El observador y la tormenta: la paradoja de Monreal
En el tablero político de este jueves, el diputado morenista Ricardo Monreal nos invita a desviar la mirada hacia el norte con una mezcla de cautela y pragmatismo. A través de un videomensaje, el coordinador de Morena en San Lázaro disecciona el discurso de Donald Trump —cuidando, eso sí, de no mencionarlo por su nombre—, un actor que desde Washington ya comienza a sembrar dudas sobre la integridad de su propio proceso electoral que se desarrollará el primer martes de noviembre.
Monreal acierta al encender las balizas de alerta.
Resume de manera puntual los fantasmas que cruzan la frontera: hackeo, interferencia extranjera y manipulación de votos. Con una mirada objetiva, nos recuerda que no debemos ignorar estos señalamientos, aunque tampoco regalarles una certeza automática. El corazón de su mensaje es innegable: la inestabilidad democrática del vecino sacudirá inevitablemente los cimientos de nuestra propia casa, golpeando la economía, la seguridad y la siempre compleja relación bilateral.
Hasta aquí, el diagnóstico del legislador es impecable como análisis geopolítico.
Sin embargo, no deja de resultar paradójico que el liderazgo del partido en el poder dedique su pluma y su tiempo a desmenuzar las ansiedades electorales ajenas. Advertir sobre la narrativa de fraude en EU es un buen ejercicio de observación. Pero de quien teje los hilos y los acuerdos en San Lázaro, esperaríamos menos crónica internacional y más acción legislativa concreta, con todo respeto a Ricardo...
El vendaval que se avecina en noviembre exige un Estado mexicano blindado con políticas públicas firmes y escudos de contención reales, no solamente con analistas preocupados por la tormenta.
Al final Ricardo nos dice que compartirá su texto; lo espero con gusto y lo comento..
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