17 may 2009

Mario Benedetti

A Mario Benedetti
Willie Schavelzon* -
Barcelona - El País, 18/05/2009;
Mi querido Mario,
Hace 44 años que nos conocimos, jugando al pin-pon en un hotel en La Habana. Durante este largo tiempo anduvimos juntos, como tu editor en Argentina, en México y en España, luego como tu agente, y siempre como lector y como tu amigo. ¡Cómo extrañaré los 14 de septiembre de cada año, el día en que jugábamos a ver quién era el primero en llamar al otro para desearle feliz cumpleaños!
Tu vida ha sido una enseñanza de amistad y de ética; tu invariable posición frente a la vida y a la política ha sido un modelo para mí y para cientos de miles de lectores, que te seguimos queriendo, te seguimos leyendo y para quienes seguirás siendo siempre un ejemplo de humildad y coherencia intelectual. Me siento tan orgulloso de la amistad y la confianza que me otorgaste... Mario, ¡cómo te echaré de menos! El mundo, hoy más que nunca, necesita de gente como ti. Desde ahora, todos estaremos mucho más huérfanos. Con todo mi cariño y mucha tristeza, te despido con un gran abrazo.
*Willie Schavelzon es agente literario
***
Una vida que no tiene respuestas
La claridad y su apuesta por las emociones consiguieron que los lectores se identificaran masivamente con la obra de autor de 'Poemas de la oficina'
JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS - Madrid - 18/05/2009
"La vida es una máquina / para la que no hay respuestas / ni repuestos". Eso dicen unos versos de Máquina, un poema incluido en Testigo de uno mismo, el último libro de Mario Benedetti, publicado pocos días antes de su muerte y lleno, no ya de versos finales sino, como decía él mismo, gran futbolero, de "versos semifinales".
Puede que Benedetti supiera más de repuestos que de respuestas. De hecho, uno de sus muchos primeros trabajos lo consiguió en una empresa de recambios del automóvil. Recaló en ella después de dejar colgado el bachillerato y de pasar por el Liceo Alemán de Montevideo. También después de pasar penurias porque un falso amigo estafó a su padre, químico, vendiéndole una farmacia vacía. Fue en Tacuarembó, la capital del estado al que pertenece Paso de los Toros, el pueblo en el que nació Mario Benedetti en 1920.
En 1945 publicó su primer libro, La víspera indeleble, un poemario que nunca quisó reeditar. Contaba Benedetti que su visión de la lírica cambió al descubrír en Buenos Aires la poesía "sencilla y clara" de Baldomero Fernández Moreno. Hasta entonces, la poesía que se escribía en el Río de la Plata estaba tejida con un léxico de importación: "Los poemas estaban llenos de corzos y gacelas. Animales que aquí no hay", recordaba el autor de Poemas de la oficina (1956).
Puede que éste sea el libro en el que aparece ya madura la voz del Benedetti más conocido: sencilla, irónica, sentimental, como dicha en medio de una conversación. En un tiempo en el que la poesía parecía hecha para ser declamada engolando las esdrújulas en un campo de fútbol, el escritor uruguayo se unía al tono cercano de Nicanor Parra y Ernesto Cardenal. De esa pasta están hechos títulos como Noción de patria (1963), Poemas de otros (1974), Cotidianas (1979) y El olvido está lleno de memoria (1995). Esos libros le valieron en 1999 el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el más importante del género, pero, sobre todo, le valieron el fervor de un público que se identificaba con poemas amorosos como Corazón coraza, Hagamos un trato o Táctica y estrategia. Las canciones de Daniel Viglietti o Joan Manuel Serrat y un filme como El lado oscuro del corazón, de Eliseo Subiela, no hicieron más que multiplicar la fama del poeta más popular de América Latina después de Neruda.
Además de poesía, Mario Benedetti escribió de todo: artículos de periódico, ensayos, teatro y narrativa. En 1960 publicó La tregua, una novela adaptada para el cine por Sergio Renán que en 1977 optó al Oscar que terminaría llevándose Amarcord.
Su compromiso con la izquierda uruguaya le costó, tras el golpe de Estado de 1973, un exilio que le llevó a Cuba y de allí a España, después de ser expulsado de Perú por un policía que se quedó dormido mientras él hacía las maletas y, de paso, se deshacía de documentos comprometedores. Al despertar sólo acertó a decir: "Por favor, no se lo diga a mis jefes". Mario Benedetti tardó 10 años en volver a Uruguay. Hacía ya tiempo que había escrito que su noción de patria era "la urgencia de decir nosotros".

Alejandro Caballero entrevista Carmen Aristegui

“Por supuesto que dijo lo que quería decir”
ALEJANDRO CABALLERO
Revista Proceso (
www.proceso.com.mx), 1698, 17 de mayo de 2009;
La burda forma en que los operadores salinistas obligaron a Miguel de la Madrid a desacreditarse es, vista desde afuera, sólo otra muestra de las añejas complicidades en la élite política y aun en los medios de comunicación. Pero considerados los hechos desde la perspectiva de la periodista que generó ese momento mediático en que un expresidente rompió el pacto de silencio, la persistencia del autoritarismo en México se revela con toda su fuerza y su miseria.
Carmen Aristegui dice tener la certeza de que Carlos Salinas de Gortari operó la retractación del expresidente Miguel de la Madrid sobre las acusaciones en contra de su familia.
Considera también que Salinas hizo valer su poder ante el duopolio (Televisa y TV Azteca) para que sus canales no difundieran el contenido de la conversación de la periodista con el exmandatario.
Y aún más, Aristegui se pregunta por qué entre la fecha que realizó la entrevista (15 de abril) y su difusión (12 de mayo) se dejó correr el rumor, “sobre todo en la prensa internacional, de que De la Madrid había muerto o estaba a punto de morir”. Ella misma responde: “Quizás alguien decidió que había que declarar su incapacidad física lo antes posible”.
A pregunta expresa, Aristegui detalla que la conversación sostenida con De la Madrid se concertó hasta el segundo intento, en la casa del expresidente, específicamente en su despacho privado, y que duró una hora con 29 minutos, más una sesión fotográfica de 20 minutos.
Dice que el expresidente no le pidió un cuestionario previo, que se le explicó “suficientemente” que la entrevista era para un libro cuyo tema es la transición mexicana a la democracia, y que el objetivo de ese proyecto editorial es entrevistar a todos los expresidentes, incluido Salinas de Gortari. A él ya se le envió la solicitud y, a pesar de lo ocurrido, Aristegui considera que existen “buenas expectativas de que se concrete” la entrevista.
“Estrictamente profesional”
La conversación con Carmen Aristegui tuvo lugar el viernes 15 por la tarde.
–¿Cómo calificarías tu entrevista a De la Madrid? ¿Jaloneada? ¿Ríspida? ¿Amable?
–Como una entrevista estrictamente profesional. Nos recibió con amabilidad, con ánimo de conversar. Estuvimos hora y media frente a frente, con grabadora en la mesa. Se concertó la entrevista para hablar largo y en ningún momento sentí que estuviera incómodo, que estuviera inconforme con el tono y contenido de la conversación. Yo sentí que era un expresidente que quería conversar y decir lo que dijo. De hecho, debo reconocer que en algún punto me sorprendió su transparencia, su apertura, porque como sabemos De la Madrid no es un personaje que se haya caracterizado por sus declaraciones tronantes.
“Para mí fue realmente una gran experiencia tener enfrente a un expresidente de la República que estaba rompiendo la regla de oro del sistema político mexicano al hablar como hablaba de su sucesor, señalando la palabra corrupción, señalando vínculos con el narcotráfico, señalando la inmoralidad del sexenio de Salinas. Eso es algo en la historia de México que no habíamos visto.
–¿La entrevista se interrumpió en algún momento?
–La charla de casi hora y media se realizó sin ninguna interrupción. No tuvo ninguna asistencia de oxígeno ni de ningún otro tipo. Entonces, todo lo que tengo yo de referencia de esa entrevista es una conversación con la anuencia del entrevistado, con pleno conocimiento de lo que estaba diciendo y con pleno conocimiento de que estaba frente a una periodista que, efectivamente, lo invitó a participar en un proyecto editorial, pero también sabía de mi trabajo en la radio y la televisión, de tal suerte que no creo que haya cometido una falta ética al haber adelantado la divulgación de esta entrevista en mi programa de radio, porque tuve la deferencia, que resultó precaución, sin que así fuera planeado, de avisarle un día antes de que difundiría partes de la entrevista por la radio.
–¿En algún momento de la entrevista te hizo algún comentario, sorprendido por las revelaciones que te estaba haciendo? ¿Te comentó: “cuídame”? ¿Te dijo “no vayas a ser tan dura”? ¿Ese tipo de comentarios que luego suelen hacer los políticos cuando aparentemente no miden la trascendencia de lo que están declarando?
–No hubo un solo comentario en ese sentido. La entrevista fue cordial, amable, muy pronto llegamos a los temas centrales y no hubo de su parte ningún titubeo, algún signo de arrepentimiento. Yo vi a un hombre sereno, pausado, reflexivo, diciendo lo que quería decir. Incluso pudo haberse dado esa situación que mencionas en la sesión de fotos, donde el asunto era mucho más ligero, porque ya había acabado la entrevista, y no se dio ningún comentario en el sentido que dices.
“Si él hubiera sentido que dijo lo que no quería, o hubiera sentido que se dio una presión indebida o se sintió acorralado, o bien que lo llevé a un territorio al que no quería llegar, pudo haberme dicho ‘oiga, no estoy muy cierto de lo que le acabo de decir, permítame revisar lo que dije’. Y no me pidió la versión por escrito de la entrevista, no me pidió cuestionario previo, no solicitó revisar el texto.
“Entonces, yo digo que el expresidente estaba en una situación de ejercicio de su libertad, rompiendo la regla de oro del sistema político mexicano. Por eso el tamaño de la reacción, por eso estamos ante este retrato de una élite política que se alínea para mantener vigente, si es que aún puede, el pacto de impunidad que ha prevalecido en México a lo largo de muchos años.”
–De acuerdo con tu experiencia periodística, ¿el entrevistado se comporta igual en términos de lo que te quiere decir para una entrevista de radio que para una entrevista que va a ser parte de un libro?
–Es probable que no.
Cuando solicitas una entrevista de radio es para un asunto coyuntural, candente, de reacción inmediata, y para un libro buscas más que el personaje se salga de la coyuntura. Pero para el caso que nos ocupa, estaba enfrente de alguien que fue quien fue, que es un ente potencialmente noticioso por su calidad de expresidente y al que le avisé que usaría parte de la entrevista para mi programa de radio, y del que no recibí una negativa.
El no, el sí y el siempre no
En partes de la entrevista que le hizo Carmen Aristegui, las respuestas de Miguel de la Madrid son monosilábicas. Al preguntarle a la periodista su opinión sobre los comentarios de que ella indujo algunas respuestas, responde:
–Es verdad que yo, al ver que el expresidente está dispuesto a hablar, doy un giro a mi propio proyecto de entrevista. Uno, cuando hace una entrevista, tiene un proyecto de la misma. Y yo tenía una expectativa relativamente moderada sobre esta entrevista porque De la Madrid no es precisamente el gran declarante de la historia, siempre ha sido muy cauteloso y muy mesurado, de tal manera que mi entrevista imaginada tenía en principio otros ángulos de abordaje.
“Cuando yo empecé a escuchar un talante distinto al que yo esperaba, cambié de inmediato mi entrevista y me dirigí a otros territorios que me llevaron a elaborar yo misma preguntas cerradas para obtener un sí o un no. Eso no me parece que sea en demérito de la entrevista, es un recurso periodístico que se vale. El sí y el no están dichos con el mismo convencimiento que cuando articula y elabora frases en otros momentos de la entrevista. Es muy importante esto del sí y el no, porque por ahí quieren descalificar la entrevista. Hay momentos, por ejemplo, cuando se habla de Enrique Salinas, en que De la Madrid dice de manera articulada que su asesinato podría estar vinculado al narcotráfico.
“Ante ese intento de descalificar la entrevista por las respuestas en monosílabos, decidí transmitir al día siguiente la parte que tiene que ver con el quinazo, donde el expresidente está más fluido, donde se siente en territorio propio y da nombres, apellidos, describe situaciones y exhibe que tiene perfectamente claro el sentido del tiempo, de los hechos, y no cae en contradicciones en ningún momento. Se trata de una conversación con un señor que está en sus cinco sentidos y que está diciendo lo que quiere decir.”
–¿Qué pasa después de la difusión de la entrevista? ¿Hay presiones, amenazas, llamadas?
–Lo único que ha habido es nuestra propia presión de qué vamos a presentar informativamente al día siguiente, así como la de responder a una gran cantidad de solicitudes de entrevistas, fundamentalmente de la prensa internacional.
“Me ha llamado muchísimo la atención el interés de la prensa internacional en este tema. He tenido conversaciones con Univisión, con Telemundo, así como enlaces satelitales con varias cadenas. En contraste, debo decir que ante los señalamientos del expresidente De la Madrid, no hay un posicionamiento de autoridad alguna. Se ha dado por válido el desmentido de sí mismo cuando en este preciso momento está más que claro que De la Madrid se retractó, no como un hecho de voluntad libre y soberana sino como presión de su entorno más inmediato y como resultado de la presencia de Carlos Salinas de Gortari.
“La prensa mexicana del jueves 14 –La Jornada, El Universal, Reforma, Reporte Índigo– tiene crónicas magníficas sobre lo que ocurrió entre la difusión de la entrevista y la hora en que De la Madrid dio a conocer su retractación. Nos han dicho qué paso en la casa de De la Madrid en ese lapso, qué pasó cuando llegaron Emilio Gamboa, Ramón Aguirre, Francisco Rojas, como enviados de Carlos Salinas, qué pasó cuando estuvieron los hijos de Miguel de la Madrid, qué cosa le dijeron al expresidente, qué tipo de operación se dio para que De la Madrid tuviera que vivir el penoso trance de negarse a sí mismo y de negar su palabra.”
–¿Más allá de lo que se ha publicado en esos medios, tú tienes elementos adicionales para afirmar que se presionó a De la Madrid para desdecirse?
–No tengo más que mi propia experiencia y creo que suma. Me parece que es muy importante decir que frente a la decisión que yo tomé de divulgar la entrevista por radio, en una acción de elemental cortesía y deferencia mía hacia el expresidente, le hablé a su oficina el día anterior a su difusión y le dejé dicho con mucha claridad, a través de su asistente de toda la vida, que es la misma persona con la que acordamos la entrevista, que había decidido por razones periodísticas y, por la fuerza de la misma conversación, que difundiríamos una parte de la misma en mi programa de radio...
“Sólo fue a partir de que se difundió la entrevista cuando hubo un operativo, o no sé como llamarlo, en su casa. Y sólo hasta entonces llegó ahí Emilio Gamboa y sólo hasta entonces se da una acción directa del expresidente Salinas para presionar a De la Madrid y lograr que se invalidara toda su palabra dejándolo muerto políticamente, porque después de su retractación De la Madrid es un hombre anulado, lo cual es brutal, porque se hizo en presencia de sus hijos y porque sus hijos participaron en este caso y consideraron que era preferible anular al padre que permitir que su dicho perdurara. Estamos hablando de algo brutal. De cómo se movieron la élite política y el salinismo para matar, metafóricamente hablando, a De la Madrid.
Salinas en los medios
–Después de la difusión de la entrevista, de la carta en que se desdice, de las cartas que te envían Carlos y Raúl Salinas, ¿a qué conclusión llegas? ¿Qué sigue?
–Hay varias cosas. Yo pienso que la carta de Carlos Salinas, que es recriminatoria y espero que no intimidatoria, tiene varios ángulos que me gustaría comentar. Una parte que merece ser revisada es la cita que hace de lo que llama prensa en general, y que no es así porque se refiere únicamente al diario La Crónica de Hoy, que usa para decirme que abusé de De la Madrid y que no cuento a mi auditorio que hay información de la prensa que reporta que el expresidente está muy mal. Nada más que Salinas convenencieramente cita al diario La Crónica de Hoy sin decir su nombre, y sabemos por qué lo hace.
–¿Por qué?
–Porque ese periódico está identificado con Salinas. Si es el dueño, socio, si es algo, ya lo sabrán ellos, pero es evidente que ese periódico está identificado con Salinas. Y es muy sintomático que use un fragmento de ese periódico, que no es un trascendido, sino un parte médico, no sólo para regañarme, sino que sirvió para alimentar un rumor que fue sembrado fundamentalmente en los medios internacionales y que ahora que he hablado con ellos me cuentan que se corrió el rumor de la muerte de Miguel de la Madrid entre la fecha que le hice la entrevista y la fecha en que se difunde.
“En algún punto de esas fechas se deja correr el rumor de que De la Madrid está muerto o a punto de morir, y en La Crónica de Hoy se publica el fragmento que Salinas trae a colación. Por lo demás, mucho se cuida el expresidente de mencionar que hubo un desmentido de De la Madrid a ese rumor que se publicó, y por ello sostengo que está abierta la puerta a la suspicacia y que tenemos derecho a ella.
“A mí me parece que esa historia hay que reconstruirla. Espero poder documentar qué pasó entre la fecha que hice la entrevista y la fecha en que se difundió porque exactamente en esa parte intermedia corrió ese rumor, y también espero poder informar por qué se tocó la puerta de los medios internacionales que, según me comentaron en algunos de ellos, ya tenían lista su nota necrológica. Debió ser una fuente de alto nivel la que les filtró esa información para que tuvieran la certeza de que De la Madrid estaba a punto de fallecer.”
–¿Los corresponsales te comentaron cuál fue su fuente?
–No. Hay que investigarle. Pero yo digo: qué curioso que Salinas cite a la prensa sobre ese tema. ¿Será que ya se preveía desde ese momento que había que declarar incapaz al expresidente De la Madrid por lo que pudiera divulgarse? ¿Será acaso que se calculó así de parte del grupo salinista para invalidar los dichos de Miguel de la Madrid? ¿Y será acaso que supieron que yo hice la entrevista? ¿Y será acaso que a lo mejor supo alguien, de alguna manera que yo desconozco, qué decía De la Madrid en la entrevista?
“Esas son las interrogantes. Yo lo único que digo es que las crónicas sobre lo que pasó en la casa de De la Madrid cuentan que Emilio Gamboa Patrón declaró que ya sabía de la existencia de la entrevista.”
–¿Entonces tú crees que estaban enterados de la entrevista y que hicieron lo posible para desacreditar su contenido?
–Todo apunta a ello. De haber sido del entorno de De la Madrid, él mismo hubiera hecho una cosa para impedirlo, pero no hizo nada, no hubo ninguna señal, ninguna llamada. Su declinación a la palabra se da a partir de que se divulgó la entrevista, y ahí es donde están las versiones de que Salinas entró en acción.
“Otro dato revelador que podríamos suponer, relacionado con el poder del expresidente Salinas, es la omisión que tuvieron las dos principales televisoras de México del contenido de la entrevista a De la Madrid. No les mereció ningún comentario, salvo en su programa especializado Tercer Grado, que sale muy tarde. Pero en sus principales espacios noticiosos no hubo una sola mención. Y era el tema que estaba dominando la escena noticiosa, era lo que estaba exhibiendo las reglas del juego del sistema político mexicano en una situación insólita. Por eso me parece muy sintomático que ninguna de las televisoras que conforman el duopolio haya emitido ninguna información al respecto. Y uno puede suponer que la influencia de Salinas alcanza a esos espacios.”
En cambio, Aristegui considera que en general se hizo una cobertura vigorosa en la radio, con comentarios de todo tipo. “Por ejemplo, escuché a Joaquín López Dóriga hacer comentarios muy contundentes sobre lo dicho por De la Madrid, también a Jacobo Zabludovsky y a Javier Solórzano. En general, creo que la radio no dejó pasar de largo el tema”.
–Citas a López Dóriga. Uno en la radio, otro en Televisa...
–Ahí se ve precisamente la distorsión que se genera al tener un régimen hiperconcentrado en los medios. Los más vulnerables son los periodistas, los más afectados los ciudadanos, porque no tienen una estructura de medios electrónicos que permita la competencia, la diversidad, la pluralidad. Esa es una de las principales rémoras que no hemos podido desmontar del viejo régimen y que está ahí más viva que nunca, y que impide que la democracia mexicana sea democracia. Y no personalizo, es un problema estructural que afecta al funcionamiento de la democracia.

Misivas AMLO- director de Proceso

¿Duendes en Proceso?
Carta de López Obrador
Revista Proceso (
www.proceso.com.mx), 1698, Pag 20, 17 de mayo de 2009;
Rafael Rodríguez Castañeda
Director de la revista “Proceso”
Presente.
Una vez más sostengo que nunca he visto a Carlos Ahumada Kurtz. Es mentira su dicho de que me reuní con él en un hotel de Villahermosa. Jamás hablé por teléfono para tratar el asunto de los adeudos del PRD con Televisa. No establezco relaciones de complicidad con nadie. En pocas palabras, no soy corrupto.
Justo por esa razón, la mafia del poder y del dinero que domina en el país ha querido destruirme: primero con los escándalos de los videos, luego con el desafuero y después con el fraude electoral de 2006. De todo esto he hablado tanto en mi libro La mafia nos robó la Presidencia, como en discursos y escritos posteriores.
Pero independientemente de lo anterior, el propósito de estas líneas es expresar mi desacuerdo con la actitud de los duendes que existen en la redacción de la revista Proceso. Obviamente, no generalizo, no incluyo a don Julio Scherer, a Carlos Monsiváis, a Miguel Ángel Granados Chapa, a Enrique Maza, a Enrique Semo, a Naranjo, ni a otros que enaltecen cotidianamente el oficio del periodismo.
Mi crítica va dirigida a quienes, invocando una supuesta pluralidad, nos calumnian para complacer a la derecha. A ellos atribuyo aquella portada de Proceso (1539), durante la campaña electoral de 2006, en plena guerra sucia, donde se me inventó la afirmación “la estrategia soy yo”. De la misma manera, en marzo de este año, con motivo de la detención del director de la cárcel municipal de Cancún, Marco Antonio Mejía, acusado por presuntos vínculos con el narcotráfico, publicaron una nota bajo el título “Puma, peligrosamente cerca de AMLO” (Proceso 1688), donde lo presentan como “una persona de todas mis confianzas” y como supuesto “coordinador de mi equipo de seguridad durante la campaña de 2006”, quien manejó “información sensible”. Otro ejemplo está en su más reciente edición (Proceso 1697), en la cual, al comentar el libro de Carlos Ahumada, se llega a decir que dicho personaje me “exhibe en actitudes poco éticas”.
Subrayo estos ejemplos por tres razones básicas: porque muchos de los lectores de Proceso participan en el movimiento de resistencia que encabezo y estoy obligado a informarles.
Lo hago también porque Proceso es uno de los pocos espacios que no están al servicio de la mafia, de la oligarquía que, ante la debacle del país, quiere evadir su responsabilidad sembrando la idea de que todos los políticos somos iguales. Y por último, porque no estoy dispuesto a aceptar ningún señalamiento que, sin fundamento alguno, afecte mi honestidad y mis principios, lo que estimo más importante en mi vida. Además, siempre he sostenido que nadie puede aspirar a dirigir a un movimiento de renovación sin autoridad moral y política. Es cierto que la llamada sociedad política está podrida, pero la inmensa mayoría del pueblo de México no está enferma ni de codicia ni de odio, y muchos están participando en la transformación del país.
Soy partidario de la prensa libre. Pero defenderé en todo momento mi dignidad y el derecho del pueblo a la esperanza.
Atentamente
Andrés Manuel López Obrador
***
Respuesta del director:
Andrés Manuel López Obrador se equivoca. En Proceso no hay duendes. Hay seres humanos libres, honestos, valerosos y apasionadamente comprometidos con la profesión periodística. La ejercen, la ejercemos, en congruencia con la línea editorial que hace más de 32 años dio a luz a Proceso: independiente y crítica y, como dice nuestro lema, sin concesiones. Proceso no ha sido, no es y no será incondicional de nada ni de nadie. La razón de ser de nuestro trabajo semanario son los lectores, no los hombres del poder ni aquellos que aspiran a conquistarlo. Publicamos lo que atestiguamos, investigamos y documentamos. Nada más y nada menos. En Proceso no somos partidarios de la prensa libre. En Proceso hoy, como ayer, simplemente somos libres.
Rafael Rodríguez Castañeda

16 may 2009

XXXIII asamblea del CELAM

Mensaje de la asamblea plenaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM
XXXII asamblea plenaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) a las Conferencias Episcopales de América Latina y El Caribe el 15 de mayo desde la capital de Guatemala.
Para que Nuestros Pueblos en Cristo tengan Vida en Abundancia
1. Convocados para la Asamblea Intermedia del cuatrienio 2007 - 2011 en Managua, Nicaragua, los Obispos representantes de las 22 Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe, dentro del hermoso y consolador tiempo de la Pascua, hemos orado y reflexionado juntos del 12 al 15 de mayo, y hemos experimentado la comunión y el espíritu fraterno que nos ha hecho recordar el ambiente vivido en la Quinta Conferencia General celebrada hace dos años en Aparecida.
2. Qué bueno y gratificante es convivir los hermanos unidos. Esta experiencia que vivimos en nuestro encuentro, la transmitimos con gran esperanza para consolarnos mutuamente ante tantas adversidades y dolores por los que atraviesan nuestros sufridos pueblos de Latinoamérica y El Caribe.
3. Hemos considerado y valorado el camino recorrido desde nuestra última Asamblea, constatando y dando gracias a Dios Padre por seguir derramando su Espíritu Santificador en nuestras Iglesias particulares, prolongando el renovado Pentecostés que experimentamos en Aparecida.
4. Somos conscientes de las dificultades y las resistencias que implica la renovación de las estructuras eclesiales para que sean misioneras, y la formación de los agentes de pastoral (presbíteros, consagrados y laicos) para que sean discípulos misioneros. Pero reconocemos que la conversión pastoral está calando y nuestras Iglesias están respondiendo. El llamado firme que hizo Aparecida para realizar la Misión Continental está fructificando.
5. En Aparecida se afirmó con claridad que la Diócesis es el lugar privilegiado para vivir la comunión (DA 164 -169). Al respecto reconocemos y valoramos los esfuerzos que se han hecho en los distintos niveles para promover la comunión. Por ejemplo, entre la Vida Consagrada y las Diócesis, entre los Movimientos Apostólicos y la Pastoral Diocesana. El testimonio de unidad en la Iglesia en los tiempos actuales se convierte en piedra angular para dar un testimonio creíble a la sociedad.
6. Hemos constatado que las actividades del CELAM se han orientado con sincronía para impulsar la Misión Continental. Apreciamos el esfuerzo que han hecho los diferentes organismos del CELAM para reorientar los tradicionales quehaceres y poner a nuestras Iglesias en estado de Misión. El CELAM tiene la preocupación de servir a las Conferencias Episcopales con la convicción de que la Misión Continental ofrece la providencial oportunidad de contemplar a Cristo Resucitado, quien ha garantizado la victoria del bien sobre el mal. En Él nuestros pueblos fortalecen la esperanza cristiana y afrontan con alegría y confianza cualquier adversidad.
7. Esta percepción exige el mejor de nuestros esfuerzos para fortalecer el camino y articular los diferentes procesos. Compartir las experiencias es una clave para que dentro de la pluralidad se mantenga la unidad.
8. También hemos constatado que la intensidad de la Misión Continental se está dando en la vida interna de la Iglesia; en cambio, es todavía incipiente la conciencia y el compromiso de muchos fieles laicos para que también en sus ambientes de trabajo (economía, política, educación y cultura, medios de comunicación social, etc.) se conviertan en discípulos misioneros; y como tales, expliciten la conciencia de ser enviados y realicen en comunión su misión.
9. Ellos, como fieles laicos cristianos, tienen la principal responsabilidad de promover la ética como punto de referencia indispensable en una sociedad plural, y en el actual contexto de crisis global podrá así, favorecerse la permanencia de los valores del Evangelio en la cultura latinoamericana y caribeña.
10. Al compartir las realidades de nuestros países hemos constatado los desafíos del momento actual: la crisis económica global, el repunte de la pobreza en varios países, cierto desencanto de la democracia que ha llevado a la búsqueda de nuevos modelos políticos mezclados con populismo, la fragilidad de nuestros Estados para garantizar plenamente los derechos humanos, la corriente secularista que silencia valores religiosos y morales, pretendiendo relegar a la Iglesia de su responsabilidad para colaborar en una cultura centrada en la dignidad de la persona humana, garantizando la vida desde la fecundación hasta la muerte natural.
11. Hemos recordado con gratitud a Dios el aporte histórico de la Iglesia Católica al haber creado una cultura fundante con los valores del Evangelio, que ha sido el alma de nuestros pueblos y ha edificado un tejido social con identidad, fraterno, solidario y abierto más allá de sus fronteras.
12. Por eso nos duele constatar la embestida en varios de nuestros países, que arguyendo progreso y desarrollo, pretenden llevarnos a la dictadura del relativismo.
13. Hoy movidos por la respuesta pastoral al llamado de Aparecida, con renovado espíritu profético y recordando las palabras de Jesucristo: Dichosos los perseguidos por causa de la justicia porque de ellos es el Reino de los Cielos. Dichosos serán Ustedes cuando los persigan, y digan contra Ustedes toda clase de calumnias por causa mía. Alégrense y regocíjense, porque será grande su recompensa en los cielos, pues así persiguieron a los profetas que vivieron antes que Ustedes (Mt 5,10-12), sentimos un compromiso mayor con nuestros hermanos en el Episcopado que han sido objeto de calumnia, de descrédito, e incluso de violencia, también con tantos otros Presbíteros, Consagrados y Fieles que de manera heroica dan su vida por el Evangelio; a todos ellos, les expresamos nuestra solidaridad y los animamos a continuar con su testimonio para manifestar que Cristo es el Señor de la Historia.
14. Nuestros Pueblos están destinados a tener vida y vida en abundancia, para eso dio la vida Jesús, el Pastor de los pastores. Él nos ha llamado, para poner en camino a la Iglesia peregrina y poder así cumplir el proyecto de Dios Padre propuesto en Cristo.
15. Estos son los motivos que nos animan a dirigirnos, con gran confianza, a nuestros hermanos Obispos, que colegialmente se esfuerzan en cada Conferencia Episcopal para responder con fidelidad a Cristo en la hora actual que vivimos.
16. Que Santa María de Guadalupe, Patrona de América Latina, nos acompañe como madre, maestra y discípula ejemplar. Ven Señor Jesús, Camino, Verdad y Vida.
Managua, 15 de mayo de 2009
+ Raymundo Damasceno AssisArzobispo de Aparecida, BrasilPresidente del CELAM + Baltazar Enrique Porras CardozoArzobispo de Mérida, VenezuelaPrimer Vicepresidente del CELAM
+ Andrés Stanovnik, OFMCapArzobispo de Corrientes, ArgentinaSegundo Vicepresidente del CELAM
+ José Leopoldo González GonzálezObispo Auxiliar de Guadalajara, MéxicoSecretario General del CELAM
Emilio Aranguren EcheverríaObispo de Holguín, CubaPresidente del Comité Económico del CELAM

Los confines de Andrés Trapiello

"La felicidad ha sido demonizada"
WINSTON MANRIQUE SABOGAL ENTREVISTA A ANDRES TRAPIELLO
BABELIA, EL País, 16/05/2009;
Se sienta de espaldas al sol y empieza a leer con voz nerviosa: "Nuestro mundo es un mundo desencantado, como decía Max Weber. No creemos en la providencia ni en la intencionalidad de la naturaleza, y por eso la novela no debería ser desalojada de nuestras vidas. Pues si la vida humana es lo que no tiene sentido, la novela es la instancia en la que acaso trata de restablecerlo, a través de la verosimilitud...", y la voz de Andrés Trapiello se torna más segura a medida que avanza en la lectura de este prólogo-manifiesto sobre los lindes de la ficción y la realidad, ante "los peligros de los escritores de poetizar la Historia". Así empieza Trapiello la entrevista por su novela Los confines (Destino), que le genera un poco de nerviosismo por el tema abordado. Ha ido hasta una de las últimas fronteras sociales, morales, históricas y literarias donde reinan lo prohibido, la culpa y el pecado invadidos de prejuicios en todas las culturas: el incesto.
Pero en la novela, como amor verdadero entre dos hermanos que lo desafían todo.
La arrogancia del sol matutino que entra por la puerta del balcón borra los colores del piso de Trapiello en Madrid. Una luminosidad potenciada por las paredes blancas, el sofá marfil, un suelo de madera claro y algunos cuadros dan al salón un aire monacal. Trapiello ha robado muchas horas a la escritura de su serie Salón de pasos perdidos (van 15 tomos) para mirar de frente este tabú "sin hacer apología". Habla sentado de espaldas al balcón, al sol, al Oriente. Junto a un rinconcito literario precedido por un espejo de agua del siglo XVIII que refleja la realidad como en un estanque rizado por la brisa y que parece visualizar sus reflexiones sobre "la confusión entre los géneros". "Por eso he tratado de escribir mis novelas en el territorio de la pura ficción", insiste este poeta, ensayista y novelista nacido en Manzaneda de Torío (León) hace 56 años, que en su nueva obra juega todas las cartas a un amor polémico. No en vano, Max, uno de los protagonistas, advierte que probará "que no hay ni mal ni bien en todo esto. Que la suma del mal y del bien es la inocencia".
-¿Cuál es el sentido de Los confines?
-Es una novela de la vida, no sobre el incesto. Sus protagonistas mantienen una relación incestuosa, puesto que son hermanos, pero lo que nos atañe a todos no es el incesto sino el amor que sienten. El incesto sólo les incumbe a ellos, pero el amor nos incumbe a todos. Por lo demás, no he querido hacer un tratado sobre el incesto, ya que no soy ni antropólogo ni sociólogo ni psicólogo, sólo soy un novelista.
-Pero es la espina dorsal del libro y todo en él va y viene por esa relación.
-Sí, aunque cuanto menos sepa el lector, menos prejuzgará la novela, que no dilucida el origen del incesto sino que muestra cómo dos hermanos sufren su prohibición y los prejuicios de un amor al límite. La naturaleza no conoce la moral, y el incesto es un estado de naturaleza, incluso la Iglesia católica tendría que explicar muchas cosas. Pero insisto, no he escrito un tratado sobre el incesto, aunque su prohibición marca, según Lévi-Strauss, el paso del estado de naturaleza a la cultura y, como señalan algunas feministas, esta teoría es en realidad la descripción acrítica del patriarcado, y el patriarcado está en el origen del machismo, y el machismo directamente relacionado con la violencia de género. Para otros, el tabú del incesto es incluso anterior a la cultura, con un origen genético.
-¿Estaría de acuerdo con los dos hermanos alemanes que son pareja y que piden que se cambien las leyes para que sea legal su matrimonio?
-No haría una única ley de excepcionalidad, pero lo que sí haría es que la ley no los persiguiera. Hay que aceptar que eso es posible y que forma parte de la vida.
-En Los confines hay una especie de vuelta al paraíso donde lo que prima es el amor y no el solo deseo sexual, ¿intenta explicar o comprender el incesto en una relación consentida e igualitaria por ambas partes?
-En mi novela, por circunstancias especiales, todo sucede muy lejos de donde los personajes viven habitualmente. Ocurre en un país del trópico, en el sentido de que es lo más parecido al paraíso, en los confines. Ahí tiene lugar la conquista de ese paraíso que ellos dos buscan, es una razón importante del título y de la tesis de la novela, eso es posible porque ha ocurrido lejos. El viaje es tan popular porque nos aleja de la vida cotidiana y sentimos que nos acerca al paraíso. Ese lugar es justamente el estado primigenio de naturaleza, y ahí es donde puede darse la inocencia completa y absoluta donde se vive al margen de la moral, donde el paraíso es el estado incestuoso por antonomasia, donde el incesto no está culpabilizado y donde estos personajes se encuentran y, por varias circunstancias, cristaliza.
-Es curioso que sea un escritor español quien escriba del incesto, en cuyo país no se ha tratado de manera central, y tenga que situarlo en el trópico donde sí ha sido abordado por autores como Rulfo, Sábato, Vargas Llosa, Cortázar o García Márquez.
-No conozco todo lo que se ha escrito al respecto, pero sí tengo la idea de que cuando el incesto aparece en la literatura suele ser entre primos, sobrino y tía, padre e hija, pero de manera un tanto tangencial, y ocasional, con malas conciencias.
-En Cien años de soledad, de García Márquez, es un hecho esencial y natural con un rosario de relaciones incestuosas de toda índole, menos por amor salvo al final, aunque ya es demasiado tarde.
-No recuerdo nada de Cien años de soledad, ni tengo interés en hacerlo. Lo que me parece que hace diferente mi novela es justamente el abordar un hecho como éste con dos personas que lo viven plenamente y reivindican la felicidad en este mundo, sin esconderse.
-¿Por qué el nacimiento de un amor así en tierras del realismo mágico en un libro donde, además, hay varias relaciones prohibidas?, ¿no bastaba con el incesto?
-Esta novela no es un catálogo de vicios. Me importaba situarla en un país que podía ser identificable y, al margen de la relación principal, citar un caso de una permisividad que hay no sólo en Europa, sino una mayor que hay con la pederastia y el proxenetismo pederasta. En esos países que son paradisiacos la gente tiende a confundir que como es un paraíso, es un paraíso para todo, pero el paraíso es sólo para quienes lo merecen. Hay límites en el deseo y no todos deben poder realizarse.
-El libro parece dejar la sensación de que en el trópico la gente es más permisiva con estas relaciones, ¿lo cree usted?
.Hay más tolerancia, más indiferencia y, sobre todo, más explotación. Los grados de confusión entre tolerancia y libertad son grandísimos, y muchos creen que todo está permitido; a lo que hay que sumar que son países enormemente machistas, discriminatorios y con unas conquistas muy deficientes de los derechos de los niños, los homosexuales, etcétera. Por no hablar de Cuba, donde los homosexuales están en la cárcel pero puedes acostarte con una chica de 14 años. Son países que responden a tipos antropológicamente machistas. Eso es lo que la novela trata de decir; en ese sentido es una novela feminista porque las mujeres son dueñas de su cuerpo. A América se organizan viajes sexuales, es una forma más de vida, pero no por tolerancia de su gente sino por falta de desarrollo de los derechos.
-Pero basta ver los casos de pederastia y turismo sexual para saber de dónde son mayoritariamente las personas a las cuales se refiere.
-Son de países del Primer Mundo que van al Tercer Mundo, donde la legislación está menos desarrollada, donde se amparan menos los derechos de la gente. Por eso, cuando dicen que se van a acostar con una niña, la verdad es que se van a acostar con la miseria. Y eso no es porque el Tercer Mundo sea más liberal o permisivo, no, las que son más permisivas son las leyes.
- ¿Cuál ha sido el resorte para escribir del incesto?
-El de una historia real muy conocida en España cuando yo era joven. El resorte fue ver que la vida está llena de estos casos que no se abordan porque la gente le tiene muchísimo miedo al incesto, aunque sea infundado. Creo que es Claudia la que dice: "Nosotros ya no vivimos entre clanes, ya no intercambiamos
mujeres, somos seres plenos". Esto es lo que subyace en la novela.
- ¿Por qué una mujer como narradora?
-Porque las mujeres no han tenido voz y cuando se ha hablado de ellas normalmente es un hombre el que les da esa voz. En el siglo XIX los novelistas acababan siempre haciéndoles pagar sus supuestos errores, como Madame Bovary, Fortunata y Anna Karenina. Así que me propuse contar una historia de amor en relación con la reciprocidad e igualdad, narrada desde la perspectiva de una mujer consciente del peligro que es vivir en ese grado de libertad absoluta que sólo alcanza porque es parte también de la más ideal de las igualdades, la de la fraternidad. Y he hecho un guiño cervantino en la manera de narrar de la protagonista.
-¿Ha sido difícil o complicado dar vida a esa voz femenina?
-Teniendo en cuenta que somos hombre y mujer, que hay un componente femenino en los hombres y masculino en las mujeres, es sencillo si dejas hablar con naturalidad a la parte femenina que tiene uno. El novelista cuando escribe tiene el género de novelista, no de mujer ni de hombre.-
- En la novela se dice que la felicidad escribe páginas en blanco. ¿Es así?
-No. La felicidad escribe páginas memorables, lo que pasa es que hay que tratar de saber leerlas. Vivimos en una época en la que la felicidad ha sido demonizada y tiene un gran descrédito como consecuencia de muchas cosas razonables como el genocidio o el Gulag. Históricamente, parecería que somos culpables si tendemos a la felicidad, y no sólo no ha sido demonizada sino que ha sido ridiculizada. Y sí, ha escrito muchas páginas en las que no hemos sabido ni querido leer, pero, al contrario, queremos escribir páginas de felicidad.
- ¿Cree, como Nietzsche, citado en la novela, que el arte vale más que la verdad?
-Sí, pero no es una verdad ontológica. La interpretación que hace Nietzsche de la palabra verdad es la verdad científica, lo demostrable. El arte vale más que lo demostrable, y por eso el amor no se puede explicar por un tránsito de fluidos ni de neurotransmisores, esa verdad científica no explica el amor. Lo explica la novela que es más que la ciencia, y en ese sentido lo que Nietzsche viene a decir es que la novela o el arte son más que la verdad
...
...Y retornan como un eco las palabras con las que Andrés Trapiello terminaba el prólogo-manifiesto de esta entrevista cuando recordaba la frase de Stendhal que sirve de epígrafe a Los confines porque, según explica Trapiello, "el amor únicamente puede ser abordado en una novela. Es lo que puede dar sentido a una vida, lo que justifica incluso que queramos vivir en los límites". -

¿Venganza política o el gran cártel del combustible?

  ¿Venganza política o el gran cártel del combustible? Por Fred Alvarez Palafox @fredalvarez En las últimas horas hemos sido testigos de un ...