacer una tarea ya sea de campo o de análisis táctico con efectividad.
En el aspecto pericial, de la misma manera se requiere título y cédula profesional y que se tengan los conocimientos básicos, especialmente los que empatan con el protocolo de investigación especializado para este delito y tener las competencias básicas.
Se requiere, desde luego, que todos los integrantes de estas unidades pasen los controles de confianza y aquí específicamente se busca adoptar criterios generales para la evaluación del personal que se define en general para todas las instancias de seguridad pública y procuración de justicia son los exámenes toxicológicos, médicos, psicológicos, poligráficos y de entorno social y situación patrimonial.
Estos tienen, por objeto, prevenir y controlar primero conductas de alto riesgo, garantizar niveles de confiabilidad, apego a principios institucionales y capacidad también de toma de decisiones que tengan a su alcance los elementos de juicio para asegurar personal con valores éticos y sociales y personal que tenga la efectividad que la extensión especialización de este delito requiere
Criterios generales para la capacitación, un punto que destaca el acuerdo adoptado el día 21, la capacitación lo hemos definido así con los señores procuradores y también con la Secretaría de Seguridad Pública federal, se va a desarrollar de manera conjunta entre policías y ministerios públicos con el fin de homologar el uso de las herramientas de investigación y persecución del delito.
La capacitación de este personal policial, ministerial y pericial, se va a orientar hacia la certificación de cada uno de los participantes en las habilidades y conocimientos básicos que se requieren en estas tareas.
Estas evaluaciones, tanto de confianza como de aptitudes, se actualizarán de manera anual. La Secretaria de Seguridad Pública federal y la Procuraduría General de la República brindaremos el apoyo tutorial para instalar las unidades especializadas que sean necesarias.
Vamos, desde luego, a plantear un esquema en el que la capacitación de los principales componentes y mandos de estas unidades resulte también gratuita para las unidades que se instauren en los estados de la República.
Una quinta acción indispensable, la adopción de un protocolo para la actuación operativa y jurídica y policial, desde luego, en la atención de este delito.
Este Protocolo empata las tareas propiamente ministeriales, desde la denuncia, hasta el ejercicio de la acción penal, con las tareas policiales que se realizan bajo el mando y la conducción del ministerio público pero que evidentemente tiene una lógica y naturaleza propia que sobre esta base podemos generar con la secuencia de las acciones, una investigación exitosa que no desvíe la atención hacia tareas que no necesariamente agregan valor, no son conducentes al objetivo que es, primero, el de recatar con vida y en plena integridad física y emocional a las víctimas y segundo detener a los responsables y castigarlos con todo el rigor de la ley.
La puesta en operación de estas unidades especializadas en combate al secuestro, se tiene obviamente una estructura en organigrama; perfiles y procesos que empatan del lado ministerial y del lado policial en la coordinación de acciones, los elementos de pruebas y nos llevan al objetivo que es el ejercicio de la acción penal, la única manera que nuestro marco constitucional y jurídico nos permite para castigar a los responsables de estos delitos.
Un segundo eje tiene que ver con la plataforma tecnológica informática en materia de combate al secuestro, aquí se trata evidentemente de aprovechar el esfuerzo muy importante que se ha venido realizando ya en la construcción de Plataforma México, para implementar un módulo de información sustantiva en el Sistema Único de Información Criminal de la Plataforma México para el registro de seguimiento y combate al delito de secuestro.
Tanto la Secretaria de Seguridad Pública federal como la PGR nos hemos comprometido a poner en operación este módulo de información específica relacionada con este delito, integrando una base de datos realmente nacional, en Plataforma México integrar la información de los modus operandi y los datos vinculados al secuestro y la capacidad de cruce de información en línea entre estos casos.
La Plataforma México realmente da y pone al alcance de los investigadores ministeriales y policiales, herramientas valiosísimas en el cruce de la información que nos permite acortar los tiempos y aumentar dramáticamente la efectividad en la investigación del delito.
Sobre esta base planteamos la implementación de este módulo, una serie de componentes y secuencias, la conectividad de Plataforma México como paso fundamental, un equipamiento tecnológico mínimo, la capacitación sustantiva, la capacitación en el uso de las herramientas informáticas, la instalación del sistema y el inicio asistido de la operación del mismo.
Así podemos alinear y plantear nuestra colaboración, realmente en tiempo real en línea, Plataforma México ha desarrollado esta aproximación tecnológica que nos lleva a conectar el trabajo de la Procuraduría General de la República en el Sistema Único de Información Criminal junto con la Secretaría de Seguridad Pública Federal y las unidades especializadas en el Estado.
La tercera acción: Recursos adicionales para la operación de las unidades especializadas. Hemos determinado que el gobierno federal, asignará recursos adicionales necesarios para el equipamiento básico de estas unidades. Es un equipamiento mínimo que tiene un perfil técnico puntual, en la selección de equipos y aproximaciones y herramientas tecnológicas adecuadas, que han sido desarrolladas por la Secretaría de Seguridad Pública federal, que será proporcionado como lo han solicitado los señores procuradores, en especie, precisamente para que se destine con plena oportunidad y homogeneidad, a la atención de estas unidades.
Se estima que el equipamiento por cada una de las unidades, tenga un costo aproximado de 11.5 millones de pesos, analizando lo pudimos hacer con los señores procuradores, los componentes puntuales de estos apoyos en especie, de estos kits que llamamos, especialmente pueden dar herramientas muy valiosas, para la atención de este delito y aumentar la efectividad en la investigación.
Por lo que hace al eje tercero, prevención del delito en materia del combate al secuestro, que tiene como objetivo el generar una cultura de seguridad y legalidad entre los miembros de la familia y su primer circulo social, mediante campañas masivas de información y concientización, momentos de la denuncia, creación de tejido social de ciudadanía y de sentido de pertenencia la Estado de derecho, a fin de erradicar conductas que favorecen, la logística criminal de los secuestradores.
Constatamos en muchos casos, en análisis puntual de las referencias de las investigaciones, que hay muchas conductas que generan circunstancias de riesgo y que pueden evitarse.
Si hacemos campañas de divulgación con respecto de esto seguramente podemos tener un riesgo menor de ser víctimas de un delito tan lacerante como este.
Una primera acción, promover y someter a consideración de las procuradurías generales de justicia, la puesta en marcha de un modelo de campaña, y los esquemas y acciones de prevención homologas a nivel nacional para fortalecer los mecanismos de difusión para la prevención de este delito.
Una segunda acción, promover la participación ciudadana en la prevención del delito de secuestro y su colaboración para el diseño de estrategias, incorporando a los actores sociales en su instrumentación.
Aquí, tanto el observatorio ciudadano que se crea en el seno de este Consejo, como los Consejos Ciudadanos que ya operan en las procuradurías generales de justicia y en las delegaciones de la Procuraduría General de Justicia de la República, serán sin duda de extremo valor.
El eje cuatro, es el ajustar los marcos normativos. Tenemos una enorme dispersión en el tratamiento normativo del delito de secuestro, necesitamos contar con un marco uniforme. Se ha comprometido aquí también en el seno de este Consejo la adopción de una ley general contra el secuestro.
El análisis que hemos hecho los Procuradores plantea que necesariamente debemos pasar por una reforma a la fracción 21 del artículo 73 de la Constitución, es decir, dotar de facultades legislativas al Congreso de la Unión, para efecto de poder emitir una ley general en esta materia concurrente.
Sería obviamente homogeneizar la descripción de los tipos penales de secuestro y de las penas en este delito del orden común, pero que como decimos con frecuencia se vincula con delitos o circunstancias de delincuencia organizada, y sobre este avance otorgar a las procuradurías generales de justicia de los estados, de elementos de investigación que ahora están reservados solamente para investigación de delincuencia organizada, en particular, las figuras del arraigo, específicamente para el delito de secuestro en esta ley general, y sobre esta base, podemos obviamente avanzar.
Hicimos un diagnóstico de las legislaciones estatales, como decíamos tenemos una enorme dispersión con penas muy distintas, con descripción del tipo penal muy heterogéneo que no nos ayuda obviamente a generar una aproximación homogénea y efectiva, y por esta razón es que se plantea esta ley general.
Como lineamiento de esta ley, la precisión de esta facultad de la fracción 21 del 73 y algunos elementos además de la definición del tipo y las penas homogéneas, que debería contener esta ley general.
La obligación de contar con un plan de prevención en cada municipio, región y estado, y mantener actualizada una radiografía real del delito, la creación de estas unidades especializadas que ya están comprometidas en las bases de colaboración.
El estandarizar el perfil de servidores públicos de las unidades especializadas y prever los requisitos para ingreso, permanencia, evaluación y control, estandarizar el ingreso y proyecto de vida de los servidores públicos.
Hacer permanente y obligatoria la existencia de un módulo de información específica sobre el secuestro que garantice su intercambio con las víctimas con confidencialidad y certeza.
Establecer un sistema integral de atención a víctimas y familiares. Facilitar la obtención de órdenes de arraigo, cateos, intervención de comunicaciones privadas por cualquier medio, sin acompañar a estos pedidos de investigación, para garantizar la integridad de la información.
Establecer otros mecanismos de colaboración como el apoyo para el allanamiento en flagrancia que permita liberar víctimas en distintos estados, como lo permite la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Establecer prisión preventiva para los secuestradores y que esta se ejecute en centros de máxima seguridad o módulos especializados y evitar el traslado del inculpado y la víctima al lugar en donde se encuentre el juez, para la práctica de diligencias usando medios tecnológicos para este propósito.
Una prohibición clara, determinante, para la obtención de beneficios, preliberatorios, o penitenciarios o penas conmutativas.
Decir, que cuando haya sentencias en materia del delito de secuestro, no haya lugar a ningún tipo de beneficio preliberatorio en términos de la aplicación de las leyes, estatales, y prohibir la intervención de mediadores y asesores privados cuando estos obtengan un beneficio económico o propongan abstenerse de presentar la denuncia, es decir impidan o obstaculicen la actuación de la autoridad investigadora en la atención del menor.
Vamos a la reforma constitucional, al ajuste de los códigos sustantivos y adjetivos, a la ley general y a las bases de colaboración que ya hemos visto.
Finalmente el eje cinco, en la reclusión de secuestradores en módulos especializados, en penales de alta seguridad, se tata obviamente de que estos secuestradores no puedan continuar operando su logística criminal desde los centros de reclusión y además, que tengan un castigo ejemplar. Sobre esta base tenemos una primera acción.
Establecer medidas y procedimientos para prevenir y detectar el uso ilícito de líneas telefónicas celulares dentro de reclusorios, también las casetas públicas, tenemos un número muy importante de casetas públicas instaladas en los centros de reclusión.
Y la segunda acción, detectar de manera temprana cualquier posibilidad de incursión en actividades criminales de familiares o personas vinculadas con los secuestradores, como la experiencia en la investigación de estos casos ha demostrado ser evidentemente uno de los patrones de recurrencia.
Con su permiso señor Presidente, señor Presidente del Consejo, me gustaría a nombre de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, a nombre de todos los colegas Procuradores Generales de la Justicia del país, someter a la consideración de este Consejo Nacional la adopción de esta Estrategia Nacional, como una estrategia que adopta y aprueba este Consejo Nacional.
Ese es nuestro pedido, es nuestra recomendación y podemos manifestar si estamos de acuerdo en adoptar la estrategia, por favor levantemos la mano.
Muchísimas gracias, gracias señor Presidente.
Monte Alejandro Rubido García: Gracias Señor Presidente, se aprueba la estrategia en esos términos.
Acuerdo 03 de la vigésimo cuarta sesión del año ocho: los integrantes de este Consejo Nacional de Seguridad Pública se comprometen en implementar la Estrategia Nacional contra el secuestro.

Hay que ¡defender la alegría! Benedetti


Defender la alegría /Mario Benedetti, poeta uruguayo, septiembre de 1920-
/
Defensa de la alegría
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

/
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
/
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
/
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
/
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
/
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría

XXIV Consejo de Seguridad

El Presidente Calderón en la XXIV Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública
Viernes, 19 de Septiembre de 2008 Discurso
Ciudad de México
Señor Diputado César Horacio Duarte Jáquez, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara Diputados del Congreso de la Unión.
Señor Senador Gustavo Enrique Madero Muñoz, Presidente de la Cámara de Senadores del Congreso de la Unión.
Señor doctor José Luis Soberanes, Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Señoras y señores Gobernadores de los Estados y Jefe de Gobierno del Distrito Federal.
Señoras y señores Secretarios de Estado, integrantes de este Consejo Nacional de Seguridad.
Señoras y señores legisladores vinculados a las comisiones de seguridad y de justicia de la Cámara de Diputados y de la Cámara de Senadores.
Distinguidos representantes de organizaciones civiles, sindicales, empresariales y religiosas.
Señoras y señores representantes de los medios de comunicación. Señoras y señores:
Agradezco a todos ustedes, y en especial a las señoras y señores gobernadores, su presencia en esta XXIV Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública.
Su presencia el día de hoy ratifica el compromiso con la seguridad de todos los mexicanos y nos permite también revisar los compromisos y los avances en los mismos, logrados en estos últimos días.
Desde la última vez que estuvimos aquí reunidos, hace poco menos de un mes, acontecimientos, como el cobarde atentado perpetrado por miserables contra gente inocente en la ciudad de Morelia, el pasado 15 de septiembre, ha generado la indignación y la condena unánime de toda la sociedad.
Hago eco de las expresiones manifestadas por los integrantes de este Consejo Nacional para expresar a nombre del mismo nuestra solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Michoacán, y nuestro repudio a hechos tan cobardes.
Hoy que nos encontramos de frente con un enemigo que ha mostrado su verdadero rostro, los alcances de su brutalidad, que actúa en contra de los mexicanos más indefensos para saciar sus mezquinos intereses; hoy más que nunca debemos reafirmar nuestra voluntad de combatir al crimen, redoblar el esfuerzo y no dar ni un paso atrás.
El cumplimiento de los compromisos asumidos a través del Acuerdo Nacional para la Seguridad, la Justicia y la Legalidad, que expresan la Estrategia Nacional de Seguridad, nos irán mostrando que este es el camino correcto.
La Estrategia Nacional parte de un principio elemental, que consiste en que la seguridad pública es la primera obligación de los gobernantes, como bien se ha dicho aquí; que es la actividad esencial del Estado, que es intransferible y tiene como objeto prevenir y evitar los peligros que amenazan a la comunidad.
Por ello, la tranquilidad y el orden social son indispensables para el progreso y el bienestar de la sociedad de cualquier Nación.
En el momento en que esa base de convivencia social se vea amagada por la acción de la criminalidad que vulnera la capacidad de las autoridades para hacer cumplir la ley, cuando la intimida o la corrompe, o cuando construye una base social que la cobija y encubre, el Estado tiene que intervenir con todos los recursos a su alcance para restablecer condiciones mínimas de orden, de seguridad y de legalidad.
Hoy el Estado despliega su fuerza, una fuerza legítima, una fuerza legal, una fuerza democrática, una fuerza pública, la única que debe haber, para que todos los mexicanos y sus familias puedan vivir en paz y tranquilidad.
Por ello la Estrategia Nacional de Seguridad es y debe ser una estrategia de Estado y de todo el Estado, y por ello tiene entre sus componentes los Operativos Conjuntos, cuyo objetivo es, precisamente, recuperar o preservar el poder territorial del Estado en aquellas zonas o regiones donde los criminales pretendan imponer su propia ley.
Con ellos combatimos de manera frontal la amenaza de la delincuencia sin escatimar esfuerzos ni recursos, a fin de apoyar a la ciudadanía y a los gobiernos locales, convencidos de que esta es la forma de arrebatar a los criminales la impunidad con la que pretenden actuar al intimidar o extorsionar a las autoridades y a los ciudadanos, y al envenenar a nuestros niños a nuestros jóvenes.
Al desarticular redes operativas y financieras de la delincuencia, no sólo estamos capturando importantes líderes de las bandas, sino que también asestamos golpes y golpes importantes a su estructura económica y, en consecuencia, a su capacidad de operación para limitar su poder.
Un elemento central de la estrategia es también, como lo hemos comentado, el fortalecimiento y la depuración de los cuerpos policiacos en todo el país, porque requerimos contar con policías de probada honestidad en todos los órdenes de Gobierno, altamente capacitados y equipados; policías que cuenten con la confianza de la comunidad a la que sirven y con la capacidad necesaria para poner un alto a la delincuencia y a la criminalidad.
Buscamos que las policías de todo el país, federales, estatales y municipales, cumplan con los más altos estándares éticos; que cuenten, justificadamente, con la confianza de la gente, con el apoyo de los ciudadanos.
Policías honestos que combatan con eficacia la criminalidad a partir de contar con los mejores instrumentos de información y de inteligencia, y con un servicio profesional de carrera que dignifique la actividad policial.
Una buena parte de los compromisos del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad buscan este propósito. Y estoy seguro que si cumplimos este solo objetivo, ya habremos dado un paso significativo y quizá con pocos precedentes en la lucha contra la delincuencia.
Pero sabemos que, para que sea efectiva, nuestra estrategia tiene que ir más allá de la ejecución de operativos, de la desarticulación de bandas criminales o de secuestradores, o de la profesionalización de nuestros cuerpos policiacos.
También debe, necesariamente, incluir políticas públicas de carácter preventivo. Las últimas estadísticas confirman la grave problemática a la que se enfrentan nuestros jóvenes a causa de la droga, de las adicciones y de la incapacidad del Estado, en sus diversos órdenes, de proporcionarles oportunidades de desarrollo, bienestar, formación y trabajo.
Es en este frente donde también debemos actuar y actuar unidos. Durante años las estructuras criminales penetraron en todas las esferas sociales del país, buscaron esclavizar a nuestros niños y jóvenes con la dependencia de las drogas que venden y, consecuentemente, incrustarlos en las actividades delictivas que rodean a este fenómeno.
Es por eso que la Estrategia tiene y debe tener un muy importante componente preventivo, orientado a recomponer el tejido social mediante espacios públicos recuperados, escuelas seguras, libres de droga; centros especializados para el tratamiento de las adicciones y, sobre todo, la generación de oportunidades para el desarrollo personal, y la protección y la integridad de las familias mexicanas.
La Estrategia Nacional de Seguridad se expresa, se articula y se fortalece con el Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad, en el que los tres órdenes de Gobierno, los Poderes de la Unión sin distingos de partidos, así como organizaciones ciudadanas y del sector productivo, queremos sumar voluntades y esfuerzos.
Sé que la cooperación y la corresponsabilidad rendirá frutos, y hoy podemos ver algunos incipientes primeros resultados, pero que nos indican qué es lo que tenemos que corregir y qué es lo que tenemos que enfatizar.
En primer lugar. Celebro que a partir de hoy contemos con una estrategia nacional e integral contra el secuestro, que ha generado consenso con las autoridades estatales de todo el país. Este es uno de los delitos que más lastima a la sociedad y que debemos hacer todo lo que esté en nuestras manos para acabar con él.
Con esta estrategia los gobiernos habremos de enfrentar el delito de secuestro a partir de un diagnóstico compartido y con programas específicos y adecuados a la realidad que vive cada una de las entidades federativas.
Estamos decididos a golpear de manera contundente a una delincuencia que pretende dañar a la Nación, despreciando el Estado de Derecho y el régimen de libertades que nos hemos dado los mexicanos a lo largo de nuestra historia gloriosa.
En segundo lugar. Estamos fortaleciendo el marco legal para hacer más eficaz la acción de las instituciones de procuración y administración de justicia.
Ayer, precisamente, en cumplimiento del Acuerdo, presenté al Congreso de la Unión la Iniciativa de Ley de Extinción de Dominio, con la que los recursos que utilizan los criminales podrán ser apropiados por el Estado de manera expedita, y ser utilizados, entre otras cosas, para reparar a la sociedad agraviada por el daño que se le ha causado.
Es un principio de elemental justicia, que quienes lucran con el sufrimiento y el dolor de las familias deban ser despojados del producto de sus actividades ilícitas y retribuir con ello a las víctimas de sus actos.
También propuse al Congreso un paquete de modificaciones a diversos ordenamientos en materia penal. Con ello las fuerzas del orden podrán actuar con mayor eficacia contra la criminalidad; además se fortalecen las capacidades de las autoridades en la investigación y castigo de actos delictivos; y lo más importante, se amplía y desarrolla la participación de las víctimas y se protegen mejor sus derechos.
Es importante que todos y cada uno de nosotros brindemos apoyo a las propuestas para que pronto contemos con una legislación que responda a legítimas demandas sociales y a necesidades imprescindibles en el combate a la criminalidad.
Además, el día de hoy la Procuraduría General de la República publica el Acuerdo en el Diario Oficial de la Federación, mediante el cual se implementa un sistema seguro de pago de recompensa a aquellos ciudadanos que proporcionen útil y veraz que permita la captura de los criminales que más agravian a la sociedad.
En tercer lugar. El día de hoy hemos conversado todos sobre la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, con el objetivo de lograr una coordinación más eficaz entre la Federación, los estados y los municipios en materia de seguridad pública.
Yo estoy seguro que una vez analizado por el grupo de trabajo de la Comisión Nacional de Gobernadores, y puesto también al análisis de los alcaldes, representados aquí, en este Consejo, por sus asociaciones nacionales, la próxima semana estaremos en posibilidad de presentar, a la consideración del Honorable Congreso de la Unión, una buena iniciativa que permita coordinarnos de manera más eficiente, señalar también responsabilidades y consecuencias, y cumplir así otro de los compromisos del Acuerdo Nacional.
En cuarto lugar. Hemos agilizado la expedición de licencias colectivas de portación de armas de fuego; con ello, la Defensa Nacional, por conducto de su Secretario, ha informado que los cuerpos policiacos locales que hayan demostrado probidad y honestidad a través de las pruebas de control de confianza contenidas, precisamente, en los compromisos del Acuerdo, también podrán contar con mejor armamento no sólo igual, sino superior. Ese es el propósito al que utilizan los criminales.
El objetivo es equipar con mayor capacidad de fuego a las fuerzas del orden para que puedan enfrentar una delincuencia que ha ido escalando cada vez más sus niveles de violencia, en un intento por replegar a la autoridad y por intimidar a los ciudadanos.
En suma, con acciones como éstas estamos dando pasos para el cumplimiento del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad. Es tiempo de redoblar esfuerzos para que estos logros se traduzcan en mejoras concretas y palpables, por parte de los ciudadanos, en la situación de seguridad.
Así queremos hacerlo y así lo hemos venido haciendo todos a partir de la firma del Acuerdo.
De la firma del mismo a la fecha, en lo que toca a las fuerzas federales, por ejemplo, se han dado golpes importantes a la criminalidad.
En estos días, del Acuerdo al día de hoy se han incautado casi 30 toneladas de marihuana y siete de cocaína; se logró el segundo aseguramiento más importante de dinero en lo que va de esta Administración, con el decomiso, por parte del Ejército Mexicano, de más de 26 millones de dólares, en efectivo, que presuntamente pertenecían a capos del Cártel de Sinaloa.
Se logró la detención y puesta a disposición de más de mil 300 presuntos delincuentes en los últimos 30 días, incluyendo a 20 integrantes de la organización delictiva La Familia, que tenían secuestradas a dos personas y nueve integrantes de la banda de secuestradores denominada Los Cruz.
Hasta el 31 de julio, por otra parte, las fuerzas federales: Policía Federal, Procuraduría General de la República, las Fuerzas Armadas, habían capturado a 266 secuestradores y desarticulado a más de 35 bandas dedicadas al delito de secuestro.
Y, tan sólo desde la Firma del Acuerdo a la Fecha, la federación, que incluye a los estados y al Gobierno Federal, han detenido a 120 presuntos secuestradores y desarticulado 10 bandas, liberando a 30 personas que mantenían como rehenes.
Sabemos que falta mucho por hacer, sabemos el tamaño del desafío y la profundidad de los problemas que hoy estamos enfrentando; pero la parte medular, precisamente, del Acuerdo y del Consejo es la voluntad y la determinación de enfrentarlos y de cumplir los compromisos asumidos en este Palacio Nacional.
Para seguir avanzando en esa lucha también hemos propuesto al Congreso de la Unión, en el Presupuesto de Egresos 2009, un incremento real de más del 33 por ciento a los recursos destinados al rubro de orden, seguridad y de justicia, incluyendo el presupuesto para la construcción de dos penales de alta seguridad, o su habilitación, y también el incremento en el socorro de ley.
Con acciones como éstas el Gobierno Federal se mantiene firme en la tarea indispensable de recuperar la seguridad; con unidad y decisión de los mexicanos vamos a combatir a los criminales en todos los frentes.
Reconozco la disposición y la voluntad de los gobiernos de los estados por hacer frente a este mal común.
Sé que con coordinación entre todos nosotros y con voluntad firme, devolveremos la seguridad y la tranquilidad a las familias mexicanas.
Señoras y señores:
Los arteros crimines del 15 de septiembre, en Morelia, ponen de manifiesto la cobardía y el verdadero rostro de la criminalidad que combatimos.
Por eso, hoy más que nunca, los mexicanos debemos mantenernos unidos para hacer frente a quienes pretenden sembrar el desaliento y el miedo en nuestro país.
Hoy más que nunca debemos mantenernos firmes en el combate a la delincuencia y al crimen; así lo hace y lo hará el Gobierno Federal.
Convoco a la sociedad entera a que nos mantengamos unidos en esta lucha, que es superior a cualquier interés parcial. Una lucha que es, precisamente, del interés nacional, superior a los intereses parciales por legítimos que estos sean.
Hoy más que nunca necesitamos unidad entre poderes, unidad entre gobiernos de distintos órdenes, unidad entre partidos políticos y, sobre todo, unidad entre sociedad y Gobierno.
Hoy más que nunca necesitamos una sociedad fuerte y unida, que exija, que vigile y también que denuncie y participe en la creación de una cultura de legalidad y prevención del delito, que tanta falta le ha hecho a nuestro país.
El Observatorio Ciudadano, que surgirá en el marco del Acuerdo Nacional, será un paso fundamental para ese fin. Y por eso, el Gobierno Federal ha expresado todo su apoyo a esta iniciativa.
A las autoridades de todos los órdenes de Gobierno y de los poderes, aquí reunidos; agradezco la solidaridad con la Nación y el compromiso con su seguridad, y reitero la convocatoria a la unidad nacional.
En días pasados hemos visto como los gobernadores, los legisladores, los alcaldes, los partidos han condenado unánimemente el cobarde crimen cometido en Michoacán.
Hemos visto también como se han incrementado en distintos lugares del país la acción y la captura contra los delincuentes. El Acuerdo y su cumplimiento permiten pasar de la indignación y la condena a las acciones concretas.
Es hora de sumar esfuerzos y recursos para que las autoridades que representamos al Estado mexicano logremos que las familias de México vuelvan a sentirse seguras y tranquilas.
Es un momento de definiciones históricas. Lo que hagamos o dejemos de hacer después de este 15 de septiembre, marcará para siempre la forma en la que los mexicanos del futuro recordarán este momento de nuestra historia.
De nosotros depende convertirnos en la generación que enfrentó y derrotó con decisión, unidad y firmeza a los enemigos de México. La generación que, por encima de diferencias políticas, se supo unir a lo esencial en el momento histórico que se le exigió: recuperar a México de manos de la delincuencia y ponerlo en la ruta para ser un país desarrollado, próspero, justo que avanza por la vía del orden, de la equidad, de la legalidad y de la paz.
Sé que con el apoyo decidido de todos ustedes y de todos los mexicanos ese México vendrá y tendrá lugar entre los mexicanos que vengan detrás de nosotros.
Y, si me permiten ustedes, les pido que me acompañen a hacer la declaratoria formal de clausura.
Hoy, viernes 19 de septiembre del año 2008, siendo las 13:00 horas, me es muy grato declarar formalmente clausurados los trabajos de la XXIV Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, esperando que se hayan alcanzado todos sus objetivos y que nos reunamos próximamente para darle seguimiento a los compromisos que hemos asumido en bien de los ciudadanos.
Enhorabuena para todos.

El secuestro en México


¡Diagnóstico oficial!
Una vez que fue nombrado como secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), Monte Alejandro Rubido García, presentó el Diagnóstico del Secuestro en México, en el que resalta que de enero de 2007 al 15 de septiembre pasado se registraron 1, 106 víctimas de secuestro, de las cuales 66 han sido asesinadas y 760 liberadas; se reportan 144 asesorías concluidas y 136 vigentes.
En su intervención en la XXIV sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, Genaro García Luna Secretario de Seguridad Pública, señaló:
Ciudadanos integrantes de este Consejo Nacional, siguiendo con el orden del día, me permito informar a ustedes que el licenciado, Roberto Campa Cifrián presentó su renuncia al cargo de Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública con fecha del primero de septiembre del año en curso.
Aprovecho la ocasión para reconocer al licenciado Campa Cifrián, su entrega, profesionalismo y valiosa aportación al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública durante su desempeño.
En mi carácter de presidente de este consejo con fundamento del artículo 14 de la ley general que establece la parte de coordinación del Sistema Nacional de Seguridad Pública, propongo a ustedes al licenciado Monte Alejandro Rubido García, como Secretario Ejecutivo del Sistema nacional de Seguridad Pública, en cumplimiento de los requisitos legales para ocupar el cargo se sustenta en los documentos previamente establecidos en sus carpetas y en sus lugares.
Esta a su consideración la propuesta, quien estén por la afirmativa sírvanse a manifestarlo levantando la mano.
Muchas gracias, aprobado el nombramiento del licenciado Monte Alejandro Rubido García como Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Acuerdo segundo, vigésima cuarta sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, se señala que se aprueba el nombramiento del licenciado Monte Alejandro Rubido García, como Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Para cumplir con lo dispuesto en el artículo 128 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, respetuosamente solicito al señor Presidente de la República, proceda a tomar la protesta de ley al Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Felipe Calderón Hinojosa: Ciudadano Monte Alejandro Rubido García protesta usted guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública que le ha conferido este Consejo Nacional.
Si así lo hiciere, que la ciudadanía, los integrantes y las instancias del Sistema Nacional de Seguridad Pública se lo reconozcan y si no que se lo demanden.
Genaro García Luna: Gracias señor Presidente, solicito al licenciado Monte Alejandro Rubido, Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, continué con el desahogo y de la orden del día.
Monte Alejandro Rubido García: Muchas gracias señor Presidente, Señor Secretario.
Distinguidos integrantes del Consejo Nacional de Seguridad Pública, agradezco y estimo en todo lo que vale la confianza que me brindan.
De conformidad con lo que establece el orden del día pongo a su consideración el diagnóstico del fenómeno del secuestro a nivel nacional.
La presentación se sustenta en tres grandes ejes, el primero, la descripción del fenómeno del secuestro en nuestro país, segundo una situación actual y finalmente los logros que se han alcanzado desde la firma del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad, suscrito en este salón el 21 de agosto.
Con esta lamina lo que queremos mostrar, es que los delincuentes cuando se involucran en el delito de secuestro ya tienen una trayectoria criminal previa que inician desde aquellos delitos aparentemente menores hasta ir escalando en el marco delincuencial, adelante por favor.
Una precisión que resulta pertinente, fórmulas, es que podamos diferenciar qué es propiamente un secuestro y que es un ajuste de cuenta, o comúnmente conocido como levantón.
El secuestro como privación ilegal de la libertad de una o más personas, por la igual la parte delincuencial exige el pago de un rescate para su liberación, mientras que el levantón también es un tipo de privación ilegal de libertad, pero que se da en la pugna entre grupos delincuenciales particularmente de narcotraficantes y cuyo desenlace es generalmente un homicidio con alto impacto por la violencia extrema con la que se lleva a cabo.
De manera muy somera el perfil de los secuestradores, con base en un caso superior de 870 presuntos secuestradores evaluados entre 2002 y 2008, podemos destacar que la edad de los mismos generalmente oscila entre los 22 y los 35 años, y que su ocupación es toda aquella actividad que les de la flexibilidad de horario que requieren para dar los seguimientos y acudir a las casas de seguridad que instalan.
No es menor destacar el antecedente familiar ya que la mayoría de los secuestradores, provienen de familias disfuncionales y permisivas las cuales en algunos casos forman parte de la estructura delincuencial, participando o cuando menos asumiendo las actividades de los secuestradores.
De la evolución señalábamos en la gráfica inicial, que es una carrera delictiva la que ellos siguen partiendo de los delitos menores; y bien nos podemos preguntar cuál es el destino de los cobros que hacen de los rescates y en términos generales podríamos puntualizar que se dedican a la compra de artículos de lujo y sobre todo al pago de servicios en diversos giros negros.
En esta gráfica vemos cual es el perfil de las víctimas, y es de destacar que son comerciantes, estudiantes y empleados, que con mayor frecuencia han sido objeto de este delito, ello significa que es prácticamente la coyuntura de la victima, el día a día de la misma y no una estrategia de seguimiento puntual de los grupos delincuenciales, lo que termina por marcar, bien termina siendo víctima de secuestro.
Otro dato interesante por edades, encontramos que entre los 16 y los 30 años es la edad del mayor número de los secuestrados, seguido por una edad que oscila entre los 31 y 40 años, son los datos más significativos en cuanto a edad.
De acuerdo a los datos al gobierno federal y de las procuradurías de justicia locales, presentamos esta gráfica de cómo ha ido evolucionando el secuestro desde 2008 a 2009; encontramos que en el año 2008, se han registrado 651 eventos.
Importante aquí que podamos hacer una valoración tanto en número absolutos como en números relativos de la incidencia que dentro de todo el esquema delincuencial tiene el secuestro. Y podemos ver, como se señala en la línea marcada en amarillo, la línea inferior en amarillo, que en números relativos en los secuestros entre 2002 y 2008 prácticamente no se han modificado más allá de una centésima.
Para que a golpe de vista, pudiéramos tener una apreciación de como ha ido evolucionando el delito de secuestro en cada una de las 32 entidades federativas, presentamos estas láminas, son 3 ejercicios el que estamos viendo ahora corresponde al año de 2006, y la tonalidad va marcando el número delitos de secuestros que se cometen en cada caso; 2007 en el mismo tenor por las mismas clasificaciones y finalmente el avance que llevamos hasta septiembre de este 2008.
Esta gráfica también nos muestra cuales son aquellas entidades que con mayor intensidad sufren el flagelo del secuestro.
El estatus de los casos de secuestro a nivel nacional y aquí estamos sumando datos del gobierno federal y de 21 entidades federativas y hemos encontrado de enero de 2007 al 15 de septiembre de este año, en el país ha habido mil 106 víctimas de secuestro, y en este periodo se ha logrado la liberación de 760 secuestrados, actualmente se están brindando asesorías a 136 familias de víctimas, mientras que 144 accesorias han concluido por diversas causantes.
Es importante también señalar que en todo este escenario de secuestro el número de víctimas asesinadas asciende a 66 personas.
En esta gráfica encontramos en el periodo mencionado de 2001 a 2008, se ha capturado un total de 139 bandas y a 923 presuntos secuestradores de los cuales 34 eran policías, y de las 139 bandas referidas, en 20 de ellas se contó que había participación de policías, ahora ex policías.
Finalmente en este diagnóstico es importante destacar los logros que se han alcanzado a partir del 21 de agosto próximo pasado, con la firma del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad.
En diferentes operativos, en diversas entidades, se ha logrado la desarticulación de nueve bandas de secuestradores, se han detenido a 120 presuntos secuestradores y han fallecido durante la captura cuatro presuntos delincuentes, en todo este ejercicio se logró la liberación de 30 personas que estaban privadas de su libertad.
Gracias, gracias por su atención.
Genaro García Luna: Gracias licenciado Rubido, bien solo precisar faltó un dato ahí de agregado, nos reporta el estado de Coahuila, que detuvo una banda más de secuestradores y justo se agregaría al reporte que se ha referido.

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