31 oct 2010

Secuestro en Chihuahua

“La Sedena sabe dónde está mi hermano”

La exprocuradora de Chihuahua Patricia González Rodríguez se dice lastimada por el secuestro de su hermano Mario, ocurrido el jueves 21, tres días antes de que Proceso  diera a conocer la entrevista en la  que ella refuta  las imputaciones que en esta misma revista, una semana antes, le hizo José Reyes Ferriz, exalcalde de Juárez,  y cuestiona los operativos conjuntos contra el crimen organizado. Dice que desconfía de las autoridades y lamenta que la Secretaría de la Defensa Nacional se niegue a apoyarla, toda vez que, afirma, esta dependencia sabe dónde está su hermano.

Ciudad Juárez continúa convulsionada. La pugna entre los grupos de la delincuencia organizada dejó la semana pasada una estela crítica en esa urbe considerada la más violenta del mundo: el sábado 23 fueron ejecutados 13 adolescentes en una fiesta y 15 más resultaron heridos; el jueves 28 por la madrugada, cuatro personas murieron y otras 14 quedaron heridas cuando un comando abrió fuego contra tres camiones de transporte de personal de una empresa maquiladora.
Pero el caso más escandaloso es el de Mario González Rodríguez, hermano de la exprocuradora general de Justicia de Chihuahua, Patricia González Rodríguez, secuestrado el jueves 21, poco antes de la una de la tarde. La exfuncionaria aporta dos elementos que para ella son clave sobre el plagio: que en la operación participaron expolicías y uniformados estatales, y que el video en que Mario la señala como protectora del cártel de Juárez y la responsabiliza de varios asesinatos fue grabado en un cubículo de la procuraduría que ella dirigió.
Patricia González también asegura que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) posee información sobre la célula del cártel de Sinaloa que presuntamente plagió a su hermano. Ella insiste que la Unidad de Inteligencia Táctica Operativa (Unito), creada dentro del Operativo Conjunto Chihuahua (OCCH), incluso realizó una investigación sobre este grupo.
“El secretario Guillermo Galván Galván, si quiere, me puede ayudar a encontrar a mi hermano”, dice. Por su parte el gobernador de Chihuahua, César Duarte, niega que en el secuestro estén involucrados agentes de la policía estatal.
La historia puede seguirse a través de un cronograma de hechos que se concatenan de manera inquietante:
En su edición 1771, correspondiente al domingo 10 de octubre, Proceso publicó una entrevista con el expresidente municipal de Ciudad Juárez, José Reyes Ferriz, en la que acusó a Patricia González de haber contribuido al fracaso del OCCH al dejar en libertad a 9 mil 500 de los 10 mil detenidos consignados por el ayuntamiento en los dos años y medio de operativo.
El viernes 15, a través de un intermediario, la exprocuradora solicitó la oportunidad de responder, igualmente en una entrevista, a las imputaciones de Reyes Ferriz. La cita fue acordada para el lunes 18, a las 10 de la mañana, en las oficinas de la revista, en la Ciudad de México.
En punto de la hora llegó a la redacción. Unos cuantos minutos después empezó la entrevista, que se prolongó durante varias horas. 
Tres días después, el jueves 21, su hermano Mario fue plagiado en la capital del estado, hecho que ocurrió tres días antes de que este semanario difundiera la entrevista con Patricia, en la que la exprocuradora afirmó que el OCCH estaba “agotado” y calificó de “error” el sustituir al Ejército por la Policía Federal (PF) en Ciudad Juárez; también habló de los 320 mil dólares que el cártel de Juárez pagó a un “alto funcionario” de la PF en la Ciudad de México y otro pago “local” por 140 mil dólares para que dejara trabajar a esa organización (Proceso 1773).
Patricia González también detalló la forma en que los cárteles de Sinaloa y de Juárez, sobre todo este último, controlan ejecuciones, secuestros y levantones con el apoyo de las policías municipales y la estatal. Incluso diseccionó las estructuras de ambas organizaciones en los municipios de Chihuahua, un estado donde Joaquín El Chapo Guzmán y sus sicarios van imponiendo su ley.
El viernes 22 presentó una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) por la “desaparición forzada” de su hermano. Ese mismo día  hubo una llamada a la esposa de Mario: le dijeron que debía pagar 500 mil dólares para que su marido recuperara la libertad. El fin de semana, el silencio.
La madrugada del lunes 25 aparecieron  mantas en la ciudad. Una de ellas, colocada en el puente de la vialidad Nogales y calle Alfonso Sosa, decía: “A las autoridades y público en general, no se dejen engañar, las causas de todos los desmanes en esta ciudad son causados por los (ilegible) del cártel de Sinaloa…”; la otra, en el puente de Periférico de la Juventud y calle Ignacio Rodríguez, rezaba: “Qué pasó, Noe Salgueiro, para qué secuestraste al Lic. Mario González…”.
En ambas se mencionaba también que el plagio se debió a que ni Mario ni Patricia González habían cumplido con los acuerdos pactados con el cártel de Sinaloa. En la entrevista del lunes 18 la exprocuradora había comentado  que El Flaco Salgueiro es uno de los líderes del cártel comandado por El Chapo.
Casi en forma simultánea a la colocación de las mantas –la edición de Proceso, con la entrevista a Patricia González, aún no llegaba a manos de los lectores de Juárez–, en la página electrónica youtube.com, se difundió un video de 9.56 minutos en el que se observa a cinco encapuchados de pie. Visten uniforme tipo militar y portan armas largas. 
Delante de ellos aparece Mario González Rodríguez. Está sentado y tiene las manos esposadas. Mira a la cámara mientras responde al interrogatorio que le hace una persona sobre varios de los asesinatos cometidos en Chihuahua. En todos los casos él responde que la responsable fue su hermana Patricia; incluso da los nombres de otros presuntos involucrados. 
Refiere también que tanto él como la procuradora pertenecen a La Línea, grupo armado del cártel de Juárez dirigido por Vicente Carrillo Fuentes.
Videos y masacres

El lunes 25, Patricia González solicitó que dentro de la Averiguación Previa en torno al plagio de su hermano (AP/PGR/CHI/1613/2010-II/B), llevada por la agente del Ministerio Público federal de la PGR Damaris Baglietto Hernández, se realice un análisis criminalístico de las características estructurales y decorativas de los cubículos de la procuraduría estatal.
El motivo: que el lugar donde fue grabado el video tiene características “peculiares” e “idénticas” al edificio donde se ubican las oficinas del Ministerio Público estatal y la Agencia Estatal de Investigación”; también solicitó que peritos en dactiloscopia detecten huellas de calzado, manchas de sangre, saliva, sudor… 
El miércoles 27, personal del MP federal realizó un recorrido por los centros de Cuauhtémoc y Parral. A las 15:30 horas de ese día en youtube.com apareció la segunda parte del video, en la que Mario González menciona varios asesinatos y a los presuntos ejecutores, entre ellos el del líder campesino Armando Villarreal Marta, ordenado por Juan Pablo Ledesma, El JL, operador de La Línea. Según el interrogado, Villarreal fue ultimado por oponerse a que se sembraran estupefacientes en el noroeste de Chihuahua. Además, reveló que El JL y otro sicario conocido como El Mónico murieron en dos enfrentamientos, el primero de los cuales ocurrió en Culiacán, Sinaloa.
En el video, Mario González involucra también a Luis Corral Torresdey, de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, así como a los agentes Ricardo Vázquez, Socorro Soto, Rafael Tarín, Ángel Palomares y Mario Iracheta. 
Expuso que Ariel Meixueiro Muñoz, Ramón Humberto Oviedo Sáenz y Édgar Artemio García Treviño, quienes se desempeñaban como alcalde, director y comandante de la policía municipal de Namiquipa, respectivamente, fueron asesinados por La Línea.
Ese miércoles 27, Patricia González solicitó que se cite a comparecer a los titulares de las ocho dependencias que durante dos años y medio participaron en el OCCH: el coordinador, el general Felipe de Jesús Espitia; el secretario de Seguridad Pública estatal, Víctor Valencia de los Santos; Conrado García y Eddie Robles, ambos del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen); el titular de la Unito en Ciudad Juárez, Arnoldo Cristerna; el secretario de Seguridad Pública Municipal, el general Julián David Rivera Bretón; el comisario coordinador operativo de la PF, Vidal Díaz Leal Ochoa; el subprocurador de Justicia de la Zona Norte, Alejandro Pariente, así como a Gustavo Zabre y a Javier Torres Cardona.
“Presenté una promoción para que entreguen la información que se tiene sobre la célula (una de las 15 que integran el cártel de Sinaloa en Chihuahua) que tiene retenido a mi hermano, a la que pertenece el link denominado elquitapuercosenchihuahua y la persona que subió el video que se hace llamar elpumaorigina. Al parecer, este individuo es el líder de la célula y busca publicidad para posicionarse como delincuente en su organización criminal”, explica la exprocuradora en entrevista telefónica con esta reportera.
–¿El secuestro de su hermano es una venganza en su contra? –se le pregunta. 
–Sí. Este grupo criminal pretende apropiarse no sólo del territorio chihuahuense para continuar con sus actividades ilícitas (e intimidar) a los ciudadanos, sino también quebrantar, a través del terrorismo psicológico, las decisiones de los operadores de los tres niveles de gobierno. 
“Quieren tender una cortina de humo para seguir operando en las estructuras policiales que han participado con ellos en las actividades ilícitas. Buscan intimidar y paralizar a la población para que guarde silencio, tolere y consienta estos actos de barbarie.”
Esta última entrevista se realizó el jueves 28, mientras los medios informaban de una nueva masacre en Ciudad Juárez: un comando atacó a los empleados de la planta maquiladora Tagle Ottawa, con saldo de cuatro mujeres y un hombre muertos y 14 personas más heridas; las autoridades reportaron un desaparecido.
La semana previa, el sábado 24, se registró el multihomicidio de jóvenes en una fiesta en Valle de Juárez. Murieron seis mujeres y ocho jóvenes, cuatro de ellos menores de edad; 15 resultaron heridos.
Reproche a los militares

Patricia González afirma que tiene apoyo de la PGR y de la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP), pero lamenta que la Sedena se lo regateé: “El personal de la Unito, ubicada en el interior de la V Guarnición Militar en Ciudad Juárez, sabe perfectamente quién tiene a mi hermano y cómo ubicar al grupo para rescatar a mi hermano”.
Dice que solicitó ayuda al capitán Espitia para que, con su grupo de agentes del Grupo Aeromóvil de las Fuerzas Especiales (GAFE), localice a su hermano: “Me dijo: ‘Señora, yo estoy en México, necesito una autorización para proporcionarle la información que tenemos’. Por eso insisto, si el secretario de la Defensa quiere, puede ayudarme a encontrar a Mario, como solidario de las personas que trabajamos en el OCCH.
“Ellos (el Ejército) detuvieron a personas relacionadas con ésta célula, saben dónde viven y cómo se llaman quienes usan los seudónimos de elquitapuercosenchihuahua y elpumaoriginal”.
E insiste: “Ayer (miércoles 27) presenté una promoción. Pedí que se cite a declarar a los integrantes del OCCH para ver si proporcionan información sobre esa célula. Fui su compañera casi tres años, trabajamos entre la vida y la muerte. Yo creo que la mínima cortesía es que declaren y digan en dónde podemos localizarlos (a los plagiarios). Además, algunos trabajan en la actual administración”.
La exprocuradora, quien recibe apoyo de peritos franceses y de Nuevo México especializados en rastreo de videos como el que fue subido a youtube.com, señala: “Ya recordé nombres; ya recordé investigaciones de detenciones que hizo principalmente el Ejército, casos de homicidios relacionados con esa célula criminal”.
La entrevistada envió a Proceso un documento con una lista de casos que considera más “relevantes”: los homicidios múltiples como el de los jóvenes de Villas de Salvárcar y los de los centros de rehabilitación El Aliviane y Anexo de Vida. Ahí se indica que de los 173 individuos relacionados con la delincuencia organizada y los 211 detenidos por secuestro, 96% estaban relacionados con el cártel de Juárez.
Detalla también varios homicidios: el de Ernesto Rascón Mayers, el 8 de diciembre de 2008; el del poblado de Creel, Chihuahua; el del líder mormón Benjamín Lebarón; el del Director de Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia en el estado, Pedro Aragonez; el del periodista de El Diario de Juárez Armando Rodríguez y el de Miguel Etzel Maldonado. También menciona el homicidio en grado tentativa de Julio Porras Chávez y el de Enrique Perea Quintanilla, así como el del detenido Crispín Borunda.
En lo relativo a los feminicidios, Patricia González señala que está plenamente demostrado en las averiguaciones previas que hay 222 sentenciados, 46 detenidos a los que se les dictó ya auto de formal prisión, 17 sentenciados en el tribunal de menores y 24 casos de homicidio/suicidio. 
Dice que 93% de esos homicidios fueron producto de la violencia doméstica o de género. Por lo tanto, señala, las expresiones del video que apareció en youtube.com en torno a los feminicidios refleja un “desconocimiento” total del tema y una “falacia”. 
Además, comenta que demandará al exalcalde juarense José Reyes Ferriz por daño moral y adelanta que expondría su caso ante organismos internacionales como la Organización Mundial contra la Tortura, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y Amnistía Internacional.
Patricia González afirma que, aun cuando cuenta con el apoyo del gobernador César Duarte, desconfía de la mayor parte de los empleados de la procuraduría estatal. “Sé que cualquier solicitud de información que haga la van a filtrar a los cárteles”, comenta a la reportera.
Proceso solicitó entrevistas a Duarte, a Reyes Ferriz y a Reyes Baeza. Los tres se negaron a concederlas. El miércoles 27, durante la entrevista con Joaquín López Dóriga en su noticiario de Radio Fórmula, la exprocuradora afirmó: 
“Tengo 31 años de experiencia en el trabajo de procuración y administración de la justicia y en estos seis años me tocó lidiar con policías que di de baja. Me tocó enfrentarlos y confrontarlos. Si el gobernador (Duarte) no está de acuerdo, lo siento, pero es una hipótesis que tendrá que investigarse.”
Al día siguiente, Proceso volvió a consultar a la exfuncionaria y ella envió un documento en el que reflexiona sobre su quehacer público: “Cuando fui procuradora promoví reformas que trastocaron los intereses económicos tanto del crimen organizado como de los funcionarios públicos que se habían asociado con éste. La forma en que las reformas afectaron a policías y otros funcionarios fueron muchas. Por ejemplo, perdieron su trabajo cerca de 350 funcionarios que considerábamos cuestionables en términos de capacidad y honestidad…
“Me duele en el alma que delincuentes usen a mi hermano para castigarme por mi desempeño como servidora pública. Asumo los costos. Lo lamento, me duele, me duele muchísimo pero no me arrepiento…”   l
Patricia Dávila
Revista Proceso, # 1774, 31 de octubre de 2010;

El horror

2006-2010: estadísticas del horrorRodrigo Vera
Proceso # 1774, 31 de octubre de 2010;
La guerra calderonista contra el narcotráfico ha causado decenas de miles de muertes (el gobierno federal reconoce más de 28 mil y algunos conteos independientes sitúan la cifra en poco más de 25 mil), más que las habidas durante la Independencia o la invasión de Estados Unidos a México, afirman a Proceso especialistas en estadística criminal; aseguran que no hay números
absolutamente confiables al respecto y señalan además que lo que no se puede medir no se puede conocer ni combatir efectivamente...
Las decenas de miles de muertos que ha dejado la guerra emprendida por Felipe Calderón contra el narcotráfico superan el número de bajas de algunos conflictos bélicos de la historia mexicana: la Independencia, con 23 mil fallecidos; la guerra contra Estados Unidos, con la misma cantidad; la de Reforma, cuyo saldo fue de 8 mil, o la guerra sucia de los setenta que dejó 436 muertos, de acuerdo con cifras generalmente aceptadas.
Lo grave, afirman los analistas, es que cada año duplica al anterior en número de muertos de la guerra contra el narcotráfico: en 2006 había dos bajas por cada 100 mil habitantes y ahora son 8.4. Agregan que de continuar la estrategia de Calderón, al término de su sexenio serán asesinadas 14 personas por cada 100 mil habitantes. Una cifra muy alta para los estándares internacionales. 
El especialista en estadística criminal Arturo Arango Durán comenta a este semanario: “La actual guerra contra el narcotráfico ha resultado sumamente letal. Su costo en víctimas ya es altísimo. Pero lo peor de todo es que es una guerra perdida de antemano, pues fortalece a la delincuencia organizada mientras más la ataca. Al reducir la oferta de droga hace que los precios suban y los cárteles obtengan mayores ganancias.
“Así, queriéndolo o no, el Estado fortalece a la delincuencia organizada y se convierte en el gran regulador del mercado de la droga. Se metió en un círculo vicioso, sin salida. Además la guerra está atizando las disputas entre un cártel y otro por el control de las plazas.
“Todo esto tiene un efecto multiplicador de la violencia y, por consiguiente, de muertes. Esto es justamente lo que hace que el número de fallecidos se duplique de un año a otro. En términos absolutos, hablando estrictamente de pérdida de vidas humanas ya estamos por encima de las provocadas por casi todas las otras guerras civiles que ha padecido México desde su Independencia.”
Analista en la misma materia, Juan Pablo Arango aclara: “Debemos tomar en cuenta que nuestras guerras civiles por lo general fueron ocasionadas por disputas ideológicas entre amplios sectores de la población; en cambio la actual es, sobre todo, el resultado de una acción emprendida por el gobierno federal para combatir a los cárteles de la droga”.
A petición de Proceso ambos peritos hacen un minucioso análisis estadístico sobre el incremento de muertes que ha provocado el actual conflicto armado, así como su comparación con las guerras del pasado en México.
Conteos diferentes
Señalan que a falta de una estadística confiable del gobierno federal (que ha dado cuenta oficialmente de más de 28 mil bajas en esta guerra), varias organizaciones ciudadanas y medios hacen sus propios conteos; para elaborar el análisis los especialistas partieron de los datos del diario Reforma: 25 mil 549 muertos de 2006 a este mes, aunque advierten que la cifra podría estar por debajo de la real.
En 2006 –cuando Calderón asumió la Presidencia–, las muertes por narcotráfico fueron 2 mil 119, cantidad que representa dos muertos por cada 100 mil habitantes. En 2007, el número subió poco: pasó a 2 mil 275, y la proporción fue de 2.1 muertos por cada 100 mil habitantes.
Pero en 2008 fueron 5 mil 207. El número aumentó más del doble respecto del año anterior. Con esto ya eran 4.8 muertos por cada 100 mil habitantes. Un año después hubo otro incremento significativo: 6 mil 587 muertos y la tasa se elevó a 6 por cada 100 mil habitantes.
Este año, a mediados de octubre ya se habían contado 9 mil 361 muertos: 8.4 por cada 100 mil habitantes.
Además, el pasado martes 26, la Secretaría de la Defensa informó que de diciembre de 2006 a agosto de 2010 la guerra contra los cárteles ha dejado 191 militares muertos.
Arturo Arango resume: “El incremento fuerte empezó a darse a partir de 2007, por lo que realmente es el año base. De entonces a la fecha el número se cuadruplicó. Por cada 100 muertos que teníamos en 2007 ahora tenemos 400. ¡Es una matazón espantosa!”.
–¿Cuáles son sus proyecciones para el último año del sexenio?
–Si las cosas siguen igual, las tendencias estadísticas nos dicen que el próximo año la cifra será de 11 muertos por cada 100 mil habitantes y para 2012 pasará a 14. El sexenio concluirá con 14 muertos por cada 100 mil habitantes. Un incremento grandísimo.
Juan Pablo Arango recalca: “Esto sólo ocurrirá si el gobierno sigue con su misma estrategia de combate, si el Ejército y las corporaciones policiacas continúan bajo la misma tónica. La tasa de muertes bajaría si se aplica, por ejemplo, una estrategia de contención o una negociación con la delincuencia organizada”.
Arturo Arango y su hijo Juan Pablo son especialistas en políticas de seguridad pública. Desde hace una década han trabajado en equipo y son coautores de varios libros sobre la materia, como Estadística policial, Cartografía delictiva e Inteligencia policial.
Ahora colaboran con un grupo de trabajo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) que recopila información y realiza evaluaciones estadísticas. Han trabajado también con el Gobierno del Distrito Federal en el mismo rubro y a últimas fechas se han especializado en evaluar estadísticas sobre homicidios.
Arturo Arango fue investigador del Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad, que dirige el exómbudsman capitalino Luis de la Barreda. Señala: “Para tener la justa dimensión del costo humano que implica una guerra no basta contabilizar sólo a sus muertos, sino también a las llamadas víctimas secundarias, como los huérfanos, las viudas, los lesionados…”.
–¿Se puede tener una cifra aproximada del número de víctimas secundarias de esta guerra contra el narcotráfico?
–¡Claro que sí! El cálculo estadístico es de 1.4 huérfanos por cada muerto. De manera que actualmente tendremos unos 32 mil huérfanos en el país. Y en el mejor de los escenarios habrá unos tres lesionados por muerto, aquí ya estamos hablando de unos 75 mil lesionados que requieren atención médica.
–¿Y viudas?
–Pueden ser 18 mil o 20 mil… muchas de ellas son mujeres que ya no tienen ingresos y se integran al mercado laboral.
“La guerra está generando muchas presiones en el sistema de salud, de educación, laboral… su efecto multiplicador es impresionante porque provoca un conflicto adicional que el Estado es incapaz de atender.”
–¿Una guerra igual de cruenta y mortal que nuestras anteriores guerras?
–Sí, pero sólo hablando en términos absolutos en cuanto a número de muertes, a pérdida de vidas. 
En ese sentido, los peritos en estadística señalan que las muertes de la lucha contra el narcotráfico son más que las 23 mil que dejó la guerra de Independencia, que duró 11 años.
También están por encima de las 2 mil 200 de la guerra de Texas, de 1835 a 1836; de las 23 mil de la invasión de Estados Unidos, que duró dos años; de las 8 mil en cuatro años de la guerra de Reforma y de las 436 de la “guerra sucia”. Ni se diga del conflicto armado en Chiapas, de 1994, que arrojó poco más de 100 muertos.
Pero están por debajo de las 63 mil que hubo en la intervención francesa en seis años o de las 90 mil de la guerra Cristera, de 1926 a 1929. 
En números relativos
Sin embargo, los analistas advierten que al hacer una comparación estadística en términos relativos, la de Calderón es menos letal que la mayoría de las anteriores guerras.
“Para no ser tendenciosos debemos ajustar el número de muertes a dos variables importantes: a la población que tenía México en cada una de esas guerras civiles y al periodo de tiempo en que ocurrió cada una”, explican. 
Con base en esto señalan que la guerra de Independencia tuvo 370 muertos por cada 100 mil habitantes, ya que en aquella época la población nacional apenas rebasaba los 6 millones.
La guerra de Texas provocó 28 muertes por cada 100 mil habitantes. El conflicto contra Estados Unidos arrojó 328, la guerra de Reforma 97, la intervención francesa 768, la guerra Cristera 543, mientras que la guerra sucia y el conflicto chiapaneco no alcanzan un fallecimiento por cada 100 mil habitantes. 
Aclaran que actualmente hay zonas y entidades federativas –como Chihuahua– cuyo número de muertes en términos relativos es muy similar al de algunos de estos conflictos armados.
Indican que las matanzas más conocidas del pasado, como la del 2 de octubre de 1968 –cuyo cálculo de decesos oscila entre 150 y 350– o la del Jueves de Corpus, en 1971 –se calculan 60– son “eventos aislados”, por lo que fueron desechadas de sus cálculos comparativos.
–Pero la guerra contra el narco también está dejando matanzas, como la de los 72 migrantes en Tamaulipas.
–Sí. Pero a estas alturas esas 72 muertes ya no marcan ninguna diferencia en términos estadísticos. Es un porcentaje mínimo. Y no es por menospreciar ese acontecimiento– dice Arturo Arango. 
Asegura que las matanzas del narcotráfico no pueden calificarse de genocidio, pues esta figura implica el exterminio del enemigo ideológico o étnico. Sin embargo, algunas organizaciones de derechos humanos, entre ellas el Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, aseguran que ya se da un genocidio contra los jóvenes y niños de Ciudad Juárez, por lo que piden la intervención de la ONU y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Agrega que el gobierno no ha podido contabilizar el saldo de muertos que va dejando la guerra contra el narco: “Hasta el momento el gobierno no tiene un mecanismo que le permita contar bien. Por ejemplo, el SNSP informa que de 2006 a la fecha se han cometido 63 mil homicidios dolosos. Pero no dice cuántos corresponden a la lucha contra el crimen organizado. Sus cifras y las del Inegi tienen diferencias hasta de 30%. Es un desbarajuste total.
“El registro de muertes tiene que empezar a levantarse desde que se llega a la escena del crimen. Inmediatamente debe resguardarse el área y levantar lo que nosotros llamamos el IPH (Informe Policial Homologable). Las cosas deben hacerse con método. Pero estos protocolos internacionales no se cumplen en México.
“Se ha llegado a casos extremos, como sucedió en Tabasco durante el gobierno de Roberto Madrazo. En ese tiempo el gobierno estatal registraba cero secuestros, pero en sus cárceles tenían el número más alto de secuestradores del país. ¿De dónde sacaban secuestradores si no tenían secuestros? Este tipo de situaciones siguen dándose.
“Por eso ante la falta de datos confiables, organizaciones de la sociedad civil y algunos medios, como los diarios Milenio y Reforma, llevan sus propios conteos. Hay programas radiales que tienen ‘ejecutómetros’ mediante los que registran diariamente el número de ejecutados.”
–¿Para qué sirve llevar un registro de muertos?
–Un problema que no se puede medir no se puede interpretar, mucho menos combatir. Es como si un médico supone que tienes fiebre sólo con verte la cara. No. Necesita un termómetro para determinar la temperatura corporal y después del diagnóstico te da la medicina. La contabilidad de las víctimas sirve para hacer un diagnóstico y tomar las medidas correctas. Los datos falsos hacen tomar medidas inadecuadas –responde Arturo Arango.
–¿Eso le está ocurriendo al gobierno en su lucha contra el narcotráfico?
–Sí. Es como si estuviera piloteando un aeroplano que vuela entre una tempestad sin instrumentos para controlarlo y sin saber hacia dónde se dirige. Completamente perdido.

Benedocto XVI rumbo a España

VIAJE DEL PONTÍFICE A ESPAÑA
El Papa ha dicho basta
Benedicto XVI ha ordenado 'tolerancia cero' ante la pederastia. Hasta 2004, él también achacaba los escándalos a campañas de enemigos de la Iglesia. Se acabó el silencio.
JUAN G. BEDOYA
El País, 31/10/2010
El viejo y sabio cura rural de Georges Bernanos resumía los problemas de la Iglesia romana en una cuarta: la distancia que hay entre la bragueta y el bolsillo. Se refería a los escándalos sexuales y al poder del dinero. Una cuarta es la medida entre la punta del pulgar y la del meñique. En ese palmo ha tenido que bregar el papa Benedicto XVI desde que el 24 de marzo de 2005, con Juan Pablo II ya moribundo, el todavía cardenal Joseph Ratzinger clamó contra "la suciedad" que habita en el catolicismo jerárquico. Su recorrido vital hasta llegar este año a pedir perdón a las víctimas de abusos, y a ordenar públicamente "tolerancia cero" frente a la pederastia y otros pecados que sean además delitos civiles, ha estado lleno de espinas y resistencias, también entre miembros de la Curia, que es como se llama el Gobierno del Estado de la Santa Sede.
Ratzinger habló por primera vez contra "la suciedad" clerical durante el vía crucis de la Semana Santa de 2005 ante el Coliseo romano. Aquel grito de alarma le valió el pontificado. Tres semanas más tarde, los 114 cardenales llegados desde toda la cristiandad católica para buscar en cónclave al sustituto del polaco Wojtyla lo eligieron Papa, pese a que en aquel momento el sabio cardenal alemán ya tenía 78 años -tres años más de la edad de jubilación de los obispos- y una salud quebradiza.
Alarmados y abrumados por los escándalos que acorralaban a su iglesia en numerosos países, la decisión de los conocidos como Príncipes de la Iglesia parecía lógica. "¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar entregados al Redentor! ¡Cuánta soberbia! La traición de los discípulos es el mayor dolor de Jesús. No nos queda más que gritarle: Kyrie, eleison. Señor, sálvanos", habían escuchado en boca del entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe durante la oración de la novena estación del vía crucis.
Fue en la prensa norteamericana desde donde se lanzaron los primeros y los más gruesos pedriscos contra el Vaticano, en forma de noticias sobre sacerdotes e incluso obispos que llevaban años abusando sexualmente de niños y niñas confiados a su ministerio moral. Los datos eran aplastantes, con miles de nombres de culpables y víctimas, y también con testimonios sobre cómo los prelados habían maquinado meticulosas operaciones de silencio, con traslados de clérigos pederastas de una diócesis a otra para protegerlos, y con indemnizaciones a las víctimas a cambio de librar a los delincuentes de la justicia civil.
"Somos pastores, no policías", se disculpaban los jerarcas. "Si no podemos ser castos, al menos seamos cautos", aconsejaban a veces, con otra de las ironías del simpático cura rural de Bernanos. Ese fue el espíritu con que durante siglos se había enfrentado la Iglesia romana a los comportamientos de los clérigos entregados a vicios y placeres demasiado mundanos.
Otros muchos prelados achacaban los escándalos a campañas de los enemigos de la Iglesia. Esta fue la tesis de Ratzinger durante una visita, en noviembre de 2002, a la Universidad Católica de Murcia para hablar sobre Jesucristo, camino, verdad y vida. Un periodista le preguntó si creía que "los escándalos desatados en Estados Unidos eran fruto de una campaña mediática". Esto fue lo que dijo entonces el futuro papa: "Personalmente estoy convencido de que la presencia mediática constante de los pecados de los sacerdotes católicos es una campaña planeada, puesto que el porcentaje de esos escándalos no es más alto que en otras categorías profesionales, e incluso es menor. La constante presencia de esas noticias no se corresponde con la objetividad de la información estadística de los hechos. Uno llega a la conclusión de que se trata de una campaña intencionada y manipulada con un deseo expreso de desacreditar a la Iglesia". No faltaron, incluso, las voces en el Vaticano que achacaron la campaña a una venganza del entorno del ex presidente George W. Bush contra Juan Pablo II por haber condenado la invasión y la guerra de Irak.
Al margen de conjuras o juicios de intenciones, los datos ofrecidos por la prensa más seria -uno de los informes publicados en EE UU fue galardonado con el Premio Pulitzer- resultaban incontestables. Se estaban produciendo, además, año tras año, severas condenas judiciales en numerosas diócesis, con millonarias indemnizaciones a las víctimas, que amenazaban con la bancarrota de archidiócesis como la de Boston.
Es en esa avalancha de malas noticias verdaderas cuando Juan Pablo II se ve forzado a pedir a Ratzinger que se ocupe del asunto. Es probable que fuese el propio cardenal alemán quien reclamase al Papa ese encargo, con gran disgusto de los cardenales Angelo Sodano y Tarcisio Bertone, partidarios de lavar la ropa sucia en casa.
Para el sacerdote Juan Rubio Fernández, director de la revista católica Vida Nueva, la fecha del 27 de noviembre de 2004 fue el día de la "conversión del Papa", que es como calificó entonces el cambio de actitud el famoso vaticanista estadounidense John Allen. Rubio ha hecho un meticuloso seguimiento de ese proceso en un libro publicado esta semana por la editorial bilbaína Desclée De Brouwer con el título Tolerancia cero. La cruzada de Benedicto XVI contra la pederastia en la Iglesia.
Sin descartar la tesis de una campaña mediática contra la Iglesia -"las palabras de Ratzinger en Murcia no estaban exentas totalmente de razón porque no han faltado bulos, tergiversaciones, sensacionalismos y una buena dosis de agresividad"-, Rubio reconoce que fue la prensa la que ha obligado a la Iglesia católica a cambiar "la forma tradicional de abordar el problema". Añade: "La Iglesia no puede tener miedo a la verdad, aunque esa verdad y transparencia la lleve al sufrimiento. Se trata de saber sacar del limón limonada".
Según Juan Rubio, hay un antes y un después de la pederastia en la Iglesia tras estas decisiones del Papa, tanto que "el próximo cónclave estará marcado por este tema y será algo decisivo en el perfil del nuevo papa". Tampoco descarta el director de Vida Nueva que los escándalos pasados tengan consecuencias en el proceso de beatificación de Juan Pablo II.
Lo cierto es que cuando Ratzinger tomó la decisión de cambiar de rumbo -y de normas legales- para combatir la pederastia era ya demasiado tarde. La suciedad había saltado por la ventana, con grave daño para la fama y el prestigio de las jerarquías del catolicismo. Desde entonces hasta ahora, todos los años han sido annus horríbilis en el Vaticano, porque después llegaron en cascada las peores noticias de abusos y complicidades también en Irlanda, Alemania, Bélgica, Italia y España, entre otros países.
¿Cuándo se cayó Benedicto XVI del caballo aparentemente encubridor, para encabezar, ya sin tapujos, el combate contra la impunidad de los culpables y el silencio de las jerarquías? Fue el 27 de noviembre de 2004, curiosamente el mismo día en que Juan Pablo II se prestaba a presidir en Roma una multitudinaria celebración de los Legionarios de Cristo (LC) con su fundador, Marcial Maciel, en primer plano.
"Es un ejemplo para la juventud", piropeó ese día el Pontífice al ya notorio pederasta Maciel. Fue otra humillación a las incontables víctimas del poderoso legionario. Horas más tarde, el cardenal Ratzinger firmaba el decreto por el que se iniciaba oficialmente una investigación sobre el fundador del movimiento. Maciel había acompañado en primera fila a Juan Pablo II en los viajes a México en 1979, 1990 y 1993, cuando ya eran un clamor las denuncias contra él. También entraba en los más altos despachos del Vaticano como Perico por su casa, muchas veces con sobres con miles de dólares para agasajar a cardenales por sus silencios y complicidades.
Durante décadas, el sacerdote Maciel y algunos de sus lugartenientes sometieron a abominables abusos a cientos de muchachos, especialmente en el seminario de Ontaneda (Cantabria). Solo tras la muerte del Papa polaco, en 2005, el sedicente pederasta y padre de varios hijos con diversas mujeres fue apeado de su enorme poder, con la orden tajante de alejarse de Roma. Se recluyó en México. Fue su único castigo en vida. Falleció en enero de 2008, a los 88 años.
Este jueves pasado, uno de los principales legionarios en España, el sacerdote Santiago Oriol, ha anunciado que abandona la Legión. Se ha hartado de esperar soluciones dignas frente a las tropelías del fundador y el encubrimiento de sus colaboradores. La gota que colmó el vaso de su paciencia ha sido la extensa carta pública del delegado pontificio para la LC y el Regnum Christi -el grupo de laicos de la Legión-, el arzobispo Velasio de Paolis, confirmando en sus puestos a los directores y superiores del movimiento. En la misiva, De Paolis, nombrado cardenal la semana pasada, subraya que Benedicto XVI "ha renovado su confianza" en la congregación. Santiago Oriol anunció su marcha de la Legión ante los padres de alumnos del colegio Everest que la Legión tiene en Pozuelo (Madrid). Era su director e impulsor principal.
Los Oriol -ahora cuatro varones sacerdotes legionarios y una hermana que está al frente de las mujeres consagradas del movimiento, descendientes de una poderosa saga política durante el franquismo- estuvieron en el origen de la exitosa extensión de la Legión de Cristo en la España de la posguerra, junto con el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Alberto Martín Artajo. Para ello han donado dineros y haciendas, incluidos gran parte de los terrenos donde se levanta la legionaria Universidad Francisco de Vitoria en Pozuelo de Alarcón (Madrid).
Ante tantos sucesos escandalosos, la disculpa del contubernio anticlerical y ateo caía por su propio peso. Al margen de excesos en algunos medios de comunicación amarillos, los documentos oficiales del Vaticano, una y otra vez reproducidos, dejaban claro que había habido en la Curia, durante décadas, una intención firme de ocultar los abusos sexuales de clérigos y hacer oídos sordos a las denuncias de las víctimas.
Ratzinger lo sabía, porque él mismo había firmado alguno de esos documentos. Ante cualquier denuncia hay que asegurar la reserva total, se decía en una instrucción papal de 1962. También era consciente de la "suciedad" y la "soberbia" con que se seguía actuando en algunas Iglesias nacionales y en despachos de la propia Curia.
Es en ese ambiente de inquietud en el que se produjo su ascensión al Pontificado romano. Si la situación era tan grave como clamaba el cardenal alemán, sus colegas en el cónclave iban a considerarle el único capaz -por conocimiento y por autoridad- de arreglarla. ¿Quién podía conocer mejor los pecados y delitos del cristianismo romano que el presidente de la Pontificia Congregación que antaño llevó el nombre terrible de Santo Oficio de la Inquisición? El teólogo Ratzinger había dirigido ese organismo desde 1981, con mano de hierro.
Tampoco ignoraba el nuevo Papa que iba a estar solo en la tarea, salvo que realizase cambios radicales. No los hizo. En la llamada eufemísticamente Ciudad Santa, el poder ha seguido estos años en manos de los de siempre, con algunos cambios por razones de edad. Es el caso del cardenal Angelo Sodano, número dos de Juan Pablo II y protector del fundador de los Legionarios. Ha sido sustituido por otro italiano, Tarcisio Bertone, igual de inmovilista, también amigo de guardar en casa la ropa sucia.
Fue el cardenal Bertone quien vino a Madrid en 2009, en viaje privado, a apaciguar a una hija de Maciel que amenazaba con hacer pública su situación si el Vaticano la abandonaba a su suerte tras la muerte del padre. Hubo acuerdo. Pero después se ha sabido que no era la única heredera del fundador legionario. Maciel tenía otros hijos con otras mujeres en otros países, algunos con sus reclamaciones en manos de abogados. Demasiado enojo para un Papa que había contemplado durante años, impasible pero escandalizado, cómo el sacerdote mexicano gozaba de las complacencias de su antecesor y de una parte de los cardenales. Su conversión hacia la tolerancia cero, cayese quien cayese, iba a ser radical a partir del escándalo Maciel. No siempre ve cumplidos (o hace cumplir) sus deseos.

E fururo de la prensa

REPORTAJE: EL FUTURO DE LA PRENSA Giovanni di Lorenzo, director del semanario alemán 'Die Zeit'

"El periodismo digital hace de todo menos dinero"

Di Lorenzo defiende los textos largos, la calidad, la profundidad. El éxito y los números le acompañan. 'Die Zeit', el semanario que dirige, va mejor que nunca

LAURA LUCCHINI
El País, 31/10/2010;
En plena crisis económica mundial y del periodismo de papel impreso, el periódico alemán Die Zeit ha registrado los dos mejores años de su historia. Su director, Giovanni Di Lorenzo, asegura que el truco fue estudiar en detalle las necesidades de los lectores, ignorar todos los consejos de los asesores de medios y seguir haciendo artículos largos, documentados, serios e incluso difíciles. El periodismo impreso del futuro, porque según él hay un futuro, es un periodismo de "orientación y profundización". Internet, asegura, es solo una de las causas de la crisis del papel. Hay otras: la falta de credibilidad y el abandono de la calidad.
Giovanni di Lorenzo, alemán, de padre italiano, es uno de los hombres más mimados de la prensa alemana. Su nombre está en juego cada vez que se habla de cambiar de director en los mayores diarios del país. Con 51 años, y seis al mando de Die Zeit, alcanzó resultados sin precedentes. Bajo su dirección, la facturación del periódico creció un 70%, los beneficios se triplicaron y la difusión aumentó un 60% hasta el medio millón de copias semanales. Los ingresos totales en 2009 fueron de 123 millones de euros -Die Zeit no quiere facilitar datos concretos de beneficios-.
Y eso que Die Zeit -El Tiempo- no es de lectura fácil. Sus artículos son largos, muy documentados; complejos, controvertidos; y a menudo abordan cuestiones éticas o de historia. En temas de debate, busca siempre ofrecer distintos puntos de vista. Es una publicación liberal, que se dirige sobre todo a un público intelectual y académico, pero no solo. Di Lorenzo, que empezó su carrera en la prensa local, escribió un libro y fue presentador de televisión antes que director de periódicos, asegura que la mayoría de los nuevos abonados tienen entre 20 y 30 años.
Die Zeit no ha renunciado al online. Al contrario, tiene una redacción digital para la que trabajan unas 60 personas. Parte de los contenidos del papel se publican en la web a lo largo de la semana. "El periodismo digital sabe hacer de todo menos traer dinero", dice el director. Por esta razón, culpa a los propios medios de la crisis del papel y condena la "actitud destructiva" hacia el periodismo impreso. Desconfía, asimismo, de las "creencias pararreligiosas en Internet", que, dice, se han convertido en ideología.
Di Lorenzo llega a la cita en la cafetería del Ministerio de Exteriores en Berlín en un día gris y frío. Pide un té caliente, no se quita el abrigo y saca varias veces de un bolso lleno de libros y diarios una botella de agua y caramelos para la garganta. Vive en Hamburgo, pero está en Berlín porque acaba de encontrarse con Roberto Saviano (escritor italiano amenazado por la Mafia), a quien dedica el último capítulo de su nuevo libro: "Es un héroe moderno", dice.
Pregunta. -Los medios en papel impreso están volviéndose locos para encontrar un modelo económico que les permita sobrevivir. Die Zeit lo tiene. ¿Cómo lo han logrado?
Respuesta. Yo rechazo el término "sobrevivir". Porque Die Zeit, el año pasado, en el momento más terrible de crisis económica mundial, registró el mejor año de su historia, tanto en tirada como en ingresos. Este año nos va aún mejor. No digo esto para jactarme, lo digo porque no es obvio que el papel impreso tenga que estar en crisis. Rechazo las definiciones autodestructivas. Me molestan. En los últimos años hemos hecho mucho para dañar la imagen del papel, al que, en el fondo, debemos todo. ¿Cómo lo hemos conseguido? Desoyendo todo lo que nos aconsejaron los asesores de medios. Seguimos haciendo textos muy largos, no nos adaptamos a las modas y continuamos haciendo un periódico bastante difícil. Creo que esta fue una de las razones de nuestro éxito. En un momento en el que la gente necesita orientación, se dirige a medios que no han cedido ante compromisos.
P. -En concreto, ¿qué estrategias han empleado?
R. Hemos introducido el color y la "cover story", la historia de portada, en lugar del artículo de opinión; hemos estudiado un nuevo diseño, moderno y bonito, y hemos creado nuevas ofertas: páginas para niños, la revista, páginas dedicadas a temas religiosos, páginas que pertenecen solo a los lectores... Para ello hemos estudiado muy bien las necesidades de nuestros lectores. A menudo, nosotros, los del papel impreso, hacemos diarios solo para nosotros y para nuestro sector y nos olvidamos del público que paga. También hemos abierto nuevos campos para competir: hemos fundado ocho nuevas revistas con la marca Die Zeit, tenemos una oficina de viajes y una tienda de marca que vende nuestras ediciones. Hemos ampliado actividades, pero no hemos traicionado nuestra propuesta de calidad. Creemos que la calidad trae dinero.
P. -¿En qué medida la revolución digital ha cambiado Die Zeit?
R. Lo ha cambiado relativamente. Buscamos no hacer lo que hacen los diarios, ni siquiera soñamos con hacer lo que hacen los online. Buscamos la profundización, la orientación, el acercamiento distinto. Nuestra tentación como periodistas es tratar siempre el tema que está en pleno debate y genera polémica. En plena polémica acerca del libro de Thilo Sarrazin -crítico con la contribución social de los inmigrantes musulmanes- y del proyecto de Stuttgart 21 -tren de alta velocidad rechazado por su impacto ecológico-, abrimos hace dos semanas con una sobre el misterio de la autoridad, Das Rätsel Autorität -una investigación político filosófica sobre la autoridad-, que no tenía nada que ver con las discusiones actuales y que, sin embargo, era un debate sobre los valores de nuestras vidas. Fue el número más exitoso de este año. Significa que han cambiado las necesidades de los lectores. Tenemos que cuidar a nuestro público, que es fantástico. En 2006 festejamos nuestros 60 años y nuestro administrador adjunto propuso hacer un día de las puertas abiertas: muchos se rieron, la propuesta les pareció absurda. En el fondo, no hay mucho que ver: solo oficinas, y tampoco muy bonitas. Pero al final lo hicimos. Unos diez periodistas se quedaron para guiar a la gente. Llegó tanta gente desde toda Alemania que no pudieron entrar en un solo día. Hay que cuidar el afecto de las personas al periódico.
P. La página web elabora contenidos propios, ¿cómo está organizada?
R. La redacción online es grande, está separada y se divide entre Hamburgo y Berlín. Ahí trabajan en total unas 60 personas. Un tercio de los redactores del papel además, contribuyen, de manera absolutamente voluntaria, a la web. Nos estamos comprometiendo mucho con el digital, no negamos en absoluto su valor, y creemos en ello. Pero quiero hacer una observación: este medio celebrado en todas partes como el futuro, de momento, sabe hacer de todo menos ganar dinero. Por eso estamos invirtiendo en el digital, porque nosotros también creemos en él, pero evitamos, con todas nuestras fuerzas, hablar mal del papel.
P. ¿Hay futuro para el papel también entre los jóvenes?
R. Creo que hay buenas posibilidades. Hay que hacer mucho para motivarlos. Nosotros empezamos desde la escuela: 200.000 alumnos reciben Die Zeit cada año. Además, tenemos todo un tejido en las universidades donde desde hace años organizamos los Zeitdebatte, los debates de Die Zeit. Tenemos una revista para la universidad y desde hace algunos años incluimos páginas para niños. El resultado es que el número más grande de nuevos abonados tienen entre 20 y 30 años.
P. ¿Hay entonces un futuro para el periodismo de calidad, ése que cuesta dinero?
R. Yo no estoy negando la crisis, es inútil cerrar los ojos. Digo, sin embargo, que no está escrito en las tablas de Moisés que todos los periódicos vayan a desaparecer. Habrá excepciones. Tenemos que cambiar los periódicos, pero no podemos atribuir nuestros problemas solo a la revolución de Internet. Hubo otros errores.
P. ¿Cuáles?
R. La falta de credibilidad. El abandono de la calidad. Si se empieza a hacer diarios demasiado sensacionalistas o demasiados parecidos entre sí, se pierde tirada. La crisis de los diarios estadounidenses empezó con la actitud de la prensa hacia la guerra en Irak. Los diarios se dejaron instrumentalizar por el aparato propagandístico, por eso los lectores empezaron a buscar en Internet, porque ahí estaba la promesa de encontrar otra información. La crisis empezó ahí.
P. Dijo usted que no critica Internet como instrumento, sino las "creencias pararreligiosas en Internet"... Soy un enemigo de todas las ideologías políticas, bajo las cuales sufrí mucho. Por eso también soy enemigo de la ideología de Internet que existe y no se puede negar. Soy contrario a la idea de Internet como único medio democrático, como única esperanza, como única salida. Mi experiencia de vida me enseña a no creer en las ideologías porque siempre degeneran en violencia, fantasías totalitarias y guerras contra la verdad.
R.
P. Hijo de alemana e italiano, con una historia de inmigración, y ahora director de Die Zeit. ¿Cómo llegó al periodismo?
R. La experiencia de inmigración fue muy fea. Llegué aquí a principios de los setenta y este país era muy distinto de lo que es ahora. Mi hermano y yo éramos los únicos extranjeros en la escuela. No conocía bien el idioma, mis padres se acababan de separar, y nos mudamos de Roma a Hannover, una ciudad, por así decirlo, con un poquito menos de encanto. Fue duro. Pronto entendí que tenía que hacer algo con mi cabeza, porque el fútbol se me daba fatal y con las manos no sabía hacer nada. Estudié mucho el idioma y me dediqué a los estudios. Antes de terminar el colegio hice unas prácticas en un diario de Hannover. El primer día me hicieron escribir un artículo acerca de Angelo Branduardi (músico italiano). Terrible. Sin embargo, volví a la casa con mi viejo Fiat 127, y en ese auto supe qué era lo que quería hacer.
P. Usted escribió una tesis acerca del imperio mediático de Silvio Berlusconi antes de que se metiera en política. ¿Qué se puede aprender de Il Cavaliere?
R. Que es espantosamente buen manipulador. Esto, sin embargo, no quedaba claro entonces, y tampoco era el tema de mi tesis. Aprendí una frase que entonces me causaba mucha rabia, y, sin embargo, con el tiempo entendí que tenía razón. Berlusconi decía siempre: "Vosotros, periodistas, pensáis siempre que la gente lo sabe todo, pero no sabe nada". Es evidente que él lo decía de manera muy cínica. Sin embargo, ahora, a menudo, se lo recuerdo a mis colegas, por lo que decía antes: tenemos que abrir los periódicos a las necesidades de los lectores.
P. Helmut Schmidt, ex canciller alemán, es presidente honorario de Die Zeit. Para muchos alemanes es un modelo. ¿Qué relación tienen ustedes?
R. Es un hombre que acepta las críticas y desprecia a quien dice siempre sí. Su popularidad es síntoma de un descontento hacia la clase política actual, él mismo lo dice. Representa todo lo que la gente echa de menos ahora. Tengo la suerte de tenerlo cerca, es uno de estos personajes de los que se puede decir que hay pocos en un siglo. Por independencia, lucidez, capacidad de análisis. En alemán se diría que es, "eine Jahrhündertfigur" -una figura del siglo-.

28 oct 2010

Ministros de Justicia

Francisco Blake, Secretario de Gobernación en la XVII Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Iberoamericanos
México, D.F., 21/10/2010
Muy buenos días a todas y a todos.
Saludo con aprecio al licenciado Arturo Chávez Chávez, Procurador General de la República;
Al embajador Rubén Beltrán, Subsecretario para América Latina y el Caribe, en representación de la embajadora Patricia Espinosa, Secretaria de Relaciones Exteriores;
También saludo con aprecio al doctor Víctor Moreno Catena, Secretario General de la Conferencia de Ministros de Justicia de los países Iberoamericanos;
Subprocurador Jorge Alberto Lara Rivera y a la Maestra Maricela Morales;
A los estimados Ministros y Viceministros que hoy aquí nos acompañan;
A los funcionarios federales, a los asistentes y a todos los medios de información:
Es un honor para mí asistir en representación del Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, a la inauguración de esta XVII Reunión Plenaria de la Conferencia de Ministros de Justicia.
Desde el inicio de su gobierno, el Presidente Felipe Calderón estableció como una de las prioridades de su Administración el fortalecimiento de las instituciones democráticas, bajo el entendimiento que un país con instituciones débiles no puede ofrecer ni crecimiento económico, ni derechos humanos, ni seguridad, ni libertades plenas a sus ciudadanos.
Si bien el país había avanzado durante las últimas dos décadas en materia de democracia electoral, aunque perfectibles por supuesto, con mejores instituciones; era necesario profundizar en el diseño de las instituciones que permitan fortalecer la gobernabilidad democrática como pilar fundamental del desarrollo del país.
En tal sentido, se plantearon diversas reformas a las instituciones dentro de las responsabilidades constitucionales que tiene el Estado para que, más allá del gobierno en turno, el país pudiera hacer frente a los distintos retos que la dinámica nacional e internacional le impone.
Y una de estas, quizás, estoy seguro, la más esencial y fundamental tarea del Estado, es proveer precisamente la seguridad y la justicia que garanticen el desarrollo y la convivencia armónica de sus ciudadanos.
No fue esto, desde luego, emprender una tarea menor, pues dadas las circunstancias de evolución de la criminalidad y el fortalecimiento de grupos del crimen organizado a lo largo de varias décadas, representan y aún presenta un desafío a las autoridades.
Sin embargo, con determinación y bajo el principio de que no hay mayor poder legítimo que el Estado democrático, se inició, entre otras grandes reformas en el actual sexenio, la transformación absoluta de las instituciones de seguridad y justicia en nuestro país.
Así se inició. Aprendiendo, por supuesto, de experiencias de otros países como el de ustedes, con el diseño de una estrategia integral contra el crimen que fortaleciera no sólo a los cuerpos de seguridad, sino que creara conciencia en la sociedad de avanzar hacia una cultura de seguridad, de la justicia y de la legalidad. Y en este tránsito hacia una mejor sociedad ha sido claro que el involucramiento de los ciudadanos y sus organizaciones han sido siempre el punto de partida y el de llegada, donde su actuación ha sido y será determinante para avanzar contra el crimen.
Por eso, el Presidente de la República ha convocado a la ciudadanía a diversos diálogos que han arrojado como resultado, por ejemplo, la visión de una política de Estado, el fortalecimiento institucional de mandos policiales, la prevención del delito, la transparencia de la información y rendición de cuentas y, por supuesto, el fortalecimiento de la participación ciudadana.
En este marco iniciamos una gran reforma, por supuesto como lo ha dicho aquí y mencionado el señor Procurador,  de justicia penal que está en marcha en todo el país y que ha permitido darle transparencia y mayor objetividad a los procesos penales, tanto del fuero común, como del fuero federal.
Estamos pasando en una comisión de implementación de un sistema de justicia inquisitorio a un acusatorio adversarial cuyos principios básicos, como ustedes bien lo saben, es la oralidad, la publicidad, la continuidad, la inmediación, la concentración y la transparencia. Todo esto, por supuesto, a favor de los justiciables.
Iniciamos y hemos alcanzado el fortalecimiento y profesionalización, por ejemplo, de la Policía Federal, como el inicio para atender no sólo las necesidades emergentes de la Federación y los estados, sino como parte de un nuevo sistema de policía certificada con operación inteligente y mandos regionales.
Hemos avanzado también en la modernización del Sistema Penitenciario Estatal y Federal en todo el país, con mejores instalaciones y sistemas de control sobre reos y mecanismos de readaptación social. Por supuesto, hace falta todavía trabajar mucho en ello, en el sistema penitenciario. Y esta mayor fortaleza de las instituciones de seguridad ha sido respaldada, no sólo en mayores recursos financieros que no han tenido precedente en la historia de nuestro país, sino en el ramo y en la complementada adecuación del marco legal de actuaciones de la misma.
En este sentido, en la actual Administración federal, con el concurso de los otros poderes del Estado, del Poder Legislativo; de la propia disposición y apertura del Poder Judicial, hemos reformado y promulgado nuevas leyes, como por ejemplo la Ley de Seguridad Pública y el Sistema Nacional de Seguridad; la Ley contra la Delincuencia Organizada, que fue un tema fundamental también en nuestro país; la Ley Antisecuestro, recientemente aprobada apenas hace unos días, reforzada en nuestro Congreso con una gran participación también de la sociedad; la Ley de Extinción de Dominio, que sigue siendo reforzada en algunos capítulos fundamentales; la Ley de Seguridad Nacional, que hoy se discute por ejemplo en la Cámara de Diputados ante la presencia de las Fuerzas Armadas, también de nuestro país, que hacen una gran labor y una gran lucha en nuestro propósito de recuperar mejores niveles de seguridad y tranquilidad y; recientemente enviada también al Senado de la República, para dar en el corazón financiero de las estructuras del crimen, la iniciativa contra lavado de dinero y el terrorismo, así como la iniciativa de Mando Único Policial.
Esos dos instrumentos hoy son motivo de discusión y análisis. Tan sólo pongo el ejemplo de hace unos días en el estado de Baja California, el más importante e histórico que ha marcado en tipo de droga, mariguana empaquetada para comercializar, más de 135 toneladas que seguramente representan muchos miles de millones de pesos y que por eso es importante trabajar también en el debilitamiento de las estructuras financieras y en el poderío que tiene el crimen organizado.
Como pueden ver, a parte de las contingencias propias de ésta, y sin mencionar los amplios  esfuerzos dedicados a la prevención de las nuevas generaciones, que también se están trabajando, nuestra agenda contra el crimen y a favor de la seguridad de las personas con mejores instituciones y mejores leyes es vasta y profunda.
Todo ello sin embargo, lo sé, el esfuerzo siempre valdrá la pena. Toda democracia que se precie de serlo debe atender su estructura jurídica e institucional, como el marco sobre el cual se teje la vida de la comunidad y de la gobernabilidad. Sólo así podemos garantizar el ejercicio de libertades individuales, además de otorgar las garantías jurídicas a la inversión, a la innovación y a la propiedad, que son la base para el despegue de una sociedad.
Por eso, me complace sinceramente que la sesión de esta Conferencia se lleve a cabo en nuestro país, pues los espacios de discusión de las experiencias internacionales en materia de justicia abonan -sin duda- al entendimiento de los fenómenos criminales y de su solución, siendo también un instrumento invaluable para los avances en la eficacia de nuestra labor y en la cooperación entre los países hermanos.
Tenemos que aprender acerca de la justicia, tenemos que aprender a acercar la justicia a la ciudadanía. Y esto -como ustedes saben- se logra no solamente mediante un acceso más difundido de los instrumentos jurídicos, sino adecuando las tecnologías de información al uso ciudadano de las instituciones en su interés. La evolución tecnológica ha mostrado un ritmo acelerado en las últimas décadas y nosotros tenemos el reto de adecuar nuestras instituciones a este dinamismo para mantener un contacto directo y permanente con sus beneficiarios. 
Sé también que otro tema de la Conferencia que ocupará esta sesión será la violencia de género, que en países latinoamericanos ha implicado, a veces, romper barreras culturales que impedían el acceso equitativo a derechos fundamentales entre hombres y mujeres. Las mujeres como grupo vulnerable en muchos sentidos cuentan hoy, también, con una desventaja frente al acceso a la justicia. Muchas veces son víctimas de dinámicas familiares que perpetúan la violencia en su contra, que establecen modelos disparejos en las relaciones y que propician dinámicas discriminatorias.
Tenemos también frente a nosotros a fenómenos delictivos regionales que se han acentuado a través de organizaciones delictivas, como son particularmente el secuestro y tráfico de personas, sin duda uno de los flagelos más lacerantes de las actividades delictivas transnacionales.
Hace apenas aquí unas semanas trabajamos también con los ministros del interior de muchos países, cuyos propósitos y acuerdos fueron fundamentales en esta importante labor.
Yo tengo la certeza que estos y otros grandes retos de la seguridad y la justicia en nuestros países, habremos de superarlos si seguimos actuando con determinación en nuestras estrategias, las cuales habrán de renovarse con el concurso de la sociedad y  a partir de foros de intercambio trascendente como el que hoy aquí se realiza.
Señoras y señores ministros:
El principio fundamental de toda democracia es la igualdad y equidad de sus ciudadanos en un marco de seguridad que les garantice el goce de sus derechos y el despliegue de sus obligaciones.
No hay libertad sin seguridad.
Por ello, debemos avanzar hacia una democracia funcional, con instituciones de seguridad y justicia sólidas, capaces de proveer los instrumentos y el aliento necesario para enfrentar el mayor reto en la modernidad que tiene el Estado y la sociedad de nuestros días.
Deseo, finalmente, que los resultados de esta XVII Reunión Plenaria de la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Iberoamericanos cubra cabalmente la expectativa que ha despertado entre todos ustedes y sus países.
En seguida, daremos la declaración de inauguración por lo que solicito ponerse de pie.
A nombre del Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa y siendo las 10 horas con 58 minutos del 21 de octubre de 2010, declaro formalmente inaugurada la XVII Reunión Plenaria de la Conferencia de Ministros de Justicia, abrigando la seguridad de que los propósitos de la misma serán plenamente alcanzados.
Bienvenidos, enhorabuena y muchas felicidades

Las columnas políticas hoy, viernes 14 de agosto de 2026

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