15 jul 2026

El piloto de “Los Chapitos”, la ceguera institucional y el vuelo clandestino

EL PILOTO DE “LOS CHAPITOS”

El piloto de “Los Chapitos”, la ceguera institucional y el vuelo clandestino

El caso del piloto que llevó a "El Mayo" Zambada sigue sumando capítulos: identidad falsa, investigaciones pendientes y un juicio en Washington que podría revelar nuevos secretos. | Fred Álvarez

La Silla Rota, 15/7/2026 · 17:35 hs

Hay catástrofes que, enfocadas con el cristal adecuado, exigen una sonrisa torcida. En 1980, el cine nos entregó ¿Y dónde está el piloto?, una radiografía impecable del absurdo orquestada por el trío de Jim Abrahams y los hermanos Zucker. Lo que entonces se concibió como una parodia despiadada de los sobreactuados dramas aéreos de los setenta, hoy se lee como un inquietante manual de nuestra propia realidad nacional.

En los nutridos anales del surrealismo mexicano, nuestra Fiscalía General de la República (FGR) se ha graduado con honores. Pero no se confundan: no obtuvieron el diploma en procuración de justicia, sino un máster indiscutible en logística y envíos internacionales.

Imagínese usted la escena y al protagonista: un hombre sin rostro claro, pero con el control absoluto de los cielos. Durante años, Alejandro Ojeda Ávila vivió bajo una sombra, usurpando el nombre de su propio primo, Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias "El Jando", para surcar impunemente las rutas del narcotráfico por México, Ecuador, Costa Rica y Estados Unidos.

No hablamos de un criminal del montón. Es, nada menos, que el piloto que trasladó a Ismael "El Mayo" Zambada en aquel enigmático y definitivo vuelo del 25 de julio de 2024. A bordo de un Beechcraft King Air bimotor turbohélice, con la matrícula ostentada —y clonada— N287KA. Un despegue trazado desde el campo Berlín, un modesto aeródromo incrustado en la sindicatura de La Palma, cerca de Culiacán. O al menos esa es la versión oficial, porque en este enredo fronterizo hasta el lugar del arresto es un enigma: mientras aquí nos cuentan que la aprehensión culminó tras el aterrizaje en Nuevo México, periodistas como Luis Chaparro que sigue de cerca el caso nos recuerdan que el FBI maneja, para variar, "otros datos".

Prefiero hacer a un lado, por resultar francamente patético, aquel primer "tropiezo" institucional protagonizado por la entonces secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez. Durante la conferencia matutina, del 26 de julio de 2024, nos recitó un reporte oficial donde aseguraba, de forma errónea, que los capos habían despegado desde Hermosillo, Sonora, a bordo de una avioneta Cessna 210 (matrícula N8454Z). Como ya sabemos, días más tarde la propia FGR y las irrefutables evidencias en Estados Unidos terminaron por desmentir y sepultar ese cuento.

https://www.youtube.com/watch?v=Pj_5NfJsXFg

Vacaciones pagadas y la captura en Jesús María

La historia de "El Jando" da para una novela de humor negro, aderezada por las propias autoridades. Apenas hace unos días, el titular de la Fiscalía Especializada de Control Regional de la FGR confesó con pasmosa naturalidad que el piloto había sido deportado a México justo después de aquel aterrizaje de julio de 2024.

Es decir, la pieza maestra del rompecabezas fue devuelta a nuestro país, se paseó tranquilamente por nuestras calles y siguió delinquiendo como si gozara de unas perpetuas vacaciones pagadas.

Leamos en retrospectiva. La suerte se le acabó el 8 de febrero de 2025. Aquel día escribí en mi cuenta de Facebook: "Se presume que Mauro Alberto ‘N’ alias 'El Jando', es operador de primer nivel en la estructura de Los Menores... Fue detenido por fuerzas especiales en el poblado Jesús María en Culiacán. En el despliegue participaron elementos con el apoyo de tres helicópteros artillados... Durante los hechos, un elemento del Ejército perdió la vida".

Horas más tarde, Omar García Harfuch confirmaba en X la detención del "piloto aviador y operador importante... hombre de confianza del líder del grupo delictivo". Aseguró también que Núñez Ojeda no había participado físicamente en el secuestro de "El Mayo", aunque sí confirmaba su estatus dentro del cártel. Aquella justificación sonó más a un deslinde burocrático que a una verdadera aclaración.

Empero, hoy nos enteramos, gracias a una nota de Abel Barajas de Reforma que al ser capturado, las huellas dactilares traicionaron su disfraz (Los 4 expedientes del piloto 'Chapito's). En efecto, la FGR descubrió que el hombre acumulaba cuatro carpetas de investigación vigentes en México (incluyendo ataques con explosivos en Durango y el intento de rescate de Ovidio Guzmán) y arrastraba una vieja sentencia de 2017 por portación de armas de uso exclusivo.

Había motivos legales de sobra para juzgarlo en su propia tierra. La lógica de cualquier Estado soberano dictaba un interrogatorio exhaustivo. Era el eslabón perdido. ¿Y qué hizo nuestra flamante justicia?

La agencia de entregas a domicilio

Aquí radica nuestra ceguera institucional. En un acto que raya entre la pereza investigativa y el servilismo puro, bajo la gestión del entonces fiscal Alejandro Gertz, las autoridades decidieron que la fatiga procesal era demasiada.

En lugar de interrogarlo y extraer la verdad, tomaron el atajo de la diplomacia silenciosa. El 12 de agosto de 2025, optaron por deshacerse del problema. Y hay que ser precisos con las palabras: omitiendo el tortuoso pero legal camino de la extradición, lo metieron al fondo de la caja bajo la figura de la Ley de Seguridad Nacional. El piloto fue subido a un avión como una "expulsión" y ofrendado en bloque al gobierno de Estados Unidos, como parte de un abultado paquete de 26 extraditables.

Se fue llevando consigo los secretos de la cúpula criminal. La moraleja es fascinante y aterradora: ¿para qué desgastarse armando un caso sólido en Sinaloa cuando resulta más sencillo emplayar al detenido, ponerle un moño diplomático y mandarlo por paquetería exprés al vecino del norte?

Sugiero ver la conferencia de prensa de la FGR, la parte de preguntas y respuestas.

https://www.youtube.com/watch?v=lPE5SS7XnDs

Hoy, despojado de su falso nombre, Alejandro Ojeda aguarda su destino en una corte de Washington. Tras declararse culpable en abril de 2026 de conspiración para distribuir cocaína, su futuro depende del juez Rudolph Contreras y de qué tanta información estratégica sobre "Los Chapitos" esté dispuesto a entregar a cambio de una condena reducida, como bien relata Abel Barajas.

El desmadre institucional y el vuelo clandestino

El eco de esta monumental omisión estalló hace unos días en Palacio Nacional. Lo que presenciamos fue un verdadero monumento a la confusión institucional. Vimos a la presidenta Sheinbaum reconociendo, con inusitada franqueza, no tener claridad sobre quién autorizó realmente la entrega: si Gertz o la actual fiscal, Ernestina Godoy. A su lado, un Canciller tropezando con conceptos jurídicos básicos, confundiendo un traslado con una extradición ante los ojos de la nación.

La distancia burocrática se hizo presente cuando la Presidenta intentó administrar la presión pública desde el atril: "Yo le diría al Gabinete de Seguridad, vienen el martes, pueden explicarlo... Quien decide los envíos fue el Consejo de Seguridad Nacional".

¿Y qué pasó el martes, acaso lo explicaron?

Israel Aldave, reportero de Radio Fórmula, preguntó por lo prometido por la presidenta: "nos iban a dar mayores datos respecto al caso de Mauro Alberto Núñez, ‘El Jando’".

La respuesta de García Harfuch fue evasiva: "Justo ayer tuvimos una reunión con la Fiscalía General de la República y es la propia Fiscalía quien va a dar toda la información. Ese caso lo tiene la Fiscalía desde antes de esta administración, es el mismo caso, y ellos van a dar la información pertinente".

— ”¿Y la Fiscalía, secretario, si me permite, no le comentó por qué se trasladó a esta persona siendo pieza clave?” —reviró el reportero.

— "Tienen mucha información que ellos mismos van a compartir. Para eso fue la reunión ayer, para ver cómo van a dar... no sé si va a ser conferencia o boletín, pero van a dar toda la información correspondiente de manera transparente, como siempre se ha hecho" respondió Omar.

— “¿Sí se la han compartido a usted?” —insistió Aldave.

— "Ellos tienen una investigación, también hay partes de las carpetas de investigación o de las investigaciones en curso que solo lleva la Fiscalía, por supuesto", zanjó el secretario.

Y la "respuesta institucional" terminó siendo un escueto comunicado que no nos dice mucho, pero conviene tenerlo en la línea del tiempo.

El Comunicado FGR 443/26 señala: "Cabe destacar que su entrega no extingue las investigaciones. La FGR conserva las grabaciones, peritajes, entrevistas y demás datos integrados en las carpetas de investigación y puede solicitar nuevas diligencias mediante los mecanismos de asistencia jurídica entre ambos países".

https://fgr.org.mx/es/FGR/Nacional/_rid/61/_mod/story?p=1&ord=desc&f=0&categoria=Nacional&suri=http%3A%2F%2Fwww.FGR.swb%23fgr_Boletin%3A27093

Pero ese no es el asunto. La presidenta de la República instruyó en la mañanera de la semana pasada: "Yo le diría al Gabinete de Seguridad, vienen el martes, pueden explicarlo... Quien decide los envíos fue el Consejo de Seguridad Nacional". No hubo respuesta.

¿Quién fue el responsable? Si fue todo el Gabinete, con todo respeto, deberían renunciar.

¡Caray, qué desmadre traen! ¿Para qué diablos sirve el Gabinete de Seguridad? ¿Para desayunar y tomar café? Para colmo, la FGR, en la conferencia de prensa de 40 minutos reiteró que en junio de este año la actual titular y su equipo "encontraron en las carpetas indicios en coincidencia de voz y huellas dactilares". Agregan, casi como consuelo, que conservan grabaciones y peritajes. Resulta una paradoja amarga observar cómo México hoy le mendiga información mediante asistencia jurídica al FBI, cuando tuvo en sus propias manos al hombre que guardaba las respuestas.

Y es que en los grandes operativos las balas hacen un ruido ensordecedor, pero son estos silencios de escritorio son los que terminan por esconder la verdad más profunda.

La grieta diplomática y el pacto de Lichtman

Esta ceguera no se entiende sin mirar la otra cara de la moneda. La tensión entre México y Estados Unidos ha cobrado una nueva dimensión. La clave no reside únicamente en la frialdad del comunicado leído por la fiscal Godoy (FGR 424/26), donde acusan al FBI de un secuestro orquestado al margen de la ley. Sorprende que el sustento probatorio del aparato de inteligencia oficial descanse casi exclusivamente en un reportaje periodístico y dichos de agentes estadounidenses.

La narrativa institucional dibuja una aeronave clonada evadiendo radares. Sin embargo, los registros judiciales en Washington, D.C. (expediente 25-cr-090) echan por tierra la sorpresa: esa aeronave llevaba años operando bajo el control de "Los Chapitos" en el corredor del Pacífico. "El Jando" no era un improvisado, era el hombre del aire de Iván Archivaldo.

El abogado Lichman

Detrás de este telón opera el abogado Jeffrey Harris Lichtman; más que un litigante, un hábil estratega de los reflectores. Su fama no nació con el "juicio del siglo", sino a golpe de hazañas dignas de un guion hollywoodense, como cuando logró anular cuatro juicios para el capo John Gotti Jr. o cuando defendió al rey de la heroína que inspiró al temible Marlo Stanfield en The Wire. Aquella amarga derrota frente al patriarca de los Guzmán le dejó una espina clavada que terminó por convertirlo en el abogado de cabecera del clan sinaloense. Quien fuera el defensor de Emma Coronel es hoy el estratega legal de Ovidio y Joaquín Guzmán López. Con el descaro de quien sabe que controla los hilos, confesó en su propio podcast haber recibido la llamada de Joaquín Jr. desde el avión, justo antes de la opaca entrega en Nuevo México. Al final, Lichtman fue el verdadero arquitecto de la jugada, el director en las sombras que relegó al gobierno de México a enterarse de todo a través de los medios. (Demanda por difamación contra Litchman).

https://lasillarota.com/opinion/columnas/2025/7/16/demanda-por-difamacion-contra-jeffrey-h-lichtman-545936.html

En el ojo de este huracán político se encuentra también Ken Salazar, el malo de la película o el tonto útil como lo llaman algunos... Su reciente entrevista bajo la conducción de Ilia Calderón arroja una luz inédita. Salazar revela que tras la captura de “El Mayo” intentó comunicarse con AMLO, pero fue ignorado sistemáticamente. Y aunque desarticula la narrativa del sigilo gubernamental, mantiene su postura: no hubo operativo estadounidense en suelo mexicano. Dijo otras cosas. De hecho se convirtió repentinamente en el principal testigo de descargo del gobernador sinaloense (hoy con licencia). Al reiterar que no hay pruebas de su involucramiento, Salazar le otorga a la administración federal un invaluable respiro mediático y político sobre una de las regiones más complejas y lastimadas del país, y aprovechando la presidenta recomienda ver la entrevista.

https://www.youtube.com/watch?v=rcId0IF2j_8

Mientras tanto, la SRE solicitó formalmente la extradición de "El Mayo", recibiendo una negativa rotunda. La lectura es de cristal: para la justicia de Estados Unidos, una vez que el anzuelo atrapa a un pez gordo, nunca lo dejan ir. Y la historia como dicen continua...

Con respecto, al "El Jando". Un criminal de altos vuelos que el Estado mexicano no supo —o no quiso— retener, convirtió un posible triunfo de la justicia local en una simple moneda de cambio. Al final, habrá que reconocerlo: el Estado mexicano sí es eficiente... pero como agencia de entregas a domicilio. Una verdadera lástima para nuestra soberanía.

¡Para la historia inmediata!

P.D. Para quienes busquen profundizar, recomiendo ampliamente la entrevista que Pepe Cárdenas le hizo en Radio Fórmula al abogado especialista Samuel González. En ella explica a detalle lo que realmente ocurrió aquel jueves 25 de julio de 2024; una fecha que redefine los tiempos de nuestra compleja relación bilateral. 

https://www.youtube.com/watch?v=nQ4MijcNfqw


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