6 ago 2008

La pena de muerte en EE UU

Principios vs. resultados/Jorge G. Castañeda
Publicado en Reforma (www.reforma.com), 6 de agosto de 2008;
Une fois n'est pas coutume: con un par de excepciones -volver al Consejo de Seguridad de la ONU, proponer candidatos a altos cargos multilaterales como el Alto Comisionado para Derechos Humanos de la ONU, aunque pierdan- encuentro pocos puntos de acuerdo con la política exterior de restauración priista de Felipe Calderón. Pero sería injusto regatearle un gran acierto: respecto a la ejecución de mexicanos en Estados Unidos, y en particular la de José Medellín, el régimen ha actuado de manera imaginativa, ejemplar y valiente, con independencia de los resultados.
Para entender el trasfondo del tema conviene ver los antecedentes. Después del restablecimiento de la pena de muerte en EU en 1976, la primera ejecución de un mexicano fue la de Ramón Montoya, en Texas, el 25 de marzo de 1993. La ejecución de Montoya, acusado de la muerte de un policía en Dallas, indignó a parte de la sociedad mexicana y afectó las relaciones de los dos países. El presidente Salinas criticó a EU, al señalar que "en México estamos a favor de la vida. En México estamos contra la aplicación de la pena de muerte porque consideramos la rehabilitación como la cosa más importante". Tres años después, el 18 de junio de 1996, Texas aplicó la pena a Irineo Montoya. La ejecución despertó indignación en México y protestas aisladas en el vecino país. Meses después, el 17 de septiembre de 1996, fue ejecutado en Virginia el mexicano Benjamín M. Murphy, a quien siguió el 9 de noviembre de 2000, en Texas, Miguel A. Flores. Las ejecuciones de Murphy y Flores fueron causa también de protestas formales por parte de México. No provocaron mayor controversia, aunque dieron lugar a reclamaciones por parte del gobierno de Zedillo. Sin embargo, la quinta ejecución, de Javier Suárez, efectuada en Texas el 14 de agosto de 2002, causó un revuelo mayor, llevando a Fox a suspender una visita al estado. Por último, Ángel M. Reséndiz pasó a ser el sexto mexicano ejecutado en EU al recibir la inyección en Texas el 27 de junio de 2006. El episodio pasó casi desapercibido en México; las autoridades mexicanas hicieron esfuerzos por salvar la vida del connacional, pero éste optó por dejar las apelaciones y someterse al castigo (Milenio, 03/08/08).
Justamente por la repercusión de dichas ejecuciones en el seno de la sociedad mexicana, y por la existencia de más de 50 mexicanos condenados a muerte en EU, el gobierno decidió, después de una consulta con casi la totalidad de los ex cancilleres, tomar una medida sin precedentes: demandar a EU ante la Corte de La Haya por violar la Convención de Viena sobre derechos consulares, y en particular el de notificación consular. Dicho artículo establece que cuando un extranjero es detenido en un país signatario de la Convención, las autoridades deben avisar a la oficina consular más cercana del país del detenido, para que dichas autoridades entren en contacto con su connacional y puedan asistirlo.
México procedió por la vía de la demanda por una razón, que no es necesariamente la que lleva a muchos mexicanos a oponerse a estas ejecuciones, y a otros a apoyarlas. Cada quien posee sus convicciones íntimas sobre el tema: Fox y un servidor, cuando decidimos demandar a EU, compartíamos un rechazo total a la pena de muerte por principio. Pero la razón para demandar a Washington no era ésa, sino la plena conciencia de que en ausencia de funcionarios o de abogados consulares que asistieran a los mexicanos en EU, a veces por crímenes, como en el caso de Medellín, realmente espantosos, difícilmente recibirían un juicio justo. Por un motivo: en el sistema penal norteamericano, conocido como "adversarial", la presencia de un buen abogado, y no sólo un defensor de oficio, juega un papel determinante en el desenlace del juicio. Se pensó que muchos de los mexicanos hoy condenados a muerte quizás hubieran sido declarados inocentes o no hubieran sido sentenciados a la pena máxima, de haber contado con una defensa profesional. Pero ya muertos, ni cómo rectificar un error judicial.
Se sabe el resto de la historia. México ganó el llamado "caso Avena" en La Haya; el gobierno de Bush aceptó en principio el fallo y en los hechos evitó la ejecución de cualquier mexicano hasta el 2006; pero el gobierno de Texas rechazó la decisión de la CIJ y la Suprema Corte de EU resolvió que las obligaciones contraídas por Washington a través de tratados internacionales no eran vinculantes para los estados de la Unión, hasta que se legisle explícitamente en ese sentido.Al acercarse la ejecución de Medellín, México, ya bajo Calderón, con toda razón solicitó a la CIJ medidas cautelares o provisionales para detener la ejecución; la Corte las obsequió; el gobernador Perry de Texas hizo caso omiso de ellas; Bush no supo, no pudo, o no quiso hacer algo para obligar a su estado de origen a respetar la decisión de la CIJ, y Medellín recibió anoche la inyección fatal luego de que la Suprema Corte rechazara la última apelación. E
l gobierno de México hizo todo lo que pudo para evitar la ejecución, incluso maniobrando para que se aprobara en el Congreso de EU una ley que justamente obligara a los estados de la Unión a aceptar las obligaciones de los tratados firmados por el Ejecutivo y ratificados por el Legislativo. Por el momento, nada de lo que se ha hecho, y bien hecho, ha redundado en una victoria concreta, pero no por ello debe abandonarse el esfuerzo.
Enseñanza: el mejor camino es el de las instituciones internacionales, aun cuando no prospera del todo; en materia internacional (y nacional, por cierto), a veces el criterio de la obtención de resultados mínimos y mediáticos no es la mejor vía, y sí lo es la gran ambición visionaria. A veces la mejor vía es la vía correcta, aunque no logre su cometido: se gana perdiendo, porque se hubiera perdido de todas maneras. Y en una de ésas, se gana.

Pekín 2008

Pekín 2008 y la derota de la libertad/Borja Vivanco Díaz
Publicado en EL CORREO DIGITAL (http://www.elcorreodigital.com), 06/08/2008;
En las Olimpiadas de Moscú celebradas en 1980, Estados Unidos y algunos de sus aliados -como Alemania Federal, Canadá o Japón- decidieron no acudir a la cita deportiva, como protesta por la invasión soviética de Afganistán. Otros países de la órbita occidental, como España, se inclinaron por asistir casi en el último momento, pero en vez de desfilar en la ceremonia de apertura con su enseña nacional, optaron por hacerlo tras una bandera olímpica. En las Olimpiadas de Los Ángeles de 1984, el boicot se repitió pero a la inversa: La Unión Soviética y casi todos los países comunistas no participaron en los Juegos Olímpicos.Ni mucho menos fueron las únicas, pero ambas olimpiadas llegaron a reflejar con mayor nitidez la tensión política internacional. Con la relajación de las relaciones transnacionales y el final de la Guerra Fría, los eventos olímpicos que han tenido lugar con posterioridad a Los Ángeles 1984 se han ido desarrollando con normalidad o sin dificultades, de naturaleza política, dignas de mención. Tampoco parece que Pekín 2008 vaya a ser, en este caso, una excepción. Ahora bien, no sé hasta qué punto deberíamos congratularnos por ello.
Ocurre que en China viven en torno a 1,500 millones de personas, a quienes su Gobierno continúa sin estar dispuesto a conceder libertad de expresión, política, religiosa o cultural. La liberalización económica y de mercado producida en los últimos 15 años apenas está siendo acompañada de más garantías en libertades individuales. Y como hace unos días nos volvía a recordar Amnistía Internacional, China ha incumplido estrepitosamente el compromiso que adquirió de trabajar a favor de los derechos humanos cuando en 2001 le fue adjudicada la organización de los Juegos de 2008. Mención aparte merece el drama ininterrumpido que está sufriendo el pueblo tibetano desde que fue invadido hace casi seis décadas por el ejército comunista chino.
Hace casi veinte años, en la primavera de 1989, las manifestaciones opositoras de Pekín parecían augurar que el régimen comunista iba a correr la misma suerte que sus homólogos de la Unión Soviética o de los países de Europa del Este. Pero los inesperados y trágicos hechos de la plaza de Tiananmen, en los que fallecieron 700 estudiantes universitarios fruto de la represión del ejército, cortaron de raíz cualquier movimiento opositor. De todos modos no deja de sorprender que un país de las dimensiones de China, que lleva avanzando más de una década sin parar hacia un sistema económico capitalista, siga bajo el control de una burocracia y una elite que continúan legitimándose desde una ideología de origen marxista.Con todo, es justo reconocer el ingenio de los líderes comunistas, por ser maestros en componer y argumentar principios políticos singulares. Recuerden aquello de ‘un país, dos sistemas’, expuesto por Deng Xiaoping, que explicaba que Hong Kong y Macao pasaban a soberanía china pero que los derechos y las libertades que sus ciudadanos gozaban, en tiempos de los mandatos británico y portugués, respectivamente, se mantendrían intactos.
Estados Unidos y la Unión Europea, en un primer momento, reaccionaron horrorizados ante los sucesos de la plaza de Tiananmen e impusieron sanciones al Gobierno comunista. No era para menos. Pero China es también un país influyente en la escena internacional, además de ser miembro con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Y por encima de todo, la apertura del mercado chino acontecida a inicios de la década de los 90 ha sido contemplada como muy golosa por las multinacionales de los países desarrollados. El mercado chino ocupará un espacio cada vez más relevante, en la cartera de clientes o en las fuentes de aprovisionamiento de las economías occidentales.
Las empresas españolas parece que serán de las más beneficiadas, si creemos lo que el presidente chino Hu Jintao transmitió en otoño de 2005 en nuestro país. Conozco a empresarios y directivos vascos que están siendo recibidos con los brazos abiertos por las autoridades chinas, a la espera de sus inversiones o de la firma de contratos millonarios que permitan al gigante asiático seguir aumentando la exportación de manufacturas. Pero sé también de misioneros vascos que, cuando aterrizan en el país, han de ocultar su condición de sacerdotes católicos, pues pueden comprometer a los ciudadanos chinos con los que entablen contacto.
China está experimentando, en años recientes, tasas de crecimiento anual del PIB que rondan el 10%, gracias sobre todo al despegue económico de las zonas costeras. No es un crecimiento aislado. En cierta medida, China y otros países asiáticos como Vietnam o la misma India están replicando el desarrollismo que decenios atrás se produjo o todavía tiene lugar en otras regiones de Asia Oriental, en los conocidos como ‘Cuatro Dragones’: Corea del Sur, Singapur, Hong Kong y Taiwán. Es probable, en suma, que este modelo de crecimiento económico pueda extenderse al conjunto de los países en vías de desarrollo, desde Pakistán a Indonesia.
A principios del siglo pasado, el continente sudamericano era la región, de las economías menos desarrolladas de aquel tiempo, que mejores expectativas presentaba. Pero a inicios del siglo XXI Asia Oriental es la que encabeza, sin lugar a dudas, las previsiones de crecimiento de las economías en desarrollo. América Latina, Oriente Medio y África deberían reflexionar, en definitiva, sobre de qué manera es apropiado para ellos este modelo de desarrollo y cómo podrían importarlo.
Ahora bien, las economías de los países ricos son conscientes de que China puede convertirse en un competidor de primera categoría y capaz, además, de generar indirectamente costes sociales nada desdeñables en forma de destrucción de empleo; como en los últimos años se está ya empezando a constatar en España, en industrias como la textil o el metal. La mayor inquietud de los países desarrollados, por los procesos de deslocalización industrial, se debe primordialmente a las ventajas comparativas que economías como la china ofrecen hoy en día, al hacer uso de mano de obra mucho más barata.Existen múltiples posibilidades para que, los propios deportistas y el resto de quienes conforman las delegaciones olímpicas manifiesten en los Juegos su disconformidad o protesta por la represión del Gobierno comunista. La historia de los Juegos Olímpicos está nutrida de ejemplos, en este sentido, de los cuales tomar nota. Pueden efectuarse muy diversos tipos de boicots que de ningún modo adulterarán la naturaleza deportiva de las ceremonias y las competiciones. Y es que recordemos que la Carta Olímpica declara que el «objetivo del Olimpismo es poner siempre el deporte al servicio del desarrollo armónico del hombre, con el fin de favorecer el establecimiento de una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana.
Las Olimpiadas de Berlín, celebradas en 1936, se transformaron en un instrumento de propaganda feroz del Gobierno nazi, gracias a la habilidad del ministro Joseph Goebbels o de la cineasta Leni Riefenstahl. Polonia, Francia o Gran Bretaña, que terminaron combatiendo contra Alemania en 1939 tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, participaron también -y con entusiasmo- en aquellos Juegos Olímpicos. Por consiguiente, la ausencia de boicots, no lo olvidemos, dará legitimidad, de cara al futuro, a la política dictatorial del Gobierno chino. De los políticos y los deportistas que acudan a Pekín depende que esto no ocurra.

El 8/ 8/ 8, a las 8 y 8 de la tarde

Los juegos Olímpicos de Pekín/Eugenio Bregolat, ex embajador en Rusia y en China
Publicado en LA VANGUARDIA, 06/08/2008;
El 8/ 8/ 8, a las 8 y 8 de la tarde. Encajando en su concepción del orden cósmico el momento inaugural de los Juegos de Pekín, China dice: “Ya estoy aquí”. Los Juegos son una metáfora de la modernización de China, de su despertar después de un largo sueño, de su reemergencia como la gran potencia que ha sido más siglos que nadie.

Karadzic


Karadzic en La Haya/Boban Minic
Publicado en EL PERIÓDICO, 06/08/2008;
Todo lo contrario de Belgrado, donde la confrontación entre la policía y unos 10,000 manifestantes –partidarios del exlíder serbo-bosnio, Radovan Karadzic, y contrarios a su entrega a la justicia internacional– ha provocado decenas de heridos, Sarajevo vivió la noticia de la extradición de su verdugo al Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPY) con calma y normalidad. Eso sí, todo el mundo leía los periódicos en las cafeterías, puestos de trabajo, tranvías… Las calles se quedaron medio vacías en la hora de la primera comparecencia delante del tribunal, que trasmitían todas las cadenas en directo.
Los ciudadanos de la capital castigada y asediada durante 43 meses y ya acostumbrada a los engaños y los juegos (sucios) de la política, quisieron asegurarse en directo de que ya no habrá desagradables y decepcionantes sorpresas. Por eso había satisfacción, pero sin euforia.
No se puede decir lo mismo de la prensa y los medios en general. Los periódicos arden: Karadzic, el degollador de Sarajevo, criminal más buscado, enemigo más sangriento, carnicero de Bosnia –para mencionar solo algunos de los titulares– ya está en La Haya. Un artículo descubre una curiosidad: el embajador de Bosnia-Herzegovina en Holanda, Fuad Sabeta (musulmán), ha recibido al acusado en el aeropuerto de La Haya. Oficialmente, Karadzic es todavía ciudadano de Bosnia, aunque hizo todo lo que pudo para la desaparición del país. Incluso lo continúa haciendo como prisionero. Lo dice el ministro de Exteriores del Gobierno de Brown y exalto representante en Bosnia, lord Paddy Aschdown: con el arresto de Karadzic Bosnia-Herzegovina se encuentra más cerca que nunca de su desaparición.Lo peor es que este diplomático, con una pésima labor como gobernador de Bosnia en el pasado reciente, puede que tenga razón. Lo mismo anuncia, aunque con otros motivos, las Madres de Srebrenica cuando dicen: “¡La masacre en Srebrenica la cometieron 19.000 personas! ¡Ellos no son individualidades! Es el crimen del sistema, es el crimen de la República de los Serbios de Bosnia!”
Como nadie, las mujeres de Srebrenica han detectado el campo de las futuras y peligrosas batallas. Los políticos bosnios destacan que el juicio contra Karadzic y la supuesta condena al mismo tiempo condenará y deslegitimará su principal obra, la Republica Serbia de Bosnia, porque afirmará que esta criatura está hecha con ayuda de los crímenes imputados a su máximo creador.
Claro, los serbobosnios rechazan con indignación este guión e intentan demostrar que su entidad es el fruto del deseo del todo el pueblo y que existiría con o sin Karadzic. Por el momento, el tratado de Dayton les da la razón o, por lo menos, el derecho. Parece una confrontación dialéctica pero, en el terreno, la situación tiene mala pinta. El fantasma, o mejor, el zombi de la guerra ha sacado la mano de la tumba.
El embajador de los EE UU para los crímenes de guerra, Clint Williamson dice que el arresto y extradición de Karadzic es un importante logro para la justicia internacional y que ahora la comunidad, con toda la firmeza, presionará a Serbia para que entregue a los que quedan, especialmente al general Mladic. El exprimer ministro sueco y también exalto representante en Bosnia, Carl Bildt, dice a la BBC que Mladic “es una nuez más dura que Karadzic”, pero que espera que las autoridades serbias no puedan dar marcha atrás y que el general muerte acabará en La Haya antes del final del año, cuando el Tribunal debería acabar su labor y disolverse. Por su parte, el embajador Williamson anuncia la posibilidad de aplazar la disolución del Tribunal hasta que la lista de los juzgados se complete.
Este sería un golpe inesperado para dos acusados que intentan esconderse hasta fin del año para pasar a la jurisdicción de los tribunales de Serbia. Todos están de acuerdo en que el arresto de Mladic provocaría disturbios más serios en Bosnia y Serbia. Los detalles de la vida privada (en ningún caso épica) de Karadzic, su trabajo como curandero, su amante, su supuesta bisexualidad y su pasado de delincuente han enfriado el amor de algunos hacia su ídolo.
La opinión y las emociones de los nacionalistas se giran hacia el general y su conducta rígida y firme que ya le han dado la aureola del mártir. En todo caso, Bosnia y el mundo entero necesitan un juicio contra ambos para destruir los mitos, llamar los crímenes por su nombre y así pasar la pagina.
¿Con el juicio acabará, de una vez por todas, la trágica etapa de la historia de los Balcanes? ¿O será al revés? Una revista de Sarajevo titula en portada: Juicio a la Gran Serbia. Por eso, en lugar de la conclusión, pondré un simple: Continuará.P.D. Un amigo mío ha dado respuesta a la sorpresa del mundo por la falta del entusiasmo y alegría en Bosnia por el arresto de Karadzic: “¿Qué quieren de nosotros? ¿Deberíamos de alegrarnos porque Serbia entrará en la UE antes que la jodida, por ellos, Bosnia? Que se pudran en la cárcel, yo no veo lugar para la alegría

El regreso de las FARC

A las 19:00 horas, del lunes 4 de julio, en un sitio a 12 Km. de Melgar (Tolima), en el área conocida como el Cerro El Paso, un helicóptero tipo Ranger, de instrucción, con matrícula FAC 4474, perteneciente a la Escuela de Helicópteros de la Fuerza Pública, y que cumplía una misión de entrenamiento fue derribado aparentemente por las FARC. (hay evidencias que se trató de un atentado).
Fallecieron el coronel Carlos Gutiérrez Zuluaga (instructor); el subteniente Nicolás Bedoya González (alumno) y el técnico subjefe William Zambrano Triana (tripulante), de la Escuela de Helicópteros.
Dos días después del "accidente" dos carros bomba fueron hallados este miércoles por la Policía en Soacha (Cundinamarca) y el sector de Bosa, al sur de Bogotá.
Con esos carros, según informes de inteligencia de la Policía colombiana, las FARC iban a atentar contra las instalaciones del Batallón de Sanidad del Ejército, el canal privado RCN y contra la integridad de dos personalidades del país.
Cinco miembros de las FARC - de la clumna Teófilo Forero- que planeaban esos fueron capturados este miércoles 6 de agosto con 70 kilos de explosivos, informó el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.
Santos dijo que los cinco rebeldes de las FARC fueron capturados en una zona de Cundinamarca.
"Planeaban atentar mañana (jueves) contra el Batallón de Sanidad (del ejército, al suroeste de la ciudad) y contra (la sede de) RCN televisión", dijo Santos a los reporteros en el ministerio, sin ofrecer otros detalles.
Santos destacó la captura de Jairo Alfonso Lesmes Bulla, alías 'Javier Calderón', supuesto jefe de la comisión internacional de las Farc. "Es el heredero de Rodrigo Granda como el relacionista internacional de las Farc", expresó el ministro Santos.
Las investigaciones de la Policía indican que Bulla era el "embajador" de la guerrilla y el hombre que realizaba los contactos y promocionaba a las FARCcon organizaciones en países del Cono Sur como Argentina, Chile y Uruguay.
Informes de inteligencia señalan que la presencia de Bulla en el Cono Sur comenzó en 1996 cuando fue detectado con propaganda alusiva a las FRC en Uruguay, cerca de la frontera con Argentina.
Dos años después se radicó en Argentina para promover movimientos de rechazo, desde el sur del continente, contra el Plan Colombia.
La Policía informó que la operación todavía está en marcha y será extendida al Huila, donde están otros integrantes de la Teófilo Forero.

Pietro Parolin en México: ¿un anuncio de visita papal?

Pietro Parolin en México: ¿un anuncio de visita papal? El viaje papal bien podría esperar un poco y concretarse una vez que pasen las aguas ...