Cantos milenarios/Enrique Krauze
REFORMA, 20 septiembre 2026;
La aparición de un gran libro renueva la esperanza. Más aún si reivindica la historia del norte de México y contradice nuestro dañino y empobrecedor centralismo. Por eso y más hay que celebrar la publicación de Poesía indígena del norte de México, de Gabriel Zaid. Su antecedente es el Ómnibus de poesía mexicana, un clásico que desde su aparición en 1971 ha alcanzado 26 ediciones. El lector que se subía a bordo podía recorrer seis siglos de creación poética. Sorprendentemente, no solo se detenía en Nezahualcóyotl, sor Juana, Alfonso Reyes, López Velarde, Pellicer y Octavio Paz, sino en la poesía romántica popular. En su nueva antología, Zaid recoge la poesía de treinta y cinco etnias (el doble de las representadas en el Ómnibus) pero en este caso solo las correspondientes al inmenso territorio que comprende el noroeste de nuestro país y varios estados de la unión americana, incluidos los que apenas ayer (es decir, desde 1848) se apropió Estados Unidos. La edición de Tusquets Editores es bellísima y el libro es breve (211 páginas).