Nada es casual...
Eran las 9:46 de la mañana de este viernes cuando una notificación en X marcó el inicio del nuevo acto en Sinaloa. Rubén Rocha Moya volvía al ruedo. Tras una larga pausa que comenzó con aquella licencia del 1 de mayo, el gobernador anunció su regreso al tercer piso del Palacio de Gobierno, ,dejando claro un mensaje: su mandato tiene fecha de caducidad hasta el 31 de octubre de 2027, y no antes.
El anuncio no fue un mero trámite administrativo. Llegó envuelto en un discurso de resistencia. Rocha Moya aseguró que estos meses le sirvieron para enfrentar lo que llamó "falsas acusaciones" sin pruebas, orquestadas por una oficina del gobierno de Estados Unidos. Habló de motivaciones políticas, de la "ultraderecha" y de un intento de lesionar la soberanía nacional. Una narrativa épica de defensa frente al asedio extranjero.
Pero en la crónica del poder, el texto siempre viene acompañado de un subtexto, y los tiempos suelen hablar mucho más fuerte que las palabras.
¿Cómo la ven? El detalle que define la escena de hoy es la precisión suiza del reloj político. El retorno de Rocha Moya ocurre justo unas horas después de que las puertas del Altiplano se abrieron para Fausto Corrales Rodríguez.
En la política, los guiones rara vez se escriben al azar. Los telones caen para unos justo cuando se levantan para otros.
Nada es casual.
El regreso inminente se lo comenté el pasado 14 de julio en una entrevista a Ivonne Melgar en Imagen..https://www.imagenradio.com.mx/.../regreso-rocha-moya…
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De la insignia naval a los muros del Altiplano..
La mañana de este viernes, mientras nuestra capital apenas desperezaba bajo la luz cobriza del amanecer, el asfalto del Aeropuerto Internacional atestiguó el epílogo de una historia de poder. Aterrizó un vuelo que marca el fin de una era para un alto mando militar: el Contralmirante Fernando Farías Laguna.
No descendió entre saludos marciales. No hubo escoltas de honor. Bajó bajo la severa custodia de la FGR, expulsado de Argentina y despojado definitivamente del amparo que otorga la investidura.
El trayecto desde el cono sur, con todo y su escala técnica en Colombia, debió ser un viaje directo hacia su propia tormenta. El hombre que alguna vez juró lealtad a la bandera, regresaba señalado de orquestar una compleja red de contrabando de combustible; ese mercado negro que drena las venas de nuestro país y que, presuntamente, encontró en su red de contactos una vía de dispersión silenciosa y altamente lucrativa.
El protocolo fue frío. Tras el examen del médico legista —el instante exacto donde se consuma la transición de servidor público intocable a hombre sometido a la justicia terrenal— inició su camino hacia el penal de máxima seguridad del Altiplano. Allá, confinado tras el concreto, muy lejos de la inmensidad del mar, aguardará al juez.
Pero detengámonos en la narrativa oficial, porque ahí están las verdaderas preguntas.
Ayer, en un videomensaje, la fiscal Ernestina Godoy presumió la expulsión como un triunfo de inteligencia coordinada entre la FGR, Marina, Seguridad y Relaciones Exteriores. Y agregó un detalle que no podemos dejar pasar: agradeció la colaboración de las autoridades de los Estados Unidos y de Argentina.
Preguntamos, de manera puntual y directa: ¿Cómo colaboró Washington en este asunto? ¿Acaso participó el FBI? ¿Metió la mano la DEA? Sería muy sano para la República que nos dijeran qué papel juega Estados Unidos en la captura de un marino mexicano acusado de huachicol.
Además, las cosas cambiaron de golpe ayer.. Detenido en Buenos Aires desde el 23 de abril por una ficha roja de Interpol, el proceso amenazaba con empantanarse. De pronto, vimos un giro táctico: el Estado mexicano desistió de la extradición para forzar una deportación inmediata. ¿El objetivo? Acelerar el reloj. La estrategia funcionó, pero nos deja una duda razonable: ¿Por qué tanta urgencia?
Para rematar, un detalle que ofende al Estado de Derecho: en todo el discurso de la fiscal Godoy, fue de llamar la atención la absoluta ausencia de la presunción de inocencia. "Donde haya crimen, habrá consecuencias", sentenció. Pareciera que la condena ya está dictada desde un escritorio, olvidando que la justicia, la verdadera justicia, se prueba en los tribunales y no en los videomensajes.
Y mientras este sismo sacude las estructuras de seguridad, en Palacio Nacional el silencio será la respuesta del día. Hoy la Presidenta no emitirá posicionamiento alguno sobre el tema. Desde muy temprano, Claudia Sheinbaum informó a través de sus redes que amaneció con una fuerte gripe, tos y fiebre. "Los médicos me han recomendado reposo", escribió, delegando la conferencia matutina a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para hablar de descubrimientos arqueológicos.
Un contraste por demás irónico: mientras el gobierno se dedica a desenterrar el pasado, el presente les explota en las puertas del Altiplano.
Por cierto, la Secretaría de Marina ya marcó su distancia. En un mensaje que omitió los nombres y rangos de los hermanos Farías Laguna, la dependencia aclaró que quienes hoy están bajo investigación no representan el honor ni la lealtad de sus elementos. El operativo contra el contralmirante fue justificado como parte de la limpieza interna iniciada en septiembre de 2025 contra la corrupción y la impunidad.
PD. El epílogo se escribió en el cono sur, a las 7:04 horas de este viernes. Alejandra Monteoliva, Secretaria de Seguridad en Argentina, publicó un video de 45 segundos con un mensaje que no deja espacio a diplomacias:
EXPULSAMOS A FERNANDO FARÍAS LAGUNA
Este delincuente mexicano solicitó asilo en Argentina para evitar que lo mandaran de vuelta a su país.
Gracias a un decreto del Presidente Milei, se lo rechazamos.
Lo encontramos. Lo detuvimos. Y ya lo expulsamos.
Argentina no es refugio de delincuentes.
El que las hace, las paga."
¡Bolas!
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La pieza suelta del caso Zambada-Cuén, confinada al silencio
Fausto Corrales Rodríguez pasó de caminar tranquilamente al mediodía por la exclusividad de Miyana en Polanco, a enfrentar la frialdad del concreto en el penal de máxima seguridad del Altiplano. Era de esperarse; en este ajedrez, las piezas que conocen los secretos del tablero son las primeras en ser neutralizadas.
Ayer, la FGR logró una victoria táctica: convenció al juez de control Mario Elizondo Martínez —en audiencia privada— de imponerle prisión preventiva justificada por riesgo de fuga. Un movimiento audaz si consideramos que los delitos que se le imputan —encubrimiento de homicidio y falsedad en declaraciones— no ameritan esta medida de oficio.
Pero el detalle que no podemos dejar pasar en esta crónica judicial es el cerrojo en la puerta. A petición de la Fiscalía, y con el sospechoso acuerdo de la defensa, el juzgador del Centro de Justicia Penal Federal en Almoloya de Juárez declaró cerrada la diligencia a los medios de comunicación bajo el siempre conveniente y opaco manto de la "seguridad nacional". Una opacidad que, por cierto, ya se está haciendo costumbre entre los representantes de la FGR.
¿Qué compromete tanto al Estado? ¿Qué secretos guarda el hombre que acompañó a Héctor Melesio Cuén a su cita final con "El Mayo" Zambada en Huertos del Pedregal aquel 25 de julio?
No olvidemos que Corrales es el testigo clave que validó ante las autoridades locales el infame montaje del asalto en la gasolinera; el mismo video que la entonces Fiscalía de Sinaloa intentó vendernos como verdad histórica y que terminó colapsando semanas después.
El próximo lunes a las 10:00 de la mañana se definirá si es vinculado a proceso, pero el mensaje ya está dado: el aparato de justicia necesita controlar herméticamente la narrativa. Mientras tanto, la verdad sobre lo que realmente ocurrió aquella tarde en Culiacán sigue atrapada entre el silencio institucional y las rejas del Estado de México.
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Las columnas políticas hoy, viernes 21 de agosto de 2026
Templo Mayor/ REFORMA
MUCHO RUIDO generó en Tabasco el fallido operativo para detener al alcalde de Paraíso, el emecista Alfonso Baca Sevilla. En el partido naranja acusan al gobernador morenista, Javier May, de una supuesta persecución política en contra del edil a quien, dicen, traían entre ojos por haber roto con la 4T.
BACA siguió a Andrés Manuel López Obrador desde sus años en el PRD hasta el 2024 y en 2021 fue candidato de Fuerza por México, partido satélite de Morena fundado por el líder de la CATEM y actual diputado federal guinda, Pedro Haces Barba. Nada más que, cuando hace dos años Baca buscó la candidatura en Paraíso como morenista, no ganó la "encuesta" interna y, por ello, se cambió a MC... y triunfó en la elección.
QUIENES conocen la situación en Tabasco dicen que, sin meter las manos al fuego por el edil acusado de enriquecimiento ilícito por la FGR, sí se les hace raro que hayan ido por él primero... cuando no es el único alcalde sospechoso de malos manejos, ni es el único político tabasqueño con pesados asegunes.
VAYAN sacando los destapadores, que la próxima semana el PAN comenzará a revelar los nombres de sus "Coordinadores por la defensa de la patria, la familia y la libertad", sus candidatos a gobernadores para el 2027, pues. Los tres primeros destapes ocurrirán el jueves que entra en Baja California Sur, donde se dará a conocer a quienes representarán al panismo en esa entidad, en Chihuahua y en Tlaxcala.
EN TANTO, en Morena los tiempos están determinados por otras circunstancias, pues los próximos 15 días toda la 4T estará concentrada en los mensajes del Segundo Informe presidencial y no quieren distraer a la clientela con otros asuntos. Por ello, a pesar de que andan en pleno levantamiento de sus encuestas en las 17 entidades que renovarán gubernatura, el destape de los contendientes guindas puede irse incluso hasta octubre, por lo que ya les mandaron decir que la cosa es calmada.
SI ALGUIEN en el gobierno le prometió a Mónica Soto un cargo público para que no se preocupara por su futuro si renunciaba como magistrada electoral, seguro no leyó las normas electorales.
AUNQUE a Soto ya la andan candidateando para un consulado -dicen que el de Houston- el artículo 18 de la Ley de Delitos Electorales prohíbe a los ex magistrados ser designados para ocupar cargos por integrantes de los poderes Ejecutivo y Legislativo cuya elección les haya tocado calificar.
ESA PROHIBICIÓN dura dos años a partir de que terminen su encargo, así es que la magistrada, que no ha explicado aún cual fue la "causa grave" que motivó su renuncia, tendrá que esperar sentada en la banca para poder tener chamba en ese generoso patrón llamado gobierno.
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“Operación Relleno” en la conferencia de Luisa María
Bajo Reserva/El Universal
Nos cuentan que lo que va de mal en peor es la conferencia vespertina de los miércoles, de Luisa María Alcalde, consejera jurídica de Presidencia. Nos recuerdan que entre los “grandes hits” de ese espacio llamado “Derecho de Réplica” estuvo el de la lista negra de medios y periodistas críticos del gobierno, y ahora cada vez menos medios acuden a escuchar a la funcionaria. Hasta los youtuberos afines al gobierno han dejado de ir. Ante ello, el miércoles, para que no se viera vacío el salón Tesorería de Palacio Nacional el equipo de Presidencia decidió sentar entre los asistentes a funcionarios de Comunicación Social, para llenar huecos. ¿Será la Operación Relleno el nuevo hit de doña Luisa María?
¿Meten a Ricardo Anaya en la lista de Alito?
A quien desde el oficialismo le están aventando el reflector, nos comentan, es al coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya. En la más reciente conferencia de prensa de la líder de Morena, Ariadna Montiel, se exhibieron videos y documentos para recordar las acusaciones de que el panista presuntamente recibió sobornos para apoyar la reforma energética de Enrique Peña Nieto y nos hacen ver que mientras Estados Unidos aprieta a morenistas acusados de andar en malos pasos, los guindas hacen lo mismo con opositores. Ahí están Ernesto Ruffo y Ángel Aguirre guardados en El Altiplano; el líder del PRI, Alejandro Moreno, ya bajo amenaza de juicio de procedencia y ahora, al parecer, el calorcito va para don Ricardo, quien, por cierto, se ausentó esta semana de la sesión de la Comisión Permanente. ¿Precaución?
Dos años después, inauguran el Archivo Agrario
Después de dos años de retrasos, sobrecosto millonario y señalamientos de irregularidades, la presidenta Claudia Sheinbaum inaugurará este sábado el Archivo General Agrario, en Avenida Juárez 92, en la Ciudad de México. La construcción comenzó en 2023 y su conclusión se prolongó más de lo previsto, tanto que el expresidente López Obrador se quedó con las ganas de cortar el listón, mientras se acumulaban informaciones sobre el incremento del costo de la obra y posibles daños al erario. Ahora que por fin se inaugure el edificio color guinda iniciado durante la gestión de Román Meyer al frente de la Sedatu, lo que falta es que también lleguen las explicaciones sobre los retrasos y, sobre todo, los recursos ejercidos.
Recortes a sindicalizados en San Lázaro
En estas páginas le informamos sobre el crecimiento del aparato burocrático en la Cámara de Diputados, que llegó a 7 mil 501 plazas en la actual legislatura, con un impacto al erario que supera los 5 mil millones de pesos. Ahora, nos platican, el secretario general de la Cámara Baja, Mauricio Farah, reconoció que el gasto institucional, en efecto, creció de forma desmedida, aunque los culpables, según afirma el funcionario federal, son el sindicato y los jubilados. Don Mauricio sostiene que los recursos de los agremiados crecieron a un ritmo exponencial, 2.5 veces más rápido que el presupuesto general entre 2012 y 2025, por lo que se realizó un recorte a los apoyos extraordinarios de los agremiados. Y es probable, nos adelantan, que vengan más recortes.
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Los elogios a Omar en B AS.
Estrictamente Personal
Elogios de media luna/Raymundo Riva Palacio
El Financiero, agosto 21, 2026 | 3:22 hrs
Omar García Harfuch regresará de Buenos Aires, donde asistió a una cumbre sobre las drogas convocada por la DEA, con una estrella en la frente y una diana en la espalda. Al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana le fue bien, pero el aterrizaje en México no le será tan favorable luego del elogio superlativo que recibió del jefe de la DEA, Terry Cole, por su compromiso en el combate al crimen organizado. La presidenta Claudia Sheinbaum, que tiene en García Harfuch a su colaborador más confiable, visibilizó esa díada el miércoles en la mañanera quejándose del “doble discurso” de Cole, de reconocimiento al trabajo del secretario pero sin dejar de vincular a Morena con los cárteles de las drogas.
Fue la segunda vez en menos de 15 días que Cole hizo un reconocimiento público de García Harfuch, al confirmarlo como un funcionario mexicano confiable en la lucha que comparten, subrayando de esa manera las sospechas que tienen con un creciente abanico de políticos de Morena que están siendo investigados en Washington. Este trato diferenciado con él tendría que ser un buen mensaje para la presidenta, cuyos enlaces con Washington se han debilitado, al tener todavía un puente sólido de comunicación con el gobierno de Donald Trump, pero no tiene ese efecto natural. No lo puede ser del todo porque expone la contradicción en Palacio: si García Harfuch está haciendo bien su trabajo y no hay procesos abiertos contra morenos sospechosos de vínculos criminales, ¿a quién le recae la responsabilidad?
García Harfuch, el secretario de Estado mejor evaluado en la opinión pública, ha sido fuente de envidias y catalizador de rencores. Las palabras de Cole debieron haber tenido un efecto adverso en el secretario de la Defensa, el general Ricardo Trevilla, que tiene una guerra sorda en el gabinete contra su colega, a quien no deja de intrigar. También en el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, que de acuerdo con funcionarios mexicanos, ha ido perdiendo acceso en Estados Unidos, y que durante más de siete años se sintió el dueño de las llaves que abren Washington.
Al mismo tiempo, García Harfuch enfrenta una oposición que no puede controlar la presidenta, la del ala radical de la ‘4T’, que ha tenido una oposición activa y abierta desde que se le cruzaron en 2024 para impedir que se quedara con la candidatura a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, que deseaba Sheinbaum como plataforma para la candidatura presidencial para el 2030, como lo fue con ella y con Andrés Manuel López Obrador. Las palabras de Cole son combustible para sus críticas, expresadas por voceros del ala radical en las últimas semanas, señalando que ha sido muy condescendiente con los estadounidenses.
Las palabras de Cole, para este sector de radicales que responde a los odios de López Obrador contra la DEA y contra García Harfuch, que siempre se le ha atorado, tienen también otro significado en el campo de la política realista, y puede verse como una advertencia, quizás involuntaria, a los radicales: los enemigos de él son nuestros enemigos. Cuidan al secretario porque en el combate al crimen organizado también está cortando apoyos y rompiendo alianzas oscuras con figuras de Morena que han hecho del dinero ilegal la fuente de su poder. La embestida que se ha dado en las últimas semanas contra el Cártel Jalisco Nueva Generación es parte de esa confluencia de intereses que riega la narcopolítica, al estar vinculados figuras importantes de la ‘4T’, con esa organización que en la actualidad es considerada la mayor amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos.
Cole no es alguien a quien los enemigos de García Harfuch deben dejar de oír. Probablemente es el funcionario de mayor rango en la administración Trump que mejor conoce a México, y tiene un diferendo profundo con López Obrador. Cole fue director regional interino de la DEA para México, Canadá y América Central, cuando una investigación de esa agencia llevó a la detención del general Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa en Los Ángeles, por su presunta vinculación con el cártel de los hermanos Beltrán Leyva.
Presiones y amenazas del entonces presidente López Obrador, utilizando a la migración –el gran tema electoral de ese momento en Estados Unidos– como arma política, forzaron al primer gobierno de Donald Trump en permitir su regreso a México y congelar las acusaciones en Brooklyn, a cambio que lo investigaran en este país y lo procesaran. En 72 horas, la Fiscalía General lo exoneró, causando una enorme molestia en el gobierno estadounidense, particularmente en la DEA.
Molestos en sus oficinas en la Ciudad de México, Cole y un grupo de agentes de la DEA elaboraron la primera lista de 35 nombres de políticos vinculados con los cárteles de las drogas, pero en Washington no hicieron nada. Las consideraciones políticas en ese momento así convenían a Trump. Cole, que renunció a la DEA en frustración por la inacción de su gobierno, declaró en ese entonces al portal trumpista Breitbart News: “Los cárteles mexicanos trabajan mano a mano con funcionarios corruptos mexicanos en todos los niveles. Si el contribuyente promedio tuviera un conocimiento básico de cómo esos grupos trabajan coordinados, se enfermarían”. Cinco años después, las condiciones cambiaron diametralmente y Trump lo nombró jefe de la DEA.
Las palabras de Cole fueron un certificado de confianza de su gobierno para García Harfuch, extensivo por definición a la presidenta Sheinbaum, confirmando que está jugando el papel de interlocutor primo que fue Luis Videgaray en el gobierno de Enrique Peña Nieto y Ebrard en el de López Obrador. Ninguno de ellos, sin embargo, enfrentó condiciones como las que existen actualmente en la relación bilateral, ni un gabinete homogéneo de halcones.
No hay quejas contra García Harfuch en Washington, con quien han trabajado en asuntos vitales para los estadounidenses. La falta de acciones en contra de políticos de Morena presuntamente vinculados con el crimen organizado no pasa por la correa del secretario, sino de la presidenta. Este es el gran punto de conflicto actualmente en la relación bilateral, pero no tiene un fondo de seguridad, sino político, lo que no deja bajo resguardo a García Harfuch, sino lo coloca en una situación todavía más delicada, porque coincide que a quienes quiere Estados Unidos que se procese son parte del grupo radical que le quiere cortar las alas.
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La patria del extranjero
Juan Villoro EN REFORMA
Reforma, 21 agosto 2026;
El viaje de la Tierra alrededor del sol inventó los cumpleaños. No todos valen lo mismo; nuestros diez dedos le han dado prestigio al sistema decimal y nada se compara a sumar décadas.
A contrapelo de la costumbre de festejarse a sí mismo, Néstor García Canclini celebra sus cincuenta años en México; no pone el acento en su biografía, sino en el territorio que le permitió ejercerla.
El antropólogo de la cultura llegó a nuestro país en 1976, huyendo de la dictadura militar argentina. La persecución intelectual había llegado a tal nivel que la gente quemaba la zona izquierdista de su biblioteca para sobrevivir a un allanamiento.
En México se incorporó al dream team de profesores latinoamericanos que transformaron nuestras ciencias sociales. Desde un principio, reveló su amplitud de miras; escribió un libro sobre Julio Cortázar al tiempo que se interesaba en la producción de artesanías y el contexto que las hacía posibles. Posteriormente, estudió los procesos culturales en un doble registro, el de los creadores y el de los públicos. Sus investigaciones de campo sobre los hábitos de los espectadores han sido tan relevantes como sus contribuciones teóricas. Si Umberto Eco estableció dos posturas extremas ante la cultura, la de los apocalípticos que sólo aceptan lo sublime y la de los integrados que no discriminan en materia de calidad, él se adentró en la zona donde lo culto y lo popular se confrontan y determinan. Este empeño dio lugar a una de las obras más citadas del idioma: Culturas híbridas.
En uno de sus libros más personales, El mundo entero como un lugar extraño, se ocupa de la era digital, que permite estar lejos sin salir de casa, y del papel de los migrantes para traducir culturas. Todos somos nómadas. Todos somos mestizos.
Estudiar los flujos de la comunicación implica estudiar el efecto articulador que las tecnologías tienen en un mundo desigual. A ese esfuerzo pertenecen ensayos precursores como La globalización imaginada y Ciudadanos reemplazados por algoritmos, que rompieron el asentado tabú de separar la cultura latinoamericana de los procesos multinacionales. De manera elocuente, en Lectores, espectadores e internautas, libro de 2007, advierte: "El nacionalismo como defensa frente al imperialismo, nubló hace cuatro décadas la comprensión de cómo se remodelaban mundialmente los procesos culturales al industrializarse". Los signos cruzan fronteras y aduanas, tanto territoriales como de lo real a lo digital (el espacio vertiginoso donde se inauguran cerca de treinta millones de sitios al año).
Para García Canclini, el principal asombro de nuestro tiempo proviene de la diversificación; sin embargo, la multiplicidad de opciones tiene límites. La dispersión de contenidos se somete a una progresiva concentración del poder cultural. Los consorcios editoriales absorben los proyectos independientes, las majors de la industria del disco eliminan a sus competidoras, los periódicos son comprados por grupos mediáticos y las productoras dependen de empresas que desafían la ley de monopolios.
Por su parte, los algoritmos buscan convertir a los usuarios en consumidores, simplificando y reiterando ofertas. En esta dinámica, la sorpresa se convierte en una forma de la ansiedad.
Entender un mundo en el que sobran estímulos y faltan claves representa una aventura radical. Por ello, el antropólogo afirma: "Hacer transdisciplina es una tarea política". Quien establece un vínculo altera la percepción habitual del entorno.
De manera incesante, García Canclini ha puesto en práctica la antropología de la atención: nada escapa a su mirada. En La sociedad sin relato se ocupa del arte contemporáneo, cuyos códigos valorativos están por definirse, y en el Programa de Estudios sobre Cultura Urbana, que dirige en la UAM-Iztapalapa, explora los rituales del caos capitalino.
Marcado por la curiosidad, se ha hecho una pregunta esencial: ¿qué significa ser extranjero? La gran transformación del exiliado consiste en pasar de la extranjería forzada a la emancipatoria: la diferencia permite pensar sin ataduras. Es lo que Néstor García Canclini ha hecho entre nosotros.
Durante cincuenta años, el estudioso de las culturas híbridas ha encarnado la condición de "argenmex". Sin perder sus raíces ni su pasión por Estudiantes de La Plata, ha demostrado que venir de lejos puede ser una manera excepcional de ser mexicano.
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Mi reino por una visa/René Delgado
Sobreaviso
El Financiero, agosto 21, 2026
Impresiona la desmesura, pero más inquieta la decisión de reducir la soberanía nacional al nombre y apellido de un cuadro político que, aun cuando se considere heredero de una causa y un movimiento –si tal legado se puede escriturar–, no ha acreditado tal merecimiento ni la verticalidad de su conducta.
No sorprende que Andrés López Beltrán se conciba como encarnación de la soberanía y víctima de una embestida por el retiro de su visa estadounidense. Sí asombra que, en respaldo –más lenguaraz que sustancial– de ese personaje, acudan el gobierno y Morena, como si no supieran que el golpe y la sobadita, la política del palo y la zanahoria del gobierno estadounidense es la herramienta empleada para amagar y generar miedo e incertidumbre a fin de imponer designios y caprichos.
La decisión del oficialismo de apoyar y consecuentar al hijo del líder no habla sólo de solidaridad, sino también de debilidad… de la disposición del gobierno y su partido de jugarse el sexenio, con el país en medio, por una visa. Si hay certeza de la impecabilidad de Andrés López Beltrán, no sobraría pedir al Instituto Nacional Electoral verificar la integridad de la candidatura del vástago, a fin de cuentas, recurso legislativo establecido a iniciativa de la jefa del Ejecutivo y aprobado por Morena y sus aliados.
Con el aval del INE y la certificación de las dependencias de seguridad e inteligencia nacionales, capaz y el gobierno estadounidense le pide disculpas al albacea de la llamada cuarta transformación y le repone la visa.
Ante la carta suscrita –a saber, si escrita– por Andrés López Beltrán donde participa del retiro de su visa estadounidense, la reacción presidencial y partidista es, pese a su apariencia, ambigua y lejos está de perfilar una estrategia.
Esa reacción acusa un sesgo político e injerencista en la decisión estadounidense, pero evita ahondar el conflicto con el gobierno vecino. Radicaliza el discurso, pero no llama a la acción o la movilización. Manifiesta respaldo al hijo afectado en aras de satisfacer al padre preocupado. Hace malabares con los conceptos del asunto personal y el asunto nacional. Busca no exacerbar la presión extrínseca sin verse asfixiada por la intrínseca. Recela de la siguiente y posible actitud de Donald Trump y de Andrés Manuel López Obrador frente al enredo. Ensaya balancear su postura y cumplir con ambos personajes sin irritarlos o correr peligros demás. La equivocidad y teatralidad de esa reacción hace pensar más en debilidad que en firmeza y, por momentos, en una cuestión de sobrevivencia política.
A casi dos años del relevo en el poder presidencial, la mandataria no acaba de asumirlo ni ejercerlo a plenitud, aun habiendo culminado con su concentración. Más allá de compartir los ideales y el proyecto de nación impulsado por Andrés Manuel López Obrador, el peso y la sombra del liderazgo de éste limitan su margen de maniobra, sofocan con frecuencia su acción y borran su sello. El mismo hecho de que la presidenta se refiera a su antecesor como presidente y no como expresidente revela no sólo profundo respeto, sino también fuerte sujeción. No ha logrado abrirse un espacio, sin que ello suponga romper. Por algo se sigue hablando de lopezobradorismo sin que aparezca la idea del claudismo ni se tenga claridad de cuáles integrantes del gabinete y otros polos de poder respondan estrictamente a ella.
Algo no muy distinto ocurre en el partido, las y los dirigentes que han desfilado al frente de él no han conseguido armar una estructura de autogobierno, establecer reglas del juego interno ni mostrar su propia personalidad política. En el mejor de los casos, dicho sin ánimo peyorativo, juegan un rol de administración o intermediación cuando no de apagafuegos.
Todo ello habla de debilidad que, conjugada con el desmantelamiento del Estado, deja con pocos mecanismos, palancas y resortes defensivos al país, cuya soberanía no lleva por nombre y apellido el Andrés López Beltrán y cuya nación no se circunscribe a los simpatizantes y militantes de un movimiento.
En todo esto llaman la atención dos ingredientes más.
Uno. Si habiendo sido operador de su padre, militante y dirigente de Morena y ahora virtual candidato a diputado de ese partido y diciéndose una persona que guía su vida con ideales, principios y honestidad, Andrés López Beltrán tuvo la deferencia de prevenir a la presidenta de la República y a la presidenta de su partido de la carta que subiría a sus redes. De ser así, sería interesante saber qué le dijeron la mandataria y la dirigente; de no ser así, puede concluirse que poco le importó al personaje colocar en un apuro al gobierno y su partido por un interés personal y exponer con bravuconadas al país.
Dos. En relación con el gobierno llaman la atención un par de cuestiones. Con poco margen de maniobra ante el gobierno de Estados Unidos, los radicales y los cuadros de Morena asociados al crimen, lejos de actuar donde tiene espacio, el gobierno impulsa asuntos que avivan la confrontación y la polarización, complicando aún más la coyuntura. Si la idea es encender focos de distracción, a ver si no se provoca un corto circuito fulminante. Asombra, asimismo, que el gobierno no reconozca que la animadversión o tempestad que hoy lo azota es, en cierta medida, la cosecha de los vientos que sembró desde el sexenio anterior.
Es hora de revisar la actuación.
Hasta hoy la reacción y decisión oficial de no indagar a presuntos socios políticos del crimen o la corrupción semeja más un envite que una estrategia.
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Farías Laguna en México: comienza la batalla judicial y mediática/Mario Maldonado
El Universal, | 21-08-26 |
Los elogios que en las últimas semanas han dedicado autoridades de Estados Unidos a los integrantes del gabinete de seguridad mexicano se tradujeron finalmente en respaldo operativo. La deportación desde Argentina de Fernando Farías Laguna, excontralmirante de la Marina acusado de encabezar una red de huachicol fiscal y marítimo, es la primera muestra concreta.
La participación del gobierno de Donald Trump en el proceso fue innegable. La Fiscalía General de la República agradeció públicamente la colaboración estadounidense. Sin embargo, la versión de la defensa de Farías Laguna, según la cual la administración de Javier Milei aceptó entregarlo únicamente por presiones de Washington, no corresponde plenamente con la forma en que se desarrolló el operativo.
Los abogados del imputado, Epigmenio Mendieta en México y Félix Helou en Argentina, buscaron cuestionar la legalidad del traslado y debilitar la credibilidad de las autoridades mexicanas antes de que comience la batalla judicial. La estrategia era previsible, aunque los hechos apuntan en otra dirección. Estados Unidos acompañó el caso desde las tareas de localización del exmando naval en Sudamérica, como parte de los mecanismos de cooperación en materia de seguridad.
Ayer adelantamos en este espacio que el seguimiento y la ubicación de Farías Laguna estuvieron a cargo del gabinete de Seguridad, encabezado por Omar García Harfuch, y puntualmente por la Secretaría de Marina, que lleva el almirante Raymundo Morales. Ambas contaron con el apoyo de la CIA para reconstruir la ruta del objetivo desde Florida, su paso por Colombia y su llegada a Argentina.
Desde el inicio, el caso fue compartido con las agencias estadounidenses como parte de los acuerdos de colaboración bilateral. Funcionarios del gobierno de Trump dieron seguimiento al operativo hasta que Farías Laguna abordó la aeronave enviada por la Marina para trasladarlo a México.
El caso se convirtió en un punto recurrente de las reuniones entre funcionarios de ambos países. La confirmación de que Farías Laguna se encontraba en Argentina elevó las suspicacias. La relación política entre Donald Trump y Javier Milei podía facilitar la coordinación y las autoridades mexicanas decidieron aprovechar esa interlocución.
También resultó oportuna la presencia esta semana en Buenos Aires del secretario Omar García Harfuch. Las filtraciones sobre la inminente deportación pusieron en riesgo el operativo, pues permitieron a la defensa activar recursos jurídicos para intentar impedirlo.
García Harfuch participó en una conferencia internacional sobre combate a las drogas, en la que coincidió con altos funcionarios estadounidenses. Aunque el traslado ya estaba autorizado con anticipación, la presencia en el sitio del secretario contribuyó a librar cualquier “bache”, al igual que la de los funcionarios estadounidenses.
Su llegada abre ahora una guerra judicial y mediática. La defensa intentará convertir el caso penal en un conflicto político, cuestionar la legalidad de su traslado y salpicar a funcionarios de los gobiernos mexicano y estadounidense. Veremos la capacidad del Estado mexicano para mantenerlo en la cárcel y, sobre todo, para dar con toda la estructura responsable del delito de huachicol fiscal.
Posdata 1
Fernando Farías Laguna permaneció 119 días bajo custodia de las autoridades argentinas. Fue detenido el 23 de abril en Buenos Aires, después de ingresar desde Colombia con un pasaporte guatemalteco apócrifo, y entregado a México el 20 de agosto mediante una expulsión administrativa. Durante casi cuatro meses estuvo recluido en el penal de máxima seguridad de Ezeiza, mientras promovía dos solicitudes de asilo y combatía tanto su extradición como su deportación. Ese periodo permitió al gobierno de Javier Milei conocer su ruta de escape, las identidades utilizadas, sus contactos y los argumentos con los que pretendía justificar una persecución política en México.
Antes de su entrega, agentes del FBI y un representante del gobierno estadounidense se reunieron con Farías Laguna en Ezeiza. Su abogado argentino, Félix Helou, confirmó el encuentro, pero reconoció que la defensa no estuvo presente y que desconoce lo que se habló. Fuentes vinculadas al operativo sostienen que también participaron representantes de inteligencia estadounidense. Hasta ahora no existe una versión pública sobre lo que dijo el excontralmirante, pero el interés de Estados Unidos difícilmente se limitó a convencerlo de aceptar su traslado. Farías conocía las rutas, empresas, aduanas, mandos navales y mecanismos financieros de una red que movía combustible entre Estados Unidos y México.
La defensa en México, encabezada por Epigmenio Mendieta, ya perfiló su estrategia. Buscará citar al exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, tío de los hermanos Farías Laguna, y colocar nuevamente en el expediente las menciones a Andrés Manuel López Beltrán que aparecen en declaraciones de testigos. Eso no acredita la responsabilidad de ninguno de los dos, pero anticipa el alcance político que intentarán dar al proceso. Farías Laguna podría presentarse no como jefe de la estructura criminal, sino como un mando que conoció, informó o actuó dentro de una cadena de decisiones superiores.
Lo que sigue no será únicamente una audiencia penal. La FGR deberá determinar cuánto está dispuesto a declarar Farías Laguna y si buscará algún beneficio a cambio de información. Si decide hablar y aportar documentos, nombres o rutas de dinero, el caso puede abrir una fractura dentro de la Marina y alcanzar a figuras del sexenio de Andrés Manuel López Obrador. El riesgo para la 4T no está solamente en lo que Farías diga ante un juez mexicano, sino en lo que pudo haber contado durante sus 119 días en Argentina y, especialmente, en aquella reunión con los estadounidenses.
Posdata 2
Aeroméxico y Delta obtuvieron un triunfo relevante en Estados Unidos. La Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito anuló la orden del Departamento de Transporte que pretendía terminar su acuerdo de colaboración conjunta y retirarles la inmunidad antimonopolio. La alianza, vigente desde hace casi una década, podrá seguir coordinando horarios, precios y capacidad en las rutas entre México y Estados Unidos. Delta, además, conserva una participación de 20% en la aerolínea mexicana.
Pero el comunicado de Aeroméxico cuenta solamente la parte conveniente. La Corte no concluyó que la alianza genere mayor competencia ni desestimó las preocupaciones antimonopolio. Determinó que el Departamento de Transporte actuó de manera “arbitraria y caprichosa” porque aplicó un análisis de mercado más limitado y criterios distintos a los utilizados en acuerdos similares. El gobierno estadounidense había calificado la sociedad como una “colusión legalizada” y calculado que ambas compañías concentran casi 60% de las operaciones en la terminal aérea de la Ciudad de México hacia y desde Estados Unidos.
Durante el segundo trimestre de 2026, Aeroméxico obtuvo ingresos récord por 1,500 millones de dólares, 12.6% más que un año antes, pero terminó con una pérdida neta de 57.7 millones de dólares, frente a la utilidad de 68 millones registrada en el mismo periodo de 2025. El Mundial tampoco produjo el auge esperado. En junio transportó 1.85 millones de pasajeros, 9% menos a tasa anual; el tráfico nacional cayó 13%, la demanda doméstica disminuyó 11.8% y el factor de ocupación bajó tres puntos, a 82.7%. La empresa estimó en 24 millones de dólares el impacto de la competencia futbolística sobre su negocio nacional.
La debilidad continuó después del torneo. En julio, Aeroméxico movilizó 2.15 millones de pasajeros, 6.1% menos que un año antes, y en los primeros siete meses acumuló una reducción de 2.7%, con una caída de 4.3% en el mercado nacional. La protección judicial del acuerdo con Delta es una victoria corporativa, pero no corrige la pérdida de pasajeros, la caída del negocio doméstico ni el regreso de la empresa a números rojos.
Posdata 3
El acuerdo preliminar que negocian Estados Unidos y Canadá encendió las alertas en el equipo mexicano encargado de la revisión del T-MEC. El gobierno de Trump está dispuesto a reducir de 50% a 25% los aranceles al acero y al aluminio canadienses, y de 25% a 15% los aplicados a sus automóviles. Si esas condiciones se confirman, México quedará en desventaja frente a su principal competidor dentro del mercado estadounidense.
El problema no es solamente arancelario, porque Canadá optó por negociar directamente con la administración de Donald Trump y obtuvo una ruta propia, mientras México apostaba por preservar una posición trilateral. El gobierno de Claudia Sheinbaum tendrá ahora que acelerar un acuerdo equivalente para evitar que inversiones y producción de acero, autopartes y vehículos migren hacia territorio canadiense.
En el sector automotriz pretende elevar de 75% a 82% el contenido regional exigido y establecer que al menos 50% del valor de cada vehículo sea de origen estadounidense. Para México, aceptar esas condiciones implicaría modificar de fondo el T-MEC y reducir la competitividad de plantas que durante décadas se integraron bajo una lógica norteamericana, no exclusivamente estadounidense.
La estrategia de Trump, de fragmentar el bloque para negociar por separado y extraer concesiones distintas de cada gobierno, está en marcha.
@MarioMal
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Farías: lo que no dice la FGR/Jorge Fernández Menéndez
Excelsior, 21 AGOSTO, 2026
La operación de la justicia en el país es difícil de entender y pareciera que es una constante búsqueda de equilibrios políticos imposibles de alcanzar. Ayer, el contraalmirante Fernando Farías Laguna fue expulsado de Argentina, debe haber llegada a las primera horas de este viernes a México y será llevado al penal del Altiplano, donde ya está detenido su hermano Manuel Roberto.
El texto que leyó la fiscal Ernestina Godoy sobre la expulsión no dice nada nuevo y está lleno de vacíos francamente preocupantes, e incluso incluye datos que no son verídicos. No es verdad que ante los datos que entregó la FGR se decidió la expulsión de Farías: en realidad eso obedeció a una evidente negociación política con las autoridades argentinas, donde participó la cancillería y en forma destacada el secretario Omar García Harfuch, “casualmente” de visita en Argentina y las propias autoridades estadounidenses (que también están investigando el caso) que estaban también en Buenos Aires.
El mecanismo utilizado, como no había pruebas suficientes, como las que exige México a Estados Unidos para el caso del gobernador Rocha Moya, fue desechar la solicitud de extradición (en una audiencia que se realizó ayer y que en principio estaba programada para el 27 de agosto) por falta de pruebas, tampoco otorgar el asilo político que solicitaba Farías y expulsarlo del país por la documentación que había utilizado para ingresar a Argentina: un pasaporte guatemalteco legal (alguien se lo proporcionó en el gobierno de ese país) donde había “indicios” de que se había modificado la foto. Evidentemente hubo una participación del gobierno argentino para facilitar todo ese proceso.
Pero en la explicación que presentó la fiscal Godoy hay otros huecos mucho más notables. Insistió en que el almirante Rafael Ojeda había advertido al entocnes fiscal Gertz Manero de que existía esa trama de corrupción en 2024, pero no hay constancia legal alguna de ello. Dijo la fiscal general que había otros 15 detenidos, ninguno por cierto de primer nivel en una organización que operaba, por lo menos, en Tamaulipas, Baja California, Sonora, Ciudad de México y Colima.
Desde que fue descubierto el buque tanque en Altamira el 31 de marzo del año pasado, con diez millones de litros (originalmente se habló de 20 millones, y ayer Godoy dijo que eran sólo 8 millones) y se emitieron las órdenes de aprehensión contra los Farías y otros elementos de la Marina y de Aduanas, fue evidente que los sobrinos del secretario de la Marina del sexenio pasado, el almirante Ojeda, no podían haber operado semejante operación sin participantes por encima, a los lados y por debajo de ellos.
Pero hay mucho más de lo que tampoco habló la fiscal Godoy: después de que el almirante Ojeda fuera informado de lo que sucedía por el contraalmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, lo que se pudo comprobar por un audio ampliamente difundido de una reunión que mantuvo con el almirante secretario a mediados de 2024, ha habido por lo menos ocho personas que fueron asesinados o murieron en circunstancias extrañas.
El propio Guerrero Alcántara fue ejecutado a tiros en Manzanillo, Colima, el 8 de noviembre de 2024. El Capitán Abraham Jeremías Pérez Ramírez fue encontrado sin vida en las instalaciones de la Marina en Tamaulipas, se dijo que había sido un suicidio. Otro presunto involucrado, el capitán Adrián Omar del Ángel Zúñiga, falleció en un “accidente” con fuego real durante una práctica de tiro militar en Puerto Peñasco, Sonora, en septiembre de 2025. Sergio Manuel Martínez Cobarrubias, sucesor del capitán Del Ángel Zúñiga, había sido secuestrado y posteriormente asesinado en Manzanillo, en mayo de 2023. Magali Janette Ramos, una funcionaria de la fiscalía general de la República fue asesinada en Colima un mes antes que el capitán Guerrero Alcántar, llevaba parte de las investigaciones. Las indagatorias revelaron que para asesinarla se utilizó la misma pistola Luger que se usó en la muerte de Guerrero. Ernesto Cuitláhuac Vázquez Reina era el delegado de la FGR en Tamaulipas, y fue ejecutado el 4 de agosto de 2025, tras encabezar los decomisos de combustible ilícito en Altamira y Tampico.
Antes, en noviembre de 2021, había sido asesinado Sergio Carmona Angulo, un empresario calificado como el rey del huachicol, que había financiado las campañas de Morena en las elecciones de ese año, y que incluso fue introducido a Palacio Nacional por Jesús Ramírez. En mayo de 2024 uno de sus principales operadores, Carlos Narváez Romero, ex alto funcionario de Aduanas, sobrino del entocnes director de Pemex y ahora del Infonavir, Octavio Romero, fue asesinado a tiros en Polanco, en la Ciudad de México.
Ninguno de los mandos superiores a los Farías en la Marina, en las Aduanas, en Pemex, ninguno de los citados en las declaraciones de detenidos y testigos protegidos, incluyendo a Andy López Beltrán y Adán Augusto López, ha sido citado siquiera a declarar. Seguramente los hermanos Farías Laguna han sido parte de esta trama, pero hay por encima, a sus lados y por debajo de ellos muchos más iinvolucrados.
Por cierto, la fiscal Godoy habló ayer de un negocio de 350 millones de pesos, la procuraduría fiscal habla de 600 mil millones de pesos, sólo en los tres últimos años de López Obrador.
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Washington no manda señales, reparte calificaciones/Marcela Gómez Zalce
El Universal, | 21-08-26 |
La simultaneidad de los mensajes recientemente enviados por Washington difícilmente puede leerse como un accidente diplomático. Mientras el director de la DEA, Terrance Cole, eleva públicamente a Omar García Harfuch en plena Conferencia Global para el Control de Drogas llevada a cabo en Buenos Aires, Argentina, a la categoría de “socio de confianza y buen amigo de Estados Unidos” reconociendo la cooperación y fluida comunicación bilateral en el combate al narcoterrorismo, el gobierno de Trump revoca la visa de López Beltrán, hijo del fundador del movimiento transformador que tanto abrazó a narcocriminales empujando a México al precipicio de la violencia e impunidad.
La doble señal resulta políticamente mucho más elocuente que cualquier comunicado. El gobierno estadounidense parece establecer una distinción entre el funcionario mexicano, hombre clave y de absoluta confianza de Sheinbaum para el intercambio de información sensible en materia de seguridad regional, y el núcleo político del obradorismo que se bate en el escándalo de corruptelas y al que ya no le concede automáticamente el beneficio de la confianza.
Para la presidenta la paradoja es especialmente incómoda; el mismo vecino al que se ha hartado de acusar públicamente de injerencista por el caso López Beltrán valida con extraordinaria claridad a uno de los hombres más poderosos de su gabinete, hasta el punto de que ella misma ha señalado el aparente “doble discurso” de la DEA.
El mensaje implícito es casi quirúrgico.
Estados Unidos no está descalificando indiscriminadamente al gobierno mexicano.
Está discriminando entre interlocutores.
Premiando públicamente la cooperación de García Harfuch mientras aplica presión individualizada sobre personajes vinculados al corazón político de Morena.
Para el partido transformador eso es potencialmente más corrosivo que una confrontación frontal, porque destruye la comodidad del relato según el cual, todo cuestionamiento estadounidense puede reducirse a una ofensiva ideológica e intervencionista. Resulta difícil sostener que Trump persigue a Morena en bloque cuando simultáneamente exhibe como interlocutor ejemplar a un secretario federal perteneciente al gobierno de Morena.
El dilema es todavía más fino; defender sin matices con admirable entusiasmo retórico al junior de Palenque sosteniendo que México pierde soberanía cada vez que Washington decide quien cruza su frontera.
La ironía institucional se torna difícil de manejar y eso sin hablar de la contradicción más deliciosa. Para denunciar una supuesta agresión a la soberanía nacional hay que elevar primero al hijo de López Obrador —quien tiempo atrás amenazó con regresar a la arena pública si la cacareada soberanía estaba en riesgo— a la categoría simbólica de asunto de Estado.
Y eso plantea un sinfín de preguntas incómodas dentro del régimen que cruje gracias a la estirpe obradorista.
En medio de las conversaciones y tensiones que rodean el T-MEC justo cuando el régimen necesita administrar con precisión quirúrgica una relación con Estados Unidos atravesada por comercio, aranceles, seguridad, migración e inversión se decide añadir al inventario estratégico la defensa política de la visa del hijo de un expresidente que no es funcionario ni representa al Estado mexicano.
El engrudo, en efecto, no se hizo bolas solo. Se han mezclado deliberadamente partido, familia, gobierno y Estado.
Complicado desenredar la madeja política narcotransformadora sin que llegue a ser un peligroso juego de suma cero.
@GomezZalce
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La Feria
La semana de Claudia, no de Andy/Salvador Camarena
El Financiero, agosto 21, 2026
Tras una semana del remezón por la visa estadounidense cancelada a Andrés Manuel López Beltrán, la presidenta Claudia Sheinbaum ha dejado que el partido y algunos otros compañeros medio se hagan cargo del hijo del expresidente, y ella de Estados Unidos.
Andy fue arropado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, por las gobernadoras y gobernadores abajofirmantes a los que ChatGPT les tiene listo el machote de tanto que salen a respaldar a compañeros caídos en la “desgracia” de tener que enfrentar sus propios actos.
Pero haciendo cuentas de la semana, la presidenta ha sorteado el tema sin poner en riesgo lo más importante: la relación con Estados Unidos y sus múltiples implicaciones para la economía (incluidas las remesas y los migrantes) y la seguridad de México.
Vale la pena repasar una mínima cronología de respuestas de la presidenta ante lo que se veía como un huracán:
Al día siguiente, viernes 14, dijo: “Mi opinión es que esta cancelación de visas que han hecho —ellos le llaman ‘a personas políticamente expuestas’— tiene un sentido político, esencialmente, porque no es parejo a todos los países si su sentido fuera relacionado con delincuencia o con alguna prueba de algún tema relacionado con la entrada de un ciudadano a Estados Unidos. Esa es mi opinión. Podemos hacer una revisión de qué ocurre en otros países de América Latina y qué ocurre en nuestro país, y esto es un sentido de injerencia en la política mexicana —esa es mi opinión— porque no veo yo otra razón”.
El sábado 15 dijo: “Se necesita también convicción en el país, en la soberanía, en reconocer la historia de México, en reconocer la lucha del pueblo de México. En saber que una visa no define a una persona”.
El martes 18 agregó: “la visa no define a un mexicano o a una mexicana. Si Estados Unidos decide quitar una visa, es una decisión de Estados Unidos. Si hay un delito que perseguir, hay los mecanismos para que nos den la información o los mecanismos de juicios en particular. Pero la visa es una relación del gobierno de Estados Unidos con una persona. No tenemos por qué sentarnos a ver a quién le van a quitar la visa y por qué”.
El miércoles dio por zanjado el tema: “Ya hablé mucho de eso. Ya, ya no voy a hablar de eso. Ya hablé, ya dije mis opiniones”. Y ayer: “Ya pasamos a lo que sigue”.
En paralelo, México estuvo en Argentina en una reunión internacional presidida por la DEA. Ahí, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, recibió del director de esa agencia antidrogas estadounidense un trato elogioso en lo personal y en lo institucional.
Igualmente, hubo arrestos de personajes requeridos por Estados Unidos, como un ciudadano de ese país detenido en Jalisco, y operativos de envergadura en contra del Cártel Jalisco Nueva Generación en Michoacán del tipo de los que son posibles gracias a la cooperación bilateral.
Es decir, Sheinbaum constriñó al plano retórico mañanero la condena al retiro de la visa del hijo de AMLO, como cuando dijo: “Ellos están manejando la revocación de las visas como un asunto político (…) Hace unos meses lo dijo el propio Departamento de Estado, y es evidente, es casi obvia resolución”.
En concreto, Andy no podrá reclamarle que lo abandonó en su lectura política de la medida estadounidense, pero lo verdaderamente importante es que el ruido no parece haber impactado a la relación en lo fundamental. Morena tiene un mártir político, pero México no. Parece poco, pero con la intemperancia morenista, no lo es.
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Felicitaciones, investigaciones, y la Injerencia Extranjera: Historia que se repite/Ana María Salazar
Análisis sin Fronteras
El Financiero, agosto 21, 2026
Escuchando el efusivo reconocimiento del administrador de la DEA, Terry Cole, reconociendo públicamente, al secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch, tuve una sensación de déjà vu. En un foro internacional organizado por la DEA, Terry Cole destacó el liderazgo y contribuciones en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Además, felicitó a García Harfuch por su “compromiso inquebrantable y resultados excepcionales”.
Palabras y sentimientos muy similares expresados en 1997, por otro funcionario estadounidense, General Barry McCaffrey, entonces director de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas, zar antidrogas, hacia su contraparte el general mexicano José de Jesús Gutiérrez Rebollo, quien era el Comisionado del Instituto Nacional para el Combate a las Drogas, básicamente el zar antidrogas mexicano. Los que estuvimos en esta conferencia de prensa recordamos perfectamente los comentarios del General McCaffrey, quien afirmó que “pondría las manos en el fuego” por la integridad de Gutiérrez Rebollo, expresando gran confianza en su capacidad para combatir el narcotráfico en México.
Semanas después, Gutiérrez Rebollo fue arrestado por el propio gobierno mexicano. Se le acusó de estar coludido con el Cártel de Juárez, liderado en ese entonces por Amado Carrillo Fuentes (conocido como “El Señor de los Cielos”). Las investigaciones revelaron que el general había estado protegiendo las operaciones del cártel, recibiendo sobornos, viviendo en un departamento propiedad de Carrillo Fuentes, y usando su posición para perseguir a cárteles rivales mientras favorecía al de Juárez. Fue condenado y moriría en 2014, a los 67 años, en Almoloya, cumpliendo 40 años de condena.
Apoyo de un funcionario del gobierno de los Estados Unidos no es garantía de protección.
Otro caso más emblemático es el de otro secretario, Genaro García Luna, quien fue por más de un sexenio, uno de los “darlings” de los estadounidenses, especialmente de la DEA. Durante la visita en 2009 de la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton, junto con otros funcionarios de la DEA, públicamente reconocieron en una conferencia de prensa a García Luna como aliados clave en la “guerra contra el narcotráfico”.
Fue detenido en diciembre de 2019 en Dallas, Texas, por agentes federales estadounidenses, acusado de recibir sobornos millonarios del Cártel de Sinaloa a cambio de protección y de facilitar sus operaciones de narcotráfico, mientras ocupaba cargos de seguridad en México. Un jurado lo declaró culpable en 2023 y sentenciado un año más tarde a 38 años de prisión.
En este caso, fueron los estadounidenses, aliados “cercanos” de la DEA, y no el gobierno de México, los que aseguraron que, en este caso, este García, fuera condenado.
Pero fue el arresto por la DEA del ex secretario de la Defensa de México, en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles junto con su familia, que marcó un antes y un después en la cooperación bilateral. Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, el entonces Secretario de Defensa, el General Cienfuegos mantuvo una relación de cooperación bilateral con Estados Unidos en temas de seguridad y combate al narcotráfico, participando en foros conjuntos, ejercicios militares binacionales y reuniones de alto nivel con funcionarios del Pentágono y del Departamento de Defensa estadounidense, quienes en diversas ocasiones reconocieron públicamente la cooperación militar entre ambos países durante ese periodo.
En octubre del 2020, el General Cienfuegos fue acusado por el Departamento de Justicia e investigado por la DEA y acusado de narcotráfico y lavado de dinero por presuntos vínculos con el cártel H-2, un brazo del Cártel de Sinaloa/Beltrán Leyva que operaba en Nayarit.
Ante la presión del gobierno mexicano —encabezado entonces por el presidente Andrés Manuel López Obrador— y para preservar la relación bilateral, el Departamento de Justicia de Estados Unidos decidió retirar los cargos y repatriar a Cienfuegos a México en noviembre de 2020, con el compromiso de que las autoridades mexicanas continuarían la investigación en su territorio. En enero de 2021, la Fiscalía General de la República (FGR) de México exoneró a Cienfuegos, determinando que no existían pruebas suficientes para procesarlo, decisión que generó controversia. Pero el impacto reputacional para el gobierno de México, sus fuerzas armadas y para el mismo general fue palpable. La acusación generó fuerte tensión diplomática entre México y Estados Unidos y obviamente una enorme desconfianza, hacia la DEA.
De aliados a detenidos. Estos casos, explican en parte, las dificultades de fomentar una relación de confianza y de efectividad para combatir organizaciones que afectan la seguridad en ambos países.
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Deslineamientos
JAQUE MATE / Sergio Sarmiento /
REFORMA, 21 agosto 2026
"Nadie que hubiese caído en las manos de la Policía del Pensamiento podía escapar al final". George Orwell, 1984
Hoy concluye la "consulta" organizada por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) en torno a los "lineamientos sobre los derechos de las audiencias". No hay razón para esperar que presten atención a los cuestionamientos. Veremos lo mismo que en los llamados Diálogos Nacionales del 27 de junio al 8 de agosto de 2024 de la Cámara de Diputados en que la ilegal mayoría calificada del régimen descartó todas las propuestas de la oposición e hizo una reforma judicial que representa un retroceso abismal en la justicia, pero que además estuvo tan mal hecha que dos años después ya le quieren poner parches. De la consulta ahora de la CIRT se espera, si acaso, una disminución de las brutales multas que el gobierno quiere imponer a quienes no obedezcan sus decisiones. No hay indicación de que el régimen quiera echar para atrás las violaciones a la libertad de expresión.
Ayer la presidenta Sheinbaum rechazó una vez más que "estos lineamientos son censura y que el gobierno no quiere que se hable en contra del gobierno". Dijo que "hay incluso un acuerdo con la Cámara de la Radio y la Televisión. Las dudas eran sobre todo en el tema de las multas, cómo se aplicarían estas multas... Hay un acuerdo".
Para la mandataria estos lineamientos representan "un avance en la democracia de nuestro país. No tiene nada que ver con la censura". Dijo que espera que la CRT emita primero los lineamientos "y ya pueda venir Luisa María [Alcalde] a explicar en la mañanera cómo es que se dio este acuerdo".
Es un orden curioso. Si la CRT, un órgano con independencia técnica, aunque la 4T le quitó la autonomía que tenía el Instituto Federal de Telecomunicaciones, es responsable de la consulta y de emitir los lineamientos, ¿por qué tiene que explicarlos la directora jurídica de la Presidencia? Sheinbaum está reconociendo que la CRT no está realmente a cargo de preparar los lineamientos, sino la Presidencia.
En el fondo del asunto, no hay duda de que los lineamientos son uno más de los retrocesos democráticos de la 4T, cuyo objetivo ha sido siempre lograr la mayor concentración posible del poder. Esto se vuelve particularmente claro si consideramos que la Presidenta rechaza aplicar estos mismos lineamientos a su mañanera.
Cuando se le ha preguntado sobre el tema, la respuesta ha sido siempre negativa. "Quien no quiera ver la mañanera, pues que no vea la mañanera", dijo la Presidenta el pasado 30 de julio. En su caso, o en el de otros programas de televisión del gobierno, como "Derecho de réplica", conducido por Alcalde, no se requiere un defensor de las audiencias, ni verificar que la información sea veraz, ni que esté adecuadamente contextualizada, ni que se mezcle la información con opinión o propaganda.
Hay que desconfiar siempre de quienes quieren imponer reglas a los demás, diciendo que lo hacen por el bien de todos, pero se niegan a que esas mismas reglas se les apliquen a ellos. Lo hemos visto constantemente en la 4T, cuando por ejemplo se exige austeridad a los demás, pero se acepta que los camaradas vivan en el lujo y el dispendio.
En el caso de los lineamientos de las audiencias, la decisión de un gobierno cada vez más autoritario, el de la 4T, es imponer reglas restrictivas a la información de los medios, pero rechazar que esas reglas se apliquen a sus emisiones de información y propaganda. Si la Presidenta realmente creyera que los nuevos lineamientos no representan una censura, no tendría ningún problema en aceptarlos también para sus mañaneras.
· INFRACCIONES
Dice la Presidenta que "podría" dar un cargo público a la magistrada electoral Mónica Soto Fregoso, quien renunció inconstitucionalmente a su cargo sin justificar una causa grave. Soto violó la ley al avalar la sobrerrepresentación en el Congreso y lo haría también si acepta un cargo público antes de dos años.
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