14 dic 2010

Clausura de sesiones , Senado de la República

Clausura de sesiones , Senado de la República
-EL C. PRESIDENTE BELTRONES RIVERA: .
Señoras y señores Senadores:
Hoy más que nunca, cuando esta sociedad se debate entre tantas preocupaciones, todas intensas, y a cual más severas para nuestra realidad, el Congreso tiene la obligación de responder con oportunidad, responsabilidad y justicia ante sus reclamos.
En este Período del Senado de la República, se demostró un compromiso desplegando una intensa actividad por parte de sus integrantes y los órganos colegiados que lo constituyen.
Hago un recuento: Durante las 30 Sesiones Ordinarias, se presentaron 259 Iniciativas, y más de 300 proposiciones con puntos de acuerdo.
Se aprobaron un total de 25 decretos, para su envío al Ejecutivo.
26 proyectos, para su revisión a la Cámara de Diputados.
14 minutas, devueltas a la colegisladora, con el propósito de enriquecer sus contenidos.
Y remitimos a las legislaturas de los estados, 2 decretos de reforma constitucional.
Ratificamos 14 instrumentos internacionales suscritos por el gobierno mexicano.
Autorizamos la entrada y salida de tres contingentes de tropas extranjeras; todas ellas enmarcadas en los festejos de este año.
Ratificamos, seis nombramientos del personal diplomático.
Y ratificamos 117 grados navales.
En este período que nos ocupa, el Senado fijó su postura en diferentes temas de gran importancia.
Como lo son:
La expedición de la Ley Federal de Justicia para Adolescentes.
Así como la Ley para Refugiados y Protección Complementaria.
Avanzamos en temas de toral importancia, como lo fue el proporcionar a los ciudadanos, las normas que permitirán emprender acciones colectivas a favor de sus derechos.
Proporcionamos al Ejecutivo Federal, las herramientas legislativas que le permitirán abatir el robo de hidrocarburos.
Formalizar las asociaciones de la Administración Pública Federal, con particulares, para la prestación de servicios.
Dotar de incentivos a los empresarios y favorecer a los trabajadores, mediante la Ley de Ayuda Alimentaria.
Y las disposiciones normativas que activan el mecanismo para fomentar el primer empleo.
Asimismo, hemos logrado instaurar medidas que atienden y combaten la obesidad; un fenómeno preocupante que hoy acomete principalmente a la niñez mexicana.
A nivel constitucional, este Senado aprobó una reforma que modifica el Juicio de Amparo, para permitir, entre muchas otras cosas novedosas, que por esta vía se puedan proteger, no sólo las garantías contempladas en la Constitución, sino también las establecidas en los Tratados Internacionales, suscritos por México.
También en este período, logramos adecuar nuestro sistema jurídico, con normas específicas que permitirán armonizar nuestra legislación, con las normas internacionales en materia de combate y prevención en torno al cambio climático.
En este año, el Senado otorgó la Presa Belisario Domínguez, a dos ilustres mexicanos, a don Javier Barro Sierra y don Luis H. Álvarez, quienes por sus méritos, hoy forman ya parte del Muro de Honor, dedicado al prócer de la libertad de expresión.
Y en reflejo de los acuerdos que esta Asamblea se ha distinguido llevarlos a cabo.
Es de destacar, que en este período, también ratificamos el nombramiento de un miembro de la Junta de Gobierno del INEGI.
Todo lo anterior, en el marco de un nuevo instrumento normativo, como lo ha sido el Reglamento del Senado de la República, el nuevo Reglamento del Senado de la República, que entró en vigor el 1° de septiembre de este año.
Señoras y señores: La Cámara de Senadores, en el marco de los trabajos que he descrito, ha ejercido, entonces, con responsabilidad su encargo y procura que el afán de la sociedad prevalezca.
Solicito a los presentes ponerse de pie, para la declaratoria de clausura del período de Sesiones Ordinarias del Senado de la República.
(Todos de pie)
“Hoy, 14 de diciembre de 2010, la Cámara de Senadores de la LXI Legislatura del Honorable Congreso de la Unión, declara concluidos sus trabajos correspondientes al Primer Período de Sesiones Ordinarias de su Segundo Año de Ejercicio Constitucional”.
Se levanta la sesión, y se cita a los senadores que han sido nombrados para integrar la Comisión Permanente, a efecto de acudan al recinto de la Honorable Cámara de Diputados, a la cita que hagan, para la instalación, de ese órgano del Poder Legislativo. (Aplausos)

Los pecados del padre Maciel

Los pecados del padre Marcial Maciel Degollado /Fred Alvarez
Publicado en Código Topo de  Excélsior, 1 de junio de 2009;
El pasado 30 de marzo de 2009, el padre Álvaro Corcuera dio a conocer una carta de la Curia Vaticana donde el Papa Benedicto XVI ordena una inspección* (la carta) –léase una visita apostólica-, a los Legionarios de Cristo, congregación fundada por el fallecido sacerdote mexicano Marcial Maciel, investigado por abusos sexuales a seminaristas y del que recientemente se supo que tuvo una hija con una de sus amantes.

Un mes después, la agencia Notimex informóque la Comisión que auditará a la congregación por órdenes del papa Benedicto XVI. Estará compuesta por tres obispos y un sacerdote, a saber: Ricardo Watty Urquidi, obispo de la diócesis de Tepic; Charles Joseph Chaput, arzobispo de Denver y Giuseppe Versaldi, obispo de Alejandría (Italia), y el sacerdote jesuita Gianfranco Ghirlanda, rector de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
La inspección, "visita apostólica" en el argot de la Iglesia católica fue notificada a la Congregación a través de una carta del secretario de Estado de la Santa Sede, Tarcisio Bertone, con fecha 10 de marzo dirigida al actual líder de los Legionarios de Cristo, el padre Álvaro Corcuera.ç
El número dos del Vaticano informa al padre Corcuera que la inspección la realizará "un equipo de prelados" y afectará a todas las instituciones de la congregación. Bertone precisa que la inspección es "de fundamental importancia" y hay que verla "con amplitud de miras y limpio corazón". El Secretario de Estado asegura al padre que los Legionarios "siempre" podrán contar con la ayuda de la Santa Sede "para que, a través de la verdad y la transparencia, y en un clima de diálogo fraterno y constructivo, superen las dificultades existentes.

Abusos en la Iglesia católica

El Papa ha dicho basta

Benedicto XVI ha ordenado 'tolerancia cero' ante la pederastia. Hasta 2004, él también achacaba los escándalos a campañas de enemigos de la Iglesia. Se acabó el silencio.

JUAN G. BEDOYA
El País, 31/10/2010
El viejo y sabio cura rural de Georges Bernanos resumía los problemas de la Iglesia romana en una cuarta: la distancia que hay entre la bragueta y el bolsillo. Se refería a los escándalos sexuales y al poder del dinero. Una cuarta es la medida entre la punta del pulgar y la del meñique. En ese palmo ha tenido que bregar el papa Benedicto XVI desde que el 24 de marzo de 2005, con Juan Pablo II ya moribundo, el todavía cardenal Joseph Ratzinger clamó contra "la suciedad" que habita en el catolicismo jerárquico. Su recorrido vital hasta llegar este año a pedir perdón a las víctimas de abusos, y a ordenar públicamente "tolerancia cero" frente a la pederastia y otros pecados que sean además delitos civiles, ha estado lleno de espinas y resistencias, también entre miembros de la Curia, que es como se llama el Gobierno del Estado de la Santa Sede.
Ratzinger habló por primera vez contra "la suciedad" clerical durante el vía crucis de la Semana Santa de 2005 ante el Coliseo romano. Aquel grito de alarma le valió el pontificado. Tres semanas más tarde, los 114 cardenales llegados desde toda la cristiandad católica para buscar en cónclave al sustituto del polaco Wojtyla lo eligieron Papa, pese a que en aquel momento el sabio cardenal alemán ya tenía 78 años -tres años más de la edad de jubilación de los obispos- y una salud quebradiza.
Alarmados y abrumados por los escándalos que acorralaban a su iglesia en numerosos países, la decisión de los conocidos como Príncipes de la Iglesia parecía lógica. "¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar entregados al Redentor! ¡Cuánta soberbia! La traición de los discípulos es el mayor dolor de Jesús. No nos queda más que gritarle: Kyrie, eleison. Señor, sálvanos", habían escuchado en boca del entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe durante la oración de la novena estación del vía crucis.
Fue en la prensa norteamericana desde donde se lanzaron los primeros y los más gruesos pedriscos contra el Vaticano, en forma de noticias sobre sacerdotes e incluso obispos que llevaban años abusando sexualmente de niños y niñas confiados a su ministerio moral. Los datos eran aplastantes, con miles de nombres de culpables y víctimas, y también con testimonios sobre cómo los prelados habían maquinado meticulosas operaciones de silencio, con traslados de clérigos pederastas de una diócesis a otra para protegerlos, y con indemnizaciones a las víctimas a cambio de librar a los delincuentes de la justicia civil.
"Somos pastores, no policías", se disculpaban los jerarcas. "Si no podemos ser castos, al menos seamos cautos", aconsejaban a veces, con otra de las ironías del simpático cura rural de Bernanos. Ese fue el espíritu con que durante siglos se había enfrentado la Iglesia romana a los comportamientos de los clérigos entregados a vicios y placeres demasiado mundanos.
Otros muchos prelados achacaban los escándalos a campañas de los enemigos de la Iglesia. Esta fue la tesis de Ratzinger durante una visita, en noviembre de 2002, a la Universidad Católica de Murcia para hablar sobre Jesucristo, camino, verdad y vida. Un periodista le preguntó si creía que "los escándalos desatados en Estados Unidos eran fruto de una campaña mediática". Esto fue lo que dijo entonces el futuro papa: "Personalmente estoy convencido de que la presencia mediática constante de los pecados de los sacerdotes católicos es una campaña planeada, puesto que el porcentaje de esos escándalos no es más alto que en otras categorías profesionales, e incluso es menor. La constante presencia de esas noticias no se corresponde con la objetividad de la información estadística de los hechos. Uno llega a la conclusión de que se trata de una campaña intencionada y manipulada con un deseo expreso de desacreditar a la Iglesia". No faltaron, incluso, las voces en el Vaticano que achacaron la campaña a una venganza del entorno del ex presidente George W. Bush contra Juan Pablo II por haber condenado la invasión y la guerra de Irak.
Al margen de conjuras o juicios de intenciones, los datos ofrecidos por la prensa más seria -uno de los informes publicados en EE UU fue galardonado con el Premio Pulitzer- resultaban incontestables. Se estaban produciendo, además, año tras año, severas condenas judiciales en numerosas diócesis, con millonarias indemnizaciones a las víctimas, que amenazaban con la bancarrota de archidiócesis como la de Boston.
Es en esa avalancha de malas noticias verdaderas cuando Juan Pablo II se ve forzado a pedir a Ratzinger que se ocupe del asunto. Es probable que fuese el propio cardenal alemán quien reclamase al Papa ese encargo, con gran disgusto de los cardenales Angelo Sodano y Tarcisio Bertone, partidarios de lavar la ropa sucia en casa.
Para el sacerdote Juan Rubio Fernández, director de la revista católica Vida Nueva, la fecha del 27 de noviembre de 2004 fue el día de la "conversión del Papa", que es como calificó entonces el cambio de actitud el famoso vaticanista estadounidense John Allen. Rubio ha hecho un meticuloso seguimiento de ese proceso en un libro publicado esta semana por la editorial bilbaína Desclée De Brouwer con el título Tolerancia cero. La cruzada de Benedicto XVI contra la pederastia en la Iglesia.
Sin descartar la tesis de una campaña mediática contra la Iglesia -"las palabras de Ratzinger en Murcia no estaban exentas totalmente de razón porque no han faltado bulos, tergiversaciones, sensacionalismos y una buena dosis de agresividad"-, Rubio reconoce que fue la prensa la que ha obligado a la Iglesia católica a cambiar "la forma tradicional de abordar el problema". Añade: "La Iglesia no puede tener miedo a la verdad, aunque esa verdad y transparencia la lleve al sufrimiento. Se trata de saber sacar del limón limonada".
Según Juan Rubio, hay un antes y un después de la pederastia en la Iglesia tras estas decisiones del Papa, tanto que "el próximo cónclave estará marcado por este tema y será algo decisivo en el perfil del nuevo papa". Tampoco descarta el director de Vida Nueva que los escándalos pasados tengan consecuencias en el proceso de beatificación de Juan Pablo II.
Lo cierto es que cuando Ratzinger tomó la decisión de cambiar de rumbo -y de normas legales- para combatir la pederastia era ya demasiado tarde. La suciedad había saltado por la ventana, con grave daño para la fama y el prestigio de las jerarquías del catolicismo. Desde entonces hasta ahora, todos los años han sido annus horríbilis en el Vaticano, porque después llegaron en cascada las peores noticias de abusos y complicidades también en Irlanda, Alemania, Bélgica, Italia y España, entre otros países.
¿Cuándo se cayó Benedicto XVI del caballo aparentemente encubridor, para encabezar, ya sin tapujos, el combate contra la impunidad de los culpables y el silencio de las jerarquías? Fue el 27 de noviembre de 2004, curiosamente el mismo día en que Juan Pablo II se prestaba a presidir en Roma una multitudinaria celebración de los Legionarios de Cristo (LC) con su fundador, Marcial Maciel, en primer plano.
"Es un ejemplo para la juventud", piropeó ese día el Pontífice al ya notorio pederasta Maciel. Fue otra humillación a las incontables víctimas del poderoso legionario. Horas más tarde, el cardenal Ratzinger firmaba el decreto por el que se iniciaba oficialmente una investigación sobre el fundador del movimiento. Maciel había acompañado en primera fila a Juan Pablo II en los viajes a México en 1979, 1990 y 1993, cuando ya eran un clamor las denuncias contra él. También entraba en los más altos despachos del Vaticano como Perico por su casa, muchas veces con sobres con miles de dólares para agasajar a cardenales por sus silencios y complicidades.
Durante décadas, el sacerdote Maciel y algunos de sus lugartenientes sometieron a abominables abusos a cientos de muchachos, especialmente en el seminario de Ontaneda (Cantabria). Solo tras la muerte del Papa polaco, en 2005, el sedicente pederasta y padre de varios hijos con diversas mujeres fue apeado de su enorme poder, con la orden tajante de alejarse de Roma. Se recluyó en México. Fue su único castigo en vida. Falleció en enero de 2008, a los 88 años.
Este jueves pasado, uno de los principales legionarios en España, el sacerdote Santiago Oriol, ha anunciado que abandona la Legión. Se ha hartado de esperar soluciones dignas frente a las tropelías del fundador y el encubrimiento de sus colaboradores. La gota que colmó el vaso de su paciencia ha sido la extensa carta pública del delegado pontificio para la LC y el Regnum Christi -el grupo de laicos de la Legión-, el arzobispo Velasio de Paolis, confirmando en sus puestos a los directores y superiores del movimiento. En la misiva, De Paolis, nombrado cardenal la semana pasada, subraya que Benedicto XVI "ha renovado su confianza" en la congregación. Santiago Oriol anunció su marcha de la Legión ante los padres de alumnos del colegio Everest que la Legión tiene en Pozuelo (Madrid). Era su director e impulsor principal.
Los Oriol -ahora cuatro varones sacerdotes legionarios y una hermana que está al frente de las mujeres consagradas del movimiento, descendientes de una poderosa saga política durante el franquismo- estuvieron en el origen de la exitosa extensión de la Legión de Cristo en la España de la posguerra, junto con el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Alberto Martín Artajo. Para ello han donado dineros y haciendas, incluidos gran parte de los terrenos donde se levanta la legionaria Universidad Francisco de Vitoria en Pozuelo de Alarcón (Madrid).
Ante tantos sucesos escandalosos, la disculpa del contubernio anticlerical y ateo caía por su propio peso. Al margen de excesos en algunos medios de comunicación amarillos, los documentos oficiales del Vaticano, una y otra vez reproducidos, dejaban claro que había habido en la Curia, durante décadas, una intención firme de ocultar los abusos sexuales de clérigos y hacer oídos sordos a las denuncias de las víctimas.
Ratzinger lo sabía, porque él mismo había firmado alguno de esos documentos. Ante cualquier denuncia hay que asegurar la reserva total, se decía en una instrucción papal de 1962. También era consciente de la "suciedad" y la "soberbia" con que se seguía actuando en algunas Iglesias nacionales y en despachos de la propia Curia.
Es en ese ambiente de inquietud en el que se produjo su ascensión al Pontificado romano. Si la situación era tan grave como clamaba el cardenal alemán, sus colegas en el cónclave iban a considerarle el único capaz -por conocimiento y por autoridad- de arreglarla. ¿Quién podía conocer mejor los pecados y delitos del cristianismo romano que el presidente de la Pontificia Congregación que antaño llevó el nombre terrible de Santo Oficio de la Inquisición? El teólogo Ratzinger había dirigido ese organismo desde 1981, con mano de hierro.
Tampoco ignoraba el nuevo Papa que iba a estar solo en la tarea, salvo que realizase cambios radicales. No los hizo. En la llamada eufemísticamente Ciudad Santa, el poder ha seguido estos años en manos de los de siempre, con algunos cambios por razones de edad. Es el caso del cardenal Angelo Sodano, número dos de Juan Pablo II y protector del fundador de los Legionarios. Ha sido sustituido por otro italiano, Tarcisio Bertone, igual de inmovilista, también amigo de guardar en casa la ropa sucia.
Fue el cardenal Bertone quien vino a Madrid en 2009, en viaje privado, a apaciguar a una hija de Maciel que amenazaba con hacer pública su situación si el Vaticano la abandonaba a su suerte tras la muerte del padre. Hubo acuerdo. Pero después se ha sabido que no era la única heredera del fundador legionario. Maciel tenía otros hijos con otras mujeres en otros países, algunos con sus reclamaciones en manos de abogados. Demasiado enojo para un Papa que había contemplado durante años, impasible pero escandalizado, cómo el sacerdote mexicano gozaba de las complacencias de su antecesor y de una parte de los cardenales. Su conversión hacia la tolerancia cero, cayese quien cayese, iba a ser radical a partir del escándalo Maciel. No siempre ve cumplidos (o hace cumplir) sus deseos.

Abusos en la iglesia

Comentarios de Benedictus XVi en l libro-entrevista Luz del mundo, hecho por el periodista Peter Seewald sobre el Papa, la Iglesia y los signos de los tiempos.
La conversación ofrece claves sobre los retos de la sociedad actual y la fe y la crisis de la Iglesia.
Frases más destacadas del libro.
--Sorpresa ante su elección: "El hecho de que me viera de pronto frente a esa formidable tarea fue, como todos saben un shock para mí. La responsabilidad es realmente gigantesca”.
--El poder del papa: “El papa no tiene divisiones ni puede comandar. Tampoco posee una gran empresa en la que todos los fieles de la Iglesia fuesen sus empleados o subordinados. En tal ese sentido, el papa es, por un lado, un hombre totalmente impotente. Por otro lado, tiene una gran responsabilidad. En cierta medida es el jefe, el representante, y al mismo tiempo el responsable de que la fe que mantiene unidos a los hombres sea creída, que siga estando viva y que permanezca intacta en su identidad. Pero sólo el mismo Señor tiene el poder de mantener a los hombres también en la fe”.
--Renuncia al papado: “Si el papa llega a reconocer con claridad que física, psíquica y mentalmente no puede ya con el encargo de su oficio, tiene el derecho y, en ciertas circunstancias, también el deber de renunciar”.
--Persecución: “La Iglesia, el cristiano, y sobre todo el papa, debe contar con que el testimonio que tiene que dar se convierta en escándalo, no sea aceptado, y que, entonces, sea puesto en la situación de testigo, en la situación de Cristo sufriente”.
--Las masas y el papa: “No se trata tanto del contacto con la persona, sino del contacto físico con ese ministerio, con el representante de lo sagrado, con el misterio de que hay un sucesor de Pedro, uno que debe representar a Cristo. En este sentido hay que aceptarlo y no tomar como un agasajo personal el júbilo dirigido a uno mismo”.
--Escoger colaboradores: “Lo decisivo es que tenga las cualidades, que sea una persona espiritual, un hombre realmente creyente y, sobre todo, valiente. Eso implica no dejarse doblegar por el dictado de las opiniones sino actuar a partir de lo que se reconoce interiormente, aun cuando ello traiga consigo enojos. Y, como es natural, han de ser hombres que posean cualidades intelectuales, profesionales y humanas de modo que sean capaces de conducir e integrar también a otros en una comunidad familiar”.
--Juan Pablo II: “Yo me sé realmente un deudor suyo que, con su modesta figura, procura continuar lo que Juan Pablo II hizo como gigante”.
­--Crisis de los abusos: “Todo esto ha sido para nosotros un shock y a mí sigue conmoviéndome hoy como ayer hasta lo más hondo”.
--Soluciones a los abusos: “Lo importante es, en primer lugar, cuidar de las víctimas y hacer todo lo posible por ayudarles y por estar a su lado con ánimo de contribuir a su sanación; en segundo lugar, evitar lo más que se pueda estos hechos por medio de una correcta selección de los candidatos al sacerdocio; y, en tercer lugar, que los autores de los hechos sean castigados y que se les excluya toda posibilidad de reincidir”.
--Afrontar los abusos: “Lo que nunca debe suceder es escabullirse y pretender no haber visto, dejando así que los autores de los crímenes sigan cometiendo sus acciones. Por tanto, es necesaria la vigilancia de la Iglesia, el castigo para quien ha faltado, y sobre todo la exclusión de todo ulterior acceso a niños”.
--Situación actual de la Iglesia: “La Iglesia vive. Contemplada sólo desde Europa pareciera que se encuentra en decadencia Pero ésta es sólo una parte del conjunto. En otros continentes crece y vive, está llena de dinamismo (···). Si la Iglesia dejara de estar presente, significaría un colapso de espacios vitales enteros”.
--Año Sacerdotal: “Se podría decir que el diablo no podía tolerar el Año Sacerdotal y, por eso, nos echó en cara la inmundicia. Por otra parte, podría decirse que el Señor quería probarnos y llamarnos a una purificación más profunda”.
--Libro Jesús de Nazaret: “No es un libro del magisterio, un libro que yo haya escrito en mi potestad papal, sino un libro que me he propuesto desde hace largo tiempo como mi última gran obra”.
--Legionarios de Cristo (LC): “Naturalmente, hay que hacer correcciones, pero en términos generales, es una comunidad sana. Hay en ella muchas personas jóvenes que quieren servir con entusiasmo a la fe. No se debe destruir ese entusiasmo. Muchos de ellos partieron de una figura falsa, pero al final se han visto llamados a adherir a una correcta. Éste es el hecho notable, la contradicción: que, por así decirlo, un falso profeta haya podido tener un efecto positivo. A esos jóvenes hay que darles un nuevo aliento. Hace falta una estructura nueva para que no caigan en el vacío sino que, rectamente conducidos, puedan prestar un servicio a la Iglesia y a los hombres”.
--Fundador de los LC: “Para mí, Marcial Maciel sigue siendo una figura enigmática. Por una parte, una vida que, como ahora sabemos, se encuentra fuera de la moralidad, una vida de aventuras, disipada, extraviada. Por otra parte, vemos el dinamismo y la fuerza con al que construyó la comunidad de los Legionarios”.
--Sacerdotes que cohabitan con una mujer: “El problema fundamental es la honradez. El segundo problema es el respeto por la verdad de esas dos personas y de los niños a fin de encontrar la solución correcta. Y el tercero es: ¿cómo podemos educar de nuevo a los jóvenes en el celibato?”.
--Progreso: “Lo que se puede hacer, hay que poder hacerlo. Todo lo demás iría contra la libertad. ¿Es verdad eso? Yo pienso que no”.
--Deuda: “Vivimos a costa de las generaciones futuras. En tal sentido se advierte que vivimos en la falsedad. Vivimos orientados hacia las apariencias, y las grandes deudas se tratan como algo de nuestra propiedad, sin más. (···) Haría falta una reflexión, reconocer de nuevo lo que realmente es posible, lo que se puede, lo que se debe”.
­--Relativismo: “Nadie discutirá que es preciso ser cuidadoso y cauteloso al reivindicar la verdad. Pero descartarla sin más como inalcanzable ejerce directamente una acción destructiva”.
--Nueva intolerancia: “Hay parámetros acostumbrados del pensamiento que se quieren imponer a todos. Así, pues, se los anuncia en la llamada “tolerancia negativa”, por ejemplo, cuando se dice que, en virtud de la tolerancia negativa, no debe haber cruz alguna en los edificios públicos. En el fondo, lo que experimentamos con eso es la supresión de la tolerancia, pues significa que la religión, que la fe cristiana, no puede manifestarse más de forma visible.
--Burka: “No veo razón alguna para una prohibición general. Se afirma que algunas mujeres no llevan el burka de forma libre y voluntaria, y que se trata propiamente de una violación de la mujer. Por supuesto, con eso no se puede estar de acuerdo. Pero si libre y voluntariamente quieren llevarlo, no sé por qué hay que prohibírselo”.
­--Drogas: “Esa serpiente del tráfico y consumo de drogas abarca toda la tierra, es un poder que no nos imaginamos como se debe”.
­--Sed de eternidad: “Hemos de poner de manifiesto -y vivir también- que la infinitud que el hombre necesita sólo puede provenir de Dios. Que Dios es de primera necesidad para que sea posible resistir las tribulaciones de este tiempo”.
--Comunicar el Evangelio: “Debemos procurar decir realmente la sustancia en cuanto tal, pero decirla de forma nueva. El proceso interior de traducción de las grandes palabras a la imagen verbal y conceptual de nuestro tiempo está avanzando, pero aún no se ha logrado realmente. Y esto sólo puede conseguirse si los hombres viven el cristianismo desde Aquel que vendrá”.
--¿Un nuevo concilio?: “Creo que en este momento el instrumento correcto son los sínodos, en los que el episcopado entero está representado y, por así decirlo, se encuentra en un movimiento de búsqueda, mantiene en unión a la Iglesia y entera y, al mismo tiempo, la lleva hacia adelante”.
--Nueva generación eclesial: “Es distinta, es más positiva que la generación de la ruptura de los años setenta”.
--Judíos: “Una nueva unión de amor y comprensión entre Israel y la Iglesia, en el respeto mutuo por el ser del otro y por su propia misión, tiene que ser esencial para mi anuncio de la fe cristiana”.
­--Ortodoxos: “El lugar donde, por así decirlo, nos sentimos más inmediatamente en casa y donde más podemos esperar también alcanzar la unidad es la Ortodoxia”.
--Protestantismo: “Ha dado pasos que más bien lo alejan de nosotros: con la ordenación de mujeres, la aceptación de uniones homosexuales y cosas semejantes”.
--Ecumenismo: “El mundo necesita un potencial de testimonio a favor del Dios uno que nos habla en Cristo”.
--Diálogo interreligioso: “Tenemos un mensaje ético que da orientación a los hombres. Y llevar juntos ese mensaje es de suma importancia en la crisis de los pueblos”.
--China: “Hay una gran esperanza de que pronto podamos superar definitivamente la división. Es una meta por la que tengo un interés especial y que presento diariamente al Señor en la oración”.
--Iglesia-comunidad eclesial: “Hay Iglesia en sentido auténtico allí donde está dado el ministerio episcopal en la sucesión sacramental de los apóstoles y, con ello, está presenta la eucaristía como sacramento que administran el obispo y el sacerdote”
--Ordinariatos: “La iniciativa no partió de nosotros, sino de obispos anglicanos que se pusieron en diálogo con la Congregación para la Doctrina de la Fe. Deseamos ofrecer posibilidades para que tradiciones de Iglesias particulares, tradiciones que han crecido fuera de la Iglesia romana, entren en comunión con el papa y, de ese modo, en la comunidad católica”.
--Ratisbona: “Yo había concebido el discurso como una conferencia estrictamente académica, y así lo pronuncié, sin ser consciente de que un discurso papal no es interpretado en clave académica, sino política”.
--Islam: “Lo reconozco como una gran realidad religiosas con la que debemos estar en diálogo”.
--Sexualidad: “Lo importante es que el hombre es alma en cuerpo, que él es él mismo en cuanto cuerpo y que, por eso, se puede concebir el cuerpo de forma positiva y la sexualidad como un don positivo. A través de ella, el hombre participa de la condición creadora de Dios. Encontrar esta concepción positiva y cuidar de ese tesoro que se nos ha dado es una gran tarea”.
--Preservativos: “Es obvio que ella [la Iglesia] no los ve como una solución real y moral. No obstante, en uno u otro caso pueden ser, en la intención de reducir el peligro de contagio, un primer paso ene l camino hacia una sexualidad vivida de forma diferente, hacia una sexualidad más humana”.
--Lefebrianos: “Su excomunión no tenía nada que ver con el Vaticano II, sino que había sido pronunciada con motivo de una falta contra el primado. En ese momento habían declarado en una carta su reconocimiento del primado, y en tal sentido la consecuencia jurídica era muy clara. (···). Lamentablemente, de nuestra parte se realizó un mal trabajo de comunicación ante la opinión pública, de modo que el verdadero contenido jurídico y los límites de este procedimiento no quedaron claros en absoluto".
--Ideales: “Es preciso percibir nuevamente que, como seres humanos, hemos de plantear exigencias mayores a la condición humana; más aún: que justamente sólo a través de eso se accede a la felicidad mayor”.
--Pío XII: “Fue uno de los grandes justos, que salvó a muchos judíos, a tantos como ningún otro”.
--Posesiones de la Iglesia: “No es que arrojemos fuera con liviandad los bienes mientras conservan su carácter de servicio. La pregunta es por cuánto tiempo sirve una cosa realmente al conjunto. Nunca debería suceder que estemos sometidos a ella, de modo que los bienes dominen el Bien, sino siempre a la inversa”.
--Nueva evangelización: “El único evangelio debe ser anunciado en su inmensa, permanente racionalidad y, al mismo tiempo, en su poder, que sobrepasa la racionalidad, para llegar nuevamente a nuestro pensamiento y nuestra comprensión”.
--Concepción eclesial: “Si cada uno recibe al mismo Cristo, todos estamos reunidos realmente en ese cuerpo nuevo, resucitado, como el gran ámbito de una nueva humanidad”.
--Enseñanza de la religión: “Los obispos deben reflexionar de hecho seriamente sobre cómo puede darse a la catequesis un corazón nuevo, un rostro nuevo”.
--Indisolubilidad del matrimonio: “Nosotros no podemos manipular esa palabra. Debemos dejarla así, aun cuando contradiga las formas de vida hoy dominantes”.
--Eucaristía: “Si es verdad -como creemos- que en la eucaristía está Cristo realmente presente, éste es el acontecimiento central sin más”.
--Celibato: “Es siempre, por así decirlo, un ataque a lo que el hombre piensa normalmente, algo que sólo es realizable y creíble si Dios existe”.
--Ordenación de mujeres: “La Iglesia no tiene 'en modo alguno la facultad' de ordenar a mujeres. No es que, digamos, no nos guste, sino que no podemos. El Señor dio a la Iglesia una figura con los Doce, y después, en sucesión de ellos, con los obispos y los presbíteros (los sacerdotes). Esta figura de la Iglesia no la hemos hecho nosotros, sino que es constitutiva desde Él. Seguirla es un acto de obediencia”.
--La mujer en la Iglesia: “Hay tantas funciones destacadas, importantes de las mujeres en la Iglesia que no puede hablarse de discriminación. Si se contempla la historia de la Iglesia, la importancia de las mujeres -desde María, pasando por Mónica y hasta llegar a la Madre Teresa- es tan eminente que, en muchos sentidos, las mujeres plasman la imagen de la Iglesia más que los hombres”.
--Homosexualidad: “Si alguien tiene inclinaciones homosexuales profundamente arraigadas -no se sabe hasta ahora si son realmente innatas o si surgen en la temprana infancia-, y en cualquier caso si ellas tienen poder en esa persona, tales inclinaciones son para ella una gran prueba".
--Fin del mundo: “El Apocalipsis no da ningún esquema de una posibilidad de cálculo cronológico. Justamente lo llamativo en él es que, cuando se cree que ha llegado propiamente el final, todo empieza de nuevo desde el comienzo. Lo importante es que cada tiempo se disponga para la cercanía del Señor. Que justamente nosotros, aquí y ahora, estamos bajo el juicio del Señor y nos dejamos juzgar desde su juicio”.
--Ecología: “Que el hombre está amenazado, que se amenaza a sí mismo y amenaza el mundo, se hace hoy de algún modo visible a través de las pruebas científicas. Sólo puede ser salvado si en su corazón crecen las fuerzas morales; fuerzas que sólo pueden provenir del encuentro con Dios”.

Disposiciones sobre el padre Maciel

Disposiciones sobre la persona del fundador de la Legión de Cristo
El director general, autorizado por el Delegado Pontificio, formaliza lineamientos sobre la relación de la Congregación y del Regnum Christi con la figura del P. Maciel.
Roma, 11 de diciembre de 2010. El P. Álvaro Corcuera, L.C., director general de los Legionarios de Cristo y del Regnum Christi, después de recibir la autorización del Card. Velasio De Paolis, Delegado Pontificio de la Legión de Cristo, ha normado algunos aspectos en relación con la figura del P. Marcial Maciel. El decreto, promulgado con fecha del 6 de diciembre, es fruto de numerosas consideraciones y sugerencias y del sucesivo intercambio entre los superiores mayores de la congregación. Así se formaliza, a grandes rasgos, lo que en buena parte ya se había establecido en la práctica de los últimos tiempos:
En los escritos institucionales, el modo de referirse al P. Maciel será “fundador de la Legión de Cristo y del Regnum Christi” o simplemente “P. Maciel”.
Se confirma la disposición que en los centros legionarios y del Regnum Christi no pueden estar colocadas fotografías del fundador donde se encuentre solo o con el Santo Padre.
Las fechas relativas a su persona (nacimiento, bautismo, onomástico y ordenación sacerdotal) no se festejan. El aniversario de su muerte, 30 de enero, será un día dedicado especialmente a la oración.
Los escritos personales del fundador y sus conferencias no estarán a la venta en las editoriales o en los centros y obras de la Congregación.
A la cripta del cementerio de Cotija donde descansan los restos mortales de la familia Maciel Degollado, del P. Maciel y de otros legionarios de Cristo y miembros consagrados del Movimiento, se le dará el valor que tiene toda sepultura cristiana como lugar de oración por el eterno descanso de los difuntos.
Los centros de retiro en Cotija seguirán ofreciendo los mismos servicios que hasta el presente, pero se establecerá ahí un lugar para la oración, reparación y expiación.
Al introducir estas disposiciones institucionales, el texto indica que los superiores, directores y directoras deben proceder "conforme a los criterios de este decreto también para todas las cuestiones que no se tratan explícitamente en él, teniendo en cuenta el sentir de su comunidad o equipo". Además, respetando la libertad personal de los legionarios de Cristo y miembros consagrados del Regnum Christi, las normas establecidas dejan espacio para que quien así lo desee pueda conservar de manera privada alguna fotografía del fundador, leer sus escritos o escuchar sus conferencias. Igualmente, nada obsta que el contenido de estos escritos pueda usarse en la predicación.
Al transmitir el decreto, el P. Álvaro Corcuera manifestó su firme esperanza de que esta postura institucional ayude a todos los legionarios y miembros del movimiento Regnum Christi a centrarse en la persona de Cristo y a seguir muy unidos en la caridad.
FECHA DE PUBLICACIÓN : 11 de diciembre de 2010

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