17 nov 2006

Xavier Sala i Martín


Un gran sentido del humor/Xavier Sala i Martín*

Este año Estados Unidos ha conseguido el pleno: todos, absolutamente todos los premios Nobel científicos han ido a parar a ciudadanos norteamericanos, que han estudiado en el sistema educativo norteamericano y que dan clases en universidades norteamericanas: un médico de Stanford y otro de la Massachusetts Medical School, un economista de Columbia, un químico de Stanford y un físico de Berkeley, además de un físico de la NASA. Toda una demostración de la superioridad universitaria de Estados Unidos a la que, si quieren, pueden añadir al premio de Literatura turco, que es profesor de la Universidad de Columbia.

El ranking mundial producido por la Jiao Tong de Shanghai en China muestra que, en el año 2006, 17 de las 20 mejores universidades del mundo eran americanas (las otras tres eran dos inglesas, Oxford y Cambridge, y una asiática, Tokio).
Ni una sola era de la Europa continental. Además, Estados Unidos produce el 30% de los artículos en ciencias e ingeniería, el 44% de los artículos científicos más citados y el 70% de los premios Nobel. Lejos quedan los días en que las grandes universidades estaban en Alemania, Francia e Inglaterra. ¿A qué se debe ese cambio copernicano?

Una explicación es que los americanos entienden que la educación es prioritaria y, a diferencia de los europeos, ellos no sólo lo dicen sino que actúany gastan el doble que nosotros en educación. Otra explicación es que ellos han entendido que el derecho a la educación no quiere decir necesariamente que toda la educación deba ser pública. Aunque tampoco quiere decir que las universidades públicas sean malas: de las 17 mejores universidades americanas, 8 son públicas (entre ellas está la famosa Universidad de Berkeley en California). El debate no es sobre si pública o privada, sino si la universidad se enfrenta a un sistema de incentivos que la lleva a buscar la excelencia.

Y el mejor sistema de incentivos que se ha inventado el hombre es el de la competencia. Sí, sí: competencia, ese fenómeno tan odiado por los intelectuales de izquierda europeos, ese fenómeno que impone disciplina, obliga a conseguir resultados y asegura que las cosas funcionen en la economía… y también en la universidad. En Estados Unidos las universidades (públicas y privadas) compiten para atraer a los mejores estudiantes y contratar a los mejores profesores; en Europa, por el contrario, los estudiantes vienen casi dados por la geografía, y los profesores son funcionarios. Los americanos compiten por obtener financiación pública y privada y eso les lleva a hacer cosas útiles para la sociedad; el presupuesto de los europeos viene dictado por los burócratas del Gobierno. Los americanos compiten por hacer un plan de estudios mejor que el de los rivales, lo que les obliga a actualizar contenidos a medida que la ciencia avanza y los tiempos cambian; los planes de estudios europeos viene dictados centralmente por un conjunto de sabios iluminados.
Los americanos compiten para atraer las donaciones de los ex alumnos, cosa que obliga a los profesores a dar una buena educación; en Europa nadie tiene incentivos para satisfacer a los estudiantes porque la financiación viene dada por el Estado.
Hagamos un ejercicio mental: ¿se imaginan dónde estaría el Barça si se viera encorsetado por las reglas que oprimen a nuestra universidad? ¿Qué pasaría si todos los jugadores fueran funcionarios con salarios fijados por el ministerio y si todos ellos debieran jugar cada día independientemente de su actitud en los partidos y entrenamientos? ¿Qué pasaría si los ingresos del club no estuvieran ligados al éxito deportivo, si no se pudiera pagar más para atraer a los mejores jugadores del mundo o si no pudiera deshacerse de los jugadores que no han rendido lo que se esperaba de ellos? ¿Qué pasaría si las tácticas que debe seguir el equipo fueran decididas por el Gobierno y no por el entrenador? ¿No creen que eso hundiría al Barça en un mar de mediocridad? Y si es así, ¿por qué permitimos que pase eso mismo en nuestras universidades? Pues no lo sé… aunque supongo que eso refleja que, en el fondo, nos importa más el fútbol que la educación de nuestros hijos.
Los detractores oficiales de lo americano dicen que la competencia conlleva elitismo y que en EE UU. sólo los ricos pueden acceder a la universidad. Esto no es del todo cierto: todos los ciudadanos americanos tienen derecho a asistir a una universidad pública gratuita (e, insisto, muchas de esas públicas son líderes mundiales), el Gobierno federal gasta unos 100,000 millones de dólares en becas, el 25% de los hijos de familias pobres van a la universidad y, lo más importante, las mejores universidades privadas son gratis para los estudiantes de las menos favorecidas: Harvard, por ejemplo, no cobra matrícula a las familias con ingresos inferiores a 40,000 dólares anuales y ofrece grandes descuentos a las que cobran menos de 60,000 dólares. Todo eso conlleva que no sólo la proporción de jóvenes americanos que va a la universidad sea superior (repito, superior) a la europea, sino que, además, tienen el privilegio de ir a las mejores universidades del mundo.
En el año 2000, los líderes europeos se reunieron en Lisboa y proclamaron que Europa sería el líder mundial en tecnología, conocimiento y competitividad en el 2010. Si no están dispuestos a arreglar el problema de fondo de nuestras universidades, esas declaraciones de falsa grandeza sólo sirven para demostrar que ellos, nuestros políticos, también tienen un gran sentido del humor.
Tomado del periódico La Vanguardia; 17/11/2006

*Fundació Umbele, Columbia University y UPF; catedrático de economía de Columbia University i Professor Visitant de la Universitat Pompeu Fabra; una de las principales figuras mundiales de la economía del desarrollo; premioRey Juan Carlos y el Kenneth Arrow 2000; es un observador de la vida política y social catalana.

Otros datos del autor; en una na entrevista al profesor Xavier Sala i Martín; publicado en El País, 26/08/2005.

Pregunta: -¿Es usted emergente o divergente?

Respuesta:No puedo ser emergente, acabo de hacer 42 años.
P: -Pero provocador sí es.

R: Si por eso entendemos que no soy un borrego intelectual, sí. La corrección política tendría que estar divorciada de la intelectualidad, pero lamentablemente no lo está. El progreso está hecho contra la mayoría, y la corrección política la dicta la mayoría.

P: ¿El Estado de bienestar es políticamente correcto?

R. Lo políticamente correcto para una nación no es ganar pasta, sino aumentar el bienestar. Obviamente, como dice Woody Allen, lo más importante no es el dinero, sino las tarjetas de crédito. La ONU habla de índice de bienestar midiendo salud, renta, desarrollo, educación... Al final del día, todo eso se compra con dinero.

P: ¿Por eso dicen que el poder global es de las multinacionales?

R: Si en el mundo mandaran las empresas, no intentarían meter en la cárcel a Bill Gates. El poder lo tienen los países.

P: ¿Es usted lo que se llama un hombre de derechas?
R: Ni de izquierdas ni de derechas, sino todo lo contrario. Las dos son esquizofrénicas. La derecha predica libertad cuando se habla de economía, pero si hablamos de sexo, religión o gays pide al Estado que preserve los valores. La izquierda es igual, pero al revés. El individuo es estúpido a la hora de gastar, pero a la hora de casarse, no. Yo soy igual las 24 horas del día. Mi lema es: ¡Que no me toquen la cartera ni la bragueta! La derecha mete la mano en la bragueta. La izquierda, en la cartera.
"Algunos oyen su nombre y huyen al grito de "ultraliberal". Otros le dan el Premio de Economía Juan Carlos I. La FAES lo invita y él suelta una soflama proafricana que ya quisiera Bono. Reniega de izquierda y derecha. Da clases en la Columbia de Nueva York y en la Pompeu Fabra de Barcelona. Preside la Comisión Económica del Barça. Tiene una fundación en África (Umbele) que manda dinero a los misioneros... Con ustedes, el paradójico, incisivo e irritante Xavier Sala i Martín."

¿Donde esta la Izquierda hoy?


Una nueva izquierda/Ulrich Beck*

Quien deseaba, tras la caída del muro de Berlín, que la imaginación política de la izquierda -liberada del dogmatismo marxista- alcanzara el poder, siente una profunda decepción.
Es poco probable que los países europeos sigan siendo Estados modernos, acomodados y avanzados, si los partidos políticos de Europa siguen actuando como jubilados. Estoy horrorizado ante la falta absoluta de análisis sobre la situación de Europa en el mundo y de nuevas ideas que exploren lo político.
¿Dónde está la izquierda? Callada. ¿Qué dicen los sindicatos? Han enmudecido. ¿Qué proponen los intelectuales? Nadie responde. Si realmente hay algo por cosechar, son las contradicciones podridas del árbol de la ciencia de la derecha.

El pensamiento ha perdido su capacidad política respecto a todos aquellos problemas que mueven el mundo, desde la protección del medio ambiente, pasando por la interdependencia de la economía mundial, hasta los movimientos migratorios y las cuestiones regionales y globales referentes a cómo alcanzar la paz. Todo aquello que da fuerzas al nacionalismo en Europa es, irónicamente, de ámbito internacional: el desempleo masivo, la afluencia de refugiados, las guerras y el terrorismo.
¿Y qué hay de la izquierda? Como tantas otras cosas, la izquierda se ha desmigajado y pluralizado. Si por un lado se diferencia lo “proteccionista” de lo “abierto al mundo” y por el otro lo “nacional” de lo “transnacional”, entonces se pueden distinguir cuatro maneras de ser hoy de izquierdas: la proteccionista, la neoliberal (la tercera vía), la que vive encerrada en su ciudadela y la cosmopolita.
En todas partes se reclama “flexibilidad”, lo que al fin y al cabo quiere decir que un patrón tiene el poder de despedir a su empleado con más facilidad. Los empleos serán más fácilmente rescindibles, lo que significa “renovables”. La consecuencia es que cuantas más relaciones de trabajo sean “desregularizadas” y “flexibilizadas”, más rápidamente se transformará la sociedad de trabajo en una sociedad del riesgo, en la que ni el modo de vida, para los individuos, ni las medidas, para el Estado y la política, serán previsibles.

La izquierda proteccionista se ha formado oponiéndose a esta política económica de la inseguridad. Su hechizo y su antídoto: la negación colectiva de la realidad. Estos representantes victoriosos de un proteccionismo del Estado social, nacional y de izquierdas sencillamente no quieren admitir que la crisis del sistema social no es coyuntural.
Acaba una época, que en Europa ha dado la impresión de que efectivamente hubieran sido resueltos todos los grandes retos para garantizar a la mayoría de las personas una vida segura y en libertad. Quien considere sagrado el volumen y el nivel de las prestaciones del Estado del bienestar -ante los previsibles desplazamientos en la pirámide de población, ante la reducción de la oferta de trabajo retribuido en el capitalismo digital y ante el aumento de demanda de trabajo retribuido- pone en peligro todo el conjunto.
El nacionalismo miope de la izquierda proteccionista (a la que tienden también comunistas y ecologistas) hace más fácil convertirse a la derecha xenófoba. Pues en la defensa del “nacionalismo del bienestar” las ideologías de la derecha y de la izquierda van de la mano.
La izquierda neoliberal se toma en serio el desafío de la globalización, busca un nuevo vínculo entre el Estado nacional y el mercado global, formulado en el programa político de la tercera vía, en particular en el Nuevo Laborismo. En palabras de Anthony Giddens, se trata de un intento de adaptar el programa de la socialdemocracia a un mundoque en las últimas cuatro décadas ha cambiado radicalmente. Precisamente la izquierda neoliberal se ha creado una identidad oponiéndose a la izquierda proteccionista. Por un lado, quiere acceder a las “nuevas realidades” con una política reformista de izquierdas. Por el otro, sigue estando atada al contenedor mental y a la idea de hacer política de ámbito nacional. Quien quiera cambiar algo bajo estas premisas incuestionables tiene que ser “injusto”, restar y rechazar derechos.
Los reformadores neoliberales del Estado social pueden buscar con razón la comprensión y la aprobación para esta “necesidad patriótica” de ser obligatoriamente injustos. Sin embargo, fracasan en el hecho de que el margen de maniobra de los Estados se ve reducido al dilema entre financiar un menor nivel de pobreza a cambio de un alto nivel de paro (como ocurre en la mayoría de países europeos) o bien aceptar una pobreza evidente con un nivel de paro algo menor (como en Estados Unidos).
La izquierda que vive encerrada en su ciudadela (difícil de distinguir de una derecha también encerrada en su ciudadela) muestra los dientes cuando entra en contacto con los extranjeros.
La Unión Europea está a favor de proteger las fronteras nacionales con remedios europeos. Los Estados con una economía fuerte siguen una política de doble moral económica, al reclamar a otros países los principios de la economía libre de mercado, mientras que protegen su mercado interno de los “ataques extranjeros”. Y esto no sólo es aplicable a la competencia económica, sino especialmente a la inmigración.
En lugar de ver en una política de apertura a la inmigración controlada una ventaja estratégica para la Europa dramáticamente envejecida, se valora la inmigración de manera globalmente negativa y se responde a ella con la construcción de la “Europa fortaleza”, con amplio consenso de partidos y Gobiernos.
Muchos opinan que la izquierda cosmopolita es una izquierda idealista sin aparatos de partido y sin posibilidades de llegar al poder. A esto puede responderse: existe una afinidad electiva escondida entre las cuestiones del poder y las cuestiones de la igualdad. Se puede incluso decir que la cuestión de la igualdad se ha convertido en el núcleo de la cuestión del poder. Esto es válido en el marco nacional, pero también en la interrelación a la vez local y mundial entre las culturas y las religiones.
La renuncia a la utopía significa la renuncia al poder. La renuncia abierta a la utopía es un cheque en blanco al abandono de la política por parte de la propia política. Sólo quien es capaz de entusiasmarse, gana apoyos y conquista el poder.
El redescubrimiento de la cuestión de la igualdad es, al fin y al cabo, más realista que el supuesto realismo de los pragmáticos del “ir tirando”. Sin embargo, presupone una idea de la política distinta, no nacional.
Todos los Gobiernos y todos los partidos políticos se plantean la cuestión clave de cómo limitar políticamente los riesgos desenfrenados del flujo de capital mundial. ¿Por qué no hacer entonces ambas cosas? ¿Ahorrar al máximo y desarrollar y explorar de nuevo la política en el ámbito transnacional, para así crear las condiciones para poder organizar los mercados globales y las soluciones a los problemas clave nacionales?
La respuesta a la globalización consiste en una mejor coordinación internacional de las políticas nacionales; en controles supranacionales de los bancos y de las instituciones financieras más fuertes; en una reducción de la competencia fiscal desleal entre los Estados, y en una colaboración más estrecha entre las organizaciones transnacionales y la consolidación de éstas conforme a una mayor flexibilidad política y legitimidad democrática. Éstas son vías, quizás las únicas, para recuperar el margen de maniobra nacional de la política. El camino para alcanzarlo es el método del realismo cosmopolita. Un toma y daca multilateral con el que, al final, cada uno pueda solucionar mejor sus problemas nacionales.
El vacío de legitimidad de las empresas transnacionales es evidente y temen la fragilidad de sus mercados. A largo plazo, no pagar impuestos y reducir o deslocalizar puestos de trabajo no debería ser suficiente para recuperar la confianza y estabilizar mercados. ¿Por qué entonces no seguir la estrategia política combinada? Por un lado, reducir los costes de trabajo y, por el otro, plantear abiertamente la pregunta de con qué contribuyen a la democracia en Europa las empresas que obtienen cada vez más beneficios con cada vez menos trabajo.
¿Por qué no reconocer la diversidad de trabajos autónomos precarios y hacer que esta autonomía precaria sea previsible para los individuos, gracias a una política social de protección básica (prestaciones de salud y pensiones independientes de las ganancias, financiadas por todos)? ¿Y por qué no hacer posible que las personas tengan por un lado mayor independencia, allanarles el camino y crear un marco de condiciones para ello, y por el otro reforzar las competencias del Estado y fundar de nuevo la cultura democrática y la igualdad social?
Éstos son los trabajos de Hércules con los que una izquierda cosmopolita puede desarrollar su perfil y su autoconciencia, y probar su eficacia.
La recuperación del poder y de la utopía son dos caras de la misma moneda. Cuanto más pequeña sea la política, cuanto más dependiente se haga de la propia adaptación a las presuntas leyes del mercado, tanto más débil será, hasta que acabe con ella misma y se entierre. También vale lo contrario.
Cuanto más imaginativa, más creíble y grande en su entusiasmo se convierta la pretensión de hacer política, tanto más fuerte será, porque reactivará su propia lógica interna y su independencia frente a la dinámica de la economía mundial.
Muchos se atrincheran, se conforman y murmuran mientras pasan el rosario de los posmodernos (fin de la política, fin de la historia…); entretanto, a su alrededor vuelve a irrumpir lo político. Pero precisamente en el sentido de una nueva idea de lo político que cabe reconocer, comprender y ensayar.
*Profesor de Sociología en la Universidad de Múnich y de London School of Economics. Desde 1980 es editor de la revista sociológica Soziale Welt. Es autor de varios libros; entre los traducidos al español están: La sociedad del riesgo global. Madrid: Siglo XXI de España Editores ; Para una teoría de la modernización reflexiva, FCE, Buenos Aires, 1999; Hijos de la libertad (comp.), FCE, México DF, 1999; La democracia y sus enemigos, Paidós, Barcelona, 2000; Sobre el terrorismo y la guerra, Paidós, Barcelona, 2003
Traducción de Martí Sampons.
Tomado de EL PAÍS, 17/11/2006.

Sacerdotes casados

 Benedicto XVI junto con los integrantes de la Curia Romana han reafirmado en una reunión especial celebrada este jueves 16 de noviembre la importancia del celibato sacerdotal.
La oficina de la Santa Sede emitió el siguiente comunicado de tan sólo 10 líneas:
"En la mañana de hoy, 16 de noviembre, en el Palacio Apostólico, el Santo Padre presidió una de las periódicas reuniones de los jefes de dicasterio de la Curia Romana para tener una reflexión común.
Los participantes en la reunión han recibido una información detallada de las peticiones de dispensa de la obligación del celibato presentadas en los últimos años y sobre la posibilidad de readmisión al ejercicio del ministerio de sacerdotes que actualmente se encuentran en las condiciones previstas por la Iglesia.
Se ha reafirmado el valor de la opción por el celibato sacerdotal, según la tradición católica, y se ha confirmado la exigencia de una sólida formación humana y cristiana, tanto para los seminaristas como para los sacerdotes ya ordenados".
La de ayer fue la tercera reunión de jefes de dicasterio convocada para analizar el tema, y concretamente el caso Milingo.

Muro en la frontera norte


Muro (en EE UU) y sus significados/Juan A. Herrero Brasas, profesor de Ética y Política Pública en la Universidad del Estado de California
La gigantesca muralla que, a lo largo de miles de kilómetros, marcará la frontera entre Estados Unidos y México inevitablemente se convertirá en uno de los símbolos de la división entre los ricos y los pobres de este mundo.
Dicho muro será más un símbolo que una división real entre los extremos de riqueza y pobreza en el planeta. De hecho, México es el país con el PIB per cápita más alto de Iberoamérica y, si bien la diferencia en el nivel de vida entre ambos países se puede considerar como muy grande -el PIB per cápita de Estados Unidos sextuplica el de México-, la distancia económica entre los dos no es realmente abismal. México, a fin de cuentas, -al igual que una buena parte de Latinoamérica-, no es en realidad el Tercer Mundo, sino el Segundo. Los verdaderamente pobres de este mundo están principalmente en Asia y Africa.
Aunque más pequeños y menos publicitados que el muro que está construyendo Estados Unidos, España ha levantado también muros en torno a Ceuta y Mellilla, sus dos ciudades asentadas en suelo africano, que marcan la más radical separación entre riqueza y pobreza en el mundo. Con un PIB per cápita en Marruecos 15 veces inferior al de España, la frontera marítima -y terrestre, en el caso de Ceuta y Melilla- entre ambos países supone, como señalaba recientemente el periódico The Economist, la separación más abismal entre el mundo rico y el mundo pobre, una división mucho más radical que la que marca la frontera entre México y Estados Unidos.
Aunque todo lo que se hace en la superpotencia americana es más grande y resulta más espectacular, España tiene el dudoso mérito de haber sido la primera nación occidental en erigir un muro para frenar la inmigración ilegal, un muro físico y al mismo tiempo simbólico de separación económica y cultural.
Estos muros -el americano y los españoles- se nos presentan como un último y extremo recurso para frenar a toda costa la inmigración ilegal. Centrándonos en el caso norteamericano, tal justificación sirve para encubrir un prejuicio antihispano en la mente de muchos de los que apoyan la construcción de la muralla. Es de sobra reconocido, por ejemplo, el papel que ha desempeñado la inmigración masiva de México y Centroamérica en la economía de California, contribuyendo decisivamente a convertir este Estado en el más rico de Estados Unidos. Pero en la ecuación también entran cálculos políticos. Hay quienes ven como una amenaza el crecimiento exponencial de la minoría hispana, que compite en números con la minoría afroamericana.
El muro que levantará Estados Unidos es también un muro cultural, un muro que se viene levantado desde hace mucho tiempo, traducido en distintas iniciativas como las votaciones en varios Estados -California entre ellos- para declarar el inglés lengua oficial. Tampoco eso debería sorprendernos mucho. En España también nos traemos nuestras batallitas con el asunto de las lenguas. Pero el hecho es que, en el liberalismo cultural y económico norteamericano, el concepto de lengua oficial no tenía tradicionalmente ningún significado. Ahora lo tiene. Y es un significado puramente simbólico, pues el uso del español en Estados Unidos no alcanza ni remotamente los niveles institucionales que las lenguas autonómicas tienen en España. Nadie daría un discurso en español en el Parlamento de California, por ejemplo. Ni tampoco se darían clases en español a exclusión del inglés, salvo en los programas bilingües cuyo objetivo es precisamente que el alumno haga una transición lo menos traumática posible a la lengua de Shakespeare.
El establecimiento del inglés como lengua oficial no tiene, como digo, ningún efecto práctico. Su objetivo es simbólico: el de mantener a toda costa la hegemonía cultural de un determinado grupo. Es parte de ese muro invisible que divide a la sociedad norteamericana en minorías étnicas.
No es buena idea eso de construir muros -ya sean físicos, legales o puramente simbólicos- para impedir la entrada de inmigrantes. Es importante mantener la cabeza fría y no dejarse arrastrar por alarmismos sin fundamento. España debe mucho a la inmigración masiva de los últimos años. Gracias al impulso de la inmigración, nuestra economía ha alcanzado un impresionante crecimiento anual del 3,7%, colocándose ya en el umbral mismo del club de las siete mayores potencias económicas del mundo. De hecho, la economía española ha alcanzado ya a la canadiense y, en términos reales, posiblemente esté ya por encima de la italiana, en opinión de cualificados economistas (Italia y Canadá son miembros del G-8).
Los efectos de la inmigración masiva han sido un beneficio neto para los españoles. Es importante no olvidar esto. Los extraordinarios pagos a la Seguridad Social que están entrando gracias a las nóminas de los inmigrantes es algo que deberán agradecer las próximas generaciones de jubilados. Y sería un acierto permitir el libre movimiento de trabajadores rumanos y búlgaros desde el 1 de enero próximo. Ello permitiría, entre otras cosas, sacar a la superficie mucho dinero negro, con el consiguiente beneficio para las arcas públicas.
Los inmigrantes han dinamizado repentinamente nuestra economía; una economía que, por la falta de crecimiento demográfico, estaba destinada a entrar en un letargo de consecuencias impredecibles. La actividad comercial se ha revitalizado por el notable aumento de la demanda que ha traído consigo la mera presencia de los inmigrantes. Otros dos efectos importantes de la inmigración masiva han sido el abaratamiento de los costes laborales e, indirectamente, el control de la inflación, algo muy importante, incluso en pequeña escala, por la endémica tendencia inflacionaria de la economía española. Un resultado de todo esto ha sido el impresionante descenso del paro que hemos experimentado en los últimos años.
Tomado de El Mundo. 17/11/2006

16 nov 2006

Las Milicias Insurgentes-Ricardo Flores Magón

Comunicado del grupo denominado: Las Milicias Insurgentes-Ricardo Flores Magón, fechado el 15 de noviembre de 2006.
Nota: El comunicado hace referencia crítica a varios personajes metidos al PRD, y también al Ingeniero Cuahutémoc Cárdenas, sin mencionarlo por su nombre - sólo se refieren a él ironicamente como el "Maestro de ceremonias".Curiosamente ese mismo día se da a conocer la renuncia del Ingeniero a la Presidencia de la Comisión para la Conmemoración del Bicentenario del Inicio de la Independencia Nacional y Centenario de la Revolución Mexicana.

ROJO y NEGRO
Periódico Independiente de Combate
Órgano de Difusión de las Milicias Insurgentes–Ricardo Flores Magón

Al pueblo de México:
“Desde lo alto de su roca el Buitre Viejo acecha. Una claridad inquietante comienza a disipar las sombras que en el horizonte amontonó el crimen, y en la lividez del paisaje parece adivinarse la silueta de un gigante que avanza: es la insurrección”. Regeneración. 10 de septiembre de 1910.
En estos días, al final de la administración del gobierno federal, se suceden muchas cosas y en el Circo de la autoproclamada “clase política” mexicana, se presentan cualquier clase de esperpentos. Asomémonos entre las lonas de la carpa, para ver lo que allá dentro se celebra.

Con la música como fondo, en medio de la oscuridad y sólo iluminado por los potentes reflectores aparece “El Maestro de Ceremonias”, quien hace gala de su condición de “ambientador” y quien se encuentra preparando los “festejos oficiales” del “bicentenario de la independencia mexicana” (el fantasma de Porfirio Díaz suspira porque recuerda en qué acabaron sus festejos, hace tan solo un siglo). Así pues, en medio de las lisonjas de los paleros, el maestro de ceremonias anuncia como primer acto: a los payasos, y en la primera pista se puede ver como salen éstos comandados por aquél quien asegura que ahora si puede “decir cualquier tontería”, pues al fin y al cabo, su acto está por terminar (como si no hubiera dicho tonterías desde un principio y como si desde un principio no supiéramos que era un payaso). Luego, en la segunda pista, se anuncia con bombo y paltillo al “domador de fieras”, un chaparrito de lentes quien afirma que puede doblegar a la peligrosísima “Elba Esther Gordillo Morales” y a los salvajes perros del “yunque”, pero que tiembla de miedo cuando se le presenta el mapache de “Ulises Ruiz Ortiz”. Mientras tanto, en la tercera pista, se exhibe como sacado de la “tiendita de los horrores” a un dinosaurio de dos cabezas, el fenómeno del Circo es un arcaico monstruo bicéfalo al que apodan PRIAN.

Esto en cuanto a las “figuras estelares” que promociona el cartel de la empresa, pero hay que decir que las “luminarias” que quedaron fuera de la “marquesina” de este Circo de tres pistas, tuvieron que poner sus carpas en las calles e iniciar, por su cuenta, lo que han llamado un espectáculo “itinerante”. Así anuncian por las colonias populares, que habrán de llevar sus miserias circenses para que las disfrutemos los humildes, afirmando que esto no lo hacen para ganarse la vida, sino “por el bien de todos”. Entre los atractivos que ofrece este otro circo, además del serpentario que lo acompaña en todas sus giras, sobresale el acto de “ilusionismo” donde se hace como que cambia la realidad, para que en realidad todo siga igual. Aseguran los volantes publicitarios de este circo de segunda, que tienen “pases de cortesía” con los que se les dará acceso privilegiado: “primero a los pobres”.
Pero no todo es entretenimiento en estos escenarios de farándula, hay noticias de que se les escaparon los gorilas, que andan asolando a la sociedad entera. Se les vio en Sicartsa, en Atenco y más recientemente por Oaxaca, son peligrosos, se encuentran sin control y lo cierto es pueden atacar a cualquiera. Por ello, se hace un llamamiento al público que asiste regularmente a las funciones de estos circos, para que vaya tomando en serio la situación.

“La revolución va a estallar de un momento a otro. Los que por tantos años hemos estado atentos a todos los incidentes de la vida social y política del pueblo mexicano, no podemos engañarnos. Los síntomas del formidable cataclismo no dejan lugar a la duda de que algo está por surgir y algo por derrumbarse, de que algo va a levantarse y algo está por caer”. Regeneración. 19 de noviembre de 1910.
A l@s ciudadan@s honest@s que se levantaron en torno a la defensa del voto:

En primer lugar queremos expresarles nuestro respeto, puesto que la causa que enarbolan es justa y legítima. Estamos convencidos de que el movimiento ciudadano de resistencia CIVIL y PACÍFICA que Uds. han levantado en defensa del voto, sabrá ocupar un espacio importante en la lucha por la defensa de la SOBERANÍA NACIONAL, su creatividad y determinación así nos lo muestran.
No obstante, tenemos la obligación de manifestar nuestro repudio al sentido utilitarista que algunos “líderes” de partidos políticos quieren dar a su movimiento. Es necesario pues, que la llamada “Convención Nacional Democrática” haga honor a su nombre y se desprenda de aquellos que tienen tras de sí una historia de ignominia, como es el caso del senador por el estado de Hidalgo: José Guadarrama Márquez, quien es cómplice del asesinato de más de 600 perredistas durante el “salinato”. Como es el caso también de Víctor Emilio Anchondo Paredes, quien tiene las manos manchadas por la sangre de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez. Así como de otros destacados priístas de la calaña de Manuel Camacho Solís, Socorro Díaz Palacios, Marcelo Ebrard Casaubón, Ricardo Monreal Ávila, Dante Delgado Rannauro, Alfonso Durazo Montaño, Juan Ramiro Robledo Ruiz, Enrique González Pedrero, Arturo Núñez Jiménez, Alberto Anaya Gutiérrez, entre muchas otras figuras del “salinismo”. Ah, ¡que ya no son priístas dicen!, bueno pues, la CND tendrá que desechar a los “chaqueteros”, como lo han sido también Porfirio Muñoz Ledo, Gabino Cue Monteagudo, Leonel Cota Montaño, Layda Elena Sansores Sanromán, Juan Sabines Guerrero y otros tantos (quienes no tardarán en acabar como Demetrio Sodi de la Tijera, que hoy milita en el PAN).

Entendemos que Uds. puedan sentirse representad@s por el “presidente legítimo” que este 20 de noviembre “toma posesión”, respetamos su decisión aunque no la compartimos. Si algo hemos aprendido de las luchas sociales que se levantan a lo largo y ancho del país, es que NADIE puede brindarnos la “esperanza” por decreto, que NADIE va a trabajar por nuestro “bienestar”, que NADIE va a representar nuestros intereses, ni NADIE nos defenderá del chacal, si no somos NOSOTROS mismos los que tomamos en nuestras manos el destino de la PATRIA.

En estos días queremos además traer a la memoria otro 20 de noviembre, que no resulta “festivo”, pues un día como este en el año de 1922 fue asesinado por los carceleros de la penitenciaria de Leavenworth en Kansas, EEUU, uno de los más ilustres hijos que ha parido esta Patria: Ricardo Flores Magón. En su memoria ciudadan@s, l@s invitamos a que abramos bien los ojos, que no confiemos a ningún gobierno (por legítimo que se proclame) la solución de NUESTROS problemas. Debemos tener en cuenta que los partidos políticos solo representan a los intereses del capital y, por lo mismo, tienen como principal objetivo oprimir al pueblo. Las multitudes siguen con mas facilidad a los ambiciosos que las sacrifican, que a los principios que las emancipan. Por ello, no podemos dejar “para después del triunfo” la tarea de darnos nuestros propios espacios de PARTICIPACIÓN DIRECTA en la democracia que queremos construir, sin líderes, sin caudillos, sin partidos políticos.

Estamos seguros de que tarde o temprano habremos de encontrarnos y reconocernos como compañer@s, pues en el largo camino de la resistencia JUNTOS estaremos perturbando esta “normalidad” que nos quieren imponer a balazos, toletazos, chorros de agua con ácido y gases lacrimógenos. Paralicemos pues la “vida institucional” dominada por la plutocracia, sumémonos al Proceso de Huelga Nacional, obtengamos por nosotros mismos la libertad económica tomando posesión de la tierra, de los recursos naturales y de la maquinaria de producción, para aprovechar todo en común.
¡La solidaridad con los demás, es la protección de nosotros mismos!
¡Ya no es hoy, es SIEMPRE; ya no es cada uno, somos TODOS!
¡No será el miedo quien defina el devenir de esta Nación!
¡A LAS BARRICADAS!
¡EL GOBIERNO ESPURIO NO PASARÁ!
¡TODO EL PODER PARA EL PUEBLO!
¡VIVA EL PODER POPULAR!
“La palabra como medio para unificar tendencias, la acción como forma de cambiar y establecer la vida”
“Instruir al cerebro para hacer efectivo el golpe del brazo, armar al brazo para proteger contra las armas las concepciones del cerebro”
Brigada Mixta “Guillermo Prieto”
Milicias Insurgentes – Ricardo Flores Magón (MI-RFM)
Montañas Centrales de México
Noviembre de 2006
...para dar comienzo a la función, no tome asiento, póngase de pie, movilícese...
... y propague esta información...
-NOTA AL CIERRE- En el momento que estamos concluyendo la redacción del presente comunicado, el Comando Central de nuestras MI-RFM nos comunica de la agresión que han sufrido hermanos indígenas tzeltales y choles que vivían y trabajaban en el ejido Dr. Manuel Velasco Suárez II, conocido como Viejo Velasco Suárez, en la Selva Lacandona del estado de Chiapas. En esta agresión, perpetrada por grupos paramilitares auspiciados por el mal gobierno, fueron asesinadas –hasta donde se tiene noticia- seis mujeres, seis hombres y dos niños, uno de ellos recién nacido. Responsabilizamos directamente al gobierno de Vicente Fox Quezada por estos hechos de sangre y en particular a su secretario de gobernación Carlos María Abascal Carranza, asimismo señalamos como cómplice al gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía, quienes habrán de pagar

Mañanera del jueves 13 de agosto de 2026

. Conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo del 13 de agosto de 2026 PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Bue...