29 jun 2008

Hamastan

Hamastan cumple un año/Samuel Hadas, analista diplomático y primer embajador de Israel en España y ante la Santa Sede
Publicado en LA VANGUARDIA, 29/06/2008;
Un año ha transcurrido desde que la organización fundamentalista islámica Hamas abatiera a las fuerzas de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina identificadas con Fatah, el partido del presidente Mahmud Abas, en las sangrientas jornadas de junio del 2007 en Gaza, haciéndose con el poder en esta parte de Palestina. No habían transcurrido entonces sino tres meses del acuerdo para el establecimiento de un gobierno de unidad nacional palestino agenciado por Arabia Saudí, con el apoyo de la Liga Arabe. Hamas, recordemos, había derrotado a Fatah en las elecciones a la ANP en enero del 2006, ante el desconcierto de todos los actores en la región. Las esperanzas de que Gaza pudiera transformarse en la Singapur de Oriente Medio después de que Israel evacuara este territorio, se disiparon como el humo: en esta parte del mundo la realidad se resiste a transitar por carriles previstos y Gaza no tuvo mejor suerte que Somalia.
La situación en este territorio palestino es desde entonces un infierno: las condiciones de vida han empeorado notablemente y dos de cada tres de sus habitantes viven por debajo de la línea de pobreza, mientras el paro asume proporciones catastróficas. La mayoría de sus habitantes depende de la caridad de instituciones internacionales. Gaza no es hoy sino un gran problema humano. Desde junio del 2007, centenares de militantes de Fatah pueblan las cárceles de Gaza como resultado de la persecución política. Mientras que el gobierno de la ANP paga los salarios de sus 78.000 ex funcionarios en Gaza, Irán cubre los gastos de Hamas, incluso los militares.
Hamas ha logrado sobrevivir hasta ahora al cerco internacional con el que Israel, con el consentimiento de la ANP y con la ayuda de Estados Unidos y la Unión Europea, busca proscribirlo internacionalmente y expulsarlo del poder. El resultado: Hamas, una organización calificada terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea y, por supuesto, Israel, es hoy más popular que nunca entre los cercados palestinos de Gaza. Para estos, los responsables de su calamitosa situación son los israelíes y “sus aliados norteamericanos” y no los fundamentalistas de Hamas, cuya prédica nacionalista-religiosa gana día a día más adeptos. El empobrecimiento ha contribuido a la radicalización religiosa. “Antes - explica un palestino-, veíamos en las mezquitas mayoritariamente a gente adulta, y hoy vemos allí más y más jóvenes”. Mientras, un resignado compatriota suyo explica que están acostumbrados a la situación, dado que al fin y al cabo “las condiciones han sido siempre malas y nada sucede si con Hamas son un poco peores”. El hecho es que a un año de su golpe de mano, Hamas ha logrado superar políticamente el bloqueo que ha arruinado la economía de Gaza y sigue en el poder.
Hamas conmemora el primer aniversario de Hamastán con dos clamorosos éxitos políticos: las renovadas conversaciones con la ANP para la reconciliación nacional (hasta ahora, su presidente, Mahmud Abas, rechazaba categóricamente negociar con Hamas, exigiendo el retorno al statu quo anterior al golpe) y, sobre todo, el acuerdo de “tregua” con Israel, que no es otra cosa que compromisos que Israel y Hamas asumen ante Egipto, que mediará el cese de fuego que ponga fin a la cotidiana lluvia de cohetes sobre las poblaciones israelíes y las consiguientes represalias.
La tregua es extremadamente frágil y cualquier incidente menor podría rematarla. Hamas necesitaba urgentemente un respiro que permita aliviar la penuria de los habitantes de Gaza mientras que para el Gobierno israelí, presionado por una opinión pública cada vez más crítica por la situación de las poblaciones en la frontera con Gaza, era menester apaciguar los caldeados ánimos políticos. Entre la incerteza y el pesimismo, israelíes y palestinos dudan que la calma pueda mantenerse mucho tiempo. Problemas conflictivos como el cese del masivo contrabando de armas a Gaza por parte de Hamas, gentileza de Irán, o la liberación del soldado israelí Gilad Shalit, a cambio de terroristas palestinos, podrían hacer saltar por los aires la tregua.
Exultantes líderes de Hamas presentan la tregua como una “gran victoria” sobre Israel y Estados Unidos, mientras que es rechazada por los israelíes que exigen una operación militar que destruya la infraestructura de Hamas y ponga fin a su régimen. Pero, sobre todo, porque al aceptar la iniciativa egipcia, el Gobierno israelí reconoce, de facto, la legitimidad del régimen de Hamas en Gaza, lo que podría conducir a algo que intenta evitar: el reconocimiento internacional de esta organización radical, cuyos sectores más duros siguen sin demostrar la mínima disposición a aceptar la existencia de Israel. En las escuelas, mezquitas y los medios de comunicación de Gaza, sobre todo en la televisión de Hamas, se predica sin tregua la yihad, la guerra santa contra los judíos. La carta fundamental de Hamas nos recuerda que no hay otra solución para el problema palestino que la yihad.
De ahí que en Israel no son pocos los que consideran inevitable una contienda en gran escala con Hamas, cuyo objetivo prioritario sigue siendo reforzar su “brazo armado”, según el exitoso modelo de Hizbulah en su guerra con Israel en el 2006. La tregua proporciona a Hamas una oportunidad de oro para prepararse para la próxima vuelta.

La Biblia


La Biblia y nuestros hábitos de lectura/Eugenio Trías
Publicado en el periódico español ABC, 29/06/2008;
¿Cuál es la principal causa de la escasez de hábitos de lectura de los españoles? ¿Se debe a condiciones climáticas y atmosféricas, al cultivo continuo y constante de la cultura oral, a nuestra propensión a la tertulia, a la confusión entre genio, ingenio y gracejo (o entre reflexión y chascarrillo)? ¿O existen razones más hondas, viejas raíces carcomidas que explican mejor esa inapetencia lectora? Quizás convenga recordar la historia española —la reciente y la remota— si se quiere responder a estas preguntas.
En el primer gobierno socialista faltó algo trascendental. Se enlazó con la Segunda República en un punto esencial y necesario: la reforma militar. Tuvo lugar también la meritoria reconversión industrial, por no hablar de la tortuosa —pero necesaria— entrada en la OTAN. Algo faltó, sin embargo. Algo en lo cual la Segunda República hubiera debido servir de ejemplo: una verdadera y radical reforma educativa, comenzando en la enseñanza primaria y culminando con un sistema ágil y moderno de enseñanza secundaria y universitaria. Quizás esa falta de arraigo de los hábitos de lectura se ha pagado muy cara.
Creo sin embargo que la causa de esa indigencia lectora es más lejana. Tiene su origen, posiblemente, en peculiaridades del catolicismo contra-reformista. A diferencia de las confesiones reformadas, el catolicismo romano ha sido culpablemente remiso a entregar al feligrés el texto bíblico.
La gran gesta de Martín Lutero no fue sólo releer de manera rigurosa las epístolas de Pablo y la teología de Agustín. La mejor de sus contribuciones al cristianismo fue su traducción de la Biblia a lengua alemana. Eso fue un acontecimiento propicio: una verdadera renovación religiosa y cultural propia del mundo renacentista, de la modernidad incipiente y de la constelación que Gutenberg, con la invención de la imprenta, había inaugurado. Su compendio doctrinal, sola fides, sola gratia, se culmina —y alcanza estatuto trinitario— en el lema sola scriptura. Fe en Dios, esperanza en la gracia de Cristo, iluminación del Espíritu Santo en la lectura del texto bíblico. El acto creyente, litúrgico y devocional se produce a través del encuentro con el libro inspirado.
La lectura es, en el luteranismo, ilustración y liturgia: verdadera comunión sacramental. Puede ser estrictamente individual y personal en la oración que de ello deriva. Puede ser también comunitaria, incluso cantada.
Los católicos de Alemania, Francia, Gran Bretaña, Países Bajos o Estados Unidos de América, al convivir con generaciones reformadas de hugonotes, presbiterianos, anabaptistas, adventistas o evangélicos se fueron impregnando de su devoción por las sagradas escrituras. Debían visitarlas con el fin de defender sus posiciones religiosas. Las orientaciones vaticanas —poco inclinadas a la libre lectura de la Biblia— quedaron mitigadas.
La ausencia de ese combate dialéctico y apologético en España determinó una especie de monopolio eclesiástico cuya tremenda huella llega hasta hoy. No hubo influencia ni impregnación de la devotio moderna que desde Erasmo, Lutero y Calvino tendió siempre a privilegiar, en términos religiosos, la lectura bíblica. En España la Biblia es para muchos —todavía— una gran desconocida. Esa carencia lectora decidió, sin duda, la menesterosidad que poseemos en hábitos de lectura. El texto bíblico no fue determinante en nuestra infancia y primera adolescencia.
Alguien con poco cerebro ha dicho recientemente que el conocimiento de la Biblia arrastraría a la pérdida de la fe de la multitud creyente. Más bien sucede lo contrario. Conocer de forma directa, en la lectura, figuras creyentes como Abraham, Moisés, Job, los profetas, Jesús de Nazaret, Pablo de Tarso, podría ser el mejor modo de alimentar y fortalecer la conciencia religiosa (judía, cristiana).
Hoy se habla mucho de la crisis del libro a causa de la gran revolución de internet, de los ordenadores, de los textos procesados de forma informática. Puede que esa crisis sea relativa. O no sea mayor que la sufrida por el teatro ante la acometida del cine y de la televisión.
Los pueblos educados y curtidos en hábitos de lectura, sobre todo por las fuentes reformadas —luteranas, calvinistas— de su cultura, se hallan mucho mejor preparados para saldar con éxito ese envite. Aquí, en España, nos encontramos faltos de esas imprescindibles raíces.
No acepto la inferencia anti-religiosa, agnóstica o atea, que algunos extraen de sus defensas de una cultura laica moral y políticamente autónoma. Es propio de cierta mentalidad de progresismo infantil promover ese falaz nexo lógico. El pleno y legítimo derecho laico por poseer ámbitos independientes de reflexión y discusión en cuestiones morales, sin tutelas ni ingerencias clericales, no permite deducir la inanidad de toda referencia religiosa. A los nuevos cruzados que promueven esa deducción —como les llamó la revista alemana Der Spiegel— les falta seriedad, sobriedad, rigor. Denuncian al Dios cruel en perfecta ignorancia de la audacia que expresa Job, desde dentro de la Biblia, en su ataque a toda falsa teodicea. No rebasan el más ingenuo antropomorfismo en su acercamiento a ese insondable misterio al que por convención lingüística llamamos Dios.
El más radical sentido de lo secular puede perfectamente convivir con una conciencia religiosa ilustrada. Como sabía Kierkegaard, un verdadero salto exige transitar de la moral hasta el estadio religioso. La fe de Abraham que narra el Génesis no es conmensurable con el Levítico.
Es, de todos modos, imprescindible que el fomento didáctico de la cultura religiosa siga rumbos ajenos a la mera catequesis dogmática. En el terreno de la educación religiosa y cristiana resulta imprescindible el acercamiento al texto bíblico. Sería deseable promover su lectura. O que se facilitase el acceso gozoso de muchos ciudadanos a la Biblia, de forma que pudieran impregnarse de las maravillas que encierra. Sería posible, entonces, descubrirse lo que aquí pocos conocen: el increíble libro de ese impaciente Job capaz de desafiar a Dios; el poema erótico que es El cantar de los cantares; el dechado de sabiduría pesimista del Eclesiastés; o el vuelo místico delEvangelio de Juan.
Siempre he creído que el dilema entre asignaturas de Ética —o de Educación para la Ciudadanía— y de Religión quedaría obviado si hubiese a la vez más buena intención y más ilustración en ambas partes (en esas dos Españas que hielan el corazón de todo español que viene al mundo).
Nada más necesario en el mundo global del siglo XXI, para la educación del ciudadano, que un conocimiento cabal de los marcos religiosos en los que arraigan las principales culturas (y muy en especial la propia de cada uno). El mejor antídoto frente a la xenofobia se produciría si hubiese mayor conocimiento ilustrado sobre lo que es y significa, sin simplificaciones, la religión hebrea, el Islam (con todas sus familias), los distintos cristianismos, las religiones orientales o el animismo africano. Siempre he abogado por sustituir una asignatura catequética —de un apologético catolicismo o de un laicismo poco ilustrado— por una Historia de las Religiones o por una Ciencia de las culturas religiosas.
Nuestra comunidad hispana se halla en desventaja respecto a comunidades que poseen, desde la primera infancia, el conocimiento de un libro en el cual todo hombre puede hallar respuestas, modelos, ejemplos y contra-ejemplos. Y esto sucede así tanto si se lee como una grandísima enciclopedia de obras literarias insignes, o como forma de revelación textual a través de textos inspirados de alta valencia religiosa.
No haber gozado de esa impregnación lectora —que en países de tradición reformada, evangélica, anglicana o calvinista ha determinado el encuentro con el texto bíblico— constituye, quizás, la razón principal de nuestra inapetencia lectora, o de nuestro mal encaje en esa era de Gutenberg que tuvo en Martín Lutero el genio religioso que mejor se le ajustaba.

El cuento de las 1001 noches

Contar cuentos/Mario Vargas Llosa
Publicado en EL PAÍS, 29/06/2008;
Gracias a su inventiva prodigiosa y a sus sutiles artes de contadora de cuentos, Sherezada salva su cabeza de la cimitarra del verdugo. Arreglándoselas cada noche para tener a su esposo y señor, el rey Sahrigar, fascinado por sus historias, e interrumpiendo su relato cada amanecer en un momento particularmente hechicero de la intriga, durante mil noches y una noche consigue aplazar su ejecución hasta que, al cabo de esos casi tres años, el sanguinario monarca sasánida le perdona la vida y comienza para la pareja su verdadera luna de miel.
Sherezada lleva a cabo una verdadera proeza, sin duda. No puede devolver la vida a las decenas de muchachas sacrificadas a lo largo de un año por el déspota salvaje que vengaba en esas efímeras esposas de una noche la humillación que había sufrido al verse engañado por sus disolutas concubinas de antaño, pero, con sus astucias de gran narradora, desanimaliza al bárbaro que hasta antes de casarse con ella era puro instinto y pulsión y desarrolla en él las escondidas virtudes de lo humano. Haciéndolo vivir y soñar vidas imaginarias, lo enrumba por el camino de la civilización.
No existe en la historia de la literatura una parábola más sencilla y luminosa que la de Sherezada y Sahrigar para explicar la razón de ser de la ficción en la vida de los seres humanos y la manera como ella ha contribuido a distanciarlos de esos oscuros orígenes de su historia en los que se confundían con los cuadrúpedos y las fieras. Y ésa es sin duda la razón de que Sherezada sea uno de los personajes literarios más seductores y perennes en todas las lenguas y culturas.
Para Sherezada, contar cuentos que capturen la atención del rey es cuestión de vida o muerte. Si Sahrigar se desinteresa o se aburre de sus historias, será entregada al verdugo con las primeras luces del alba. Ese peligro mortal aguza su fantasía y perfecciona su método, y la lleva, sin saberlo, a descubrir que todas las historias son, en el fondo, una sola historia que, por debajo de su frondosa variedad de protagonistas y aventuras, comparten unas raíces secretas, que el mundo de la ficción es, como el mundo real, uno, diverso e irrompible. Para el bruto que la escucha y se deja llevar de la nariz por la destreza de Sherezada hacia los laberintos de la vida fantaseada donde permanecerá prisionero y feliz mil noches y una noche, aquella trenza de cuentos le enseñará que, dentro de la violenta realidad de matanzas, cacerías, placeres ventrales y conquistas en que ha vivido hasta ahora, otra realidad puede surgir, hecha de imaginación y de palabras, impalpable y sutil pero seductora como una noche de luna en el desierto o una música exquisita, donde un hombre vive las más extraordinarias peripecias, se multiplica en centenares de destinos diferentes, protagoniza heroísmos, pasiones y milagros indescriptibles, ama a las mujeres más bellas, padece a los magos más crueles, conoce a los sabios más versados y visita los parajes más exóticos. Cuando el rey Sahrigar perdona a su esposa -en verdad, le pide perdón y se arrepiente de sus crímenes- es alguien al que los cuentos han transformado en un ser civil, sensible y soñador.
Las mil noches y una noche no es un libro árabe traducido a las lenguas occidentales, como se suele creer. Sus orígenes son remotos, intrincados y misteriosos. Se trata de multitud de historias, orales y escritas, de origen principalmente persa, indio y árabe, pero también de otras culturas menos extendidas, algunas antiquísimas, procedentes las más viejas de los siglos IX y X, aunque sobre todo del siglo XIII, que, a partir del siglo XVIII, fueron recopiladas y vertidas al francés, al inglés y al alemán por arabistas europeos. El primer traductor europeo de Las mil noches y una noche fue el francés Antoine Galland (1646-1715). Esta traducción tuvo un éxito extraordinario y fue vertida a su vez a otras lenguas europeas. La enorme difusión de estos relatos en Europa y el prestigio que alcanzaron hicieron que en el mundo árabe, donde hasta entonces eran desdeñados por los intelectuales como literatura barata y populachera, se rectificara este criterio y empezaran a aparecer las primeras recopilaciones en la lengua original de la mayoría de los cuentos. Recomiendo a quien quiera orientarse en esta enmarañada genealogía los eruditos estudios del arabista español Juan Vernet, uno de los mejores traductores al español de los célebres relatos.
En el siglo XIX aparecieron las primeras versiones directas al inglés, las de los orientalistas Edward Lane y Sir Richard Burton, que, al igual que la de Galland, se difundirían por el mundo entero. Desde entonces, las traducciones directas o indirectas de Las mil noches y una noche se multiplicarían en todas las lenguas al extremo de competir con la Biblia y Shakespeare en ser el libro más divulgado, adaptado, traducido, vestido y desvestido de la historia. La que más circuló, por largo tiempo, en el ámbito de la lengua española fue la retraducción que hizo Vicente Blasco Ibáñez de la versión francesa del pintoresco doctor J. C. Mardrus, la más cargada de erotismo que se conoce. Luego, aparecerían varias más, directas del árabe.
Lo característico de estas traducciones es que prácticamente ninguna es idéntica a la otra. O porque cada traductor se sirvió de diferentes manuscritos, o porque lo que añadió o quitó fue tan grande como los mismos cuentos originales que utilizó, o porque las tendencias morales, religiosas y estéticas de cada época y sociedad lo empujaron a dar una orientación determinada a los textos traducidos, el hecho es que las diferencias entre las distintas versiones de estos relatos son probablemente mayores que los parecidos, como mostró Borges en su célebre ensayo, Los traductores de las mil y una noches, incluido en Historia de la Eternidad. Lo cual quiere decir que, aunque orientales en su origen, los cuentos de Las mil noches y una noche forman parte también, de pleno derecho, de la literatura occidental. Y, como todo texto clásico -pero, más que cualquiera de ellos, por su naturaleza proteica y su origen colectivo y plural-, son susceptibles de ser leídos e interpretados de manera distinta por cada generación de lectores. La buena literatura, como la vida, nunca se está quieta: evoluciona, se adapta, se renueva y, sin dejar de ser la misma, es siempre otra, con cada época y lector.
Para escribir mi propia versión he consultado distintas traducciones, pero, sobre todo, la -excelente- de M. Dolores Cinca y Margarita Castells, publicada por Ediciones Destino, el año 2006. He intentado una adaptación minimalista para el teatro, que consta sólo de dos intérpretes pero de muchos personajes. Los actores que representan el espectáculo encarnan sus propios roles y a su vez se metamorfosean en el rey Sahrigar y Sherezada y en los diversos protagonistas de las historias que aquélla cuenta al rey para escabullirse del verdugo. Mi versión es muy libre. Respetando vagamente la estructura primigenia de algunos relatos -entre ellos no figura ninguno de los más conocidos-, recrea sus contenidos -añadiendo y recortando- desde lo que podría llamarse una sensibilidad moderna.
Los personajes principales ejercen y disfrutan el placer de contar, una de las más antiguas formas de relación desarrolladas entre los seres humanos, una vez que tuvieron que agruparse en comunidades para defenderse mejor de la fiera, las inclemencias del tiempo, las tribus enemigas y procurarse el sustento. Como Sherezada al rey Sahrigar, esas historias que ardían en la caverna primitiva, alrededor del fogón que apartaba a las alimañas, fueron humanizando a sus oyentes. Ellas son el despuntar de la civilización, el punto de arranque de ese prodigioso camino que llevaría a los seres humanos, al cabo de los siglos, a los grandes descubrimientos científicos, a la conquista de la materia y del espacio, a la creación del individuo, de los derechos humanos, de la democracia, de la libertad y, también, ay, de los más mortíferos instrumentos de destrucción que haya conocido la historia. Nada de eso hubiera sido posible sin el apetito de vida alternativa, de otro destino distinto al propio, que hizo nacer en la especie la idea de inventar historias y contarlas, es decir, de hacerlas vivir y compartir mediante la palabra y, luego, más tarde, la escritura. Ese quehacer, esa magia, refinó la sensibilidad, estimuló la imaginación, enriqueció el lenguaje, deparó a hombres y mujeres todas las aventuras que no podían vivir en la vida real y les regaló momentos de suprema felicidad. Eso es también la literatura: un permanente desagravio contra los infortunios y frustraciones de la vida. Como en una obra mía anterior, Odiseo y Penélope, en Las mil noches y una noche, el teatro, la lectura y el contador de historias se funden para dar una versión en formato menor de un gran clásico de la literatura.
Debo a mis queridos y admirados amigos Aitana Sánchez-Gijón y Joan Ollé, compañeros y maestros de aventura teatral, sugerencias e ideas que corrigieron muchas imperfecciones de mi texto

Proyecto Mesoamérica

Mensaje a los Medios del Presidente Calderón al término de la Suscripción de la Declaración de Villahermosa y Clausura de la Cumbre
Sábado, 28 de Junio de 2008 Discurso
Villahermosa, Tabasco.
Gracias, amigas y amigos de los medios.
Antes que nada quiero agradecer a los señores Jefes de Estado y de Gobierno su presencia en esta Cumbre del Mecanismo de Tuxtla: al Presidente de El Salvador, y Presidente de SICA, Elías Antonio Saca; al Presidente de Honduras, José Manuel Zelaya; al Presidente de Nicaragua, don Daniel Ortega.
Al señor Primer Ministro de Belice, Dean Barrow; al Presidente de Panamá, Martín Torrijos; al Vicepresidente de Guatemala, Haroldo Rodas, en agradecimiento también a la presencia del Presidente Colom que, como dije, esta mañana tuvo que regresar de inmediato debido al muy lamentable accidente en el que perdió la vida el señor Primer Ministro de Gobernación de Guatemala.
Al Presidente de Costa Rica, don Óscar Arias, y al Presidente Uribe, de Colombia, por su presencia en esta Cumbre de Villahermosa, lo mismo que a los señores gobernadores de los estados del sur-sureste del país.
Agradecer nuevamente al Gobernador Andrés Granier por su hospitalidad, cálida hospitalidad del pueblo y del gobierno tabasqueños a esta Cumbre, que terminó de manera muy exitosa.
Los países participantes sabemos que la integración se traduce en desarrollo y por eso en esta Cumbre los Mandatarios aquí presentes hemos ratificado nuestra decisión de replantear nuestros mecanismos de cooperación con el fin de realizar un cambio estructural que permita alcanzar el desarrollo integral de nuestros pueblos.
El Plan Puebla Panamá, como ya lo anticipó el Presidente Saca, el Plan Puebla Panamá se transforma en el Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica, que de manera abreviada podremos citar como Proyecto Mesoamérica. Así lo haremos.
A lo largo de estos años, en el marco, tanto del Mecanismo de Tuxtla como en sus orígenes del Plan Puebla Panamá, hemos puesto los cimientos para la colaboración en temas como infraestructura carretera, integración energética y eléctrica, integración, informática y otros.
En el marco de esta reunión no sólo hemos decidido acelerar el paso, sino avanzar hacia un proyecto integral de desarrollo e integración para la región y abrir la puerta a proyectos de desarrollo social, como ocurrió en los temas de vivienda y de salud que han sido hoy planteados y aprobados.
Estamos trabajando en la construcción de sociedades no sólo más prósperas, sino también más justas.
Por lo que hace a las acciones concretas de cooperación, en esta Cumbre avanzamos en varios frentes, ya citados por el Presidente Saca.
En primer lugar. Coincidimos en seguir impulsando proyectos orientados a elevar el crecimiento y la competitividad de nuestros países, como la modernización y ampliación de la red de carreteras mesoamericana, a las que estamos destinando más de nueve mil 300 millones de dólares los países involucrados.
En segundo lugar. Acordamos intensificar nuestra cooperación a fin de lograr el desarrollo con igualdad de oportunidades para todos.
Un ejemplo es la decisión de poner en marcha el Programa de Vivienda Social en Centroamérica, con el que vamos a financiar la construcción de hasta 50 mil casas, inicialmente, a partir de un fondo de 33 millones de dólares.
Estos recursos, provenientes del Acuerdo de San José, van a ser puestos por México. Son recursos que provienen también de las ventas de combustibles hechas por nuestro país y que se devuelven y se reinsertan al financiamiento de los países de la región, para ponerlos a disposición del Banco Centroamericano de Integración Económica, y que puedan financiar la garantía de los proyectos de vivienda que se detonarán en Centroamérica.
En tercer lugar, y también en la búsqueda de igualdad de oportunidades, está la propuesta de crear un Sistema Mesoamericano de Salud Pública que, entre muchas otras cosas, acordamos también impulsar mecanismos de compras consolidadas de vacunas y de medicinas que permitirán abaratar, sin duda alguna, los costos de estos productos.
Por lo pronto, los mecanismos de compras consolidadas serán impulsadas inicialmente por el Instituto Mexicano de Salud Pública y acordamos también dar un paso subsecuente a fin de establecer mecanismos de compras consolidadas en alimentos y fertilizantes, de conformidad con el instrumento que decida el acuerdo de nuestros respectivos Ministerios de Agricultura.
En cuarto lugar. Coincidimos que es indispensable redoblar esfuerzos para prevenir y mitigar los efectos de cambio climático, así como garantizar la sustentabilidad ambiental de la región.
Analizar a profundidad, siguiendo la discusión presentada el día de hoy, los temas de producción de biocombustibles e impulsar aquellos que no implican la sustitución directa de alimentos.
Asimismo, se acordó establecer mecanismos para iniciar el establecimiento de plantas para pequeños productores de biocombustibles en varios países de la región, a las que hoy se han agregado también México, República Dominicana, y esperamos en el corto plazo poder establecer este tipo de plantas en aquellos países que así decidan aceptarla.
Además, como bien refleja la Declaración de Villahermosa que suscribimos, coincidimos en temas relevantes como la defensa de los derechos de los migrantes.
Por eso manifestamos nuestra seria preocupación por las repercusiones negativas de políticas que criminalizan la migración.
Estamos convencidos de que la solución al tema migratorio no pasa ni por muros, ni por redadas, sino por el diálogo y la cooperación para el desarrollo.
Las naciones reunidas en Villahermosa decidimos refrendar el compromiso de hacer frente con toda la fuerza de nuestros gobiernos a la delincuencia organizada transnacional; en particular acordamos intensificar acciones de combate y prevención a la trata y tráfico de personas, un mal que sólo podremos erradicar desde la colaboración internacional.
Analizamos a fondo las implicaciones de la aprobación de la Iniciativa Mérida, que representa un paso para materializar el compromiso de responsabilidad compartida y confianza mutua que debe guiar a nuestros países en la lucha contra el crimen organizado desde la perspectiva de México y coincidimos en que se requiere ahora la construcción de mecanismos que amplíen el apoyo hacia las naciones de Centroamérica y el Caribe, igualmente comprometidas con la seguridad de sus pueblos y de la región.
Para todas las naciones involucradas este es un proceso que requiere de múltiples gestiones y contactos entre Gobiernos, pero sabemos que sólo a través de la suma de esfuerzos lograremos superar la amenaza común de la delincuencia organizada y el narcotráfico.
Amigas y amigos:
En esta Cumbre México ha refrendado su compromiso irrenunciable con la integración regional. Estoy seguro que a partir del éxito de esta reunión seguiremos avanzando en las transformaciones que nos permitirán avanzar hacia la integración y el desarrollo de Mesoamérica entendida como una región hermana y fraterna entre sus pueblos.
Muchísimas gracias a todos ustedes.
Mensaje a los medios de comunicación de Elías Antonio Saca González, Presidente de la República de El Salvador el marco de la Cumbre
Sábado, 28 de Junio de 2008 Discurso
Villahermosa, Tabasco.
Excelencias, señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Presidentes, asistentes, Primer Ministro, Canciller.
Quisiera unas breves palabras para manifestarle al Presidente Calderón nuestro agradecimiento por ser un anfitrión estupendo.
Hoy hemos trabajado intensamente en varios temas que son fundamentales.
Hoy los Presidentes que pertenecemos al Plan Puebla Panamá que, por cierto, a partir de esta fecha se llamará Proyecto Mesoamérica, hemos resuelto una gran cantidad de temas que van a beneficiar no solamente a México, al sur-sureste mexicano, sino también a Centroamérica y Colombia.
Hoy saludamos las iniciativas, como la del Presidente Calderón, del Programa de Vivienda Social; la inversión de 33 millones que hará México a través del BCIE, para los países miembros. A El Salvador llegará esta delegación el día lunes, para que veamos la rapidez con la que estos temas se están resolviendo.
Hoy hemos conocido los avances del Proyecto Mesoamérica. En el 2010 quedará terminada SIEPAC, la interconexión eléctrica; ya algunos países estamos conectados para la venta de energía eléctrica.
Hoy hemos hablado del ferrocarril que será puesto en el primer plano de la discusión para toda Centroamérica. Hoy también se ha hablado de la posibilidad y se está trabajando intensamente como una idea de los organizadores, del Presidente Torrijos, de la necesidad de comprar medicamentos en conjunto, todos los países, miembros de esta Iniciativa, con el objetivo de conseguir los mejores precios para que nuestros pueblos dispongan de los medicamentos.
También hemos hablado del Plan Mérida, que fue ya aprobado en los Estados Unidos.
Hemos hablado del Plan de Seguridad Regional México-Centroamérica, que tiene un valor de 953 millones de dólares, y que se ha comenzado a trabajar en muchos intercambios importantes de las relaciones no solamente bilaterales, sino con las relaciones del Proyecto Mesoamérica.
Lo mismo que avances en temas fundamentales, como el comercio, y saludamos también que el Mecanismo de Diálogo de Tuxtla se haya convertido en un mecanismo de diálogo permanente, que nació en 1991 y que sirvió en momentos difíciles, especialmente por los que pasaba Centroamérica.
Hoy hemos conversado sobre temas fundamentales. Se firmó no solamente está Declaración, sino que también se le ha solicitado al Secretario General de las Naciones Unidas la reunión de alto nivel para discutir el tema del alto costo del petróleo y el alto costo, por ende, de los alimentos.
Hoy hemos hablado de nuestros proyectos de biocombustibles, y hemos tenido una interesante discusión a lo largo de la reunión de la que ustedes fueron testigos, la prensa; porque nos gusta discutir frente a la prensa, y llegamos a acuerdos importantes, como por ejemplo, en el tema de los biocombustibles, la producción debe hacerse no con maíz amarillo, porque eso definitivamente le resta la posibilidad para la alimentación de nuestros pueblos.
Colombia tiene ya tres proyectos en Centroamérica. México también, el día de hoy, anunció colaboración para otros países que se incorporan a este programa.
Estamos hablando de la preocupación permanente que existe en nuestros pueblos por el alto precio del petróleo.
Tú no te incorporas, pero recibiste la información, Daniel, básicamente, de cómo vemos nosotros el tema de los biocombustibles. Cómo lo ve mi país, cómo lo ve Centroamérica. Como una oportunidad y, además, lo hacemos desde la caña de azúcar, ya producimos biodiesel.
Efectivamente, en Centroamérica existe una variedad de temas en los que coincidimos totalmente. Y es una preocupación muy grande.
El doctor Ban Ki-moon va a convocar a una reunión de alto nivel sobre alimentos, y creo que al final se hará una combinación de alimentos y petróleo.
Las Naciones Unidas busca fecha, podría ser antes del periodo de sesiones, ojalá no sea muy tarde, y que ya tengamos el barril de petróleo a 200 dólares.
Realmente la preocupación por este tema dominó gran parte de la discusión. Pero hemos reportado muchísimos avances.
Yo quiero agradecer el día de hoy al Presidente Calderón, a todo su equipo; al Gobernador de Tabasco, al pueblo villahermosino, que nos han recibido con tanto cariño.
Y la presencia de nueve gobernadores del sur-sureste mexicano. Muchas gracias, señores gobernadores, ustedes son parte también de la cultura que compartimos, que nos identifica, por eso el Proyecto Mesoamérica.
Quiero hoy despedirme como Presidente del Sistema de Integración Centroamericana, SICA; darle la bienvenida, como lo hicimos ayer en San Salvador al Presidente Zelaya y a Honduras que van a coordinar durante los próximos seis meses el esfuerzo del Sistema de Integración.
También hablamos de un proyecto de siembra intensiva de granos básicos. Tenemos mucha relación comercial entre los países, por ejemplo, con Nicaragua: le compramos, nos compra, estamos en permanente negociación con respecto a frijoles, y frijol rojo. Esperamos alcanzar nosotros una cosecha que nos permita autoabastecernos, en otras áreas ya nos autoabastecemos.
Hoy por hoy el problema no es una crisis de falta de alimentos, el problema es el alto costo de los alimentos, pero como van las cosas podía convertirse en una crisis de falta de alimentos.
Pero nos vamos muy optimistas porque las decisiones en materia alimentaria, en materia de seguridad, en materia de migración son definitivamente decisiones importantes que hemos tomado.
Presidente Calderón:
Muchas gracias por ser un estupendo anfitrión, por atendernos a todos sus colegas de Centroamérica, de Colombia, al Primer Ministro de Belice; en nombre de todo el Sistema de Integración Centroamericana, SICA, y como miembro de esta Iniciativa conocida como Plan Puebla Panamá y hoy Proyecto Mesoamérica, le doy las gracias al pueblo mexicano, a la gente de Villahermosa, de Tabasco, por sus atenciones. Muchísimas gracias.

Crisis política en Colombia

El poder soy yo( Alvaro Uribe)
Al proponer un referendo para repetir las elecciones, Uribe pone en jaque la institucionalidad del país.
Publicado en la revista SEMANA, no 1365, 28/06/2008;
La feroz pelea entre el Presidente y la Corte Suprema de Justicia puede terminar haciéndoles más daño a las instituciones que los embates de la guerrilla o las garras del paramilitarismo. La yidis-política, un episodio burocrático que para muchos no es más que un trueque tradicional de la política clientelista, se convirtió en un detonante que está resquebrajando el Estado desde su propia cúspide.
El último episodio del pulso de poder entre el gobierno y la Corte está acercando al abismo la estabilidad institucional del país. La Corte Suprema, en el fallo que condenó a la congresista Yidis Medina a 47 meses de prisión, advirtió que la compra de su voto por parte de funcionarios del alto gobierno fue una "clara desviación de poder" que afecta la legalidad del acto legislativo que aprobó la reelección. Y, teniendo en cuenta que el voto de Yidis fue decisivo para ello, remitió el fallo para revisión de la Corte Constitucional, órgano encargado de pronunciarse sobre la constitucionalidad del acto.
El Presidente, desafiado en su dignidad, sintió que la Corte Suprema estaba cuestionando la legitimidad de su reelección y, en una decisión precipitada y con sabor a revanchismo, amenazó con pedir un referendo para apelar al pueblo y repetir los comicios de 2006.
Acto seguido, el alto gobierno mandó a dos de sus mosqueteros para que demandaran a la Corte Suprema ante la Comisión de Acusación. El ministro de Protección, Diego Palacio, interpuso una demanda penal porque, según él, los magistrados mintieron en el fallo. Y el alto comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, solicitó que se investigue la supuesta penetración del paramilitarismo en la Corte Suprema.
En este cruce de cables se mezcla lo jurídico con lo político. Una cosa es cuestionar la legalidad del trámite en el Congreso que aprobó la reelección, y otra, muy distinta, es cuestionar la voluntad popular que le dio la legitimidad a la elección del presidente Uribe. El fallo jurídico de la Corte se ciñe a lo primero y la reacción del gobierno se centra en lo segundo. El Presidente dio una respuesta política a un problema jurídico. Lo que está en tela de juicio no es la mayoría que respaldó al Presidente en las urnas, sino si tenía o no el derecho de presentarse a ellas. Mientras estas dos ramas del poder se dan garrote, la tercera -el Congreso- está arrinconada y débil luego de que el huracán de la para-política le dio un golpe de gracia a su credibilidad. Y la Corte Constitucional espera la 'papa caliente' de la reelección en medio de cuestionamientos sobre su independencia y de críticas sobre su cercanía al gobierno.
Un panorama poco alentador y originado, en últimas, por el espinoso episodio de la reelección. Por algo, desde tiempos del libertador Simón Bolívar, este país ha sido poco fértil en cuestión de repetir períodos presidenciales.
En esta borrasca institucional no hay colombiano que no se pregunte qué va a pasar. Con estos vicios que tiene la reelección, ¿el Presidente puede terminar su segundo período? ¿La convocatoria a referendo que pidió el Presidente para celebrar nuevas elecciones perpetuará a Uribe en el poder? ¿Qué va a pasar con la 'Comisión de Notables' para reformar la política? ¿Y la recolección de firmas? ¿Hasta dónde llegará este choque de trenes? ¿Se va a descuadernar el país?
Es difícil prever todavía si el país está ante un susto o una hecatombe. Lo cierto es que el camino que abrió el Presidente con su propuesta de referendo puede poner en peligro los pilares de la democracia.
En primer lugar, porque el Presidente, al convocar un referendo, utiliza la majestad de su cargo para litigar en causa propia. En lugar de respetar la separación de poderes y esperar que se surtan los trámites diseñados por la ley -y darle tiempo a la Corte Constitucional de que resuelva el lío de la reelección-, se brinca las instituciones para acudir al pueblo. El mensaje tiene un fuerte tufillo caudillista: la rama judicial puede decir todo lo que quiera, pero, en últimas, él hará lo que clamen las masas.
En segundo lugar, quizás el efecto más perverso del referendo es que torpedea innecesariamente las instituciones encargadas de hacerles frente a peligrosa tenaza de la guerrilla, las bandas emergentes y el narcotráfico, flagelos que aún amenazan la libertad y la seguridad de los colombianos.
Además del Congreso, que vive el peor desprestigio de su historia por la para-política, van a quedar en entredicho el poder ejecutivo y el poder judicial. La Corte Suprema de Justicia, cuyas investigaciones trataban de acabar con la penetración de la mafia en la política, puede terminar investigada por un debilitado Congreso. Un Congreso que, a su vez, es investigado por la Corte Suprema. La justicia, que resplandecía en medio de un país cuya clase política regional estaba capturada por los grupos armados, y era vista como demostración de fortaleza institucional, puede terminar ahora contra las cuerdas.
Y, como si no bastara con lo anterior, el propio gobierno queda cuestionado. La propuesta del presidente Uribe de convocar un referendo para repetir las elecciones de 2006 es interpretada dentro y fuera de Colombia como el comienzo de una estrategia del mandatario para perpetuarse en el poder al mejor estilo de vecinos de ingrata recordación como Fujimori, Menem o el mismo Chávez.
Con la fórmula de 'repetir' las elecciones de 2006, Uribe puede terminar adelantando las elecciones de 2010. Y así transforma el referendo para la segunda reelección -que si bien ya está recogiendo firmas, no es fácil de vender- en una ratificación de la primera reelección.
Si el Presidente mantiene su propuesta de convocar al Congreso para un referendo, cambiaría por completo la percepción internacional y el ajedrez político nacional.
En la comunidad internacional la noticia no puede ser más negativa. Sobre todo cuando en Estados Unidos, el primer socio comercial y aliado militar de Colombia, Barak Obama se perfila como el más opcionado para ganar la presidencia, lo que le devolvería el carácter demócrata a la Casa Blanca. Obama no es precisamente un político cercano ideológicamente a Uribe. Ya lo ha dejado claro en temas como los derechos humanos y el TLC. Y estas insólitas jugadas de política interna dejan a Colombia más como una república bananera que como un país serio.
La inversión extranjera, que ha sido el principal motor de la economía en los últimos dos años, sería otra gran damnificada. Esa inversión, tan crucial para generar riqueza y que ha sido siempre un caballito de batalla del presidente Uribe para frenar iniciativas como la de la 'silla vacía', se podría ver muy afectada con el famoso referendo. Ya lo dijo Richard Francis, encargado de analizar a Colombia para Standard & Poor's en Nueva York: "Un tercer mandato debilitará los balances y eso no sería del mejor interés a más largo plazo".
En el ámbito interno también hay muchas inquietudes. La Comisión de Notables que el primer mandatario convocó para hacer un ajuste institucional queda ante una encrucijada. Si la propuesta del referendo persiste, es muy difícil que haya una comisión seria que se le mida a hacer una propuesta de reforma política estructural. No en vano el ex vicepresidente Humberto de la Calle, la cabeza visible del grupo de notables, ya dijo que no haría parte de la comisión si estaba de por medio la tercera elección del presidente Uribe.
Finalmente, la propuesta de reforma a la Justicia que hizo el recién estrenado ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio, queda en el limbo. Mientras siga la pelea entre el Ejecutivo y la Corte Suprema, cualquier intento de reforma a la justicia por parte del gobierno será interpretado como un acto de venganza que no tendrá viabilidad política.
Por todo lo anterior, lo más razonable es que el Presidente desista de su idea de convocar un referendo para demostrar que su segunda elección fue legítima. Por estas mismas razones, para muchas personas que conocen el pragmatismo y el olfato político del Presidente, esta pelea está más relacionada con su bronca con la Corte Suprema que con un artilugio para hacerse reelegir.
Si de oficio la Corte Suprema le compulsó copias a la Corte Constitucional para que revise el acto legislativo que aprobó la reelección, ésta tiene dos posibilidades. La primera, argumentar que ya caducaron los términos para revisar vicios de trámite, o que ya se trata de una cosa juzgada sin lugar a revisión. Y la segunda, admitir que por la existencia de hechos nuevos -la compra de un voto-, se podría revisar su legalidad. Pero sería la legalidad del acto legislativo y no la de la elección de Uribe.
Aun en este escenario es muy remoto que la Corte 'tumbe' la reelección, pues frente a este tema ya se pronunció sobre la forma y el fondo. Entonces existe una probabilidad muy alta de que no pase nada allí y de que el referendo sea completamente innecesario, y lo único que se lograría, si el Presidente insiste en él, es agudizar una peligrosa pugna entre dos ramas del poder público.
Los esfuerzos del gobierno se deberían concentrar en buscarle caminos a una reforma política que permita recobrar la legitimidad y la dignidad en el ejercicio de la política. Fortalecer los partidos, recuperar la credibilidad del Congreso, blindar a los candidatos de los tentáculos de la mafia y los grupos armados ilegales o perfeccionar el acceso al poder. Es imperioso que el Presidente estimule la sana controversia entre los poderes públicos y no propicie un ambiente de estigmatización y maniqueísmo. La vida pública colombiana necesita un nuevo aire para enfrentar los verdaderos problemas del país: el conflicto con la guerrilla, el posconflicto con los paramilitares, mejorar la competitividad, combatir la desigualdad, entre otros.
Colombia ha entrado en un camino peligroso. De un pulso de poder se ha pasado a poner en juego a las instituciones que han evitado que naufrague a pesar de la guerra, el narcotráfico y la corrupción.
Un país con estos flagelos, y con las tragedias que padecen a diario miles de colombianos, no puede darse el lujo de llevarse por delante la seriedad institucional que tantos años, sudor y lágrimas le ha costado construir dentro y fuera de sus fronteras.
¿Es posible el referendo que propone Uribe?
1. Algunos constitucionalistas consultados consideran que 'repetir' unas elecciones, como propone hacer Uribe con las de 2006, no se debe hacer a través de un referendo, que es una figura que se utiliza para aprobar normas jurídicas, sino a través de un plebiscito en el cual el pueblo le exprese la confianza al mandatario. La diferencia entre uno y otro es que el plebiscito necesita más votos: que diga sí un tercio del censo electoral. Mientras tanto, el referendo requiere que salga a votar una cuarta parte del censo, es decir, menos gente, y de estos, que más de la mitad lo apruebe.
2. Si de todas maneras prospera la idea del referendo, habría que ver cómo se concilia con las firmas que ya se están recogiendo. En principio se tendría que comenzar de nuevo todo el proceso. Porque la propuesta con la cual se han recogido las firmas es: "Quien haya ejercido la Presidencia de la República por dos períodos constitucionales, podrá ser elegido para otro período". La cual no coincide con ninguna de las dos propuestas que ha hecho el gobierno para el referendo: la del Presidente, que pide repetir las elecciones de 2006, y la del ministro Fabio Valencia Cossio, que dice que serían una elecciones con todos los candidatos nuevos.
3. Los pasos que se necesitan para aprobar un referendo son los siguientes: primero, conseguir 140.000 firmas para inscribir el referendo ante la Registraduría. Después, recoger 1.403.069 firmas (el equivalente al 5 por ciento del censo electoral) para radicar el proyecto de referendo en el Congreso. Y luego, si logra ser aprobado en el Parlamento, debe ser aprobado en las urnas por 7,5 millones de votos. Ese ese número de votos nunca se ha visto en el país. En 2002, para la presidencia, Uribe obtuvo 5,8 millones de votos, y en las elecciones de 2006 casi 7,4 millones. De por medio, además, está la experiencia amarga del referendo de 2003, que si bien no es comparable por la dificultad de los temas y el número de preguntas, es un referente: esa vez fueron 5,8 millones de votos.
4. El términos de tiempo, si las firmas se recogen al ritmo que lo están haciendo hoy para el referendo de la segunda reelección, en menos de un mes se podría obtener todas las necesarias para radicar el proyecto en el Congreso. Y como el referendo es una ley, podría estar aprobada antes de diciembre para ir a votaciones en el primer semestre del año entrante.
5. De todas maneras, el referendo también tendría que pasar por revisión de la Corte Constitucional, y el hecho de que vuelva a estar en competencia el presidente Álvaro Uribe podría ser complicado desde el punto de vista constitucional. Cabe recordar que en el fallo de la primera reelección, la Corte le dio su aval, con la advertencia de que se podía reelegir una sola vez, una segunda ya rompería el equilibrio de poderes mínimo necesario en una democracia.
Y faltaba la Procuraduría...
Uno de los principales argumentos de defensa que ha esgrimido el gobierno en el caso de la Yidis-política, que ha puesto en tela de juicio la reforma que permitió la reelección del presidente Álvaro Uribe, es que hasta ahora sólo se trata de una "autoincriminación" de la ex congresista y que ninguna autoridad ha demostrado la culpabilidad de los altos funcionarios investigados.Por eso, la decisión de la Procuraduría de abrir pliego de cargos contra los funcionarios acusados de ofrecer contratos y notarías a Yidis para lograr su voto favorable a la reelección en 2004 cayó como sal en la herida. La Procuraduría no sólo se alinea con la Corte Suprema y su duro fallo de esta semana que provocó una aun más violenta reacción del gobierno, sino también con la Fiscalía, que encontró indicios tan graves que decidió vincular al ex ministro Sabas Pretelt con indagatoria. Los afectados con la medida de la Procuraduría son el hoy embajador en Italia, Sabas Pretelt; el ministro de Protección Social, Diego Palacio; el ex superintendente de notariado y registro José Félix Lafaurie, y el ex director del DAS Jorge Noguera. La Procuraduría considera que estos funcionarios se habrían extralimitado en sus funciones

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