Cronología del acuerdo humanitario
Tomado de la revista colombiana SEMANA on line.
Ya están en libertad Clara Rojas y Consuelo González. El jueves , poco después del medio día, ambas mujeres en compañía de la senadora colombiana Piedad Córdoba y el ministro del interior venezolano Ramón Rodríguez Chacín abordaron por fin los helicópteros que las llevaron hasta Venezuela tras seis años de cautiverio.
10 de enero: Después de seis años de secuestro, Clara Rojas y Consuelo González se reencuentran con los familiares que pacientemente esperaban en Venezuela la llegada de las dos aeronaves. La liberación se produjo en las selvas del departamento del Gaviare y luego serán trasladadas a Caracas.
9 de enero: Un sorpresivo anuncio por parte del presidente venezolano Hugo Chávez devuelve la esperanza a los familiares de Clara Rojas y Consuelo González . El presidente recibe por parte de las Farc, las coordenadas para que se haga efectiva la liberación de las dos dirigentes políticas. El Gobierno Colombiano, acepta la ayuda por parte de Venezuela y trabaja conjuntamente para que el proceso sea exitoso.
4 de enero: La hipótesis planteada por el presidente Álvaro Uribe Vélez es confirmada por la Fiscalía General de la Nación. Juan David Gómez tapiero es, efectivamente Emmanuel, hijo de Clara Rojas. Así lo demuestran las pruebas del ADN mitocondrial del niño.
31 de diciembre: El 2007 finaliza sin ver a Clara Rojas, el pequeño Emmanuel y Consuelo González en libertad. El Gobierno Colombiano cree que la liberación no se lleva a cabo porque las Farc no tienen al pequeño Emmanuel. Hay una posibilidad de que Emmanuel, el hijo de Clara Rojas, quien nació en cautiverio en medio de la selva, esté en manos del ICBF. 28 de diciembre: Hugo Chávez confía en que antes de que se acabe el día Clara Rojas, su hijo Emmanuel y Consuelo González, estarán en libertad. Al finalizar el día ni el gobierno colombiano, ni el venezolano, cuentan aún con las coordenadas que indican el lugar de liberación de Clara Rojas, su hijo Emmanuel y Consuelo González.
18 de diciembre: Un comunicado firmado por el Secretariado de las Farc anuncia que el grupo armado liberará a Consuelo González, Clara Rojas y su hijo Emmanuel, pero aclara que la entrega se le hará al presidente venezolano Hugo Chávez.
30 de noviembre: Este viernes se conocen las pruebas de sobrevivencia de algunos secuestrados en poder de las Farc, luego de un operativo del Ejército. El hecho se da nueve días después de la decisión del Presidente Uribe de sacar a Chávez de la mediación. Estos son los sucesos más importantes desde que se comenzó a hablar de la posibilidad de un acuerdo humanitario.
21 de noviembre: A través de un comunicado, Uribe decide poner fin a la mediación de Chávez y Piedad Córdoba, luego de que conociera que el Presidente venezolano llamara a un general del ejército colombiano. Argumentó que por encima de todo estaba la “seguridad democrática”.
20 de noviembre: Chávez se reúne en París con el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy y reitera su interés en reunirse con Tirofijo, pero no presenta las pruebas de sobre vivencia que el gobierno francés espera. El presidente venezolano revela confidencias que contrarían al gobierno de Uribe. Más tarde, el mismo día, el Alto Comisionado para la Paz de Colombia, Luis Carlos Restrepo, expresa la fijación de la fecha del 31 de diciembre como límite para que la gestión de Chávez muestre “avances significativos”. Marulanda se comprometió por escrito a suministrar "antes de fin de año" una prueba de que Ingrid Betancourt está viva, expresa Chávez al final de un almuerzo con Sarkozy.
31 de octubre: Córdoba se reúne en una cárcel de Washington con Ricardo Ovidio Palmera, alias "Simón Trinidad", guerrillero de las Farc extraditado y quien, junto a "Sonia", manifestó que si era necesario el se mantendría al margen del acuerdo humanitario con el objetivo de que se hiciera efectivo. Se conoce de la presencia de Rodrigo Granda, el “canciller de las Farc”, en Caracas. Su viaje tiene el propósito de facilitar el encuentro entre Chávez y miembros del grupo guerrillero.
5 de octubre: Córdoba visita una cárcel de Texas (EEUU) y se entrevista con Anayibe Rojas, alias "Sonia", guerrillera de las Farc, para tratar sobre el acuerdo humanitario.
31 de agosto: Los presidentes Chávez y Uribe se encuentran en la Hacienda Presidencial de Hato Grande. al norte de Bogotá. Se ponen de acuerdo para adelantar los primeros acercamientos de Chávez con las Farc para la liberación de los secuestrados. .
18 de septiembre: Las Farc en una carta a Chávez dicen que es "indispensable" establecer una "zona desmilitarizada" para lograr el canje de prisioneros.
20 de agosto: En una reunión con los familiares de los secuestrados, reunión facilitada gracias a la mediación de Piedad Córdoba, Chávez manifiesta su disposición de ayudar para la liberación de los secuestrados.
15 de agosto: Piedad Córdoba comienza a jugar un papel importante en la mediación. Es designada por Uribe para la facilitación de un acercamiento con las Farc, con el fin de hacer efectivo el acuerdo humanitario.
28 de junio: En la página de Anncol, las Farc informan de la muerte de once diputados del departamento del Valle del Cauca que estaban secuestrados desde 2002. La guerrilla adujo que los políticos murieron el 18 de junio "en medio del fuego cruzado cuando un grupo militar sin identificar hasta el momento atacó el campamento donde se encontraban".
4 de junio: el presidente Álvaro Uribe, libera a Rodrigo Granda, el canciller de las FARC, luego de que el presidente francés, Nicolás Sarkozy, pidiera su liberación en aras de facilitar el acuerdo humanitario. Días después Uribe decidió la excarcelación de un grupo de 193 guerrilleros de las Farc aduciendo que era un gesto que buscaba una reacción favorable de la guerrilla.
Ego sum qui sum; analista político, un soñador enamorado de la vida y aficionado a la poesía.
12 ene 2008
Venezuela, Colombia y las FARC

Las FARC ¿beligerantes o terroristas?
COMUNICADO DE LAS FARC SOBRE LA LIBERACIÓN DE CLARA Y CONSUELO
1. Honrando la palabra y el compromiso, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC, entregan hoy al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, a la senadora Piedad Córdoba y a la comunidad internacional, a Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo. Si el niño Emmanuel no está en brazos de su madre, es porque el Presidente Uribe Vélez lo tiene secuestrado en Bogotá. Que lo libere para que podamos celebrar todos, este suceso.
2. Esta liberación humanitaria y unilateral, se da a pesar de los palos atravesados en la rueda por el propio Presidente Uribe, enemigo jurado del canje de prisioneros y enemigo de la paz con justicia social, siguiendo los lineamientos de Washington. Por encima de las intensas operaciones bélicas del Plan Patriota, de la incautación de las pruebas de supervivencia, de la captura de los correos humanitarios que las portaban, del secuestro del pequeño Emmanuel en Bogotá, y de la absurda pretensión de excluir de la facilitación a la comisión humanitaria internacional, hemos dado este primer paso esperanzador que invita a pensar en la posibilidad de la paz en Colombia.
3. Los esfuerzos deben dirigirse ahora a lograr el despeje militar de Pradera y Florida como escenario del diálogo gobierno-FARC para el acuerdo y la materialización del canje que haga posible la liberación de todos los prisioneros en poder de las fuerzas contendientes, de los cautivos en la montaña y de los guerrilleros presos en las cárceles del régimen, incluidos Sonia y Simón. Nuestra voluntad es incuestionable. Sin olvidar que en el pasado reciente liberamos unilateralmente a 304 militares y policías, capturados en combate, esta entrega que hoy hacemos de Clara y Consuelo, reafirma nuestra disposición.
4. En realidad, somos una fuerza beligerante a la espera de ser reconocida por los gobiernos del mundo. Este paso allanaría el tortuoso camino del pueblo de Colombia en busca de la paz. Nuestra lucha es legítima. Se sustenta en el derecho universal que asiste a todos los pueblos del mundo a alzarse contra la opresión. Nuestro padre, el Libertador Simón Bolívar nos enseña que, cuando el poder es opresor la virtud tiene derecho a anonadarlo, y que el hombre virtuoso se levanta contra la autoridad opresora e inaguantable para sustituirla por otra respetada y amable. Y este es, precisamente, el empeño de las FARC. 5. Presidente Chávez, muchas gracias. El mundo no duda que su inmenso corazón, palpita sinceramente, por la paz de Colombia y por la redención de los pueblos. Agradecemos también a los gobiernos y personalidades del mundo que lo han rodeado sin reserva en este noble esfuerzo. Y sobre todo, gracias al bravo pueblo de Venezuela por su apoyo y hermandad.
A los familiares de los prisioneros y a los amigos del canje humanitario nuestro llamado a persistir. Lograremos el canje.Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC
Montañas de Colombia, enero 10 de 2008
Posicionamiento de Hugo Chávez sobre el punto cuatro del comunicado de las FARC.
Horas después de la liberación -para ser preciso el viernes 12 de enero-, el presidente Hugo Chávez dijo ante la Asamblea Nacional de su país, que retirar el calificativo de grupos terroristas a las Farc (y también al ELN) es una condición para normalizar las relaciones entre ambos paises.
Agregó que esas guerrillas no son grupos terroristas, "son verdaderos ejércitos, que ocupan espacio en Colombia... hay que darles reconocimiento a las Farc y al Eln, son fuerzas insurgentes que tienen un proyecto político, que tienen un proyecto bolivariano que aquí es respetado".
Agregó que esas guerrillas no son grupos terroristas, "son verdaderos ejércitos, que ocupan espacio en Colombia... hay que darles reconocimiento a las Farc y al Eln, son fuerzas insurgentes que tienen un proyecto político, que tienen un proyecto bolivariano que aquí es respetado".
En suma solicito "a los gobiernos del continente y a Europa que retiren a las Farc y el ELN de la lista de grupos terroristas del mundo, porque eso tiene una sola causa: la presión de Estados Unidos"
Obviamente y como era de esperarse sus palabras desataron una ola de protestas en el gobierno y la oposición colombianos
Y es que para cualquier analista y para el gobierno colombiano es darles el estatus de beligerancia, con lo que las Farc podrían tener relaciones diplomáticas abiertas y formales con Venezuela. Además varios lo consideran una intromisión a la política colombiana.
Y de entrada, el gobierno del Presidente colombiano Alvaro Uribe emitió el siguiente comunicado (textual)
Todos los grupos violentos de Colombia son terroristas.
Terroristas son las Farc, el Eln, los paramilitares en proceso de desmantelamiento. Son terroristas por atentar contra una democracia respetable y por sus métodos de exterminio de la humanidad.
Colombia tiene una democracia que avanza en seguridad para todos los ciudadanos, respetuosa de las libertades y el pluralismo, afanada por construir cohesión social, esforzada por la transparencia y respetuosa de la independencia de las diferentes instituciones que conforman el Estado.
El uso de fuerza o solamente su amenaza contra esa democracia, es puro terrorismo. En el continente hubo grupos violentos que, por luchar contra dictaduras, fueron calificados como insurgentes. En Colombia los grupos violentos atentan contra la democracia; en consecuencia, el calificativo que merecen es el de terroristas.
Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque se financian de un negocio letal contra la humanidad: el narcotráfico.
Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque secuestran, ponen bombas indiscriminadamente, reclutan y asesinan niños, asesinan mujeres embarazadas, asesinan ancianos y utilizan minas antipersonales dejando a su paso miles de víctimas inocentes. Todas estas prácticas son violatorias de los derechos humanos y del derecho humanitario, que es apenas un atenuante de la crueldad.
Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque destruyen el ecosistema: han devastado dos millones de hectáreas de selva tropical para sembrar coca y producir cocaína.
Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque lo único que han producido para el país es desplazamiento, dolor, desempleo y pobreza.
Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque secuestran en cualquier parte, no tienen inconveniente en secuestrar venezolanos en Venezuela, o ecuatorianos en Ecuador; su lucha no es ideológica; al contrario, es acumular dinero proveniente de la crueldad y de los negocios ilícitos. Esto demuestra que su objetivo es el terrorismo transnacional y no una lucha política en Colombia.
Los grupos violentos de Colombia son terroristas. Las guerrillas cambiaron sus viejas ideas de revolución marxista por el mercenarismo financiado por las drogas ilícitas y además engendraron el terrorismo paramilitar.
El Gobierno de Colombia por ningún motivo acepta que a estos grupos se les levante el calificativo de terroristas y se les dé estatus de beligerancia.
El Gobierno de Colombia, con sus Fuerzas Armadas y su Constitución, continuará la lucha hasta derrotar a estos grupos terroristas que han recibido las más generosas ofertas de paz, como lo demuestra el tratamiento lleno de solidaridad a 46.000 desmovilizados.
En esta hora, el mundo no puede olvidar los 750 ciudadanos secuestrados por las Farc en los últimos 10 años, que siguen desaparecidos. La liberación de doña Consuelo González de Perdomo y de doña Clara Rojas, que todos los colombianos hemos celebrado, no puede ocultar el horror del secuestro del que fueron víctimas por tantos años, ni tampoco ocultar el tratamiento de tortura que los terroristas de las Farc dan a los miembros de la Fuerza Pública y a los dirigentes políticos secuestrados por ellos: permanecen encadenados día y noche y en jaulas, como también lo atestiguan las dos personas liberadas.
El Gobierno de Colombia trabajará con la Iglesia Católica en la búsqueda de una zona de encuentro, sobre la base de que la gestión humanitaria que adelanten los prelados no conllevará parcialización a favor de los terroristas de las Farc.
Terroristas son las Farc, el Eln, los paramilitares en proceso de desmantelamiento. Son terroristas por atentar contra una democracia respetable y por sus métodos de exterminio de la humanidad.
Colombia tiene una democracia que avanza en seguridad para todos los ciudadanos, respetuosa de las libertades y el pluralismo, afanada por construir cohesión social, esforzada por la transparencia y respetuosa de la independencia de las diferentes instituciones que conforman el Estado.
El uso de fuerza o solamente su amenaza contra esa democracia, es puro terrorismo. En el continente hubo grupos violentos que, por luchar contra dictaduras, fueron calificados como insurgentes. En Colombia los grupos violentos atentan contra la democracia; en consecuencia, el calificativo que merecen es el de terroristas.
Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque se financian de un negocio letal contra la humanidad: el narcotráfico.
Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque secuestran, ponen bombas indiscriminadamente, reclutan y asesinan niños, asesinan mujeres embarazadas, asesinan ancianos y utilizan minas antipersonales dejando a su paso miles de víctimas inocentes. Todas estas prácticas son violatorias de los derechos humanos y del derecho humanitario, que es apenas un atenuante de la crueldad.
Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque destruyen el ecosistema: han devastado dos millones de hectáreas de selva tropical para sembrar coca y producir cocaína.
Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque lo único que han producido para el país es desplazamiento, dolor, desempleo y pobreza.
Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque secuestran en cualquier parte, no tienen inconveniente en secuestrar venezolanos en Venezuela, o ecuatorianos en Ecuador; su lucha no es ideológica; al contrario, es acumular dinero proveniente de la crueldad y de los negocios ilícitos. Esto demuestra que su objetivo es el terrorismo transnacional y no una lucha política en Colombia.
Los grupos violentos de Colombia son terroristas. Las guerrillas cambiaron sus viejas ideas de revolución marxista por el mercenarismo financiado por las drogas ilícitas y además engendraron el terrorismo paramilitar.
El Gobierno de Colombia por ningún motivo acepta que a estos grupos se les levante el calificativo de terroristas y se les dé estatus de beligerancia.
El Gobierno de Colombia, con sus Fuerzas Armadas y su Constitución, continuará la lucha hasta derrotar a estos grupos terroristas que han recibido las más generosas ofertas de paz, como lo demuestra el tratamiento lleno de solidaridad a 46.000 desmovilizados.
En esta hora, el mundo no puede olvidar los 750 ciudadanos secuestrados por las Farc en los últimos 10 años, que siguen desaparecidos. La liberación de doña Consuelo González de Perdomo y de doña Clara Rojas, que todos los colombianos hemos celebrado, no puede ocultar el horror del secuestro del que fueron víctimas por tantos años, ni tampoco ocultar el tratamiento de tortura que los terroristas de las Farc dan a los miembros de la Fuerza Pública y a los dirigentes políticos secuestrados por ellos: permanecen encadenados día y noche y en jaulas, como también lo atestiguan las dos personas liberadas.
El Gobierno de Colombia trabajará con la Iglesia Católica en la búsqueda de una zona de encuentro, sobre la base de que la gestión humanitaria que adelanten los prelados no conllevará parcialización a favor de los terroristas de las Farc.
Chantaje inadmisible, El Tiempo.
Señala en su edición on line, fechado el 13/01/2008;
En apenas unas horas, la optimista euforia que produjo la liberación de Clara Rojas y Consuelo González se convirtió en amarga incertidumbre, tras las declaraciones a favor de las Farc del presidente Hugo Chávez. Su discurso del viernes ante la Asamblea Nacional de su país constituye un gravísimo torpedo, que ha precipitado una nueva y delicada crisis en las relaciones entre Colombia y Venezuela. Pedir que las Farc sean retiradas de las listas de terroristas y se las reconozca como fuerza beligerante equivale a un mal disimulado respaldo político. Y su calificación de "bolivarianas" se vuelve sinónimo de convergencia ideológica. La sola hipótesis de una posible alianza resulta tan inaceptable como peligrosa para la institucionalidad colombiana.
Si hace casi una década, cuando comenzaba el proceso del Caguán, se produjo una crisis profunda porque Chávez afirmó que su gobierno era "neutral" frente al conflicto colombiano, las consecuencias de su nueva postura van mucho más lejos.
Chávez fue indudable artífice de la feliz liberación de Clara y Consuelo, pero este logro parece se le subió a la cabeza, y desde su envalentonado ego se sintió con una autoridad que no tiene para darles a las Farc un espaldarazo que ofende a Colombia y contradice el enorme respaldo de su pueblo a las acciones del Gobierno Uribe contra una organización criminal que ha causado tanto dolor y muerte en nuestro país.
* * * *
Nadie puede negarle al mandatario venezolano su contribución para la feliz liberación del jueves. El presidente Uribe la agradeció con altura y sin ambigüedades. El propio gobierno de George W. Bush reconoció la tarea y puso a un lado su agria enemistad con el régimen bolivariano. Y se puede entender, en fin, que Chávez haga gestos para mantener su ascendiente sobre las Farc y preservar así la posibilidad de futuras gestiones, en la búsqueda de más liberaciones, un acuerdo humanitario o un proceso de negociación política.
Pero con la inconcebible salida en falso ante la Asamblea Nacional borró lo que todo el mundo le había reconocido y se cerró espacios para buscar aproximaciones entre el Gobierno y las Farc. Quedó casado con una franca posición de apoyo hacia el grupo de 'Marulanda'. ¿Y puede ser gestor de una iniciativa humanitaria alguien que no condena el secuestro?
* * * *
Ya su ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín, había dado un primer paso en falso, que subrayó la afinidad política con las Farc, al decirles a los guerrilleros que entregaron a las secuestradas: "Estamos muy pendientes de su lucha... Mantengan ese esfuerzo y cuenten con nosotros". Más claro no canta un gallo. No menos inquietante resulta la plena coincidencia del comunicado de las Farc del viernes pasado en que reclaman estado de beligerancia, con lo que dijo Chávez horas después en la Asamblea.
Condicionar la normalización de las relaciones con Colombia a su solicitud en favor de la guerrilla resulta ofensivo y casi delirante. Desconoce, de entrada, que condición esencial para una relación normal entre Estados es el respeto de cada uno a la soberanía del otro para definir sus asuntos internos.
Es posible que el propio Uribe le haya abierto la puerta al vínculo vicioso entre relaciones bilaterales y el conflicto interno al haber invitado a Chávez como mediador. Él mismo lo reconoció y esta vez el mandatario colombiano ha reaccionado con compostura y sensatez a las últimas provocaciones de su vecino. No ha caído en peligrosa competencia de epítetos, a pesar de las ofensas, verbales y prácticas, que le ha lanzado Chávez. Pero si este último no cambia de posición, y sobre todo de actitud, la crisis diplomática se prolongará quién sabe hasta cuándo y con qué costo para ambos países.
Hay que encontrar un punto intermedio entre los dos extremos en que se han movido en los últimos años las relaciones Colombia-Venezuela. El de la luna de miel basada en la supuesta química de Uribe y Chávez hay que descartarlo por frágil e irreal. Y el actual, el de la confrontación y la intromisión de Chávez en los asuntos internos de Colombia, hay que evitarlo por peligroso e indignante. Los esfuerzos para recomponer un equilibrio estable y duradero tienen que incluir el fortalecimiento de lazos institucionales, el retorno a una diplomacia profesional y, también, los buenos oficios de gobiernos amigos de ambas partes. Como los de Cuba o Brasil.
* * * *
Por lo pronto, el momento es crítico. Todos los colombianos conscientes de lo que significa deben cerrar filas ante la pretensión de Hugo Chávez. Más que una inaceptable provocación, constituye un abierto chantaje, como lo ha dicho el ex presidente Andrés Pastrana.
Las primeras reacciones señalan una amplia convergencia política y social de rechazo a la actitud del mandatario vecino. Corresponde al Gobierno canalizarla con realismo y ecuanimidad para convertir este sentimiento en una auténtica unidad nacional. Porque es la propia institucionalidad e integridad territorial de Colombia las que pueden estar amenazadas.
editorial@eltiempo.com.co
Si hace casi una década, cuando comenzaba el proceso del Caguán, se produjo una crisis profunda porque Chávez afirmó que su gobierno era "neutral" frente al conflicto colombiano, las consecuencias de su nueva postura van mucho más lejos.
Chávez fue indudable artífice de la feliz liberación de Clara y Consuelo, pero este logro parece se le subió a la cabeza, y desde su envalentonado ego se sintió con una autoridad que no tiene para darles a las Farc un espaldarazo que ofende a Colombia y contradice el enorme respaldo de su pueblo a las acciones del Gobierno Uribe contra una organización criminal que ha causado tanto dolor y muerte en nuestro país.
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Nadie puede negarle al mandatario venezolano su contribución para la feliz liberación del jueves. El presidente Uribe la agradeció con altura y sin ambigüedades. El propio gobierno de George W. Bush reconoció la tarea y puso a un lado su agria enemistad con el régimen bolivariano. Y se puede entender, en fin, que Chávez haga gestos para mantener su ascendiente sobre las Farc y preservar así la posibilidad de futuras gestiones, en la búsqueda de más liberaciones, un acuerdo humanitario o un proceso de negociación política.
Pero con la inconcebible salida en falso ante la Asamblea Nacional borró lo que todo el mundo le había reconocido y se cerró espacios para buscar aproximaciones entre el Gobierno y las Farc. Quedó casado con una franca posición de apoyo hacia el grupo de 'Marulanda'. ¿Y puede ser gestor de una iniciativa humanitaria alguien que no condena el secuestro?
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Ya su ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín, había dado un primer paso en falso, que subrayó la afinidad política con las Farc, al decirles a los guerrilleros que entregaron a las secuestradas: "Estamos muy pendientes de su lucha... Mantengan ese esfuerzo y cuenten con nosotros". Más claro no canta un gallo. No menos inquietante resulta la plena coincidencia del comunicado de las Farc del viernes pasado en que reclaman estado de beligerancia, con lo que dijo Chávez horas después en la Asamblea.
Condicionar la normalización de las relaciones con Colombia a su solicitud en favor de la guerrilla resulta ofensivo y casi delirante. Desconoce, de entrada, que condición esencial para una relación normal entre Estados es el respeto de cada uno a la soberanía del otro para definir sus asuntos internos.
Es posible que el propio Uribe le haya abierto la puerta al vínculo vicioso entre relaciones bilaterales y el conflicto interno al haber invitado a Chávez como mediador. Él mismo lo reconoció y esta vez el mandatario colombiano ha reaccionado con compostura y sensatez a las últimas provocaciones de su vecino. No ha caído en peligrosa competencia de epítetos, a pesar de las ofensas, verbales y prácticas, que le ha lanzado Chávez. Pero si este último no cambia de posición, y sobre todo de actitud, la crisis diplomática se prolongará quién sabe hasta cuándo y con qué costo para ambos países.
Hay que encontrar un punto intermedio entre los dos extremos en que se han movido en los últimos años las relaciones Colombia-Venezuela. El de la luna de miel basada en la supuesta química de Uribe y Chávez hay que descartarlo por frágil e irreal. Y el actual, el de la confrontación y la intromisión de Chávez en los asuntos internos de Colombia, hay que evitarlo por peligroso e indignante. Los esfuerzos para recomponer un equilibrio estable y duradero tienen que incluir el fortalecimiento de lazos institucionales, el retorno a una diplomacia profesional y, también, los buenos oficios de gobiernos amigos de ambas partes. Como los de Cuba o Brasil.
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Por lo pronto, el momento es crítico. Todos los colombianos conscientes de lo que significa deben cerrar filas ante la pretensión de Hugo Chávez. Más que una inaceptable provocación, constituye un abierto chantaje, como lo ha dicho el ex presidente Andrés Pastrana.
Las primeras reacciones señalan una amplia convergencia política y social de rechazo a la actitud del mandatario vecino. Corresponde al Gobierno canalizarla con realismo y ecuanimidad para convertir este sentimiento en una auténtica unidad nacional. Porque es la propia institucionalidad e integridad territorial de Colombia las que pueden estar amenazadas.
editorial@eltiempo.com.co
Otras reacciones.
Para el ex senador Rafael Pardo Chávez ya les dio reconocimiento político. "Esto es muy delicado, pues no solo tiene implicación política. Puede tener implicaciones jurídicas. Por ejemplo, que los guerrilleros tengan el asilo político que no aplica para los terroristas", señaló.
Para el ex presidente Andrés Pastrana, en cuyo gobierno las Farc fueron incluidas en la lista internacional de terroristas, "es un imposible moral" aceptar la propuesta de Chávez. "Eso se llama chantaje e intervención en asuntos internos de otro país", dijo.
Para Pastrana resulta curioso que desde hace tiempo las Farc pidieran ese estatus, pero que luego de que lo hicieran el jueves en un comunicado, tras la liberación de Clara Rojas y Consuelo González, al siguiente día, Chávez saliera a respaldarlas. "Eso causa una gran curiosidad", dijo.
Mientras tanto, el ex embajador de Venezuela en Colombia Fernando Gerbasi se mostró sorpendido. "Es la primera vez que un jefe de Estado señala eso, ni siquiera recuerdo a Fidel Castro haciendo una petición como esa".
Para el ex presidente Andrés Pastrana, en cuyo gobierno las Farc fueron incluidas en la lista internacional de terroristas, "es un imposible moral" aceptar la propuesta de Chávez. "Eso se llama chantaje e intervención en asuntos internos de otro país", dijo.
Para Pastrana resulta curioso que desde hace tiempo las Farc pidieran ese estatus, pero que luego de que lo hicieran el jueves en un comunicado, tras la liberación de Clara Rojas y Consuelo González, al siguiente día, Chávez saliera a respaldarlas. "Eso causa una gran curiosidad", dijo.
Mientras tanto, el ex embajador de Venezuela en Colombia Fernando Gerbasi se mostró sorpendido. "Es la primera vez que un jefe de Estado señala eso, ni siquiera recuerdo a Fidel Castro haciendo una petición como esa".
Para el presidente del Polo Democrático, Carlos Gaviria, reconocer las guerrillas colombianas como insurgentes es un hecho que no implica de ninguna manera desconocer los actos terroristas que comenten y deben ser sancionados al margen del carácter de rebeldes que tienen.
Seguramente habrá mucho de que hablar del tema.
Y hoy, las FARC y el ELN, son consideradas internacionalmente como terroristas
11 ene 2008
PML
Columna PLAZA PÚBLICA/Miguel Ángel Granados Chapa; Incombustible Muñoz Ledo
Reforma, 11/01/2008;
Reforma, 11/01/2008;
Incombustible, resistente a las críticas que le merecen sus veleidades, pero reconocido por sus talentos, el nuevo coordinador del Frente Amplio Progresista le dará nueva proyección y al mismo tiempo servirá como cuña contra Nueva Izquierda en el PRD
Presidente de dos partidos, en 1975 del PRI y del PRD en 1993, Porfirio Muñoz Ledo es ahora el coordinador del Frente Amplio Progresista, que reúne al propio PRD, a Convergencia y al Partido del Trabajo, que juntos tienen la segunda representación de mayor peso en la Cámara de Diputados y la tercera en el Senado. Figura polémica si las hay, cuyos defectos son prolongación de sus virtudes, no puede negarse que su talento, experiencia y habilidades lo condujeron a una posición que puede ser muy relevante en el futuro y que, por lo pronto, afecta la relación de fuerzas en el perredismo, del que Muñoz Ledo se apartó con escándalo antes del crucial año 2000.
En aquel entonces fue brevemente candidato presidencial y después apoyador de Vicente Fox, a quien aportó seguramente pocos votos pero una iniciativa de gran peso, una idea fuerza propia de su fecunda imaginación política, la reforma del Estado. Por temor, por incomprensión del tema, por presiones de algunos de sus próximos, Fox desechó el proyecto y a su autor, a quien proveyó un exilio dorado en Bruselas, como doble embajador, ante el Reino de Bélgica y la Unión Europea. Sin embargo, el cosmopolitismo de Muñoz Ledo, uno de sus rasgos definitorios, no colmó su ansia de participación política. Volvió a México, rompió con el gobierno panista y mediante aproximaciones sucesivas quedó cercano a Andrés Manuel López Obrador. Cuando en septiembre de 2006 la coalición Por el Bien de Todos se transformó en el Frente Amplio Progresista, Muñoz Ledo fue nombrado miembro de la "representación política" del frente, junto con Jesús Ortega, Manuel Camacho Solís, Ifigenia Martínez y Jesús González Schmal. Ortega partió de allí para ser coordinador del frente, cargo del que se separó para concentrarse en su campaña por la presidencia del PRD. Mal de su grado ha sido sustituido por Muñoz Ledo, al cabo de un lance iniciado meses atrás, en el proceso de reforma electoral.Muñoz Ledo participaba en los pasos legislativos a ese propósito. Como gran inspirador de la reforma del Estado, cuando en abril pasado se emitió la ley que se propuso consumar tal proyecto en el año siguiente, el ahora coordinador del FAP fue nombrado asesor (junto con María Amparo Casar, Diego Valadés y Rolando Cordera) del órgano que llevaría adelante la reforma, la Comisión Ejecutiva de Negociación y Construcción de Acuerdos (CENCA). En ese desempeño se opuso a modificar el régimen de coaliciones, que impulsaba el líder de la bancada perredista en el Senado, Carlos Navarrete, por considerar que agraviaba a los aliados del PRD. Cuando éstos se inconformaron con la enmienda, contaron con el apoyo de Muñoz Ledo y de Andrés Manuel López Obrador, quien mencionando específicamente ese punto pidió a la bancada de su partido no aprobar la nueva legislación electoral. No fue eficaz su llamado, pero fortaleció su posición dentro del FAP.En una ocurrencia tan poco seria que parecía una burleta, contraria al proceso de maduración que había experimentado en los años recientes, Navarrete pretendió paliar el escozor de Convergencia y el PT instándolos a formar un solo partido con el PRD. Y enseguida ahondó su error escogiendo como contendiente a Muñoz Ledo, un gladiador muy por encima del dirigente senatorial. Provocador, aquél descalificó a los "trepadores de la política que han vivido acaparando pequeñas posiciones desde la reforma de 1977", que pretenden entonar ahora "el canto de las sirenas de la unión de la izquierda".
Navarrete desbarró en su respuesta. Con torpe criterio clasista se ofendió porque un empleado de los senadores, a quien se le pagaba un salario alto, discutiera con un miembro de esa Cámara. Anunció que pediría la rescisión del contrato de Muñoz Ledo. Si lo hizo, debió recibir más que una negativa la aclaración de que el ex dirigente perredista era asesor de la CENCA, un órgano bicamaral y no del Senado.
Un mes después de ese choque de frases y posiciones, Nueva Izquierda pretendió convertir la sucesión de Ortega en la coordinación del FAP en un episodio de la contienda interna por el liderazgo perredista, que se resolverá en marzo próximo. Impulsó la candidatura de Manuel Camacho por la semejanza de sus méritos con los de Muñoz Ledo, a fin de impedir la designación de éste, colocado ya abiertamente en la trinchera opuesta. Nuevo error: el designio de los orteguistas se estrelló contra la mayoría de dos, formada por los partidos a quienes agraviaron, y que contó con el apoyo de López Obrador, quien al sostener a Muñoz Ledo (a quien reemplazó en la presidencia del PRD, y con quien ha mantenido una relación respetuosa) no es que postergara a Camacho (figura a la que también aprecia en grado sumo) sino evitó que Nueva Izquierda actuara como si ya hubiera ganado los comicios de marzo próximo.
Aun si eso ocurriera, la presencia de Muñoz Ledo al frente del FAP mitigará el control que el PRD mantiene sobre el frente y que se acentuaría con Ortega en la presidencia perredista, lo cual concluye en beneficio de las posiciones de López Obrador. Está claro que ni aun en el supuesto del triunfo de Nueva Izquierda en la disputa por el mando perredista ese partido se romperá, pues una escisión no conviene a nadie. Pero obligadas las partes a una coexistencia cada vez más difícil, acudirán a erigir muros de contención que acoten los márgenes de acción de sus adversarios. Eso es verdad no sólo en el ámbito interno del PRD sino también en su extensión hacia fuera.
10 ene 2008
Hillary, Obama y la imagen de EE UU
Hillary, Obama y la imagen de EE UU/JORGE CASTAÑEDA
Publicada en El País, 11/01/2008;
El desempeño de Barack Obama en las primarias de Iowa y New Hampshire no le garantiza, ni mucho menos, la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos. Ni hablemos de su victoria en noviembre próximo. Hace un poco más de un mes, el ex presidente Clinton daba la impresión, durante una cena en New York en presencia de la Reina Sofía, que para él, su esposa Hillary era la única candidata que podía sobrevivir a un arranque difícil en Iowa y New Hampshire, pero también insinuaba que sólo a condición de que, si perdía, el margen fuera exiguo. Hoy Obama ha ganado una, Clinton otra, y básicamente se encuentran empatados en la contienda por la postulación de su partido a la presidencia. Nada está escrito en política, y la cantidad de analistas que han dado por muertos a los Clinton desde 1988, desde aquel interminable discurso que el futuro presidente dio en la convención de su partido, es también... interminable.
La apuesta de la wannabe pareja presidencial es que en la virtual primaria nacional del 5 de febrero podrán remontar sus dificultades iniciales: a lo largo de los años han mostrado la fuerza y capacidad de recuperación que hace creíble esta posibilidad; así lo demostraron, para sorpresa de todos los encuestadores, en New Hampshire. Pero igual, por hoy, se encuentran ante desafíos mucho mayores de lo que esperaban, y nadie, ni ellos mismos, se atreve a negarlo. Lo cual vuelve factible la nominación y arribo a la Casa Blanca de Barack Obama. Por ello conviene reflexionar sobre sus eventuales consecuencias.
Ya se ha dicho, por Andrew Sullivan, en un espléndido ensayo sobre Obama en el número de diciembre de la revista The Atlantic, por Farid Zakaría en Newsweek, y por Dominique Moisi en estas páginas: el impacto emblemático de una victoria de Obama cambiaría de golpe la imagen de Estados Unidos en el mundo, y en particular en los países "en desarrollo" o de lo que antes se llamaba el Tercer Mundo. Vale la pena comentar cada una de las subtesis incluidas en esta aseveración.
Primero: cambiaría la imagen de EE UU. La política norteamericana hacia regiones decisivas como el Medio Oriente, Irak, Irán, Corea del Norte, Pakistán, etcétera, se ubica dentro de márgenes muy estrechos. El principal asesor de política exterior de Obama, y su probable secretario de Estado, Tony Lake, confiaba durante un seminario el pasado verano en Italia, que su enfoque hacia Irak e Irán no podría ser excesivamente distinto al actual, por culpa del actual: simplemente EE UU no se puede retirar con la cola entre las patas, ni dejar a Israel al desamparo ante un posible ataque nuclear iraní.
Y justamente, los consejeros presentes y futuros de Obama y de Clinton, en esta materia, son más o menos los mismos y todos provienen de la Administración Clinton: Lake, Albright, Holbroo-ke, Richardson. Resultaría difícil pensar que, en los hechos, las diferencias de política exterior entre los dos precandidatos pudieran ser significativas. De lo que estamos hablando entonces es de lo intangible, lo impresionista, lo atmosférico.
Segundo: imagen en el mundo. En vista de los márgenes aún más reducidos de política interna en Estados Unidos, y de las grandes semejanzas entre los candidatos al respecto, la diferencia yace en el simbolismo ante terceros. No es que la posible llegada de una mujer a la Presidencia careciera de importancia; huelga decir que se trataría de un avance considerable para los derechos de género, el quiebre del techo de vidrio, y la consolidación de la igualdad en el sitio "macho" por excelencia: la presidencia de la hiperpotencia.
Pero como nada es justo en la vida, origen étnico mata género. En el mundo de hoy, con la inmensa impopularidad global de EE UU en general, y en los países islámicos, africanos y de América Latina, en particular, un presidente de "piel canela" entrañaría una ruptura paradigmática insólita. Los "malos" se verían comandados por un "bueno", es decir, por "gente como uno", desde el punto de vista de la otra ribera del Mediterráneo, figurativamente hablando.
Es útil subrayarlo otra vez: con la excepción de algunos casos aislados y localizados, el actual descrédito de EE UU se debe a la política de Bush en Irak: la invasión, Abu Ghraib, la ocupación del país, los abusos y el empantanamiento. Hay factores adicionales de agravio, sin duda: la denuncia del Protocolo de Kioto; el unilateralismo generalizado; el apoyo, al menos tácito, contra Chávez en 2002; el "muro" medio ficticio con México y las redadas muy reales contra indocumentados de todas las nacionalidades dentro de Estados Unidos. Pero retrata más un ambiente que un desacuerdo concreto: por ejemplo, en América Latina, el reclamo que se le puede formular a Bush es más por omisión que por activismo: no ha hecho nada, y por cierto, es, desde Carter, el primer presidente de EE UU sin correr con intervenciones directas o encubiertas a su cargo en la región (recuérdese: Reagan en Centroamérica, Bush padre en Panamá, Clinton en Haití -afortunadamente-). Pero igual la opinión pública le es contraria al extremo -más que nunca- lo cual puede significar que un cambio simbólico en Washington podría a su vez transformar esa opinión, aunque no necesariamente se traduzca en políticas favorables para América Latina, África, Medio Oriente o Asia. De la misma manera que las barbaridades de Bush en Irak no afectan directamente a América Latina, pero provocan un rechazo inusitado.
Podemos sintetizar lo que significaría un triunfo de Obama con un antecedente lejano y también emblemático. Los mexicanos que eramos niños en junio de 1962 recordamos todavía lo que después comprendimos como una paradoja. Más de un millón de habitantes de la capital del país -muchos llevados por la fuerza, pero muchos también motu proprio- salieron a la calle a vitorear a un presidente de los EE UU que pocos meses después llevaría al mundo al borde de la guerra, que había autorizado un año antes la invasión de Playa Girón, que había dado luz verde al asesinato de Patrice Lumumba (en sus últimos días como presidente electo, en enero de 1961) y que ya iniciaba la guerra de Vietnam. ¿Por qué los mexicanos le brindamos una bienvenida así a John F. Kennedy? Abundan las explicaciones, pero se puede privilegiar una: por ser el primer presidente católico "del imperio". Eso, en el país de la Virgen Morena, no era poca cosa. Ser el primer presidente moreno de EE UU, tampoco lo sería.
Publicada en El País, 11/01/2008;
El desempeño de Barack Obama en las primarias de Iowa y New Hampshire no le garantiza, ni mucho menos, la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos. Ni hablemos de su victoria en noviembre próximo. Hace un poco más de un mes, el ex presidente Clinton daba la impresión, durante una cena en New York en presencia de la Reina Sofía, que para él, su esposa Hillary era la única candidata que podía sobrevivir a un arranque difícil en Iowa y New Hampshire, pero también insinuaba que sólo a condición de que, si perdía, el margen fuera exiguo. Hoy Obama ha ganado una, Clinton otra, y básicamente se encuentran empatados en la contienda por la postulación de su partido a la presidencia. Nada está escrito en política, y la cantidad de analistas que han dado por muertos a los Clinton desde 1988, desde aquel interminable discurso que el futuro presidente dio en la convención de su partido, es también... interminable.
La apuesta de la wannabe pareja presidencial es que en la virtual primaria nacional del 5 de febrero podrán remontar sus dificultades iniciales: a lo largo de los años han mostrado la fuerza y capacidad de recuperación que hace creíble esta posibilidad; así lo demostraron, para sorpresa de todos los encuestadores, en New Hampshire. Pero igual, por hoy, se encuentran ante desafíos mucho mayores de lo que esperaban, y nadie, ni ellos mismos, se atreve a negarlo. Lo cual vuelve factible la nominación y arribo a la Casa Blanca de Barack Obama. Por ello conviene reflexionar sobre sus eventuales consecuencias.
Ya se ha dicho, por Andrew Sullivan, en un espléndido ensayo sobre Obama en el número de diciembre de la revista The Atlantic, por Farid Zakaría en Newsweek, y por Dominique Moisi en estas páginas: el impacto emblemático de una victoria de Obama cambiaría de golpe la imagen de Estados Unidos en el mundo, y en particular en los países "en desarrollo" o de lo que antes se llamaba el Tercer Mundo. Vale la pena comentar cada una de las subtesis incluidas en esta aseveración.
Primero: cambiaría la imagen de EE UU. La política norteamericana hacia regiones decisivas como el Medio Oriente, Irak, Irán, Corea del Norte, Pakistán, etcétera, se ubica dentro de márgenes muy estrechos. El principal asesor de política exterior de Obama, y su probable secretario de Estado, Tony Lake, confiaba durante un seminario el pasado verano en Italia, que su enfoque hacia Irak e Irán no podría ser excesivamente distinto al actual, por culpa del actual: simplemente EE UU no se puede retirar con la cola entre las patas, ni dejar a Israel al desamparo ante un posible ataque nuclear iraní.
Y justamente, los consejeros presentes y futuros de Obama y de Clinton, en esta materia, son más o menos los mismos y todos provienen de la Administración Clinton: Lake, Albright, Holbroo-ke, Richardson. Resultaría difícil pensar que, en los hechos, las diferencias de política exterior entre los dos precandidatos pudieran ser significativas. De lo que estamos hablando entonces es de lo intangible, lo impresionista, lo atmosférico.
Segundo: imagen en el mundo. En vista de los márgenes aún más reducidos de política interna en Estados Unidos, y de las grandes semejanzas entre los candidatos al respecto, la diferencia yace en el simbolismo ante terceros. No es que la posible llegada de una mujer a la Presidencia careciera de importancia; huelga decir que se trataría de un avance considerable para los derechos de género, el quiebre del techo de vidrio, y la consolidación de la igualdad en el sitio "macho" por excelencia: la presidencia de la hiperpotencia.
Pero como nada es justo en la vida, origen étnico mata género. En el mundo de hoy, con la inmensa impopularidad global de EE UU en general, y en los países islámicos, africanos y de América Latina, en particular, un presidente de "piel canela" entrañaría una ruptura paradigmática insólita. Los "malos" se verían comandados por un "bueno", es decir, por "gente como uno", desde el punto de vista de la otra ribera del Mediterráneo, figurativamente hablando.
Es útil subrayarlo otra vez: con la excepción de algunos casos aislados y localizados, el actual descrédito de EE UU se debe a la política de Bush en Irak: la invasión, Abu Ghraib, la ocupación del país, los abusos y el empantanamiento. Hay factores adicionales de agravio, sin duda: la denuncia del Protocolo de Kioto; el unilateralismo generalizado; el apoyo, al menos tácito, contra Chávez en 2002; el "muro" medio ficticio con México y las redadas muy reales contra indocumentados de todas las nacionalidades dentro de Estados Unidos. Pero retrata más un ambiente que un desacuerdo concreto: por ejemplo, en América Latina, el reclamo que se le puede formular a Bush es más por omisión que por activismo: no ha hecho nada, y por cierto, es, desde Carter, el primer presidente de EE UU sin correr con intervenciones directas o encubiertas a su cargo en la región (recuérdese: Reagan en Centroamérica, Bush padre en Panamá, Clinton en Haití -afortunadamente-). Pero igual la opinión pública le es contraria al extremo -más que nunca- lo cual puede significar que un cambio simbólico en Washington podría a su vez transformar esa opinión, aunque no necesariamente se traduzca en políticas favorables para América Latina, África, Medio Oriente o Asia. De la misma manera que las barbaridades de Bush en Irak no afectan directamente a América Latina, pero provocan un rechazo inusitado.
Podemos sintetizar lo que significaría un triunfo de Obama con un antecedente lejano y también emblemático. Los mexicanos que eramos niños en junio de 1962 recordamos todavía lo que después comprendimos como una paradoja. Más de un millón de habitantes de la capital del país -muchos llevados por la fuerza, pero muchos también motu proprio- salieron a la calle a vitorear a un presidente de los EE UU que pocos meses después llevaría al mundo al borde de la guerra, que había autorizado un año antes la invasión de Playa Girón, que había dado luz verde al asesinato de Patrice Lumumba (en sus últimos días como presidente electo, en enero de 1961) y que ya iniciaba la guerra de Vietnam. ¿Por qué los mexicanos le brindamos una bienvenida así a John F. Kennedy? Abundan las explicaciones, pero se puede privilegiar una: por ser el primer presidente católico "del imperio". Eso, en el país de la Virgen Morena, no era poca cosa. Ser el primer presidente moreno de EE UU, tampoco lo sería.
¡Por fin en casa!!!

Por fin! Clara Rojas, la ex candidata a la Vicepresidencia de Colobia y Consuelo González de Perdomo fueron liberadas por las FARC este jueves 10 de enero tras seis años de cautiverio. El operativo de rescate tuvo lugar como consecuencia de los acercamientos entre el presidente venezolano Hugo Chávez y voceros del grupo guerrillero, quienes desde finales de 2007 se habían comprometido a dejar en libertad a las dos rehenes.
Rojas y González fueron entregadas a las once de la mañana del jueves, en la selva del Guaviare, al ministro venezolano Ramón Rodríguez Chacín, la senadora Piedad Córdoba, el embajador de Cuba en Venezuela y los delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja.
En un conmovedor relato, Claro Rojas reveló detalles de su embarazo y su parto en la selva.
Desde Caracas dio las siguientes en declaraciones telefónicas a la emisora radio Caracol:
"Yo también estoy feliz, me está contando mi mamá que habló esta mañana con la señora Elvira (Moreno, la directora de Bienestar Familiar) y me cuenta que Emmanuel esta muy lindo, yo quisiera ya poder recogerlo.
"Por ahora estoy llegando al aeropuerto de Maiquetía, pero cuando decidamos viajar a Bogotá allí lo recogeremos.
"Me siento feliz, obviamente tengo unos achaques pero estoy bien.
"Hasta ahora estoy llegando pero tan pronto me reúna con mi mamá, decidiremos cuando regresamos. Mi deseo es que Ingrid esté muy pronto aquí", le dijo a Juan Carlos Lecompte esposo de Ingrid.
"Con las personas que estábamos, había como un grupo de 10 personas y a ellos les autorizaron pruebas de supervivencia, los comandantes guerrilleros se las entregaron esta mañana al vocero del presidente Chávez. Entre ellas están las del senador Gechem (Turbay), la señora Gloria Lozada, el ex gobernador del Meta Alan Jara, el coronel Mendieta, el mayor Murillo y el sargento Delgado.
"De Ingrid no tengo idea hace tres años. Supe de ella y quedé muy preocupada por las pruebas de supervivencia, pero no tengo noticias de ella hace tres años y confío de que ella muy pronto esté aquí.
"Por razones de seguridad nos separaron por grupos y por razones de seguridad nos abrieron en grupos y desconozco cual fue la razón para que Ingrid no hubiera quedado con todo el grupo de mujeres.
"Ellos se quedaron muy tristes (el resto de rehenes)... esa despedida fue muy desgarradora porque obviamente todos queremos salir... es desgarradora yo me vine con el corazón en la mano y espero pronto que esto se resuelva de manera que ellos puedan estar aquí como todos... cierto.
"Apenas me separaron del grupo que estaba y ellos tuvieron un trato muy amable con nosotros y estaban pendientes de nuestra salud. Llevamos 20 días que no parábamos un minuto y realmente estamos agotados porque llevamos 20 días... (inaudible)
...
"Ellos (los guerrilleros) me decían que está bien, que no me preocupara, pero yo no tenía noticia del niño. Yo desde el primer momento pedí que me lo entregarán.
"A través de la Cruz Roja Internacional le escribí varias cartas al comandante Manuel Marulanda (jefe de las FARC) y a varios miembros del Secretariado (de esa guerrilla), porque yo rogaba para que el niño estuviera con mi mamá. Entonces al separarnos tenía que prestarle asistencia médica y yo esperaba que se lo entregaran en cualquier momento.
"Pasaban los días y pasaban los años y eso no ocurría, entonces yo andaba muy preocupada de saber donde estaba el niño... pero entonces yo no sabía donde estaba y nunca me imaginé que se diera esta situación.
"Oí el mensaje que dijo el presidente (Hugo) Chávez y dije 'ojalá que no esté enfermo. Siquiera está vivo y sabemos donde está y le pueden brindar una atención y se puede prestarle la ayuda que necesite. Estoy contenta de que está bien.
"Se llama Emmanuel, por supuesto, lo que dice en la Biblia, en Mateo Es una bendición de Dios con nosotros, es un regalo de Dios. Yo hago homenaje a eso y bueno allá todos lo conocíamos como Emmanuel.
"Yo creo que cuando él oiga que vuelvo a decirle Emmanuel, seguro que recordará algo.
"Nació el 16 de abril del año 2004.
"Era lo más pequeñito, lo más lindo. Lo que más me impactó fue su sonrisa y por supuesto su llanto. Era lindo. Lo que pasa es que no puedo ser objetiva porque es mi hijo y entonces para cualquier mamá su hijo es lo más lindo.
"Los primeros ocho meses fueron muy difíciles porque teníamos detrás de nosotros todo el tema militar, los helicópteros el hecho de estar encerrados y no poder salir.
"Al principio no llegaban las cosas, pero por fin llegó como una dotación que ellos (los guerrilleros) llaman y me pudieron hacer llegar una lechecita en polvo y unos pañales desechables, en fin y como esas cositas mínimas.
"Esos primeros cuarenta días me asignaron una niña guerrillera para que me lo cuidara. Y yo estaba ahí al lado de mi hijo. Entonces a mi también me asignaron una persona que me atendía. Pasados esos cuarenta días me devolvieron con los demás del grupo (de secuestrados) ...y me lo traían por horas.
"Lo primero que quiero es hablar con mi mamita, a ver qué es lo que ella quiere. Y conversar con ellos a ver que quieren. Yo lo primero que quiero es ver cómo se realiza lo de la intervención de Emmanuel y qué requiere.
"Ahora yo le había pedido a mi Dios, que yo quiero que Emmanuel entre a estudiar este año y, mire, que parece que sí me oyó, porque parece que él va a poder entrar a estudiar...Será como para volver a reorganizar mis asuntos, mis cosas personales y conversar con la familia que será la mejor alternativa para seguir de aquí en adelante.
"Quiero, queridos compatriotas, decirles que los amo y los llevo en el alma. He recibido su solidaridad. Los amo inmensamente y les agradezco el cariño que han tenido para con mi mamá, para mi hijo y yo espero ser receptiva a todo su cariño y ese amor que me han brindado. Cuenten conmigo. Yo amo a mi país.
"Espero que la demás gente que está secuestrada me esté escuchando y sepa que esta es una luz y yo espero verlos muy pronto. Vamos a luchar por ellos espero que me estén oyendo. Un saludo para Ingrid (Betancourt). Espero verlos muy pronto aquí".
"Por ahora estoy llegando al aeropuerto de Maiquetía, pero cuando decidamos viajar a Bogotá allí lo recogeremos.
"Me siento feliz, obviamente tengo unos achaques pero estoy bien.
"Hasta ahora estoy llegando pero tan pronto me reúna con mi mamá, decidiremos cuando regresamos. Mi deseo es que Ingrid esté muy pronto aquí", le dijo a Juan Carlos Lecompte esposo de Ingrid.
"Con las personas que estábamos, había como un grupo de 10 personas y a ellos les autorizaron pruebas de supervivencia, los comandantes guerrilleros se las entregaron esta mañana al vocero del presidente Chávez. Entre ellas están las del senador Gechem (Turbay), la señora Gloria Lozada, el ex gobernador del Meta Alan Jara, el coronel Mendieta, el mayor Murillo y el sargento Delgado.
"De Ingrid no tengo idea hace tres años. Supe de ella y quedé muy preocupada por las pruebas de supervivencia, pero no tengo noticias de ella hace tres años y confío de que ella muy pronto esté aquí.
"Por razones de seguridad nos separaron por grupos y por razones de seguridad nos abrieron en grupos y desconozco cual fue la razón para que Ingrid no hubiera quedado con todo el grupo de mujeres.
"Ellos se quedaron muy tristes (el resto de rehenes)... esa despedida fue muy desgarradora porque obviamente todos queremos salir... es desgarradora yo me vine con el corazón en la mano y espero pronto que esto se resuelva de manera que ellos puedan estar aquí como todos... cierto.
"Apenas me separaron del grupo que estaba y ellos tuvieron un trato muy amable con nosotros y estaban pendientes de nuestra salud. Llevamos 20 días que no parábamos un minuto y realmente estamos agotados porque llevamos 20 días... (inaudible)
...
"Ellos (los guerrilleros) me decían que está bien, que no me preocupara, pero yo no tenía noticia del niño. Yo desde el primer momento pedí que me lo entregarán.
"A través de la Cruz Roja Internacional le escribí varias cartas al comandante Manuel Marulanda (jefe de las FARC) y a varios miembros del Secretariado (de esa guerrilla), porque yo rogaba para que el niño estuviera con mi mamá. Entonces al separarnos tenía que prestarle asistencia médica y yo esperaba que se lo entregaran en cualquier momento.
"Pasaban los días y pasaban los años y eso no ocurría, entonces yo andaba muy preocupada de saber donde estaba el niño... pero entonces yo no sabía donde estaba y nunca me imaginé que se diera esta situación.
"Oí el mensaje que dijo el presidente (Hugo) Chávez y dije 'ojalá que no esté enfermo. Siquiera está vivo y sabemos donde está y le pueden brindar una atención y se puede prestarle la ayuda que necesite. Estoy contenta de que está bien.
"Se llama Emmanuel, por supuesto, lo que dice en la Biblia, en Mateo Es una bendición de Dios con nosotros, es un regalo de Dios. Yo hago homenaje a eso y bueno allá todos lo conocíamos como Emmanuel.
"Yo creo que cuando él oiga que vuelvo a decirle Emmanuel, seguro que recordará algo.
"Nació el 16 de abril del año 2004.
"Era lo más pequeñito, lo más lindo. Lo que más me impactó fue su sonrisa y por supuesto su llanto. Era lindo. Lo que pasa es que no puedo ser objetiva porque es mi hijo y entonces para cualquier mamá su hijo es lo más lindo.
"Los primeros ocho meses fueron muy difíciles porque teníamos detrás de nosotros todo el tema militar, los helicópteros el hecho de estar encerrados y no poder salir.
"Al principio no llegaban las cosas, pero por fin llegó como una dotación que ellos (los guerrilleros) llaman y me pudieron hacer llegar una lechecita en polvo y unos pañales desechables, en fin y como esas cositas mínimas.
"Esos primeros cuarenta días me asignaron una niña guerrillera para que me lo cuidara. Y yo estaba ahí al lado de mi hijo. Entonces a mi también me asignaron una persona que me atendía. Pasados esos cuarenta días me devolvieron con los demás del grupo (de secuestrados) ...y me lo traían por horas.
"Lo primero que quiero es hablar con mi mamita, a ver qué es lo que ella quiere. Y conversar con ellos a ver que quieren. Yo lo primero que quiero es ver cómo se realiza lo de la intervención de Emmanuel y qué requiere.
"Ahora yo le había pedido a mi Dios, que yo quiero que Emmanuel entre a estudiar este año y, mire, que parece que sí me oyó, porque parece que él va a poder entrar a estudiar...Será como para volver a reorganizar mis asuntos, mis cosas personales y conversar con la familia que será la mejor alternativa para seguir de aquí en adelante.
"Quiero, queridos compatriotas, decirles que los amo y los llevo en el alma. He recibido su solidaridad. Los amo inmensamente y les agradezco el cariño que han tenido para con mi mamá, para mi hijo y yo espero ser receptiva a todo su cariño y ese amor que me han brindado. Cuenten conmigo. Yo amo a mi país.
"Espero que la demás gente que está secuestrada me esté escuchando y sepa que esta es una luz y yo espero verlos muy pronto. Vamos a luchar por ellos espero que me estén oyendo. Un saludo para Ingrid (Betancourt). Espero verlos muy pronto aquí".
Tras liberación de Clara Rojas y Consuelo Gonzalez, 774 secuestrados siguen en poder de las FARC. Entre ellos están los 44 que hacen parte del grupo de canjeables. Se trata de 33 policías y militares colombianos y tres cooperantes militares de EE UU que trabajaban par el Plan Colombia. Algunos llevan cerca de diez años en poder de las FARC. Otros once diputados, que en principio hacían parte del mismo listado de “canjeables”, fueron asesinados a mediados de 2007. Igual suerte corrieron el ex asesor de paz Gilberto Echeverri y el ex gobernador de Antioquia Guillermo Gaviria, a quienes sus captores dieron muerte durante un intento de rescate del Ejército.
El gobierno colombiano calcula que las Farc tienen a otras 750 personas que no son incluidas en el listado del intercambio humanitario porque su secuestro tuvo fines económicos.
Muy oportuno el editorial de El Tiempo.
Los que faltan, editorial de El Tiempo de este viernes 11 de Enero de 2008.
Tomado de EL TIEMPO on line.
Ante la liberación de Clara y Consuelo, la suerte de quienes siguen cautivos adquiere una dimensión particular.
En medio del alivio e inmensa alegría que produjo en todo el país la liberación de Clara Rojas y Consuelo González, que volvieron ayer a la vida después de seis años de secuestro, la suerte de quienes aún siguen cautivos adquiere una particular dimensión. Y es la de sentir, en medio de la desesperanza y la tristeza, que se puede abrir un camino hacia la libertad. Camino sembrado de espinas, que no será nada fácil transitar.
La operación que se puso en marcha desde las 6 de la mañana del jueves tuvo una vez más como protagonista al presidente venezolano, Hugo Chávez, a quien las Farc devolvieron las secuestradas y quien sin duda seguirá jugando -como él mismo lo reiteró ayer- un importante papel en este proceso. La colaboración del gobierno colombiano y de su fuerza armada, que estuvo a pocos kilómetros del lugar de entrega, fue definitiva para asegurar el final feliz.
Doblada esta dolorosa hoja, hay que centrar la atención en los secuestrados que permanecen en la selva. Ante el éxito de la operación que trajo a la libertad a Clara y Consuelo, las familias de quienes siguen cautivos seguramente volverán la mirada hacia Caracas. Chávez obtuvo innegables dividendos políticos y las Farc, una vistosa publicidad televisada.
Falta ver si se trata apenas de una jugada política para recuperar credibilidad y protagonismo perdidos y para volver a meter a Chávez en el proceso, o también de un gesto humanitario que abra las puertas a un acuerdo que conduzca a la liberación de los centenares de colombianos que siguen en poder de las Farc. Conociéndolas, no hay que hacerse falsas ilusiones sobre la compasión de quienes han hecho gala de tanta crueldad y cinismo. Lo que sí parece claro es que esta liberación le da un nuevo oxígeno a Hugo Chávez después de tres reveses consecutivos: el del referendo, el enfrentamiento con el rey de España y el fiasco del fin de diciembre.
La negativa a cualquier despeje de los municipios de Pradera y Florida por parte del Gobierno, o a una zona de encuentro por parte de las Farc, hace pensar que cada vez tendrá más relevancia la intervención de gobiernos extranjeros para aliviar la situación de las víctimas. El gobierno colombiano deberá sopesar con mucho tino esta realidad o, en su lugar, salir con fórmulas políticas realistas que le permitan un control preponderante sobre el desarrollo de un acuerdo humanitario con participación de la comunidad internacional. No sobra anotar que la presencia de un delegado de Cuba en la operación de ayer fue por petición de Uribe.
El episodio deja varias lecciones. La discreción y activa participación de organismos como la Cruz Roja fueron definitivas en asegurar el éxito. No hubo lugar a especulaciones ni shows mediáticos durante las horas que antecedieron a la operación humanitaria. También quedó demostrado que, más que despejes o zonas de encuentro, basta con la voluntad política de las Farc y con las garantías del Gobierno que aseguren la entrega, sanos y salvos, de los secuestrados, para poner fin a este terrible drama. Pero no hay que ser tan ingenuos como para pensar que las Farc van a volver costumbre aquello de entregar rehenes unilateralmente a cambio de nada.
La liberación de secuestrados, muchos de ellos con más de cinco años de cautiverio, se ha vuelto una bandera política en el mundo entero. La presencia activa de la Cruz Roja y la aplicación de protocolos humanitarios en este episodio muestran un camino para la libertad. Un primer paso en esta dirección sería el de exigirles a las Farc que permita a la Cruz Roja certificar el estado de salud de quienes mantienen en cautiverio.
editorial@eltiempo.com.co
En medio del alivio e inmensa alegría que produjo en todo el país la liberación de Clara Rojas y Consuelo González, que volvieron ayer a la vida después de seis años de secuestro, la suerte de quienes aún siguen cautivos adquiere una particular dimensión. Y es la de sentir, en medio de la desesperanza y la tristeza, que se puede abrir un camino hacia la libertad. Camino sembrado de espinas, que no será nada fácil transitar.
La operación que se puso en marcha desde las 6 de la mañana del jueves tuvo una vez más como protagonista al presidente venezolano, Hugo Chávez, a quien las Farc devolvieron las secuestradas y quien sin duda seguirá jugando -como él mismo lo reiteró ayer- un importante papel en este proceso. La colaboración del gobierno colombiano y de su fuerza armada, que estuvo a pocos kilómetros del lugar de entrega, fue definitiva para asegurar el final feliz.
Doblada esta dolorosa hoja, hay que centrar la atención en los secuestrados que permanecen en la selva. Ante el éxito de la operación que trajo a la libertad a Clara y Consuelo, las familias de quienes siguen cautivos seguramente volverán la mirada hacia Caracas. Chávez obtuvo innegables dividendos políticos y las Farc, una vistosa publicidad televisada.
Falta ver si se trata apenas de una jugada política para recuperar credibilidad y protagonismo perdidos y para volver a meter a Chávez en el proceso, o también de un gesto humanitario que abra las puertas a un acuerdo que conduzca a la liberación de los centenares de colombianos que siguen en poder de las Farc. Conociéndolas, no hay que hacerse falsas ilusiones sobre la compasión de quienes han hecho gala de tanta crueldad y cinismo. Lo que sí parece claro es que esta liberación le da un nuevo oxígeno a Hugo Chávez después de tres reveses consecutivos: el del referendo, el enfrentamiento con el rey de España y el fiasco del fin de diciembre.
La negativa a cualquier despeje de los municipios de Pradera y Florida por parte del Gobierno, o a una zona de encuentro por parte de las Farc, hace pensar que cada vez tendrá más relevancia la intervención de gobiernos extranjeros para aliviar la situación de las víctimas. El gobierno colombiano deberá sopesar con mucho tino esta realidad o, en su lugar, salir con fórmulas políticas realistas que le permitan un control preponderante sobre el desarrollo de un acuerdo humanitario con participación de la comunidad internacional. No sobra anotar que la presencia de un delegado de Cuba en la operación de ayer fue por petición de Uribe.
El episodio deja varias lecciones. La discreción y activa participación de organismos como la Cruz Roja fueron definitivas en asegurar el éxito. No hubo lugar a especulaciones ni shows mediáticos durante las horas que antecedieron a la operación humanitaria. También quedó demostrado que, más que despejes o zonas de encuentro, basta con la voluntad política de las Farc y con las garantías del Gobierno que aseguren la entrega, sanos y salvos, de los secuestrados, para poner fin a este terrible drama. Pero no hay que ser tan ingenuos como para pensar que las Farc van a volver costumbre aquello de entregar rehenes unilateralmente a cambio de nada.
La liberación de secuestrados, muchos de ellos con más de cinco años de cautiverio, se ha vuelto una bandera política en el mundo entero. La presencia activa de la Cruz Roja y la aplicación de protocolos humanitarios en este episodio muestran un camino para la libertad. Un primer paso en esta dirección sería el de exigirles a las Farc que permita a la Cruz Roja certificar el estado de salud de quienes mantienen en cautiverio.
editorial@eltiempo.com.co
Fuente: El Nuevo Heraldo.com, agencia EFE, foto de EFE
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