24 ene 2009

La revolución de Obama

Barack Obama ha revolucionado la comunicación con un uso formidable de la web.; cuenta con una lista de correo con 13 millones de personas y dos más en MyBarackObama.
La retórica milenaria de Obama/Luis Arroyo, presidente de Asesores de Comunicación Pública
Publicado por EL MUNDO, 23/01/09;
Obama ha revolucionado la comunicación con un uso formidable de la web. Tiene una lista de correo con 13 millones de personas y dos más en MyBarackObama, y ha sido el primero en colgar mensajes semanales destinados directamente a los estadounidenses. Sin embargo, la retórica desplegada por el presidente tiene el mejor sabor de los discursos clásicos y utiliza técnicas milenarias. Poco ha cambiado en el plano de la retórica en estos 2.500 años, desde que las antiguas Grecia y Roma fijaran sus cánones.
Vemos en el discurso inaugural de Obama la apelación a la responsabilidad, trufada de realismo («Reafirmando la grandeza de nuestra nación, sabemos que la grandeza nunca es dada. Debe ser ganada»). Ese mismo espíritu está en Pericles («Aquellos que tienen la almas más grandes, que son sensibles a las miserias de la guerra y la dulzura de la paz, son quienes no se desalientan al encarar el peligro»). Pero también en innumerables discursos de crisis y guerra: desde los clásicos «Lo único a lo que debemos tener miedo es al miedo mismo» (Rooselvelt) o el texto de Churchill: «Sólo puedo ofrecer sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor» (la historia pulió luego redundancias y lo dejó en tres), que termina exhortando: «Vamos, pues, marchemos juntos con la fuerza de la unión». Cuando Obama habla de «mantener la promesa divina de que todos son iguales y libres», no hace sino evocar el espíritu de Lincoln en Gettysburg («Nuestros padres formaron en este continente una nueva nación, concebida en la libertad y dedicada a la proposición de que todos los hombres son creados iguales»), una referencia repetida miles de veces en la oratoria mundial.
También las tácticas retóricas aplicadas por Obama y sus logógrafos (con permiso de la Real Academia) son las mismas de siempre.Encontramos a cada paso tríadas, una técnica milenaria: «Fe, esperanza y caridad» se exhorta en la Biblia; y de nuevo Lincoln, que reclamaba «un Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo». Obama se siente «humilde, agradecido y consciente» y dice que los desafíos contra los que llama son «reales, muchos, y no serán fáciles. El presidente, como tantos otros antes, recurre a la metáfora: habla de «nubes y furiosas tormentas», pide que «sorteemos las corrientes heladas», y que hagamos por «levantarnos y sacudirnos el polvo».
Antítesis hay varias en el texto de Obama («os juzgarán por lo que podáis construir, no por lo que destruís»; «los instrumentos pueden ser nuevos, pero los valores son antiguos»), pero ha destacado sin duda la que afirma «hemos escogido la esperanza por encima del miedo, el propósito común por encima del conflicto y la discordia». A Kennedy también le gustaba la antítesis: «Pregunta no lo que tu país puede hacer por ti, sino lo que tú puedes hacer por tu país». Antítetis, metáforas, tríadas Podríamos encontrar también aliteraciones, preguntas sin respuesta Pero entre las técnicas de la retórica con más sabor, Obama recurre a una mágica que nace con el ser humano: la historia, la parábola, el relato.Como tantos oradores brillantes, Obama no usa ni un dato. Habla de historias de gente. Como su padre, que no habría sido servido en un restaurante hace 60 años, como los soldados luchando en la nieve en las batallas decisivas, y susurrando luego desde Arlington.
Quizá en la mesa del Despacho Oval encontremos pronto un ordenador por vez primera, pero la retórica mundial seguirá bebiendo de las fuentes de siempre para contarnos quiénes somos y hacia dónde vamos

La opinión de Norman Birnbaum

Salve, jefe: un saludo alternativo/Norman Birnbaum
Publicado en EL PAÍS, 23/01/09):
No hay nada que ejemplifique tanto el carácter monárquico de la presidencia de Estados Unidos como los rituales de investidura, en los que se oye el himno presidencial Hail To The Chief (Salve, jefe). Ahora bien, una hipotética composición alternativa tendría muchas notas disonantes: nuestra monarquía no es absoluta.
El presidente Obama ha nombrado ministros del Gabinete y a los asesores de la Casa Blanca que los supervisarán. Ha negociado con los líderes del Congreso y el Senado la posibilidad de asignar más dinero para ayudar a los grandes bancos norteamericanos con problemas, y no cabe duda de que tiene planes (aún no revelados) para hacer algo respecto a nuestro autodestructivo Estado amigo, Israel. El sector financiero, los legisladores y el omnipresente lobby israelí le habrán recordado que su poder tiene límites. Tal vez cuenta ahora con una aprobación general del 70% en las encuestas de opinión pública (su miserable predecesor tiene alrededor del 27%), pero eso no garantiza necesariamente los triunfos legislativos y políticos.
La ciencia política estadounidense sabe que hay un triángulo de hierro que enlaza el Congreso, los ministerios y el poder organizado de los grupos ideológicos y económicos. Los presidentes vienen y van; el sistema permanece.
De hecho, el presidente de un grupo de demócratas conservadores de la Cámara (llamados los Perros azules, tal vez porque ladran y muerden) recordó en público al presidente electo que podrían unirse a los republicanos para detener cualquier propuesta que él haga. Por supuesto, añadió, no era una amenaza: estaba seguro de que Obama coincidía con ellos en la necesidad de disciplina fiscal.
Obama ha intentado hacer su plan económico de emergencia de 850.000 millones de dólares más agradable a los ideólogos de mercado de los dos partidos mediante la asignación de una tercera parte a recortes de impuestos e incentivos al capital, en vez de inversiones a largo plazo o ayuda al número, en rápido aumento, de ciudadanos en paro.
Además, las mayorías demócratas en el Congreso y el Senado fueron mucho más amplias bajo otros presidentes recientes, tanto demócratas como republicanos. Si los demócratas obtienen finalmente 59 de los 100 escaños del Senado, todavía les faltará un voto para poder aprobar leyes, y hay unos cuantos demócratas que no están en sintonía con las tradiciones reformistas del New Deal ni la Gran Sociedad.
Lo que consiga hacer el nuevo presidente dependerá, más que de su impresionante talento político y retórico y su evidente dominio de gran parte de la política moderna como obra de arte total, del equilibrio de fuerzaspolíticas y sociales en el país. Al fin y al cabo, el envejecido e intelectualmente limitado McCain y su ignorante y resentida candidata a la vicepresidencia obtuvieron el 46% de los votos. Un buen 25% del país se considera perjudicado por tener que soportar a la familia Obama en la Casa Blanca.
Los medios de comunicación estadounidenses están llenos de exhortaciones al presidente para que no preste atención a la “izquierda”; como si nuestro semanario de izquierdas, The Nation, vendiera dos millones de ejemplares, en vez de unos modestos 200.000. El grupo progresista del Congreso tiene unos 80 miembros -la mitad de ellos, afroamericanos apegados por razones obvias a nuestro Estado de bienestar-, de 435 escaños en la Cámara de Representantes. Hay alrededor de 25 senadores (de un total de 100) que son el equivalente norteamericano a los socialdemócratas. La izquierda estadounidense es una alianza desordenada de grupos de intereses culturales, económicos, ambientales, étnicos y raciales sin ningún denominador común ni proyecto histórico unificador.
La mayoría de los ciudadanos estaba de acuerdo, ya antes de la crisis económica actual, en que el Gobierno tuviera un papel regulador y de redistribución importante, pero no se organizó para transformar en leyes esa opinión pública. Los asesores electorales de Obama, que van a trabajar con él en la Casa Blanca, son maestros de la comunicación y la movilización por Internet, pero sólo ven su funcionamiento en una dirección, la suya.
Obama acaba de señalar que no va a respaldar el plan de los sindicatos para aprobar una ley que facilite el reclutamiento de miembros y la obtención de derechos de negociación, después de haber dicho lo contrario durante la campaña. Sus asesores legales han insinuado que se va a cerrar Guantánamo, pero no de inmediato. El nuevo presidente no enviará la Sexta Flota en misión humanitaria a Gaza, ni suspenderá las entregas de armas a Israel para examinar si es legal, con arreglo a las leyes nacionales e internacionales, que se utilicen contra los palestinos.
En cambio, es posible que haya un progreso muy lento hacia la racionalidad en nuestra política para Oriente Próximo, pero no una liberación inmediata de nuestra extraña versión del cautiverio en Babilonia… con los israelíes como dueños de la situación.
El otro día, el ministro británico de Exteriores, David Miliband, reclamó el fin de las simplificaciones vulgares de la “guerra contra el terror”. No parece que Obama vaya a emprender rápidamente una terapia política para curar al país de sus obsesiones imperiales. John Kennedy esperó para hacerlo hasta cinco meses antes de su muerte, posiblemente causada por su valentía (recuérdese su discurso del 10 de junio de 1963 sobre la necesidad de terminar con la guerra fría).
Existen profundos argumentos económicos para reducir nuestro hinchado presupuesto de armamento. La CIA advierte en el informe del Consejo Nacional de Inteligencia, Global 2025, que el fin de la hegemonía de Estados Unidos es ya una realidad. Obama, que ha leído mucho y es muy inteligente, es perfectamente consciente de la situación (como lo son su brillante secretaria de Estado y el muy preparado general que es su Consejero Nacional de Seguridad). Obama ha decidido claramente que la crisis del capitalismo norteamericano, cada vez más aguda, es su principal preocupación. Ha llegado a la conclusión de que nuestras instituciones políticas disfuncionales no permiten que se comuniquen demasiadas verdades inquietantes al mismo tiempo.
En su autobiografía relata que, cuando era estudiante, dedicaba noches y días enteros a leer los clásicos contemporáneos en relación con la posibilidad de transformación social. Expresémosle nuestros mejores deseos en el momento más difícil de su vida y confiemos en que el estadista de mediana edad que se sumerge en las turbulencias de la historia no olvide al joven que buscaba la esperanza.

Festival cultural en Sonora: FAOT

Festival cultural en Sonora; 22 al 30 de enero de 2009.
Sinaloa, entidad invitada
Seiscientos artistas y ejecutantes, 42 grupos y la realización de 105 conciertos en nueve municipios de Sonora se celebrará la edición 25 del Festival Dr. Alfonso Ortiz Tirado, FAOT Internacional 2009.
"Durante nueve días contaremos con la presencia de artistas procedentes de Cuba, Chile, Uruguay, Canadá, Estados Unidos, Noruega, Chipre, España, y México, y Sonora será anfitrión de artistas procedentes del vecino estado de Sinaloa, entidad invitada.
Álamos, Cajeme, Navojoa, Huatabampo, Etchojoa, Empalme, Guaymas, Hermosillo y Nogales, recibirán a los mejores exponentes del canto operístico en las Noches de gala, encabezados por la soprano Olivia Gorra, quien recibirá la Medalla “Dr. Alfonso Ortiz Tirado” y ofrecerá un concierto en la noche de clausura (viernes 30 de enero a las 18:30 horas, Palacio Municipal de Álamos) acompañada por la Orquesta Filarmónica de Sonora (OFS), bajo la dirección de James Demster.
La Revelación Juvenil Sonora 2008 se otorgará a la soprano
Flor Herrera, el viernes 23 de enero a las 20:00 horas, en el Teatro de la Ciudad, de Hermosillo, y el Reconocimiento al Maestro Sonorense 2008 a Rodolfo “El Chino” Medina, el jueves 22 de enero a las 19:30 horas, en el Palacio Municipal de Álamos.
Sinaloa, que históricamente ha compartido con Sonora región, política, cultura y tradición, es nuestra invitada de honor. Los artistas participantes son: Falsa Orquesta Cubana Sazón; Aldo Rodríguez, música contemporánea con multimedia;
Pavel Meza, guitarrista clásico; Ensamble de Alientos de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes; Coro de la Ópera de Sinaloa; Camerata Mazatlán, Daniel Villegas-Megías, pianista, y Olena Bogaychuk, violinista; Psappha Ensamble de Percusiones, y Delta Teatro; sus artistas plásticos y fotógrafos en tres exposiciones.
Más información en

23 ene 2009

El Cardenal Bertone en Los Pinos


El Presidente Felipe Calderón recibió el pasado sábado 17 de enero en la Residencia Oficial de Los Pinos al Secretario de Estado de la Santa Sede, Cardenal Tarcisio Bertone, quien viajó a México como legado del Papa Benedicto XVI en el VI Encuentro Mundial de las Familias.
Durante el encuentro, Calderón confirmó la importancia que México concede a sus relaciones con la Santa Sede y refrendó la invitación abierta a Benedicto XVI para que visite México.
En la reunión se revisaron los principales temas de interés para México y la Santa Sede; se reconocieron las múltiples coincidencias en temas internacionales prioritarios para ambas partes, tales como la reforma de las Naciones Unidas, el combate a la pobreza, el respeto a los derechos humanos y la protección a los migrantes y sus familias.
En la reunión estuvieron los secretarios de Gobernación y de Relaciones Exteriores, Fernando Gómez Mont Urueta y Patricia Espinosa Cantellano, respectivamente.
Por cierto el discurso del Cardenal Bertone no fue difundido; este viernes 23 de enero lo distribuye la agencia Zenit.
****
Discurso del cardenal Bertone al presidente Felipe Calderón Hinojosa
Señor presidente:
Le agradezco vivamente las corteses palabras que me ha dirigido, así como la deferencia con que me ha recibido como legado pontificio para el VI Encuentro mundial de las familias, que esta bendita tierra mexicana acoge con la gentileza que caracteriza a sus nobles gentes y el espíritu de hospitalidad que las distingue.
Deseo, ante todo, transmitirle los saludos y el cordial afecto de Su Santidad Benedicto XVI hacia su persona, su Gobierno y todos los ciudadanos de este país, tan cercano al corazón del Sucesor de Pedro.
Me llena de gozo encontrarme en esta insigne nación, en la que el mensaje evangélico ha germinado en frutos maduros de cultura, en hermosas tradiciones, en preclaros testimonios de fe y caridad cristiana, de inquebrantable fidelidad a la Sede apostólica y de una arraigada devoción a la Virgen María, Nuestra Señora de Guadalupe, que quiso dar muestras especiales de su predilección para con este pueblo y toda América estableciendo su casa en el Tepeyac, donde es venerada con fervor por sus hijos e hijas, que la honran como Madre y Reina.
La coyuntura actual presenta algunos desafíos para México, como también para otros países, en el campo educativo, de la inmigración, la pobreza, la violencia, el narcotráfico, la corrupción y otras lacras sociales. La Iglesia aprecia y apoya todos los pasos que contribuyan a mejorar las condiciones de vida de los mexicanos. Ella, fiel a su vocación de servicio y animada por los valores nacidos del Evangelio, sólo aspira a brindar su propia contribución en todo aquello que promueva la solidaridad, la justicia social y la concordia de todo el pueblo. Los católicos, en el debido respeto al pluralismo, trabajan con ahínco por el bien común, sabiendo que la sociedad tendrá futuro si en ella se afianzan los principios inviolables que están inscritos en el corazón humano. Estos no son fruto de conse
nsos interesados y mutables, pues son imprescindibles para el ser humano. El primero de ellos es el derecho a la vida, que ninguna persona se da a sí misma, sino que es un don de Dios Creador que ha de ser tutelado por todos los medios desde su concepción hasta su ocaso natural. La Iglesia no se cansa de proclamar esta gran verdad, igual que hace con el derecho a la libertad religiosa, que es fuente y medida de todos los demás derechos fundamentales, de tal modo que un Estado se muestra plenamente democrático, cuando no sólo garantiza la libertad de culto, sino el que los ciudadanos puedan practicar pública y privadamente la propia religión con total libertad.
Al reiterarle mi viva gratitud por su amabilidad, señor presidente, le aseguro mi constante recuerdo en la oración, pidiendo a Dios, por intercesión de la Virgen Santísima, la Morenita del Tepeyac, celestial protectora de esta gran nación, que conceda a vuestra excelencia, a su familia y a todos los mexicanos abundantes dones de paz y fraternidad para edificar un presente de serena y fructuosa convivencia humana, así como un futuro rico en esperanzas.

Hacia la Jornada Mundial de las Comunicaciones

Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones 2009: “Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo y amistad”
***

Queridos hermanos y hermanas:
Ante la proximidad de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, me es grato dirigirme a vosotros para exponeros algunas de mis reflexiones sobre el tema elegido este año: Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo y amistad. En efecto, las nuevas tecnologías digitales están provocando hondas transformaciones en los modelos de comunicación y en las relaciones humanas. Estos cambios resaltan más aún entre los jóvenes que han crecido en estrecho contacto con estas nuevas técnicas de comunicación y que, por tanto, se sienten a gusto en el mundo digital, que resulta sin embargo menos familiar a muchos de nosotros, adultos, que hemos debido empezar a entenderlo y apreciar las oportunidades que ofrece para la comunicación. En el mensaje de este año, pienso particularmente en quienes forman parte de la llamada generación digital. Quisiera compartir con ellos algunas ideas sobre el extraordinario potencial de las nuevas tecnologías, cuando se usan para favorecer la comprensión y la solidaridad humana. Estas tecnologías son un verdadero don para la humanidad y por ello debemos hacer que sus ventajas se pongan al servicio de todos los seres humanos y de todas las comunidades, sobre todo de los más necesitados y vulnerables.
El fácil acceso a teléfonos móviles y computadoras, unido a la dimensión global y a la presencia capilar de Internet, han multiplicado los medios para enviar instantáneamente palabras e imágenes a grandes distancias y hasta los lugares más remotos del mundo. Esta posibilidad era impensable para las precedentes generaciones. Los jóvenes especialmente se han dado cuenta del enorme potencial de los nuevos medios para facilitar la conexión, la comunicación y la comprensión entre las personas y las comunidades, y los utilizan para estar en contacto con sus amigos, para encontrar nuevas amistades, para crear comunidades y redes, para buscar información y noticias, para compartir sus ideas y opiniones. De esta nueva cultura de comunicación se derivan muchos beneficios: las familias pueden permanecer en contacto aunque sus miembros estén muy lejos unos de otros; los estudiantes e investigadores tienen acceso más fácil e inmediato a documentos, fuentes y descubrimientos científicos, y pueden así trabajar en equipo desde diversos lugares; además, la naturaleza interactiva de los nuevos medios facilita formas más dinámicas de aprendizaje y de comunicación que contribuyen al progreso social.
Aunque nos asombra la velocidad con que han evolucionado las nuevas tecnologías en cuanto a su fiabilidad y eficiencia, no debería de sorprendernos su popularidad entre los usuarios, pues ésta responde al deseo fundamental de las personas de entrar en relación unas con otras. Este anhelo de comunicación y amistad tiene su raíz en nuestra propia naturaleza humana y no puede comprenderse adecuadamente sólo como una respuesta a las innovaciones tecnológicas. A la luz del mensaje bíblico, ha de entenderse como reflejo de nuestra participación en el amor comunicativo y unificador de Dios, que quiere hacer de toda la humanidad una sola familia. Cuando sentimos la necesidad de acercarnos a otras personas, cuando deseamos conocerlas mejor y darnos a conocer, estamos respondiendo a la llamada divina, una llamada que está grabada en nuestra naturaleza de seres creados a imagen y semejanza de Dios, el Dios de la comunicación y de la comunión.
El deseo de estar en contacto y el instinto de comunicación, que parecen darse por descontados en la cultura contemporánea, son en el fondo manifestaciones modernas de la tendencia fundamental y constante del ser humano a ir más allá de sí mismo para entrar en relación con los demás. En realidad, cuando nos abrimos a los demás, realizamos una de nuestras más profundas aspiraciones y nos hacemos más plenamente humanos. En efecto, amar es aquello para lo que hemos sido concebidos por el Creador. Naturalmente, no hablo de relaciones pasajeras y superficiales; hablo del verdadero amor, que es el centro de la enseñanza moral de Jesús: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas", y "amarás a tu prójimo como a ti mismo" (cf. Mc 12, 30-31). Con esta luz, al reflexionar sobre el significado de las nuevas tecnologías, es importante considerar no sólo su indudable capacidad de favorecer el contacto entre las personas, sino también la calidad de los contenidos que se deben poner en circulación. Deseo animar a todas las personas de buena voluntad, y que trabajan en el mundo emergente de la comunicación digital, para que se comprometan a promover una cultura de respeto, diálogo y amistad.
Por lo tanto, quienes se ocupan del sector de la producción y difusión de contenidos de los nuevos medios, han de comprometerse a respetar la dignidad y el valor de la persona humana. Si las nuevas tecnologías deben servir para el bien de los individuos y de la sociedad, quienes las usan deben evitar compartir palabras e imágenes degradantes para el ser humano, y excluir por tanto lo que alimenta el odio y la intolerancia, envilece la belleza y la intimidad de la sexualidad humana, o lo que explota a los débiles e indefensos.
Las nuevas tecnologías han abierto también caminos para el diálogo entre personas de diversos países, culturas y religiones. El nuevo espacio digital, llamado ciberespacio, permite encontrarse y conocer los valores y tradiciones de otros. Sin embargo, para que esos encuentros den fruto, se requieren formas honestas y correctas de expresión, además de una escucha atenta y respetuosa. El diálogo debe estar basado en una búsqueda sincera y recíproca de la verdad, para potenciar el desarrollo en la comprensión y la tolerancia. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias; es más bien la búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. A dichos fines se encaminan nuestras decisiones y el ejercicio de nuestra libertad, y en ellos -la verdad, el bien y la belleza- encontramos felicidad y alegría. No hay que dejarse engañar por quienes tan sólo van en busca de consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección misma se presenta como el bien, la novedad se confunde con la belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad.
El concepto de amistad ha tenido un nuevo auge en el vocabulario de las redes sociales digitales que han surgido en los últimos años. Este concepto es una de las más nobles conquistas de la cultura humana. En nuestras amistades, y a través de ellas, crecemos y nos desarrollamos como seres humanos. Precisamente por eso, siempre se ha considerado la verdadera amistad como una de las riquezas más grandes que puede tener el ser humano. Por tanto, se ha de tener cuidado de no banalizar el concepto y la experiencia de la amistad. Sería una pena que nuestro deseo de establecer y desarrollar las amistades on line fuera en deterioro de nuestra disponibilidad para la familia, los vecinos y quienes encontramos en nuestra realidad cotidiana, en el lugar de trabajo, en la escuela o en el tiempo libre. En efecto, cuando el deseo de conexión virtual se convierte en obsesivo, la consecuencia es que la persona se aísla, interrumpiendo su interacción social real. Esto termina por alterar también los ritmos de reposo, de silencio y de reflexión necesarios para un sano desarrollo humano.
La amistad es un gran bien para las personas, pero se vaciaría de sentido si fuese considerado como un fin en sí mismo. Los amigos deben sostenerse y animarse mutuamente para desarrollar sus capacidades y talentos, y para poner éstos al servicio de la comunidad humana. En este contexto es alentador ver surgir nuevas redes digitales que tratan de promover la solidaridad humana, la paz y la justicia, los derechos humanos, el respeto por la vida y el bien de la creación. Estas redes pueden facilitar formas de cooperación entre pueblos de diversos contextos geográficos y culturales, permitiéndoles profundizar en la humanidad común y en el sentido de corresponsabilidad para el bien de todos. Pero se ha de procurar que el mundo digital en el que se crean esas redes sea realmente accesible a todos. Sería un grave daño para el futuro de la humanidad si los nuevos instrumentos de comunicación, que permiten compartir saber e información de modo más veloz y eficaz, no fueran accesibles a quienes ya están social y económicamente marginados, o si contribuyeran tan sólo a acrecentar la distancia que separa a los pobres de las nuevas redes que se desarrollan al servicio de la información y la socialización humana.
Quisiera concluir este mensaje dirigiéndome de manera especial a los jóvenes católicos, para exhortarlos a llevar al mundo digital el testimonio de su fe. Amigos, sentíos comprometidos a sembrar en la cultura de este nuevo ambiente comunicativo e informativo los valores sobre los que se apoya vuestra vida. En los primeros tiempos de la Iglesia, los Apóstoles y sus discípulos llevaron la Buena Noticia de Jesús al mundo grecorromano. Así como entonces la evangelización, para dar fruto, tuvo necesidad de una atenta comprensión de la cultura y de las costumbres de aquellos pueblos paganos, con el fin de tocar su mente y su corazón, así también ahora el anuncio de Cristo en el mundo de las nuevas tecnologías requiere conocer éstas en profundidad para usarlas después de manera adecuada. A vosotros, jóvenes, que casi espontáneamente os sentís en sintonía con estos nuevos medios de comunicación, os corresponde de manera particular la tarea de evangelizar este "continente digital". Haceos cargo con entusiasmo del anuncio del Evangelio a vuestros coetáneos. Vosotros conocéis sus temores y sus esperanzas, sus entusiasmos y sus desilusiones. El don más valioso que les podéis ofrecer es compartir con ellos la "buena noticia" de un Dios que se hizo hombre, padeció, murió y resucitó para salvar a la humanidad. El corazón humano anhela un mundo en el que reine el amor, donde los bienes sean compartidos, donde se edifique la unidad, donde la libertad encuentre su propio sentido en la verdad y donde la identidad de cada uno se logre en una comunión respetuosa. La fe puede dar respuesta a estas aspiraciones: ¡sed sus mensajeros! El Papa está junto a vosotros con su oración y con su bendición.
Vaticano, 24 de enero de 2009, fiesta de San Francisco de Sales.
BENEDICTUS PP. XVI

Mañanera del jueves 13 de agosto de 2026

. Conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo del 13 de agosto de 2026 PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Bue...