Cónclave en la Condesa; ¿fuego amigo?
Por Fred Alvarez Palafox
Mientras el país se resquebrajaba entre detenciones clave y la sombra de la extradición acechando a gobernadores, el verdadero poder despachaba desde la exclusividad de un laboratorio gastronómico en la colonia Condesa.
La noche del 24 de agosto, el restaurante Magazzino se convirtió en el escenario de un cónclave que desmorona, copa a copa, el desgastado mito de la austeridad republicana. Afuera, media docena de camionetas repletas de guardaespaldas custodiaban la calle Pachuca; adentro, el humo de los puros y las botellas de Sassicaia de veinticuatro mil pesos amenizaban una velada de más de cinco horas.
Los protagonistas de esta mesa reservada no eran funcionarios rindiendo cuentas al pueblo. Eran Andy y Gonzalo López Beltrán, acompañados por su sombra operativa, Daniel Asaf, el mismo diputado y exjefe de Ayudantía que facturaba noches de lujo en Tokio mientras el discurso oficial pregonaba pobreza franciscana.