¿Un fiasco monumental en la FGR?
El agudo análisis que Raymundo Riva Palacio despliega en su columna Estrictamente Personal, bajo el revelador título "Fábrica de mentiras", nos pone un espejo incómodo frente al sistema de justicia en México. Ernestina Godoy Ramos hizo historia al llegar a la cúspide de la Fiscalía General de la República (FGR), pero hoy, esa historia amenaza con reescribirse desde el ojo del huracán...
Apenas el 3 de diciembre de 2025, tras la renuncia de Alejandro Gertz Manero, el Senado le entregó las llaves de la institución. Su designación se logró con 97 votos de Morena y aliados —superando los 91 obtenidos por Gertz en 2019—, impulsada por la unión monolítica del bloque oficialista y un quiebre estratégico en la oposición. Con seis votos clave de Movimiento Ciudadano y la sospecha de otros cuatro provenientes del PAN (lo que abre la interrogante sobre una posible presión de los gobernadores), se convirtió en la primera mujer al frente de la Fiscalía con un mandato blindado hasta 2034. Sin embargo, el espejismo de estabilidad se está desmoronando rápidamente a golpe de expedientes polémicos y pifias mediáticas.