El “doble play” de Calderón/Jenaro Villamil
Revista Proceso # 1868, 19 de agosto de 2012
Felipe Calderón demuestra que no sólo llevó el país al desastre en materia de seguridad, sino también en competencia y en libertades básicas como la de expresión e información. Para ello, no le importó hacer que dependencias como Hacienda y la SCT se contradijeran, con tal de anotar su personal doble play: utilizar la banda 2.5 ghz como instrumento de castigo para MVS por recontratar a la periodista Carmen Aristegui el año pasado, y al mismo tiempo congraciarse aún más con Televisa, otorgándole prácticamente todo lo que exigió para consolidar su dominio en el ramo de las telecomunicaciones.
En el ocaso del sexenio de Felipe Calderón,
tras la decisión de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de “rescatar”
el espectro de la banda 2.5 ghz, el presidente del Grupo MVS, Joaquín Vargas,
decidió romper el pacto de silencio entre concesionarios y gobierno para
revelar que desde 2008 la administración panista optó por favorecer los
intereses de Televisa y negarle a su grupo el refrendo de sus concesiones para
impulsar un proyecto de internet en banda ancha. “La realidad hoy nos indica que la decisión
(de decretar el “rescate” de la banda) ya estaba tomada y que al final del
camino fuimos engañados”, sentenció Vargas en la rueda de prensa multitudinaria
que ofreció el miércoles 15.