5 sept 2010

Un largo septiembre, Granados Chapa

COLUMNA PLAZA PÚBLICA / Un largo, largo septiembre
Interrogado por la Policía Federal, en vez de que de inmediato se le entregara al MP, Valdez Villarreal se convirtió en estrella de la televisión. El video del irregular procedimiento fue difundido por entregas entre el martes y jueves
Miguel Ángel Granados Chapa, columnista
Reforma, 5 septiembre 2010).- El largo septiembre del Bicentenario comenzó el lunes 30 de agosto. Iniciada días atrás, la profusa propaganda presidencial con motivo del Cuarto Informe de Gobierno recibió en esa fecha un importante refuerzo: fue detenido Édgar Valdez Villarreal, apodado La Barbie, uno de los más buscados jefes del narcotráfico, antaño dependiente de los Beltrán Leyva y dueño de su propio negocio después de que Alfredo de esos apellidos cayó preso en enero de 2008 y su hermano Arturo fue abatido por la Marina en diciembre de 2009. Su captura, muy relevante de suyo, fue explotada mediáticamente hasta el hartazgo por la Secretaría de Seguridad Pública.
Interrogado por la Policía Federal, en vez de que de inmediato se le entregara al Ministerio Público para preparar la acusación, Valdez Villarreal se convirtió en estrella de la televisión. El video del irregular procedimiento fue difundido por entregas entre el martes y el jueves, simultáneamente con los mensajes en que el presidente Calderón se regodeaba con avances sólo vistos desde la imagología de Los Pinos. La suerte jurídica de La Barbie estaba por decidirse el sábado a la hora en que se escriben estas líneas. Cuando estén en manos de los lectores, se sabrá si es expulsado de México pues siendo un nacional norteamericano se halla en nuestro territorio ilegalmente, o se inician aquí los varios procesos que pueden derivarse de las acusaciones que prepare la PGR, incluido uno de extradición ya que existe la solicitud correspondiente. O, si a pesar de la propaganda en torno suyo es endeble la evidencia, podría ser arraigado para que el Ministerio Público allegue a la justicia indicios suficientes para enjuiciarlo.
El miércoles, al iniciarse formalmente el mes de la patria, comenzó el primer contraste de la burbuja publicitaria con la realidad, cuando el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, entregó al presidente del Congreso, Francisco Ramírez Acuña, el Informe Presidencial por escrito, según lo estipulado por la Constitución. No era el ex gobernador panista de Jalisco quien debía recibirlo, pero su papel al frente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados se había prorrogado.
Ramírez Acuña recibió el Tercer Informe, de manos de Fernando Gómez Mont, el año pasado. Debió haber concluido su presidencia el 31 de agosto. Pero sólo hoy domingo, a partir de las 18:00 horas, se reunirá la Cámara para dirimir si la preside un diputado priista o un perredista. Las dos fracciones alegan tener derecho a encabezar la Mesa Directiva. A esa situación me referí el jueves y cometí el error de citar impropiamente la Ley Orgánica del Congreso de la Unión. Me referí al texto original, de 1999, sin considerar que fue reformado en 2006. Reconozco que, al contrario de mi afirmación, el PRI sí tiene derecho a reclamar la presidencia de la Mesa Directiva pues ésta debe recaer, en este segundo año, "en orden decreciente, en un integrante de los dos grupos parlamentarios con mayor número de diputados que no la hayan ejercido". Por lo tanto, al anochecer de hoy debe ser elegido Jorge Carlos Ramírez Marín para encabezar los debates.
En consecuencia, ya que el párrafo ocho del artículo 17 (fruto de la reforma de 2006) impide que una bancada ejerza al mismo tiempo la presidencia de la Mesa Directiva y de la Junta de Coordinación Política, Alejandro Encinas deberá dirigir dicha Junta ahora, y no a partir de septiembre de 2011 pues entonces corresponderá a un perredista ser elegido presidente de la mesa.
Me hizo notar el error reconocido en el párrafo anterior -mediante una corrección que agradezco por el fondo y por la forma- el diputado Morelos Canseco Gómez, flamante miembro de la Cámara, a la que se incorporó por una circunstancia desgraciada: era el suplente de Rodolfo Torre Cantú, el candidato del PRI a la gubernatura de Tamaulipas, una entidad sustraída al dominio del Estado y de la ley. El crimen cometido en vísperas electorales no ha sido aclarado, pese a que transcurrieron ya más de dos meses de que fue perpetrado. En ese lapso, innumerables hechos de violencia han dado cuenta del desgobierno en que vive ese estado. Y no son acontecimientos menores: incluyen la bárbara ejecución de al menos 72 migrantes indocumentados procedentes de Centro y Sudamérica, el asesinato del alcalde de Hidalgo, Marco An- tonio Leal García (en un fragoroso fin de semana que aterrorizó por su parte a los habitantes de Reynosa), y el secuestro de Fernando Azcárraga, dos veces alcalde de Tampico y pariente del presidente de Televisa, Emilio Azcárraga, empresa cuya instalación en Ciudad Victoria fue asimismo atacada.
El mismo día de la presentación del Informe los miembros del gabinete fueron lanzados a hablar, en sendas conferencias de prensa (en algunas de las cuales no se admitieron preguntas), de las materias propias de su competencia. Era un intento de romper la monotonía del monotema propagandístico en que se ha concentrado la administración calderonista, y al mismo tiempo un telón de fondo al mensaje que el jueves 2 emitió durante hora y media el presidente Calderón, en el confortable espacio que se ha creado, y del que fue pionero Vicente Fox, quien el 1o. de diciembre de 2000 tomó posesión dos veces, una frente a un priismo alebrestado, en San Lázaro, y otra en un ambiente cómodo, ajeno a la rispidez y las interrupciones, en el Auditorio Nacional.
Calderón ha emitido los mensajes que ya no puede exponer ante el Congreso desde el Palacio Nacional, a cuyo patio central son invitados desde ministros de la Corte hasta académicos no demasiado inquisitivos. Acudió un segmento importante de la oposición, la del PRI, que juega con su presencia y su ausencia y en esos vaivenes coloca al gobierno en la estupefacción, en la incertidumbre respecto de lo que puede esperar de ese partido y sus bancadas.
Amén de la reiteración de su estrategia contra la delincuencia organizada (que no varió un ápice después de los diálogos sobre la seguridad en que reunió a muchos de los asistentes a la ceremonia del 2 de septiembre), Calderón extrajo una carta de la manga. Anticipó en seis años la transición a la televisión digital terrestre, que debería concluir en 2021 y ahora terminará en 2015. Los preparativos para el "apagón analógico" comenzarán en consecuencia el próximo año. Ya se determinará en qué manos quedan las amplísimas oportunidades de nuevos negocios que permite el tránsito de la televisión analógica a la digital. Pero antes, o simultáneamente con la disputa por las nuevas señales, tendrán que ser sustituidos o adaptados los televisores de uso común.
Los cálculos oficiales aseguran que el 13.6 por ciento de los casi 28 millones de receptores de televisión son digitales, y por ello quedarán al margen del auxilio gubernamental que favorecerá a quienes se hallen todavía en la premodernidad de la televisión analógica. A cada uno de ellos se les regalará el equivalente de 60 dólares, para la compra de un nuevo receptor o del decodificador que permita la recepción de los dos tipos de transmisiones en los cuatro años de la transición.
El anuncio, médula del mensaje, sorprendió a todos, no así algunas de sus consecuencias, que saltan a la vista. Una primera, notoria y eventualmente abusiva por sus implicaciones electorales, consiste en que el clientelismo que resulte de repartir por todo el territorio nacional esa cantidad, pequeña o grande, pero caída del cielo, favorecerá al partido en el gobierno. El PAN necesitará refuerzos para la contienda electoral, a la que se presentará sin los aliados que le permitieron alzar cabeza en julio, a un año de su rotundo fracaso en la elección legislativa federal, y sin un candidato o candidata que cuente con el apoyo de amplios segmentos no digamos ya de la población sino ni siquiera de sus militantes. Al mismo tiempo, la expectativa de la televisión digital permitirá desatender la demanda de contar, todavía en los años que restan de la era analógica, de cadenas nacionales de televisión que hagan competencia a las establecidas y que no sean, como se teme que ocurra con la cadena que tendrá al Canal 11 como eslabón principal, un instrumento de propaganda facciosa, ni siquiera partidaria o gubernamental.
Comienza así este mes, en que la combinación de magnas celebraciones patrias con temores de violencia generarán tensiones que harán que parezca interminable.

Declaración de ETA

Declaración de Euskadi Ta Askatasuna
Euskadi Ta Askatasuna, organización revolucionaria socialista vasca para la liberación nacional, quiere dar a conocer al Pueblo Vasco su decisión y reflexión a través de la presente declaración.
05/09/2010 11:47:00
Ha transcurrido ya medio siglo desde que ETA organizara a los ciudadanos frente a la estrategia salvaje de negación y aniquilación del Pueblo Vasco y, con las armas en la mano, se empeñara en la lucha en favor de la libertad. Desde entonces, son cientos los hombres y mujeres que han traído a esta organización su ilusión y pasión, lo mejor de ellos mismos. Ciudadanos comunes que generación tras generación se han unido, desde diferentes procedencias, tras un mismo objetivo: el País Vasco y la libertad.

La lucha a favor de la libertad del Pueblo Vasco ha guiado siempre la actuación de ETA y, pese a todas las dificultades, seguimos manteniendo esa responsabilidad. Con humildad pero con determinación, con la ambición de ganar. El Pueblo Vasco lo merece.

Ante la reforma política del franquismo que perpetuaba la negación del Pueblo Vasco, y mientras otros decidieron sumergirse en el marco autonómico, ETA actuó con responsabilidad; primero, proponiendo la ruptura democrática, y después, oponiéndose a todo ataque e intento de asimilación.

ETA y, en general, la izquierda abertzale han perseverado en la lucha. Y el coste a pagar no está siendo pequeño: tortura, prisión, exilio e, incluso. la muerte. Pero esta dura lucha ha logrado mantener vivo al Pueblo Vasco, y tener abierta la opción de construir un futuro en libertad. Hemos demostrado que el marco autonómico constituye un camino yermo para satisfacer los deseos de los ciudadanos vascos, que no es más que un instrumento para incidir en la división y la desmembración del País Vasco. Y hemos superado, una tras otras, las medidas encaminadas a neutralizar la lucha de liberación.

Uno de los quehaceres de ETA ha sido abrir nuevos escenarios en la lucha de liberación del Pueblo Vasco. Así, ETA cuenta con numerosas propuestas de iniciativas de colaboración, así como aportaciones para resolver democráticamente el conflicto. Desde Txiberta a Lizarra-Garazi, pasando por Bergara. Desde la Alternativa KAS a la Alternativa Democrática. Porque entendemos que la construcción de Euskal Herria supone una labor colectiva que está por encima de los intereses particulares.

En los últimos tiempos, el País Vasco se encuentra en un momento importante, en una encrucijada.

La lucha de años ha sembrado nuevas condiciones políticas. Agotado el marco autonómico, al Pueblo Vasco le ha llegado la hora de realizar el cambio político, el momento de construir para Euskal Herria el marco democrático, siguiendo el deseo de la mayoría de la ciudadanía vasca.

El Estado español es consciente de que Euskal Herria se encuentra en una encrucijada, y de que aún puede optar por la opción de la independencia. Por eso semejante ofensiva fascista. Quieren que las condiciones del cambio político se pudran en la desesperanza del bloqueo: desviar el debate político para evitar la resolución democrática y ahogar el deseo popular en esta situación de excepción.

Los agentes vascos, los ciudadanos vascos, debemos responder a la situación con responsabilidad y con apremio. Ésa es la reflexión, el llamamiento que quiere difundir ETA. Es tiempo de asumir responsabilidades y de dar pasos firmes:
– en la articulación del proyecto independentista;
– en el camino de crear las condiciones para construir el proceso democrático;
– en la respuesta a la represión y en la defensa firme de los derechos civiles y políticos.

El cambio político es posible. Pero en ese camino no hay atajos. El camino de la libertad hay que andarlo paso a paso, aunque sea con flexibilidad. Pero, necesariamente, hay que luchar y hacer el esfuerzo al nivel del objetivo que se persigue. Sin confrontación no se puede superar la negación y la cerrazón. En ese esfuerzo ha estado y está la mano de ETA tendida, siempre.

ETA se reafirma en el compromiso con una solución democrática, en el compromiso con una solución democrática para que, a través del diálogo y la negociación, los ciudadanos vascos podamos decidir nuestro futuro de forma libre y democrática. Si el Gobierno de España tiene voluntad, ETA está dispuesta, hoy igual que ayer, para acordar los mínimos democráticos necesarios para emprender el proceso democrático.

Así se lo hemos hecho saber también a la comunidad internacional. A ella le hacemos un llamamiento para que responda con responsabilidad histórica a la voluntad y compromiso de ETA, para que tome parte en la articulación de una solución duradera, justa y democrática a este secular conflicto político.

La decisión de ETA

ETA hace saber que ya hace algunos meses tomó la decisión de no llevar a cabo acciones armadas ofensivas.

ETA quiere reiterar el llamamiento a actuar con responsabilidad a los agentes políticos, sociales y sindicales vascos. Para llegar al escenario de un proceso democrático resulta imprescindible dar pasos firmes como Pueblo. Resulta necesario fijar el proceso para dar la Palabra al Pueblo. Porque será cuando los derechos del Pueblo Vasco sean reconocidos y garantizados cuando se abra la puerta de la verdadera solución al conflicto.

Para terminar, queremos hacer un llamamiento al conjunto de los ciudadanos vascos para que se impliquen y continúen la lucha. Cada cual en su propio ámbito, ofrecido cada uno su nivel de compromiso, para que con la riada compuesta por las gotas de todos podamos derruir el muro de la negación y dar pasos irreversibles en el camino de la libertad.
¡VIVA EL PAIS VASCO LIBRE! ¡VIVA EL PAIS VASCO SOCIALISTA!
¡HASTA CONSEGUIR LA INDEPENDENCIA Y EL SOCIALISMO

En el País Vasco, setiembre de 2010
Euskadi Ta Askatasuna
E.T.A

Germán Dehesa, 1944-2010

Germán Dehesa hizo mutis previo aviso
Miguel Ángel Granados Chapa
Revista Proceso # 1766, 5 de septiembre de 2010;
Germán Dehesa salió del escenario con presteza y, conforme a la urbanidad que le inculcó su señora madre, no lo hizo sin avisar. Sus médicos le habían anunciado que un mal veloz e incurable cobraría su vida “a finales de año”. La muerte se anticipó al pronóstico, más cercano el que, susurrante, me hizo conocer su gran amigo Humberto Murrieta: “es terminal, le dan cuando más tres meses”.
El 25 de agosto, su Gaceta del Ángel, la columna que aparecía de lunes a viernes en Reforma, incluyó lo que acaso sea su texto más poderoso: “Creo que no les he contado que estoy enfermo, seriamente enfermo. Tengo cáncer, pero hasta ahora la enfermedad no me ha producido ningún dolor insoportable”. Deseamos que así hayan transcurrido sus días postreros. El 1 de septiembre no apareció su columna, pero sí el aviso del editor de que reaparecería el viernes 3. Escritas estas líneas al anochecer del jueves 2, ignoro si ese ofrecimiento se cumplió.
Germán Dehesa Violante nació en la Ciudad de México el 1 de julio de 1944. Su crianza le inoculó una dualidad de la que buscó escapar. Era hijo de un veracruzano juguetón, alegre, algo irresponsable según decía el propio Germán, y de una madre adusta y sufridora, adicta a una religiosidad popular que “se le cayó” pronto al segundo de sus hijos. Ángel, el primero, había nacido con un impedimento cerebral. Margarita, la tercera, se hizo médica notable.
Germán fue alumno de escuela pública en el nivel elemental, pero un profesor avisado, que percibió sus dotes singulares, consiguió para él una beca en el Centro Universitario México, la preparatoria de los maristas, a la que volvería a enseñar literatura. Él la aprendió por su cuenta, pero también en la Universidad Nacional. Inscrito originalmente en ciencias químicas, naturalmente pasó pronto a filosofía y letras. Allí conoció a Concepción Christlieb, sobrina del dirigente del PAN Adolfo Christlieb e hija de Alfredo, una de las glorias de la ingeniería mexicana, fundador de una gran empresa, Sociedad Electromecánica, Selmec. De ese matrimonio nacieron Ángel, Juana Inés y Mariana.
Sin abandonarlas del todo nunca, Germán fue más allá de las aulas universitarias con sus talentos, como profesor y como autor. En los años ochenta comenzó a escribir artículos en la página editorial de Novedades, un diario tan pulcro como anodino, casi sin lectores, que no prevaleció cuando comenzó la verdadera competencia periodística en México. Con ojo avizor, Rogelio Cárdenas lo invitó a escribir en El Financiero. Y con mayor perspicacia aún, Alejandro Junco y Ramón Alberto Garza, presidente y director editorial del proyectado diario Reforma, lo convirtieron a partir de noviembre de 1993 en columnista de todos los días, ya floreciente el acusado y aguzado sentido del humor con el que avivaba sus muchas y varias lecturas literarias.
Fundó un taller literario, en que enseñaba a leer y a escribir a señoras hartas de sus exclusivas labores domésticas. Generó un caudal de alumnas, gratificadas por el descubrimiento de mundos inimaginados. En el mismo local donde impartía sus lecciones dio otro paso hacia la construcción de su figura pública. Montó un pequeño cabaret, denominado El Unicornio, en cuyo breve escenario dio salida a su aptitud para la sátira política. Escribió obras que perduraron en la memoria de sus espectadores, no obstante la fugacidad de sus temas. Tapadeus, por ejemplo, y luego Zedilleus, ridiculizaron los hábitos mexicanos sobre la sucesión presidencial. La dramaturgia en la que de ese modo fue interiorizándose tenía siempre un toque musical, al mismo tiempo jolgorioso y fino.
En los noventa el personaje de Germán Dehesa adquirió, con su columna en Reforma y sus actuaciones en La Planta de Luz, el escenario propio que sustituyó a El Unicornio, una dimensión estelar. Había antes hecho televisión y radio. En el canal 13, propiedad estatal todavía, hizo con Ángeles Mastretta una recordable emisión nocturna, La Almohada. En varias estaciones radiofónicas transitó en compañía de María Victoria Llamas y Alejandro Aura, o solo. Llegó a montar un estudio de audio en San José Insurgentes.
Pero nada superaba su presencia en Reforma y en la plaza Loreto. Generó un caudal de seguidores a los que involucraba en sus iniciativas filantrópicas. De no interrumpirlo la muerte, a esta hora estaríamos leyendo el comienzo de una cruzada para auxiliar a los damnificados de Tlacotalpan, el hermoso pueblo ribereño del Papaloapan a cuya fiesta de La Candelaria acudía puntual cada 2 de febrero.
En noviembre de 1994, ese año que, como ahora ocurre, “vivimos en peligro”, los voceadores desafiaron a los editores de Reforma, que introdujeron amén de cánones periodísticos atractivos, pautas de comportamiento empresarial que contrariaban las rutinas de la Ciudad de México. La Unión de Voceadores se negó a hacer circular el diario en días feriados, y de plano trató de impedir su distribución. Los editores convocaron a su personal, a sus colaboradores, a sus lectores y amigos para hacer directamente la venta de ejemplares del diario. En ese lance Dehesa fue, al mismo tiempo, vistoso y eficaz. Reunió un equipo en torno suyo, los baboseadores, como los llamó jugando con las palabras, y desde un punto de venta situado a la vera del edificio de Radio Mil, en Insurgentes sur, colocó durante semanas cientos de ejemplares de un periódico que creó enseguida una modalidad del voceo callejero, los miniempresarios.
Desde sus columnas, Germán Dehesa se sumaba a cuanta causa civil le parecía digna de apoyo, o las suscitaba. Se valía para la movilización consiguiente de su enorme capacidad para hacer amigos. Se hizo proverbial su afición al futbol, su inclinación a los Pumas y su amor por la universidad en que se formó.
Cuando entre dientes circuló la especie de que moriría pronto, se organizaron actos en su honor. Su muerte obligó a cancelar el que el viernes 3 se realizaría en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario. Pudo realizarse, sin embargo, el que tres semanas atrás sirvió para que recibiera una Medalla al Ciudadano Distinguido que le entregó el gobierno en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. Se intuía, y hoy se sabe, que era una ceremonia del adiós. Hablaron de él Tania Libertad, Carmen Aristegui, Marcelo Ebrard, Fernanda Familiar y su hijo Ángel.
Visiblemente maltrecho, tuvo arrestos para agradecer el festejo y contribuyó centralmente a su desarrollo. Al modo de tertulias literarias sobre Sabines y Borges que había montado en sus establecimientos, puso la pieza Permiso para vivir, en que leyó poemas y escuchó cantar a Adriana Landeros, acompañada por un trío formidable. Casado con Adriana, procrearon a Andrés.
Fue como si le llevaran serenata al filo de su hora suprema. l

Margo Glantz


Glantz: Vocación, lectura, escritura, el Premio FIL...
Armando Ponce
Revista Proceso 1766, pags 60-62, /5 de septiembre de 2010;
Entrevistada tras ser designada la semana pasada ganadora del Premio Feria Internacional del Libro de Guadalajara de Literatura en Lenguas Romances (antes Juan Rulfo), la narradora, ensayista y catedrática Margo Glantz habla de su determinación desde niña para la escritura, de su entereza por los libros y, a pregunta expresa, de sus literatas mexicanas admiradas, de las cuales sólo sor Juana y Nellie Campobello le dejaron influencias. En recuadro adjunto se ofrecen textos que la escritora incluyó para la edición argentina de Saña y que aparecieron en el mismo título publicado en México hace tres años.
Haber obtenido el Premio de Literatura en Lenguas Romances que la Feria Internacional del Libro de Guadalajara le entregará el 27 de noviembre, hace decir a la escritora Margo Glantz en el comedor de su casa de Tres Cruces, en el centro de Coyoacán, donde vive desde hace 40 años:
“Es muy satisfactorio, pero que me lo den a los 80 años me parece padrísimo. Me dieron el Premio Sor Juana, también en la Feria de Guadalajara, por El rastro… Estoy muy festejada, no sé qué piensen los demás de que me lo hayan dado, mucha gente me lo dice, pero habrá gente a la que le parezca que no. Para mí va a ser extraordinaria esta vez, voy a ser como la reina de la feria por un día, miss universo de la literatura por tres días.”
No son muchas preguntas las que se le hacen: su formación, sus influencias, sus colegas preferidos. Cuando habla de las escritoras dice:
“No creo que necesariamente las mujeres me hayan influido particularmente, pero puedo destacar muy especialmente a Nellie Campobello. A Elena Garro la admiro, de Rosario Castellanos su poesía, a Blanca Varela su poesía. No puedo decir que las influencias sobre mi obra son fundamentalmente femeninas. Es mi formación más que mi influencia.”
Y de la producción actual señala:
“Es un panorama riquísimo, no estoy muy al tanto obviamente, en otras épocas estaba más y tenía más tiempo para leer y dedicarme a esas cosas: Aunque afortunadamente me eligen como jurado para saber qué obras mexicanas podrán obtener un premio y eso me pone al día ante ciertos autores, pero sí he podido leer muchos libros de autores muy interesantes, magníficos escritores. Hay una joven como de 38 años, Guadalupe Nettel, que me parece deslumbrante, Ana García Bergua; Cristina Rivera Garza, que es de un talento indiscutible y una imaginación grande; Miriam Moscona, en poesía; Tedy López Mills; Antonio Parra; David Toscana, extraordinario. Leí El atentado, de Álvaro Uribe, aunque no he visto la película, la novela es magnífica.”
–Con alrededor de 40 libros publicados a partir de los años sesenta, ¿qué es lo que más le gusta de lo suyo?
–Me gusta lo que he escrito de sor Juana, de las crónicas de la conquista. Pero me gusta sobre todo Las genealogías, El rastro. Saña es un libro en el que me parece he logrado algo muy particular. Me gusta uno que no a muchos les gusta, De la amorosa inclinación de enredarse en cabellos, Apariciones. Me gusta mucho un cuento, Historia de una mujer que caminó toda la vida con zapatos de diseñador, sobre cáncer del seno, creo que es un muy buen cuento. Creo que a los 80 años ya puedo estar por encima de la modestia.
A quien más admira en poesía es a José Gorostiza, con Muerte sin fin, y en narrativa a Juan Rulfo. Pero su fuente de inspiración es sor Juana, de quien ha escrito varios ensayos y obtuvo el premio que lleva su nombre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en 2003. Cuando se toca el punto de documentos inéditos de los que ha dado cuenta el historiador Alejandro Soriano Vallés, entrevistado hace dos semanas en estas páginas, refiere que éste le contó que iba a publicar próximamente el libro con ellos y asienta:
“Hay una corriente muy católica que quiere hacer parecer a sor Juana como santa, son muchos escritores que están haciendo eso y esa corriente se sigue repitiendo, y Vallés es muy buen historiador pero muy católico, y pretende, quiere limpiar a sor Juana de cualquier rebelión contra la Iglesia. Y hay una corriente, en la que yo me encuentro, que trata de poner a sor Juana bastante liberal, porque no creo que no haya sido una buena católica, pero sí que tuvo una rebeldía muy fuerte, porque la tradición y la forma de organizar a la Iglesia era hacer que las mujeres se sometieran, como varios de los sacerdotes con lo que tuvo contacto, ahí están los textos. Pero en fin, hay que ver qué dice Vallés.”
u u u
Suprimidas las interrogantes, en seguida se presentan fragmentos significativos de la conversación, a la manera del estilo de la prosa de Margo Glantz. La que queda –sin entrecomillar– es sólo la voz de la escritora:
Campobello
No había mujeres que escribían mucho cuando empecé. Pero una mujer muy interesante fue Nellie Campobello, una escritora que publicó en los años treinta y que apenas comenzaba a ser reconocida muy recientemente y a partir de ensayos femeninos, una escritora de una fuerza y una calidad enorme. Está el prólogo de Jorge Aguilar Mora, donde la situó bien, pero la mayor parte de los textos son femeninos y la rescatan para que se le haga justicia a esa escritura desdeñada. Una escritora de una calidad enorme, Aguilar Mora dice que sin ella no hubiera existido Rulfo, aunque no se conociesen, aunque Rulfo no la hubiese leído –que probablemente sí la leyó–, tiene un capacidad para sintetizar, para mostrar en brevísimas palabras acciones violentísimas, lo más terrible de la Revolución.
Garro
La manera de manejar las cosas en Elena Garro es también sin ninguna sensiblería. Maneja las cosas como medio surrealistas o fantásticas, como en los Recuerdos del porvenir, pero con una fuerza y una capacidad de penetrar en ellas… por ejemplo en El árbol o en La culpa es de los tlaxcaltecas o en los cuentos de La semana de colores, que son extraordinarios, con ciertos aspectos que explotarían después otras escritoras en ese contexto del realismo mágico, pero que ella no lo explotó por eso, sino porque era la única forma que tenía de escribir.
Similitudes
Quizá la escritura de Campobello tenga alguna relación con la mía, en el sentido de la fragmentación: ella hace textos muy breves, como impactos de bala, porque justamente quiere dar esa impresión a pesar de que hay muchas novelas de la Revolución y que son más tradicionales con una causa y efecto y una temporalidad más definida, digamos en Martín Luis Guzmán, Azuela o Muñoz: La de Nelly logra en fragmentos brevísimos dar idea de lo que es la Revolución, y cada texto en sí mismo vale por él mismo, tú lees un texto de Nellie Campobello y es de una estampa, pero no costumbrista de ver algo como una fotografía de la guerra de Vietnam, con una movilidad que no tiene una foto. Eso me parece extraordinario, y yo me podría parecer a ella en mi capacidad para utilizar el fragmento. Por ejemplo, el último libro que publiqué, que se llama Tania, es un libro en donde los textos son brevísimos y muy crueles, pero son textos en los que no me detengo a sufrir, a incluir el sufrimiento en la escritura, sino el sufrimiento se deduce de la escritura. Ese elemento de la fragmentación como estilo es el que tanto admiro de Nellie Campobello y la distancia frente a las cosas, y una ironía muy cruel si quieres, pero una ironía que te permite enfrentar las cosas como en su más absoluta realidad sin que las ocultes y sin que las dañes con una sensiblería inútil.
Las preferidas
He sido una lectora voraz desde muy niña, mis principales lecturas no era necesariamente de escritoras, pero leí mucho a Jean Austin, que me parece maravillosa. De las mexicanas he leído mucho a Elena Garro; a Amparo Dávila (que ya escribía cuando yo no lo hacía todavía); a Guadalupe Dueñas; Inés Arredondo, que es extraordinaria; Rosario Castellanos, que me gustaba sobre todo su poesía, y me sigue gustando mucho, creo que es muy buena como narradora, me gusta Balúm Canán, Oficio de tinieblas, no me gustan tanto sus cuentos, pero su poesía me parece deslumbrante, porque es justamente esa calidad, esa crueldad enfrentada (porque las cosas en sí mismas son crueles), y la capacidad de enfrentarlas en la escritura sin ninguna complacencia, eso me parece extraordinario de Rosario Castellanos.
¿Quién más?
De mis contemporáneas, ¿quién más? Cuando empecé a escribir yo era una mujer grande y ya había en el panorama una buena cantidad de mujeres que escribían que eran buenas. Aline Pettersson estaba escribiendo cosas importantes, y también escritoras de América Latina que me interesaban aún más, por ejemplo Clarice Lispector, que me parecía maravillosa… De América del sur, en cuanto a la narración, también Beatriz Guido, Elvira Orfé, Clara Lange, Estela Canto, varias argentinas de esa época. Estela Canto escribió un libro muy bueno sobre Borges. A ella le dedicó El Aleph y a ella le dedicó el original. Bueno, me parece que es una escritora de una forma verdaderamente casi imposible de soportar, Blanca Varela, de Perú. Julieta Campos era contemporánea mía y la admiraba muchísimo, podía pasar del ensayo a la narrativa de una manera airosa, fina y profunda, lo mismo podía hacer Rosario, estupenda en poesía, en narrativa, en periodismo.
Sor Juana
Sor Juana es un personaje tan singular, tan único… En su época consideraban que sor Juana era una especie de monstruo; no lo era, era un genio eso sí, y que le costaba mucho trabajo a la gente aceptar que fuese genio y mujer al mismo tiempo. Pensaban que no podía escribir si no era hombre. Sor Juana ha sido una fuente de inspiración en todos los niveles, tanto académica por los ensayos que he escrito sobre ella y también para mi narrativa, eso sí, es la figura que más ha influido en mi última narrativa, porque llevo 20 años escribiendo sobre ella. He utilizado ensayos que he escrito sobre sor Juana y los he narrativizado en una novela, por ejemplo Rastro, también he utilizado muchas frases de sor Juana en Apariciones. Sí es un personaje que directamente ha influido y he tratado de recrear en mi escritura, y ha sido un paradigma esencial para mí.
Escritura tardía
Yo empecé a escribir muy tardíamente, sabía que iba a escribir, pero no había encontrado cómo escribir. Sabía que mi vocación desde niña era la literatura, porque desde niña leí como desaforada, muchas cosas, quizá precozmente, porque mi padre no tenía una biblioteca pero sí muchos libros, como Calderón de la Barca, Shakespeare, y había muchas leyendas griegas y poesía, folletines, de todo, un revoltijo, y como yo era muy tímida y me fascinaba vivir otras vidas y lo hacía a través de la literatura, yo sabía que iba a hacer literatura. Y saliendo de la secundaria era muy buena en gramática y en la preparatoria iba a estudiar letras y luego a la Facultad de Filosofía, y después me fui a París, estudié letras allá, así que llegando a México empecé a enseñar, para mí era muy apasionante. Pero escribí tarde.
Lecturas
La lectura te va dando una formación si quieres inconsciente, vas asimilando lecturas de tal forma que se vuelven tu propia circulación mental, asimilas lo más importante y vas dejando las rebabas, aquello que para ti no es importante se va perdiendo y vas creando todo un almacén de vivencias y de erudición, que luego se van decantando y producen la escritura, yo creo.
Pintura y música
Mi padre pintaba y estaba muy entusiasmado, tenía una galería de arte, Camel, tenía mucho que ver con la música también. En mi literatura están la pintura y la música muy ligadas, toda la cosa de arte en general, museos, desde jovencita me compraba discos y oía todo el tiempo música clásica en la XELA, que desgraciadamente se acabó, como tantas otras cosas.
Bueno, mi padre era poeta y tenía sensibilidad de poeta, el único problema es que escribía en un idioma que se había aniquilado, el idioma que hablaban los judíos de Europa Oriental y que fueron asesinados en los campos nazis, un idioma que iba perdiendo sus raíces cada vez más y que le daba poca oportunidad de que sus libros se publicaran. Los publicaba a costa de autor. Cuando era joven, en Nueva York había una comunidad de judíos ashkenazi muy grande con imprentas, periódicos y demás, mi padre estaba muy vinculado con ellos. También al principio, en Israel, el yidish tenía una importancia, pero poco a poco se fue perdiendo y mi padre ya no tenía asidero. Entonces escribió en español, pero auxiliado por poetas que lo ayudaban a escribir, y luego decidió ser pintor y escultor.
Rulfo en París
De las primeras grandes figuras para mí estando en París en 1953 fue Rulfo, me tocó leer El Llano en llamas y Pedro Páramo, que se publicó cuando yo estaba ahí (en el 53 y el 55). Fue un deslumbramiento, porque leía a Balzac, a los ingleses y muy poco de mexicanos, a pesar de lo que había leído en la escuela. Luego siendo profesora de literatura he estado más cerca de muchos autores, me fascina el siglo XIX, el folletín, Payno, Prieto, Inclán, son importantísimos para mí, las crónicas de la conquista, y sor Juana.
La obra propia
Mi obra es especial, no única pero sí especial, singular en el sentido en que parto de fragmentos, que van organizados de tal manera que son como pedazos de un mosaico que se pueden organizar de tal manera que el dibujo se complete. Una obra donde no me limito a géneros definidos, sino que transcurro por diversos géneros y voy de uno a otro, que acaban siendo normales. Hay gente que lo hace maravillosamente, como Pitol, pero mi escritura es diferente a la de él. En El viaje hace ese tipo de cosas donde hay memoria, biografía, dicción, más narrativos en ese sentido y modulados sobre una obsesión fragmentaria, porque trabajo con fragmentos en la escritura y en el cuerpo humano. Es importante de mi escritura la capacidad de relacionar las cosas más banales con las cosas más profundas o terribles, pasar de las modas, de las modelos –con ojo bastante crítico y al mismo tiempo chismoso como con Kate Moss con el holocausto–, de cómo se pueden imbricar temas tan diversos y encajar en el mismo mosaico, y eso lo he logrado en los últimos años en El rastro. l
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Textos de “Saña” inéditos en México
Margo Glantz
La editorial argentina Eterna Cadencia acaba de publicar la obra de Margo Glantz que incluye estos cinco textos, entregados a Proceso por la autora, y que no aparecieron en la edición mexicana de ERA en 2007.
Desapariciones
George Perec, escritor nacido en 1936, hijo de judíos polacos emigrados a Francia, se preciaba de no haber repetido nunca un mismo tipo de escritura, dato en efecto cierto: su escritura es muchas veces el intento imposible de definir lo que es y lo que ha sido, guiado siempre por una idea fija: tratar de responder a una interrogante imposible de responder, las razones de una desaparición, razones que intentará entender mediante el lenguaje, o más bien, experimentando con sus signos: un libro del que desaparece la letra e por completo es uno de sus intentos, llamado justamente La desaparición (La disparition). Libro al que sucede otro, Los fantasmas (Les revenentes), donde todas las palabras utilizan la vocal e, la letra mediante la cual se designa en francés la terminación femenina de las palabras.
Atemorizado ante la Historia, así con H mayúscula, Perec intenta trazar la suya, con h minúscula, cosa que en inglés es fácil, pues existe la distinción entre History y story, por ello dice: No tengo recuerdos de infancia, hice esa afirmación con seguridad, casi como una especie de desafío. No tenía por qué interrogarme sobre esa cuestión. No estaba inscrita en mi programa. Se me daba permiso de evadirla, otra historia, la Grande, la Historia con su gran hache, ya había respondido en mi lugar: la guerra, los campos. Sin embargo, continúa, a los 13 años inventé, conté y dibujé una historia. Más tarde, la olvidé, y hace siete años, una noche en Venecia, me acordé de que esa historia se llamaba “W” y que en cierta forma era, si no la historia de mi infancia, una de las historias de mi infancia.
No tener una sola historia autobiográfica obliga al escritor a inventar a lo largo de la vida varias historias, mejor, a inventar varias formas de contar las historias posibles de la infancia. Una de ellas es ésta: una fabulación utópica que revele al mismo tiempo una mente adolescente, nutrida de aventuras folletinescas y, al mismo tiempo, la construcción del horror: la del universo concentracionario donde la ley es implacable pero a la vez imprevisible.
Mecánica infantil
Andrew Patrick Mackarron desembolsó 50 libras esterlinas para poder adoptar el nombre de su actor preferido, el norteamericano Marlon Brando, y sus fotografías (las del actor cuando era joven) cuelgan de todas las paredes de su casa.
El nuevo Brando declaró con una amplia sonrisa: Desde niño admiré a este actor, de manera que cuando decidí cambiarme el nombre elegí el suyo. Varias personas trataron de disuadirme para que no lo hiciera, diciendo que sería el hazmerreír de la gente. Hay quienes me miran extrañados cuando digo mi nombre actual, pero no me importa: tengo el nombre de un personaje célebre y me siento orgulloso de ello.
Marlon Brando bis añadió: todos mis documentos ostentan el mismo nombre.
(La ley británica ha hecho extensivo su célebre apellido a todos los miembros de la familia, incluyendo a uno de sus cinco hijos que desde ahora se llamará Errol Flynn Brando).
Placenta
Órgano redondeado y aplastado como una torta, intermediario durante la gestación entre la madre y el feto, que por una de sus caras, algo convexa, se adhiere a la superficie interior del útero, y de la opuesta, plana, nace el cordón umbilical. (Diccionario de la Real Academia Española, 1970).
Placenta: palabra derivada del latín, que quiere decir torta (J. Corominas: Diccionario crítico etimológico e hispánico, 1981).
Placenta: Término anatómico. Masa carnosa y esponjada que se forma y congela en el vientre de la mujer preñada, de donde nace el cordón umbilical, por la cual está unida y atada al feto. Divídese en dos pedazos iguales: por cuyo motivo en el uso común de hablar se llaman los pares. Toda la placenta está cubierta de una tela muy lisa, que se continúa con el chorión y el amnión (Diccionario de autoridades, 1737).
Cambio de trenes
Jean Piwonski, coronel del ejército polaco, exguardagujas de la estación del campo de concentración de Sobibor, también en Polonia, me contó cuando lo conocí y me preparaba para filmar Shoa –relata Claude Lanzmann en su libro de memorias, publicado como La liebre patagona–, que mientras hacía una guardia nocturna alguien golpeó violentamente a su puerta: un ucraniano inmenso le exigió un litro de vodka, ofreciéndole en cambio un paquete pesado y hediondo, groseramente envuelto en papel periódico. No tuvo más remedio que aceptar; al abrirlo le dieron náuseas y vomitó de inmediato: dentro había una quijada sanguinolenta con dientes de oro, arrancada a un cadáver recientemente asfixiado por el gas salido de los escapes de los camiones que los nazis utilizaban para exterminar a los judíos.
Intimidad
Yo tengo guardadas en una caja, junto a varios pares de aretes, broches de pelo, prendedores y un collar de coral, unas prótesis antiguas de mis muelas del juicio con incrustaciones de oro. Además, una radiografía del fémur de mi madre, sus anteojos y su cabello conservado dentro de la media elástica que usaba para proteger sus piernas varicosas. l

4 sept 2010

Menos es más

Menos es más/JENNY MOIX
El País Semanal, 5/09/2010
Aligerar nuestra vida de objetos inútiles nos hará ganar espacio, tiempo y felicidad. No deberíamos ser esclavos de los artículos, ni comprar productos que no son necesarios.
De tanto en tanto, la prensa nos inquieta con el descubrimiento de alguna vivienda donde los ocupantes, generalmente personas mayores, han convivido con una cantidad ingente de objetos inservibles, cachivaches, periódicos acumulados, basura… Son personas afectadas por el síndrome de Diógenes. Son los casos más conocidos, pero los menos típicos. La mayoría de las personas se limitan solamente a acumular objetos que no utilizan. Por ello, los expertos prefieren emplear el término de “acumuladores compulsivos”.
Las patologías suelen ser exageraciones de comportamientos “normales”. Siempre hay algo en ellas donde el resto nos sentimos identificados. ¿Cuántos objetos hay en nuestra casa que nunca utilizamos? Tenemos muchos por si acasos. “Este vestido que no me puedo abrochar no lo tiro, por si acaso adelgazo”; “la vieja tostadora no la reciclo, por si acaso la nueva un día se estropea”; “conservo este papel tan bonito por si acaso un día lo necesito para envolver un regalo”…
Al final, utilizamos muy pocos objetos para ese hipotético futuro. Lo más ridículo de nuestro comportamiento por si acaso es que a veces llega el día en que realmente ese trasto nos puede ser útil, ¡pero no nos acordamos que lo tenemos! porque está escondido entre miles de bártulos. Entre ellos, algunos pertenecen a la categoría de recuerdos significativos que queremos que nos acompañen el resto de nuestras vidas. Ejemplo: las facturas de la luz del año en el que nos casamos. No es que sean muy románticas, pero si las encontramos en un cajón, nuestro corazón puede resistirse a tirarlas porque, de alguna manera, forman parte de nuestra vida.
Lo que acumulamos en casa es un retrato de nuestro estado emocional. Las personas que han pasado hambre tienen tendencia a guardar alimentos por si vuelven a vivir algo parecido. Guardar de forma exagerada pensando en el futuro puede indicar un cierto miedo difuso a lo que vendrá. Vivir rodeados principalmente de recuerdos del pasado puede surgir de una nostalgia muy profunda que nos impide disfrutar del presente.
El estado de nuestra casa refleja nuestro estado emocional. Hay personas que al pasar por una época de confusión ordenan sus hogares. Al hacerlo, ordenan sus ideas porque durante ese proceso deben tomar decisiones. Si tiramos ese vestido que hace años que no nos entra, estamos aceptando nuestro peso. Si para dejar espacio nos desprendemos de esa colección de revistas que tanto nos costó completar, estamos cerrando una carpeta para abrir otra nueva.
Hay personas que no se atreven con algunos cajones, ni los abren. Es como aquellos que tienen fobia a los ascensores, la terapia implica subirse a uno. Para algunas personas, arreglar un cajón puede ser tan terapéutico como para otras subirse a un ascensor. No podemos consentir que ningún cajón se resista.
Quejarnos por falta de espacio en nuestras viviendas es común. Desprendernos de trastos es una ganancia que a la mayoría nos irá bien. Ganaremos espacio y tiempo. Muchos de mis pacientes con dolor crónico, sobre todo mujeres, me cuentan que, como limpiar les aumenta el dolor, han decidido despejar las estanterías de adornos y quedarse con unos pocos. Sabia conclusión. No podemos ser esclavos de los ornamentos de nuestro hogar.
Desprendernos de los trastos inútiles
“El hombre más rico del mundo es aquel que puede renunciar a la mayoría de las cosas” (Rabindranath Tagore)
Randy Frost, psicólogo especialista en “acumuladores compulsivos”, descubrió cómo estas personas suelen ser “hipersentimentales” en relación con sus bienes. Cada botón usado, cada bolígrafo vacío se siente como parte de la propia persona, de la propia historia. Tanto significado emocional poseen los objetos para ellos que se sienten imposibilitados para tirarlos.
A los que no sufrimos esta patología también nos cuesta tirar, porque un cachivache, para nosotros, es algo más. Por eso es útil pedir ayuda a algún amigo que nos haga ver que ese chirimbolo es inútil. Lo hizo Maruja Torres y compartió la experiencia en las páginas de este dominical: “Es lo que me dijo mi amigo N. cuando estuvo en casa ayudándome a desprenderme de lastre. –Nada como un cúter… Así que me senté a su lado y destruí parte de mis recuerdos, manías y agobios”.
Tirar no es fácil porque tenemos que luchar con la ligazón emocional y enfrentarnos a nuestras tendencias más ancestrales. Acaparar es innato a la evolución humana. Nuestra supervivencia como especie se ha visto muy ligada a nuestra capacidad de conservar alimentos. Los neurólogos John Blundell y Jac Herberg demostraron que el instinto de acumulación se origina en las zonas cerebrales subcorticales, filogenéticamente más antiguas. Para desprendernos de objetos existen recursos mentales que nos ayudan. Una amiga me comentaba que cuando ponía orden a su armario, era tajante. Si una prenda de ropa no se la había puesto en dos temporadas, se deshacía de ella.
Trasladarse de vivienda suele ser la mejor oportunidad para hacer limpieza a fondo porque normalmente los criterios para tirar suelen ser más rotundos. No vamos a envolver algo, transportarlo, desenvolverlo y guardarlo de nuevo si realmente pensamos que no nos va a servir para nada. Otro recurso mental puede consistir en pensar que eso que para nosotros es un libro ya leído, un pantalón que no nos ponemos nunca, un juguete con el que nuestros hijos ya no tienen edad para jugar, puede alegrar a otras personas.
No adquirir objetos que no necesitamos
“Cuán numerosas son sin embargo las cosas que no necesito” (Sócrates, de paso por el mercado de Atenas)
No sirve desprendernos de objetos si al mismo tiempo adquirimos otros. Desgraciadamente, estamos programados para comprar. Pensamos que lo que está en el escaparate va a aumentar nuestra felicidad. Luego comprobamos que no, pero seguimos comprando empujados por esa sensación. El placer no se encuentra en el producto, sino en la misma conducta. Algunos estudios demuestran cómo se iluminan las áreas cerebrales ligadas a los circuitos de recompensa cuando vemos los objetos que compraremos.
Los casos más extremos son los compradores compulsivos, que adquieren constantemente cualquier tipo de artículo que no suelen ni estrenar y acaban arruinados. Se calcula que en España son unas 400.000 personas, mayoritariamente mujeres. Los que no somos compradores compulsivos podemos sentirnos identificados. Antes de quedarnos con algo, deberíamos preguntarnos: ¿realmente es necesario? ¿Cuánto espacio ocupará? ¿Supondrá tiempo su mantenimiento?
Otra pregunta indispensable es: ¿lo necesitamos o lo queremos para AHORA? Vemos un libro que nos parece interesante y lo compramos, pero resulta que ya hemos adquirido muchos de esta forma y lo ponemos encima del montón para que espere su turno. No obstante, llega el verano, y esos libros que hemos acaparado durante el invierno no nos apetece leerlos, así que compramos otro que en este momento nos atrae más. Conclusión: los libros no desaparecen de las librerías, así que mejor ir comprándolos a medida que los leemos. Y eso lo podemos aplicar a todo. Como los productos electrónicos.
Estamos en una sociedad en la que, aunque no compremos, los objetos se nos pueden acumular igual. Resulta que los tarros del yogur vienen decorados de tal forma que nos da no sé qué tirarlos, la caja del regalo es tan bonita como el propio obsequio, el jabón del hotel nos resulta imposible no llevárnoslo… Pensemos que todo lo que acopiamos lo vamos metiendo en una especie de mochila imaginaria y quizá el peso que sintamos nos disuada de nuestro comportamiento recolector. Descarguemos todo lo que podamos nuestra mochila, soltemos lastre y nos sentiremos más livianos.
Saber vivir con poco
1. PELÍCULAS
–Up, de Pete Docter.
–Up in the air, de Jason Reitman.
2. LIBROS
– Menos es más… Disfrútalo, de Michael Simperl. Urano, 2006.
Un ejemplo de sabiduría
Cuentan que un viajero fue a visitar a un sabio maestro. Su humilde morada se encontraba prácticamente vacía, solamente tenía una cama, un cuenco para la comida y poco más. El visitante observó sorprendido esa austeridad y le preguntó: “¿Cómo es que vive con tan poco?”. A lo cual el sabio respondió: “Tú también vas con una mochila muy pequeña”. Ante estas palabras, el viajero alegó: “Pero es que yo solo estoy de paso, estoy viajando”, a lo cual el maestro añadió: “Yo también”.

Para hacer funcionar a las estrellas es necesario apretar el botón azul..." — El sobrino de Chofi.

 Para hacer funcionar a las estrellas es necesario apretar el botón azul..." — El sobrino de Chofi. Por Fred Alvarez Palafox.. Es de no...