26 feb 2009

Címenes en una sociedad del desarriago

Crímenes en una sociedad del desarraigo/José Antonio García Andrade, médico forense
Publicado en EL MUNDO, 24/02/09;
El aumento de la criminalidad en estos últimos tiempos nos lleva a estudiar sus causas. Hay varios hechos, que intervienen directamente en el desarrollo de la personalidad del individuo, que debemos conocer para, así, tratar de frenar este incremento de crímenes.Y no responden, únicamente, a la mal llamada violencia de género.
Lo doméstico tiene una enorme importancia en la evolución de la personalidad, en la que se arraigan raíces profundas de afectividad, emotividad, aprendizaje y conocimiento de valores sociales, éticos, familiares, sexuales y creencias. Estas raíces, de forma compleja y global, son las que acaban conformando la personalidad. Pero en determinados supuestos, existen sujetos que se arrancan esas raíces, dando lugar al desarraigo, síndrome de gran interés en el estudio de la criminalidad.
El hombre desarraigado sufre un claro vacío, que en muchos casos trata de rellenar con la violencia compensadora de ese cuadro cuajado de ansiedad, tristeza, melancolía de sus antiguas raíces, distorsión de los valores y de las normas en clara oposición social, suspicacia, desconfianza y recelo, que le impiden o dificultan establecer relaciones armónicas con los otros, con un ego invasivo y destructor. Existen circunstancias que favorecen la aparición y el desarrollo del desarraigo, circunstancias a las que se debe prestar atención especial en la profilaxis del crimen, al que se puede llegar, dado el alto grado de la agresividad que genera el desarraigo.
La humillación, el paro, la inmigración y la ruptura de la pareja son las principales causas en la génesis del desarraigo, ya que una de las armas más importantes con las que se puede agredir a una persona es la humillación -lo que muchas veces pasa desapercibido en el estudio del delito-. Con la humillación se hiere profundamente la autovaloración narcisista, sobre todo en las agresiones sexuales y en los delitos de cuello blanco, en los que el estafador está en permanente ambivalencia con el padre -con el que no ha conseguido identificarse- y se siente a la vez humillado por una madre ausente.
Por otra parte, el paro genera una situación de inestabilidad permanente, con un futuro -que el padre o la madre proyecta a sus hijos- amenazante, arrancando las raíces de las normas y valores sociales, que ya no le valen e, incluso que le desamparan, dando lugar en algunos casos a la génesis del crimen.
En la valoración de la inmigración debe tenerse en cuenta un concepto amplio, no sólo imputable a los sin papeles, sino incluso al hombre rural cuando abandona el pueblo y va a las grandes urbes en busca de nuevos horizontes y posibilidades y no logra raíces nuevas que sustituyan a las enterradas en el campo. El fracaso es tan importante que impide la formación de los dos pilares que sustentan al hombre: el amor y el trabajo creador.
La ruptura de la pareja es tan trascendente que incluso ha dado lugar a etiquetar al crimen pasional, al crimen doméstico, como violencia de género, agresión de evidente aumento en estos últimos tiempos, en los que diariamente los medios de comunicación nos informan de nuevos crímenes de pareja -no siempre de la mujer y no siempre, por supuesto, machista-.
En ocasiones, resulta difícil establecer el diagnóstico diferencial entre el desarraigo y el suicidio ampliado, ya que éste se da en circunstancias de profundas depresiones, que pueden llegar a convertir el crimen en un acto -sorprendentemente- por amor, debido a que el depresivo sin horizonte perceptivo no puede dejar a aquellos a quienes ama en este mundo tan cruel, por lo que les mata y posteriormente pone fin a su vida.
El desarraigo es un síndrome más de los trastornos adaptativos que alteran significativamente síntomas comportamentales como respuesta a un estresante psicosocial identificable, a través del cual podemos entender por qué la violencia doméstica se produce en nuestro entorno entre parejas de inmigrantes.
Estas, de hecho, llegan a alcanzar cerca de la mitad del total de estos homicidios que se producen en nuestro país, al autoalimentar sus celos humillados por el poder que ejerce la infidelidad de la cama, y sin la protección de las raíces arrancadas de sus antiguos valores.
Todo ello debe alertar a nuestra sociedad del interés del desarraigo y, sobre todo, de su tratamiento, para así poner coto a esta oleada del crimen. Conviene recordar el poder contagioso de la violencia a la manera de una epidemia, en algunos casos potenciada por el consumo previo del alcohol y las drogas, por lo que no surten efecto las órdenes de alejamiento, lo que da lugar a un crimen anunciado. Sin embargo, estas órdenes de alejamiento no deben suprimirse, claro está; lo que hay que hacer es mejorarlas, imponiendo al acosador un tratamiento global que atenúe la violencia y que tenga en cuenta también a la víctima.
Todo lo anterior se ve coloreado y ampliado por la pertenencia a un grupo. En la actualidad, son más numerosos los crímenes cometidos por varias personas que los cometidos por una sola persona. De alguna forma, esto lo estamos viendo estos días con el homicidio de la joven Marta del Castillo en Sevilla. Este crimen nos habla de varios aspectos, que resultan de extraordinario interés tener en cuenta.
Miguel, el presunto asesino de Marta, tiene 20 años. Es huérfano de madre, habiendo manifestado varias versiones sobre su padre, que le abandonó o murió en accidente de tráfico, circunstancias que favorecen el desarraigo, arrancándose las raíces familiares tan importantes en el desarrollo de la personalidad. Por ello, el joven se ampara en el grupo, el mismo grupo que le ayudó en la comisión de los hechos y en la ocultación del cuerpo de la víctima, ocultación que no podría haber realizado en solitario y de tanto interés criminológico, puesto que el muerto siempre nos hablará no sólo de la motivación del asesinato, sino también de la dinámica del crimen: del cómo, del cuándo y del dónde, lo que en cierta medida nos dibujará el quién y su perfil homicida.Así, posteriormente se podrá valorar su capacidad
de culpa, pero huyendo de la movilización de masas, lo que está politizando el crimen, utilizando sentimientos profundos de repulsa solidarios, olvidando que no se debe legislar a golpe de crimen.
El grupo tiende a cohesionarse a través de valores que ordena el líder, en general psicopático, a pesar de que los componentes del mismo desconozcan las auténticas motivaciones de los actos, sobre todo por la acción que sobre la violencia se ve favorecido por el anonimato y el desarraigo, lo que favorece la aparición de signos que van a dar mayor fuerza al grupo, que sólo actúa en tanto se identifican como pertenecientes al grupo, apareciendo esas bandas de enfrentamiento y rivalidad contra otras pandillas.
Es inquietante que, a raíz de este terrible episodio, se vuelvan a oír voces en favor de la pena de muerte y de la cadena perpetua, con olvido de la posibilidad de la reinserción social y de lo que supone la esperanza en la vida humana. La sociedad no puede disponer de la vida de nadie, y menos con el tufillo de la justicia, lo que no es más que un acto de venganza. Otra cosa es proteger a la sociedad de determinados sujetos desarraigados, utilizando métodos adecuados de la protección, no imponiendo el «dejad toda esperanza» de los infiernos de Dante.
En la actualidad existen métodos científicos para valorar la peligrosidad de los delincuentes que pueden aplicarse con independencia del rencor más o menos oculto, y por supuesto de forma profesionalizada.Es sorprendente cómo cambian los criterios sociales y jurídicos sobre delincuentes. Así, estamos viendo hoy a la gente solicitar la pena de muerte y la condena a cadena perpetua, lo que se corresponde en cierto modo con un retorno a la Ley de Vagos y Maleantes, cuya abolición se interpretó como un éxito de la democracia, ley que había tenido su origen en 1933 -ya en la República-, como método idóneo para combatir el crimen de la época, lo que dio lugar a no pocos abusos de la justicia.
Sin duda, el crimen está en la naturaleza humana y, posiblemente, todos seamos delincuentes en potencia. Ello nos hace volver a Concepción Arenal con su: «Odia al delito y compadece al delincuente».

La dimisión del ministro

La licencia como pretexto/Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional de la UAB
Publicado en LA VANGUARDIA, 26/02/09;
Noticia política de los últimos días ha sido la dimisión del ministro de Justicia. No hace falta comentar las causas de esta dimisión, ya que son demasiado conocidas, pero una de ellas, seguramente la de menor entidad, es un buen pretexto para reflexionar sobre la actual situación del Estado de las autonomías.
Efectivamente, al ministro le pillaron cazando sin licencia. ¡Caramba! Que un ministro, además un ministro de Justicia, se arriesgue a participar en una cacería sin el permiso correspondiente obviamente constituye una infracción pero sobre todo denota una imprudencia política imperdonable. Pero ahí hay que señalar un matiz. El ministro es un cazador experto y adiestrado, nunca hubiera ido a cazar sin licencia, pero lo que le fallaron fueron sus conocimientos de geografía: la finca por donde andaba persiguiendo venados ya no pertenecía al territorio de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, de cuya administración había obtenido la licencia, sino que estaba situada en la comunidad autónoma de Andalucía. ¡Mecachis!
Según confesión propia, sin darse cuenta, traspasó el linde entre ambas comunidades y no recordó que su licencia de Castilla-La Mancha no tenía validez en Andalucía: un minúsculo error, pero que ha sido la gota que ha desbordado el vaso y, a la postre, le ha costado el cargo.
No me negarán que el asunto es ridículo si no fuera, en realidad, patético. Por supuesto, el ministro ha cometido una ilegalidad, la ley es igual para todos y sobre él debe recaer la sanción administrativa correspondiente. Pero es patético que para poder cazar en toda España se necesiten 17 licencias distintas, una por comunidad autónoma. En otras palabras, acudir a 17 ventanillas y pagar 17 tasas.
No nos entretendremos mucho en formular ciertas consideraciones sobre la caza, que en otro momento podrían ser pertinentes. Pero no me puedo quedar sin decir que nunca he entendido por qué hay tanto afán en suprimir los toros y nadie pretende acabar, por los mismos motivos, con la caza. Al fin y al cabo, disparar contra una indefensa codorniz, un simpático conejo o un altivo y elegante ciervo me parece mucho más cruel que entrar a matar con un fino estoque a un fornido toro que, tras pegarse la gran vidorra desde su nacimiento, está más en igualdad de condiciones con el torero que el delicado animalito del bosque frente a la escopeta del cazador.
Ahora bien, sin ser aficionado a la caza ni a los toros, no soy partidario de prohibirlos mientras algunos sean aficionados a estas actividades. Más perjudicial para la cultura y la moral de un país me parece el apasionamiento por el fútbol, tenido por natural y hasta psicológicamente sano, o los programas de televisión basura, que entendidos en sentido amplio son la mayoría. Pero, por supuesto, no me parecería bien prohibir el fútbol ni suprimir los programas basura. Para aumentar el nivel cultural o mejorar la moral ciudadana, hay que ir más al fondo, al sistema económico, a los valores sociales dominantes, a la educación. Prohibir, prohibir legalmente, lo menos posible, sólo lo indispensable. Aunque hoy la moda sea la contraria.
Pero volvamos a la licencia, a la licencia de caza, nuestro pretexto para hablar del Estado de las autonomías. En efecto, la tendencia general para tratar ese tema son los conceptos grandilocuentes: Catalunya necesita un nuevo Estatut porque es una nación, España se rompe, etcétera, etcétera. Ami parecer, en cambio, nos deberíamos fijar en los problemas aparentemente pequeños pero de trascendencia práctica: por ejemplo, las licencias de caza. Que en cada comunidad tengas que sacar una nueva licencia es aberrante. Las razones para otorgarlas son las mismas, no tienen nada que ver con identidades, reales o supuestas, ni con políticas de caza diversas. Se justifica el plan de Bolonia, con razón, para que los títulos universitarios sean válidos en 46 estados, del Reino Unido hasta Rusia y de Finlandia a Azerbaiyán. En cambio, las comunidades autónomas han sido incapaces hasta ahora de ponerse de acuerdo, mediante un sencillo convenio, para que la licencia de caza que otorgue una comunidad sea válida también en las demás. Impresentable.
Según La Vanguardia de anteayer, representantes de algunas de estas comunidades reunidos en Valladolid manifestaron estar iniciando gestiones para llegar a un acuerdo en esta materia. Magnífico. Por fin. Supongo que para no hacer el ridículo ante la situación que ha revelado la cacería del ministro. Pero ¿cuántas licencias en otras múltiples materias se podrían homogeneizar sin marear innecesariamente al ciudadano haciéndole pasar por trámites lentos y costosos?
El Estado de las autonomías, ami modo de ver un magnífico sistema para organizar territorialmente España, quedará legitimado el día en el que los españoles estén convencidos de que es más barato y eficaz que un Estado centralizado. De momento, las dudas subsisten. Y subsisten porque en lugar de abordar los problemas reales - por ejemplo, las licencias de caza y miles de licencias más con las que se tortura burocráticamente al ciudadano-nos entretenemos en problemas ficticios como la reforma de unos estatutos que, una vez vistos, no son sustancialmente distintos a los anteriores pero que impiden que estos problemas reales se pongan sobre la mesa y se intente solucionarlos.
El Estado existe para servir al ciudadano, no al revés. De ello se olvidan muchas veces nuestros políticos.

Visitará México Mik Mullen

El almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto del Pentágono, manifestó que EE UU evalúa la manera de ayudar a México para poder afrontar la violencia por el narcotráfico. Mullen, manifestó su preocupación por el aumento de la violencia y el tráfico de drogas en la frontera norte adonde viajará la próxima semana.
En rueda de prensa conjunta con el Secretario de Defensa, Robert Gates, Mullen dijo que México "es ciertamente más que una preocupación para mí".
Preguntado por la prensa sobre el aumento de la violencia por parte de los cárteles de droga, el almirante
aseguró que Estados Unidos está preocupado "por las muertes, el narcotráfico, que han aumentado dramáticamente en el último año", añadió.
De hecho, anunció que la semana que viene realizará un viaje a América Latina y uno de los países que visitará será México. Mullen dijo que Washington está evaluando "la manera de ayudarles para poder afrontar esta clase de amenaza", aunque no dio ningún detalle más de la visita.

Sodano responde a Hans Kúng

El cardenal Angelo Sodano contesta a las críticas de Hans Küng al Papa
"Una crítica fraterna siempre es posible en la Iglesia, desde los tiempos de san Pedro y san Pablo. Una crítica amarga en cambio, y más si es tan genérica, no contribuye al bien de la Iglesia".
Así lo afirmó ayer el cardenal Angelo Sodano, Decano del Colegio Cardenalicio, en unas declaraciones difundidas por Radio Vaticano. El purpurado respondía a la entrevista concedida por el teólogo Hans Küng al diario francés Le Monde, y que republicó ayer en Italia el diario La Stampa.
En esta entrevista, el teólogo suizo, catedrático de Tubinga que fue suspendido por la Santa Sede en 1979 por sus opiniones contrarias a la fe católica, criticaba particularmente la decisión del Papa Benedicto XVI de levantar la excomunión de los obispos 'lefebvristas'.
Küng criticaba también el mantenimiento del celibato de los sacerdotes y de la condena de la contracepción, entre otros asuntos, y afirmaba que estas posturas llevarían a la Iglesia a una posición "minoritaria".
En relación con el levantamiento
de la excomunión, el cardenal Sodano afirmó que el Papa, "a quien el Espíritu Santo ha colocado para gobernar la Santa Iglesia de Dios, esta trabajando mucho por la unidad en esta hora importante de la historia".
El purpurado se declaró "interiormente herido" al leer la entrevista, y añadió que se trata de "afirmaciones genéricas y no probadas. Personalmente soy testigo del empeño del Santo Padre por hacer de la Iglesia una familia, la familia de los hijos de Dios".
"No comprendo cómo un diario italiano, bien al corriente del trabajo del Papa, haya querido ofrecer tanta publicidad a esta entrevista", añadió.

Richard Williamson, pide perdón

Richard Williamson, uno de los cuatro obispos de la Fraternidad de San Pío X a quienes el Papa levantó la excomunión, ha pedido perdón este jueves a las víctimas del Holocausto y a la Iglesia por las declaraciones en las que había negado la amplitud de ese crimen contra la humanidad.
En una declaración publicada al regresar a Londres, tras haber sido expulsado por el gobierno de Argentina, el prelado explica que "el Santo Padre y mi superior, el obispo Bernard Fellay, han pedido que reconsidere las declaraciones que hice en un canal de televisión de Suecia hace cuatro meses, pues sus consecuencias han sido muy fuertes".
Afirma que en la televisión sueca se limitó a dar "una opinión" "de una persona que no es historiador, una opinión formada hace veinte años en virtud de los datos que entonces estaban disponibles, y que desde entonces había expresado raramente en público".
Según reconoce, "los eventos de las últimas semanas y el consejo de miembros de la Fraternidad de San Pío X me han persuadido de mi responsabilidad por tanta angustia causada".
"A todas las almas que quedaron honestamente escandalizadas por lo que dije, ante Dios, les pido perdón", afirma.
Y concluye: "como dijo el Santo Padre, todo acto de injusta violencia contra un hombre hiere a todo el género humano".
Un portavoz de la Conferencia Episcopal Católica de Inglaterra y Gales aclaró este miércoles que monseñor Williamson, al igual que los otros obispos de la Fraternidad de San Pío X, no están en comunión con la Iglesia, motivo por el cual no pueden celebrar los sacramentos en la Iglesia católica.
"Su ordenación episcopal fue ilícita y no es reconocida por la Iglesia católica", afirmaba el comunicado.
El 12 de febrero pasado Benedicto XVI afirmó hablando de la Shoá que "está claro que toda negación o minimización de este terrible crimen es intolerable y al mismo tiempo inaceptable".
Declaración emitida este jueves 26 de febrero en LONDRES
"El Santo Padre y mi superior, el obispo Bernard Fellay, han pedido que reconsidere las declaraciones que hice en un canal de televisión de Suecia hace cuatro meses, pues sus consecuencias han sido muy fuertes.
Observando estas consecuencias, puedo decir verdaderamente que lamento el haber hecho
estas declaraciones, y que si hubiera sabido con antelación todo el daño y las heridas que han provocado, especialmente a la Iglesia, pero también a los supervivientes y seres queridos de las víctimas de injusticia bajo el Tercer Reich, no las hubiera hecho.
En la televisión sueca sólo di una opinión ("Creo que...", "Creo que...") de una persona que no es historiador, una opinión formada hace veinte años en virtud de los datos que entonces estaban disponibles, y que desde entonces había expresado raramente en público. De todos modos, los eventos de las últimas semanas y el consejo de miembros de la Fraternidad de San Pío X me han persuadido de mi responsabilidad por tanta angustia causada. A todas las almas que quedaron honestamente escandalizadas por lo que dije, ante Dios, les pido perdón.
Como dijo el Santo Padre, todo acto de injusta violencia contra un hombre hiere a todo el género humano.
+Richard Williamson,
Londres, 26 de febrero de 2009
Traducción del inglés realizada por Jesús Colina, agencia Zenit

Cae la noche y el mundo, por fin, guarda silencio.

 Es de noche: a esta hora despiertan las canciones de los amantes Por Fred Alvarez Palafox Cae la noche y el mundo, por fin, guarda silencio...