27 nov 2009

La reunión del CNSP y la encuesta de ICESI

Ebrard y Peña Nieto confrontan al gobierno de Calderón
DANIEL LIZáRRAGA, agencia APRO
MÉXICO, DF, 26 de noviembre (apro).- En plena sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, los gobernadores del país exigieron al presidente Felipe Calderón incrementar el dinero para combatir a la delincuencia, no menospreciar ante la prensa el trabajo de las policías regionales e informarlos sobre el paradero de los delincuentes capturados y que luego han sido puestos en libertad.
Además de este singular reclamo, algunos asistentes, como el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrad, y el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, se enfrascaron en una fuerte discusión con los representantes del gobierno federal, luego que se dieran a conocer los resultados de una encuesta sobre inseguridad pública en la que ambas entidades no salieron bien libradas.
Esta 28 sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública ha sido de las más ríspidas, a tal grado que el secretario ejecutivo del organismo, Jorge Tello Peón, enmudeció ante la molestia y los vehementes reproches de los gobernadores.
El ambiente de tensión fue creciendo. Los gobernadores cuestionaron duramente a Luis de la Barreda, director del Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad Pública, por los resultados de su trabajo.
Sobre todo ante datos impactantes, como el hecho de que 50% de la población tenga miedo de salir a las calles y que más de 56% de los mexicanos no deja a sus hijos solos en sus respectivas ciudades.
Paradójicamente, los miembros del gabinete presidencial, como el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, o el titular de Seguridad Pública, Genaro García Luna, no intentaron responder a los gobernadores.
Y otros, como el secretario de la Defensa Nacional, el general Guillermo Galván, también optaron por guardar silencio, impávidos ante la dura postura de los mandatarios estatales.
El ambiente fue crispándose más hasta el punto que el propio Calderón se vio obligado a jugar el papel de conciliador.
Los problemas afloraron desde que el mandatario de Jalisco, Emilio González Márquez, habló a nombre de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).
En un inesperado discurso, dijo que los mandatarios estatales no cuentan con los recursos suficientes para enfrentar a la delincuencia organizada, sobre todo en delitos en los que la participación del gobierno federal no siempre es constante, como el robo o los secuestros.
Ante la mirada atónita de Calderón, quien movía nervioso los dedos de la mano izquierda, el gobernador jalisciense pidió que al menos 1% de la recaudación fiscal se regrese a los estados, etiquetada para combatir a la delincuencia.
La Conago también propuso que, en caso de que el gobierno federal tenga también algún ahorro, se piense en apoyar a los estados.
Los gobernadores además reclamaron la forma en que son tratados los policías locales.
Desde su punto de vista, en los operativos desplegados por el Ejército o la Policía Federal (PF), se menosprecia a los agentes locales y, aún peor, dejan ver a la opinión pública que estas corporaciones locales son parte de los problemas aun cuando no siempre sea así.
"Empecemos por reconocer el trabajo de los policías locales que también han dado la vida por sus ciudadanos", sentenció el panista González Márquez.
Por otro lado, los gobernadores pidieron más retroalimentación con el gobierno federal ya que, cuando logran detener a un presunto responsable de delitos relacionados con la delincuencia organizada, no siempre saben de su paradero, sino que además luego es puesto en libertad sin por lo menos notificar algo a las entidades involucradas.
El ambiente en Palacio Nacional se complicó aún más cuando Luis de la Barreda expuso sobre una pantalla los resultados de la percepción de inseguridad pública en los estados, en particular en delitos del fuero común –homicidios, robos y asaltos con violencia-- que, en el papel, corresponden a las Procuradurías locales.
Marcelo Ebrard dijo que no era sensato tomar esos datos como oficiales, ya que nunca hubo un acuerdo previo de la Conago para ese trabajo.
De hecho demandó que se explicara la metodología empleada, pues las cifras ahí vertidas no coincidían con las del gobierno de la Ciudad de México.
No obstante, Ebrard Casaubón fue aún más puntilloso cuando le preguntó a Luis de la Berreda quién había financiado ese trabajo:
--¿Quién aportó el dinero para ese estudio? –cuestionó Ebrard.
--Fue el Consejo Nacional de Seguridad Pública y diez o doce estados --respondió el director del Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad.
--Entonces ¿usted me está diciendo que hubo dinero del gobierno federal? –acorraló Ebrard, lanzándole una dura mirada al especialista.
--Fue dinero del Consejo y de diez estados –insistió De la Barreda.
A propuesta de Ebrard, los gobernadores se fueron sumando para pedir que se hiciera una comisión especial para definir qué tipo de sistema de evaluación puede reflejar –desde su perspectiva-- con mayor nitidez la inseguridad pública sin denostar el trabajo de las entidades.
Entonces el priista Peña Nieto respaldó al perredista Ebrard y, además, demandó que en esos trabajos se tome en cuenta los avances, los programas oficiales que han dado resultado.
Por su parte el gobernador de Chihuahua, Reyes Baeza, demandó tomar en cuenta que, por ejemplo, hace dos años su estado no estaba clasificado como "el más inseguro", pero luego que Calderón emprendió la "guerra" contra el narcotráfico, sobrevino un reajuste de los cárteles, que entonces desplazaron sus intereses y conflictos hacia el norte del país, especialmente a Chihuahua.
Antes que concluyera la reunión, Felipe Calderón otorgó parte de la razón a los gobernadores, en el sentido de que no se explicó la metodología ni tampoco se tomaron en cuenta los avances de los estados.
Además el Ejecutivo aceptó que se creara una comisión de gobernadores para elaborar un nuevo estudio sobre inseguridad.
No obstante lo anterior, Calderón también pidió considerar que se necesitan "ojos externos" sobre su trabajo, estudios de terceros que arrojen aspectos novedosos por atender.
"Entiendo que uno de los terrenos en donde mejor se ha trabajado ha sido en el Distrito Federal", admitió el propio Calderón.

Reacciones sobre Smartmatic

Polémica en México por contrato a empresa criticada en Venezuela
Por E. EDUARDO CASTILLO
The Associated Press
MEXICO -- La adjudicación a una empresa internacional de una licitación para el registro de información biométrica en México desató reclamos de irregularidades de compañías nacionales, que incluso revivieron señalamientos de supuestos vínculos con el gobierno del presidente Hugo Chávez.
La Secretaría de Gobernación anunció esta semana que la ganadora de la licitación para el registro biométrico era Smartmatic, una multinacional que entre otras cosas ha proporcionado desde 2004 las máquinas de votación electrónicas a Venezuela, donde la oposición ha llegado a manifestar sus dudas sobre la seguridad de los equipos y su posible uso por parte del gobierno de Chávez para manipular los sufragios.
Las cuatro compañías mexicanas que también participaron en el proceso anunciaron que impugnarán el fallo ante el órgano anticorrupción oficial para que se haga una nueva evaluación, bajo el argumento de que hubo irregularidades en la revisión de las propuestas técnicas, algo que rechazó Smartmatic.
"A nosotros nos revisaron rigurosamente nuestras ofertas, pero a esa empresa la revisan de otra manera y omitiendo varios errores", dijo el viernes a la AP Víctor Manuel Alderete, vicepresidente comercial y representante legal de la mexicana Cosmocolor.
Señaló, por ejemplo, que Smartmatic propuso tomar fotografías cuadradas del ojo, cuando debían ser rectangular.
"Una imagen cuadrada recorta el lagrimal, no se ve y eso impide saber si es el ojo derecho o izquierdo", dijo a la AP Ricardo León, director de la empresa Soltic.
Las empresas mexicanas prevén impugnar la próxima semana. Y aunque los argumentos serán técnicos, sus representantes han retomado cuestionamientos en torno a Smartmatic en Venezuela.
"Se habla que ellos estuvieron apoyando a Chávez en 2006 en su candidatura", dijo León.
"A nosotros nos parece muy absurdo que habiendo empresas de un prestigio internacional y nacional, se adjudique a una empresa de dudosa reputación", añadió Alderete.
La oposición venezolana ha señalado al gobierno de utilizar las máquinas de votación de Smartmatic para manipular los sufragios, aunque no ha habido ninguna prueba de ello.
Antonio Mugica, director ejecutivo de la firma, tiene la doble nacionalidad española-venezolana.
En Estados Unidos incluso se inició una investigación informal sobre presuntos vínculos de la empresa y el gobierno de Chávez, aunque la indagatoria culminó cuando Smartmatic anunció la venta de su subsidiaria estadounidense Sequoia Voting Systems Inc.
El director de Finanzas de Smartmatic, Armando Yañes, rechazó el viernes cualquier irregularidad.
"Nosotros fuimos en buena ley a presentar unas propuestas, lo hicimos, el organismo público en México dentro de los atributos que le competen revisó las propuestas de todos los competidores y tomaron una decisión", dijo Yañes a la AP vía telefónica.
Aseguró que "en ningún momento hemos tenido la capacidad de influenciar de una manera u otra en la decisión" y calificó de acusaciones sin fundamento los presuntos vínculos de la empresa con el gobierno de Chávez.
"Esta compañía no tiene absolutamente ningún control o es propiedad de ninguna persona asociada con ningún gobierno en el mundo", afirmó.
"Jamás se ha presentado una sola prueba de ningún error en elecciones que son revisadas profundamente por todas las partes", añadió.
La Secretaría de Gobernación informó el jueves en un comunicado que Smartmatic proveerá los equipos de registro de datos biométricos, pero no los operará, y dijo que respeta la decisión de cualquier empresa de impugnar el fallo.
El registro es parte de un proceso para la emisión de una nueva cédula ciudadana que contenga información sobre ojos, rostros y huellas dactilares de los mexicanos.
Smartmatic ha participado en el empadronamiento biométrico en Bolivia.


Entrevista a Jorge Castañeda y Rubén Aguilar en EP

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Felipe/Calderon/ha/agotado/prematuramente/presidencia/elpepuint/20091128elpepiint_10/Tes
REPORTAJE: DIÁLOGO SOBRE LA SITUACIÓN DE SEGURIDAD EN MÉXICO
Jorge Castañeda y Rubén Aguilar creen que el presidente mexicano lanzó la guerra contra el narcotráfico a partir de varias premisas falsas
PABLO ORDAZ - México -
El País, 28/11/2009;
Sólo unos días después de asumir la presidencia de México, Felipe Calderón declaró la guerra contra el narcotráfico. La explicación oficial fue que el crimen había socavado los cimientos del Estado hasta llegar a sustituirlo, que por primera vez Estados Unidos estaba dispuesto a ayudar, que el consumo y el crimen se habían disparado... Rubén Aguilar y Jorge Castañeda, altos cargos durante el Gobierno del presidente Vicente Fox, recibieron esas explicaciones con perplejidad. Se pusieron a investigar y el resultado es un libro, El narco: la guerra fallida (Punto de Lectura), donde ofrecen respuestas sorprendentes que no dejan en muy buen lugar al presidente Calderón.
EL PAÍS. -Ustedes sostienen que Felipe Calderón parte de "premisas endebles" cuando, en diciembre de 2006, declara la guerra al narcotráfico.
Jorge Castañeda. (Ex ministro de Exteriores). Y la mejor prueba de ello es que durante su campaña para la candidatura del PAN (Partido Acción Nacional) y luego para la presidencia de la República jamás mencionó el tema del narcotráfico, la guerra ni nada, y ahora se ha vuelto el centro de la primera mitad de su sexenio. Esto es algo tan importante tan serio, tan costoso para el país que no se puede seguir en esta guerra sin llevar a cabo un debate nacional que desemboque o en la confirmación del rumbo o en el cambio de rumbo, pero ya con conciencia de la sociedad, y no por algo impuesto por una ocurrencia política de Calderón. Y bueno, nos pusimos a escribir y empezamos a investigar. Y llegamos a la conclusión de que la mayor parte de las premisas o de la sabiduría convencional sobre el narco en México no se sostiene, de acuerdo con las fuentes del propio gobierno. Vamos enumerando una tras otra...
Rubén Aguilar. (Ex portavoz del Gobierno). Aquella declaración de guerra contra el narcotráfico tan temprana nos hizo sospechar. Nosotros conocíamos las encuestas nacionales de adicción pasadas y no se veía que hubiese un problema. En 2008, el Gobierno hace una encuesta que indica que el 0,4% de la población es adicta. O sea, sólo 450.000 mexicanos. El aumento del consumo de 2002 a 2008 es apenas del punto siete, en razón de los baremos de la OMS. Por lo tanto, no había un problema de consumo. Tampoco había un problema de violencia. Probablemente, como han demostrado varias investigaciones, en el momento en que se lanza la guerra contra el narco es de los momentos históricos con un nivel más bajo de violencia. Cuando el presidente Calderón inicia la guerra, llevábamos 15 años bajando
J. C. Además, el Gobierno alega otras dos tesis para empezar la guerra que tienen que ver con EE UU y que nosotros demostramos que son falsas. La primera es que por primera vez los norteamericanos asumen la responsabilidad compartida, están dispuestos a hacer algo. Nosotros demostramos por comunicados conjuntos de los distintos presidentes o cancilleres que esto no es nuevo. Desde hace 30 años, los Gobiernos de EE UU dicen sí, sí, sí, es culpa nuestra, somos una bola de mariguanos. Pero, en segundo lugar, en los últimos 40 años, desde que la droga empieza a ser parte de la vida digamos no marginal en los EE UU y también de Europa, EE UU no ha hecho nada para reducir la demanda. No han querido hacerlo y la demanda allí ha permanecido estable a lo largo de 40 años. Otra de las tesis falsas para empezar la guerra es que la violencia en México viene porque los americanos venden armas. Es verdad que EE UU vende armas y que los narcos tienen armas. Pero la relación causal es mucho más compleja. Porque si tener una frontera con EE UU fuera la razón por la que hay violencia en México, entonces no habría ni armas ni violencia en Río de Janeiro, en Sierra Leona, en Liberia, en Colombia, en Angola.., y obviamente no es cierto. Hay un mercado mundial de armas y el que las necesita, las compra. Y pensar que nos conviene a nosotros en México vigilar la frontera de norte a sur para que no pasen armas es matar la gallina de los huevos de oro del turismo y del comercio sin que por ello vaya a haber menos armas en México.
R. A. Y hay una quinta razón entre las que da el presidente con una enorme fuerza para empezar su guerra: la razón de Estado. El narco, alega él, ha penetrado en las estructuras del Estado. Y nosotros demostramos en el libro con mucha claridad que si bien es cierto -México no es ni Noruega ni Dinamarca, es México, está en América Latina...- es muchísimo menor que lo que ocurría años atrás, donde un gobernador del PRI [Partido Revolucionario Institucional] en el Estado de Quintana Roo era el organizador del narcotráfico, o el presidente De Lamadrid tiene que cerrar la seguridad federal porque está penetrada...
J. C. Incluso el ex procurador Medina Mora es contradictorio al decir que el Estado está perdiendo ciertas facultades y al mismo tiempo rechazar la tesis del Estado fallido. O una cosa o la otra. En realidad nosotros estamos de acuerdo con Calderón y con Medina Mora en que el Estado mexicano no es un Estado fallido.
EL PAÍS. -Entonces, si esas premisas son falsas o endebles, ¿por qué Calderón se mete en un problema de esas dimensiones?
R. A. Nosotros pensamos que lo que intentó Calderón fue legitimarse. Ante las acusaciones de fraude electoral que rodearon su elección, él decide que requiere un acto fundacional de su Gobierno que lo legitime. Por otro lado, todos los presidentes de México en los últimos seis sexenios una vez que asumen el poder hacen un acto fundacional en su gobierno. Fox intentó la paz en Chiapas. Zedillo encarceló a Raúl Salinas...
J. C. Es un hecho que Calderón no tiene una salida fácil. Nos imaginamos que cuando se metió con la idea de legitimarse de ese modo pensó que iba a ser muy fácil entrar y salir. Rápido, fácil, barato, breve. Pero no.
El País. -Y la presencia del Ejército en las calles ya se está convirtiendo en un problea añadido...
R. A. Y en un problema gravísimo. Estamos arriesgando al Ejército en el desgaste de la calle. Es un costo muy grande para el país, muy grande. Ha costado muchísimos años recuperar esa buena imagen del Ejército después del trauma del 68 y las posibilidades de desgaste son enormes.
EL PAÍS. -¿Todo esto convierte a Calderón en un presidente fallido, en un presidente débil...?
J. C. Yo creo que Calderón ha agotado prematuramente su presidencia. Es decir, el ánimo que siente uno en el país hoy es el ánimo que se suele sentir en el último año. O en los últimos seis meses de un presidente ya cansado, irritable. Circula una multitud de versiones sobre sus exabruptos con sus colaboradores. No todas serán ciertas, pero algunas sí. No hay día que no tenga que dar una explicación de por qué México es el único país del mundo que más ha padecido la crisis, cuya economía se va a contraer más. Las explicaciones son erráticas. Un día dice que es por EE UU. ¿Y por qué Canadá creció un 1%? Otro culpa al turismo. ¿Y por qué República Dominicana creció un 3%...? Este es el panorama: un presidente irritable, sin agenda, sin programa, rodeado de secretarios debilitados, con un Congreso que no le hace ya el menor caso...
EL PAÍS. -Llama la atención la estrategia de Calderón de erigirse en el primer y único bastión contra el crimen organizado...
J. C. Sí, dice eso, pero lo más curioso es que los principales personajes de la seguridad pública de este Gobierno son los mismos que los del Gobierno pasado. Entonces, resulta difícil entender cómo en el régimen pasado estos mismos individuos eran unos ineptos o unos cómplices y ahora son superman o héroes nacionales... Calderón tuvo un momento de oportunidad, haber convertido su debilidad en su fuerza. Pudo haberle dicho a los poderes fácticos de este país: no podemos seguir con la concentración del poder en México, los monopolios públicos, los privados, los económicos, los comerciales, los financieros, los mediáticos, los políticos, los sindicales... Fox lo dejó seguir seis años, fue un error, Zedillo también, fue un error, yo no lo voy a hacer porque si lo dejamos a la próxima nos cepillan a todos. Y hubiera podido dar ese golpe. Y decidió conscientemente no hacerlo. Por miedo.
EL PAÍS. ¿Por miedo?
J. C. Siento que hay un problema que es semejante al de Fox, que es que enfrentar a los poderes fácticos y enfrentar al PRI, porque al final del día este es el viejo régimen priísta -los sindicatos, las paraestatales, el propio PRI como partido-, eso resulta como algo demasiado aterrador, tanto para Fox como para Calderón.
EL PAÍS. ¿Por qué?
J. C. Porque ambos pensaron que el enfrentamiento con el PRI efectivamente enajena al sector privado, a los poderes fácticos. Tienen miedo a una crisis económica, a una salida de capital, a una devaluación de la moneda, a un repunte inflacionario, a una subida de las tasas de interés... Tanto Fox como Calderón decidieron dejar en paz a los poderes fácticos, dejar en paz al PRI salvo en la retórica.
EL PAÍS. Y es ahí donde empieza la comparación con Brasil que tanto molesta en el entorno del presidente Calderón.
R.A. Exactamente. Necesitamos un presidente que pelee, que pelee la agenda...
J. C. Y la gran pregunta entonces es: ¿por qué no quiere pelear? En Brasil, Lula sí pelea, tú lo ves que pelea las cosas, y gana algunas batallas, pero ha perdido muchas -incluido Honduras-. No es que gane todas, pero va a todas, gana unas y pierde otras.

Posicionamiento de Marcelo Ebrard


Jueves, 26 de noviembre de 2009

Transcripción del pronunciamiento del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubon, después de asistir a la XXVII Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, hecho en el Patio Central del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, Centro Histórico
México, D.F., 26 de noviembre de 2009.
Que tal, buenas tardes. Bueno asistimos hoy al Consejo Nacional de Seguridad Pública, del cual el Distrito Federal obviamente es parte. Hemos venido trabajando en muy diversas iniciativas que tienen que ver con profesionalización de la policía.
Se hizo un acuerdo a nivel nacional de cuáles son las líneas que hay que seguir. Por ejemplo, tener Centros de Control de Confianza, que en el caso del DF se inició en el 2003; el Sistema de Ascensos, de permanencia, también de selección de los policías tanto preventivos como de la policía que ahora va a ser la policía investigadora.
Por otro lado, también se presentaron otra serie de resultados y de nuevas iniciativas para el año 2010.
Fue muy interesante el planteamiento que hicieron los presidentes municipales, creo yo que tienen razón. Es decir, la mayor inversión nacional en seguridad se ha concentrado en las instancias federales, con lo cual la diferencia que hoy tenemos de sueldos entre las policías municipales o estatales y la federal es cada vez más grande, igual en equipamiento.
También se presentó la propuesta de que en consecuencia debiera crecer el Fondo de Aportaciones para Seguridad Pública, que corresponde a los Estados y al Distrito Federal, cosa que no ocurrió en el Presupuesto de Egresos para el 2010.
Todo eso me parece adecuado. Nosotros hemos hecho planteamientos en ese sentido, coincidimos con ellos y esperamos que podamos tener resultados.
También se presentó el informe de cuántos son los individuos que están hoy en reclusorios. El Distrito Federal tiene una población por encima de los 40 mil. Esta población, como ustedes saben, se duplicó en los últimos años y eso se debe entre otras cosas a una serie de criterios que ha habido para aumentar la eficiencia y la eficacia del Ministerio Público, las policías preventiva y judicial en los últimos años.
Bueno, ¿qué es lo que vamos a tratar de hacer una vez aclarado esto?, que haya una inversión en vivienda, sueldos y prestaciones de la policía, que sea coincidente con el incremento en los requerimientos que estamos poniendo, porque si no, no va a funcionar. Y eso significa necesariamente llegar a un acuerdo respecto a recursos para el año 2010.
No todo depende de recursos, pero una parte muy importante, sí. Más que en equipo lo que necesitamos es invertir en los elementos de las policías.
Por otra parte, una cosa que me parece muy relevante de la reunión de hoy, es que por fin se acordó que tengamos con la participación de todos los Estados, del Distrito Federal y de las instancias federales, tengamos un Sistema de Evaluación, acordado, transparente, que permita evaluar lo que hacemos si, por supuesto, las entidades federativas, pero también el gobierno federal.
¿Qué es lo que se está haciendo, cuánto se esta invirtiendo y qué resultados hay? Y eso tendrá que presentarse para la próxima sesión del Consejo y deberá ser aprobado lo que hemos denominado un Sistema Nacional de Evaluación de todo lo que se está haciendo en materia de seguridad.
Por fortuna ese acuerdo fue aprobado y estimamos entonces que en la próxima sesión del Consejo podremos tener ese instrumento que es muy relevante para los ciudadanos y para las propias instancias de gobierno.
En pocas palabras de cada programa, de cada acción ¿qué resulta? Tiene que haber una evaluación específica de cada una de las cosas y también de lo que se invierte, ¿cuánto se invierte y qué se resuelve y qué resultado tiene?
Esto todavía es más relevante porque en los últimos años ha habido un incremento muy relevante, muy importante, de los fondos en materia de seguridad. Y sin embargo tenemos índices de violencia altos, respecto al pasado, a nivel nacional.
Entonces, eso también tenemos que aclarar qué efectos están teniendo eso recursos, en qué los estamos invirtiendo o a qué se debe que no tengan siempre los resultados que quisiéramos. Bueno, eso fue, me parece muy importante.
Y para la próxima sesión va a ser aprobada, el Gobierno del Distrito Federal seguirá por supuesto participando en todos esos trabajos muy marcadamente en lo que acabo de referir, que es el Sistema Nacional de Evaluación.
Muchas gracias por su atención.

ICESI

Críticas a ICESI no es novedad
Las columnas de hoy son evidentes
Frentes Políticos de Excélsior 27-Nov-2009, dice:
I. La encuesta incómoda. Ayer, el director del ICESI, Luis de la Barreda, dijo que, en México, 56% de la gente no permite a menores salir a la calle, debido a la delincuencia, y la mitad no sale de noche. El medidor del delito muestra que Chihuahua, Sinaloa, Baja California, el DF y Guerrero tienen la mayor inseguridad. Eso molestó a más de uno, y descalificaron las cifras.
II.El primero fue Marcelo Ebrard, jefe del GDF. Dijo desconocer la metodología y propuso crear una comisión para revisar los resultados y, cosa rara, lo secundó el presidente Calderón. También se inconformaron: Enrique Peña Nieto del Edomex, José Reyes Baeza de Chihuahua, Andrés Granier de Tabasco, Amalia García de Zacatecas y José Guadalupe Osuna de Baja California, al deslizar que la muestra fue amañada. Según Alejandro Martí, “tienen la piel muy delgada”. La verdad no peca, pero incomoda.
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Pietro Parolin en México: ¿un anuncio de visita papal?

Pietro Parolin en México: ¿un anuncio de visita papal? El viaje papal bien podría esperar un poco y concretarse una vez que pasen las aguas ...