12 mar 2014

El Senado de México no le interesa abordar el tema Venezuela


Muy lamentable, dicho sea con todo respeto.
Casi un mes después el pleno del Senado de México da entrada a una Propuesta de Punto de Acuerdo de la Senadora Mariana Gómez del Campo Gurza (PAN) para condenar los actos violentos ocurridos en los últimos días en la República Bolivariana de Venezuela; y exhortar a la Secretaría de Relaciones Exteriores a impulsar una resolución ante el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas.
Fue turnada a comisiones de Relaciones Exteriores, América Latina y El Caribe para su dictamen:
Mmm.
Al Senado no le interesa o no tiene tiempo de abordar el tema Venezuela.
Lástima.

Entre Henry Kissinger y Sergey Karaganov


Entre Kissinger y Karaganov/Felipe Sahagún es profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO.
El Mundo | 12 de marzo de 2014;
«Dado que las guerras empiezan en las mentes de los hombres, es en las mentes de los hombres donde deben construirse las defensas de la paz».
En mis años en Nueva York solía pararme cada mañana en las escaleras que separan la primera avenida de las rejas de entrada en la ONU, antes de refugiarme en mi diminuto despacho en la tercera planta del palacio de cristal. Grabadas en la piedra están esas palabras de la constitución de la Unesco. Durante las últimas semanas, como en los meses anteriores a la invasión de Irak, he vuelto a sentir en la crisis de Ucrania que una avalancha de desinformación, propaganda, burdas mentiras y datos ciertos mal recuperados de la historia -que, como la religión, siempre sirve para justificar lo injustificable-, apenas dejaba un resquicio para la reconciliación y la paz.
En apenas 24 horas un artículo de Henry Kissinger en el Washington Post y otro de Sergey Karaganov en el Financial Times me han devuelto la esperanza de que no todo está perdido si mandan pronto callar a tanto nacionalista de uno u otro pelaje y a tanto neocon occidental desesperado por apuntarse victorias pírricas que casi siempre acaban en tragedias.

No es Ucrania, es Venezuela!


Una Venezuela fracturada/Juan Pablo López Gross, político venezolano, dirigente de la Mesa por la Unidad Democrática Venezolana.
 Publicado en La Vanguardia | 12 de marzo de 2014
No es Ucrania, es Venezuela. Un país que durante los últimos quince años ha vivido un proceso político y social que lo ha convulsionado profundamente: el socialismo del siglo XXI, la “revolución bolivariana” que ha dividido a nuestra nación entre chavistas y opositores. A un año de la muerte del presidente Hugo Chávez y quince años después de su llegada al poder, el país se encuentra hoy sumido en una profunda crisis económica, social y política. Económica, luego de recibir miles y miles de millones de dólares por petróleo: control de cambio, enorme deuda pública y privada, la inflación más alta del mundo (56% en 2013), escasez aguda de productos de primera necesidad. Social, por el más alto índice de criminalidad del mundo (25.000 asesinatos sólo en 2013) e incalculable número de atracos, robos, secuestros y la corrupción generalizada en el Gobierno. Y política, por el control total de todos los poderes públicos y el desprecio absoluto a la oposición, con el Gobierno propietario de la mayoría de televisiones, radios y periódicos, la intimidación permanente a medios privados y la tutela innegable de los cubanos hermanos Castro. Cada día menos democracia y menos libertad.

Maduro: Cazando pájaros con misiles


Cazando pájaros con misiles/Cristina Marcano es periodista y escritora. Ha publicado, junto a Alberto Barrera Tyszca, Hugo Chávez sin uniforme. Una historia personal (Debate), una biografía del expresidente de Venezuela.
 Publicado en El País |12 de marzo de 2014

“Las armas deben reservarse para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten”, sostenía Maquiavelo. Después de su strip-tease represivo de febrero, pareciera que Nicolás Maduro ha leído mucho Che Guevara y muy poco al estratega florentino. O tal vez piense que ha llegado ya al último lugar.
El presidente venezolano no se ahorró ningún recurso para atemorizar a los jóvenes manifestantes venezolanos y convencerlos, por la fuerza, de que abandonen la calle. Incapaz de resolver sus demandas concretas, el mandatario optó por el modus operandi de los dictadores para intentar garantizarse una paz a la cubana, en medio de una debacle económica y una incontenible epidemia criminal que auguran cada vez mayor descontento y protestas.
El Gobierno desplegó todas las fuerzas policiales, la Guardia Nacional, la Guardia del Pueblo y el Sebin (inteligencia). Además echó mano de los autodenominados “colectivos”, grupos de choque que han actuado en cooperación con la Guardia, especialmente después de que les ordenara salir a defender la revolución.
Se han usado aviones Sukhoi para intimidar a los combativos muchachos de San Cristóbal y tanques por docenas, como si la Guardia Nacional estuviera combatiendo a terroristas de Al Qaeda y no a veinteañeros armados, como mucho, con piedras y cócteles molotov. Día tras día, la policía y los militares han prodigado una incesante lluvia de gases tóxicos, aunque su uso en el control de disturbios está expresamente prohibido por la Constitución venezolana, igual que el de armas de fuego como las que han segado la vida de varias personas.

Injusticia venezolana: La persecución penal de Leopoldo López


"Es muy improbable que López sea liberado próximamente. Legalmente, podría permanecer detenido preventivamente hasta 45 días, cuando la Fiscalía debería acusarlo, archivar el caso, o sobreseerlo, pero en la práctica estos plazos rutinariamente no se respetan en Venezuela..."
*

La persecución penal de Leopoldo López/José Miguel Vivanco es director de la División de las Américas de Human Rights Watch.
 Publicado en el madrileño El País, y en el periódico Reforma de México; 12 de marzo de 2014;
Mientras cancilleres latinoamericanos se reúnen en Chile esta semana para tratar la situación en Venezuela, Leopoldo López, uno de los líderes más prominentes de la oposición política venezolana, se encuentra detenido en una prisión militar esperando a que una jueza provisoria (sin inamovilidad en el cargo) decida si será sometido a juicio, sin que hasta ahora se haya exhibido ninguna evidencia válida en su contra.
La violencia desatada a raíz de las manifestaciones de estudiantes y opositores que comenzaron el 12 de febrero en Venezuela ha dejado como saldo más de 20 muertos, decenas de heridos, cientos de detenidos y serias denuncias de brutalidad, torturas y vejámenes cometidos por las fuerzas de seguridad. El Estado, además, ha tolerado y colaborado con grupos armados civiles que apoyan al gobierno. La Fiscalía, a regañadientes –y gracias a los vídeos y la presión de la opinión pública–, ha dado algunos pasos para investigar las verdaderas responsabilidades en estos hechos. Sin embargo, sigue avanzando con una velocidad notable para atribuirle responsabilidad penal por la violencia a la oposición política.

De Homero a Virginia Woolf: un recorrido por los eclipses, presagios y símbolos en la literatura

De Homero a Virginia Woolf: un recorrido por los eclipses, presagios y símbolos en la literatura/ Jordi Bermejo Gregorio, profesor de Litera...