La soledad del tlatoani/Salvador García Soto
El Universal, | 13/08/2026 |
Visitantes que han estado recientemente en el rancho “La Chingada”, en Palenque, cuentan, entre sorprendidos y preocupados, que la soledad en la que hoy vive el expresidente Andrés Manuel López Obrador es más que notoria. Totalmente solo, sin nadie de su familia que le acompañe salvo en ocasiones esporádicas y especiales, el fundador del movimiento gobernante pasa su tiempo entre lecturas, caminatas y con constante supervisión médica por sus problemas de salud, como sus afecciones cardiacas, de tiroides y elevación de ácido úrico.
“Está muy solo y sale muy poco de su finca. Cada vez recibe menos visitas de familia o colaboradores y salvo las personas que le asisten y los militares que vigilan el rancho, no tiene mucha más interacción social”, comentó recientemente una persona muy cercana al exmandatario.
Y es que en el año y 10 meses que ya tiene radicando en el rancho donde vive su retiro de la política, López Obrador apenas ha salido algunas veces para viajar a la Ciudad de México a su casa de Tlalpan, a donde viene solo por unos cuantos días y en contadas ocasiones. La mayor parte del tiempo desde que terminó su Presidencia la ha pasado en Palenque a donde sus hijos y su esposa han acudido solamente para ocasiones especiales como su cumpleaños o para alguna otra celebración familiar.
Y aunque se sabe que recibe la visita ocasional de algunos de sus colaboradores más cercanos, entre ellos el senador Alejandro Esquer, quien fuera su secretario particular en la Presidencia, cada vez es menos frecuente la presencia de visitantes en el rancho de 13,314 metros cuadrados, ubicado en la carretera Pakal-Ná-Palenque, muy cerca de la zona arqueológica de la cultura maya que se ubica en el lugar.
Solo los militares del Ejército mexicano, que están asignados a su custodia, y el personal de apoyo, de los cuales se desconoce el número total porque la Secretaría de la Defensa reservó esa información por supuestas razones “de seguridad nacional”, se ven moverse y entrar y salir de la propiedad en donde se ubica la casa que habita el exmandatario y que está rodeada de vegetación selvática con árboles frutales, cedros y una pequeña laguna interior.
“Necesito un tiempo para la reflexión y el análisis, para tomarle distancia a las cosas”, dijo el propio López Obrador cuando anunció su decisión de retirarse a la propiedad que le heredaron sus padres donde, según explicó, se dedicaría a “escribir y a leer libros”, además de “fortalecerse espiritualmente”.
Desde que anunció su retiro en “La Chingada”, nombre que dijo haber adoptado de un revolucionario zapatista que tenía un rancho llamado así en Morelos, el entonces presidente aclaró que viviría solo en Palenque y que su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller y su hijo menor, Jesús Ernesto, seguirían radicando en la Ciudad de México y lo visitarían ocasionalmente.
A pesar de que se dijo decidido a retirarse completamente de la política, también advirtió que sólo regresaría a hacer actividades públicas o incluso giras por la República en caso de que hubiera “una agresión extranjera” al país o que el gobierno de su pupila, la presidenta Claudia Sheinbaum, se viera amenazado o presionado.
Y aunque hasta ahora no ha ocurrido ninguna de las dos cosas y él no ha salido de su retiro, en noviembre del año pasado se corrió la versión de que el expresidente encabezaría un recorrido nacional para presentar su último libro titulado “Grandeza” donde habla de las civilizaciones prehispánicas y cuyo contenido y afirmaciones históricas fueron duramente cuestionadas y rebatidas por historiadores y antropólogos reconocidos, como el descubridor del Templo Mayor, Eduardo Matos Moctezuma.
Al final no hubo tal recorrido y López Obrador se limitó a subir un video a sus redes sociales en donde apareció sentado, en su jardín de “La Chingada”, en una poltrona, desde la cual dio un discurso en el que dijo que realmente está retirado, que no pensaba regresar a la actividad pública y que él no influía en las decisiones de gobierno de la presidenta Sheinbaum. “Decidí venirme e iniciar una vida nueva, porque me retiré de la política activa, de la práctica política. No es una simulación, estoy jubilado, entonces imagínense ustedes, después de cerca de cincuenta años de lucha ininterrumpida”, dijo en la videograbación difundida el 30 de noviembre de 2025.
Desde entonces no ha vuelto a tener ninguna reaparición mediática o pública, salvo en dos ocasiones en las que ha emitido un comunicado y una carta. El primer caso ocurrió el 3 de enero de este año, cuando subió a sus redes sociales un texto en el que condenó duramente la intervención de Estados Unidos en Venezuela que terminó con el secuestro y extracción del dictador venezolano, Nicolás Maduro, que calificó como un “atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela”, cuestionando la violación del derecho internacional por parte del gobierno de Donald Trump al que acusó de actuar como una “tiranía mundial”.
“Usted tiene capacidad para actuar con juicio práctico. No olvide que la efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana. La política no es imposición”, le dijo López Obrador a Donald Trump en aquel comunicado.
Su última declaración pública ocurrió el pasado 15 de marzo de este año cuando difundió una carta en la que solicitaba a sus seguidores hacer donaciones económicas para apoyar al gobierno de Miguel Díaz Canel en Cuba, para lo cual dio un numero de cuenta de una asociación civil para lo que llamó “ayuda humanitaria” para la isla cubana. “Estoy en retiro, pero me hiere que busquen exterminar, por sus ideales de libertad y defensa de la soberanía, al hermano pueblo de Cuba. A quienes piensan que se trata de un pleito ajeno, les recuerdo lo que dijo el general Cárdenas cuando fue la invasión de playa Girón: No es lícito preconizar nuestra indiferencia ante su heroica lucha, porque su suerte es la nuestra”, dijo en su misiva.
Desde ahí no se ha vuelto a pronunciar ni a mostrar públicamente. Hay rumores sobre su delicado estado de salud que no han sido ni confirmados ni desmentidos por él o su familia. Pero lo que sí es un hecho, y lo confirman quienes han tenido contacto directo con él en fechas recientes, es que el retiro de Andrés Manuel López Obrador también se ha convertido en una soledad casi total, en la que el tlatoani y líder fundador del partido gobernante, se pasa la mayor parte de su tiempo en una carencia voluntaria e involuntaria de compañía.
La palabra “tlatoani” con la que el pueblo mexica nombraba a sus poderosos emperadores significa textualmente “el que gobierna”, y hoy el tlatoani de la 4T, Andrés Manuel López Obrador, afirma que él ya no gobierna ni interviene en las decisiones de su sucesora, aunque en la creencia popular y del mundo político nacional, se piense exactamente lo contrario.
NOTAS INDISCRETAS… En chats de políticos y funcionarios de la 4T comenzó a circular desde el pasado lunes un rumor de que el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez de Aguilar, pediría licencia al cargo para asumir la Secretaría de Gobernación en lugar de la actual titular Rosa Icela Rodríguez. Sin embargo fuentes directas desde Tuxtla Gutiérrez nos dicen que la versión “es totalmente falsa” y la atribuyen a personajes interesados en meterle ruido al gobierno chiapaneco. Lo cierto es que en Palacio Nacional sí están evaluando el relevo de Rosa Icela con la idea de mandarla como candidata a diputada federal en las próximas elecciones federales de 2027, aunque eso también depende de que la actual secretaria acepte la propuesta que le han planteado. Y en el caso de que Rodríguez decidiera buscar su primer cargo legislativo, quien se quedaría a sustituirla, nos dicen, sería el actual director del Instituto Nacional de Migración, Sergio Salomón Céspedes, quien ya ha sido mencionado desde hace tiempo como el sucesor de Rosa Icela. La ley establece que un servidor público federal, en este caso miembro del gabinete presidencial, debe pedir licencia o renunciar a su cargo al menos 90 días antes de la fecha de las elecciones, que en este caso serán el domingo 6 de junio del próximo año. Es decir, que si la secretaria de Gobernación acepta lanzarse a su primera aventura legislativa, tendría que renunciar a más tardar el 6 de marzo de 2027. Veremos si la inquilina de Bucareli, que ya fue descartada para ser candidata en San Luis Potosí, decide cambiar el otrora mítico despacho del Palacio de Covián por una curul en San Lázaro…Tiramos los dados. Capicúa y relanzamos el tiro.
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