7 oct 2006

Intelectuales amlistas

Balance inicial/Jaime Sánchez Susarrey

Tomado de Reforma, 07/10/2006

Perogrullo: el Peje no va a la baja, va en picada. La amenaza que representaba en la víspera del 2 de julio se ha convertido en una opera bufa. El Rey de Cacahuate preside el Poder Ejecutivo de la República de las Manías en forma itinerante. Desde ese trono lanza rayos a diestra y siniestra. Nadie se salva, pero los más odiados son los amigos de antaño, tanto en el mundo del periodismo como del dinero, que lo han traicionado.
La descomposición es mayor y todo apunta a que lo que viene será peor. La probable derrota de César Raúl Ojeda, candidato del PRD en Tabasco, el próximo 15 de octubre se convertirá en la puntilla. De ese golpe no podrá levantarse. Andrés Manuel lame sus heridas y patalea, pero está fatalmente tocado. El prudente silencio que han guardado él y sus colaboradores cercanos ante las críticas de Cuauhtémoc Cárdenas es más que sintomático. El final se acerca ya y habrá de todo... menos serenidad.
Ha llegado, pues, la hora de emprender un balance inicial. ¿Por qué y cómo el Peje pudo llegar tan lejos? La pregunta es obligada porque el personaje tiene un lado grotesco, irracional, corrupto y cínico. Ahí están las historias de Ponce y Bejarano. Pero no sólo eso. Cada que enfrentaba una situación adversa -el fallo de la Suprema Corte sobre el Paraje San Juan o el proceso de desafuero- Andrés Manuel peló los dientes y enseñó el cobre. Sin embargo, el individuo siguió encumbrándose y estuvo a una nada de convertirse en presidente de la República.
Sería absurdo negar su astucia y olfato político. Hay incluso un componente carismático en su personalidad. La seducción que ejerció sobre un sector importante de la población es real. La gente que depositó su fe en él procedía de muchos estratos y no pocos de ellos eran cultos y letrados. Tocó incluso fibras en franjas de las clases medias y del ámbito empresarial, para no hablar de la clase política. El fenómeno López Obrador, en suma, no se puede explicar sólo por el personaje, ya que sin el concurso y el impulso de muchos otros jamás habría llegado tan lejos.
Hagamos, pues, una disección inicial.
El peor error del ingeniero se llama Andrés Manuel López Obrador. Cuauhtémoc Cárdenas se equivocó de cabo a rabo con él. Midió mal el temple de su personalidad, el tamaño de sus ambiciones, su capacidad de intriga y de traición. Pero sobre todo, no se percató de la enfermedad mental del personaje. Sólo así se explica que lo haya cobijado desde que lo conoció en Tabasco en 1988 hasta que lo promovió a la presidencia del PRD, para finalmente empujarlo a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Eso pasó mientras otros cuadros del PRD debieron abandonar el partido por no tener espacios para la crítica y la acción política. Sin embargo, hay que decir en descargo del ingeniero que él fue uno de los primeros en advertir los riesgos que representaba para el PRD y para la República su eventual victoria. Por eso decidió competir, sin éxito, contra él por la candidatura a la Presidencia de la República y por eso, también, se ha deslindado tajantemente del sainete poselectoral del Rey de Cacahuate.
El alineamiento de los intelectuales de izquierda con AMLO no fue menos impresionante. Varios de ellos habían abandonado el PRD por disentir de los modos de Cárdenas, "líder moral" del perredismo, y otros se preciaban de ser el producto más sofisticado de las universidades alemanas, inglesas y francesas. Su conocimiento de las tradiciones europeas y de las teorías críticas del capitalismo en su fase posimperialista los perfilaba como la vanguardia ilustrada de una izquierda moderna y democrática.Vana ilusión. Uno a uno, aunque por diferentes razones, fueron abdicando hasta que terminaron defendiendo la peor de las causas. La debacle inició con el famoso manifiesto de apoyo a López Obrador durante el proceso del desafuero. El contenido del mismo era la negación de la razón y de la historia. Entre otras barbaridades, establecía que a la fecha (año 2005) no se había celebrado en México ninguna elección democrática... lo más grave fue que entre los abajo firmantes se encontraban personalidades que habían jugado un papel fundamental en la construcción del IFE y en los comicios del 2000.
Lo que vino posteriormente fue aún más grotesco. La cargada a favor de López Obrador se volvió una marabunta. Ninguno quería quedar fuera. De ahí que valga la pena construir una pequeña tipología de las razones (y sinrazones) de esa epidemia:
a) El intelectual trepador. Suele ser un personaje de apellido compuesto (o casi), con grado de doctor (de preferencia en alguna universidad teutona), que se ha desempeñado como funcionario público en administraciones pasadas (lo mismo bajo el priismo que en el "gobierno del cambio"), que aspira a permanecer en la nómina y trepar en el escalafón (ya no basta una asesoría o una embajada, se busca una cancillería, como mínimo) y que, en consecuencia, está dispuesto a todo para mantenerse en la gracia del presunto y "seguro" ganador de la contienda.
b) El políticamente correcto. No es menos ambicioso que el trepador, pero es más calculador y racional. Su biografía no ha transcurrido en el mundo de la burocracia. Se considera independiente, aunque siempre está cerca del Príncipe en turno -más de uno que de otros-. Es eminentemente pragmático. Se puede sentar lo mismo con un tecnócrata que con un ranchero de Guanajuato y no tiene dificultades para entender la psicología tropical. Es capaz de admitir que un líder tiene defectos y veleidades, pero declara su fe absoluta en las instituciones. Desde su pequeño Olimpo desautoriza a aquellos que alertan sobre enormes peligros. Y sobre todo, es realista: la inminencia de la victoria de un candidato le resulta siempre una razón de peso para no confrontarse con él.
c) El carbonero con resentimiento social. No hace examen de conciencia ni tiene dudas. Su toma de partido, como su fe, es total. Con el líder hasta la muerte. No cuenta el hombre, importa que pueda ganar. Si Cárdenas en el 88 lo dejó sin habla, AMLO en el 2006 le robó el alma (y del cerebro mejor ni hablamos).
d) El intelectual Sol. No es un tipo ideal, es un ejemplar único. Cabecita blanca. Hombre de ocurrencias, que no de ideas. Monta piras en el Zócalo y patíbulos para apóstatas (se ensaña particularmente con las mujeres). Aunque de prosa profusa y difusa, es venerado y admirado. Su silencio ante la "traición" de Cuauhtémoc dice más que mil palabras. Por valiente no se le conoce.
En suma, de todos ellos no se podía ni se puede esperar más; como decía Marx citando a Dante, lasciate ogni speranza.

6 oct 2006

Lista de Candidatos a magistrados

LISTA DE TREINTA Y DOS CANDIDATOS SELECCIONADOS POR EL PLENO DE LA SCJN EN SU SESIÓN PÚBLICA CELEBRADA EL DOS DE OCTUBRE DE DOS MIL SEIS, PARA CONTINUAR EN EL PROCEDIMIENTO QUE PERMITA INTEGRAR LAS SEIS TERNAS QUE SERÁN PROPUESTAS A LA CÁMARA DE SENADORES DEL CONGRESO DE LA UNIÓN PARA LA DESIGNACIÓN DE SEIS MAGISTRADOS DE LA SALA SUPERIOR DEL TRIBUNAL ELECTORAL DEL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN.


1. Aguilar Domínguez José Javier
2. Alanís Figueroa María del Carmen
3. Aragón Mendía Adolfo Octaviano
4. Barreiro Perera Francisco Javier
5. Bermúdez Molina Estuardo Mario
6. Cárdenas Ramírez Francisco Javier
7. Carrasco Daza Constancio
8. Covarrubias Dueñas José de Jesús
9. Díaz de León D’Hers Elvia Rosa
10. Domínguez Belloc Guillermo
11. Elizondo Gasperín María Macarita
12. Favela Herrera Adriana Margarita
13. Galván Rivera Flavio
14. González Oropeza Manuel
15. Laynez Potisek Javier
16. Mercado López Héctor Arturo
17. Meza Pérez Jorge
18.Morales Paulín Carlos Axel
19. Mota Cienfuegos María del Rosario
20.Nader Kuri Jorge
21.Nava Gomar Salvador Olimpo
22. Oñate Laborde Alfonso
23. Ortiz Rascón Silvia Gabriela
24.Penagos López Pedro Esteban
25. Rebollo Fernández Antonio José Luis
26. Reséndiz Núñez Cuauhtémoc
27. Ronzon Sevilla Carlos
28. Silva Adaya Juan Carlos
29. Silva Rodríguez Jacinto
30. Suarez Camacho Humberto
31. Tena Campero Germán
32. Wynter García Jorge Enrique Edén

Por otra parte, en términos de lo previsto en la fracción II del punto quinto del Acuerdo Plenario 13/2006, se convoca a los referidos candidatos a comparecer el miércoles once de octubre del año en curso ante el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en su salón de sesiones del edificio sede de este Alto Tribunal ubicado en la calle de Pino Suárez número 2, colonia Centro, Delegación Cuauhtémoc, México Distrito Federal (...)
- - - - - - LICENCIADO RAFAEL COELLO CETINA SECRETARIO GENERAL DE ACUERDOS EN FUNCIONES DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN, - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - C E R T I F I C A - - - - - - - - - - - - - Que el Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en su Sesión Pública celebrada hoy, dos de octubre de dos mil seis, por unanimidad de once votos de los señores Ministros Sergio Salvador Aguirre Anguiano, José Ramón Cossío Díaz, Margarita Beatriz Luna Ramos, Juan Díaz Romero, Genaro David Góngora Pimentel, José de Jesús Gudiño Pelayo, Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, Sergio A. Valls Hernández, Olga María del Carmen Sánchez Cordero de García Villegas, Juan N. Silva Meza y Presidente Mariano Azuela Güitrón, aprobó la LISTA DE TREINTA Y DOS CANDIDATOS SELECCIONADOS POR EL PLENO DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN PARA CONTINUAR EN EL PROCEDIMIENTO QUE PERMITA INTEGRAR LAS SEIS TERNAS QUE SERÁN PROPUESTAS A LA CÁMARA DE SENADORES DEL CONGRESO DE LA UNIÓN PARA LA DESIGNACIÓN DE SEIS MAGISTRADOS DE LA SALA SUPERIOR DEL TRIBUNAL ELECTORAL DEL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN, que antecede.- México, Distrito Federal, dos de octubre de dos mil seis.

Fuente : SCJN

La Izquierda y la Yihad

Por Fred Halliday, profesor de Relaciones Internacionales en la London School of Economics y en el Institut Barcelona d’Estudis Internacionals. Es autor de El islam y el mito del enfrentamiento (Bellaterra, 2005).
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia

Tomado de EL PAÍS, 05/10/2006.

En los últimos años, y especialmente desde que Estados Unidos invadió Irak, en marzo de 2003, se han visto en todo el mundo señales de una convergencia creciente entre las fuerzas de la militancia islamista y la izquierda antiimperialista. Aparte de una simpatía muy extendida -aunque normalmente no expresada- hacia los atentados del 11-S, justificada porque “los americanos se lo merecían”, desde 2003 hemos visto una coincidencia explícita de políticas y un sólido apoyo a la “resistencia” iraquí -en la que hay fuertes elementos islamistas- y, más recientemente y de forma todavía más explícita, al Hezbolá libanés.
Hace poco, unos manifestantes radicales vascos marcharon precedidos por un militante que ondeaba una bandera de Hezbolá. Además, como la mayoría de los que se opusieron a la invasión de Irak en 2003 también se habían opuesto a la invasión de Afganistán en 2001, existe asimismo, reconocida o no, una actitud de apoyo a los grupos armados antioccidentales, es decir, talibanes, que están actuando en dicho país.
Al mismo tiempo, algunos políticos de extrema izquierda en Europa han tratado de hacer causa común con representantes de los partidos islamistas en temas relacionados con el antiimperialismo y la exclusión social en Occidente. Un ejemplo es la acogida dada por la izquierda británica -incluido el alcalde de Londres- al líder de los Hermanos Musulmanes, el jeque Yusuf al Qaradaui. Y más importantes aún que el apoyo a los grupos guerrilleros islamistas, por supuesto, son las alianzas entre Estados: Irán cuenta cada vez más con el apoyo de Venezuela. Chávez ha ido a Teherán un mínimo de cinco veces. Nos encontramos, quizá de manera incipiente, ante un nuevo frente unido internacional.
Lo cierto es que este asunto de la relación entre la izquierda radical y el islam político tiene una larga historia que debería hacer reflexionar a quienes tratan hoy de formar una alianza, aunque sea “táctica”, con los movimientos y Estados islamistas. Ya lo intentaron los primeros bolcheviques: ante el bloqueo de la revolución proletaria en Europa después de 1917, volvieron la mirada hacia las fuerzas antiimperialistas y, a veces, islámicas que actuaban en aquella época en Asia. El primer país del mundo que reconoció la Revolución Bolchevique fue el reino de Afganistán, en pleno conflicto con los británicos. Desde aquel momento, Lenin recomendó que la Rusia soviética prestara siempre “especial atención” a las necesidades del pueblo afgano, un consejo que iba a tener consecuencias irónicas pero históricas en 1979. Incluso en los años posteriores a 1945, los estrategas soviéticos intentaron hallar un contenido “democrático nacional” en el islam e interpretar su énfasis en la igualdad, la caridad, el reparto de la propiedad y, no menos importante, la lucha -es decir, la yihad-, como formas primitivas de comunismo. Aunque en Moscú algunos orientalistas describían al profeta Mahoma como un agente del capitalismo comercial, otros autores marxistas, sobre todo el especialista francés Maxime Rodinson, trazaron una imagen más positiva, si bien este último reconoció posteriormente que su admiración por Mahoma derivaba, en parte, de las similitudes que veía entre él y Stalin.
Sin embargo, esta simpatía y esta búsqueda de alianzas tácticas quedaron eclipsadas durante mucho tiempo por otra tendencia, la del enfrentamiento y la lucha entre el comunismo y el socialismo, por un lado, y el islamismo organizado por otro. En los años veinte y treinta, los bolcheviques se encontraron con una inmensa oposición religiosa y tribal en Asia Central y trataron de destruir las bases sociales de la religión organizada, fundamentalmente mediante la emancipación de las mujeres, a las que, en aquel contexto social, veían como un sucedáneo de proletariado. Como presagio de la guerra fría, la insurrección nacional en España, que acababa de vivir sus guerras coloniales en Marruecos, reclutó a decenas de miles de soldados árabes para la Guerra Civil, con el argumento de que el catolicismo y el islam recibían el mismo trato por parte de las fuerzas impías de la República.
A partir de los años cincuenta y sesenta, la situación empezó claramente a cambiar. En el mundo árabe, frente al ascenso del nacionalismo laico -sobre todo el “nacionalismo árabe” de Egipto-, Occidente y varios Estados conservadores como Arabia Saudí recurrieron a la religión, denunciaron el comunismo como un invento de los judíos y criticaron el socialismo por promover el ateísmo y la lucha de clases. En 1965, Arabia Saudí creó su propia organización internacional en contra de los socialistas, la Liga Islámica Mundial, a través de la cual financiaba y guiaba a grupos de todo el mundo; la Liga sigue en activo, sobre todo entre los inmigrantes musulmanes en Europa occidental, y mantiene -cosa tal vez sintomática- un gran edificio en el centro de Bruselas. En Egipto, el enfrentamiento entre los Hermanos Musulmanes y el régimen nasserista fue en aumento, y su líder, Sayyid Qutb -posteriormente, la inspiración intelectual de Osama Bin Laden-, murió ejecutado en 1966.
Varios países de Oriente Próximo utilizaron la oposición creciente entre la izquierda laica y las fuerzas islamistas en el contexto de la guerra fría. Por ejemplo, en Turquía, el ejército promovió a grupos islamistas contra la extrema izquierda en los años setenta. En Siria, los opositores al régimen baazista fomentaron un levantamiento de los Hermanos Musulmanes en 1982. Incluso en Israel, en los años setenta, las autoridades de ocupación, decididas a debilitar las instituciones laicas de Al Fatah, permitieron que varios grupos islamistas, que más tarde se convirtieron en Hamás, abrieran centros educativos y universidades y recibieran fondos de la Liga Islámica Mundial.

Esta movilización del islam contra la izquierda resultó evidente, sobre todo, en tres países. En Sudán, la llegada al poder en 1989 del Frente Islámico Nacional -una rama alejada de los Hermanos Musulmanes- representó el recurso generalizado a la cárcel, la tortura y la ejecución contra los opositores laicos y de izquierdas. El FIN seguía el modelo de partido leninista y pretendía, además de aplastar a los comunistas en Sudán, llevar a cabo la política revolucionaria de exportar su modelo a Egipto, Túnez, Argelia y Eritrea, entre otros lugares. En esta tarea contó con la ayuda, entre 1990 y 1996, de un distinguido huésped internacionalista, Osama Bin Laden. Aún mayor fue la represión en Indonesia en 1965, cuando el ejército se volvió en contra del Partido Comunista, en aquel entonces el más numeroso fuera de los países comunistas. Los grupos islamistas unieron sus fuerzas a las del ejército y otros grupos interesados en arreglar cuentas locales y, en una serie de matanzas cometidas en Java y otras islas, asesinaron a un millón de personas.
La alianza más espectacular y con más consecuencias entre Occidente y el islamismo fue, claro está, la que se produjo en Afganistán. En la mayor operación secreta llevada a cabo por la CIA, Estados Unidos, con ayuda de Arabia Saudí y Pakistán, trabajó a lo largo de los años ochenta para movilizar a las fuerzas islamistas en contra del Gobierno del Partido Democrático Popular y las fuerzas soviéticas que acudieron en su auxilio en diciembre de 1979. Fue en Afganistán donde Bin Laden organizó su ejército de combatientes yihadistas procedentes de todo el mundo y donde elaboró la ideología de lucha internacional que cristalizó el 11 de septiembre de 2001. No parece que a los que respaldaban a los islamistas afganos en los años ochenta les preocuparan las consecuencias posteriores de sus actos. Y, sin embargo, la guerra afgana fue al mundo del siglo XXI lo que la Guerra Civil española a la II Guerra Mundial, la cocina del diablo en la que se prepararon por primera vez todos los caldos que después envenenaron al mundo.
A esta historia de la yihad contra la izquierda, a lo largo de muchos decenios, hay que añadir otra cosa más, las enormes diferencias que deberían separar cualquier programa imaginable de la izquierda radical de los de los partidos islamistas. Los derechos de la mujer, el secularismo, la libertad de expresión, son temas en los que estas dos corrientes políticas se oponen radicalmente. Como deberían oponerse en relación con otro aspecto, que es la falta absoluta, en el programa islamista, de cualquier internacionalismo de inclusión; por el contrario, al mismo tiempo que hacen sus llamamientos a la umma, la comunidad de los musulmanes, los islamistas -tanto Al Qaeda como Hezbolá- desprenden veneno y un chovinismo implacable respecto a los cristianos, los judíos e incluso los musulmanes que no sean de su misma secta. Seguramente, quienes desde la izquierda se alían hoy con los islamistas lo hacen remitiéndose a cierto concepto de falsa conciencia. Pero está por ver qué conciencia es la más equivocada.

Ibartz, AMLO y los intelectuales mexicanos


Joaquim Ibartz, corresponsal en México de La Vanguardia.

Intelectuales mexicanos entregados a la causa antidemocrática
Tomado de La Vanguardia, 05/10/2006


Escritores de renombre, pintores famosos, escultores de prestigio, académicos ilustres, periodistas de brillante trayectoria forman parte de la estrategia de desestabilización política y destrucción de las instituciones democráticas mexicanas. A través de la prensa, radio y televisión, reconocidos intelectuales pregonan cuanto concepto sirva para confundir a la población y desprestigiar la victoria en las urnas de Felipe Calderón.
Numerosos columnistas siguen defendiendo la causa de Andrés Manuel López Obrador, el candidato derrotado que se autoproclamó "presidente legítimo" y que mandó al diablo a las instituciones. En cada uno de sus escritos, hacen lo posible para convencer al público de que en México se ha cometido un fraude monumental electoral, que sólo ellos vieron.
Un buen número de esos intelectuales se separó de López Obrador cuando el Tribunal Federal Electoral proclamó a Felipe Calderón presidente electo; otro grupo se alejó cuando el cacique populista ordenó el bloqueo –que duró 47 días- del Centro Histórico y de varias de las avenidas más emblemáticas de la capital. Unos más rompieron cuando el candidato derrotado anunció que el 20 de noviembre se autoimpondrá la banda presidencial.

4 oct 2006

Felipe Calderón en Colombia

Comentado en la III emisión de Imagen Informativa que conduce Jorge Fernández Menéndez 90.5 de FM
El Presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez ofreció hoy al Presidente electo Felipe Calderón el apoyo de su Gobierno para combatir el narcotráfico.

Dijo Calderón en una entrevista a la salida de la reunión:
(...) Quiero expresar mi agradecimiento al señor Presidente Uribe por su voluntad y disposición para intercambiar experiencias y asesoría en temas vitales para México, En concreto, los temas de seguridad pública y de justicia penal sobre los cuales hemos conversado esta mañana.(…) Colombia ha tenido una intensa batalla por erradicar esos terribles males.(…) Queremos aprender de las mejores experiencias y aplicar acciones contundentes en la lucha contra la inseguridad en nuestro país que aquí en Colombia se ha traducido en la política de seguridad democrática...
Y ante la pregunta de Guadalupe Contreras, de Canal 11: (…) Sobre el narcotráfico, específicamente si ¿hubo algún acuerdo, algún mecanismo de cooperación México-Colombia que se vaya a implementar durante su administración en materia de cooperación para combatir el narco?

-FELIPE CALDERÓN: (…) Sé que el Presidente Uribe ha sido un Presidente que ha enfrentado con enorme valor y acierto el tema del narcotráfico en Colombia y me externó su disposición de colaborar con México para encontrar los mecanismos de diálogo y ayuda recíproca que nos permitan sumar esfuerzos para combatir este flagelo en nuestros respectivos países.
Y en efecto, Jorge:
Colombia ha tenido avances importantes, por ejemplo la denominada “política de seguridad democrática”, la cual busca derrotar por la vía militar a los grupos armados que operan alla; concretamente las autodenominadas AUCy las FARC.
La política de seguridad democrática es una política que propone un papel más activo de la sociedad colombiana dentro la lucha del estado y de sus órganos de seguridad frente la amenaza de grupos insurgentes y otros grupos armados ilegales.
Jorge mira a lo que ha hecho Colombia:
De acuerdo al la oficina de Naciones Unidas sobre Drogas y Crimen y al informe 2005 de Estrategia para el Control Internacional de Narcóticos, del gobierno de EE UU– fue un año récord en erradicación, y en combate al narco: Por ejemplo “se fumigaron y erradicaron manualmente hectáreas de coca y 2, 124 hectáreas de de amapola; se decomisaron 223 toneladas métricas de cocaína y base de coca.
La Policía Antinarcóticos colombiana destruyó 107 laboratorios de procesamiento de cocaína y casi 800 de pasta base…Los activos decomisados aumentaron en 500 por ciento. Se capturaron a 275 narcos. Y se llegó al récord de 304 extraditados."

Quizás en eso último si hay que aprenderle en la lista record en extraditables y sobre todo la de los hermanos Rodríguez Orejuela.
Sin embrago, Jorge señalan los informes que: “A pesar de las incautaciones sistemáticamente voluminosas (de cocaína, pasta y precursores químicos), todavía no se ha logrado reducir la oferta de drogas en el mundo”.
Pero sabrá el presidente Calderón que en buena parte de esos resultados es por la ayuda de EE UU en el marco del Plan Colombia. Como sabes EE UU ha invertido en el Plan cerca de $6,000 millones durante los últimos seis años para combatir al narcotráfico y las guerrillas de izquierda.
Y con todo respeto: La guerra contra las drogas, como está planteada en Colombia ha sido un fracaso. Es evidente la urgencia de reemplazarla por una estrategia global más coherente, que asuma el consumo como una cuestión de salud pública, y no solo un asunto policiaco, por ejemplo Jorge en lugar de derramar glifosato sobre los campesinos, se haga énfasis en verdaderos programas de desarrollo alternativo.
Además Colombia tiene pendiente el asunto de los grupos armados, concretamente los paramilitares y de las FACR: Hatsa este momento no hay dialogo con los lides de las FARC
ES importante escuchar las experiencias de otros países pero de ahí a seguir el ejemplo en todos los frentes ¡Cuidado!
¿Para que buscas fuera lo que tienes en casa?
¡No hay que buscarle tres pies al gato!
He venido siguiendo a Felipe en toda la campaña y debo decirte que el ha hecho una de las mejores propuestas sobre el tema, por ejemlo destaca la creación de un Programa de Seguridad Publica y Justicia Penal que presentó el martes 30 de mayo. Son en total veinte propuestas, una de ellas es proponer reformas a la Ley Orgánica de la PGR y el Poder Judicial, para el establecimiento del ministerio público y juzgados especializados en delincuencia organizada..desarrollar una intensa política de prevención del delito… la incorporación de instrumentos tecnológicos de punta para fortalecer la seguridad ciudadana…,
Y sobre la unificar las policías federales bajo un solo mando, no estoy tan seguro de que ello funcione.

Y todavia más Jorge tengo conmigo el discurso de Felipe Calderón a las 17:10 horas del sábado 26 de junio de 2006 en el auditorio de la Asociación de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo, Tamaulipas;

Quizá el discurso más duro que pronunció contra el narcotráfico y de donde seguramente gano varios miles de votos.
Dijo Calderón: "..de frente a ustedes asumo el compromiso que anuncié en el debate nacional...¿Para ello qué vamos a hacer?:
Renovar la policía y hacer una policía mejor reclutada, más fuerte, más digna, mejor entrenada, más comprometida.
Crear el sistema único de información criminal que ponga al servicio del Estado la capacidad tecnológica e informática suficiente para poder avanzar frente al crimen."
(Formar) Ministerios públicos y jueces que no estén a merced del plomo o la plata del crimen organizado. Por eso, quiero crear una dependencia la Agencia Mexicana contra el Narcotráfico y reclutar ministerios públicos especializados en este tipo de delitos...,bien pagados...,
Y que no sólo estén bien pagados sino que estén bien cuidados, protegidos hasta la exageración, protegidos más que cualquier otro mexicano, más que el Presidente de la República;
Y recientemente en la reunión de la Conago en Nayarit calderón se comprometio a trabajar en un gobierno que cumpla y haga cumplir la ley …Los mexicanos no podemos ni debemos seguir siendo rehenes de la delincuencia, agrego y planteo los mismos puntos de la reunion de Nuevo Laredo.

Cae la noche y el mundo, por fin, guarda silencio.

 Es de noche: a esta hora despiertan las canciones de los amantes Por Fred Alvarez Palafox Cae la noche y el mundo, por fin, guarda silencio...