La larga noche de Ruffo en la FEMDO: Entre pantallas, convoyes y amparos
Han pasado más de 30 horas desde que la rutina de Ensenada se rompió con la detención del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel. Lo que siguió a esa tarde de jueves ha sido un maratón judicial marcado por la fatiga, las pantallas parpadeantes de una videoconferencia y la sombra cada vez más cercana de la prisión de máxima seguridad.
La audiencia inicial no fue sencilla ni puntual. Programada originalmente para las 13 del viernes, la diligencia se enfrentó a los obstáculos de la tecnología y la burocracia. Los abogados defensores de los ocho implicados batallaban para interconectarse a la sesión virtual, mientras otros pedían tiempo vital para cruzar palabras con sus clientes. Fue hasta las 22:00 horas, en el umbral de la noche, cuando la Jueza de Control Alejandra Ramírez de la Vega pudo dar por iniciada la sesión desde el Centro de Justicia Penal Federal de Almoloya de Juárez.
Al otro lado de la pantalla, desde las oficinas de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) en la Ciudad de México, los rostros de los acusados —con el exmandatario a la cabeza— escuchaban la gravedad de su situación.
El peso de la acusación La Fiscalía General de la República (FGR) trazó la imagen de una red compleja y millonaria operando en las sombras de las aduanas. A Ruffo y a sus coacusados se les señala como presuntos líderes y operadores de una organización que, entre 2019 y 2026, habría introducido combustibles al país reportando apenas el 10 por ciento del volumen real. Con esta maniobra, habrían evadido sistemáticamente el pago del IEPS y el IVA.
Los delitos que se pusieron sobre la mesa no admiten concesiones: delincuencia organizada, delitos en materia de hidrocarburos y contrabando.
Los dos primeros cargos son determinantes, pues conllevan la prisión preventiva de oficio. Si la jueza encuentra elementos suficientes, el destino inmediato de los imputados será el Penal del Altiplano, cortando cualquier posibilidad de enfrentar el proceso en libertad.
Los rostros en el banquillo El exmandatario panista no está solo en este proceso. Junto a él, la FGR ha sentado a una red que abarca desde socios comerciales hasta agentes aduanales:
Ricardo Thompson Navarro: Dueño de Servicios Portuarios y ex vocal de Ingemar, empresa fundada por el propio Ruffo.
José María y Guillermo de la Peña Ramos/Rosales: Fundadores de Internacional de Fundentes, operando desde Saltillo.
Adriana Magali Bárcenas Guillén: Representante de Logística Ferroviaria Fargo, en San Luis Potosí.
Juan Hermilo Chávez Rodríguez y Luis Antonio Barrientos Juárez: Agente aduanal y su dependiente autorizado.
Armando III Riestra Fernández: Dueño de Servicios Aduanales JR, quien ya seguía esta audiencia desde una celda en el Altiplano por investigaciones previas.
Una madrugada sin tregua El desahogo de pruebas de un caso tan intrincado consumió la madrugada. Los fiscales enumeraron datos y pedimentos aduanales hora tras hora, hasta que el cansancio obligó a la juzgadora a dictar un receso a las 5:00 horas de este sábado.
El descanso fue breve. A las 9:39 horas, con apenas cuatro horas de pausa, la pantalla volvió a encenderse para reanudar el proceso. La moneda sigue en el aire mientras la justicia federal desentraña los hilos de lo que podría ser uno de los desfalcos fiscales más grandes de los últimos años.
La espera y la guardia Mientras la diligencia virtual sigue su curso, la tensión se materializa en las calles de la capital. Afuera de las instalaciones de la FEMDO, permanece desde anoche un convoy de camionetas con elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y de la Marina Armada. Sus motores esperan la orden para trasladar al exgobernador al Estado de México.
La expectativa es clara: se prevé que la jueza dicte la prisión preventiva oficiosa y que la defensa solicite la ampliación del plazo constitucional para ganar tiempo antes de que se resuelva si Ruffo es vinculado a proceso. De confirmarse, el convoy emprenderá el viaje hacia la seguridad extrema del Altiplano.
Un amparo a la distancia En paralelo al drama en el centro del país, la defensa del panista movió sus piezas judiciales a miles de kilómetros. En Ensenada, un secretario en funciones de juez adscrito al Juzgado Séptimo de Distrito en Baja California le concedió a Ruffo Appel una suspensión de plano.
El amparo promovido reclamaba privación ilegal de la libertad, incomunicación y posibles actos de tortura. Aunque el juez otorgó la medida cautelar, esta fue estrictamente para garantizar que el exgobernador no sea incomunicado y no sufra malos tratos o tortura por parte de las autoridades encargadas de su custodia, sin frenar el inminente proceso penal que lo mantiene atrapado en esta larga noche.
(Con información de Abel Barajas y Benito Jiménez / Reforma, y de Manuel Espino / El Universal).
No hay comentarios.:
Publicar un comentario