13 feb 2010

No fue montaje: Senador Madero

Renuncia de Gómez Mont no fue montaje: Madero
Alberto Morales y Horacio Jiménez
El Universal, Sábado 13 de febrero de 2010
El senador panista rechazó los dichos de Manuel Espino, y aseguró que el titular de Gobernación es un interlocutor válido con todos los partidos políticos y también con Acción Nacional
El coordinador del PAN en el Senado de la República, Gustavo Madero rechazó que la renuncia del secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, a su militancia panista sea una "simulación" o un "montaje".
Ayer el ex presidente nacional del PAN, Manuel Espino, dijo que la dimisión del funcionario fue una simulación entre el líder del blanquiazul, César Nava, y el presidente Felipe Calderón para evidenciar ante el PRI que Gómez Mont sí cumple con su palabra.
"Yo tengo mucho respeto para las opiniones discordantes, pero no la comparto. Creo que la decisión de Fernando Gómez Mont es auténtica, que hay que respetar, que lo pone como un hombre de idea de principios, congruente, pero al mismo tiempo como un funcionario de primer nivel", dijo en la sede nacional panista donde celebrarán este día su Conejo Nacional.
El senador Madero aseguró que el titular de Gobernación es un interlocutor válido con todos los partidos políticos y también con Acción Nacional.
Refirió que Gómez Mont no está del lado opositor del PAN, sino que se ha puesto en un terreno neutral para mantener una interlocución con todas las fuerzas políticas.
Confirmó que el encargado de Bucareli expresó ante el Comité Ejecutivo Nacional su oposición a las alianzas con el PRD, pero rechazó que el funcionario federal acordará con el PRI que no se concretarán coaliciones electorales a cambio de la aprobación del paquete económico del presidente Felipe Calderón.
Madero dijo no tener conocimiento que el ex panista haya presentado su renuncia como encargado de la política del país al presidente Felipe Calderón.
"Hay si yo no se, no creo. De ninguna manera, Fernando Gómez es secretario y no está en duda su permanencia al frente de la secretaría, al contrario, merece todo nuestro respeto y respaldo", dijo.  vsg


¿Cambio de paradigma?

Magaloni recomienda leer al procesalista Alberto Binder para entender el fenómeno de Ciudad Juárez.
Experto en Sistemas Judiciales, es miembro del consejo asesor del Inecip – Argentina (Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales), Director del instituto latinoamericano sobre seguridad y democracia (Ilsed), miembro titular del Instituto Iberoamericano del Derecho Procesal Penal.
Además es asesor técnico de los procesos de reforma judicial en Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay, Ecuador, Venezuela, Honduras, El Salvador, Guatemala, Republica Dominicana y otros países de América latina.
Tambien  se desempeña como asesor del Centro de Justicia de las Américas de la OEA (Ceja) y Codirector de la revista del Ilanud y de la revista “Sistemas Judiciales” del Ceja.
¿Cambio de paradigma?/ Ana Laura Magaloni
En Ciudad Juárez el despliegue de la fuerza del Estado parece haber generado mayor desorden, conflictividad y violencia
Publicado en Reforma, 13 febrero 2010.-
Con una tasa de 101 homicidios por cada 100 mil habitantes, según datos de la Secretaría de Seguridad Pública federal, Ciudad Juárez se ha convertido en una de las ciudades más violentas del mundo. En 2008, Juárez tuvo mil 589 homicidios, lo que equivale a 11 por ciento del total de homicidios que ocurrieron ese año en todo el país. Al mismo tiempo, esta ciudad fronteriza, desde hace dos años, es una de las que concentran la mayor cantidad de efectivos (militares y policía federal) encargados de la "lucha contra el crimen y restablecimiento de la paz social". Según información de la prensa nacional, en marzo de 2008, el gobierno federal anunció la denominada "Operación Conjunta" y envió 2 mil militares y 500 policías federales a Ciudad Juárez; en mayo de 2009, decidió enviar 2 mil efectivos del Ejército más; para junio de ese año se reporta que ya había 7 mil 500 efectivos federales entre policías y militares; en fechas recientes se anunció que se enviaría a 2 mil policías federales más para sustituir las labores que estaba llevando a cabo el Ejército, pero que este último no se retiraría de la zona, sólo cambiaría sus funciones. ¿Por qué la violencia no cede ante tal despliegue de fuerza del Estado? ¿Qué es lo que no ha funcionado de esta estrategia?
Al parecer los límites de una política de seguridad basada exclusivamente en el uso de la fuerza comienzan a ser más claros tanto para las autoridades como para los ciudadanos. El jueves pasado, en la visita del presidente Calderón a Ciudad Juárez, por primera vez, además del despliegue de fuerzas militares y policiales, el gobierno federal anunció un conjunto de políticas educativas, de salud, de combate a la pobreza y de rescate de espacios públicos como parte de su estrategia contra el crimen. ¿Será que este anuncio habla de un cambio de paradigma en las políticas criminales? Ojalá que sí.
Una forma de entender las políticas de seguridad, en específico lo que está sucediendo en Juárez, es a partir de la distinción que Alberto Binder hace entre dos posibles formas o paradigmas para abordar el problema del crimen: el del "restablecimiento del orden" y el de la "gestión de la conflictividad".
Desde el primer caso, según el experto argentino, toda conflictividad es un "desorden" y como tal un desequilibrio de la armonía social que debe ser restablecida. El fenómeno criminal es un caso grave de desorden social o de desviación del equilibrio social. Una política de seguridad es, en consecuencia, una política de restablecimiento del orden, la cual, generalmente, tiene un fuerte componente coactivo por parte del Estado. Dejando a un lado la ilusión misma de la idea de orden -la vida social siempre ha estado atravesada por conflictos-, lo cierto es que esta perspectiva es extraordinariamente lineal y simplista como para enfrentar el fenómeno de la criminalidad. Un claro ejemplo de los límites de esta perspectiva son las políticas de seguridad que durante dos años se implementaron en Juárez. El supuesto restablecimiento del orden a partir del despliegue masivo de elementos del Ejército y de la Policía Federal parece, paradójicamente, haber generado mayor desorden, conflictividad y violencia.
El paradigma de gestión de la conflictividad parte de la idea de que sin entender la clase, la intensidad ni las características de la conflictividad que está en la base del fenómeno delictivo y sus vínculos con otros tipos de conflictividad poco se puede hacer en términos de una política de seguridad efectiva. Desde esta perspectiva la intervención violenta del Estado en el conflicto siempre debe estar precedida o rodeada de intervenciones no violentas que atiendan otras caras o facetas del problema. Algo de ello parece que el gobierno federal está intentando llevar a cabo en Juárez: rescatar espacios públicos, abrir bachilleratos o disminuir la pobreza son formas de gestión de la conflictividad violenta. Pero además, y quizá sea la lección más importante del caso de Juárez, según Binder, el Estado debe saber que cuando utiliza su poder violento está utilizando, de todas las herramientas que posee, la que más peligrosamente se acerca a lo que quiere evitar, es decir, conflictos violentos y abuso de poder. De ahí que, desde la perspectiva de gestión de la conflictividad, en las políticas de seguridad debe existir primacía de los instrumentos no violentos sobre los violentos.
No sé bien cómo se puede traducir lo que señala Binder en políticas efectivas y concretas. En México, como en la mayoría de los países de la región, existe poca información y estudios para entender de qué está hecha la conflictividad social y qué es lo que detona la violencia. Lo que parece más claro hoy en día en el caso de México es que la utilización de instrumentos violentos por parte del Estado tiene sus límites y sus costos. Por tanto, creo que, si queremos estar en condiciones de enfrentar este fenómeno de forma más efectiva, hay que comenzar por abandonar la idea simplista de que a la delincuencia se le "combate" a modo de guerra y se le "vence". Ello nos permitirá estar en condiciones de afrontar el problema del crimen violento desde una perspectiva más amplia y multifacética. Quizá -espero- la nueva estrategia en Juárez sea un primer paso en este sentido.
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PD: Estrategia Integral de Prevención del Delito y Combate a la Delincuencia.

Esquizofrenia en Juárez

Esquizofrenia.
(Del gr. σχίζειν, escindir, y φρήν, inteligencia).
1. f. Med. Grupo de enfermedades mentales correspondientes a la antigua demencia precoz, que se declaran hacia la pubertad y se caracterizan por una disociación específica de las funciones psíquicas, que conduce, en los casos graves, a una demencia incurable.
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Ejecntral.com., 12 de febrero de 2010;
Esquizofrenia en Juárez
Una matanza de 14 personas en Ciudad Juárez, desató la esquizofrenia. El gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza, anunció -sin consultar al Congreso local primero- que trasladaría los poderes a esa ciudad; luego dijo que no era “trasladar”, sino tener fuerte “presencia”. El secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont fue a esa ciudad fronteriza y ofreció disculpas por la generalización hecha por el presidente Felipe Calderón de que todo era un pleito de pandillas; luego reculó y aclaró que sólo había dado “explicaciones”. Como todos fuimos antes Marcos y luego Haití, ahora todos somos Juárez. Pero esa matanza revela la hipocresía colectiva.
Sin eliminar lo terrible y doloroso de esa matanza, uno se pregunta porqué nada similar pasó cuando un comando de La Línea -el grupo de sicarios del Cártel de Sinaloa-, irrumpió en una fiesta en agosto de 2008 en la comunidad de Creel, en Chiahuhua, y se puso a disparar sin discriminación. La mayoría de los presentes también eran jóvenes, como en Juárez, y 13 personas quedaron muertos cruzados por las balas de los “cuernos de chivo” y otras armas cortas. Entre quienes fallecieron se encontraba un bebé, quien cuando comenzó la balacera trató de ser cubierto por su padre. Inútil, porque ambos fueron ejecutados. De ese crimen, también terrible y doloroso, hoy nadie parece acordarse.
En aquél agosto, ni Reyes Baeza hizo intento alguno por “trasladar” o tener mejor “presencia” en Creel, ni el gobierno federal anunció que formularía una nueva estrategia para combatir al narcotráfico. Cínicamente se puede alegar que como no se estaba en tiempos electorales, los 13 muertos de Creel no valían lo que los 14 de Juárez. También se puede argumentar que no se había dado la tragedia de la guardería ABC en Hermosillo, que le costó la gubernatura al PRI y el descrédito al entonces gobernador Eduardo Bours, y le costó al gobierno federal acusaciones de omisiones, negligencias y favoritismos. Nada de eso les podrán achacar ahora en Juárez, donde desplegaron un enorme control de daños, salvo que son grandes demagogos que pretenden engañar a los mexicanos.
Reyes Baeza es un desvergonzado. En los dos últimos años, Juárez se convirtió en la peor ciudad para vivir. Fue la más violenta, con el 30% de las ejecuciones totales en el país, que provocò el cierre de 10 mil negocios y un éxodo calculado en 100 mil personas. Siempre culpó al gobierno federal, pero no aplicó políticas públicas que colocaran un dique al crecimiento de las pandillas asociadas con los cárteles. El gobernador quiere que en Chihuahua vean que está preocupado por sus gobernados, pero estos lo están rechazando. Malabareó con el cambio de poderes, pero no se le ocurrió, lo que hubiera sido mejor idea, plantear su propia estrategia para la recuperación de las comunidades.
El gobierno federal si ha venido jugando con esa idea, sobre todo tras las críticas de que su estrategia no ha funcionado. El presidente Calderón dijo que se reformularía una estrategia integral, pero si realmente habla en serio, es una charada. Existe desde el 8 marzo de 2007, pero no se aplicó integralmente, y mucho menos se cumplió. En esa fecha hubo un acto en Los Pinos, donde Calderón dijo que la seguridad pública de los mexicanos era uno de sus objetivos en el sexenio, por lo que “debemos actuar de inmediato,… para salvarlos de las garras de las drogas y del peligro del crimen”.
Calderón precisó en aquél entonces: “El objetivo es también recuperar condiciones mínimas de seguridad en el país que nos permitan convivir y vivir en paz y recuperar fundamentalmente las calles, las plazas, los pueblos y las ciudades”. Si uno se atiene a sus palabras y los resultados, se puede afirmar que su fracaso es rotundo. Pero sería muy fácil. Lo que falló es que nunca pudo poner en práctica lo que anunció esa mañana: la Estrategia Integral de Prevención del Delito y Combate a la Delincuencia.
La guerra contra el narcotráfico sí profundizó su lucha policial, de inteligencia, y se amplió la plataforma tecnológica, pero no más. La Secretaría de Educación no promovió la cultura de legalidad, ni construyó espacios seguros y libres de violencia en las escuelas; la Secretaría de Desarrollo Social no incorporó los componentes de apoyo social para evitar que la pobreza fuera el combustible para el reclutamiento de sicarios entre los jóvenes, ni creó espacios alternativos de esparcimiento para esos segmentos de la población en busca de identidad; y la Secretaría de Hacienda no hizo prácticamente nada para romper los circuitos financieros del lavado de dinero.
Su promesa de impulsar una campaña de información para sensibilizar a los mexicanos sobre el fenómeno, se convirtió en una intensa y masiva campaña de propaganda donde lo que se estimulaba era que los desplazados se fueran al narcotráfico: a quien no tiene nada, le mostraron cientos de veces en televisión a los narcotraficantes detenidos, junto con sus lujosas y poderosas armas, las montañas de dinero que tenían, los espectaculares vehículos que manejaban y, además, las hermosas mujeres que tenían a su disposición. Es decir, toda una invitación a que se unieran a ellos.
Hablar hoy en día de una nueva estrategia integral es un despropósito. Cuando se planteó, el gobierno jaló disparejo. No se puede cambiar un plan si no es probado, ejecutado y evaluado. La mejor estrategia que puede seguir el Presidente es obligar a que todo su gabinete cumpla con lo que les ordenó y que no lo sigan engañando, porque al hacerlo engañan a los mexicanos. Igual que Reyes Baeza, hizo al brincar en la coyuntura como un mandatario preocupado y cercano a la población, cuando ha sido distante, negligente e irresponsable. Son dos gobiernos que dicen ahora que quieren hacer algo. Pues que lo hagan, si quieren con toda la fanfarrea que deseen, pero que no se queden con las mismas palabras que se vienen escuchando hace un largo tiempo, que provocan mucho ruido en edificios de aire.

www.twitter.com/rivapa

Columna Estrictamente Personal/Raymundo Riva Palacio

La Barbie está en Acapulco, dice Rogaciano

—¿Dónde está La Barbie? —le preguntaron.
—En Acapulco, mucha gente lo dice, tanto en Petatlán como en Zihuatanejo.
También habló de Édgar Bayardo del Villar, ex mando de la SSP acusado de colaborar con Sinaloa y ejecutado recientemente:
“A Bayardo lo conocí en la Costa Grande, cuando hacía una investigación. Pidió que colaborara con ellos para regar a los Beltrán, pero no, no es correcto eso. Me dijo que iba a estar bien protegido”.
Édgar Valdés Villarreal, "La Barbie".
Según Rogaciano "La Barbie" está escondido en Acapulco
La redacción, de agencia APRO
MÉXICO, D.F., 12 de febrero (apro).- El operador del cártel de los Beltrán Leyva, Édgar Valdés Villarreal, La Barbie, está escondido en Acapulco, afirmó Rogaciano Alba Álvarez, operador de Joaquín El Chapo Guzmán en el estado de Guerrero.
En un video difundido por la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP), Alba Alvarez, quien fue detenido ayer en Guadalajara, Jalisco, añadió:
“Él está en Acapulco, no, porque mucha gente lo dice. En Petatlán, en Zihuatanejo. Decían que la gente de Arturo (Beltrán Leyva) ya era zeta, y que eran los que ya estaban allá en Guerrero en todo el estado. (La Familia Michoacana) hasta ahora que El Chirris' se unió con ellos agarraron Petatlán".
Sobre el asesinato de la activista de derechos humanos y abogada litigante, Digna Ochoa, supuestamente ordenado por él en 2001, Alba Álvarez aseguró que no tiene nada qué ver y que el caso se relaciona con asuntos políticos del Partido de la Revolución Democrática.
"Yo a la señora no la conocí ni me hizo un mal a mí ni yo a ella", añadió.
En el video de la SSP, Rogaciano Alba Álvarez, conocido como Roga, confiesa que en el pasado conoció a Arturo Beltrán Leyva, El Barbas, pero optó por salir de su natal Guerrero y exiliarse en Jalisco, porque el extinto capo quería matarlo por no colaborar con él, y sí con Ismael El Mayo Zambada, del cártel de Joaquín El Chapo Guzmán.
"Sí, una vez lo vi (a Arturo Beltrán) en Ixtapa en una casa que tenían ahí en la Calle Golondrinas, rentada; esa vez fue la única vez que yo lo vi. Me mandaron llamar porque querían que yo agarrara una plaza y yo le dije que no", añadió.
Incluso reveló que Édgar Bayardo del Villar, exmando de la SSP acusado de colaborar con el cártel de Sinaloa y quien fue ejecutado en la Delegación Benito Juárez del Distrito Federal, lo buscó en Guerrero para colaborar en sus investigaciones y "regar" a los Beltrán Leyva.
"Yo a Bayardo lo conocía en la Costa Chica, Costa Grande, cuando andaba haciendo una investigación ahí. Pidió que colaborara con ellos para regar (sic) a los Beltrán, pero no, no es correcto eso. Me dijo que iba a estar bien protegido", dijo Alba Álvarez.
Rogaciano Alba Álvarez, quien presuntamente se encargaba de surtir de armamento a las organizaciones delictivas de La Familia Michoacana y al cártel de Sinaloa, fue capturado ayer por elementos de la Policía Federal en Jalisco.
La detención se hizo en la carretera Guadalajara-Chapala, gracias al procesamiento de información que se dio en el interior del Centro de Inteligencia de la Policía Federal.

Gómez Mont en el IIJ-UNAM

Fernando Gómez Mont despejó ayer las dudas de su posible renuncia a la Secretaría de Gobernación, y aseguró que sigue siendo un soldado del Presidente Felipe Calderón.
Fernando Gómez Mont asistió ayer al Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, para participar en un foro sobre Reforma del Estado.
Entrevistado a su llegada a esa casa de estudios, Gómez Mont destacó que tiene una comunicación constante con el Presidente Calderón, cada quien con sus puntos de vista.
—¿Seguirá siendo panista?, se le preguntó al funcionario.
—Sigo siendo un demócrata y los valores que aprendí en ese partido no se me olvidan.
—¿Las diferencias con el Presidente, fueron por las alianzas?
—El presidente Felipe Calderón Hinojosa y yo tenemos una comunicación constante; él y yo manejamos nuestros puntos de vista. Él es el Presidente y yo el secretario de Gobernación, yo le sirvo al Presidente. Mientras esté en el cargo, trabajaré los asuntos de la agenda politica.
—¿Pactó con los priístas?
—Bajo reserva, es decir bajo reserva.
—¿Tras su salida de las files del Partido Acción Nacional es usted ahora un blanco de atención?
—La afirmación es suya.
—¿Será usted el nuevo hijo desobediente?, se le preguntó al secretario de Gobernación, quien respondió con una carcajada mientras se dirigía a su camioneta protegido por los elementos del Estado Mayor Presidencial.
- ¿Sigue siendo soldado del Presidente Felipe Calderón?, se le cuestionó.
-"Por supuesto que sí", respondió, "sería una cobardía renunciar a servir al Presidente y quedarme en la Secretaría de Gobernación. Yo sé que el Presidente es el Presidente de México y yo le sirvo a su Gobierno".
Previo a iniciar su participación en el foro, Gómez Mont fue increpado por un alumno de Filosofía y Letras, el cual le espetó que no era bienvenido en la UNAM. El funcionario sólo lo escuchó y dijo que en un país de libertades la gente puede dar a conocer sus puntos de vista.
Miguel Carbonell destacó la defensa de Gómez Mont a los partidos políticos, sobre todo porque hace dos días el secretario renunció a su militancia panista. “Eso demuestra una gran congruencia y una gran integridad personal. Políticos honestos como Fernando Gómez Mont necesita más nuestro país”.
***PD: Ayer el ex Presidente Vicente Fox felicitó al Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, por dejar al partido presumiblemente por la concreción de una alianza electoral entre el PAN y el PRD en Oaxaca. "Mi felicitación a Gómez Mont en ese acto de congruencia y el PAN espero que reaccione con esto, con no equivocarse, porque una equivocación en ese sentido nos puede costar muchísimo, el agua y el aceite no se mezclan, el PRD y el PAN no deben mezclarse, es agua y aceite", señaló.
En tanto, e ex presidente del PAN, Manuel Espino, afirmó que la renuncia fue una simulación y un montaje. Aseguró que en una reunión previa al Comité Ejecutivo Nacional de su partido, se dio línea a varios miembros para que no hicieran caso a la posición antialiancista de Gómez Mont y votaran a favor de la coalición con el PRD y otros partidos en Oaxaca.
"Fue un montaje y sólo doy un argumento, antes de la sesión de Comité Nacional hubo una reunión de varios integrantes y deliberaron sobre lo que se iba a ver y fueron todos alineaditos, sabían que iba a ir Gómez Mont. Sabían que se iba a tirar al piso con el tema de las coaliciones y sabían que independientemente de lo que dijera el Secretario de Gobernación había que decir que sí (a las alianzas)", sostuvo.
Espino atajó las versiones de que renunciaría al PAN, y en un mensaje indirecto a Gómez Mont, dijo que deberían renunciar quienes pierden la verticalidad de la palabra y negocian en lo oscurito. "Creo que deben de renunciar los que ya perdieron la convicción por los principios del PAN, que les ha dado por el pragmatismo, el chacoteo, por la negociación en lo oscurito, esos que renuncien al partido", opinó.
Espino negó que su rechazo a la alianza en Oaxaca pudiera relacionarse con la versión del ex líder Germán Martínez, quien señaló a Nahúm Acosta, ex funcionario de los Pinos y exonerado de tener nexos con el crimen organizado, de ser apoderado de constructoras que hacen negocio con el gobierno de Ulises Ruiz.
"Espero que Germán Martínez aclare a que se refiere porque es su equipo de calderonistas que se inventó aquel truco de Nahúm para impedir que llegara a la presidencia del partido y es el gobierno de Calderón el que no ha sido capaz de acreditar que Nahúm Acosta Lugo tiene vínculos con el crimen organizado", reviró.
"Nahúm Acosta es más amigo de los calderonistas que Manuel Espino, que no se vengan con esos cuentos. Si Nahúm Acosta es apoderado de constructoras para el gobierno del estado, legal o ilegal que lo revisen, ¿que no sirve la Segob para investigar eso?", ironizó Espino
Por lo pronto hoy habrá  Sesión Ordinaria de Consejo Nacional en el Auditorio Manuel Gómez Morin de la sede nacional del Partido Acción Nacional.
Av. Coyoacán #1546 Col. Del Valle, en la Ciudad de México, D.F.
Habrá un mensaje de César Nava.

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