22 jul 2026

"Esto no es el final, es solo el comienzo": DEA/ Fred Alvarez

DEA CONTRA LOS CAPOS

"Esto no es el final, es solo el comienzo": DEA

Tras confirmarse la condena a “El Mayo” Zambada, el director de la DEA, Terrance Cole, dijo que la agencia va por todos, no solo contra los capos, sino contra los "funcionarios gubernamentales corruptos" que los protegen, sin importar cuán poderosos sean. | Fred Álvarez

La Silla Rota, OPINIÓN el 22/7/2026 · 22:08 hs

A casi dos años de su secuestro en Culiacán, Sinaloa —aunque versiones periodísticas no descartan una intervención directa de agencias norteamericanas—, un tribunal federal de Brooklyn ha cerrado definitivamente uno de los capítulos más densos en la historia del narcotráfico transnacional. El juez Brian Cogan dictó sentencia de cadena perpetua para Ismael Zambada, alias el "Señor del Sombrero", de 76 años, además de ordenar el decomiso de 15 mil millones de dólares.

El fallo no es una sorpresa, es el resultado de un acuerdo de culpabilidad alcanzado el año pasado donde Zambada aceptó cargos por liderar una empresa criminal ininterrumpida desde 1989 hasta 2024, además de lavado de dinero y homicidio, logrando a cambio que la Fiscalía no solicitara la pena de muerte. Con esto, su destino judicial se equipara al de su antiguo socio y compadre, Joaquín Guzmán Loera, alias "El Chapo".

Sin embargo, más allá de las cifras, el foco de la audiencia se centró en la postura del capo sinaloense. Zambada, quien escuchó el veredicto final en silencio y sin mostrar reacción aparente, declinó ir a juicio, se disculpó con sus víctimas y pidió a la juventud no cometer sus mismos errores bajo la premisa de que, en este tipo de guerras, nadie gana.

Al leer su carta pública en español, sus palabras exactas resonaron en la corte:

"No fui a juicio porque no quería negar la verdad. Hoy me presento ante ustedes sabiendo que mis acciones causaron daño, daño real. La violencia debe acabar en México y en cualquier otro lugar del mundo. Se pierden demasiadas vidas. Nadie gana en este tipo de guerras. A la próxima generación le digo: elijan un camino diferente".

En esa misma línea, dejó una frase contundente sobre el entramado institucional que le permitió operar durante medio siglo, afirmando textualmente:

"La organización que encabecé alentó la corrupción en mi país al pagar a policías, comandantes militares y políticos que nos permitieron operar libremente".

¡Más claro, ni el agua!

Tras esta histórica sentencia, quedan tres grandes temas sobre la mesa a saber;

1) La confesión de medio siglo: Zambada admitió una trayectoria criminal de 50 años, que inició a los 19 sembrando mariguana y lo llevó a traficar más de 1,500 kilos de cocaína anuales;

2i) La disputa carcelaria: Su defensa pide una prisión con atención médica para una afección no revelada, mientras que la Fiscalía se opone firmemente por el alto riesgo de que siga operando los hilos del cártel desde el encierro, y Cogan recomendó que se le brinde la atención adecuada; una prisión hospitalaria, y;

3) La revelación judicial que cambia el juego: Esto le da un giro total a la comentada intervención directa de alguna de las 16 agencias estadounidenses en territorio nacional, como lo aseguran varios periodistas especializados. La fiscalía neoyorquina confirmó que Joaquín Guzmán López admitió haber orquestado el secuestro de Zambada en suelo mexicano para entregarlo a EU aquella tarde del jueves 25 de julio de 2024, fecha que le marca tiempo al tiempo en la relación bilateral..

Keegan Hamilton, de Los Angeles Times comenta que tras la cadena perpetua, varios funcionarios de EU se abstuvieron de atribuirse el mérito de su captura; sostuvieron la narrativa oficial: Joaquín Guzmán hijo orquestó el secuestro en solitario; pero Joseph Nocella, fiscal federal para el Distrito Este de Nueva York, fue tajante: “Estados Unidos dejó perfectamente claro que no toleramos el secuestro y que él no recibiría ningún beneficio por nada de lo que hiciera en ese sentido”.

Un caso histórico que formalmente termina en Brooklyn, pero cuyas réplicas operativas y políticas apenas comienzan a medirse, como veremos más adelante.

El choque entre el gobierno de México y la DEA

Las autoridades de la DEA y el Departamento de Justicia han sido claras: para ellos, esto no es el fin, sino apenas el inicio. Tras confirmarse la condena, el director de la DEA, Terrance Cole, lanzó una advertencia frontal y lo hizo una vez concluido el juicio abreviado: la agencia va por todos, no solo contra los capos, sino contra los "funcionarios gubernamentales corruptos" que los protegen, sin importar cuán poderosos sean.

Cole recordó que, durante décadas, Zambada lideró el Cártel de Sinaloa —ahora señalado bajo la etiqueta de organización terrorista—, sembrando violencia, corrompiendo instituciones e inundando de fentanilo a su país. "Esto no es el final, es solo el comienzo", sentenció.

La respuesta de nuestra Presidenta de la República a esta advertencia no se hizo esperar. Fiel a la narrativa de la soberanía, reviró horas después desde Palacio Nacional señalando que la DEA tiene "muchísimo", "muchísimo"  trabajo en su propio territorio, exigiendo que limpien primero su casa y recordando casos vergonzosos, como aquel agente estadounidense (se refiere a  Nicholas Palmeri) exhibido en fiestas con abogados del narco. Además, insistió en el tema de las armas.

Este es un discurso que, sin duda, arranca el aplauso fácil en la arena política local. Sin embargo, la realidad operativa es otra. La DEA no es una policía de barrio, es una maquinaria diseñada para operar en el extranjero, con más de 80 oficinas en docenas de países.

Hoy, en nuestro país, caminan entre 50 y 62 de sus agentes acreditados. Forman parte de un contingente de alrededor de 250 elementos extranjeros que, si bien fueron severamente acotados tras la crisis diplomática de 2020, siguen estando aquí, realizando labores de inteligencia. Y eso, sin descartar a los agentes no acreditados que operan bajo el radar; un tema que cobra especial relevancia justo en estos momentos, en los que el Departamento de Estado da a conocer que México se ha convertido en la puerta trasera de un triángulo de espionaje geopolítico digno de la Guerra Fría, protagonizado por Moscú, La Habana y Washington (véase el informe Cuba: La capital del comunismo del siglo XXI).

https://www.state.gov/translations/spanish/cuba-la-capital-del-comunismo-en-el-siglo-xxi

Este tenso tablero —cuyas primeras alertas documentamos desde la polémica del sistema espacial Glonass en 2022 a través de mi columna «¿Espionaje de Moscú a través del Glonass?» en La Silla Rota y en los micrófonos con el recordado Ricardo Rocha— confirma una terca realidad: nuestras calles y embajadas operan hoy como trincheras activas en una guerra silenciosa de información que apenas comienza a destapar sus verdaderas dimensiones.

¿Y dónde está el dinero? 

La cifra marea a cualquiera: 15 mil millones de dólares. Ese es el tamaño de la sombra financiera ligada a Ismael Zambada, y el trofeo que hoy desata una compleja cacería binacional.

Como parte del acuerdo, Zambada aceptó este castigo y está obligado a asistir al gobierno de EU para concretar cualquier transferencia. Y aquí entra el factor humano, el peso de la sangre. Zambada reconoció ante la Corte que tiene 16 hijos, con edades que oscilan entre los 6 y los 55 años. La orden de Cogan es implacable: se extiende a los bienes que cualquiera de ellos pudiera heredar, manteniendo su vigencia incluso frente a un escenario de bancarrota.

Sin embargo, la realidad choca de frente con la burocracia transnacional. Hasta ahora no se han detectado bienes ni cuentas a nombre de Zambada en territorio estadounidense. El verdadero imperio late en México, lejos del alcance inmediato de Washington, y no está claro cómo podrían transferirse esos recursos sin el laberíntico consentimiento de las autoridades mexicanas.

Para entender el peso real de esta sentencia, es inevitable mirar por el retrovisor. El 17 de julio de 2019, el mismo juez Cogan, al dictar la cadena perpetua contra Joaquín Guzmán, agregó un decomiso por 12 mil 600 millones de dólares. ¿El resultado financiero de aquel histórico juicio? Nunca han podido recuperar un solo peso. Todo indica que, con Zambada y la cacería de la herencia de sus 16 hijos, la historia corre el riesgo de ser exactamente la misma: un triunfo judicial de papel en la corte y un espejismo inalcanzable en las bóvedas.

La cacería de cuello blanco y el cerco político

Pero quizá Washington tenga otros datos. Rescatar esos 15 mil millones no implica buscar dinero bajo los colchones de la sierra, sino desarticular la red financiera profunda. El objetivo ya no viste botas y sombrero, sino traje y corbata: empresarios, prestanombres, lavadores de activos y, sobre todo, narcopolíticos, como afirma Cole, director de la DEA.

Frente a este panorama, desde el atril de la mañanera, la presidenta Sheinbaum marcó la postura del gobierno mexicano buscando no quedarse como simples espectadores ante el botín.

— “¿Buscará México parte del dinero decomisado para resarcir el daño?”, le cuestionó la prensa. 

— “Vamos a ver con la Fiscalía, normalmente se hace —atajó la mandataria—. No quiere decir que lo hayan decomisado, quiere decir que es parte de la resolución... ya le pediríamos a la fiscal que informara”.

No obstante, cuando se le cuestionó directamente sobre la brutalidad de la sentencia de cadena perpetua en sí misma, la reacción oficial fue notoriamente gélida, parca: 

— “No hay una opinión personal sobre eso”. Es lo que es —sentenció Sheinbaum.

La prensa, buscando rascar en la narrativa, le insistió sobre el inusual llamado de Zambada a los jóvenes para alejarse del crimen organizado. 

—Bueno, obviamente viniendo de quien viene, pues es difícil citarlo, ¿verdad?”, respondió, desestimando la autoridad moral del capo, pero aprovechando el viaje para validar su propia estrategia. “Pero es el trabajo que estamos nosotros haciendo desde el principio, la atención a las causas”, subrayó.

Y entonces, con la agilidad de quien busca salir rápido de un terreno pantanoso, la presidenta dio un manotazo en la mesa virtual para cambiar la conversación hacia su blanco predilecto.

— “Fíjense la tragedia de la guerra contra el narco... y voy a decir todo lo que tenga que decir. Por cierto, hablando de la guerra contra el narco, ¿por qué no pones las publicaciones de Calderón del 2017?” /con el tema Ruffo)

Un cambio de tema de manual. El caso Zambada cerró su capítulo en Brooklyn, pero en Palacio Nacional, el guion sigue anclado en el pasado. 

Hacia el final de la mañanera del martes 21 de julio, el ambiente abordó una tensión ineludible. Sobre la mesa estaba la reciente publicación de Keegan Hamilton en Los Angeles Times, donde fuentes revelan que las autoridades estadounidenses presionaron a Joaquín Guzmán hijo para forzar su entrega; un contraste abismal frente al discurso oficial de la Casa Blanca, que negó cualquier participación en el operativo.

— "¿A ustedes ya les respondió Estados Unidos si el FBI estuvo involucrado aquí en México?", le lanzaron a la presidenta.

Sin titubeos, Sheinbaum evidenció la incongruencia del país vecino:

— “No, pero es como obvio, ¿no? Porque ¿por qué muestran un avión en una feria* como si fuera (…) un operativo de ellos, cuando la versión oficial es que ellos no participaron? Es una contradicción”.

“Esa misma contradicción”, subrayó la presidenta, “es la que terminó por detonar un conflicto interno dentro de un grupo delincuencial”.

Desde la tribuna presidencial, Sheinbaum ha decidido creerle al periodista Luis Chaparro, reportero de la web Pie de Página, y desdeñar la versión oficial, incluyendo la del ex embajador Ken Salazar

¡Para la historia inmediata!

* El avión se exhibe en el War Eagles Air Museum en el Aeropuerto Internacional del Condado de Doña Ana en Santa Teresa, Nuevo México.

PD: De Miraflores al banquillo en Manhattan. Vestido de presidiario y escoltado por agentes federales, Nicolás Maduro ya tiene fecha de juicio: 1 de junio de 2027. Atrás quedó la intocabilidad. Hoy enfrenta graves cargos por narcoterrorismo y la sombra de una cadena perpetua. Su defensa se aferra a la "inmunidad de jefe de Estado", pero la cuenta regresiva de la justicia, implacable, ya comenzó.

PD2.-  De la revolución Sandinista a la dictadura de partido único. Ortega y Murillo sentencian el fin de las elecciones. Un "muro legal" para instaurar una dinastía peor que la de Cuba, muy parecida a la de Corea del Norte; pero el secretario Marco Rubio advierte: EU no se quedará de brazos cruzados. No es fuerza, es la autopsia de una revolución devorada por uno de sus caudillos. Patético.

@fredalvarez


No hay comentarios.:

"Esto no es el final, es solo el comienzo": DEA/ Fred Alvarez

DEA CONTRA LOS CAPOS "Esto no es el final, es solo el comienzo": DEA Tras confirmarse la condena a “El Mayo” Zambada, el director ...